{"id":90223,"date":"2011-05-01T00:00:00","date_gmt":"2011-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/05\/01\/la-fragilidad-de-las-celulas-madre\/"},"modified":"2017-02-20T11:17:38","modified_gmt":"2017-02-20T14:17:38","slug":"la-fragilidad-de-las-celulas-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-fragilidad-de-las-celulas-madre\/","title":{"rendered":"La debilidad de las c\u00e9lulas madre"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-117601\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/016-021_CAPA_Parkinson_183.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"600\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MEDICAL RF.COM\/ GETTYIMAGES<\/span>Un grupo de bi\u00f3logos y neurocient\u00edficos paulistas puede haber descubierto uno de los motivos causantes del fracaso de las antiguas terapias celulares contra el Parkinson y, tal vez, dilucidado por qu\u00e9 las versiones m\u00e1s modernas y refinadas de esa clase de tratamiento experimental, actualmente basadas en el empleo de las denominadas c\u00e9lulas madre, siguen dando resultados inconsistentes. Los trasplantes que han sido testeados en los estudios precl\u00ednicos, en animales de laboratorio, pueden contener una cantidad significativa de fibroblastos, un tipo de c\u00e9lulas de la piel extremadamente parecido a algunas c\u00e9lulas madre, pero con propiedades totalmente diferentes. Cient\u00edficos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) publicaron el pasado 19 de abril un estudio en la versi\u00f3n online de la revista cient\u00edfica <i>Stem Cell Reviews and Reports<\/i> que revela que, en ratones con Parkinson inducido, la presencia de fibroblastos humanos anula los posibles efectos positivos de un implante de c\u00e9lulas madre mesenquimales, extra\u00eddas del tejido del cord\u00f3n umbilical de los reci\u00e9n nacidos.<\/p>\n<p>\u201cCuando administramos solamente c\u00e9lulas madre, los ratones mejoraron de sus s\u00edntomas de la enfermedad\u201d, expresa la genetista Mayana Zats, una de las autoras del art\u00edculo, quien coordina el Centro de Estudios del Genoma Humano de la USP, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) mantenidos por la FAPESP, y el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de C\u00e9lulas Madre en Enfermedades Gen\u00e9ticas Humanas. \u201cPero cuando injertamos tambi\u00e9n los fibroblastos, los efectos ben\u00e9ficos desaparecieron e incluso hubo una desmejora. Es posible que muchos malos resultados en trabajos cient\u00edficos con terapias celulares se deban a este tipo de contaminaci\u00f3n\u201d. Seg\u00fan los investigadores, el trabajo es el primero en revelar, en el modelo animal, tanto los efectos positivos del empleo de c\u00e9lulas madre mesenquimales contra el Parkinson como los perjuicios de la contaminaci\u00f3n con fibroblastos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de representar un avance en el conocimiento b\u00e1sico al respecto de los eventuales beneficios de las terapias celulares en un \u00f3rgano tan complejo y delicado como el cerebro, el resultado del trabajo constituye una advertencia para los familiares de pacientes con Parkinson. No hay, en ning\u00fan pa\u00eds del mundo, un tratamiento oficialmente aprobado a base de c\u00e9lulas madre para combatir esa u otras enfermedades neurodegenerativas. \u201cEs necesario revisar cuidadosamente las investigaciones con c\u00e9lulas madre y no realizar falsas promesas de curaci\u00f3n\u201d, afirma otro de los autores del art\u00edculo, el neurocient\u00edfico Esper Cavalheiro, de la Unifesp, quien encabeza los trabajos del Instituto Nacional de Neurociencia Traslacional, un proyecto conjunto de la FAPESP y del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT). \u201cAntes que propongamos terapias, necesitamos comprender todo el mecanismo de diferenciaci\u00f3n de las c\u00e9lulas madre en los diversos tejidos del organismo y c\u00f3mo hace el cerebro para \u2018conversar\u2019 y orientar la actuaci\u00f3n de esas c\u00e9lulas\u201d. Hasta ahora, las \u00fanicas enfermedades que cuentan con un tratamiento a base de c\u00e9lulas madre son las de la sangre, en particular los c\u00e1nceres (leucemias). Contra ese tipo de afecci\u00f3n, los m\u00e9dicos echan mano, desde hace d\u00e9cadas, del trasplante de m\u00e9dula \u00f3sea, rica en c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas, que son precursoras de la sangre.