{"id":90186,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/el-libro-ha-muerto-viva-el-libro\/"},"modified":"2017-02-16T18:58:44","modified_gmt":"2017-02-16T20:58:44","slug":"el-libro-ha-muerto-viva-el-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-libro-ha-muerto-viva-el-libro\/","title":{"rendered":"\u00bfEl libro ha muerto? \u00a1Viva el libro!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-8764\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img1.jpg\" alt=\"art4377img1\" width=\"249\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img1.jpg 249w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img1-120x299.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura Davi\u00f1a \/ YouWorkForThem<\/span><\/a>La primera conferencia digital exclusiva para debatir el uso de tecnolog\u00eda en la edici\u00f3n de libros para ni\u00f1os tiene lugar\u00a0 la v\u00edspera de la apertura de la Feria del Libro Infantil de Bolonia, el encuentro m\u00e1s respetado del g\u00e9nero, el d\u00eda 27 de este mes. El Tools of Chance for Publishing reunir\u00e1 educadores y especialistas en el asunto y va a analizar casos de educaci\u00f3n con el libro digital. &#8220;\u00bfLos ni\u00f1os aprenden m\u00e1s y mejor con esta herramienta?&#8221; Esta ser\u00e1 una de las preguntas &#8220;que se intentar\u00e1 responder&#8221; en el evento.<\/p>\n<p>Si hace algunos a\u00f1os a\u00fan hab\u00eda dudas sobre el futuro del libro digital, hoy ya se piensa en su utilizaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la mera diversi\u00f3n. Testimonio de esta nueva visi\u00f3n es que acaba de ser aprobado en la Comisi\u00f3n de Asuntos Econ\u00f3micos (CAE) del Senado Federal el proyecto de ley que altera la Pol\u00edtica Nacional del Libro, actualizando su definici\u00f3n y ampliando la lista de productos equiparados al libro. Con el proyecto, que debe ser votado hasta mediados de a\u00f1o, quedar\u00e1n equiparados a los libros los equipos electr\u00f3nicos destinados a la lectura de textos, los <em>e-readers<\/em>. Ya que una de las razones del escepticismo de los editores con respecto a la ampliaci\u00f3n del mercado de libros digitales en el Brasil es el alto precio de los equipamientos de lectura en el pa\u00eds, la aprobaci\u00f3n de la medida podr\u00e1 ser un buen empuj\u00f3n a la diseminaci\u00f3n del\u00a0 e-book. Este cambio redundar\u00e1, al final, en que se concedan posibles beneficios fiscales, propios de los libros, a los lectores digitales, a pesar de que el relator de la CAE est\u00e9 en contra de que la reducci\u00f3n de impuestos incluya tambi\u00e9n al iPad, por considerarlo algo m\u00e1s que un lector de libros digitales. Otra se\u00f1al de los cambios editoriales que est\u00e1n llegando fue la reuni\u00f3n, a finales del a\u00f1o pasado, de seis editoriales (Objetiva, Record, Sextante, Intr\u00ednseca, Rocco y Planeta) para crear la Distribuidora de Libros Digitales (DLD), empresa de distribuci\u00f3n de e-books que espera incorporar 300 nuevos t\u00edtulos por mes a su cat\u00e1logo, aunque funcione s\u00f3lo como una intermediaria entre el consumidor y las librer\u00edas digitales, no vendiendo obras directamente para el p\u00fablico.<\/p>\n<p>A\u00fan incipiente en el Brasil, el asunto genera discusiones acaloradas en el exterior. Una de las ponentes del encuentro en Bolonia, Lisa Edwards, es una de las responsables por un estudio reciente sobre el futuro del libro digital para los ni\u00f1os, el estudio Kids and family reading reporttrade, realizado por la Scholastic Corporation, la mayor editorial y distribuidora de libros infantiles, entre ellos la serie Harry Potter. Seg\u00fan el estudio, un 57% de los ni\u00f1os entrevistados prefer\u00edan leer en aparatos digitales (los e-readers) en vez de en medios impresos, a pesar del temor paterno (el 41% de los padres entrevistados) de que la tecnolog\u00eda alejara a sus hijos del h\u00e1bito de la lectura. Aunque s\u00f3lo un 6% de los padres posean un aparato electr\u00f3nico para leer e-books, este a\u00f1o el n\u00famero, seg\u00fan el estudio, debe