{"id":90271,"date":"2011-07-01T10:10:00","date_gmt":"2011-07-01T13:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/07\/01\/nuevos-paradigmas\/"},"modified":"2017-02-21T14:00:22","modified_gmt":"2017-02-21T17:00:22","slug":"nuevos-paradigmas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nuevos-paradigmas\/","title":{"rendered":"Nuevos paradigmas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img21.jpg\" rel=\"attachment wp-att-99385\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-99385\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img21.jpg\" alt=\"minart4459img2\" width=\"580\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img21.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img21-120x66.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img21-250x138.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a>El Programa para el Desarrollo de la Bioqu\u00edmica (Bioq-FAPESP), creado durante una etapa de consolidaci\u00f3n de la FAPESP, cuando todav\u00eda no hab\u00eda cumplido 10 a\u00f1os de actividades, fue novedoso en la d\u00e9cada de 1970 por escoger un campo emergente de la investigaci\u00f3n a nivel mundial \u2013 en la cual, sin embargo, el estado de S\u00e3o Paulo escasamente despuntaba \u2013 e invertir en la conformaci\u00f3n de nuevos n\u00facleos de investigadores, asegurando la financiaci\u00f3n para proyectos y el montaje de laboratorios. Son varios los frutos cient\u00edficos de ese programa. El grupo de Carl Peter Von Dietrich (1936-2005), por ejemplo, determin\u00f3 la estructura de la heparina, compuesta por una secuencia de az\u00facares unidos entre s\u00ed. Bas\u00e1ndose en ese hallazgo, Dietrich, quien se desempe\u00f1aba como profesor en la Escuela Paulista de Medicina (EPM), pudo dise\u00f1ar heparinas de bajo peso molecular, pero capaces de actuar como anticoagulantes. En la actualidad, el negocio de la heparina moviliza 6 mil millones de d\u00f3lares a nivel global.<\/p>\n<p>El grupo de Walter Colli, del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IQ-USP), demostr\u00f3 que el <em>Trypanosoma cruzi<\/em>, el protozoario causante del mal de Chagas, se hallaba repleto de az\u00facares en su superficie. Profundizando ese descubrimiento, la doctorando Maria J\u00falia Manso Alves encontr\u00f3 una mol\u00e9cula nueva, compuesta por az\u00facares y l\u00edpidos, y determin\u00f3 parte de su estructura. El investigador escoc\u00e9s Michael Ferguson repiti\u00f3 el trabajo y le comunic\u00f3 a Maria J\u00falia que los anclajes de prote\u00ednas, cuya estructura \u00e9l estaba comenzando a estudiar, exhib\u00edan propiedades muy similares a las de la mol\u00e9cula descrita por el grupo brasile\u00f1o, lo cual facilit\u00f3 su identificaci\u00f3n. Estos anclajes son estructuras glucolip\u00eddicas que fijan a las prote\u00ednas en las membranas. Entre las l\u00edneas de investigaci\u00f3n que se desarrollaron, tambi\u00e9n se destacan, entre otras, la de la s\u00edntesis de los p\u00e9ptidos, liderada por Antonio Cechelli de Mattos Paiva (1929-2006), de la EPM, la de biolog\u00eda molecular, dirigida por el profesor Francisco Jeronymo Salles Lara (1925-2004), la de fotoqu\u00edmica sin luz, liderada por Giuseppe Cilento (1924-1994), y la de reparaci\u00f3n del ADN, al mando de Rog\u00e9rio Meneghini, estos tres \u00faltimos, pertenecientes a la USP.<\/p>\n<p>El programa, lanzado en 1971, funcion\u00f3 tambi\u00e9n como un laboratorio de experimentos que dej\u00f3 marcas en el ambiente universitario e inspirar\u00eda nuevas estrategias de est\u00edmulo a la investigaci\u00f3n en la FAPESP. &#8220;Era necesario ameritar ser seleccionado, pero los investigadores que demostraron competencia y fueron contemplados, obtuvieron una gran libertad intelectual y prestigio, aunque varios fuesen muy j\u00f3venes&#8221;, dice Hernan Chaimovich, actualmente profesor jubilado del IQ-USP y uno de los coordinadores del programa. El Bioq-FAPESP constituy\u00f3 el primero de los programas especiales aprobados por la Fundaci\u00f3n entre 1970 y 1988, que durante los tres primeros a\u00f1os invirti\u00f3 1 mill\u00f3n de d\u00f3lares, lo cual en esa \u00e9poca representaba un poder de compra equivalente a 5,5 millones de d\u00f3lares actuales.