<\/p>\n<p>Todav\u00eda sin cura, el Parkinson se controla con ayuda de medicamentos, tales como la levodopa, que pueden ser transformados en dopamina por el cerebro. Para los casos m\u00e1s graves, existe incluso una segunda alternativa: el implante de electrodos en el cerebro de los pacientes que no responden adecuadamente al tratamiento o padecen muchos efectos colaterales debido al uso de los medicamentos. Conectados con un peque\u00f1o generador implantado debajo de la piel, los electrodos intentan mejorar la comunicaci\u00f3n entre las neuronas. La delicada cirug\u00eda destinada a la colocaci\u00f3n de los electrodos se conoce como estimulaci\u00f3n profunda del cerebro (<i>deep brain stimulation, <\/i>o simplemente DBS). Con excepci\u00f3n de esos dos abordajes, el resto de los procedimientos contra la enfermedad a\u00fan se encuentran en per\u00edodo de ensayo, sin aprobaci\u00f3n de los \u00f3rganos m\u00e9dico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/016-021_CAPA_Parkinson_1834.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207218\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/016-021_CAPA_Parkinson_1834-968x1024.jpg\" alt=\"016-021_CAPA_Parkinson_183\" width=\"290\" height=\"307\" \/><\/a>Las dopamina, una mensajera qu\u00edmica producida por menos del 0,3% de las c\u00e9lulas nerviosas, perteneciente a un tipo de sustancias denominadas neurotransmisores, cuya funci\u00f3n b\u00e1sica consiste en transmitir la informaci\u00f3n, bajo la forma de se\u00f1ales el\u00e9ctricas, entre una neurona y otra. Ese proceso de comunicaci\u00f3n entre neuronas se conoce con el nombre de sinapsis. La dopamina act\u00faa espec\u00edficamente en los centros cerebrales involucrados con las sensaciones de placer y dolor, cumpliendo un rol comprobado en los mecanismos que generan adicciones, como as\u00ed tambi\u00e9n en el control de los movimientos. En los casos de Parkinson, la cuesti\u00f3n motriz se ve claramente afectada debido a la falta del neurotransmisor.<\/p>\n<p>Resulta muy sencillo mezclar los fibroblastos con las c\u00e9lulas madre mesenquimales, y esa confusi\u00f3n puede ser la causa de los resultados inconsistentes y contradictorios de muchas tentativas de tratamiento del Parkinson con terapias celulares. Ambos tipos de c\u00e9lula tienen un mismo origen. Derivan del mes\u00e9nquima, el tejido conjuntivo elemental, presente en los embriones, a partir del cual se formar\u00e1n varios tipos de c\u00e9lulas. Pese a su origen com\u00fan, los fibroblastos y las c\u00e9lulas madre mesenquimales exhiben propiedades distintas. Los fibroblastos, responsables por la s\u00edntesis del col\u00e1geno, conforman la base del tejido conjuntivo en el individuo adulto. Son, por ende, c\u00e9lulas especializadas y diferentes. En el caso de las c\u00e9lulas madre mesenquimales, a\u00fan no se encuentran suficientemente diferenciadas, y poseen la capacidad de generar diversos tipos de tejidos, tales como huesos, cart\u00edlagos, grasa, c\u00e9lulas de soporte para la formaci\u00f3n de la sangre y tambi\u00e9n tejido fibroso conectivo. \u201cResulta casi imposible distinguir esos dos tipos de c\u00e9lulas simplemente observ\u00e1ndolas en un microscopio\u201d, comenta el bioqu\u00edmico Oswaldo Keith Okamoto, del Centro de Estudios del Genoma Humano, y coordinador del art\u00edculo publicado en <i>Stem cell Reviews and Reports. <\/i>\u201cEllas crecen <i>in vitro<\/i> bajo las mismas condiciones y s\u00f3lo logramos distinguirlas con la ayuda de marcadores y ensayos espec\u00edficos\u201d. Las c\u00e9lulas madre mesenquimales presentan adem\u00e1s una importante particularidad. Poseen propiedades inmunosupresoras, y pueden reducir la necesidad de tomar remedios para disminuir el rechazo en \u00f3rganos y tejidos trasplantados.