{"id":90279,"date":"2011-07-01T00:00:00","date_gmt":"2011-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/07\/01\/cuando-los-hibridos-son-fertiles\/"},"modified":"2015-10-20T13:06:08","modified_gmt":"2015-10-20T15:06:08","slug":"cuando-los-hibridos-son-fertiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-los-hibridos-son-fertiles\/","title":{"rendered":"Cuando los h\u00edbridos son f\u00e9rtiles"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99684\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99684 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/060-063_hibridos_185-2_021.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/060-063_hibridos_185-2_021.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/060-063_hibridos_185-2_021-120x100.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/060-063_hibridos_185-2_021-250x209.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Una orqu\u00eddea h\u00edbrida del Bosque Atl\u00e1ntico<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Darwin, adem\u00e1s de talento, tuvo suerte. Al arribar al archipi\u00e9lago de las Gal\u00e1pagos, en el Pac\u00edfico, encontr\u00f3 una rica variedad de tortugas y aves viviendo en condiciones ambientales peculiares, tales como el aislamiento geogr\u00e1fico y la dieta, que han influido particularmente en su evoluci\u00f3n durante el transcurso de millones de a\u00f1os. Las probables causas del hecho de que existan tantos animales muy similares entre s\u00ed \u2013las aves, por ejemplo, con el pico m\u00e1s corto o m\u00e1s largo, dependiendo de lo que se alimentaban\u2013 parec\u00edan evidentes. Pero el mundo no es como las Gal\u00e1pagos. Los bi\u00f3logos actuales, incluso al estudiar espacios ricos en biodiversidad tales como el Bosque Atl\u00e1ntico, no siempre encuentran historias evolutivas y especies similares con diferencias tan claras entre s\u00ed. En compensaci\u00f3n, al trabajar con segmentos del ADN conocidos con el nombre de marcadores moleculares, ahora pueden hallar las bases gen\u00e9ticas de la diversificaci\u00f3n de las especies. Un mecanismo de formaci\u00f3n de nuevas especies que est\u00e1 obteniendo reconocimiento entre los investigadores es la posibilidad de que especies vegetales y animales gen\u00e9ticamente pr\u00f3ximas entre s\u00ed se crucen naturalmente generando h\u00edbridos f\u00e9rtiles.<\/p>\n<p>Anteriormente esta idea era poco aceptable porque, generalmente, las especies diferentes presentan un n\u00famero distinto de cromosomas, las estructuras del interior de las c\u00e9lulas que contienen los genes. Esta diferencia har\u00eda inviable el desarrollo del embri\u00f3n, puesto que cada cromosoma proveniente del macho necesita alinearse con un equivalente proveniente de la hembra en el momento en que la c\u00e9lula fertilizada se divide. Si no ocurre ese alineamiento, en la mayor parte de las ocasiones la c\u00e9lula no se reproduce y muere. Pero existen excepciones, que aparentan ser menos raras de lo que se imaginaba. El cruzamiento entre plantas \u2013o animales\u2013 de especies pr\u00f3ximas puede generar seres que, a pesar de ser h\u00edbridos, son f\u00e9rtiles, aunque en la fase inicial de la multiplicaci\u00f3n celular algunos cromosomas no encuentren su respectivo par. Si disponen de tiempo y condiciones ambientales favorables, esos h\u00edbridos pueden generar especies diferentes de las que les dieron origen.<\/p>\n<p>Actualmente, la palabra h\u00edbrido no define solamente a seres est\u00e9riles tales como la mula, resultante del cruzamiento de un asno y una yegua, sino tambi\u00e9n a seres f\u00e9rtiles como son las orqu\u00eddeas del Bosque Atl\u00e1ntico cultivadas en uno de los viveros del Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo. El h\u00edbrido, con 38 cromosomas, resulta del cruzamiento natural entre dos especies silvestres, <em>Epidendrum fulgens<\/em>, con 24 cromosomas, y <em>Epidendrum puniceolutem<\/em>, con 52. Externamente, las diferencias son sutiles. Las flores de las denominadas plantas parentales son rojas o amarillas. Las de las h\u00edbridas pueden ser anaranjadas con puntos rojos.