{"id":90240,"date":"2011-05-01T00:00:00","date_gmt":"2011-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/05\/01\/el-filon-de-los-mapas\/"},"modified":"2017-02-20T13:54:47","modified_gmt":"2017-02-20T16:54:47","slug":"el-filon-de-los-mapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-filon-de-los-mapas\/","title":{"rendered":"El tesoro de los mapas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_183-1-e1487609512404.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232932\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-232932\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_183-1-e1487609512404-780x1024.jpg\" alt=\"090-091_Mapoteca_183\" width=\"300\" height=\"394\" \/><span class=\"media-credits-inline\">divulgaci\u00f3n<\/span><\/a>Un precioso material cartogr\u00e1fico ha cobrado una irrestricta visibilidad merced al trabajo del grupo de investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) responsable de la construcci\u00f3n de la <a href=\"http:\/\/www.cartografiahistorica.usp.br\" target=\"_blank\">Biblioteca Digital de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica<\/a>. El acceso <i>online<\/i> es libre. Fruto de un concepto desarrollado por el Laboratorio de Estudios de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica (Lech), este sitio ofrece no solamente la posibilidad de apreciar un archivo de mapas raros impresos entre los siglos XVI y XIX, sino que tambi\u00e9n permite hacer una serie de referencias cruzadas, comparaciones y llaves interpretativas con la pluralidad y la rapidez de internet. Al fin y al cabo, \u201cun mapa por s\u00ed solo no hace un verano\u201d, como dice una de las coordinadoras del proyecto, Iris Kantor, docente del Departamento de Historia de la USP. El conjunto revela mucho m\u00e1s que informaciones geogr\u00e1ficas. Permite tambi\u00e9n percibir la elaboraci\u00f3n de un imaginario a lo largo del tiempo, revelado por visiones de Brasil concebidas fuera del pa\u00eds. El trabajo se insert\u00f3 en el marco de un gran proyecto tem\u00e1tico, denominado <i>Las dimensiones del imperio portugu\u00e9s,<\/i> coordinado por la profesora Laura de Mello e Souza, que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Hasta ahora el archivo ha tenido dos fuentes principales. La primera fue el conjunto de anotaciones realizadas a lo largo de 60 a\u00f1os por el almirante Max Justo Lopes, uno de los principales expertos en cartograf\u00eda de Brasil. La segunda fue la colecci\u00f3n particular del Banco Santos, puesta bajo custodia del Estado durante el proceso de intervenci\u00f3n del patrimonio del banquero Edemar Cid Ferreira en 2005. Una decisi\u00f3n judicial transfiri\u00f3 la custodia de los mapas al Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB) de la USP; una iniciativa loable, toda vez que esa colecci\u00f3n, seg\u00fan Iris Kantor, \u201cestaba guardada en condiciones muy precarias en un galp\u00f3n, sin ninguna preocupaci\u00f3n con el acondicionamiento adecuado\u201d. Se recogieron alrededor de 300 mapas. Se sabe que la cantidad total de la colecci\u00f3n original era mucho mayor, pero se ignora en d\u00f3nde se encuentran los otros.<\/p>\n<p>El primer paso consisti\u00f3 en recuperar y restaurar los mapas, que llegaron a la USP \u201ctotalmente desnudos\u201d, y a tal fin se hizo necesario un extenso trabajo de identificaci\u00f3n, dataci\u00f3n, atribuci\u00f3n de autor\u00eda, etc. Durante los a\u00f1os 2007 y 2008, el Laboratorio de Reproducci\u00f3n Digital del IEB investig\u00f3, adquiri\u00f3 y utiliz\u00f3 la tecnolog\u00eda adecuada para reproducir en alta resoluci\u00f3n la colecci\u00f3n de mapas. Hubo que hacer varios intentos hasta que se logr\u00f3 la precisi\u00f3n de rasgos y colores deseada. Luego el Centro de Inform\u00e1tica del <i>campus<\/i> de la USP de S\u00e3o Carlos (Cisc\/ USP) desarroll\u00f3 un <i>software<\/i> espec\u00edfico que permiti\u00f3 construir una base de datos capaz de interactuar con el cat\u00e1logo general de la biblioteca de la USP (Dedalus), como as\u00ed tambi\u00e9n recabar y transferir datos de otras bases disponibles en internet. Una de las fuentes inspiradoras de los investigadores fue el sitio <i>web<\/i> del coleccionador y artista gr\u00e1fico ingl\u00e9s <a href=\"http:\/\/www.davidrumsey.com\" target=\"_blank\">David Rumsey<\/a>, que contiene 17 mil mapas. Otra fue la pionera <a href=\"http:\/\/bndigital.bn.br\/cartografia\" target=\"_blank\">Biblioteca Virtual de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica<\/a>, de la Biblioteca Nacional, que re\u00fane 22 mil documentos digitalizados. En un futuro, el archivo cartogr\u00e1fico de la USP integrar\u00e1 la Biblioteca Digital de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica. Se le asign\u00f3 prioridad a los mapas del Banco Santos pues no pertenecen a la universidad y en cualquier momento pueden ser solicitados judicialmente para cancelar deudas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_1832-2-e1487609158920.