{"id":90178,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/la-selva-oculta\/"},"modified":"2017-02-16T16:51:35","modified_gmt":"2017-02-16T18:51:35","slug":"la-selva-oculta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-selva-oculta\/","title":{"rendered":"La selva oculta"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/segundadupla_02-e1487270434852.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232719\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-232719\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/segundadupla_02-e1487270434852-300x288.jpg\" alt=\"segundadupla_02\" width=\"300\" height=\"288\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Hamdan<\/span><\/a> Escarabajos, seudoescorpiones, termitas, bacterias, hormigas, hongos, ara\u00f1as, \u00e1caros, caracoles, larvas y ra\u00edces de plantas forman parte de un mundo invisible. Por lo menos para los que andan por la floresta amaz\u00f3nica perdidos entre el tama\u00f1o de los \u00e1rboles, entre el ruido aviar, entre el calor h\u00famedo y las picaduras de insectos. Es justamente esa diversidad oculta que un equipo de investigadores que re\u00fane 15 instituciones de varios estados brasile\u00f1os viene catalogando desde 2002 en el alto Solim\u00f5es, una regi\u00f3n de la Amazonia pr\u00f3xima a la frontera con Colombia y Per\u00fa. Coordinado por la microbi\u00f3loga F\u00e1tima Moreira, de la Universidad Federal de Lavras (UFLA), en Minas Gerais, el proyecto Bios Brasil cont\u00f3, para que se tenga una idea, 239 especies de hormigas, 75 de termitas y 53 de escarabajos en las muestras de suelo analizadas. &#8220;Nadie piensa en los organismos peque\u00f1os o invisibles, pero el suelo es una fuente inmensa de recursos&#8221;, argumenta la investigadora.<\/p>\n<p>El proyecto naci\u00f3 de una iniciativa del Programa de Biolog\u00eda y Fertilidad del Suelo Tropical que, con apoyo del programa ambiental de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, en 1995 reuni\u00f3 a representantes de varios pa\u00edses que a\u00fan tienen florestas y diversidad biol\u00f3gica importantes a ser protegidas. La idea madur\u00f3 poco a poco, y pasados algunos a\u00f1os siete pa\u00edses, Brasil, M\u00e9xico, Uganda, Kenia, Costa del Marfil, Indonesia e India, comenzaron el trabajo con m\u00e9todos estandarizados.<\/p>\n<p>Del lado brasile\u00f1o se vieron involucrados 40 investigadores y m\u00e1s de 100 estudiantes, que excavaron 100 puntos de muestreo junto con las comunidades estudiadas. Sumando todos esos puntos, el muestreo llega a 54 hect\u00e1reas, algo as\u00ed como 54 campos de f\u00fatbol transformados en un agujero. En las excavaciones era necesario que siempre estuvieran presentes por lo menos un profesor y un alumno por cada una de las 15 especialidades de estudio, trabajando a su manera. Los especialistas en suelo analizaban las propiedades y recog\u00edan muestras para despu\u00e9s hacer an\u00e1lisis qu\u00edmicos y f\u00edsicos; los entendidos en organismos microsc\u00f3picos, como las bacterias, hongos y nematodos, tambi\u00e9n recolectaban muestras para despu\u00e9s examinarlas al microscopio y extraer material gen\u00e9tico que revelase la diversidad invisible a simple vista. Ya los estudiosos de lombrices e insectos, por ejemplo, escudri\u00f1aban la tierra revuelta en busca de sus organismos predilectos. Otro equipo identific\u00f3 todas las especies de plantas encontradas en las \u00e1reas estudiadas. Trabajando juntos, los investigadores se sienten m\u00e1s seguros para relacionar la diversidad de un tipo de organismo con otro y buscar la correspondencia entre esa diversidad y el tipo de suelo y de uso: selva, capuera, terrenos para el plant\u00edo, chacra, y pastizal. Necesitaron vencer no s\u00f3lo las dificultades intr\u00ednsecas al trabajo, sino tambi\u00e9n conquistar la confianza de los habitantes. &#8220;Al principio, ellos cre\u00edan que est\u00e1bamos buscando oro&#8221;, se sonr\u00ede F\u00e1tima, &#8220;pero despu\u00e9s nos aceptaron y se interesaron por el estudio&#8221;.