{"id":90238,"date":"2011-05-01T00:00:00","date_gmt":"2011-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/05\/01\/la-pegue\/"},"modified":"2024-06-05T15:58:02","modified_gmt":"2024-06-05T18:58:02","slug":"la-pegue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-pegue\/","title":{"rendered":"\u00a1La pegu\u00e9!"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-100655\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img11.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"377\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img11.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img11-120x129.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img11-250x269.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>En <em>Historia do Brasil <\/em>(1932), el poeta Murilo Mendes defini\u00f3 al <em>Homo brasiliensis <\/em>de manera enf\u00e1tica: &#8220;El hombre es el \u00fanico animal que juega al animal&#8221;. Curiosamente, tal como sostiene el antrop\u00f3logo Roberto DaMatta, autor de <em>\u00c1guias, burros\u00a0e borboletas: um estudo antropol\u00f3gico do jogo do bicho<\/em>, &#8220;las instituciones capitales para entender Brasil, tales como el carnaval, el f\u00fatbol y el <em>jogo do bicho <\/em>[nota del traductor: juego de los animales o quiniela de animales, una especie de loter\u00eda clandestina en la actualidad y desde hace varias d\u00e9cadas] est\u00e1n pr\u00e1cticamente desterradas de la reflexi\u00f3n intelectual, y son vistas como pruebas de ignorancia, de atraso cultural y expresi\u00f3n de nuestra perenne tendencia a la corrupci\u00f3n y al delito&#8221;. En el Legislativo se arrastran desde hace d\u00e9cadas debates sobre la legalizaci\u00f3n o no de la &#8220;fezinha&#8221; [algo as\u00ed como la apuestita] infructuosamente, aunque el a\u00f1o pasado se &#8220;descubri\u00f3&#8221; un local de apuestas del juego que funcionaba desde hace 15 a\u00f1os dentro del Congreso Nacional. Tambi\u00e9n est\u00e1n los que sindican a los <em>bicheiros <\/em>[los due\u00f1os del negocio] como &#8220;patronos&#8221; iniciales del narcotr\u00e1fico y creadores de una versi\u00f3n tropical de la mafia en Brasil. Pese a ello, en los Carnavales siempre es posible ver, en diarios y revistas, fotos de presidentes de <em>escolas de samba<\/em>, la mayor\u00eda supuestos <em>bicheiros<\/em>, que estar\u00edan presentes tambi\u00e9n en la c\u00fapula de la oficializada Liga de Escolas de Samba, la Liesa.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible entender que un juego inocente, cuyo fundador, en 1892, fue un noble, el bar\u00f3n de Drummond, e ideado como forma de mantener en funcionamiento un s\u00edmbolo de la civilizaci\u00f3n que llegaba a los tr\u00f3picos, el Jard\u00edn Zool\u00f3gico de Vila Isabel, se haya transformado en una pol\u00e9mica contravenci\u00f3n en tan poco tiempo? &#8220;La cohibici\u00f3n de la quiniela de animales nunca fue una cuesti\u00f3n moral o legal. M\u00e1s bien represent\u00f3, desde el vamos, el deseo del Estado de regular el comportamiento de las clases populares brasile\u00f1as. El estudio de la historia de la loter\u00eda de animales apunta a entender la creciente criminalizaci\u00f3n de la vida cotidiana a comienzos del siglo XX, producto de los cambios aparejados a la transici\u00f3n de la sociedad brasile\u00f1a de una sociedad esclavista a otra capitalista, de consumo, cuya versi\u00f3n urbana se fund\u00f3 en el cercenamiento de la vida de las personas comunes, en el \u00e1mbito privado y tambi\u00e9n en el \u00e1mbito p\u00fablico&#8221;, explica la historiadora Amy Chazkel, de la City of New York University, cuyo estudio <em>Laws of chance: Brazil&#8217;s clandestine lottery and the making of urban public life<\/em> (Duke University Press) sale este mes. &#8220;La instituci\u00f3n &#8216;jogo do bicho&#8217; no fue una creaci\u00f3n de un bar\u00f3n