<\/p>\n<p>La rigurosidad en la ejecuci\u00f3n del programa estaba controlada por una comisi\u00f3n externa, encargada de realizar una auditor\u00eda permanente e independiente de los proyectos, integrada por los profesores Philip Pacy Cohen (1908-1993) y Gerald Mueller (1920-2010), de la Universidad de Wisconsin, Leonard Bernard Horecker (1914-2010), del Albert Einstein College of Medicine, y Marshall Warren Niremberg (1927-2010), de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, quien obtuviera el Premio Nobel de Medicina y Fisiolog\u00eda en 1968 por haber interpretado las triadas de nucle\u00f3tidos en el ARN mensajero, responsables por la codificaci\u00f3n de los amino\u00e1cidos.<\/p>\n<p>&#8220;Deb\u00edamos presentar los proyectos en ingl\u00e9s para ser remitidos a los evaluadores en Estados Unidos. Luego ellos vinieron y nos entrevistaron. Era riguroso&#8221;, comenta Walter Colli, uno de los elegidos por el programa. El comit\u00e9 se aten\u00eda al m\u00e9rito del proyecto y del investigador para emitir su veredicto, independientemente de la edad o del puesto del candidato. &#8220;Eso represent\u00f3 una afrenta a las estructuras imperantes en la universidad en la d\u00e9cada de 1960&#8221;, afirma Hernan Chaimovich. &#8220;En cierta ocasi\u00f3n, a un profesor titular, la comisi\u00f3n le rechaz\u00f3 su proyecto. Pero yo, que era extranjero, todav\u00eda no hab\u00eda concluido el doctorado y pose\u00eda un contrato temporal en la USP, fui elegido y particip\u00e9 en el comit\u00e9 de coordinaci\u00f3n&#8221;, asevera.<\/p>\n<div id=\"attachment_99384\" style=\"max-width: 250px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-99384 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img11-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">N. MACVICAR \/ NATIONAL INSTITUTES OF HEALTH<\/span>Nirenberg<span class=\"media-credits\">N. MACVICAR \/ NATIONAL INSTITUTES OF HEALTH<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Equipamiento<br \/>\n<\/strong>Un nombre clave para la creaci\u00f3n del programa fue el de Francisco Lara, profesor titular del Departamento de Bioqu\u00edmica del reci\u00e9n creado Instituto de Qu\u00edmica de la USP. La idea surgi\u00f3 en 1969, cuando Lara debat\u00eda con el entonces director cient\u00edfico de la FAPESP, el f\u00edsico Oscar Sala (1922-2010), acerca de la necesidad de invertir en infraestructura para la investigaci\u00f3n en bioqu\u00edmica. \u00c9l apuntaba la necesidad de adquirir un equipamiento, una centrifugadora anal\u00edtica, y estaba dispuesto a compartirla con otros grupos de investigaci\u00f3n del pa\u00eds. Ya exist\u00eda una en S\u00e3o Paulo, pero Lara no obten\u00eda el permiso para utilizarla. Como la direcci\u00f3n cient\u00edfica de la FAPESP fuera autorizada por el consejo superior para invertir en proyectos especiales, Sala propuso un abordaje m\u00e1s audaz. De all\u00ed surgi\u00f3 la meta de un gran programa, capaz de catapultar a la investigaci\u00f3n en bioqu\u00edmica en un nuevo rango. &#8220;Se supo que el profesor Lara, al proponer el proyecto, expres\u00f3 que as\u00ed como Estados Unidos enviara al hombre a la Luna, Brasil colocar\u00eda un hombre en Suecia, en referencia al potencial del programa para generar un Premio Nobel brasile\u00f1o&#8221;, dice Rog\u00e9rio Meneghini, docente jubilado del IQ-USP, quien tambi\u00e9n tuvo un proyecto aprobado en el marco del programa. En 