{"id":90183,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/sonrisa-limpia\/"},"modified":"2017-02-16T18:42:31","modified_gmt":"2017-02-16T20:42:31","slug":"sonrisa-limpia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sonrisa-limpia\/","title":{"rendered":"Sonrisa limpia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_110713\" style=\"max-width: 282px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/123admin-ajax.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-110713\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/123admin-ajax-272x300.jpg\" alt=\"Arriba, LED para El interior de boca; Abajo, plat\u00f4s con microorganismos para estudios acerca luz\" width=\"272\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Arriba, LED para El interior de boca; Abajo, plat\u00f4s con microorganismos para estudios acerca luz<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>El uso de LEDs para destruir bacterias y hongos nocivos a la salud bucal podr\u00e1 estar disponible en Brasil dentro de poco tiempo. Se est\u00e1 finalizando un estudio, en el que participan una serie de instituciones del pa\u00eds, liderado por el f\u00edsico Vanderlei Salvador Bagnato, profesor del Instituto de F\u00edsica de S\u00e3o Carlos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IFSC-USP), en colaboraci\u00f3n con la empresa Gnatus, de Ribeir\u00e3o Preto, productora de equipamientos m\u00e9dicos y odontol\u00f3gicos. Desde 2009, el equipo de Bagnato desarrolla estudios para crear y probar un tratamiento de descontaminaci\u00f3n oral, usando una t\u00e9cnica llamada de fototerapia din\u00e1mica (TFD o PDT, del ingl\u00e9s <em>photodynamic therapy<\/em>). El mismo procedimiento ya se usa experimentalmente para otros fines, como en lesiones en partes externas del cuerpo, en el tratamiento de enfermedades de c\u00e1ncer de piel y leishmaniosis, adem\u00e1s de quemaduras.<\/p>\n<p>Hasta comienzos del siglo pasado, el hombre ten\u00eda pocas armas para defenderse de hongos y bacterias, a no ser su propio sistema inmunol\u00f3gico, que en la mayor\u00eda de los casos no consegu\u00eda salir victorioso. La situaci\u00f3n empez\u00f3 a cambiar en 1928, cuando el bacteri\u00f3logo escoc\u00e9s Alexander Fleming descubri\u00f3 la penicilina, el primer antibi\u00f3tico, que pas\u00f3 a ser un medicamento a partir de 1941. Parec\u00eda que la humanidad hab\u00eda vencido. Se enga\u00f1\u00f3. Las bacterias se mostraron un enemigo m\u00e1s poderoso de lo que se pensaba. A cada nuevo antibi\u00f3tico, ellas crean resistencias. Hoy existen superbacterias, inmunes a los m\u00e1s poderosos medicamentos. Es entonces cuando entra la terapia fotodin\u00e1mica, que consiste en el uso de la luz, de l\u00e1seres o diodos emisores de luz (LED, la sigla en ingl\u00e9s),\u00a0 para matar microorganismos. En el caso del equipo de Bagnato, los estudios odontol\u00f3gicos se est\u00e1n haciendo con la luz emitida por LEDs.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica es relativamente simple. El primer paso es aplicar en la regi\u00f3n infectada una sustancia fotosensibilizadora, normalmente en forma l\u00edquida, y dejarla actuar por algunos minutos. Durante ese tiempo, los microorganismos la van absorbiendo o se adhiere a la membrana su externa. Enseguida, se ilumina el lugar con una luz de color azul o rojo, por ejemplo, con precisi\u00f3n en la longitud de onda electromagn\u00e9tica que ella representa, m\u00e1s adecuada para cada caso, y que sirve para excitar las mol\u00e9culas del fotosensibilizador y reaccionar con el ox\u00edgeno presente en aquel medio o microorganismo. En esa reacci\u00f3n el elemento pierde electrones y se forman radicales libres altamente reactivos. &#8220;Estos, por su parte, oxidan la regi\u00f3n donde est\u00e1n, rompen la membrana de los microorganismos y, consecuentemente, causan su muerte&#8221;, explica la dentista Cristina Kurachi, del IFSC-USP e integrante del equipo de Bagnato. Tambi\u00e9n participan investigadores de la Facultad de Odontolog\u00eda de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), de Araraquara, Facultad de Odontolog\u00eda de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), Universidad Estadual de Ponta Grossa (UEPG), en Paran\u00e1, Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de Unesp de Botucatu y Hospital Sirio-Liban\u00e9s, en la ciudad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_232759\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-232759\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Desinfetante_0478-e1487277579213-300x170.jpg\" alt=\"Aparato de ultrasonido con LED acoplado para limpieza bucal.\" width=\"300\" height=\"170\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Aparato de ultrasonido con LED acoplado para limpieza bucal.