<\/p>\n<p>No existen evidencias s\u00f3lidas de que las c\u00e9lulas madre mesenquimales cuenten con la capacidad para generar las neuronas que faltan o son poco funcionales en los pacientes con Parkinson. Parecen mejorar el ambiente en que ocurren las lesiones asociadas con las enfermedades, disminuir la inflamaci\u00f3n local y favorecer la preservaci\u00f3n de otras c\u00e9lulas nerviosas. \u201cSus efectos podr\u00edan ser indirectos, al disminuir la inflamaci\u00f3n en el cerebro\u201d, expresa Okamoto. Eso fue lo que los investigadores paulistas verificaron en el experimento con ratones. Injertaron las c\u00e9lulas madre en los cerebros de un grupo de 10 roedores enfermos con Parkinson inducido y, un mes m\u00e1s tarde, observaron que los mismos no exihib\u00edan s\u00edntomas del mal. Se hallaban tan sanos como los animales del grupo control que no padec\u00edan Parkinson. Este resultado corrobora otras conclusiones de estudios similares realizados aqu\u00ed y en el exterior.<\/p>\n<p>Lo novedoso ocurri\u00f3 en la segunda parte del experimento. Los cient\u00edficos injertaron un cultivo de fibroblastos en otro grupo de 10 ratones, tambi\u00e9n con Parkinson. El resultado fue desastroso. Un mes despu\u00e9s del procedimiento, los animales exhib\u00edan mayores problemas motrices y la cantidad de neuronas dopamin\u00e9rgicas en la sustancia negra se hab\u00eda reducido a la mitad. Una tercera camada de roedores enfermos se les administr\u00f3 una mezcla, en partes iguales, con ambos tipos de c\u00e9lulas. En ese grupo no se verific\u00f3 ninguna mejora. Parec\u00eda que los fibroblastos hubiesen anulado los aparentes efectos ben\u00e9ficos de las c\u00e9lulas madre. \u201cParecen ser neurot\u00f3xicos\u201d, afirma Mayana.<\/p>\n<div id=\"attachment_99464\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-99464\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img1.jpg\" alt=\"Imagen de un cerebro sano con m\u00e1s neuronas que producen dopamina (a la izquierda), y de otro afectado por Parkinson\" width=\"290\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img1-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img1-250x155.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">RODRIGO A. BRESSAN\/ UNIFESP<\/span>Imagen de un cerebro sano con m\u00e1s neuronas que producen dopamina (<em>a la izquierda<\/em>), y de otro afectado por Parkinson<span class=\"media-credits\">RODRIGO A. BRESSAN\/ UNIFESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la India, un grupo de m\u00e9dicos y cient\u00edficos del BGS-Global Hospital, de Bangalore, esta ensayando con el uso de c\u00e9lulas madre mesenquimales en siete pacientes humanos con Parkinson, con edades entre 22 y 62 a\u00f1os. Las c\u00e9lulas, extra\u00eddas de la m\u00e9dula \u00f3sea de los propios pacientes, se injertaron en los cerebros da\u00f1ados de acuerdo con un protocolo local creado por los indios. En un art\u00edculo publicado en febrero del a\u00f1o pasado\u00a0 en la revista <i>Translational Research<\/i>, los investigadores reportaron una disminuci\u00f3n de los s\u00edntomas de la enfermedad en tres de los siete pacientes y dijeron que el abordaje parece seguro. Los resultados, sin embargo, todav\u00eda son preliminares y deben ser tratados con reservas. \u201cTal vez los trasplantes de c\u00e9lulas madre mesenquimales no se conviertan en un tratamiento definitivo para el Parkinson, sino m\u00e1s bien complementario, como una especie de neuroprotecci\u00f3n\u201d, pondera Okamoto. \u201cEste tipo de estudio puede ayudarnos a entender c\u00f3mo mitigar el \u00e1mbito degenerativo en el cerebro y \u2013qui\u00e9n sabe\u2013 crear nuevos f\u00e1rmacos contra la enfermedad\u201d.<\/p>\n<p><b>Genes, \u00e1mbito y misterio<br \/>\n<\/b>Pese a que existen casos de individuos j\u00f3venes con Parkinson, como el caso del famoso actor canadiense Michael J. Fox, quien, a los 30 a\u00f1os, recibi\u00f3 el diagn\u00f3stico de la enfermedad, ese desorden neurol\u00f3gico aparece con mayor frecuencia en personas con m\u00e1s de cinco o seis d\u00e9cadas de vida. \u201cA los pacientes menores de 50 a\u00f1os se los considera precoces y representan un 20% del total\u201d, dice el neur\u00f3logo Luiz Augusto Franco de Andrade, del Instituto De Ense\u00f1anza e Investigaci\u00f3n del Hospital Albert Einstein, de S\u00e3o Paulo. \u201cAunque ya he tratado a un ni\u00f1o de 13 a\u00f1os con Parkinson\u201d.