emprendedor, sino que naci\u00f3 como producto de la interacci\u00f3n entre el Estado y la poblaci\u00f3n. Desafi\u00f3 a las loter\u00edas legales, que le redituaban dinero al gobierno, y represent\u00f3 a las tendencias liberales que las asociaciones comerciales y el Legislativo intentaron erradicar, y parec\u00eda confirmar los miedos de las elites con relaci\u00f3n a las tendencias entr\u00f3picas de la clase trabajadora, su deseo de ganar dinero sin trabajar y el desprecio que ten\u00eda por las leyes&#8221;. O en las palabras de DaMatta: &#8220;El juego de los animales le hace justicia a la inmensa creatividad de los brasile\u00f1os por lo que destila de utop\u00eda y generosidad, lo que explica por qu\u00e9 tiene siete vidas, como el gato, pese a las persecuciones policiales de los gobernantes burros y de una elite rapaz, que siempre fue m\u00e1s vil que noble&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Zool\u00f3gico<br \/>\n<\/strong>Amigo y socio del bar\u00f3n de Mau\u00e1, Jo\u00e3o Batista Vianna Drummond (1825-1897) compr\u00f3 en 1872 una vasta chacra ubicada en la ladera de Serra do Engenho Novo, donde al a\u00f1o siguiente fund\u00f3 la Companhia Arquitet\u00f4nica, cuyo objetivo era la creaci\u00f3n de un barrio amplio con bulevares, en los moldes franceses, en oposici\u00f3n al urbanismo lusitano de R\u00edo, con sus callejuelas. Abolicionista, Drummond le puso a la regi\u00f3n el nombre de Vila Isabel en homenaje a la princesa. El barrio, un proyecto moderno, brindaba opciones de esparcimiento y una conexi\u00f3n de tranv\u00eda con el centro de la ciudad. Imbuido del esp\u00edritu cient\u00edfico y civilizador de la \u00e9poca, el bar\u00f3n reserv\u00f3 300 mil metros cuadrados a la instalaci\u00f3n de un zool\u00f3gico, que ser\u00eda una referencia para los estudiosos brasile\u00f1os. Apelando a sus contactos en el Estado, Drummond solicit\u00f3 y obtuvo una subvenci\u00f3n para el funcionamiento del parque, abierto en 1888 y que le reditu\u00f3 el t\u00edtulo de bar\u00f3n, recibido de manos del emperador. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, bajo la alegaci\u00f3n de insuficiencia en la ayuda municipal, volvi\u00f3 a solicitarla, en esta ocasi\u00f3n sugiriendo que podr\u00eda obtener recursos sin gravar a las arcas p\u00fablicas si se le permitiese explotar juegos l\u00edcitos (el C\u00f3digo Penal de 1890 prohib\u00eda los juegos de azar) en el interior del zool\u00f3gico. Entre ellos, el juego de los animales: el visitante recib\u00eda un billete con la figura de un animal impresa; al finalizar el d\u00eda, se abr\u00eda una caja que quedaba colgada cerca del portal de entrada del parque, en la cual hab\u00eda un cuadro con el retrato del animal del d\u00eda, que el bar\u00f3n eligiera previamente entre una lista de 25 animales. El primer sorteo, en el que sali\u00f3 &#8220;el avestruz&#8221;, se realiz\u00f3 en julio de 1892 y el ganador se hizo acreedor a un premio de 20 mil-r\u00e9is, 20 veces el precio de la entrada. En dos semanas, sali\u00f3 &#8220;el perro&#8221; y el suertudo embols\u00f3 2 contos de r\u00e9is [un conto: un mill\u00f3n de r\u00e9is], una prueba del r\u00e1pido crecimiento de p\u00fablico, en raz\u00f3n del sorteo. Los peri\u00f3dicos comentaban acerca de la falta de espacio en los tranv\u00edas que iban a Vila Isabel y se crearon nuevas l\u00edneas para dar cuenta de la demanda. El bar\u00f3n, astuto, en poco tiempo m\u00e1s empez\u00f3 a ofrecer la venta de billetes para el zool\u00f3gico en establecimientos ubicados en el centro de la ciudad, lo que hac\u00eda posible la participaci\u00f3n a distancia. El paso definitivo hacia el \u00e9xito de esta quiniela se dio cuando el parque empez\u00f3 a permitir que se pudiese elegir, con la compra de las entradas, un animal en particular. El sorteo se convirti\u00f3 en juego de azar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100656\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img2-300x2611.