ascender al 16%. Y, a pesar del coste de lectores como el Kindle o el\u00a0 iPad, el 83% de los padres no dudar\u00edan en dejar esos aparatos delicados en las manos de los hijos, anim\u00e1ndoles a usarlos en la lectura. Otro estudio, esta vez realizado por el Marketing and Research Resources, complementa los nuevos rumbos e indica que el 40% de los entrevistados pasaron a leer m\u00e1s libros a causa de los aparatos electr\u00f3nicos de lectura, lo que llevar\u00e1 a 11 millones de americanos a tener un lector hasta mediados de este a\u00f1o. Las ventas de libros digitales en el pa\u00eds crecieron 183% entre 2009 y 2010.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo llega ese debate a la realidad brasile\u00f1a, tan diferente de la analizada en los estudios americanos? Al final, incluso en los EUA son escasos los estudios sobre la cuesti\u00f3n y las grandes editoriales todav\u00eda se muestran &#8220;cautelosas&#8221; sobre lo que va a suceder. &#8220;Los lectores brasile\u00f1os a\u00fan no conocen la existencia del libro digital y tampoco saben c\u00f3mo tener acceso a \u00e9l, algo que incluye incluso a los m\u00e1s j\u00f3venes, que lo asocian mucho a la internet&#8221;, advierte Galeno Amorim, nuevo presidente de la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional y director del Observatorio del Libro y de la Lectura que, al lado de la C\u00e1mara Brasile\u00f1a del Libro (CBL) y de la Prensa Oficial del Estado, realizaron, el a\u00f1o pasado, la pesquisa Los lectores brasile\u00f1os y el libro digital. Pero son experiencias muy diferentes en que todo es m\u00e1s interactivo y el lector puede mover letras e im\u00e1genes del lugar, depararse con links que lo lleven para otros temas a partir de palabras de un libro, tener acceso a im\u00e1genes, sonidos y, los ni\u00f1os, tener la sensaci\u00f3n de volcar un libro de cabeza para bajo y ver todo moverse, como en la versi\u00f3n para iPad ofrecida como &#8220;app&#8221;, gratuitamente, en la web de la Apple. &#8220;En lo \u00fanico que son un\u00e1nimes los lectores brasile\u00f1os es en que el libro impreso no va a acabar tan pronto por aqu\u00ed porque a\u00fan tiene un valor muy grande en el imaginario colectivo de la sociedad brasile\u00f1a, como s\u00edmbolo de saber y conocimiento. Ya el libro digital ser\u00eda algo &#8216;ecol\u00f3gico&#8217;, m\u00e1s barato o incluso gratuito&#8221;.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8765\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img2.jpg\" alt=\"art4377img2\" width=\"290\" height=\"345\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img2.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img2-120x143.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img2-250x297.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura Davi\u00f1a \/ YouWorkForThem<\/span><\/a>Seg\u00fan datos del estudio de la CBL, cerca de 3% de los brasile\u00f1os ya han tenido alg\u00fan tipo de acceso a un libro digital, pero hay gran resistencia al medio por encontrar inc\u00f3moda la lectura en la pantalla del ordenador. &#8220;Todo est\u00e1 siempre muy asociado s\u00f3lo a la internet. Cuando se muestra que lo que est\u00e1 en juego son e-readers todo cambia de figura y a la mayor\u00eda de los entrevistados les encanta el aparato, crey\u00e9ndolo leve y f\u00e1cil de operar&#8221;, dice Galeno.<\/p>\n<p><strong>M\u00f3viles<br \/>\n<\/strong>Muchos no comprar\u00edan un e-reader de momento, creyendo que el futuro reserva aparatos mejores con m\u00e1s aplicaciones, como sucedi\u00f3 con los m\u00f3viles. El precio que se creer\u00eda adecuado para que el e-reader se extendiese el mercado estar\u00eda en torno a R$ 300. Tambi\u00e9n ser\u00eda aceptable que un libro digital costara un cuarto de su precio impreso: un libro t\u00e9cnico, por ejemplo, de R$ 90 deber\u00eda ser vendido por R$ 20 en formato digital. &#8220;Pero es indiscutible. Cuando se pregunta si dispuesto a comprar libros digitales la respuesta es siempre &#8216;no&#8217;. La tendencia es que todo sea gratuito, siguiendo la misma l\u00f3gica de las m\u00fasicas que se bajan: si est\u00e1 en internet es para que sea gratuito.