{"id":90261,"date":"2011-06-01T00:00:00","date_gmt":"2011-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/06\/01\/las-artes-de-roger-bastide\/"},"modified":"2017-02-20T18:25:55","modified_gmt":"2017-02-20T21:25:55","slug":"las-artes-de-roger-bastide","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-artes-de-roger-bastide\/","title":{"rendered":"Las artes de Roger Bastide"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98991\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/art4449img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/art4449img11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/art4449img11-120x178.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/art4449img11-250x371.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO \/ AE<\/span>Hace 60 a\u00f1os, el soci\u00f3logo franc\u00e9s abrasile\u00f1ado (tal como le dec\u00eda Gilberto Freyre)\u00a0 Roger Bastide (1898-1974) realiz\u00f3 un antiguo anhelo, acariciado desde poco despu\u00e9s de su arribo al pa\u00eds, en 1938, como reemplazante del antrop\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss para hacerse cargo de la c\u00e1tedra de sociolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Durante dos d\u00edas cargados de rituales, entre el 3 y 4 de agosto de 1951, Bastide fue iniciado en el <em>candombl\u00e9<\/em> como <em>hijo de <\/em>Xang\u00f4 y comenz\u00f3 a usar el collar de cuentas rojo y blanco con gran orgullo. Parad\u00f3jicamente, esa iniciaci\u00f3n religiosa constituy\u00f3 la c\u00faspide de sus investigaciones cient\u00edficas en Brasil y, simult\u00e1neamente, una sincera expresi\u00f3n de su fascinaci\u00f3n por los descubrimientos. La investigaci\u00f3n cient\u00edfica me exig\u00eda el pasaje preliminar por el ritual de iniciaci\u00f3n. Hasta mi muerte estar\u00e9 agradecido a todas las <em>M\u00e3es de Santo <\/em>que me trataron como un hijo blanco y comprendieron, mediante su don superior de intuici\u00f3n, mi af\u00e1n por nuevos alimentos culturales y presintieron que mi pensamiento cartesiano no soportar\u00eda las nuevas sustancias como verdaderos alimentos, escribi\u00f3 en <em>Estudos afro-brasileiros<\/em>.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a Brasil sin saber con qu\u00e9 se encontrar\u00eda. Partiremos en algunas horas y las gaviotas trazan signos cabal\u00edsticos en el cielo, escribi\u00f3 a bordo del\u00a0 buque que lo tra\u00eda hacia el tr\u00f3pico, revelando su esp\u00edritu abierto a lo oculto, a lo irracional. Ac\u00e1 se top\u00f3 con una cuesti\u00f3n compleja: le gustar\u00eda ser un int\u00e9rprete del nuevo pa\u00eds, pero, \u00bfc\u00f3mo hacerlo siendo un extranjero en b\u00fasqueda de comprensi\u00f3n de la identidad brasile\u00f1a? Ser\u00e1 su encuentro con los modernistas, especialmente con M\u00e1rio de Andrade, lo que lo instruir\u00e1 en la b\u00fasqueda de lo ex\u00f3tico de lo ex\u00f3tico, del otro del otro. Por eso la importancia de su iniciaci\u00f3n y, tambi\u00e9n, de su intervenci\u00f3n en la discusi\u00f3n sobre las artes pl\u00e1sticas que los modernistas realizaban. las artes pl\u00e1sticas, el folclore, el barroco, le inculcan en Bastide que la originalidad de la cultura brasile\u00f1a proven\u00eda de su hibridismo, la soluci\u00f3n sin igual que apareci\u00f3 aqu\u00ed con el entrecruzamiento de civilizaciones distintas, explica la antrop\u00f3loga Fernanda Ar\u00eaas Peixoto, docente de la USP y autora de <em>Di\u00e1logos brasileiros: uma an\u00e1lise da obra de Roger Bastide<\/em>. Del Bastide del <em>candombl\u00e9 <\/em>se habla mucho, pero el cr\u00edtico de arte que se arremang\u00f3 