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img2-300x2611.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img2-300x2611-120x104.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/art4424img2-300x2611-250x218.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>Y el juego se transform\u00f3 en &#8220;furor&#8221;: &#8220;Actualmente, en R\u00edo, el juego lo es todo. No hay criados, porque todos se pasan el d\u00eda comprando billetes de la quiniela de animales. \u00a1Nadie trabaja! Todo el mundo juega y nada m\u00e1s&#8221;, se quej\u00f3, parnasiano, el poeta Olavo Bilac. &#8220;La institucionalizaci\u00f3n del ideal de igualdad pol\u00edtica y el fin del orden imperial, en una sociedad en que el trabajo era la marca de la esclavitud, hicieron surgir la fiebre especulativa y consolidaron un juego barato, f\u00e1cil y sin pretensiones. Un juego con un sesgo mitol\u00f3gico y tot\u00e9mico familiar que estudiaba y relacionaba animales, n\u00fameros y dinero y que as\u00ed reun\u00eda simb\u00f3licamente a los pobres con los ricos y a los inferiores con los poderosos&#8221;, sostiene DaMatta. Pero la Rep\u00fablica hab\u00eda llegado dispuesta a regular un pa\u00eds que, seg\u00fan afirmaban, la lasitud de la monarqu\u00eda condenaba al atraso. &#8220;El Estado vigilaba tanto a los capitalistas poderosos como a los peque\u00f1os negocios y a los vendedores callejeros, se cern\u00eda sobre todo lo que operase fuera de los l\u00edmites legales de su regulaci\u00f3n. En ese movimiento se cre\u00f3 una &#8216;zona gris&#8217; de emprendimientos incontrolables que sign\u00f3 la transici\u00f3n del Imperio a la Rep\u00fablica. El juego de los animales se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s popular y se ramific\u00f3 en el peque\u00f1o comercio, y la persecuci\u00f3n m\u00e1s propagand\u00edstica que otra cosa contra los juegos de azar hasta entonces adquiri\u00f3 un nuevo objetivo: las preocupaciones morales sobre el juego de los animales no surgieron porque era una forma de jugar, sino porque era un tipo de comercio&#8221;, analiza Amy Chazkel. Al fin y al cabo, a\u00f1ade la historiadora, el gobierno ten\u00eda m\u00e1s por ganar al suscribir contratos con las grandes compa\u00f1\u00edas que al permitir que los peque\u00f1os comerciantes, interesados en vender billetes de la quiniela junto a sus negocios habituales, ocupasen las calles de la ciudad libremente. &#8220;De all\u00ed la griter\u00eda general de las elites y de los altos concesionarios contra el juego, en peticiones y debates infinitos en el Legislativo, lo que revela a su vez que siempre que una multitud se re\u00fane y el dinero circula, la gente encuentra una forma de burlar las reglas&#8221;, sostiene la investigadora.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica igualmente se aboc\u00f3 con ah\u00ednco a consolidar el concepto de contravenci\u00f3n, de los peque\u00f1os delitos. &#8220;Hab\u00eda una cr\u00edtica fuerte contra el depuesto r\u00e9gimen debido a su forma de reprimir actividades que atentar\u00edan contra la moral y el orden p\u00fablico, como el vagabundeo, la pereza, la ebriedad, los juegos de azar y la <em>capoeira<\/em>. Para el nuevo gobierno republicano, la lasitud imperial ante esas afrentas a &#8216;la moral y las buenas costumbres&#8217; revelaba la decadencia de la monarqu\u00eda&#8221;, sostiene Amy Chazkel. El &#8220;peque\u00f1o delito&#8221; pasa a ser una obsesi\u00f3n para la polic\u00eda, ya que alcanzaba a una cantidad mayor de personas y estaba directamente ligado a la burocracia policial, no tanto a la Justicia. Los jueces y la polic\u00eda pasan a disputarse el espacio relativo a la forma de lidiar con la contravenci\u00f3n, con lo cual se crea un conflicto de intereses: la Justicia ten\u00eda la \u00faltima