&#8221; Otra estudio, realizado en 2010 por la GfK, empresa privada especializada en pesquisa de mercado, mostr\u00f3 que el libro digital y sus lectores son desconocidos para 67% de los brasile\u00f1os, aunque 56% de los brasile\u00f1os pretenda adquirir un aparato si el precio es accesible. Un dato curioso es que la regi\u00f3n Noreste es m\u00e1s receptiva a la compraventa de libros digitales (70%) que la regi\u00f3n Sur (61%), la menos propensa a la adquisici\u00f3n de la herramienta de lectura electr\u00f3nica, peculiaridad que se repite en la comparaci\u00f3n entre la intenci\u00f3n de compraventa de las clases C y D (58%) en comparaci\u00f3n con las clases A y B (54%). La explicaci\u00f3n dada por el estudio ser\u00eda la falta de informaci\u00f3n en las clases con menos poder adquisitivo, de ah\u00ed que est\u00e9n m\u00e1s interesadas en buscar conocimiento e informaci\u00f3n para romper las barreras de acceso al mercado de trabajo.<\/p>\n<p>El pa\u00eds, sin embargo, s\u00f3lo cuenta con cinco librer\u00edas digitales: Saraiva (cat\u00e1logo de 2 mil t\u00edtulos en portugu\u00e9s), Gato Sabido (la primera eBookstore brasile\u00f1a, fundada en 2009, con un fondo de 1,9 mil t\u00edtulos en portugu\u00e9s), Cultura (con cerca de mil t\u00edtulos en portugu\u00e9s), Simpl\u00edsimo (con cerca de 200 t\u00edtulos) y Punto Fr\u00edo (100 t\u00edtulos en portugu\u00e9s). De entre las obras ofrecidas, la mayor\u00eda aplastante corresponde a libros recientes de autores conocidos y aquella que ofrece m\u00e1s material para ni\u00f1os, Gato Sabido, no tiene m\u00e1s que 130 t\u00edtulos para el p\u00fablico infantojuvenil. Los libros son s\u00f3lo la versi\u00f3n en pdf o e-pub de los originales y s\u00f3lo algunos traen alguna interactividad. Las expectativas de venta de iPads y otros dispositivos similares parecen reforzar ese entusiasmo inicial. Seg\u00fan el estudio de la IDC Brasil, el n\u00famero de tablets vendidos en Brasil debe m\u00e1s que triplicarse. Ser\u00e1n m\u00e1s de 300 mil unidades comercializadas, ante las 100 mil vendidas en 2010. El m\u00e1s conocido por aqu\u00ed es el Kindle, que present\u00f3 su versi\u00f3n internacional en 2009, vendido por la librer\u00eda on-line americana Amazon por aproximadamente R$ 500, incluidos los costes de los impuestos aplicables (aquellos que traen el aparato en el equipaje de vuelta de viaje est\u00e1n exentos del impuesto). El Cool-ER, comercializado por la Gato Sabido desde 2009, con tecnolog\u00eda de tinta electr\u00f3nica similar a la del Kindle, se vende por R$ 599. La Saraiva y la Fnac venden el IRiver Story, con pocos recursos y sin colores, por R$ 1.099. La Positivo lanz\u00f3 a finales del a\u00f1o pasado su lector, Alfa, con pantalla sensible al toque y un Diccionario Aur\u00e9lio acoplado, con precio en torno a R$ 700.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-8766\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img4.jpg\" alt=\"art4377img4\" width=\"245\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img4.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img4-120x170.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img4-250x355.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura Davi\u00f1a \/ YouWorkForThem<\/span><\/a>El objeto de mayor deseo, sin embargo, es propiamente el iPad, de Apple, importado, y que lleg\u00f3 a Brasil en diciembre, a\u00fan con un precio excesivo R$ 1.600. La producci\u00f3n nacional de tablets ya ha empezado,\u00a0 MXT Industrial, del estado de Minas Gerais, se destaca como pionera en el segmento. La empresa lanz\u00f3 el iMXT, tablet para el mercado corporativo que llega a las tiendas con valores entre R$ 1.600 y R$ 2 mil.