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232929\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-232929\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_1832-2-e1487609158920-300x218.jpg\" alt=\"090-091_Mapoteca_1832\" width=\"300\" height=\"218\" \/><span class=\"media-credits-inline\">divulgaci\u00f3n<\/span><\/a>En la actualidad se encuentran disponibles en la Biblioteca Digital \u201cinformaciones cartobibliogr\u00e1ficas, biogr\u00e1ficas y datos de naturaleza t\u00e9cnica y editorial, como as\u00ed tambi\u00e9n notas explicativas que apuntan a contextualizar el proceso de producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de las im\u00e1genes cartogr\u00e1ficas\u201d. \u201cNo existe un mapa ingenuo\u201d, dice Iris Kantor, quien indica as\u00ed la necesidad de juntar esas informaciones para entender qu\u00e9 se oculta por debajo de la superficie de los contornos geogr\u00e1ficos y de la toponimia. \u201cEl supuesto del historiador es que todos los mapas mienten; la manipulaci\u00f3n es un dato importante en cualquier pieza cartogr\u00e1fica.\u201d<\/p>\n<p>Formaron parte de esa manipulaci\u00f3n los intereses geopol\u00edticos y comerciales de cada \u00e9poca determinada y de aqu\u00e9llos que produjeron o solicitaron el mapa. El historiador Paulo Miceli, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), quien a comienzos de la d\u00e9cada pasada hab\u00eda sido convocado por el Banco Santos para suministrar consultor\u00eda sobre la organizaci\u00f3n de la colecci\u00f3n, recuerda que el primer registro cartogr\u00e1fico de lo que actualmente es Brasil fue un mapa del navegante espa\u00f1ol Juan de la Cosa (1460-1510), datado de 1506, que muestra \u201cla l\u00ednea demarcatoria del Tratado de Tordesillas, \u00c1frica muy bien dibujada y, a su izquierda, un tri\u00e1ngulo peque\u00f1o que es Am\u00e9rica del Sur\u201d. \u201cBrasil fue surgiendo de una especie de niebla espesa de documentos, condicionado entre otras cosas por el rigor de la corona portuguesa sobre el trabajo de los cart\u00f3grafos, que estaban sujetos incluso a la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte\u201d. Esta \u201caparici\u00f3n\u201d gradual de Brasil en el esquema geopol\u00edtico imperial es el tema de la tesis de libre docencia de Miceli, intitulada apropiadamente <i>Los contornos de Brasil en el mapa del mundo<\/i>, que saldr\u00e1 en libro este mismo a\u00f1o, publicado por la editorial de la Unicamp. El t\u00edtulo se refiere al <i>Theatrum orbis terrarum<\/i> (<i>Teatro del mundo<\/i>), del ge\u00f3grafo flamenco Abraham Ortelius (1527-1598), considerado el primer atlas moderno.<\/p>\n<p><b>Navegantes<br \/>\n<\/b>Al contrario de lo que se puede imaginar, los mapas antiguos no ten\u00edan la funci\u00f3n principal y pr\u00e1ctica de orientar a los exploradores y navegantes, quienes hasta el siglo XIX se val\u00edan de derroteros escritos, las \u201ccartas de marear\u201d, registradas en \u201cpergaminos sin belleza ni ambig\u00fcedad, perforados con compases y otros instrumentos, y que se convirtieron en envoltorios de carpetas de documentos en los archivos cartogr\u00e1ficos\u201d, seg\u00fan Miceli. \u201cLos mapas eran objetos de ostentaci\u00f3n y prestigio, con valor de fruici\u00f3n y ornamentaci\u00f3n, para nobles y eruditos\u201d, dice Iris Kantor. \u201cUno de los tesoros del Vaticano era su colecci\u00f3n cartogr\u00e1fica\u201d. En tanto, los derroteros de navegaci\u00f3n eran meramente manuscritos y no impresos, proceso \u00e9ste que les daba a los mapas el <i>status<\/i> de documentos privilegiados. Las chapas originales de metal, con las alteraciones a lo largo del tiempo, duraban hasta 200 a\u00f1os, siempre en manos de \u201cfamilias\u201d de cart\u00f3grafos, editores y libreros. A veces esas familias eran incluso grupos consangu\u00edneos con funciones hereditarias, otras veces eran talleres altamente especializados. Los artistas, con experiencia acumulada a lo largo de d\u00e9cadas, no viajaban y recababan sus informaciones con \u201cnavegantes muchas veces analfabetos\u201d, seg\u00fan Miceli. Para brindar una idea acerca del prestigio asignado a la cartograf\u00eda, recuerda que el <i>Atlas major<\/i>, del holand\u00e9s Willem Blau<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_1832-3-e1487609120765.