palabra en la legalidad de la acci\u00f3n de la polic\u00eda en las calles, pero esa autoridad en muchas ocasiones exced\u00eda a la del magistrado al absolver a un preso. Esto explica por qu\u00e9 casi ning\u00fan vendedor de quiniela detenido por la polic\u00eda fue condenado hasta 1917, por &#8220;falta de pruebas&#8221;. &#8220;Las clases menos protegidas sufrieron los efectos colaterales de esta disputa, exacerbada por la transformaci\u00f3n del <em>jogo do bicho <\/em>en contravenci\u00f3n, ya que la polic\u00eda luchaba por la preeminencia en las calles, al ejercer su poder de detener y reprimir. En ese movimiento, la polic\u00eda carioca no era leal ni al Estado, ni a la gente del pueblo, de la cual sus miembros proven\u00edan. Exist\u00eda una tendencia, en lo que hace a la contravenci\u00f3n, a lidiar con los sospechosos con base \u00fanicamente en sus valores e identidades: alguien &#8216;conocido por ser <em>bicheiro<\/em>&#8216; pod\u00eda ser detenido aunque no estuviese vendiendo billetes&#8221;, dice Amy. &#8220;Y lo m\u00e1s importante, la experiencia de este <em>modus operandi <\/em>contra el juego se traslad\u00f3 m\u00e1s tarde al campo de la pol\u00edtica. La polic\u00eda us\u00f3 las armas desarrolladas en el combate contra los juegos y otras peque\u00f1as contravenciones y para reprimir a los disidentes pol\u00edticos surgidos de la agitaci\u00f3n obrera. Jur\u00eddicamente, el quinielero y el delincuente pol\u00edtico eran lo mismo. Se pod\u00eda ir preso por &#8216;ser un conocido l\u00edder comunista&#8217;.&#8221;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-100653\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_03-300x237.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"237\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_03-300x237.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_03-300x237-120x95.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_03-300x237-250x198.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>Por m\u00e1s que fue perseguida, la quiniela de animales no fue erradicada. &#8220;Se puede entender a absoluci\u00f3n de los involucrados como una reacci\u00f3n de los jueces a los excesos de la polic\u00eda y como la conciencia de que la polic\u00eda estaba implicada en la contravenci\u00f3n. El juego sobrevivi\u00f3 tambi\u00e9n porque se transform\u00f3 en una parte extralegal de la labor policial. Por eso todos los implicados, desde los jueces hasta los polic\u00edas, ayudaron a crear un submundo urbano de contravenci\u00f3n&#8221;, sostiene la investigadora. &#8220;A medida que la represi\u00f3n fue aumentando, los due\u00f1os del juego se organizaron para obtener el efecto opuesto. La represi\u00f3n termin\u00f3 siendo responsable por la organizaci\u00f3n del juego, al unir a los <em>bicheiros <\/em>y provocar una expulsi\u00f3n de los &#8216;amateurs&#8217; o los que constitu\u00edan una banca eventual. Es una situaci\u00f3n t\u00edpicamente brasile\u00f1a: la persecuci\u00f3n al juego genera una aprobaci\u00f3n popular, lo que le otorgaba legitimidad social contra una prohibici\u00f3n legal elitista y malintencionada. El gobierno se convierte en el enemigo com\u00fan y la polic\u00eda se convierte en presa f\u00e1cil de los banqueros del juego, que la sobornan&#8221;, coincide DaMatta. Para quienes vend\u00edan los billetes, el trabajo en este comercio significaba algo mucho m\u00e1s tentador que trabajar en una f\u00e1brica. El juego se transforma en un aspecto totalmente normal del cotidiano, m\u00e1s a\u00fan en una \u00e9poca en que, como sostiene el historiador Jos\u00e9 Murilo de Carvalho, en <em>Os bestializados<\/em>, &#8220;la creencia en la suerte como medio de enriquecimiento r\u00e1pido y sin esfuerzo era difundida en toda la sociedad carioca durante los primeros a\u00f1os de la Rep\u00fablica&#8221;, en raz\u00f3n de la intensa especulaci\u00f3n