\u00a0La expectativa del fabricante es vender cerca de 200 mil unidades hasta diciembre de este a\u00f1o. Existen, sin embargo, otras cuestiones que dificultan la expansi\u00f3n de estos nuevos medios de lectura, como criterios de estandarizaci\u00f3n, pues, por ejemplo, un libro creado para iPad no rueda en un Galaxy. Buena parte de las tiendas nacionales de libros digitales no soporta contenido animado. Otro obst\u00e1culo prosaico es la falta de mano de obra especializada para convertir los libros al formato digital que, muchas veces, deben ser enviados editados para ser convertidos en empresas en la India o en las Filipinas, de donde vuelven fuera del formato o con errores graves de graf\u00eda. La cuesti\u00f3n m\u00e1s delicada se refiere a los derechos de autor, pues ser\u00e1 necesario, a partir de ahora, discutir con los autores sobre las versiones impresas y digitales, y lo mismo tendr\u00e1 que suceder con obras ya existentes en formato impreso.<\/p>\n<p>\u00bfMerecer\u00e1 la pena todo este esfuerzo? Muchos editores brasile\u00f1os afirman que s\u00f3lo invierten en el mercado para no perder el tranv\u00eda de la historia. &#8220;No hay a\u00fan consenso sobre impacto del libro digital en el mercado editorial, porque, de momento, la presencia de la tecnolog\u00eda en el pa\u00eds es incipiente. Son raros los lectores que tienen e-readers en Brasil, pero la llegada de los aparatos puede provocar la gran revoluci\u00f3n digital de los libros digitales en el pa\u00eds&#8221;, cree Rosely Boschini, presidente de la C\u00e1mara Brasile\u00f1a del Libro (CBL). &#8220;Los impactos ser\u00e1n no s\u00f3lo sociales, sino sobre todo ps\u00edquicos y afectar\u00e1n al concepto tradicional de lector y de lectura, que ser\u00e1 ampliado m\u00e1s all\u00e1 de la visi\u00f3n purista que consiste en descifrar letras. Ese lector de pantallas electr\u00f3nicas est\u00e1 transitando por las infov\u00edas de las redes, convirti\u00e9ndose en un nuevo tipo de lector que navega por las arquitecturas l\u00edquidas y alineares de la hipermedia en el ciberespacio. Es el lector inmersivo&#8221;, observa a semi\u00f3loga Lucia Santaella, profesora titular de la Pontif\u00edcia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP) y autora, entre otros, de <em>Navegar no ciberespa\u00e7o<\/em>. &#8220;La lectura en la pantalla del ordenador o en iPads abre la posibilidad\u00a0 al lector de barajar, cruzar, reunir textos inscritos en la memoria electr\u00f3nica. Es una manera completamente nueva de leer, diferente de aquella forma contemplativa del lenguaje impreso. Se trata de un lector cuya navegaci\u00f3n programa lecturas, creando un universo de signos evanescentes y siempre disponibles. Est\u00e1 en estado de alerta, conect\u00e1ndose entre nudos y nexos, en una hoja de ruta laber\u00edntica que \u00e9l mismo ha ayudado a construir al interactuar con los nudos entre palabras, im\u00e1genes, documentaci\u00f3n, m\u00fasicas, v\u00eddeo\u00a0 etc.&#8221;. Se habla aqu\u00ed, obviamente, no s\u00f3lo de la descarga de textos en un ordenador, sino del uso de tecnolog\u00edas m\u00e1s sofisticadas que vienen siendo desarrolladas y permiten la apertura de hiperv\u00ednculos, intervenci\u00f3n en el texto, sonidos e im\u00e1genes que se mezclan con la lectura, entre otras aplicaciones. &#8220;Si la lectura es una forma de descifrar el mundo, los nuevos medios traen nuevos instrumentos para realizar esa tarea antes tan compleja. Los nuevos medios han roto la linealidad y hoy cualquier joven consigue, a la vez, o\u00edr m\u00fasica, navegar en internet y jugar a alg\u00fan juego. Ese proceso supone una operaci\u00f3n diferenciada en el cerebro&#8221;, explica la profesora de literatura Regina Zilberman, de la Universidad Federal del R\u00edo Grande del Sur y autora del libro <em>Das t\u00e1buas da lei \u00e0 tela do computador<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Uni\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan la investigadora, libros y ordenadores no se excluyen, aunque parezcan antagonistas, por un lado, por otro son compa\u00f1eros y lo mismo suceder\u00e1 con la lectura en s\u00ed. &#8220;El acceso a la realidad virtual depende del dominio de la lectura y de ah\u00ed que \u00e9sta no se vea amenazada ni competencia. Al contrario, sale fortalecida porque tiene m\u00e1s espacio para su difusi\u00f3n. Cuanto m\u00e1s se expanda el uso de la escritura por intermedio del medio digital, m\u00e1s se necesitar\u00e1 la lectura para que se consolide este instrumento, la cualificaci\u00f3n de sus usuarios y al aumento de su p\u00fablico&#8221;, eval\u00faa. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan, sin embargo, las diferencias? &#8220;Pienso que la lectura en medios digitales es espont\u00e1nea, mientras que la lectura del libro tiende a ser inducida, la escuela es la instituci\u00f3n a la cual se le atribuye la responsabilidad de iniciar a ni\u00f1os y j\u00f3venes. La lectura digital, por su parte, da mayor posibilidad de interferencia en el texto a medida que se lee. Esa apertura que el texto digital ofrece, ya que \u00e9l materializa, concretiza la apertura que en el texto impreso es virtual, es muy apropiada para estudiar y para textos-juegos&#8221;, observa la profesora de literatura Marisa Lajolo, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Educaci\u00f3n de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, autora del estudio <em>A leitura rarefeita: livro e leitura no Brasil<\/em>. Para L\u00facia Santaella, la clave est\u00e1 en comprender que los lenguajes se suman, se mezclan y se complementan. &#8220;A diferencia del lector del libro que tiene delante de s\u00ed un objeto manipulable, la inscripci\u00f3n en la pantalla sobre la cual el texto electr\u00f3nico se lee crea una distribuci\u00f3n, una organizaci\u00f3n, una estructuraci\u00f3n del texto que no es de ning\u00fan modo la misma con la cual se deparaba el lector del libro en el pasado. Pero la historia de los medios de comunicaci\u00f3n nos ha revelado que, cuando un nuevo medio surge, este no lleva al anterior a la desaparici\u00f3n, sino que se inicia un proceso de intercambios en el que un medio enriquece al otro con el pr\u00e9stamo de recursos, o sea, uno aprende con el otro.&#8221;<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-8767 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img3.jpg\" alt=\"art4377img3\" width=\"347\" height=\"213\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img3.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img3-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/art4377img3-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Laura Davi\u00f1a \/ YouWorkForThem<\/span><\/a>Social<br \/>\n<\/strong>Otro de los resultados que el estudio Scholastic revelaba es que 25% de los j\u00f3venes entrevistados consideran acceder a Facebook, Orkut etc. Es una forma de lectura. &#8220;El adolescente lee y escribe mucho, se comunica mucho m\u00e1s por escrito. Las generaciones anteriores le\u00edan s\u00f3lo los libros de la escuela. Los j\u00f3venes de hoy, no: est\u00e1n siempre inform\u00e1ndose dentro de esa vida social digitalizada&#8221;, afirm\u00f3 Rosa Farah, coordinadora del N\u00facleo de Pesquisas de la Psicolog\u00eda de la Inform\u00e1tica de la PUC-SP. &#8220;La definici\u00f3n de lo que es un texto est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente y hoy es m\u00e1s que palabras escritas e im\u00e1genes. Los lectores de ahora se sumergen en experiencias multimodales y tienen una noci\u00f3n clara de las posibilidades que ofrece combinar medios para recibir y transmitir mensajes&#8221;, cree Lotta Larson, profesora de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Kansas State University y autora del estudio <em>E-reading and e-responding: new tools for the next generation of readers (Digital Literacies)<\/em>,\u00a0 que us\u00f3 el Kindle junto a un grupo de alumnos para analizar su relaci\u00f3n con la lectura. &#8220;Los e-books traen contenidos multimedia e invitan a los lectores a interactuar con el texto de forma directa. En buena parte de esas interacciones vi espontaneidad e impulsividad inteligente y creativa. Adoptaron nuevas pr\u00e1cticas literarias al notar la existencia de otras formas de acceder a sus pensamientos como respuesta al que los e-books propon\u00edan. Hubo m\u00e1s motivaci\u00f3n para leer, para entender lo que suced\u00eda en la historia, para prever acciones, para hacer cr\u00edticas personales de actitudes de personajes etc.