<\/p>\n<p>Existen evidencias crecientes de que factores ambientales y gen\u00e9ticos pueden hallarse involucrados en la aparici\u00f3n de la enfermedad, al menos en algunos casos. Un estudio de investigadores de la Escuela M\u00e9dica de Harvard, publicado en octubre del a\u00f1o pasado en la revista <i>Science Translational Medicine<\/i>, revel\u00f3 que centenares de genes relacionados con el funcionamiento de las mitocondrias, los org\u00e1nulos que constituyen la central de energ\u00eda del organismo, se encuentran menos activas en los pacientes con Parkinson. Incluso las personas que se encuentran en un estadio inicial o tambi\u00e9n en uno pre-Parkinson parecen presentar estas alteraciones. Si esa conexi\u00f3n entre las mitocondrias y la enfermedad se confirmara, las drogas que act\u00faan sobre esos genes pueden resultar \u00fatiles para el tratamiento del trastorno.<\/p>\n<p><b>El doble de enfermos en 2030<br \/>\n<\/b>En una l\u00ednea similar de investigaci\u00f3n, un estudio dado a conocer en septiembre de 2010 por los National Institutes of Health (NIH), de Estados Unidos, sugiri\u00f3 que los individuos con una determinada versi\u00f3n del gen GRIN2A podr\u00edan beneficiarse mayormente con el consumo de caf\u00e9 y t\u00e9. En las personas con ese perfil gen\u00e9tico, la ingesti\u00f3n de bebidas con cafe\u00edna actuar\u00eda como un factor de protecci\u00f3n ante el Parkinson. La b\u00fasqueda de sustancias que ayuden a la preservaci\u00f3n de las neuronas constituye una s\u00f3lida estrategia adoptada por varios grupos de investigaci\u00f3n. El suministro de la prote\u00edna GDNF, que act\u00faa en ese sentido, es objeto de pruebas desde hace a\u00f1os, para constatar su posible acci\u00f3n contra la enfermedad.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los avances particulares en la comprensi\u00f3n de los posibles mecanismos implicados en su g\u00e9nesis, el Parkinson todav\u00eda mantiene el status general de enfermedad neurodegenerativa de causa misteriosa y sin explicaci\u00f3n. Nadie sabe con certeza por qu\u00e9 las neuronas productoras de dopamina comienzan a morir o directamente dejan de funcionar en un momento de la vida de ciertos individuos. De hecho existe un dato comprobable en la realidad actual: el envejecimiento de una poblaci\u00f3n constituye un gran factor de riesgo para la incidencia del Parkinson. Eso resulta particularmente preocupante para las naciones en desarrollo que est\u00e1n modificando velozmente la estructura etaria antes de hacerse ricas.<\/p>\n<div id=\"attachment_99465\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-99465\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img2.jpg\" alt=\"C\u00e9lulas madre mesenquimales (a la izquierda) y fibroblastos: dif\u00edciles de distinguir\" width=\"290\" height=\"141\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img2-120x58.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img2-250x122.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARIANE SECCO<\/span><\/a> C\u00e9lulas madre mesenquimales (<em>a la izquierda<\/em>) y fibroblastos: dif\u00edciles de distinguir<span class=\"media-credits\">MARIANE SECCO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Brasil, que todav\u00eda est\u00e1 visto como una naci\u00f3n de j\u00f3venes, ver\u00e1 alterado dr\u00e1sticamente su perfil demogr\u00e1fico durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Un informe del Banco Mundial divulgado el mes pasado destaca que su segmento de habitantes con 65 a\u00f1os o m\u00e1s trepar\u00e1 del actual 11% hasta un 49% en 2050. En un per\u00edodo de 40 a\u00f1os la cantidad de ancianos se triplicar\u00e1. Saltar\u00e1 de menos de 20 millones hasta alrededor de 65 millones de personas. \u201cLa velocidad del envejecimiento poblacional en Brasil ser\u00e1 significativamente mayor que la ocurrida en las naciones m\u00e1s desarrolladas durante el siglo pasado\u201d, dicen los responsables del informe <i>Envejeciendo en un Brasil de m\u00e1s edad. <\/i>En Francia, se necesit\u00f3 m\u00e1s de un siglo para que su poblaci\u00f3n con edades iguales o superiores a 65 a\u00f1os aumentara desde el 7% hasta el 14% del total. \u201cDurante los \u00faltimos a\u00f1os la gerontolog\u00eda moderna enfatiz\u00f3 m\u00e1s las mejoras que las p\u00e9rdidas f\u00edsicas y mentales del proceso de envejecimiento\u201d, afirma la antrop\u00f3loga Guita Grin Debert, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), quien estudia las cuestiones relacionadas con las mujeres y la vejez. \u201cContamos con expertos en enfermedades, pero no tantos en el proceso de envejecimiento\u201d.