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232930\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-232930\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/090-091_Mapoteca_1832-3-e1487609120765-300x184.jpg\" alt=\"090-091_Mapoteca_1832\" width=\"300\" height=\"184\" \/><span class=\"media-credits-inline\">divulgaci\u00f3n<\/span><\/a>e (1571-1638), pintado con tinta de oro, fue considerado el libro m\u00e1s caro del Renacimiento.<\/p>\n<p>Uno de los criterios de b\u00fasqueda de la Biblioteca Digital de Cartograf\u00eda Hist\u00f3rica es precisamente por \u201cescuelas\u201d de cart\u00f3grafos, entre ellas la flamenca, la francesa y la veneciana, siempre recordando que el saber fundamental proven\u00eda de los navegantes y cosm\u00f3grafos portugueses. Iris Kantor considera que las escuelas se relacionan y planea en un futuro reemplazar la palabra \u201cescuela\u201d por \u201cestilo\u201d. Tambi\u00e9n est\u00e1 en los planes del equipo reconstituir la genealog\u00eda de la producci\u00f3n de mapas durante el per\u00edodo cubierto. En el estudio de estos documentos se incluye la identificaci\u00f3n de aqu\u00e9llos que contienen errores voluntarios como parte de un esfuerzo de contrainformaci\u00f3n, denominado por Miceli \u201cadulteraci\u00f3n patri\u00f3tica\u201d. Como por ejemplo los mapas que falsifican la ubicaci\u00f3n de recursos naturales tales como r\u00edos, para favorecer a los portugueses o a los espa\u00f1oles en la divisi\u00f3n del Tratado de Tordesillas.<\/p>\n<p>Una evidencia de la funci\u00f3n cuasi propagand\u00edstica de la cartograf\u00eda se encuentra en el mapa <i>Brasil<\/i>, de 1565, producido por la escuela veneciana, que ilustra la apertura de este art\u00edculo. En \u00e9l no se destaca precisamente la precisi\u00f3n geogr\u00e1fica. \u201cLa toponimia no es muy intensa, aunque toda la costa ya hab\u00eda sido nombrada en esa \u00e9poca\u201d, dice Iris Kantor. \u201cEs una obra destinada al p\u00fablico lego, quiz\u00e1 m\u00e1s a los comerciantes, como lo indican los barquitos con los escudos de armas de las coronas de Francia y Portugal. Vemos el comercio del palo de Brasil, a\u00fan sin identificaci\u00f3n de la soberan\u00eda pol\u00edtica. Parece una regi\u00f3n de acceso libre. La representaci\u00f3n de los ind\u00edgenas y su contacto con los extranjeros transmite cordialidad y reciprocidad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn el fondo, los mapas sirven como representaci\u00f3n de nosotros mismos\u201d, prosigue la profesora de la USP. \u201cEn el estudio de la cartograf\u00eda brasile\u00f1a post independencia, por ejemplo, llama la atenci\u00f3n nuestra visi\u00f3n de la identidad nacional basada en una cultura geogr\u00e1fica rom\u00e1ntica, liberal y naturalista, que representa al pa\u00eds como un continuo geogr\u00e1fico entre la Amazonia y el Plata. En el mismo per\u00edodo, la idea del pueblo no era tan homog\u00e9nea. No por casualidad los hombres que hicieron la independencia y constituyeron la estructura legal del pa\u00eds estaban ligados a las ciencias naturales, a la cartograf\u00eda, etc. La cuesti\u00f3n geogr\u00e1fica fue imperativa en la creaci\u00f3n de la identidad nacional.\u201d<\/p>\n<p>Un ejemplo muy diferente de utilizaci\u00f3n de los recursos digitales en la investigaci\u00f3n con mapas se encuentra en marcha en la Unicamp, derivado del proyecto intitulado <i>Trabajadores en Brasil: identidades, derechos y pol\u00edtica<\/i>, coordinado por la profesora Silvia Hunold Lara y que cuenta tambi\u00e9n con el apoyo de la FAPESP. Se trata del estudio <i><a href=\"http:\/\/www.unicamp.br\/cecult\/mapastematicos\" target=\"_blank\">Mapas tem\u00e1ticos de Santana y Bexiga<\/a><\/i>, sobre el cotidiano de los trabajadores urbanos entre 1870 y 1930. Seg\u00fan la profesora, se puede reconstituir el cotidiano de los habitantes de esos barrios paulistanos, \u201cno\u00a0 disociados de su modo de trabajo y de sus reivindicaciones de derechos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Material cartogr\u00e1fico revela el imaginario colonial portugu\u00e9s","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[289,308,310],"coauthors":[137],"class_list":["post-90240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-comunicacion","tag-geografia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90240"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90240\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90240"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}