{"id":90229,"date":"2011-05-01T00:00:00","date_gmt":"2011-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/05\/01\/el-limite-de-la-selva\/"},"modified":"2015-10-20T13:24:17","modified_gmt":"2015-10-20T15:24:17","slug":"el-limite-de-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-limite-de-la-selva\/","title":{"rendered":"El l\u00edmite de la selva"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99764\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img1-300x2491.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img1-300x2491.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img1-300x2491-120x100.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img1-300x2491-250x208.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FABIO COLOMBINI<\/span>El bosque atl\u00e1ntico es un monte echo pedazos. Seg\u00fan recientes estimaciones, queda entre un 11% y un 16% de su superficie original, mayoritariamente en forma de fragmentos menores de 50 hect\u00e1reas de vegetaci\u00f3n continua, rodeados de plantaciones, campos de pastoreo y ciudades. Hace bastante que sabe que esa arquitectura desconectada dificulta la recuperaci\u00f3n de la selva, una de las 10 m\u00e1s amenazadas del mundo. Actualmente, los equipos del ec\u00f3logo Jean Paul Metzger y de la zo\u00f3loga Renata Pardini, ambos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), constataron que, por cada grupo de animales que viven en ese \u00e1mbito recortado, existe un punto sin retorno, un l\u00edmite m\u00ednimo de cobertura vegetal nativa que debe quedar en pie para mantener la variedad de especies en cierta regi\u00f3n. Cuando el desmonte sobrepasa ese l\u00edmite, la mayor\u00eda de las especies se extingue en todos los tramos de monte de la zona.<\/p>\n<p>Durante casi una d\u00e9cada, 60 investigadores coordinados por Metzger recabaron informaci\u00f3n al respecto de la abundancia y la diversidad de anfibios, aves y peque\u00f1os mam\u00edferos en decenas de segmentos de bosque atl\u00e1ntico en la Meseta Occidental Paulista, las tierras en declive que se extienden desde Serra do Mar en direcci\u00f3n oeste y ocupan casi la mitad del estado. Al cotejar los datos, los investigadores observaron disminuciones dram\u00e1ticas en la biodiversidad de los fragmentos de regiones cercanas y semejantes, que difer\u00edan solamente en la superficie total cubierta por vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>Un paisaje con el 50% de sus montes conservados, aunque fragmentados, por ejemplo, present\u00f3 una diversidad de aves sensibles a la p\u00e9rdida de la vegetaci\u00f3n tres veces mayor que un paisaje similar con un 30% de la misma. Peque\u00f1os mam\u00edferos tales como la zarig\u00fceya rat\u00f3n (<em>Marsops incanus<\/em>), un marsupial de pelaje ceniciento, grandes ojos y hocico alargado, resistieron mejor la mengua de la selva. Aunque, igualmente para ellos, el fin lleg\u00f3 r\u00e1pido una vez traspasado el l\u00edmite. Se registr\u00f3 una merma del 60% al 80% en la cantidad de las especies cuando el \u00e1rea de la selva nativa quedaba circunscripta a menos de un tercio de la original.<\/p>\n<p>El estudio no suministra solamente el valor de la superficie m\u00ednima de selva aut\u00f3ctona necesaria para mantener intacta la biodiversidad del ecosistema. &#8220;Para otros grupos de animales, las p\u00e9rdidas bruscas pueden ocurrir tarde o temprano, dependiendo de la capacidad de desplazamiento de las especies y de su resistencia ante las perturbaciones&#8221;, explica Metzger, quien expresa que es razonable el l\u00edmite de desmonte establecido por el C\u00f3digo Forestal vigente, para el bosque atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de los datos permiti\u00f3 a Renata y Metzger \u2013con la ayuda de Adriana Bueno y Paulo In\u00e1cio Prado, tambi\u00e9n investigadores del Instituto de Biociencias de la USP, y de Toby Gardner, de la Universidad de Cambridge, Inglaterra\u2013 arribar a una explicaci\u00f3n aceptable acerca de por qu\u00e9 la biodiversidad de los fragmentos del bosque atl\u00e1ntico disminuy\u00f3 en algunas regiones, pero, en otras, se mantiene similar a la de tramos de vegetaci\u00f3n continua de Serra do Mar. En un art\u00edculo publicado en octubre de 2010 en la revista <em>PLoS One<\/em>, presentaron un modelo conceptual de c\u00f3mo estar\u00eda sucediendo eso.