<\/p>\n<p>Pero la gen\u00e9tica por s\u00ed sola no basta para reconocer a los h\u00edbridos f\u00e9rtiles. Ahora se los identifica con relativa facilidad porque, adem\u00e1s de comparar el n\u00famero de cromosomas, los especialistas examinan, inicialmente, los aspectos m\u00e1s visibles de los \u00e1mbitos donde conviven los h\u00edbridos y las especies que les dieron origen. Luego ponen atenci\u00f3n en la historia del paisaje, estudiando los mapas geol\u00f3gicos y de las variaciones clim\u00e1ticas, que indican si los desplazamientos de bloques rocosos, terremotos o variaciones prolongadas en los reg\u00edmenes de lluvias o temperaturas, acercaron o alejaron las poblaciones de plantas o animales, propiciando o no la formaci\u00f3n de nuevas especies.<\/p>\n<p>En el caso de las orqu\u00eddeas, los h\u00edbridos viv\u00edan tanto en la restinga, un h\u00e1bitat t\u00edpico de la <em>E. puniceolutem<\/em>, como en las dunas, donde se encuentra la <em>E. fulgens<\/em>. &#8220;Esta versatilidad sugiere que algunos segmentos del genoma pueden intercambiarse entre esas especies, confiriendo al h\u00edbrido una mayor adaptaci\u00f3n a diversos h\u00e1bitat&#8221;, dice el bot\u00e1nico F\u00e1bio Pinheiro, investigador asociado del Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo. &#8220;La hibridaci\u00f3n natural, probablemente sea una de las explicaciones de la elevada diversificaci\u00f3n del g\u00e9nero <em>Epidendrum<\/em>, constituido por alrededor de 1.500 especies.&#8221;<\/p>\n<p>Por precauci\u00f3n, durante una presentaci\u00f3n en el Kew Botanic Gardens, de Londres, en mayo de 2009, Pinheiro no mencion\u00f3 el n\u00famero de cromosomas de los h\u00edbridos, por temor a las reacciones. &#8220;Pero los expertos en orqu\u00eddeas del Kew preguntaron y, al verlo, no lo cre\u00edan. Dijeron que hab\u00eda algo mal, aunque luego lo aceptaron&#8221;, comenta. El concepto predominante es que las especies diferentes no se cruzan naturalmente y que los h\u00edbridos que por casualidad se formen, son est\u00e9riles. El argumento esgrimido es que las c\u00e9lulas germinativas no lograr\u00edan constituir descendientes viables.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor\u00eda de las plantas resulta de hibridaciones naturales o inducidas entre especies cercanas, recuerda F\u00e1bio de Barros, coordinador del proyecto en el Instituto de Bot\u00e1nica. La hibridaci\u00f3n inducida es la que hace que aparezcan especies \u00fanicas de orqu\u00eddeas y de vegetales utilizados para la alimentaci\u00f3n, tales como el ma\u00edz y la ca\u00f1a de az\u00facar. Normalmente, los h\u00edbridos ofrecen alguna ventaja: en el caso de los alimentos, son m\u00e1s resistentes a las enfermedades y m\u00e1s productivos que las especies puras. &#8220;Darwin hab\u00eda escrito que los h\u00edbridos pueden ser est\u00e9riles o f\u00e9rtiles, pero no ten\u00eda c\u00f3mo comprobarlo, ya que no hab\u00eda marcadores moleculares para identificar los patrones gen\u00e9ticos de los h\u00edbridos f\u00e9rtiles&#8221;, dice Barros. &#8220;Aparentemente, la hibridaci\u00f3n es bastante com\u00fan y parece contar con un rol en la evoluci\u00f3n mucho m\u00e1s importante de lo que imaginamos&#8221;.<\/p>\n<p>Los bot\u00e1nicos ya han visto otros casos. Las orqu\u00eddeas del g\u00e9nero <em>Ophrys<\/em>, de la regi\u00f3n del Mediterr\u00e1neo, desarrollan h\u00edbridos con alta fertilidad. El cruzamiento entre dos peque\u00f1as plantas con flores amarillas de Europa y de Estados Unidos, <em>Senecio squalidus <\/em>y <em>Senecius vulgaris<\/em>, origin\u00f3 un h\u00edbrido que atrae m\u00e1s polinizadores y podr\u00eda generar mayor cantidad de frutos que las especies que le dieron origen.