1970, bioqu\u00edmicos de la USP y de la EPM, la actual Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), estimulados\u00a0 por Sala, formularon un Plan para el Desarrollo de la Bioqu\u00edmica en la Ciudad de S\u00e3o Paulo. El proyecto fue elaborado por una comisi\u00f3n conformada por los profesores Lara, Chaimovich y Colli, adem\u00e1s de Metry Bacila, de la USP, y Carl Dietrich y Antonio Cechelli de Mattos Paiva, de la EPM. Como la Fundaci\u00f3n no pose\u00eda experiencia para un programa de tal envergadura, se opt\u00f3 por un recorte estricto. El Bioq-FAPESP fue previsto para extenderse por tres a\u00f1os y limitaba su accionar a grupos de la ciudad de S\u00e3o Paulo \u2013 lo cual, naturalmente, desagrad\u00f3 a investigadores de otras instituciones del estado. &#8220;Pero la ciudad de S\u00e3o Paulo concentraba a los grupos m\u00e1s articulados y se tem\u00eda que el proyecto no funcionara en caso de ampliarse demasiado&#8221;, refiere Walter Colli. La administraci\u00f3n fue delegada para una comisi\u00f3n de cinco miembros electos por los integrantes del proyecto, que ten\u00eda la responsabilidad de elegir el coordinador y el vicecoordinador, que fueron los profesores Cechelli Paiva y Carl Dietrich. La asesor\u00eda y el seguimiento de los proyectos quedaron a cargo del comit\u00e9 internacional que, en la fase organizativa del programa, hab\u00eda evaluado el dise\u00f1o propuesto y recomendado su aprobaci\u00f3n. Carlos Ribeiro Diniz (1919-2002), profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais, actu\u00f3 como consultor especial del director cient\u00edfico de la FAPESP. Se opt\u00f3 por alguien externo a S\u00e3o Paulo para evitar que un investigador involucrado en el programa participase en la evaluaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un art\u00edculo escrito en el a\u00f1o 2000 por Walter Colli al respecto del Bioq-FAPESP, este programa comenz\u00f3 en 1971 con 14 proyectos cient\u00edficos y, en el transcurso de los tres a\u00f1os siguientes, se incluyeron 11 proyectos m\u00e1s. Hasta 1974, cuando se present\u00f3 el primer informe global, hab\u00eda 21 grupos constituidos. Durante los a\u00f1os siguientes, los escasos proyectos agregados proven\u00edan de colaboradores que adquirieron independencia de los grupos originales. Hasta 1978, esos grupos desarrollaron, con recursos del programa, 34 proyectos, aparte de otros nueve con inter\u00e9s com\u00fan para los diversos grupos y de los cuales se originaron laboratorios para la s\u00edntesis de p\u00e9ptidos o de espectropolarimetr\u00eda. Se invit\u00f3 como profesores visitantes a 20 cient\u00edficos del exterior, que interactuaron con los diversos grupos y dictaron cursos avanzados en sus respectivas especialidades.<\/p>\n<p>El programa bec\u00f3 a 29 investigadores de S\u00e3o Paulo para presentar trabajos o realizar cortas visitas a laboratorios del exterior. Entre 1970 y 1978, 65 alumnos de posgrado relacionados con el Bioq-FAPESP obtuvieron el t\u00edtulo de doctor y 43, de mag\u00edster. Entre ellos figuran varios nombres que se convirtieron en l\u00edderes, tales como Helena Nader, presidenta de la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia, Jorge Guimar\u00e3es, presidente de la Coordinadora de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), y Eloi Garcia, ex presidente de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz. &#8220;Esa actividad intensa y permanente, qued\u00f3 reflejada, durante el per\u00edodo, en la publicaci\u00f3n de 394 art\u00edculos cient\u00edficos en peri\u00f3dicos indexados en la literatura internacional, aparte de numerosos informes en congresos cient\u00edficos y conferencias impartidas en Brasil y en el exterior. \u00c9se es el n\u00famero de publicaciones durante el per\u00edodo considerado, aunque de hecho crece si consideramos la proyecci\u00f3n, en el futuro inmediato, de los efectos del proyecto&#8221;, observa Colli.