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ese modelo, el colapso de las poblaciones ser\u00eda causado por la combinaci\u00f3n de procesos que ocurren en dos escalas: local y regional. Los procesos con efecto regional se encuentran relacionados con la dificultad para migrar desde un fragmento de la selva hacia otro. Condicionada a la superficie total de las selvas remanentes en la regi\u00f3n, esa dificultad aumenta con el avance del desmonte, ya que aumentan exponencialmente las distancias que separan los trechos selv\u00e1ticos, y muchas especies, hasta p\u00e1jaros tales como el trepador de collar (<em>Anabazenops fuscus<\/em>), no se desplazan de un fragmento a otro cuando existen pasturas o caminos de por medio. Circunscritas en un \u00e1rea restringida, esas especies se tornan m\u00e1s susceptibles a los procesos que propician las extinciones en escala local, tales como la reducci\u00f3n en la zona de esos fragmentos, que disminuye el tama\u00f1o de las poblaciones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-99765\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img21.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img21.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img21-120x200.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4416img21-250x417.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ARTHUR GROSSET<\/span>Lo m\u00e1s importante es que ese modelo puede orientar la toma de decisiones acerca del mejor modo de aplicar recursos destinados a conservar y recuperar el bosque atl\u00e1ntico. Seg\u00fan los investigadores, prev\u00e9, por ejemplo, que los eventos que preceden a la extinci\u00f3n suministrar\u00edan pistas de su llegada con anticipaci\u00f3n. La manera en que las especies se distribuyen en los fragmentos de una regi\u00f3n, se\u00f1ala el momento en que la biodiversidad se encuentra en el l\u00edmite de caer abruptamente, pero todav\u00eda cuenta con buenas posibilidades de recuperarse. &#8220;En esas condiciones, las peque\u00f1as acciones restaurativas que faciliten el flujo de animales entre los distintos fragmentos producir\u00edan una gran recuperaci\u00f3n&#8221;, expresa Metzger. &#8220;Si quisi\u00e9ramos aumentar la cobertura forestal del bosque atl\u00e1ntico con r\u00e1pida ganancia de diversidad biol\u00f3gica, es en ese segmento (las regiones con entre un 20% y un 40% de remanentes) donde tenemos que atacar&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de los fundamentos del modelo es la evoluci\u00f3n de la geometr\u00eda de los fragmentos, que Metzger y otros investigadores comenzaron a comprender mejor al simular en computadora c\u00f3mo el desmonte recorta una selva virtual. Esas simulaciones sugieren que, a medida que la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de una regi\u00f3n disminuye, se produce una transformaci\u00f3n fundamental en una caracter\u00edstica de los tramos de la selva: la distancia entre ellos, que al comienzo disminuye en forma gradual, comienza a aumentar exponencialmente.<\/p>\n<p>Con base en estos resultados, confirmados en escenarios reales por Metzger e investigadores de otros pa\u00edses, el grupo de la USP comenz\u00f3 a cuestionarse si la evoluci\u00f3n de la geometr\u00eda de los fragmentos podr\u00eda afectar la biodiversidad de una regi\u00f3n al afectar a dos de los fen\u00f3menos mejor conocidos por los ec\u00f3logos.<\/p>\n<p>Uno de ellos es la influencia que la superficie de un fragmento ejerce sobre la probabilidad de supervivencia de una poblaci\u00f3n. Cuanto mayor es el \u00e1rea, mayores son las poblaciones de especies que habitan all\u00ed y, por lo tanto, menores los riesgos de extinguirse debido a un evento azaroso, tal como el nacimiento exclusivo de hembras durante un a\u00f1o o la ocurrencia de un desastre natural.