{"id":90180,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/manipulacion-de-datos\/"},"modified":"2017-02-16T18:07:33","modified_gmt":"2017-02-16T20:07:33","slug":"manipulacion-de-datos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/manipulacion-de-datos\/","title":{"rendered":"Manipulaci\u00f3n de datos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/retracted-e1487275471135.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232729\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-232729\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/retracted-e1487275471135-300x273.jpg\" alt=\"retracted\" width=\"300\" height=\"273\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA DAVI\u00d1A<\/span><\/a>Una serie de reportajes publicada en enero de este a\u00f1o en el <em>British Medical Journal <\/em>(BMJ), respetada revista inglesa del \u00e1rea m\u00e9dica, present\u00f3 evidencias contundentes de manipulaci\u00f3n de datos y de conducta anti\u00e9tica en un trabajo de finales de los a\u00f1os 1990. Ese estudio provoc\u00f3 un efecto devastador sobre la salud p\u00fablica de diversos pa\u00edses y puso en riesgo la vida de miles de ni\u00f1os al sugerir que la vacunaci\u00f3n contra el sarampi\u00f3n, las paperas y la rub\u00e9ola podr\u00eda provocar autismo. Con los textos del BMJ, se vuelve a poner sobre la mesa una cuesti\u00f3n tan antigua como el propio m\u00e9todo cient\u00edfico, \u00bfc\u00f3mo reducir los riesgos de fraude? La historia contada ahora con detalle por el periodista Brian Deer, que investig\u00f3 el caso de la vacuna triple v\u00edrica durante siete a\u00f1os y tuvo acceso a los registros m\u00e9dicos de los participantes del estudio, expone una vez m\u00e1s la fragilidad de un sistema de producci\u00f3n de conocimiento que presenta cierta capacidad de autocorrecci\u00f3n, pero que no es infalible. &#8220;La serie de reportajes de Brian Deer ilustra muchas de las formas como la ciencia puede ser corrompida&#8221;, escribieron Douglas Opel y Douglas Diekema, del Instituto de Investigaci\u00f3n Infantil de Seattle, y Edgar Marcuse, del Hospital Infantil de Seattle, en la editorial de 18 de enero en el BMJ. &#8220;Por encima de todo, Deer muestra que los mecanismos que aseguran la integridad de la investigaci\u00f3n fallaron completamente.&#8221;<\/p>\n<p>El trabajo que se revelar\u00eda como resultado de manipulaci\u00f3n de datos, omisi\u00f3n de responsabilidad y desv\u00edo \u00e9tico comenz\u00f3 a expandir el miedo contra la vacuna triple v\u00edrica (contra el sarampi\u00f3n, las paperas y la rubeola) hace 13 a\u00f1os. En su edici\u00f3n de 28 de febrero de 1998, <em>The Lancet<\/em>, una de las revistas m\u00e9dicas m\u00e1s influyentes en el mundo, public\u00f3 los resultados aparentemente alarmantes de un estudio realizado por el gastroenter\u00f3logo Andrew Wakefield. En el art\u00edculo \u00e9l y otros 12 autores relataban que, una semana despu\u00e9s de recibir la vacuna, 12 ni\u00f1os de Inglaterra pasaron a presentar disturbios gastrointestinales acompa\u00f1ados de da\u00f1os en el desarrollo mental semejantes a los del autismo.\u00a0 Wakefield afirm\u00f3 en la \u00e9poca que los s\u00edntomas presentados por los ni\u00f1os caracterizaban un nuevo s\u00edndrome, al cual dio el nombre de autismo regresivo, por instalarse tras una fase de desarrollo normal.<\/p>\n<p>Aunque en el texto de <em>The Lancet <\/em>afirmara \u2013no probamos la asociaci\u00f3n entre la vacuna contra el sarampi\u00f3n, las paperas y la rub\u00e9ola y el s\u00edndrome descrito\u2013, Wakefield se empe\u00f1\u00f3 en confirmar la conexi\u00f3n. Con apoyo de la instituci\u00f3n en la que trabajaba, el Royal Free Hospital, en Londres, prepar\u00f3 una rueda de prensa y difundi\u00f3 un v\u00eddeo entre las redes de televisi\u00f3n en el cual defend\u00eda la conexi\u00f3n entre la vacuna y el autismo.