<\/p>\n<p>Los brasile\u00f1os eligieron el alto Solim\u00f5es, en Amazonia, por ser una zona a\u00fan de dif\u00edcil acceso y, por ese motivo, preservada. All\u00ed s\u00f3lo se llega por el r\u00edo, tras media hora en barco desde Tabatinga, en la frontera con Colombia, hasta el municipio de Benjamin Constant, donde est\u00e1n las comunidades ind\u00edgenas de Nova Alian\u00e7a y Guanabara II. La zona est\u00e1 aislada, lo que no quiere decir que all\u00ed s\u00f3lo vivan algunos indios cazando con arco y flecha en medio de la selva virgen. Son comunidades con cerca de 50 familias que practican la quema y el corte de las selvas para plantar alimento.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/primeiradupla_02-e1487271011798.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232717\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-232717\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/primeiradupla_02-e1487271011798-300x199.jpg\" alt=\"primeiradupla_02\" width=\"300\" height=\"199\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Hamdan<\/span><\/a>Corte permitido<br \/>\n<\/strong>El hallazgo m\u00e1s importante del estudio, hasta este momento, est\u00e1 relacionados a las consecuencias del m\u00e9todo utilizado all\u00ed, deforestar \u00e1reas peque\u00f1as y, tras un tiempo de plant\u00edo, dejar regenerar la selva. &#8220;Se tiene la idea de que cortar y quemar son procedimientos mal\u00e9ficos&#8221;, explica F\u00e1tima. Pero su equipo descubri\u00f3 que, asociados a la conservaci\u00f3n de grandes \u00e1reas de selva, peque\u00f1as \u00e1reas deforestadas se regeneran como capuera, una forma de selva inmadura. Y que el suelo de la capuera inmediatamente readquiere caracter\u00edsticas y riqueza biol\u00f3gica semejantes a las de las selvas. &#8220;Las comunidades all\u00ed hacen eso hace centenas de a\u00f1os y funciona&#8221;, relata. Y contrasta: &#8220;Deforestar grandes \u00e1reas, como se hace en Acre, Rondonia y Par\u00e1, es realmente mal\u00e9fico&#8221;. Ese fue el tema del doctorado de Ederson Jesus, dirigido por F\u00e1tima, que recibi\u00f3 menci\u00f3n de honor por la Coordena\u00e7\u00e3o de Aperfei\u00e7oamento de Pessoal de N\u00edvel Superior, Capes. Quien demostr\u00f3 que cambios en el uso del suelo alteran la estructura de las comunidades bacterianas, pero cuando los matorrales crecen esas comunidades vuelven a ser semejantes a las que se ven en selvas primarias. Seg\u00fan art\u00edculo de 2009 publicado en el ISME Journal, esas alteraciones en las comunidades bacterianas est\u00e1n relacionadas con las propiedades qu\u00edmicas del suelo, sobre todo la acidez y la concentraci\u00f3n de nutrientes. Concluir que las t\u00e9cnicas de plant\u00edo utilizadas en esas comunidades no bastan para perder la diversidad de bacterias es esencial, porque esos organismos microsc\u00f3picos son indisociables de las propiedades del suelo y ayudan a mantener un flujo de nutrientes adecuado. El propio fuego permite neutralizar la acidez y reducir la concentraci\u00f3n de aluminio disponible, que es naturalmente alto en el suelo de la regi\u00f3n y tiene efecto t\u00f3xico para las plantas. Pero esa mejora del suelo no pasa de temporal, seg\u00fan demostr\u00f3 el equipo de F\u00e1tima en un art\u00edculo de 2009, publicado en la revista <em>Science of the Total Environment<\/em>. Despu\u00e9s de que las plantas cultivadas consumen los nutrientes, el suelo se queda empobrecido r\u00e1pidamente sin la producci\u00f3n y la deposici\u00f3n de materia org\u00e1nica, a diferencia de lo que ocurre cuando la selva crece. Por eso el grupo encontr\u00f3 las peores condiciones, con alta acidez y baja concentraci\u00f3n de nutrientes, en los pastizales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/segundadupla_03.