{"id":90211,"date":"2011-04-01T00:00:00","date_gmt":"2011-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/04\/01\/lo-hizo-porque-quiso-que\/"},"modified":"2017-02-17T16:24:26","modified_gmt":"2017-02-17T18:24:26","slug":"lo-hizo-porque-quiso-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lo-hizo-porque-quiso-que\/","title":{"rendered":"\u00bfLo hizo porque quiso, qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101205\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img11.jpg\" alt=\"art4404img1\" width=\"290\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img11-120x172.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img11-250x358.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DOMICIO PINHEIRO \/ AE<\/span>El 25 de agosto de 1961, luego de siete meses al frente de la Presidencia de Brasil, J\u00e2nio Quadros (1917-1992) renunci\u00f3 y sumi\u00f3 al pa\u00eds en una crisis institucional. Y de acuerdo con algunos analistas, allan\u00f3 el camino para el golpe de 1964. Pese a que hay distintas versiones acerca de los motivos que lo llevaron a abandonar el cargo, las razones de su renuncia siguen siendo oscuras. El periodista Joel Silveira contaba que el ex presidente sol\u00eda invitarlo para hacerle entrevistas y, cuando era interrogado sobre esta cuesti\u00f3n, tomaba un trago de <em>whisky<\/em>, hac\u00eda una larga pausa y dec\u00eda: A ti Joel, te lo cuento, siempre dando una versi\u00f3n completamente distinta, en casa oportunidad. La naturaleza poco convincente acerca de los motivos de ello llev\u00f3 a varios especialistas a la certeza de que se trataba de un golpe. La oscuridad del episodio siempre interes\u00f3 al propio J\u00e2nio, quien la us\u00f3 hasta el final para reencender la m\u00edstica del hombre justo e inflexible: Prefiero romperme a doblarme. As\u00ed fue como logr\u00f3 sacar partido de su renuncia, reinterpret\u00e1ndola y reforzando el lado heroico de su figura que, vencida, promet\u00eda volver un d\u00eda al combate contra los poderosos, sostiene la polit\u00f3loga Maria Teresa Sadek, directora de investigaci\u00f3n del Centro Brasile\u00f1o de Estudios e Investigaciones Judiciales y docente del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), autora del estudio intitulado <em>La trayectoria pol\u00edtica de J\u00e2nio Quadros.<\/em><\/p>\n<p>Quadros cre\u00f3 un modelo de <em>marketing <\/em>pol\u00edtico individual que a\u00fan en los d\u00edas actuales atrae y tiene influjo sobre muchos pol\u00edticos brasile\u00f1os. Era un nuevo estilo, muy personal, de liderazgo pol\u00edtico, que se apoyaba en un <em>marketing <\/em>con un sistema de comunicaci\u00f3n basado en la autovaloraci\u00f3n, en las denuncias de irregularidades administrativas, en el desprecio por el Parlamento y por la pol\u00edtica y en el uso sistem\u00e1tico de la prensa, con un discurso seductor para diversos sectores de la sociedad. Sin embargo, cuando llev\u00f3 ese estilo a la Presidencia, desde\u00f1ando al Legislativo y usando elementos de los partidos para ocupar cargos pol\u00edticos, el sistema hab\u00eda cambiado. El Legislativo se fortalec\u00eda y el Ejecutivo qued\u00f3 entonces aislado; fue un momento pol\u00edtico desfavorable para gobernar al gusto de \u00e9l, eval\u00faa la polit\u00f3loga Vera Chaia, coordinadora del N\u00facleo de Estudios de Arte, Medios y Pol\u00edtica de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP) y autora de <em>A lideran\u00e7a pol\u00edtica de J\u00e2nio Quadros <\/em>(Humanidades). Lo m\u00e1s importante es entender que el imperio de la escoba prepar\u00f3 el camino para el dominio de la espada. La pol\u00edtica de J\u00e2nio de gobernar es castigar transform\u00f3 al pa\u00eds en un inmenso cuartel inquisidor. Su gobierno fue decisivo para reforzar el rol de las Fuerzas Armadas, como lo fue despu\u00e9s de 1964. Su estilo y su renuncia contribuyeron tambi\u00e9n para desmoralizar el proceso electoral y la participaci\u00f3n democr\u00e1tica. El descr\u00e9dito, aquello de que el pueblo no sabe votar, se convirti\u00f3 con \u00e9l en un arma ideol\u00f3gica para inculcarle al pueblo una percepci\u00f3n negativa de sus derechos pol\u00edticos como ciudadano. Si su voto no val\u00eda nada, \u00bfpara qu\u00e9 