{"id":90260,"date":"2011-06-01T00:00:00","date_gmt":"2011-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/06\/01\/la-metropolis-movil\/"},"modified":"2017-02-20T18:22:40","modified_gmt":"2017-02-20T21:22:40","slug":"la-metropolis-movil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-metropolis-movil\/","title":{"rendered":"La metr\u00f3polis m\u00f3vil"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98948\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_1841.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"501\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_1841.jpg 270w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_1841-120x223.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_1841-250x464.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">WILSON PEDROSA\/ AG\u00caNCIA ESTADO\/ AE<\/span>Es un hecho razonablemente conocido que la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo no es m\u00e1s un gran polo de absorci\u00f3n de migrantes internos y externos, rol que desempe\u00f1\u00f3 durante la mayor parte del siglo XX. Durante la primera d\u00e9cada del XXI se registr\u00f3 un significativo saldo negativo entre los que entraron y los que salieron. Llegaron 100 mil personas y partieron 800 mil solamente hacia el interior del estado. Pero lo que no es tan conocido es el nuevo perfil migratorio que esas cifras esconden de alg\u00fan modo. El flujo ya no se explica debido a la din\u00e1mica de la industria y del empleo formal que antes atra\u00eda a los nuevos pobladores. La gran novedad es el fen\u00f3meno de la reversibilidad, es decir, las permanencias tienden a acortarse y el movimiento se caracteriza por idas y venidas, adem\u00e1s de los retornos definitivos.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n minuciosa de estas nuevas configuraciones demogr\u00e1ficas, sus implicaciones y desdoblamientos, es la tarea del Observatorio de Migraciones del N\u00facleo de Estudios de la Poblaci\u00f3n (Nepo) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), financiado por la FAPESP y coordinado por Rosana Baeninger, docente del Departamento de Sociolog\u00eda del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas (IFCH), tambi\u00e9n de la Unicamp. El proyecto tiene una extensi\u00f3n cronol\u00f3gica extensa de 1880 a 2010 y una perspectiva interdisciplinaria, lo que hace que nuevos estudios tem\u00e1ticos que actualmente totalizan 16 surjan a medida que las investigaciones avanzan.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo es que cada investigador logre develar procesos que los grandes n\u00fameros no muestran, dice Rosana. Tenemos el desaf\u00edo de buscar nuevas fuentes de datos, pues los censos no nos suministran informaci\u00f3n sobre las migraciones internas, por ejemplo.\u00a0 Los productos finales ser\u00e1n un atlas tem\u00e1tico y un banco de datos. No solamente se utilizan nuevas fuentes, sino tambi\u00e9n nuevos abordajes recientes de la bibliograf\u00eda nacional y extranjera que ayudan a entender el cuadro m\u00e1s amplio. Uno de los puntos de partida del observatorio indica que la comprensi\u00f3n de los procesos migratorios solamente adquiere significado si consideramos la dimensi\u00f3n espacial y territorial.<\/p>\n<p>As\u00ed se arrib\u00f3 a la constataci\u00f3n de que en el siglo XXI, como ya se pod\u00eda entrever desde los a\u00f1os 1990, la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo se insert\u00f3 en la ruta de las migraciones internacionales. La metr\u00f3polis tienen una caracter\u00edstica mucho m\u00e1s volcada al mercado internacional, como parte de una cadena de ciudades globales, dice Rosana. En ese marco amplio, mientras que los procesos econ\u00f3micos se multiplican espacialmente, el tiempo se globaliza. Es lo que el soci\u00f3logo brit\u00e1nico Anthony Giddens denomina mecanismos de desencaje.<\/p>\n<p>Actualmente S\u00e3o Paulo es el destino tanto de mano de obra altamente calificada como de trabajadores indocumentados y sin capacitaci\u00f3n espec\u00edfica, pero que se insertan en mecanismos de producci\u00f3n flexibilizados, amoldados a la movilidad del capital. En el primer caso se destacan argentinos y chilenos, que vienen a trabajar en la ciudad en puestos de gerencia, con autorizaci\u00f3n de permanencia por per\u00edodos renovables de dos a\u00f1os y contabilizados por el Ministerio de Trabajo: son 20 mil, seg\u00fan los datos m\u00e1s recientes. En el segundo caso se encuentran sobre todo los bolivianos, que inmigran por problemas en sus lugares de origen y no aparecen en las estad\u00edsticas oficiales. Su cantidad total es estimada en 200 mil por entidades privadas como la Pastoral del Inmigrante. De este modo, seg\u00fan la soci\u00f3loga, 100 a\u00f1os despu\u00e9s de la migraci\u00f3n europea, S\u00e3o Paulo ha vuelto a ser la puerta de entrada de las migraciones internacionales, pero ahora no ya subsidiadas por el gobierno.