<\/p>\n<p>&#8220;El principal motivo de la rueda de prensa no era la posible vinculaci\u00f3n entre los trastornos intestinales\u00a0 y en de desarrollo, sino la suposici\u00f3n de Wakefield de que la vacuna MMR [triple v\u00edrica], usada en los Estados Unidos desde el inicio de los a\u00f1os 1970 y en Gran Breta\u00f1a desde la d\u00e9cada anterior, podr\u00eda ser la responsable por el aumento dram\u00e1tico en las tasas de autismo&#8221;, cuenta el periodista Seth Mnookin en el libro <em>The panic virus: a true story\u00a0 about medicine, science and fear<\/em>.\u00a0 Mnookin afirma, en la obra lanzada este a\u00f1o, que Wakefield se atuvo a la afirmaci\u00f3n de haber encontrado virus de sarampi\u00f3n, algo refutado por otros estudios,\u00a0 en el tracto intestinal de ni\u00f1os con s\u00edndrome del intestino irritable para mostrar una posible v\u00eda biol\u00f3gica conectando la vacuna al trastorno intestinal y al autismo.<\/p>\n<p>A pesar de que los especialistas cuestionaran los datos en la \u00e9poca, el mal estaba hecho. El miedo de que la vacuna causara autismo se extendi\u00f3 por varios pa\u00edses con el apoyo de grupos anti vacunaci\u00f3n y del trabajo poco cuidadoso de la prensa. Como resultado la proporci\u00f3n de ni\u00f1os vacunados cay\u00f3 para 80% en Gran Breta\u00f1a en 2003, mucho menos del 95% recomendado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, y en 2008 el sarampi\u00f3n volvi\u00f3 a ser una enfermedad end\u00e9mica en Inglaterra y en el Pa\u00eds de Gales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-232730\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/papeis.jpg\" alt=\"papeis\" width=\"290\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/papeis.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/papeis-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/papeis-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">laura davi\u00f1a<\/span>Investigando el caso, Brain Deer consigui\u00f3 en 2004 los primeros indicios de fraude en el trabajo de Wakefield y los public\u00f3 en el peri\u00f3dico <em>Sunday Times<\/em>. A partir de eso, el Consejo M\u00e9dico General Brit\u00e1nico inici\u00f3 un proceso contra Wakefield y los otros autores, lo que permiti\u00f3 reconstruir la farsa.<\/p>\n<p>Deer obtuvo pruebas de que Wakefield hab\u00eda actuado deliberadamente todo el tiempo. Los casos descritos en el art\u00edculo son de ni\u00f1os cuyos padres cre\u00edan que sus hijos hab\u00edan desarrollado autismo despu\u00e9s de la vacuna, pero que no hab\u00edan recibido diagn\u00f3stico m\u00e9dico. Estos hab\u00edan sido presentados a Wakefield por una asociaci\u00f3n contra la vacunaci\u00f3n, la Justice Awareness\u00a0 and Basic Suports, cuando lo adecuado ser\u00eda buscar los casos a partir de una muestra aleatoria de la poblaci\u00f3n o recibir los sugeridos por otros centros m\u00e9dicos. El gastroenter\u00f3logo tambi\u00e9n recibi\u00f3 dinero del abogado Richard Barr, que buscaba pruebas para abrir un proceso contra fabricantes de vacuna.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los reportajes, Wakefield no era contrario a la vacunaci\u00f3n infantil y s\u00ed al uso de la triple v\u00edrica, ya que \u00e9l ten\u00eda la patente de una vacuna contra sarampi\u00f3n. &#8220;Sin evidencia, Wakefield afirm\u00f3 por a\u00f1os que en el mundo todo los m\u00e9dicos, incluyendo las autoridades de salud p\u00fablica, no s\u00f3lo sab\u00edan que las vacunas causan problemas terribles a los ni\u00f1os, sino que encubr\u00edan esa informaci\u00f3n en beneficio propio&#8221;, cont\u00f3 Deer Pesquisa FAPESP.