votar, analiza la soci\u00f3loga Maria Victoria Benevides, docente titular de la Facultad de Educaci\u00f3n de la USP y autora de<em> O governo J\u00e2nio Quadros <\/em>(Brasiliense). J\u00e2nio muri\u00f3 sin haber explicado nunca las razones de su renuncia. Lo m\u00e1s cercano que tenemos es la supuesta conversa que tuvo con su nieto, J\u00e2nio Quadros Neto, en su lecho de muerte, revelada por \u00e9ste en 1996 en <em>J\u00e2nio Cuadros: memorial \u00e0 hist\u00f3ria do Brasil <\/em>(Rideel): Mi renuncia deber\u00eda haber sido una arreglo. Nunca imagin\u00e9 que la fuesen a aceptar. Renunci\u00e9 a la candidatura a la Presidencia en 1960 y no me la aceptaron. Volv\u00ed con m\u00e1s br\u00edos y m\u00e1s fuerza. El acto de agosto de 1961 fue una estrategia pol\u00edtica malograda. Tambi\u00e9n fue el mayor error pol\u00edtico de la historia republicana del pa\u00eds. El mayor error que comet\u00ed. Renunci\u00e9 el D\u00eda del Soldado porque quise sensibilizar a los militares y granjearme su apoyo. Jango [el vicepresidente J\u00f5ao Goulart] en esa \u00e9poca era inaceptable para las elites y cre\u00ed que todos me iban a implorar que me quedase. Era para que se creara un determinado clima pol\u00edtico; imagin\u00e9 que el pueblo y los militares saldr\u00edan a la calle para llamarme de nuevo. Los brasile\u00f1os son muy pasivos. Nadie reaccion\u00f3. Las fuerzas terribles eran todo aquello que imperaba en la democracia prostituida que gobernaba Brasil. Sin lugar a dudas, el Congreso era la peor. Fui alcalde y gobernador y logr\u00e9 administrar al Legislativo en esos casos. Cre\u00ed que Brasilia ser\u00eda una continuidad de eso, pero aquellas presiones no son nada comparadas con las de la Presidencia.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 verdad o es una m\u00e1s entre la versiones pronunciadas despu\u00e9s de un trago de <em>whisky?<\/em> Quiz\u00e1, pasados 50 a\u00f1os de la renuncia, lo m\u00e1s importante sea entender el fen\u00f3meno de janista, sus consecuencias y, por encima de todo, la permanencia de los valores que \u00e9l explot\u00f3 magistralmente y que todav\u00eda perduran en la visi\u00f3n pol\u00edtica brasile\u00f1a. Su repudio a los partidos pol\u00edticos y a los compromisos de la vida p\u00fablica reflejan cualidades a\u00fan hoy en d\u00eda valoradas socialmente y constituyen la esperanza de que las transformaciones anheladas dependen de un l\u00edder valiente, independiente y dispuesto a ser el jefe de una verdadera cruzada redentora. Este diagn\u00f3stico sobre la sociedad brasile\u00f1a, de la existencia de una crisis moral, es bastante persuasivo, sostiene Maria Teresa. La fuerza de J\u00e2nio se debi\u00f3 a la simplificaci\u00f3n que hizo del mundo pol\u00edtico, dividido entre el bien y el mal, y la aparente eficacia de las soluciones moralizantes. Al responsabilizar a los pol\u00edticos y a los tiburones por todos los infortunios del pasado y del presente, \u00e9l aparec\u00eda como distinto a los modelos conocidos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101206\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img21-120x96.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img21-250x199.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ANTONIO LUCIO \/ AE<\/span>El estudio reciente denominado <em>La desconfianza de los ciudadanos en las instituciones democr\u00e1ticas<\/em>, coordinado por el polit\u00f3logo Jos\u00e9 \u00c1lvaro Mois\u00e9s, con apoyo de la FAPESP, revela, por ejemplo, que pr\u00e1cticamente las dos terceras de los brasile\u00f1os no conf\u00edan en los parlamentos, los pol\u00edticos y los gobiernos. Existe un profundo descr\u00e9dito de parte de la opini\u00f3n p\u00fablica con relaci\u00f3n a los partidos y al Congreso, lo que refuerza la tradici\u00f3n brasile\u00f1a de personalizaci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas, en las cuales los l\u00edderes, individualmente, se sobreponen a las instituciones de representaci\u00f3n. Existe actualmente en el pa\u00eds una preferencia por una democracia sin Congreso y sin partidos pol\u00edticos. Las consecuencias de ello ya se hacen visibles en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, con gobiernos que cuentan con el apoyo de las masas; son gobiernos personalistas que ampl\u00edan su legitimidad con ataques directos contra los partidos y contra el Parlamento, dice Mois\u00e9s. Pero es particularmente brasile\u00f1a la manipulaci\u00f3n populista de la corrupci\u00f3n pol\u00edtica como tema central del debate pol\u00edtico, en un pa\u00eds tan carente de discusiones p\u00fablicas de fondo acerca de las decisiones colectivas fundamentales, sostiene el soci\u00f3logo Jess\u00e9 Souza, de la Universidad Federal de Juiz de Fora y autor de <em>Democracia e subjetividade <\/em>(Liberdade de Express\u00e3o).