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-99386\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img31.jpg\" alt=\"\" width=\"243\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img31.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img31-120x220.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4459img31-250x458.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px\" \/>Evoluci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En opini\u00f3n de Hernan Chaimovich, el impacto del programa en el campo de la bioqu\u00edmica fue notable. &#8220;Si comparamos la producci\u00f3n en el \u00e1rea en 1960 y en 1980, y confrontamos esa evoluci\u00f3n con cualquier otro \u00e1rea, confirmaremos que la bioqu\u00edmica se dispara. Se consolidaron l\u00edneas de pensamiento en varias ramas de la bioqu\u00edmica, en un contexto en que apareci\u00f3 la biolog\u00eda molecular. Diez a\u00f1os despu\u00e9s del comienzo del programa, hab\u00eda al menos 10 grupos independientes consolidados, integrando agrupaciones y presionando por mayores recursos&#8221;, afirma. Rog\u00e9rio Meneghini, quien se integr\u00f3 al programa en 1974 cuando regresaba de su posdoctorado en Estados Unidos, comenta que qued\u00f3 sorprendido al encontrarse con todos los equipamientos que pidiera ya a disposici\u00f3n. &#8220;Ellos ya me estaban esperando all\u00e1, lo cual no era algo trivial para alguien con mi experiencia y mi edad. Varios qu\u00edmicos de mi generaci\u00f3n s\u00f3lo lograron contar con una infraestructura similar mucho despu\u00e9s en su carrera&#8221;, dice Meneghini, cuyo proyecto aprobado involucraba mecanismos de reparaci\u00f3n del ADN.<\/p>\n<p>El Bioq comenz\u00f3 a perder aliento a partir de 1976 y se cerr\u00f3 en 1978. Luego de ello, sin embargo, los grupos de investigaci\u00f3n relacionados con el programa siguieron obteniendo apoyo por parte de la FAPESP para proyectos individuales. &#8220;Nunca qued\u00f3 claro por qu\u00e9 se acab\u00f3 el programa&#8221;, dice Hugo Armelin, profesor jubilado del Departamento de Bioqu\u00edmica del IQ-USP. \u00c9l asevera que se obten\u00edan resultados en relaci\u00f3n con la inversi\u00f3n en un determinado campo del conocimiento en detrimento de otros, en una etapa en que los recursos disponibles en la Fundaci\u00f3n eran limitados. Tambi\u00e9n generaba dudas el sistema para la evaluaci\u00f3n de los proyectos y concesi\u00f3n de los apoyos, que difer\u00eda del m\u00e9todo normalmente adoptado por la FAPESP en cuanto a asesor\u00eda y al destino de los recursos. En lugar de evaluaciones secretas, el m\u00e9rito de las propuestas era evaluado por parte de los comit\u00e9s nacional e internacional, cuyos miembros eran conocidos. En lugar de distribuir los recursos para proyectos individuales en todas las \u00e1reas, se privilegi\u00f3 un campo espec\u00edfico. Aunque los apoyos se les conced\u00edan directamente a los investigadores, tambi\u00e9n se consideraba su distribuci\u00f3n racional para las instituciones participantes en lo referido a los programas de inter\u00e9s general y a los equipamientos de gran porte. &#8220;En ese sentido, aunque la concesi\u00f3n se le hiciese al individuo, el proyecto Bioq-FAPESP pose\u00eda un car\u00e1cter parcialmente institucional&#8221;, recuerda Walter Colli. Seg\u00fan Hugo Armelin, quien se incorpor\u00f3 al programa en 1974 luego de realizar un posdoctorado en la Universidad de California, en San Diego, se hallaba arraigada la creencia de que la Fundaci\u00f3n deb\u00eda fomentar las demandas por recursos para la investigaci\u00f3n, remiti\u00e9ndose al m\u00e9rito de las propuestas, pero no interactuar exageradamente con las instituciones intentando organizar las \u00e1reas. El