<\/p>\n<p>Un estudio de revisi\u00f3n publicado en enero de 2007 en la revista <i>Neurology<\/i> analiz\u00f3 datos divulgados por otros 62 trabajos y arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el n\u00famero de casos de Parkinson en individuos mayores de 50 a\u00f1os se duplicar\u00e1 durante las pr\u00f3ximas dos d\u00e9cadas en 15 pa\u00edses del globo. El trabajo analiz\u00f3 estad\u00edsticas de las naciones m\u00e1s populosas del mundo, entre las cuales se ubica Brasil, y de las cinco mayores de Europa. En 2005 este conjunto de pa\u00edses contaba con entre 4,1 millones y 4,6 millones de pacientes con Parkinson. En 2030 tendr\u00e1\u00a0 entre 8,7 millones y 9,3 millones de casos de la enfermedad. Para ese mismo per\u00edodo, la cantidad de enfermos en Brasil crecer\u00e1 de 160 mil a 340 mil. Seg\u00fan el art\u00edculo cient\u00edfico, los \u00edndices estimados de crecimiento de la incidencia del Parkinson en los pa\u00edses en desarrollo, tales como China, India y Brasil, que se encuentran atravesando reci\u00e9n ahora por un proceso de envejecimiento de su poblaci\u00f3n, ser\u00e1n superiores al 100%. En las econom\u00edas ya desarrolladas y compuestas actualmente por una gran cantidad de ancianos, tales como Jap\u00f3n, Alemania, Italia y el Reino Unido, la cifra de enfermos aumentar\u00eda menos de un 50%.<\/p>\n<p>Grosso modo, se estima que el 1% de los habitantes del planeta mayores de 65 a\u00f1os padecer\u00e1n Parkinson. Aunque dicho \u00edndice puede variar bastante de acuerdo con las caracter\u00edsticas de la poblaci\u00f3n analizada. Un estudio realizado en 2006 en la ciudad de Bambu\u00ed, en Minas Gerais, revel\u00f3 una elevada incidencia del Parkinson, de m\u00e1s del 7,2%, en promedio, de un grupo de 1.186 individuos mayores de 64 a\u00f1os. Ese porcentaje result\u00f3 tres o cuatro veces mayor al hallado en trabajos similares realizados en Europa, Asia y Estados Unidos. Casi la mitad de los casos de la enfermedad en Bambu\u00ed hab\u00eda sido inducida por el uso descontrolado de medicamentos contra la psicosis y los v\u00e9rtigos. \u201cActualmente consideramos que la cantidad de casos de la enfermedad producto del empleo sin control de drogas ha disminuido\u201d, afirma Francisco Cardoso, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), y coordinador del estudio. \u201cEl control en la venta de f\u00e1rmacos ha mejorado en el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-99466\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img31.jpg\" alt=\"art4410img31\" width=\"290\" height=\"534\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img31.jpg 337w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img31-120x221.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4410img31-250x460.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">INSTITUTO SANTIAGO RAM\u00d3N Y CAJAL \/ WIKIMEDIA<\/span>Las c\u00e9lulas madre representan la \u00fanica apuesta de la ciencia para perfeccionar las formas de tratamiento del Parkinson. No existen perspectivas de cura de la enfermedad a corto plazo. Con todo, los investigadores creen que ser\u00e1 posible detener el avance de ese trastorno neurol\u00f3gico o al menos retardar su progresi\u00f3n mediante el desarrollo de nuevos remedios y cirug\u00edas m\u00e1s eficaces, y, de ser factible, menos invasivas. \u201cActualmente intentamos compensar los efectos del Parkinson mediante la administraci\u00f3n de medicamentos orales\u201d, expresa Cardoso. \u201cPero la forma en que reponemos la dopamina no es buena\u201d. Cuando, por ejemplo, el paciente consume la droga levodopa, un precursor de la dopamina, su cerebro entra en contacto con altas concentraciones del neurotransmisor. Con el correr del tiempo, la cantidad de la sustancia disminuye. De esa manera, el enfermo tratado experimenta ciclos de exceso y de carencia del neurotransmisor, vivenciando un movimiento que parece un columpio qu\u00edmico, con altibajos de dopamina.