<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para que los m\u00e9dicos y dentistas puedan utilizar esa terapia es necesario definir antes un protocolo seguro, que determine los par\u00e1metros del tratamiento. As\u00ed, es necesario saber cu\u00e1l es la sustancia fotosensibilizadora m\u00e1s eficiente y contra qu\u00e9 microorganismo, cu\u00e1l es el color de luz que incidir\u00e1 y por cu\u00e1nto tiempo. El equipo de Bagnato avanz\u00f3 en el sentido de finalizar el protocolo. Ellos probaron tres fotosensibilizadores. La porfirina, medicamento fabricado a partir de la misma substancia que est\u00e1 presente en la sangre; el azul de metileno; y la sal de curcuminoide, hecho a partir de la curcumina extra\u00edda del azafr\u00e1n. Los estudios relativos a ese \u00faltimo fotosensibilizador contaron con la participaci\u00f3n del equipo de la profesora Ana Claudia Pavarina, de la Facultad de Odontolog\u00eda de la Unesp de Araraquara. Los dos primeros se activan con una luz roja, en una longitud de onda de 630 a 660 nan\u00f3metros (nm), y el tercero, con una iluminaci\u00f3n azul, con 450nm.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Cristina, esos fotosensibilizadores, mientras estaban iluminados con la luz adecuada en tiempos variados, fueron examinados en microorganismos como las bacterias Porfiromonas\u00a0 gingivalis, que causan enfermedades de la enc\u00eda o periodontales, Streptococcus mutans y Lactobacillus cas\u00e9, responsables de las caries, y Staphylococcus aureus, que dan origen a las infecciones hospitalarias. &#8220;Tambi\u00e9n lo probamos en el hongo Candida albicans, que causa la candidiasis prot\u00e9tica y puede afectar a quienes usan pr\u00f3tesis dentales&#8221;, explica. &#8220;Obtuvimos los mejores resultados con la porfirina y con la sal de curcuminoide.&#8221; Para ella, entre todos los tratamientos el que est\u00e1 m\u00e1s avanzado es el de las enfermedades periodontales, cuyo protocolo cl\u00ednico ya est\u00e1 casi definido.<\/p>\n<p>Pero tratamientos y protocolos no son los \u00fanicos resultados del proyecto. Este tambi\u00e9n ha rendido avances tecnol\u00f3gicos. &#8220;Desarrollamos muchos instrumentos y equipos durante las investigaciones&#8221;, dice Bagnato. &#8220;Muchos de ellos van a ir para el mercado.&#8221; Los investigadores dec\u00edan lo que necesitaban y Gnatus, junto con la universidad, se encarg\u00f3 de producir las herramientas. Una de ellas es un pack para descontaminaci\u00f3n oral. Est\u00e1 compuesto de varias piezas de mano de metal, cada una con un LED en la punta. Lo que diferencia unas de las otras es la posici\u00f3n de ese emisor de luz, determinada por la regi\u00f3n de la boca que se quiera iluminar. De esta manera, la que se va a usar para proyectar la luz en la parte interna de la mejilla tiene el LED en la parte lateral de la punta. La que se va a usar para iluminar la lengua tiene la forma de una peque\u00f1a raqueta y la que se utiliza para acceder a toda la cavidad bucal tiene una punta redondeada. El equipo tambi\u00e9n desarroll\u00f3 un aparato de ultrasonido para tratamiento periodontal, con un LED acoplado. &#8220;A la vez que se hace el raspado de la placa bacteriana del diente, \u00e9l realiza la terapia fotodin\u00e1mica&#8221;, explica Cristina. Ese equipo deber\u00e1 llegar al mercado en un a\u00f1o.<\/p>\n<div id=\"attachment_232756\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-232756\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Desinfetante_0443-1-e1487277648509-300x180.jpg\" alt=\"Placa para evaluaci\u00f3n de eficiencia de la terapia fotodin\u00e1mica\" width=\"300\" height=\"180\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Placa para evaluaci\u00f3n de eficiencia de la terapia fotodin\u00e1mica<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Terapia de luz<br \/>\n<\/strong>A pesar de tratarse de un concepto antiguo, con m\u00e1s de 40 a\u00f1os, las investigaciones con TFD son relativamente recientes en el mundo, por eso hasta este momento no existe ning\u00fan tratamiento que se use de forma rutinaria. Todos son experimentales. Incluso en los pa\u00edses desarrollados a\u00fan se est\u00e1 en la fase de estudios y definici\u00f3n de protocolos.\u00a0 &#8220;Los primeros trabajos disponibles en la literatura que estudia los efectos de la terapia fotodin\u00e1mica en bacterias orales son de 1992 y su ejecuci\u00f3n estaba a cargo del profesor Brian Wilson, del Instituto del C\u00e1ncer de Ontario, en Canad\u00e1&#8221;, explica. &#8220;Ellos probaron el potencial bactericida de varios agentes fotosensibilizadores.&#8221;<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, se publicaron nuevos estudios ense\u00f1ando que la acci\u00f3n antimicrobiana de la terapia fotodin\u00e1mica era eficiente contra bacterias que causan caries como Streptococcus mutans, Lactobacillus cas\u00e9 y Actinomyces viscosus, presentes en la dentina humana.\u00a0 Ese inter\u00e9s creciente por la TFD no es por casualidad. &#8220;Con la previsi\u00f3n del fin de la era de los antibi\u00f3ticos, causada por la resistencia al tratamiento que desarrollan los microorganismos, la terapia fotodin\u00e1mica para control microbiano pasa a tener una importancia imperativa&#8221;, dice Bagnato. &#8220;Adem\u00e1s de eso, puede ofrecer varias ventajas en relaci\u00f3n a agentes antimicrobianos tradicionales. Una de ellas es que la muerte de las bacterias es r\u00e1pida, lo que disminuye la necesidad de mantener altas concentraciones de sustancias qu\u00edmicas por largos periodos de tiempo, como ocurre en el uso de antibi\u00f3ticos y antis\u00e9pticos. Adem\u00e1s, ella preserva el tejido sano.