y sali\u00f3 de la universidad hacia los peri\u00f3dicos es bastante menos conocido, pese a la importancia de sus escritos para la comprensi\u00f3n de su pensamiento. Esa laguna est\u00e1 siendo poco a poco completada, tal como revela el lanzamiento de <em>Impress\u00f5es do Brasil<\/em>, un libro recientemente editado por la Prensa Oficial, que re\u00fane 11 art\u00edculos que retratan el proceso de ambientaci\u00f3n intelectual del franc\u00e9s en el pa\u00eds y su compromiso con la cultura nacional. Esa pasi\u00f3n por las artes y las letras no era un pasatiempo dominical de Bastide, sino una disciplina est\u00e9tica que \u00e9l supo cultivar. Los textos revelan la inclusi\u00f3n creciente de temas brasile\u00f1os en su repertorio intelectual. Y de c\u00f3mo, con rapidez y profundidad, se enga\u00f1\u00f3 con la tem\u00e1tica brasile\u00f1a, antigua y contempor\u00e1nea, eval\u00faa el profesor de literatura de la USP Samuel Titan Jr., quien, junto con la soci\u00f3loga Fraya Frehse, fue responsable por la compaginaci\u00f3n de los art\u00edculos del libro, entre ellos: Machado de Assis, paisajista; Iglesias barrocas y caballitos de madera; Est\u00e9tica de S\u00e3o Paulo; Variaciones sobre la puerta barroca, y Arte y religi\u00f3n: el culto a los gemelos; entre otros.<\/p>\n<p>Incluso hay otras novedades. Los estudiosos de la obra de Bastide son, generalmente, provenientes de las ciencias sociales. A pesar de la eficiencia de ese hilo de Ariadna para movernos dentro de los aspectos b\u00e1sicos de su producci\u00f3n, la literatura abre ramificaciones propias. Bastide hizo un aporte importante con su enfoque extranjero y abierto, iluminando de manera distinta nuestra propia literatura, considera Gl\u00f3ria Carneiro do Amaral, profesora libre docente jubilada de la USP, y actualmente investigadora del Programa de Posgrado en Letras de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, autora de <em>Navette liter\u00e1ria Fran\u00e7a-Brasil: a cr\u00edtica de Roger Bastide<\/em>, reci\u00e9n editado por Edusp en dos tomos que analizan las cr\u00edticas literarias bastideanas y las agrupan por primera vez, muchas de ellas casi desconocidas por los estudiosos de su obra.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98989 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_1842.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_1842.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_1842-120x127.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_1842-250x265.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">JOS\u00c9 MEDEIROS \/ ACERVO INSTITUTO MOREIRA SALLES<\/span>&#8220;Bastide pens\u00f3 y escribi\u00f3 sobre Brasil a medida que lo fue conociendo. En el ejercicio rutinario de la cr\u00edtica period\u00edstica, comenta las artes visuales y la literatura nacional, discutiendo obras al calor del momento. Percibe al arte como una forma de comprensi\u00f3n de la cultura brasile\u00f1a m\u00e1s amplia, lig\u00e1ndola al an\u00e1lisis cultural. A partir del material art\u00edstico, pens\u00f3 los procesos de culturizaci\u00f3n literaria, la incorporaci\u00f3n del negro a la literatura y el mestizaje est\u00e9tico. Lo propio sucedi\u00f3 en otros campos del arte. Practic\u00f3 la interdisciplinariedad en un contexto temporal en el que eso no suced\u00eda tal como hoy en d\u00eda&#8221;, analiza Fernanda Peixoto. El Brasil que emerge de las artes y de la cultura popular es un Brasil mestizo al que Bastide se aproxima desde los m\u00e1s diversos \u00e1ngulos. \u00c9l debe ser visto como un elemento de conexi\u00f3n entre el medio universitario y el escenario