financiera y burs\u00e1til llamada <em>Encilhamento<\/em>, que puso grandes cantidades de dinero en circulaci\u00f3n sin respaldo, una expresi\u00f3n caracter\u00edstica de ese &#8220;capitalismo sin \u00e9tica protestante&#8221;. &#8220;No sin raz\u00f3n, la intelectualidad carioca us\u00f3 al juego como met\u00e1fora de la especulaci\u00f3n financiera del Estado&#8221;, recuerda Amy. &#8220;Si un banquero puede hablar seriamente de inversiones, si un pol\u00edtico presenta un proyecto de ley inspirado en el liberalismo, el juego es una versi\u00f3n popular y barata de esas cosas. Si imaginamos que el jugador de la quiniela de animales es un humilde especulador ubicado en el polo opuesto, se puede decir que act\u00faa inspirado en ese mismo modelo, pero que cambia al Estado por el sue\u00f1o, al liberalismo por la cosmolog\u00eda de los animales y al apadrinamiento por las corazonadas&#8221;, eval\u00faa DaMatta.<\/p>\n<p>En 1917, la represi\u00f3n se intensific\u00f3 con la llamada &#8220;campa\u00f1a matabichos&#8221;, pero la loter\u00eda clandestina, m\u00e1s que sobrevivir, sali\u00f3 m\u00e1s fuerte, concentrada, profesionalizada, con un c\u00f3digo de \u00e9tica que, para la poblaci\u00f3n, era &#8220;m\u00e1s confiable&#8221; que el que emanaba del Estado. &#8220;No hay que olvidarse que, en esa l\u00f3gica capitalista, el <em>bicheiro <\/em>era capaz de igualar pr\u00e1cticas legales, al transformar un pedazo de papel en un pagar\u00e9. La legendaria confianza en los operadores del juego naci\u00f3 del contraste impl\u00edcito con los operadores no confiables del Estado. Para la mayor\u00eda de los brasile\u00f1os que no eran de la elite, el Estado era sin\u00f3nimo de un sistema judicial criminal y punto&#8221;, dice la historiadora. &#8220;Los banqueros accesibles y populares mantienen con los apostadores un nexo transitorio, pero definido por la lealtad y la confianza, porque ambos comparten el mismo sistema de creencias. Todos son tratados con respeto. Y el ciudadano desea tanto de sus derechos pol\u00edticos como respeto. Por eso no se trata de una sociedad defectuosa porque valora la ganancia f\u00e1cil, como pretenden algunos cr\u00edticos, sino de un sistema que ve el valor del dinero como un instrumento privilegiado para la construcci\u00f3n de la &#8216;persona'&#8221;, sostiene DaMatta. Por eso, sigue, el juego hace suya la promesa capitalista de \u00e9xito monetario y auspicia un cambio de posici\u00f3n social; pero, a diferencia del capitalismo ortodoxo, no transige ante la indiferencia social instituida con la reducci\u00f3n individualista y mercadol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Un factor notable de la quiniela de animales desde sus albores fue su vinculaci\u00f3n con la cultura popular, ya que muchos de sus primeros banqueros fueron emprendedores pioneros del entretenimiento nacional, como Paschoal Segreto, uno de los introductores del cine en el pa\u00eds. Antes de las proyecciones de las pel\u00edculas, Segreto exhib\u00eda 26 anuncios, siempre retirando, adrede, uno de ellos, transformando al cinemat\u00f3grafo en un juego de azar como la quiniela. &#8220;La quiniela de animales fue para muchos cariocas el primer contacto con la diversi\u00f3n p\u00fablica comercializada. Nuevas invenciones se convert\u00edan en un subterfugio de emprendedores en busca de los r\u00e9ditos de la quiniela. Al mismo tiempo, las ganancias del submundo permit\u00edan que esos mismos emprendedores pudiesen invertir en el<em> show business <\/em>o, en el caso de Segreto, en el cine&#8221;, nota Amy.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100654\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_10-300x2321.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_10-300x2321.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_10-300x2321-120x93.