<\/p>\n<p>La convocatoria fundamental del discurso janista era de cu\u00f1o moralista y se traduc\u00eda en la denuncia de la pol\u00edtica, vista como politquer\u00eda, y de los partidos pol\u00edticos, vistos como camarillas interesadas apenas en las prebendas del Estado, atacando incluso a su propio partido. Se dec\u00eda independiente, fiel \u00fanicamente a sus principios, recuerda Maria Teresa. De acuerdo con la investigadora, desde la elecci\u00f3n como alcalde, en 1953, se presentaba como un l\u00edder que estaba m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, con fuerza para el combate contra lo nefasto. Dejaba entrever el modelo de una sociedad atomizada, sin ning\u00fan tipo de organizaci\u00f3n partidaria. Para conducirla bastaba con un l\u00edder lo suficientemente fuerte como para extirpar el mal. No presentaba programas de gobierno y centraba su plataforma en el binomio honestidad y trabajo, prometiendo barrer la corrupci\u00f3n, moralizando la administraci\u00f3n, explica Maria Teresa. Desde sus comienzos, como concejal, en 1947, fue construyendo la imagen de un pol\u00edtico diferente: su plataforma de entonces atra\u00eda a los sectores de la clase trabajadora. Hac\u00eda visitas a los barrios perif\u00e9ricos, siempre acompa\u00f1ado por periodistas que documentaban esos periplos para que \u00e9l las usase como material de sus discursos en el Concejo, recuerda Vera. J\u00e2nio estaba siempre en los titulares de los peri\u00f3dicos. Cuando no hab\u00eda hechos pol\u00edticos, \u00e9l mismo los creaba, con gran habilidad, desde las esquelitas [<em>bilhetinhos<\/em>] hasta sus atuendos poco comunes en la Presidencia. Su agenda estuvo repleta de medidas grandilocuentes, incluso en cuestiones en las cuales los gobiernos no se inmiscuyen, pero que le rend\u00edan titulares, tales como ri\u00f1as de gallos, el uso de lanzaperfume y el de biquinis en las playas. Lleg\u00f3 al colmo de dictar reglas de moralidad en concursos de belleza femenina, sostiene Maria Teresa. Era un moralismo que no distingu\u00eda las esferas de lo p\u00fablico y lo privado, que exaltaba al mismo tiempo, como plataforma pol\u00edtica, la moral conservadora de las buenas costumbres y pregonaba la moralizaci\u00f3n p\u00fablica basada en reglas de funcionamiento racionales y modernas. Un moralismo ambiguo en la distancia entre el discurso y la pr\u00e1ctica, a\u00f1ade Vera Chaia.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en sus discursos, transmit\u00eda la idea de que los pol\u00edticos y los partidos eran ineficaces e innecesarios y que la buena pol\u00edtica ser\u00eda ejercida por hombres no comprometidos con las ideolog\u00edas. El estilo autoritario, moralista y personificado de J\u00e2nio evocaba un populismo de derecha, militarista, antiparlamentarista y asociado al gran capital. Dirigido a todas las clases y al conjunto de la naci\u00f3n, terminaba por diluir los significados de pueblo y masa. No solamente signific\u00f3 la quiebra del sistema partidario, sino que fue el populismo llevado a su contradicci\u00f3n m\u00e1s extrema y que se vuelve contra s\u00ed propio, considera Maria Victoria Benevides. No sin raz\u00f3n, el lema del janismo, sostiene Vera Chaia, era una fuerte presencia de la autoridad gubernamental, confundida e identificada con las ideas y las acciones de un solo hombre, a quien se le confiere el poder de ordenar, decidir y hacer obedecer, respetando las leyes de manera singular, ya que imprime la marca inconfundible de la voluntad personal. En ese contexto, el sistema partidario y el Congreso son piezas perturbadoras del orden, y el pluralismo algo intolerable, ya que legitimar\u00eda posturas