intelectual en su manera m\u00e1s amplia, representando mediante esos textos, dentro de la universidad, la articulaci\u00f3n entre la academia y los peri\u00f3dicos; entre la sociolog\u00eda acad\u00e9mica, la cr\u00edtica y el ensayismo; entre las ciencias sociales y el modernismo literario, a\u00f1ade la investigadora. Bastide se interes\u00f3 profundamente por nuestro arte y nuestra literatura, convirti\u00e9ndose en un cr\u00edtico militante y estudioso con un peso notable en la interpretaci\u00f3n de los hechos, las ideas y las obras. Su visi\u00f3n sociol\u00f3gica se inclinaba por la ampliaci\u00f3n de las interpretaciones, siendo uno de esos raros estudiosos que usan con seguridad y felicidad esa dif\u00edcil combinaci\u00f3n entre la sociolog\u00eda y la cr\u00edtica del arte, escribi\u00f3 el ex alumno Antonio Candido en <em>Recortes.<\/em><\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed no se trata del arte por el arte. En los an\u00e1lisis que hizo al respecto de la producci\u00f3n art\u00edstica brasile\u00f1a, eruditos o populares (folclore, artes pl\u00e1sticas y literatura), Bastide se concentr\u00f3 en la b\u00fasqueda de las huellas africanas que estar\u00edan estampadas en esa producci\u00f3n o, seg\u00fan sus palabras, buscamos la raza en la trama de la obra escrita. Lo que revela esa producci\u00f3n es la presencia de un \u00c1frica en sordina, oprimida por los modelos cultos europeos, ejemplificando el drama del africanismo en el pa\u00eds. De ah\u00ed que se haya volcado, simult\u00e1neamente, hacia la escritura sobre el arte y los estudios acerca de las religiones afrobrasile\u00f1as que obligan a redefinir sus an\u00e1lisis anteriores, sostiene Fernanda. Si las manifestaciones art\u00edsticas lo inducen a ver a Brasil a partir de una trama sincr\u00e9tica (la competencia desigual entre la civilizaci\u00f3n europea y la africana, que lucha para imponer sus valores y modelos), la religi\u00f3n le proporciona otro \u00e1ngulo de observaci\u00f3n, contin\u00faa. Seg\u00fan Bastide, aclara la investigadora, los cultos afrobrasile\u00f1os ser\u00edan reductos privilegiados de la reacci\u00f3n, el polo de resistencia africano, y permiten que se pueda decantar a \u00c1frica mediante su composici\u00f3n mestiza, una nueva forma de comprender la presencia africana en Brasil. \u00c9se es el campo de observaci\u00f3n de Bastide aqu\u00ed: el tri\u00e1ngulo \u00c1frica, Europa y Brasil, \u00e9ste \u00faltimo el lugar de negociaci\u00f3n entre los dos sistemas simb\u00f3licos, el africano y el europeo, dice la profesora. La religi\u00f3n poseer\u00eda el poder de invertir el sentido de la ecuaci\u00f3n sincr\u00e9tica, ya que ser\u00eda el lugar en el que el aporte negro es la base y, de esa manera, ofrece al int\u00e9rprete el camino preferencial para comprender \u00c1frica en Brasil.<\/p>\n<p>\u00bfPero por qu\u00e9 la opci\u00f3n africana El encuentro entre Bastide y \u00c1frica sucedi\u00f3 en territorio brasile\u00f1o durante su primer viaje al nordeste, en 1944. Frente a la fuente europea y africana, que alimenta el misticismo brasile\u00f1o, centra su atenci\u00f3n en la matriz africana. Eso no significa una elecci\u00f3n, aunque, seg\u00fan piensa, es la \u00fanica opci\u00f3n segura para aqu\u00e9l que pretenda entender el car\u00e1cter particular del\u00a0 misticismo nacional. Puede decirse que no es el int\u00e9rprete quien elije el mundo africano como objeto de reflexi\u00f3n, sino que es \u00c1frica la que se impone al observador, sostiene Fernanda. Al fin y al cabo, \u00c1frica ingresa a trav\u00e9s de los o\u00eddos, la nariz y la boca, golpea en el