<\/p>\n<p><strong>Aislamiento<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan este razonamiento, la biodiversidad de un segmento deber\u00eda ser proporcional a su superficie. Pero \u00e9sa es solamente una parte de la historia. &#8220;No se trata s\u00f3lo del tama\u00f1o del fragmento, sino tambi\u00e9n del entorno en el que est\u00e1 inserto&#8221;, explica Renata. Al fin y al cabo, los fragmentos no son islas perfectamente aisladas. Si se encontraran cercanas las superficies de unos y otros, muchas especies de su fauna podr\u00edan viajar entre ellas, evitando la extinci\u00f3n de poblaciones en las fracciones menores. &#8220;Eso conforma el efecto rescate&#8221;, comenta. &#8220;Pese a que un fragmento sea peque\u00f1o y el riesgo de extinci\u00f3n mayor, la poblaci\u00f3n se mantiene, apuntalada por las migraciones&#8221;.<\/p>\n<p>Los investigadores imaginaron entonces un proceso de desmonte, antes que ocurriera el aumento acelerado de la distancia entre los fragmentos, donde esos tramos de selva todav\u00eda se hallar\u00edan lo suficientemente cercanos unos de otros como para que el efecto de recomposici\u00f3n mantuviese la biodiversidad alta en toda la regi\u00f3n. Con la disminuci\u00f3n de las selvas remanentes, empero, ese efecto pierde fuerza, y la diversidad de los fragmentos peque\u00f1os disminuye, aunque la biodiversidad total de la regi\u00f3n se mantenga, con la mayor\u00eda de las especies concentrada en las fracciones mayores. En ese estadio, puede observarse en la regi\u00f3n el efecto del tama\u00f1o de los fragmentos, que hace que la diversidad de especies de un fragmento sea proporcional a su superficie.<\/p>\n<p>Ese efecto predomina hasta que el desmonte comienza a aumentar exponencialmente la distancia entre los tramos de la selva. Sobrepasando ese l\u00edmite, el efecto de salvaguarda cesa y el riesgo de extinci\u00f3n de las poblaciones aumenta para gran parte de las especies, que desaparecen tanto de los grandes fragmentos como de los peque\u00f1os.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99763\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/044-047_Mata-atlantica_1832_05-300x1811.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/044-047_Mata-atlantica_1832_05-300x1811.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/044-047_Mata-atlantica_1832_05-300x1811-120x72.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/044-047_Mata-atlantica_1832_05-300x1811-250x151.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FABIO COLOMBINI<\/span>Test del modelo<br \/>\n<\/strong>El siguiente paso consisti\u00f3 en probar si el modelo preve\u00eda la distribuci\u00f3n de las especies que el grupo de la USP hab\u00eda observado en el trabajo de campo realizado entre los a\u00f1os 200 y 2009 en el interior paulista, con el apoyo de la FAPESP, del Consejo Nacional para el Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico y del Ministerio Federal de Educaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n de Alemania. En el proyecto, los investigadores realizaron un relevamiento de anfibios, aves y peque\u00f1os mam\u00edferos en tres sectores de 10 mil hect\u00e1reas con diferentes grados de bosque aut\u00f3ctono preservado (un 50%, un 30% y un 10%) y en tres \u00e1reas de bosque atl\u00e1ntico continuo en Serra do Mar.<\/p>\n<p>Luego de capturar los animales e identificar sus especies, los investigadores separaron a las mismas en dos grupos: el de las especializadas, que s\u00f3lo habitan tramos de bosque atl\u00e1ntico, y el de las gen\u00e9ricas, capaces de sobrevivir tanto en la selva como en zonas modificadas por la acci\u00f3n humana, tales como plantaciones o pasturas. La clasificaci\u00f3n result\u00f3 esencial para comparar los datos del estudio con las previsiones te\u00f3ricas sobre el efecto de la fragmentaci\u00f3n, que deber\u00edan observarse solamente en el rubro de las especializadas.