&#8221; En segundo lugar, Bagnato comenta que la TFD no permite que\u00a0 los microorganismos se hagan resistentes. &#8220;Como la muerte de las bacterias no est\u00e1 conectada a la mediaci\u00f3n de radicales qu\u00edmicos, la resistencia ser\u00eda improbable&#8221;, explica. &#8220;Otra ventaja es que como ni el fotosensibilizador, ni la luz empleada son bactericidas cuando se utilizan aisladamente, la muerte de las bacterias se puede controlar con la restricci\u00f3n de la regi\u00f3n irradiada, evitando la destrucci\u00f3n de la microbiota en otros lugares. Por otra parte, esta t\u00e9cnica posibilita incontables aplicaciones, sin ning\u00fan tipo de efecto colateral asociado, cuando se utilizan los protocolos adecuados.&#8221;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 entre las ventajas de la TFD el bajo coste del tratamiento. Hasta hace poco tiempo el l\u00e1ser era la fuente de luz m\u00e1s empleada en la terapia fotodin\u00e1mica. Aunque sea eficiente, es caro. &#8220;Ahora, con el desarrollo del LED, comenzaron a surgir estudios utilizando esa fuente de luz aplicada a la TFD&#8221;, cuenta Bagnato. &#8220;Compar\u00e1ndose la eficacia del LED en relaci\u00f3n al l\u00e1ser, se constat\u00f3 que los aparatos emisores del primero tienen un coste mucho menor, con resultados similares de la respuesta fotodin\u00e1mica. De esta manera, con fuentes de luz y fotosensibilizadores baratos, este tipo de tratamiento pasa a ser algo econ\u00f3micamente viable.&#8221; Por eso el equipo brasile\u00f1o ya est\u00e1 pensando en nuevos empleos para la terapia fotodin\u00e1mica. Ellos ya poseen patentes registradas para aplicaciones como descontaminaci\u00f3n corporal, tratamiento de micosis, seborrea y neumon\u00eda. En este \u00faltimo caso, la iluminaci\u00f3n ser\u00eda extracorp\u00f3rea, de fuera para dentro del cuerpo, y la substancia fotosensibilizadora ser\u00eda inhalada por el paciente. El tratamiento podr\u00eda ser m\u00e1s r\u00e1pido que el tradicional, con antibi\u00f3ticos. Las investigaciones no deben parar por ah\u00ed. &#8220;El campo todav\u00eda es nuevo y est\u00e1 en pleno crecimiento, habiendo espacio para contribuciones de diversos grupos&#8221;, dice Bagnato. Para desarrollar el proyecto en marcha, con una duraci\u00f3n prevista de tres a\u00f1os, el equipo cuenta con financiaci\u00f3n de R$ 1,5 mill\u00f3n de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), R$ 1 mill\u00f3n de la Gnatus, R$ 300 mil del Centro de Investigaci\u00f3n en \u00d3ptica y Fot\u00f3nica de S\u00e3o Carlos, coordinado por Bagnato, y R$ 300 mil del Instituto Nacional de \u00d3ptica y Fot\u00f3nica. Adem\u00e1s de los avances en la terapia fotodin\u00e1mica del desarrollo de equipamientos, hasta hoy las investigaciones resultaron en cerca de dos decenas de art\u00edculos cient\u00edficos y cinco patentes.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Programa de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica del Centro de Investigaciones en \u00d3ptica y Fot\u00f3nica de S\u00e3o Carlos (Cepof) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/29461\/centro-de-ciencias-opticas-e-fotonica\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 98\/14270-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad <\/strong>Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n\u00a0 y Difusi\u00f3n (Cepid);\u00a0<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Vanderlei Salvador Bagnato \u2013 USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 300.000,00 para el proyecto LEDs\/TFD en Odontolog\u00eda (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>MIMA, E. G. O. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1079210409007598\" target=\"_blank\">Susceptibility of <em>Candida albicans <\/em>to photodynamic therapy in a murine model of oral candidosis<\/a>. <strong>Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod.<\/strong> v. 109, n. 3, p. 392-401. 2010.<br \/>\nGOIS, M. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.springerlink.com\/content\/40773340m5118130\/\" target=\"_blank\">Susceptibility of <em>Staphylococcus aureus<\/em> to porphyrin-mediated photodynamic antimicrobial chemotherapy: an in vitro study<\/a>. <strong>Lasers Medical Science<\/strong>. v. 25, n. 3, p. 391-35. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Avanzan los estudios para el uso de LED contra bacterias y hongos","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[1207],"coauthors":[112],"class_list":["post-90183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-odontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90183"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}