est\u00f3mago, le impone su ritmo al cuerpo y al esp\u00edritu, oblig\u00e1ndolo a pasar del estudio de la m\u00edstica de las piedras y de la madera tallada hacia la religi\u00f3n de los negros, tal como escribi\u00f3 Bastide en <em>Imagens do Nordeste em preto e branco<\/em>, un reportaje literario realizado por el franc\u00e9s en 1944 por pedido de la revista <em>O Cruzeiro<\/em>. La civilizaci\u00f3n africana, en t\u00e9rminos de Bastide, se encuentra recreada en Brasil a partir (y a pesar) del encuentro entre las tres civilizaciones. As\u00ed, el \u00c1frica brasile\u00f1a, lejos de copiar el modelo original, lo reelabora, es tambi\u00e9n un producto h\u00edbrido. Es un \u00c1frica sincr\u00e9tica, compuesta por blancos y negros, tal como lo muestran sus estudios sobre arte y literatura. Para \u00e9l, el negro se encuentra al mismo tiempo unido y separado en la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-98990\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_184_061.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"274\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_184_061.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_184_061-120x113.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/088-091_Bastide_184_061-250x236.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">JOS\u00c9 MEDEIROS \/ ACERVO INSTITUTO MOREIRA SALLES<\/span>As\u00ed, si Gilberto Freyre, una referencia fundamental para Bastide, junto con los modernistas y Florestan Fernandes (su alumno y colega de investigaciones), estudi\u00f3 el sincretismo desde el punto de vista de la civilizaci\u00f3n brasile\u00f1a, Bastide se inclin\u00f3 por las civilizaciones africanas, y con ello, tal como escribi\u00f3,\u00a0 pretendi\u00f3 retomar el problema por el otro lado de la lente. El sincretismo bastideano es, por encima de todo, sin\u00f3nimo de resistencia africana. Ello le gener\u00f3 cr\u00edticas al soci\u00f3logo, visto como un conservador, un rom\u00e1ntico en la b\u00fasqueda de purezas perdidas en el tiempo. Si bien \u00e9l se esfuerza por aislar los universos africanos de la amalgama mestiza, al mismo tiempo est\u00e1 preocupado por comprender c\u00f3mo esos nichos africanos se articulan en la sociedad. La b\u00fasqueda de islas africanas es inseparable del an\u00e1lisis de relaciones, de aproximaciones y alejamientos, dice Fernanda.<\/p>\n<p>Brasil constituye un caso ejemplar de interpenetraci\u00f3n de civilizaciones para ser observado, y un productor de teor\u00edas que Bastide utilizar\u00e1, no s\u00f3lo para comprender las especificidades del pa\u00eds, sino tambi\u00e9n para crear su instrumental anal\u00edtico y conceptual, sostiene Fernanda. Bastide era un soci\u00f3logo de gabinete, pero un intelectual que realiz\u00f3 detalladas investigaciones etnogr\u00e1ficas e hist\u00f3ricas, y sus textos tienen el valor de rehabilitar la cultura negra, vista entonces como elaborada y plena de valores, rechazando la perspectiva pretenciosa de autores brasile\u00f1os que lo precedieron, asevera el soci\u00f3logo Lisias Nogueira Negr\u00e3o, docente titular de la USP y autor de\u00a0 <em>Roger Bastide: do candombl\u00e9 \u00e0 umbanda.