como la de la izquierda, dice Vera. En lugar de los partidos, J\u00e2nio ten\u00eda a su <em>staff <\/em>administrativo, el grupo de apoyo que acepta el poder concentrado en las manos del l\u00edder. Son estas personas las que establec\u00edan la relaci\u00f3n entre \u00e9l y los partidos, la prensa, otros centros de poder y la sociedad civil. Todo se concentraba en una forma autoritaria de ejercer el poder, de entender a la sociedad brasile\u00f1a como un organismo desordenado e incapaz de estructurarse a partir de movimientos de la sociedad civil y de la opini\u00f3n p\u00fablica, lo que requerir\u00eda una fuerte autoridad gubernamental. La pol\u00edtica, para J\u00e2nio, era entendida como una t\u00e9cnica administrativa, orientada por criterios pragm\u00e1ticos de eficiencia y concebida de forma antipol\u00edtica.<\/p>\n<p>Lo notable en la ascensi\u00f3n de J\u00e2nio es c\u00f3mo supo beneficiarse del desarrollo de la sociedad brasile\u00f1a luego de las conquistas del gobierno de Juscelino Kubitscheck. El desarrollo del gobierno de JK despert\u00f3 a ciertos estratos sociales hacia demandas que no se expresaban solamente en obras p\u00fablicas o puestos de trabajo, sino como una efectiva expansi\u00f3n de los l\u00edmites de la participaci\u00f3n pol\u00edtica, sostiene Maria Victoria. Hab\u00eda una creciente insatisfacci\u00f3n pol\u00edtica de varios sectores sociales con la carest\u00eda del costo de vida, en su despertar a la participaci\u00f3n pol\u00edtica y a las reivindicaciones, precisamente debido a los frutos del desarrollo logrado durante un gobierno pol\u00edticamente abierto, sigue la investigadora. Sin embargo, ese descontentamiento no se traduc\u00eda en una esperanza de protecci\u00f3n personal, sino de justicia, pues lo que contaba para no eran las expectativas de favores, sino la capacidad de trabajo y el m\u00e9rito.<\/p>\n<p>Este ideal de justicia estaba impregnado de un contenido moralista. Los electores de J\u00e2nio cre\u00edan que el principal problema de la sociedad era la corrupci\u00f3n y que para combatirla bastaba contar con un l\u00edder que se dispusiera a barrerla, una cruzada redentora, sostiene Maria Teresa. Pero esa limpieza se alimentaba de distintas versiones de la suciedad. Pod\u00eda ser la suciedad de la corrupci\u00f3n pero tambi\u00e9n la de la plebe, que quer\u00eda mostrarse en toda su suciedad, participar, reivindicar y ensuciar el escenario, recuerda Maria Victoria. De este modo, al tiempo que era el palad\u00edn del tost\u00f3n contra el mill\u00f3n, un hombre que com\u00eda s\u00e1ndwiches de mortadela en los m\u00edtines, que se hac\u00edan incluso a la luz de velas, J\u00e2nio cont\u00f3 con el apoyo econ\u00f3mico de las grandes corporaciones desde sus primeros pasos en la pol\u00edtica, especialmente el de la industria farmac\u00e9utica y el los medios de comunicaci\u00f3n, y cont\u00f3 tambi\u00e9n con el apoyo de los grandes propietarios rurales, como Auro de Moura Andrade.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101207\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img31-120x84.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/art4404img31-250x175.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ANTONIO LUCIO \/ AE<\/span>De acuerdo con los analistas, lo propio puede decirse de su mayor osad\u00eda pol\u00edtica, la pol\u00edtica exterior independiente, que lo acercaba a los pa\u00edses socialistas, y le daba munici\u00f3n a sus enemigos, como Carlos Lacerda. Quiso cortejar a las izquierdas con un regalo de griego, e hizo suya, sin necesidad y sin r\u00e9ditos, una pelea con la Iglesia, con los militares y con los sectores m\u00e1s conservadores del pa\u00eds, afirma Benevides. Al fin y al cabo, sigue la profesora, al mismo tiempo que iba rumbo al Este la Misi\u00f3n Dantas, el embajador Roberto Campos corr\u00eda hacia el Oeste Europeo y el embajador Walter Moreira Salles a EE.UU. para negociar deudas y conseguir empr\u00e9stitos, como as\u00ed tambi\u00e9n para tranquilizar a los aliados acerca de la permanencia de Brasil en el bloque capitalista. Forzado a atender las exigencias del FMI y convencido de que EE.UU., debido a la crisis cubana, ser\u00eda m\u00e1s benevolente al depararse con un clima de urgencia internacional, J\u00e2nio hizo lo que pod\u00eda para crear alarma acerca de los rumbos de su gobierno y aumentar el poder de regateo en las mesas de negociaci\u00f3n, escribi\u00f3 el soci\u00f3logo Carlos Estevam Martins en su art\u00edculo Brasil-Estados Unidos de los a\u00f1os 60 a los 70 (<em>Cadernos Cebrap<\/em>).