<\/p>\n<p>Algunos medicamentos intentan regular el momento en que la dopamina, producida en forma artificial debido a la ingesta de levodopa, se encuentra disponible para su utilizaci\u00f3n en el cerebro del enfermo. Pero el control de ese proceso todav\u00eda debe perfeccionarse y la reproducci\u00f3n de los mecanismos fisiol\u00f3gicos resulta imperfecta. La situaci\u00f3n se vuelve a\u00fan m\u00e1s compleja cuando las drogas dejan de controlar los s\u00edntomas del Parkinson o comienzan a provocar efectos colaterales. El uso prolongado de precursores de la dopamina causa, en ocasiones, movimientos involuntarios y repetitivos, denominados t\u00e9cnicamente con el nombre de discinesias, que pueden originar que el paciente se muerda los labios, saque la lengua hacia afuera o gui\u00f1e un ojo r\u00e1pidamente. En esos casos, la cirug\u00eda de estimulaci\u00f3n profunda del cerebro, la DBS, puede ser lo indicado.<\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os, un equipo del neurocient\u00edfico Miguel Nicolelis, de la Universidad Duke (Estados Unidos) y fundador del Instituto Internacional de Neurociencias de Natal Edmond y Lily Safra (IINN-ELS), sugiri\u00f3 que la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica quiz\u00e1 produzca buenos resultados contra el Parkinson sin necesidad de abrir el cr\u00e1neo de los enfermos. En un art\u00edculo que fue tapa de la revista cient\u00edfica <i>Science<\/i>, en su edici\u00f3n del 20 de marzo de 2009, Nicolelis report\u00f3 un exitoso experimento con ratones y ratas con Parkinson inducido: la instalaci\u00f3n de peque\u00f1os electrodos en la superficie de la m\u00e9dula espinal de los animales los condujo a recobrar la capacidad normal de locomoci\u00f3n. Seg\u00fan el cient\u00edfico, el procedimiento de colocaci\u00f3n de los electrodos demora 20 minutos, resulta poco invasivo (s\u00f3lo se corta la piel del animal) y seguro. Este nuevo abordaje, que actualmente est\u00e1 prob\u00e1ndose en monos, constituy\u00f3 el primer intento de tratamiento para el Parkinson sin actuar directamente en el cerebro.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil prever si nuevas terapias contra el Parkinson surgir\u00e1n de estudios tales como los realizados por los equipos de Mayana Zats, de la USP, y Esper Cavalheiro, de la Unifesp. Por el momento, estos trabajos, y tambi\u00e9n los de otros cient\u00edficos, constituyen l\u00edneas de investigaci\u00f3n que deben ser exploradas y no posibilidades inmediatas de tratamiento. Aunque los m\u00e9dicos que atienden a las personas con Parkinson no encuentran motivos para el pesimismo. Los pacientes viven cada vez por mayor tiempo aun con la enfermedad, d\u00e9cadas inclusive, pese a que existe la delicada cuesti\u00f3n de los efectos colaterales causados por los medicamentos, y los electrodos y bater\u00edas utilizados en las cirug\u00edas DBS se van tornando menores y m\u00e1s eficientes. \u201cTodav\u00eda no conocemos c\u00f3mo \u2018conversan\u2019 las neuronas entre s\u00ed, pero actualmente logramos registrar la actividad de una mayor cantidad de c\u00e9lulas del cerebro\u201d, afirma el neurocirujano Manoel Jacobsen Teixeira, docente de la USP y miembro del Instituto de Ense\u00f1anza e Investigaci\u00f3n del Hospital Sirio-Liban\u00e9s de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>PEREIRA, M.C. <i>et al.<\/i> <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3252034\/\" target=\"_blank\">Contamination of mesenchymal stem-cells with fibroblasts accelerates neurodegeneration in an experimental model of parkinson\u2019s disease. stem cell reviews and reports.<\/a> Publicado <i>online<\/i>, el d\u00eda 19 de abril de 2011.<br \/>\nVENKATARAMANA, N. K. <i>et al.<\/i> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1931524409002205\" target=\"_blank\">Open-labeled study of unilateral autologous bone-marrow-derived mesenchymal stem cell transplantation in Parkinson\u2019s disease.<\/a> <b>Translational Research. <\/b>v. 155 (2), p. 62-70. feb. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Contaminaci\u00f3n causa malos resultados en el tratamiento contra el Parkinson","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[316,319],"coauthors":[101],"class_list":["post-90223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-medicina-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90223"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}