<\/em><\/p>\n<p>Para Bastide, ver \u00c1frica en Brasil implica obligatoriamente el movimiento inverso, observar el Brasil sincr\u00e9tico desde \u00c1frica, ya que sin el t\u00e9rmino africano resulta imposible pensar el pa\u00eds, avisa Fernanda Peixoto. Entre 1950 y 1951, ese razonamiento avanzar\u00e1 en nuevas direcciones a causa de la invitaci\u00f3n que le hizo a Bastide la Unesco para investigar las relaciones raciales en Brasil, ya que, por ese entonces, el pa\u00eds parec\u00eda, al menos de lejos, sufrir menos que otros los efectos del prejuicio racial y ser\u00eda deseable comprender las ra\u00edces de esa supuesta armon\u00eda. Bastide se une al ex alumno Florestan Fernandes en la tarea, y el di\u00e1logo entre ambos ser\u00e1 fecundo para el pensamiento bastideano en su fase final, especialmente para la evaluaci\u00f3n de los nexos entre lo nuevo y lo antiguo en la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Por eso, seg\u00fan el franc\u00e9s, la exportaci\u00f3n de valores hacia los pa\u00edses del Tercer Mundo (la generalizaci\u00f3n de la modernidad), que conducir\u00eda a una homogeneizaci\u00f3n del modelo occidental, no sucedi\u00f3. Por eso, Bastide se cuestiona incluso si habr\u00eda un solo modelo para alcanzar la modernidad y se posiciona en defensa de las modernidades diferentes, fruto de lo que vio y corrobor\u00f3 en Brasil con la cultura africana. Fue un entusiasta de los movimientos juveniles de los a\u00f1os 1960, ejemplos de contramodernidad productiva: la oposici\u00f3n juvenil a la sociedad occidental se hac\u00eda presentando como modelo las formas arcaicas de sociabilidad reeditadas por <em>hippies <\/em>y otros. Lo cual probar\u00eda la vitalidad de los modelos arcaicos, que logran sobrevivir a las revoluciones m\u00e1s violentas, refugi\u00e1ndose en nichos. En la producci\u00f3n de Bastide, incluso luego de su regreso a Francia, persiste el inter\u00e9s por las \u00c1fricas de todo el mundo, analiza Fernanda. Un pensamiento forjado en tierras bahianas, tal como rememora Jorge Amado al acordarse de su amigo franc\u00e9s, que hablaba un portugu\u00e9s enrevesado, al visitar un <em>terreiro<\/em>. \u00bfC\u00f3mo se entendieron el soci\u00f3logo franc\u00e9s y la <em>M\u00e3e Pequena bahiana?<\/em>, hasta hoy no lo s\u00e9; para m\u00ed es un misterio tan grande como el de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p>El tono optimista de las previsiones de Florestan no encuentra eco en Bastide, aunque \u00e9ste considere notable la mayor aceptaci\u00f3n de los negros por parte de las nuevas generaciones, sustiene Fernanda. Con todo, para Bastide, la matriz est\u00e1 constituida por la persistencia de los elementos de la sociedad tradicional en el mundo moderno, y no por el cambio. Las dificultades de los negros para organizarse pol\u00edticamente se dan en ese contexto en que no existe ideolog\u00eda de rebeli\u00f3n. Fruto de una ambivalencia ideol\u00f3gica entre el orgullo de ser negro y una sensaci\u00f3n de inferioridad, es la adopci\u00f3n del punto de vista blanco. En eso, a pesar de las cr\u00edticas que soport\u00f3, Bastide no vislumbra una aversi\u00f3n a lo moderno. Al contrario, tal como revela en una conferencia dictada en 1973, cuando remite su pensamiento al mito de Prometeo, torturado por los dioses con un buitre, por otorgar el fuego divino del saber a los hombres. La civilizaci\u00f3n occidental contiene en su mito originario el progreso y la decadencia, generados por la misma fuente. No es posible, dice Bastide, reflexionar sobre la civilizaci\u00f3n y sobre la modernidad (Prometeo) sin incorporar el an\u00e1lisis de la antimodernidad (el buitre), caras de una misma moneda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los art\u00edculos sobre Brasil fueron claves en la elaboraci\u00f3n de su pensamiento","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[684],"class_list":["post-90261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90261\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90261"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}