<\/p>\n<p>Como es sabido, en un fen\u00f3meno que se remonta a tres d\u00e9cadas, los bolivianos vienen principalmente para trabajar en la industria de confecciones, de propiedad de inmigrantes asi\u00e1ticos o sus descendientes. La migraci\u00f3n boliviana se encuentra actualmente en la segunda generaci\u00f3n y ha causado impactos urbanos sensibles, como el conocido cambio del perfil demogr\u00e1fico del barrio de Bom Retiro, tradicionalmente caracterizado por el comercio y por la presencia jud\u00eda, y actualmente sede de la mayor\u00eda de las confecciones de ropas que emplean mano de obra latinoamericana.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98950 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-31-120x152.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-31-250x317.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ANT\u00d4NIO GAUD\u00c9RIO \/ FOLHAPRESS<\/span>\u00c9sa es una actividad internacionalizada en el principio de la cadena de producci\u00f3n, toda vez que las telas llegan de Corea. En los \u00faltimos a\u00f1os el sector ha venido elaborando sistemas elaborados, que permiten que muchos bolivianos trabajen estacionalmente, con demandas espec\u00edficas, de acuerdo con las temporadas de lanzamientos de ropas (verano e invierno), lo que refuerza el movimiento general de vaiv\u00e9n entre los migrantes de la ciudad. Actualmente muchos trabajadores bolivianos provienen de zonas urbanas y llegan con capacitaci\u00f3n profesional.<\/p>\n<p>Entre los migrantes internos, principalmente nordestinos, el h\u00e1bito de la estacionalidad tambi\u00e9n se ha intensificado. Existe por ejemplo un buen contingente de personas que trabajan en la venta de billetes de loter\u00eda en las calles durante algunos meses, pero regresan a sus lugares de origen para aprovechar las altas temporadas de la industria del turismo. Otra faceta de la permanencia corta o incluso del regreso de migrantes es el encarecimiento del costo de vida en la ciudad. Antes las periferias ofrec\u00edan rutinas propias y potencial de absorci\u00f3n de nuevos habitantes, pero ahora, seg\u00fan Rosana, el entorno no est\u00e1 m\u00e1s desarticulado del centro; esas regiones se adensaron y se reconfiguraron. Un rasgo caracter\u00edstico del perfil migratorio del siglo XXI en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo es la regresi\u00f3n. Se trata del \u00e1rea del pa\u00eds que m\u00e1s poblaci\u00f3n pierde anualmente, especialmente en lo que se refiere a la migraci\u00f3n interna. Por otro lado, el estado es el que m\u00e1s mano de obra calificada recibe.<\/p>\n<p><strong>Redes<br \/>\n<\/strong>Un factor importante en la estructura social que permite la circulaci\u00f3n de migrantes, tanto internos como externos, son las redes sociales: grupos articulados de apoyo a la permanencia temporal, formados principalmente por parientes. Gracias a \u00e9stas, les es posible a los migrantes muchas veces dejar durante alg\u00fan tiempo a sus hijos en el lugar de origen mientras se dedican al trabajo estacional. Las redes sociales operan en los dos extremos de la migraci\u00f3n y no constituyen un fen\u00f3meno nuevo (a veces son redes que perduran desde hace 60 a\u00f1os), pero han cobrado una importancia clave en la sustentaci\u00f3n de la temporalidad de las migraciones entre lugares tan distantes. Esto hizo surgir sistemas organizados y din\u00e1micos de transporte, tales como los \u00f3mnibus que salen de la regi\u00f3n de S\u00e3o Miguel Paulista, en la zona este de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>En la actualidad el gran eje migratorio del pa\u00eds es el estado de Goi\u00e1s. Es el gran polo de absorci\u00f3n, dice Rosana. La agroindustria ha venido atrayendo incluso mano de obra calificada paulista. Asimismo, un centro productor de cereales como la ciudad de Rio Verde ofrece cursos de gestores p\u00fablicos que atraen profesionales de fuera del estado.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de la agroindustria en el interior paulista tambi\u00e9n sigue atrayendo a los migrantes de otras regiones, de la capital, de n\u00facleos internos vecinos y, en menor escala, del exterior. Se suma a la agroindustria la robustez de nichos econ\u00f3micos volcados al mercado externo que las diversas regiones han logrado consolidar: el de calzados en el \u00e1rea de Franca, el de joyas en Limeira, el de muebles en Votuporanga, y el sector hotelero, sustentado por el circuito de la fiesta del pe\u00f3n de Barretos, etc. La malla vial es lo suficientemente eficaz\u00a0 como para que muchos profesionales vivan en una ciudad y\u00a0 trabajen en otra, lo que provoca la densificaci\u00f3n de peque\u00f1as ciudades cuya impronta era antes la evasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfUn retorno al campo? No, dice Rosana. Aun cuando el trabajo se vuelque al \u00e1rea rural, las personas