resto de los programas especiales aprobados presentaban un abordaje diferente: propiciaban la resoluci\u00f3n de problemas espec\u00edficos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mediante el aumento de los recursos de la Fundaci\u00f3n establecido por la Constituci\u00f3n estadual en 1989 y el fin de la inflaci\u00f3n, la FAPESP pas\u00f3 a contar con una caja mayor para invertir en proyectos ambiciosos y se inspir\u00f3 en la experiencia del Bioq-FAPESP, sostiene Hugo Armelin. &#8220;Incluso los proyectos tem\u00e1ticos, que articulan varios grupos de investigaci\u00f3n durante un lapso temporal de hasta cinco a\u00f1os, poseen bastante de la racionalidad del Bioq&#8221;, expresa. &#8220;Puedo decirlo, porque miembros del Bioq, como fuimos Meneghini y yo, participaron en la formulaci\u00f3n del programa de los proyectos tem\u00e1ticos&#8221;, afirma. Oscar Sala, elevado a la presidencia del consejo superior entre 1985 y 1995, tambi\u00e9n ayud\u00f3 a rescatar la experiencia. Los directores cient\u00edficos Flavio Fava de Moraes y Jos\u00e9 Fernando Perez se rodearon de coordinadores que hab\u00edan participado en el Bioq-FAPESP, tales los casos de Colli, Meneghini y Paiva.<\/p>\n<p>La FAPESP dispone actualmente de varios programas especiales, creados para alentar la investigaci\u00f3n en \u00e1reas estrat\u00e9gicas, y diversos programas de investigaci\u00f3n para la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, que sustentan investigaciones con potencial de desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas o que contribuyen con la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. En 2009, ambas l\u00edneas absorbieron el 22% de los recursos de la Fundaci\u00f3n. No obstante, la mayor parte del presupuesto sigue estando destinada a la formaci\u00f3n de recursos humanos, en forma de becas (un 36% del total) y proyectos de demanda espont\u00e1nea de los investigadores (el 42%).<\/p>\n<p>El Programa J\u00f3venes Investigadores en Centros Emergentes, que financia hasta por cinco a\u00f1os a j\u00f3venes l\u00edderes de investigaci\u00f3n, incluso si se hallaran desvinculados de la estructura universitaria, tambi\u00e9n est\u00e1 inspirado en la experiencia del Bioq para la formaci\u00f3n de nuevos liderazgos, y fue ideado por Meneghini. En opini\u00f3n de Walter Colli, incluso el Programa Genoma FAPESP es resultante del Bioq, ya que los recursos humanos formados en la d\u00e9cada de 1970 resultaron fundamentales para ese programa lanzado en la d\u00e9cada de 1990. &#8220;Arriesgo afirmar que el historiador del futuro, examinando los eventos con la necesaria distancia, podr\u00eda pensar, dada la sorprendente continuidad \u2013 aunque lenta, comparada con la velocidad con que marcha la ciencia \u2013, que el Programa Genoma ya formaba parte de los planes de quien implement\u00f3 el Bioq-FAPESP&#8221;, escribi\u00f3 Colli en un art\u00edculo en el a\u00f1o 2000. El fortalecimiento de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bioqu\u00edmica, que fue refundada el mismo a\u00f1o en que surgi\u00f3 el Bioq-FAPESP, tambi\u00e9n es se\u00f1alado como un reflejo del programa. &#8220;El programa era innovador en su \u00e9poca y, por eso, la experiencia demor\u00f3 algo en ser aprovechada&#8221;, dice Armelin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Programa Bioq-FAPESP impuls\u00f3 la bioqu\u00edmica durante los a\u00f1os 1970","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[278,310,328],"coauthors":[98],"class_list":["post-90271","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-biologia-es","tag-historia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90271"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90271\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90271"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}