&#8221; Para la profesora, los e-readers son especialmente \u00fatiles para captar a aquellos reacios a la lectura y arrancarles una interactividad notable con esta. &#8220;El cielo ya no es el l\u00edmite para la forma c\u00f3mo la imaginaci\u00f3n se ve estimulada, ni la de los j\u00f3venes ni la de los m\u00e1s mayores, en esta era de <em>semiodiversidad<\/em>, era de la ecolog\u00eda pluralista de la comunicaci\u00f3n y de la cultura&#8221;, afirma Santaella. Existe, seg\u00fan algunos investigadores, todo un universo en creaci\u00f3n de poderes del hipertexto. &#8220;Ser\u00eda la superaci\u00f3n de la autoridad del autor, la propia disipaci\u00f3n de la jerarqu\u00eda entre autor y lector, en las transgresiones y elecciones, realizadas por medio de lecturas m\u00faltiples en textos no lineales y destituidos de autoridad, por medio de una subjetividad que conquistar\u00eda la libertad y desarrollar\u00eda la creatividad&#8221;, observa Luis Claudio Saldanha, profesor de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos y autor del art\u00edculo &#8220;Subjetividade no ciberespa\u00e7o&#8221;. &#8220;Surge de ese proceso no s\u00f3lo un nuevo tipo de lector, el navegador, sino que desaparece el autor o por lo menos habr\u00eda que reconfigurar su estatus. En contrapartida a los dos nacer\u00eda el &#8216;lautor&#8217;, que reunir\u00eda en s\u00ed tanto al consumidor como al productor de textos&#8221;, afirma Sergio Bellei, profesor de literatura de la PUC-RS y autor del art\u00edculo &#8220;Literatura y (m) hipertexto&#8221;. Sin embargo hay se debe tener cuidado. &#8220;Hay posibilidades de que haya &#8216;inflaci\u00f3n&#8217; de informaciones, de transformaci\u00f3n de saber en mera informaci\u00f3n. Una lectura y una escritura sin la marca de la experiencia aut\u00e9ntica y de la reflexi\u00f3n, un estado informativo puntual, desconectado, ef\u00edmero y que se borrar\u00e1 al instante por otras informaciones. El lector en el ciberespacio no debe ser s\u00f3lo un usuario de m\u00e1quinas y programas, y su lectura no debe prescindir de la subjetividad y de la cr\u00edtica. Si no es as\u00ed, el diferencial de esa lectura se reducir\u00e1 a los aspectos t\u00e9cnicos y formales del nuevo soporte&#8221;, avisa Saldanha.<\/p>\n<p>&#8220;El medio digital promueve una democratizaci\u00f3n en el acceso a la informaci\u00f3n. El problema es que el acceso no basta. La informaci\u00f3n la tenemos en exceso y el acceso a ella est\u00e1 cada vez m\u00e1s f\u00e1cil. El problema es c\u00f3mo seleccionar la paja del trigo. Uno de los grandes desaf\u00edos de la escuela es justamente ayudar a los j\u00f3venes en esa empresa&#8221;, pondera Santaella. &#8220;Adem\u00e1s de eso, el profesor, en general, es un &#8216;analfabeto digital&#8217;, que sabe menos que los alumnos, tiene poco que ense\u00f1arles y mucho que aprender. No se trata s\u00f3lo de reivindicar la infraestructura en los centros de ense\u00f1anza, sino la preparaci\u00f3n del docente, porque se eso no ocurre los profesores van a continuar defendiendo que el uso de soporte digital no supone aprendizaje&#8221;, analiza\u00a0 Regina Zilberman. Seg\u00fan datos del estudio de la CBL, cerca de 3% de los brasile\u00f1os ya tuvieron alg\u00fan tipo de acceso a un libro digital. &#8220;El cielo ya no es el l\u00edmite para la imaginaci\u00f3n, ni la de los j\u00f3venes ni la de los m\u00e1s mayores&#8221;, dice Santaella<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios revelan nuevos rumbos de la lectura con los e-readers","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[312,1502],"coauthors":[684],"class_list":["post-90186","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-innovacion","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90186","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90186"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90186\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90186"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}