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo anulado<br \/>\n<\/strong>Aunque el consejo m\u00e9dico haya juzgado la adecuaci\u00f3n \u00e9tica del trabajo de Wakefield, fue Deer quien demostr\u00f3 que las se\u00f1ales cl\u00ednicas presentadas en el art\u00edculo de la Lancet no se correspond\u00edan con los relatados por los padres de los ni\u00f1os. A pesar de las evidencias de fraude, s\u00f3lo despu\u00e9s de la decisi\u00f3n del consejo, que retir\u00f3 la licencia m\u00e9dica de Wakefield en 2010, <em>The Lancet<\/em> anul\u00f3 el art\u00edculo de 1998, que todav\u00eda puede leerse on-line, pero exhibe en rojo la palabra <em>retracted<\/em>.<\/p>\n<p>Concluido el caso, algunas preocupaciones permanecen en el aire, ya que problemas semejantes pueden ser m\u00e1s comunes de lo que se imagina. Una de ellas es qu\u00e9 motiva a las personas a manipular los resultados de los\u00a0 estudios. El m\u00e9dico William Saad\u00a0 Hossne, que dirigi\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n (Conep) en Brasil de 1996 a 2007 y coordin\u00f3 la elaboraci\u00f3n de las resoluciones que definen las reglas de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica en el pa\u00eds, cree que las razones son muchas. &#8220;El n\u00famero de investigadores aumenta exponencialmente, la competici\u00f3n es cada vez m\u00e1s dura y se busca el reconocimiento. Adem\u00e1s de eso, los proyectos son m\u00e1s complejos e involucran a m\u00e1s personas&#8221;, afirma. &#8220;Hoy el investigador tiene que ser productivo, lo que favorece una cultura de investigaci\u00f3n m\u00e1s flexible&#8221;, recuerda Sueli Dallari, profesora de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). &#8220;En estudios con seres humanos, al registrar los datos, muchas veces los investigadores no son tan rigurosos como deber\u00edan ser&#8221;, afirma la investigadora, que fue integrante de la Conep y de la Comisi\u00f3n de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n del Hospital de las Cl\u00ednicas de la USP. La preocupaci\u00f3n con los casos de fraude, seg\u00fan Hossne, llev\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas a pa\u00edses como los Estados Unidos,\u00a0 Alemania y Dinamarca a crear instituciones que intentan garantizar la integridad de la investigaci\u00f3n. En el Brasil, la Conep, constituida en 1990, tiene la funci\u00f3n de regular, aprobar y acompa\u00f1ar las pruebas envolviendo seres humanos. Las resoluciones 196 y 251 de la Conep, por ejemplo, determinan que los datos de estudio deben ser almacenados y quedar disponibles para consulta por al menos cinco a\u00f1os. &#8220;El hecho de alguien pueda pedir ver esos datos ayuda a controlar la calidad&#8221;, dice Hossne. Para perfeccionar el control, seg\u00fan Sueli, ser\u00eda necesario tener comisiones de \u00e9tica con capacidad para hacer un seguimiento de la ejecuci\u00f3n de los proyectos. &#8220;Como el n\u00famero es grande&#8221;, dice, &#8220;podr\u00edan ser sorteados algunos para comprobar si ejecutan lo que se propusieron hacer y c\u00f3mo se lo propusieron a hacer&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fraude en estudio reabre discusi\u00f3n acerca de las pr\u00e1cticas de pesquisa","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[299,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-90180","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-etica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90180\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90180"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}