<\/p>\n<div id=\"attachment_99685\" style=\"max-width: 201px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-99685 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4467img11-191x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Un h\u00edbrido con flor de dos colores: roja, tal como la Epidendrum puniceolutem, y amarilla, tal como la E. fulgens<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Espacios mezclados<br \/>\n<\/strong>Los animales tambi\u00e9n producen h\u00edbridos f\u00e9rtiles. El genetista de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS) Thales Freitas observ\u00f3 que dos especies de roedores subterr\u00e1neos conocidos como tuco-tucos \u2013la <em>Ctenomys minutus<\/em>, con 42 a 50 cromosomas, y la <em>C. lami<\/em>, con 54 a 58 cromosomas\u2013 son capaces de cruzarse y en ciertas ocasiones generar cr\u00edas f\u00e9rtiles. El resultado depende del origen del macho y de la hembra. Si la hembra es de la especie <em>Ctenomys minutus <\/em>y el macho un <em>C. lami<\/em>, la prole puede resultar f\u00e9rtil. La combinaci\u00f3n inversa, machos de la <em>C. minutus<\/em> cruz\u00e1ndose con hembras de la <em>C. lami<\/em>, conduce a h\u00edbridos est\u00e9riles. Ranas del Bosque Atl\u00e1ntico, del g\u00e9nero <em>Phyllomedusa<\/em>, atraviesan por situaciones an\u00e1logas. En la Universidad Estadual Paulista (Unesp) y en la Universidad de Porto, en Portugal, Tuliana Brunes estudia la formaci\u00f3n de especies de <em>Phyllomedusa<\/em>, la identificaci\u00f3n gen\u00e9tica de los h\u00edbridos y los or\u00edgenes hist\u00f3ricos de las zonas h\u00edbridas.<\/p>\n<p>Los lugares m\u00e1s probables en los que los h\u00edbridos pueden surgir son los espacios que re\u00fanen poblaciones de especies pr\u00f3ximas de plantas y animales que anteriormente viv\u00edan separadas. &#8220;Estamos descubriendo h\u00edbridos con mayor frecuencia en las zonas de transici\u00f3n ecol\u00f3gica, los denominados ecotonos, que combinan dos tipos diferentes de vegetaci\u00f3n y propician el encuentro de poblaciones vegetales y animales que antes se hallaban geogr\u00e1ficamente distantes&#8221;, dice Jo\u00e3o Alexandrino, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp).<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, cuando se encontraba en la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, Alexandrino verific\u00f3 este fen\u00f3meno estudiando los h\u00edbridos f\u00e9rtiles resultantes del cruzamiento de especies emparentadas de salamandras de los bosques cercanos a los r\u00edos de California. Ahora, junto a Tuliana y C\u00e9lio Haddad, de la Unesp, verific\u00f3 que las ranas forman h\u00edbridos donde dos formaciones del Bosque Atl\u00e1ntico, una m\u00e1s h\u00fameda y otra m\u00e1s seca, se combinan en el interior paulista. Los h\u00edbridos de orqu\u00eddeas y de tuco-tucos tambi\u00e9n se encontraron en espacios ocupados por grupos de especies que debieron convivir probablemente a causa de variaciones clim\u00e1ticas, que unificaron zonas antes aisladas o forzaron la migraci\u00f3n de plantas y animales en el transcurso de miles de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como consecuencia de los procesos que condujeron a la separaci\u00f3n de las especies, favoreciendo el cruzamiento o hibridaci\u00f3n entre especies pr\u00f3ximas, sucede que las selvas con elevada biodiversidad como en el caso del Bosque Atl\u00e1ntico, se convirtieron en &#8220;un crisol de nuevas especies en continua transformaci\u00f3n&#8221;, seg\u00fan la definici\u00f3n de Nuno Ferrand, de la Universidad de Porto. &#8220;La riqueza en cuanto a la diversidad biol\u00f3gica no est\u00e1 dada solamente por la cantidad de especies, sino tambi\u00e9n por el de procesos que pueden originar las nuevas especies&#8221;, dice Clarisse Palma da Silva, del Instituto de Bot\u00e1nica.<\/p>\n<p>El mecanismo m\u00e1s conocido de formaci\u00f3n de nuevas especies de animales o plantas consiste en la acumulaci\u00f3n de mutaciones gen\u00e9ticas en los descendientes de una misma especie. Actualmente es evidente que nuevas especies pueden resultar tambi\u00e9n del agrupamiento de poblaciones de especies diferentes que anteriormente viv\u00edan separadas. \u00bfTodo resuelto? Lejos de ello. &#8220;Las reglas de surgimiento y diferenciaci\u00f3n de las especies no son del todo claras, pues la evoluci\u00f3n es un proceso continuo, que va por caminos diferentes, durante largos per\u00edodos de tiempo&#8221;, expres\u00f3 Craig Moritz, bi\u00f3logo de la Universidad de California en Berkeley.<\/p>\n<div id=\"attachment_99686\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99686 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4467img21.