viven en la ciudades o en lo que denominamos zonas de extensi\u00f3n urbana no catalogadas, es decir, \u00e1reas con caracter\u00edsticas urbanas sin que oficialmente se las considere as\u00ed. Con esa uniformizaci\u00f3n, ha aumentado mucho la migraci\u00f3n de corta distancia y el vaiv\u00e9n regional, a punto tal de crear un cuestionamiento te\u00f3rico: \u00bfa las personas que realizan esos desplazamientos puede consider\u00e1rselas migrantes? Seg\u00fan la concepci\u00f3n en vigor en los a\u00f1os 1960, informa la profesora, la adaptaci\u00f3n de un migrante de la zona rural tradicional al ambiente urbano moderno tardaba alrededor de 10 a\u00f1os. Pero en el interior paulista, actualmente, los patrones de urbanizaci\u00f3n y consumo son pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos entre las regiones.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98953\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-41.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"147\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-41.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-41-250x127.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/084-087_migracao_184-41-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DANILO VERPA \/ FOLHAPRESS<\/span>Impacto<br \/>\n<\/strong>El modo de funcionamiento de las investigaciones del Observatorio de Migraciones, basado en la interdisciplinariedad y en la cooperaci\u00f3n con otras instituciones acad\u00e9micas brasile\u00f1as y extranjeras, hace surgir estudios de fen\u00f3menos sin gran volumen num\u00e9rico, pero importantes desde el punto de vista sociol\u00f3gico y antropol\u00f3gico. Por ejemplo, se planea un estudio in\u00e9dito sobre el impacto social de los traslado de c\u00e1rceles a las ciudades del interior del estado de S\u00e3o Paulo, con el movimiento de grupos que eso acarre\u00f3.<\/p>\n<p>Un estudio en marcha ilumina la migraci\u00f3n de refugiados en la regi\u00f3n metropolitana durante este siglo. Existe una significativa presencia de colombianos (y algunos cubanos) que se vieron presionados a salir de sus lugares de origen debido a los conflictos internos. Brasil tiene una de las legislaciones m\u00e1s abiertas de Am\u00e9rica Latina para refugiados, cosa que provoca ese flujo, dice Rosana. Se estima que hay 1.800 refugiados en la ciudad de S\u00e3o Paulo. Entre ellos, los m\u00e1s recientes son los colombianos, que en general tienen familia, muchas veces compuesta por el c\u00f3nyuge o los hijos brasile\u00f1os, en general con calificaci\u00f3n profesional pero dificultades de inserci\u00f3n, pues no tienen diploma revalidado. A t\u00edtulo de comparaci\u00f3n, la mayor\u00eda de los refugiados en la ciudad de R\u00edo est\u00e1 compuesta por africanos solteros, que suelen llegar como estudiantes y posteriormente piden refugio. Tanto los refugiados como los inmigrantes indocumentados, seg\u00fan Rosana, generan situaciones que demandan pol\u00edticas sociales en favor de sus derechos y de protecci\u00f3n contra la discriminaci\u00f3n, que a\u00fan no han sido instituidas.<\/p>\n<p>Un estudio particularmente interesante del Observatorio de Migraciones, a cargo de la soci\u00f3loga Marta Maria do Amaral Azevedo, tambi\u00e9n de la Unicamp, se refiere a la presencia guaran\u00ed en S\u00e3o Paulo. Actualmente hay en la regi\u00f3n este del estado 20 comunidades, cuatro de ellas en la capital. El proceso migratorio, oriundo de Paraguay, del actual Mato Grosso do Sul y de Argentina, comenz\u00f3 durante la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, se hay observado que se mantiene, creando muchas veces impasses en las pol\u00edticas p\u00fablicas y en la cuesti\u00f3n de las tierras. El estudio tiene por objeto, entre otras cosas, cuantificar esa poblaci\u00f3n y trazar su genealog\u00eda. La investigaciones existentes apuntan motivaciones religiosas y\u00a0 econ\u00f3micas, como la b\u00fasqueda de tierra sin males, un lugar en donde ser\u00eda posible vivir al estilo guaran\u00ed, o, de acuerdo con el <em>guarani reko<\/em>, la manera de ser de ese pueblo, dice Marta. Hoy en d\u00eda existen extensas redes sociales estructuradas a partir del parentesco y de las relaciones de religiosidad, intercambios econ\u00f3micos y la pr\u00e1ctica del concepto <em>oguat\u00e1<\/em>: caminar, que puede significar una visita a un pariente o un viaje para consultar a un <em>paj\u00e9 <\/em>[cham\u00e1n], o incluso para una reuni\u00f3n de familias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La migraci\u00f3n del vaiv\u00e9n y de la internacionalizaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[137],"class_list":["post-90260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90260"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90260\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90260"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}