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232720\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-232720\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/segundadupla_03-300x272.jpg\" alt=\"segundadupla_03\" width=\"300\" height=\"272\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Pedro Hamdan<\/span><\/a>En colaboraci\u00f3n con bacterias y hongos, los grandes, aunque min\u00fasculos, responsables del enriquecimiento del suelo por medio de la descomposici\u00f3n de la materia org\u00e1nica son los artr\u00f3podos, sobre todo los \u00e1caros orib\u00e1tidos y los col\u00e9mbolos. Un estudio encabezado por Jos\u00e9 Wellington de Moraes, del Instituto Nacional de Investigaciones de Amazonia (Inpa) y publicado en 2010 en la <em>Neotropical Entomology<\/em>, demostr\u00f3 que el conjunto de organismos de los sistemas del campo no es muy diferente del que caracteriza la floresta primaria. Ya el sistema agroforestal, con deforestaci\u00f3n m\u00e1s extensa, acaba siendo m\u00e1s parecido al de los pastizales, que son bastante pobres. El trabajo indic\u00f3 tambi\u00e9n que los \u00e1caros parecen ser m\u00e1s resistentes a las condiciones adversas, ya que son los organismos dominantes en el suelo de las \u00e1reas de pastizales. Los investigadores del Bios Brasil a\u00fan est\u00e1n rompi\u00e9ndose la cabeza para encajar todas esas piezas e intentar entender las relaciones c\u00edclicas que conectan el suelo, los organismos que viven en \u00e9l y el tipo de uso realizado por las poblaciones humanas. &#8220;Todo se relaciona&#8221;, resalta F\u00e1tima, &#8220;pero es como el enigma del huevo y de la gallina&#8221;.\u00a0 Para los investigadores, los hallazgos son como oro: muchas novedades surgen de la explotaci\u00f3n de ese mundo desconocido inmediatamente bajo nuestros\u00a0 pies. &#8220;Ya hemos descubierto especies nuevas de nematodos, de hormigas, de termitas y de hongos&#8221;, conmemora la coordinadora del proyecto. Algunas de las termitas encontradas llegaron a representar un g\u00e9nero nuevo, descrito en la &#8220;Zootaxa&#8221; por Reginaldo Constantino, de la Universidad de Brasilia, y Agno Acioli, de la Universidad Federal de Amazonas. El nombre de los insectos, Ngauratermes, viene del idioma ticuna, hablado por los indios m\u00e1s comunes en la regi\u00f3n. Significa termita que habita la capa de hojarasca.<\/p>\n<p><strong>Acci\u00f3n local<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de rendir un gran n\u00famero de publicaciones cient\u00edficas, que est\u00e1n lejos de agotarse, el grupo produjo tambi\u00e9n una cartilla para exponer los resultados a las comunidades locales, <a href=\"http:\/\/www.biosbrasil.ufla.br\/\" target=\"_blank\">disponible en la web del proyecto<\/a>. &#8220;El trabajo del investigador es esencial&#8221;, destaca F\u00e1tima, &#8220;pero quien va a preservar realmente es la poblaci\u00f3n local, por eso necesitamos mostrarle la importancia de esa riqueza de modo que puedan entenderla&#8221;. Las cartillas, en portugu\u00e9s, espa\u00f1ol (por ser una regi\u00f3n fronteriza con Colombia y Per\u00fa) e ingl\u00e9s (la lengua oficial del proyecto internacional), han sido bastante utilizadas por el equipo. Se han constituido en el material did\u00e1ctico para cursos en los que se les presentaron los datos a la poblaci\u00f3n y ahora se utilizan en las escuelas, explicando nociones de ecolog\u00eda en t\u00e9rminos integrados a lo cotidiano de los ni\u00f1os.\u00a0 Mantener intacta esa riqueza es mucho m\u00e1s que sentimentalismo. F\u00e1tima aclara que la regi\u00f3n produce importantes fuentes de alimento, como el palmito de pejibaye, el copoaz\u00fa y varias hortalizas t\u00edpicas de all\u00ed. La agrobiodiversidad ha sido explotada no s\u00f3lo como una forma de cultivar esas plantas y tenerlas disponibles en otras regiones, sino tambi\u00e9n como una forma de entender las colaboraciones naturales que las hacen m\u00e1s saludables y productivas. Un ejemplo de eso son las bacterias y hongos que se asocian a las ra\u00edces de plantas y las ayudan en su nutrici\u00f3n. El grupo de la investigadora de la UFLA utiliz\u00f3 bacterias amaz\u00f3nicas para mejorar la productividad de la jud\u00eda caup\u00ed (Vigna unguiculata) en otras regiones. Ese enfoque viene del m\u00e1ster de F\u00e1tima, en el Inpa, con Johanna D\u00f6bereiner, reconocida en el mundo entero por su trabajo pionero con bacterias fijadoras de nitr\u00f3geno.