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/080-085_Jogo-do-Bicho_1832_10-300x2321-250x193.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>El pr\u00f3ximo paso ser\u00e1 el Carnaval. &#8220;Desde los comienzos, cuando las <em>escolas de samba <\/em>recolectaban sus contribuciones para el desfile, los quinieleros se encontraban entre los colaboradores. A medida que la ciudad fue creciendo, la loter\u00eda de animales sigui\u00f3 el ritmo de la expansi\u00f3n de sus \u00e1reas perif\u00e9ricas, en especial a partir de la prohibici\u00f3n de los juegos de azar durante el gobierno de Dutra, en 1946. En dichas zonas el patronato ocup\u00f3 durante muchos a\u00f1os los inmensos vac\u00edos administrativos dejados por el poder p\u00fablico en \u00e1reas de escasos recursos&#8221;, sostiene la antrop\u00f3loga Laura Viveiros de Castro, del Departamento de Antropolog\u00eda Cultural de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y autora de <em>Carnaval carioca: dos bastidores ao desfile<\/em>. &#8220;Los desfiles de las <em>escolas <\/em>permitieron la integraci\u00f3n positiva de los <em>bicheiros <\/em>a la sociedad metropolitana. <em>Escolas <\/em>hasta ese entonces poco competitivas, como Mocidade o Beija-Flor, pasaron a pelear efectivamente por el campeonato del Carnaval en raz\u00f3n del patrocinio de los <em>bicheiros<\/em>. Esa &#8216;modernizaci\u00f3n&#8217; refuerza el control de la red del juego sobre sus territorios, revela una jerarqu\u00eda de la clandestinidad en la ciudad, y no retira el m\u00f3vil no econ\u00f3mico e interesado del mecenazgo del juego en el Carnaval: el dinero del patrono es tambi\u00e9n una &#8216;inversi\u00f3n social&#8217; cuya devoluci\u00f3n es el prestigio y la simpat\u00eda de la poblaci\u00f3n.&#8221;\u00a0&#8220;Al comprometerse con las <em>escolas<\/em>, los banqueros del juego (los <em>bicheiros<\/em> son los &#8216;funcionarios&#8217;, los empleados) adquir\u00edan lo que necesitaban para desarrollar sus negocios en paz. Considero posible tambi\u00e9n que la ligaz\u00f3n con las escolas puede haber sido una v\u00eda de lavado de dinero del juego&#8221;, a\u00f1ade el historiador Luiz Antonio Machado Silva, del Instituto Universitario de Investigaciones de R\u00edo de Janeiro (Iuperj) y autor, junto con Fillipina Chineli, del estudio <em>El vac\u00edo del orden: relaciones y pol\u00edticas entre las escolas de samba y el juego clandestino<\/em>. Seg\u00fan ellos, a partir de la d\u00e9cada de 1960 se consolida el &#8220;patronato&#8221; en las escuelas, lo que coincide con el momento en que la municipalidad y el gobierno en sus niveles federal y estadual transfieren la responsabilidad econ\u00f3mica del Carnaval de la esfera p\u00fablica a la privada, al tiempo que la fiesta cambia su est\u00e9tica que pasa de la &#8220;fiesta&#8221; al &#8220;<em>show<\/em>&#8220;, lo que hace que los costos de producci\u00f3n crezcan enormemente. Los banqueros entran entonces en escena, y el auge de la relaci\u00f3n se da con la creaci\u00f3n de la Liesa en 1985, que ratifica el dominio de los banqueros del juego sobre las escuelas y las relaciona con los \u00f3rganos p\u00fablicos. &#8220;De alguna manera el poder p\u00fablico &#8216;permitiu&#8217; que las <em>escolas <\/em>fuesen siendo progresivamente controladas por los banqueros del juego. Los estratos populares no salen ganando con eso, pues siguen ocupando una posici\u00f3n subalterna, sometidos pol\u00edtica y ideol\u00f3gicamente&#8221;, sostiene Silva. &#8220;Las <em>escolas <\/em>aceptan ese apoyo de forma pac\u00edfica y sin cuestionar su legitimidad debido a la inserci\u00f3n sociocultural del juego. Al fin y al cabo, incluso el samba tuvo que legitimarse y volverse &#8216;legal&#8217;, al organizarse en las <em>escolas de samba<\/em>, para pasar de la &#8216;transgresi\u00f3n&#8217; al &#8216;orden&#8217;. Al mismo tiempo, el samba y el juego siempre fueron actividades relacionadas entre s\u00ed, pues eran comunes al mismo estrato social&#8221;, analiza el investigador.