{"id":90242,"date":"2011-06-02T00:00:00","date_gmt":"2011-06-02T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/06\/01\/el-aprecio-de-los-gobernadores\/"},"modified":"2015-08-20T17:26:45","modified_gmt":"2015-08-20T20:26:45","slug":"el-aprecio-de-los-gobernadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-aprecio-de-los-gobernadores\/","title":{"rendered":"El aprecio de los gobernadores"},"content":{"rendered":"<p>Una ceremonia que cont\u00f3 con la presencia del gobernador Geraldo Alckmin, en el auditorio reformado y que ahora lleva el nombre del ex gobernador Carlos Alberto de Carvalho Pinto, fue el marco del comienzo de la celebraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os de la FAPESP, que se cumplir\u00e1n el 23 de mayo de 2012 (<em><a href=\"\/?art=3186&amp;bd=1&amp;pg=1&amp;lg=es\" target=\"_blank\">lea la noticia aqu\u00ed<\/a><\/em>). Autor del proyecto que, al transformarse en ley, autorizar\u00eda al Ejecutivo a crear finalmente la Fundaci\u00f3n prevista en la Constituci\u00f3n estadual de 1947, y responsable del Decreto 40.132 que firm\u00f3 el 23 de mayo de 1962, instituy\u00e9ndola efectivamente, Carvalho Pinto nunca disimul\u00f3 su orgullo por esa iniciativa. Si me fuese dado destacar alguna de las realizaciones de mi modesta labor p\u00fablica, no vacilar\u00eda en elegir a la FAPESP como una de las m\u00e1s significativas para el desarrollo econ\u00f3mico, social y cultural del pa\u00eds, dijo en alg\u00fan momento, hacia el final de su productiva trayectoria p\u00fablica. El respetado abogado y pol\u00edtico gobern\u00f3 S\u00e3o Paulo entre 1959 y 1963 y falleci\u00f3 en 1987, a los 77 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los gobernadores de S\u00e3o Paulo parecen efectivamente profesar un aprecio especial por la FAPESP. He meditado un poco al respecto mientras asist\u00eda al evento del lanzamiento del cincuentenario, recordando que fue gracias a Franco Montoro que conoc\u00ed mejor la Fundaci\u00f3n, en 1992. Me explico: la FAPESP cumpl\u00eda 30 a\u00f1os y el ex gobernador (1983-1987) envi\u00f3 una carta al diario <em>Gazeta Mercantil<\/em>, en ese entonces el m\u00e1s importante peri\u00f3dico econ\u00f3mico del pa\u00eds, sugiriendo que la efem\u00e9ride valdr\u00eda una noticia, dado el importante rol de la instituci\u00f3n en el desarrollo paulista. El director de redacci\u00f3n del diario, Matias Molina, un excepcional periodista econ\u00f3mico, o mejor a\u00fan, un excepcional periodista, me llam\u00f3 una tarde y me dijo que el peri\u00f3dico iba a seguir la sugerencia de Montoro. Pero en lugar de hablar de los 30 a\u00f1os de la FAPESP, mostrar\u00eda al lector, mediante una serie de reportajes, una media docena de proyectos que contaron con apoyo de la Fundaci\u00f3n en el transcurso de su historia y que tuvieron un impacto real en el desarrollo del estado. Yo me desempe\u00f1aba como editora de tecnolog\u00eda, y el trabajo me concern\u00eda. Uno de los temas que eleg\u00ed para la serie fue la investigaci\u00f3n del cancro c\u00edtrico, una enfermedad cuyo control result\u00f3 fundamental para la expansi\u00f3n de la citricultura paulista.<\/p>\n<p>Han pasado casi 20 a\u00f1os, y cuando discut\u00edamos en una reciente reuni\u00f3n de pauta cu\u00e1l podr\u00eda ser el propio aporte de la revista para la celebraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os de la FAPESP, traje a colaci\u00f3n esos recuerdos y el enorme placer que sent\u00ed al descubrir proyectos de investigaci\u00f3n de cuya existencia ni siquiera sospechaba, para escribir sobre ellos en tiempos todav\u00eda un tanto inh\u00f3spitos en la prensa, cuando se trataba de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. Decidimos que, a esta altura, <em>Pesquisa FAPESP <\/em>podr\u00eda relevar, no s\u00f3lo media docena, sino una docena del historial de l\u00edneas de investigaci\u00f3n financiadas por la Fundaci\u00f3n, de gran relevancia para S\u00e3o Paulo, para Brasil o, m\u00e1s ampliamente, para la producci\u00f3n de conocimiento mundial. Las mismas ser\u00e1n publicadas cada mes, hasta mayo de 2012. Curiosamente, Fabricio Marques, nuestro editor de pol\u00edtica, opt\u00f3 por comenzar la serie con las investigaciones sobre las enfermedades de los c\u00edtricos, que van mucho m\u00e1s all\u00e1 del cancro e incluyen, obviamente, al proyecto pionero de la gen\u00f3mica brasile\u00f1a, el de la <em>Xylella fastidiosa<\/em>, causante de la clorosis variegada de los c\u00edtricos (CVC), que en el a\u00f1o 2000 catapult\u00f3 a la ciencia realizada en el pa\u00eds a los medios nacionales e internacionales. Vale la pena leer el reportaje, a partir de la p\u00e1gina 34. Pero es tiempo de aclarar que los resultados de ese proyecto constituyeron el mejor pretexto para que otro gobernador de S\u00e3o Paulo, M\u00e1rio Covas (1995-2001) demostrara a la larga su enorme aprecio por la FAPESP. Durante una fiesta inolvidable en el Sal\u00f3n S\u00e3o Paulo, en febrero del 2000, Covas concedi\u00f3 la medalla al m\u00e9rito cient\u00edfico del gobierno del estado, que creara d\u00edas antes, a 200 investigadores que hab\u00edan participado del proyecto.<\/p>\n<p>Pero antes que el espacio para esta carta se agote, necesito destacar al menos el reportaje de tapa de la presente edici\u00f3n al respecto del autismo, un excelente trabajo de Ricardo Zorzetto, nuestro editor de ciencia, que empieza en la p\u00e1gina 16. El autismo permanece como una de las m\u00e1s misteriosas condiciones ps\u00edquicas y\/o neurol\u00f3gicas que afectan a una peque\u00f1a parte de la humanidad y hace tiempo que dese\u00e1bamos realizar una exploraci\u00f3n por los senderos que los cient\u00edficos brasile\u00f1os, en conexi\u00f3n con sus colegas de otros pa\u00edses, est\u00e1n recorriendo en su esfuerzo por descifrarla, diagnosticarla y, de ser posible, tratarla. Para terminar, recomiendo los art\u00edculos sobre energ\u00eda solar (<em><a href=\"\/?art=3197&amp;bd=1&amp;pg=1&amp;lg=es\" target=\"_blank\">lea aqu\u00ed<\/a><\/em>) y ficci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a (<em><a href=\"\/?art=3200&amp;bd=1&amp;pg=1&amp;lg=es\" target=\"_blank\">lea aqu\u00ed<\/a><\/em>). \u00a1Buena lectura!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El aprecio de los gobernadores","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-90242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90242"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}