<\/p>\n<p>Gl\u00e1ucia Alves y Silva, dirigida por Jos\u00e9 Oswaldo Siqueira, de la UFLA, y Sidney St\u00fcrmer, de la Fundaci\u00f3n Universidad Regional de Blumenau, prob\u00f3 la eficiencia de la asociaci\u00f3n entre hongos y la jud\u00eda caup\u00ed. Ella verific\u00f3, seg\u00fan se public\u00f3 en el acta Amaz\u00f3nica, que los hongos m\u00e1s eficientes para la absorci\u00f3n de f\u00f3sforo son m\u00e1s comunes en tierras para cultivo y en pastizales. Adem\u00e1s de eso, F\u00e1tima comenta que la diversidad biol\u00f3gica es una protecci\u00f3n natural: ninguna plaga consigue diezmar una selva, ellas s\u00f3lo son eficientes contra monocultivos. F\u00e1tima considera que otro gran beneficio del proyecto fue el de incorporar investigadores que de otra manera habr\u00edan continuado aislados. &#8220;Formamos un grupo unido que est\u00e1 aumentando.&#8221; El trabajo no debe quedarse restringirse a Amazonia. Se acaba de aprobar un proyecto de R$ 2,5 millones por la empresa Vale, como parte de una convocatoria p\u00fablica con participaci\u00f3n de FAPESP y de Fapemig, para realizar un estudio semejante en los estados de Minas Gerais y S\u00e3o Paulo, que debe iniciarse a\u00fan este a\u00f1o. Para la investigadora, preservar Amazonia es un asunto de inter\u00e9s mundial, y defiende una &#8220;beca-selva&#8221; que ayude a las comunidades locales a preservar la floresta amaz\u00f3nica y a evitar las transformaciones dr\u00e1sticas que ya han tenido lugar, sin posibilidad de vuelta atr\u00e1s, en otras regiones del mundo. &#8220;La regi\u00f3n de Ir\u00e1n y de Irak, la cuna de la civilizaci\u00f3n, ya fue toda una selva; hoy es un desierto.&#8221;<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>JESUS, Y. de la C. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/ismej\/journal\/v3\/n9\/abs\/ismej200947a.html\" target=\"_blank\">Changes in\u00a0 land use alter the structure of bacterial\u00a0 communities in Western Amazon soils.<\/a>\u00a0 <strong>The ISME Journal<\/strong>. v. 3, p. 1.004-11. 2009.<br \/>\nMOREIRA, D. M. de S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/19853281\" target=\"_blank\">Differentiation in the fertility of Inceptisols as related to land use in the upper Solim\u00f5es river region, western Amazon.<\/a> <strong>Science of the Total Environment<\/strong>. v. 408, p. 349-55. 2009.<br \/>\nMORALES, J. W. de <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S1519-566X2010000200001&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Mesofauna\u00a0 do solo em diferentes sistemas de uso da terra no alto rio Solim\u00f5es, AM Solim\u00f5es, AM.<\/a> <strong>Neotropical Entomology<\/strong>. v. 39, n. 2, p. 145-52. 2010.<br \/>\nSILVA, G. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0044-59672009000300001&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Efici\u00eancia de fungos micorr\u00edzicos arbusculares isolados de solos sob diferentes sistemas de uso na regi\u00e3o do alto Solim\u00f5es na Amaz\u00f4nia.<\/a> <strong>Acta Amaz\u00f4nica<\/strong>. v. 39, n. 3, p. 477-88. 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Uso de la tierra afecta la diversidad biol\u00f3gica del suelo amaz\u00f3nico","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293],"coauthors":[1601],"class_list":["post-90178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90178\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90178"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}