<\/p>\n<p><strong>Samba<br \/>\n<\/strong>La relaci\u00f3n se &#8220;profesionaliza&#8221; con la Liesa, que, al ser controlada por los banqueros del juego, pasa a intermediar las relaciones entre el Estado, el mercado y la comunidad. Las <em>escolas <\/em>pasan a autofinanciarse con las ganancias de las transmisiones televisivas, los discos, etc., pero los &#8220;due\u00f1os de las <em>escolas<\/em>&#8221; siguen sopesando los dividendos sociales y pol\u00edticos del &#8220;patronato&#8221; de los desfiles y el trabajo asistencial, sin por ello hacerse cargo con su dinero. En tiempos electorales, el acceso al juego y a las <em>escolas <\/em>es fundamental y los banqueros lograron hacerse con ambos beneficios. &#8220;Debido a su red social, su capacidad de dominaci\u00f3n y su expresi\u00f3n pol\u00edtica, los banqueros del juego se transformaron durante mucho tiempo en una organizaci\u00f3n un tanto similar a la mafia norteamericana del juego, aunque en proporciones mucho menores&#8221;, afirma el soci\u00f3logo Michel Misse, docente del Departamento de Sociolog\u00eda de la UFRJ y autor del estudio <em>Mercados ilegales: Las redes de protecci\u00f3n y la organizaci\u00f3n local del delito en R\u00edo de Janeiro<\/em>. &#8220;Hasta la llegada del narcotr\u00e1fico a las favelas, el <em>jogo do bicho <\/em>fue el mercado il\u00edcito m\u00e1s importante, tradicional y poderoso. Su capacidad para atraer a la fuerza de trabajo del submundo criminal siempre fue grande, en especial al ofrecer empleo y protecci\u00f3n a ex presidiarios.&#8221;<\/p>\n<p>Algunos sostienen tambi\u00e9n la existencia de una conexi\u00f3n entre el juego clandestino y los narcos cariocas, aunque la dimensi\u00f3n de esa uni\u00f3n es objeto de controversia entre los expertos. &#8220;A finales de la d\u00e9cada de 1970, la prensa revelaba ya la articulaci\u00f3n entre el juego y el tr\u00e1fico de drogas. Es posible que esa vinculaci\u00f3n entre el juego y el narcotr\u00e1fico exista, pero se puede notar que a lo largo de los a\u00f1os 1990 el juego ha emitido claras se\u00f1ales de decadencia, en tanto que el narcotr\u00e1fico ha dado se\u00f1ales claras de crecimiento. Esto no quiere decir que gente del juego no haya migrado hacia el tr\u00e1fico de drogas, pero \u00e9ste \u00faltimo no tiene m\u00e1s en el juego la base de sus operaciones, como al principio. Parece haberse producido una absorci\u00f3n por parte de los narcotraficantes en cuanto al &#8216;camino de las piedras&#8217; que les ense\u00f1o la contravenci\u00f3n, en t\u00e9rminos de corrupci\u00f3n de polic\u00edas y autoridades, de formas de actuaci\u00f3n destinadas a obtener apoyo (tales como el apoyo a la comunidad, clubes, etc.), de las maneras de invertir el dinero, etc.&#8221;, eval\u00faa el ge\u00f3grafo Helio de Araujo Evangelista, docente de la Universidad Federal Fluminense (UFF) y autor de <em>Rio de Janeiro: viol\u00eancia, jogo do bicho e narcotr\u00e1fico<\/em>. Los banqueros del juego est\u00e1n cambiando de neopcio. &#8220;Los herederos de los banqueros reemplazaron a la quiniela de animales por el control de la distribuci\u00f3n de tragamonedas en bares y bingos clandestinos de las ciudades, con el apoyo de la polic\u00eda&#8221;, estima Misse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El poder de las loter\u00edas en la creaci\u00f3n de la modernidad nacional","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[117],"class_list":["post-90238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es","keywords-comportamiento"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518778,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90238\/revisions\/518778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90238"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}