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4467img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4467img21-120x88.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4467img21-250x183.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">TATIANE NOVISKI\/UFRGS<\/span>Tuco-tuco: h\u00edbridos en los arenales del sur<span class=\"media-credits\">TATIANE NOVISKI\/UFRGS<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Los efectos del aislamiento<br \/>\n<\/strong>Uno de los principios que subsisten desde la \u00e9poca de Darwin consiste en que el aislamiento favorece la diversidad gen\u00e9tica y la diferenciaci\u00f3n de especies, en el transcurso de miles o millones de a\u00f1os. Uno de los ejemplos m\u00e1s conocidos son las dos especies de yarar\u00e1 exclusivas de las islas \u2013 <em>Bothrops insularis<\/em>, que solamente habita en la isla de Queimada Grande, y la <em>Bothrops alcatraz<\/em>, de la isla de Alcatrazes, a menos de 50 kil\u00f3metros de distancia, en el litoral sur paulista\u2013 que comenzaron a diferenciarse al aislarse, cada una en su isla, hace alrededor de 18 mil a\u00f1os (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revista\/ver-edicao-editorias\/?e=132\" target=\"_blank\">lea en\u00a0<\/a><\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revista\/ver-edicao-editorias\/?e=132\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP<\/a><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revista\/ver-edicao-editorias\/?e=132\" target=\"_blank\">, en su edici\u00f3n N\u00ba 132<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>Puede que exista mucho m\u00e1s escondido por ah\u00ed. Los trabajos de Ana Carolina Carnaval, bi\u00f3loga brasile\u00f1a actualmente en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, indican que, en el Bosque Atl\u00e1ntico, las variaciones en el clima (del seco al h\u00famedo) y de altituras (desde cero hasta 1.600 metros sobre el nivel del mar) a lo largo de una franja litoral de 5 mil kil\u00f3metros, favorecen el aislamiento, el surgimiento y el desarrollo de nuevas especies, con una frecuencia mayor que en la Amazonia, cuyas variaciones de clima y relieve no son tan pronunciadas. Esas \u00e1reas aisladas que separan y protegen plantas y animales forman los denominados refugios, tramos de selva que sobrevivieron a intensas variaciones clim\u00e1ticas durante los \u00faltimos miles de a\u00f1os y condujeron a la reducci\u00f3n de las selvas cercanas, con la consecuente desaparici\u00f3n de poblaciones zool\u00f3gicas que all\u00ed exist\u00edan.<\/p>\n<p>Luciano Beheregaray, bi\u00f3logo brasile\u00f1o docente de las universidades Flinders y Macquarie, en Australia, verific\u00f3 que Estados Unidos, el Reino Unido y Francia lideran la creciente producci\u00f3n cient\u00edfica mundial al respecto de ese \u00e1rea, denominada filogeograf\u00eda, que conjuga an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, geogr\u00e1ficos, geol\u00f3gicos e hist\u00f3ricos. En su estudio, Brasil, incluso siendo el pa\u00eds m\u00e1s rico en biodiversidad, ocup\u00f3 el 15\u00ba puesto entre los 100 pa\u00edses examinados.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>PINHEIRO, F. <em>et al. <\/em><a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-294X.2010.04780.x\/abstract\" target=\"_blank\">Hybridization and introgression across different ploidy levels in the Neotropical orchids <em>Epidendrum \u2028fulgens <\/em>and <em>E. puniceoluteum<\/em><\/a>. <strong>Molecular Ecology<\/strong>. v. 19, n. 18. p. 3981-94. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los cruzamientos improbables originan nuevas especies de plantas y animales","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,300,335],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90279","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-evolucion","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90279"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90279\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90279"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}