<\/p>\n<p>Para el caso de los peque\u00f1os mam\u00edferos, entre las 39 especies encontradas, 27 se hallaban especializadas. Para estas, los patrones de biodiversidad observados fueron los esperados. En la regi\u00f3n con un 50% de la cobertura vegetal aut\u00f3ctona, tanto en fragmentos grandes como en peque\u00f1os, estaban casi todas las especies halladas en la regi\u00f3n de selva continua vecina. Esas mismas especies tambi\u00e9n se encontrabanen las regiones con un 30% de bosque, aunque concentradas en los fragmentos mayores. Para la regi\u00f3n con un 10% de selva, el umbral de desmonte hab\u00eda sido sobrepasado y la diversidad se presentaba uniformemente baja: sus fragmentos, independientemente de su superficie, albergaban entre tres y cinco veces menos especies especializadas que en la regi\u00f3n de bosque continuo.<\/p>\n<p>Los investigadores notaron adem\u00e1s que, en ausencia de especies especializadas, las poblaciones de las especies gen\u00e9ricas proliferaron en las regiones con un 10% de bosque. En las zonas con un 50% de selva se capturaron 63 roedores <em>Oligoryzomys nigripes<\/em>, una especie gen\u00e9rica, mientras que el n\u00famero trep\u00f3 a 409 en la regi\u00f3n con menos selva. El dato es preocupante. Ese roedor constituye el principal reservorio en el bosque atl\u00e1ntico del virus causante de la hantavirosishumana, y su presencia en pasturas y plantaciones puede aumentar el riesgo de contagio para las personas.<\/p>\n<p>\u00c9se constituye tan s\u00f3lo un ejemplo del impacto que la p\u00e9rdida de la biodiversidad puede acarrear para la salud y la calidad de vida humanas. Otros de los servicios prestados por los ecosistemas naturales, tales como la polinizaci\u00f3n de las plantaciones y el control de las plagas agr\u00edcolas, tambi\u00e9n pueden desaparecer. &#8220;No queremos preservar la biodiversidad para mantener museos vivientes, sino para mantener los servicios que prestan los ecosistemas de esos remanentes&#8221;, dice el ec\u00f3logo Thomas Lewinsohn, de la Universidad Estadual de Campinas, quien no particip\u00f3 en la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el trabajo de los grupos de Renata y de Metzger representa un salto cualitativo para la ecolog\u00eda, pues combina un estudio de campo de dif\u00edcil realizaci\u00f3n con un modelo te\u00f3rico que investiga las consecuencias finales de diferentes efectos, anteriormente debatidos en forma separada por los investigadores que exploran la reducci\u00f3n y la fragmentaci\u00f3n de los ambientes naturales en todo el mundo. &#8220;Ellos brindaron un aporte importante para la comprensi\u00f3n de las consecuencias de la p\u00e9rdida de las selvas para la biodiversidad&#8221;, comenta el ec\u00f3logo Ilkka Hanski, de la Universidad de Helsinki, Finlandia, pionero en la investigaci\u00f3n del impacto de las transformaciones en el h\u00e1bitat sobre las comunidades de plantas y animales. &#8220;Ese estudio tendr\u00e1 gran influencia en la biolog\u00eda de la conservaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Diversidad de mam\u00edferos en escenarios fragmentados de la altiplanicie atl\u00e1ntica de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/4089\/diversidade-de-mamiferos-em-paisagens-fragmentadas-no-planalto-atlantico-de-sao-paulo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2005\/56555-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Renata Pardini \u2013 IB\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 264.307,22 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo Cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>PARDINI, R.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em><a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0013666\" target=\"_blank\">Beyond the fragmentation threshold hypothesis: regime shifts in biodiversity across fragmented landscapes<\/a>.\u00a0<strong>PLoS One<\/strong>. 23 oct. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Grupo detecta las se\u00f1ales que anteceden a las extinciones en serie","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,331],"coauthors":[103],"class_list":["post-90229","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90229"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90229\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90229"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}