<\/p>\n<p>De la misma manera oportunista, J\u00e2nio intent\u00f3 repetir f\u00f3rmulas exitosas de sus gobiernos paulistas en el ejercicio de la Presidencia y en la pol\u00edtica nacional. Ten\u00eda una pretensi\u00f3n de independencia con relaci\u00f3n a las fuerzas que lo apoyaron, y enseguida surgieron desavenencias con la UDN, concentradas en el fuego de Lacerda contra su gesti\u00f3n. La clara disonancia de su pol\u00edtica interna con la externa estimulaba descontentamientos por izquierda y por derecha. Buena parte de la clase pol\u00edtica se sent\u00eda abandonada, traicionada, incapaz de controlar la idiosincrasia del presidente. Un sentimiento que, no obstante, no era compartido por la poblaci\u00f3n, para la cual la popularidad de J\u00e2nio era elevada, dice Maria Teresa. Esto era fruto de una estrategia janista que funcionaba a\u00fan m\u00e1s con el progreso. Por estar en Brasilia [fue el primer presidente que tom\u00f3 posesi\u00f3n en la nueva capital], el contacto con el pueblo y los m\u00edtines en plaza p\u00fablica se tornaron imposibles. Por eso J\u00e2nio, para comunicarse con el pueblo, empez\u00f3 a usar los medios masivos de comunicaci\u00f3n: la radio y la televisi\u00f3n, dice Vera. Pese a ello, no se produjo el movimiento de masas que \u00e9l esperaba con su renuncia, solamente los graves desdoblamientos para la democracia nacional. Su desprecio por las instituciones, en especial por el Congreso, en favor de un respeto exagerado por los militares, \u00bfestar\u00edan all\u00ed los factores importantes de la crisis que se resolver\u00eda en 1964, con un r\u00e9gimen autoritario, represivo y vengador No se puede negar la responsabilidad del presidente, con su renuncia, que quiso gobernar por encima de los partidos y con el apoyo de los militares. El personalismo autoritario de J\u00e2nio, su bonapartismo, el moralismo que retoma el tema del golpismo, atenuado durante la segunda mitad del gobierno JK, contribuyeron para el golpe, estima Maria Victoria. Quadros consolid\u00f3 la intervenci\u00f3n militar en la escena pol\u00edtica; exacerb\u00f3 a la extrema derecha, que se organiz\u00f3 y se moviliz\u00f3 debido a su pol\u00edtica exterior; por \u00faltimo, su renuncia radicaliz\u00f3 a los sectores populares y de izquierda, que, al no ver contempladas sus demandas de transformaci\u00f3n social, sobrecargaron al gobierno de Goulart con demandas insostenibles para la sociedad olig\u00e1rquica de la \u00e9poca, analiza la investigadora. El janismo, como sostiene Vera Chaia, puede haber desaparecido con J\u00e2nio, pero su influjo sigue planteando la cuesti\u00f3n con la cual concluye la investigaci\u00f3n de \u00c1lvaro Mois\u00e9s sobre el Brasil reciente: \u00bfEste proceso de progresiva deslegitimaci\u00f3n de las instituciones b\u00e1sicas de la democracia representativa podr\u00e1 usarse a mediano o largo plazo para alimentar alternativas antidemocr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>El\u00a0 Proyecto<br \/>\n<\/strong>La desconfianza de los ciudadanos en las instituciones democr\u00e1ticas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/847\/a-desconfianca-dos-cidadaos-nas-instituicoes-democraticas\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2004\/07952-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Jos\u00e9 \u00c1lvaro Mois\u00e9s USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 224.161,00<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>MARTINS, C. E. Brasil-Estados Unidos: dos anos 60 aos 70. <strong>Cadernos Cebrap<\/strong>. n. 9. 1975.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pasados 50 a\u00f1os, la renuncia de J\u00e2nio Quadros a\u00fan intriga a los analistas","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,310],"coauthors":[684],"class_list":["post-90211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90211"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}