{"id":90282,"date":"2011-07-01T00:00:00","date_gmt":"2011-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/07\/01\/como-nuestros-hijos\/"},"modified":"2017-02-21T16:38:01","modified_gmt":"2017-02-21T19:38:01","slug":"como-nuestros-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-nuestros-hijos\/","title":{"rendered":"Como nuestros hijos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4470img12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-109713\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4470img12.jpg\" alt=\"art4470img1\" width=\"620\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4470img12.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4470img12-120x49.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4470img12-250x103.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIBUJO DE NARA LACERDA FERREIRA, 7 A\u00d1OS<\/span><\/a>La maternidad fortaleci\u00f3 la voluntad de la cardi\u00f3loga Luciana Savoy Fornari para involucrarse profesionalmente en el mundo infantil. Al nacer su primer hijo, la m\u00e9dica percibi\u00f3 en su casa la transformaci\u00f3n que un ni\u00f1o genera en el ambiente familiar. Y pens\u00f3: &#8220;\u00bfhasta qu\u00e9 punto un hijo puede influir en la salud de los padres?&#8221; Contrariamente a las cuestiones comunes de c\u00f3mo los adultos ejercen poder sobre las acciones de los ni\u00f1os, la investigadora, quien forma parte del equipo del cardi\u00f3logo Bruno Caramelli, del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), resolvi\u00f3 estudiar cu\u00e1nto pueden aportar los hijos a una mejor calidad de vida del padre o la madre. Mediante un programa educativo infantil, el grupo logr\u00f3 una respuesta sorprendentemente afirmativa. El ense\u00f1arles a los ni\u00f1os acerca de los riesgos cardiovasculares puede disminuir en alrededor de 90% el riesgo de que los padres sufran enfermedades relacionadas con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Este resultado forma parte de un estudio que ser\u00e1 expuesto en el Congreso Europeo de Cardiolog\u00eda, en agosto de este a\u00f1o. El equipo evalu\u00f3 la eficacia de un programa multidisciplinario educativo para los ni\u00f1os en la prevenci\u00f3n de los riesgos cardiovasculares de los padres. Los cient\u00edficos sometieron dos grupos de alumnos con edades entre 6 y 10 a\u00f1os de una escuela particular de Jundia\u00ed, distante 60 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo, a dos abordajes distintos. Padres de estudiantes (el grupo control) del turno matinal, recibieron folletos educativos con orientaciones al respecto de la alimentaci\u00f3n saludable, la importancia de evitar el tabaco y de realizar actividades f\u00edsicas. A los respectivos alumnos no se les transmiti\u00f3 nada.<\/p>\n<p>Por otra parte, el entrenamiento del segundo grupo, denominado de intervenci\u00f3n, incluy\u00f3 otro paso. Adem\u00e1s de los folletos remitidos a los padres, los ni\u00f1os del turno vespertino asistieron a charlas y realizaron actividades referidas a la prevenci\u00f3n cardiovascular durante el a\u00f1o 2010. Hab\u00eda nutricionistas en la cantina que ense\u00f1aban c\u00f3mo seguir una alimentaci\u00f3n saludable. En las clases de educaci\u00f3n f\u00edsica, fisioterapeutas explicaban por qu\u00e9 resulta importante practicar actividades f\u00edsicas. Representaciones teatrales y un paseo en bicicleta, en compa\u00f1\u00eda de los padres, reforzaron las clases. &#8220;Pero en ning\u00fan momento se les dijo a los ni\u00f1os que les demandasen a sus padres esas actitudes saludables&#8221;, refiere Luciana.<\/p>\n<p>Los investigadores esperaban que ese trabajo repercutiera positivamente en el hogar. En Estados Unidos, durante la d\u00e9cada de 1990, los colegas incluyeron en el programa escolar clases sobre calidad de vida que ense\u00f1an a los alumnos c\u00f3mo alimentarse mejor. Los investigadores atentos a ese programa percibieron un cambio en el comportamiento. En Brasil, muchas escuelas transmiten informaci\u00f3n sobre preservaci\u00f3n ambiental y actitudes adecuadas respecto al tr\u00e1nsito, repetidas por los estudiantes a sus padres. &#8220;Adem\u00e1s, en algunas autopistas existen carteles con im\u00e1genes de ni\u00f1os y frases destinadas a los padres que conducen, con la intenci\u00f3n de evitar accidentes. Eso nos inspir\u00f3&#8221;, afirma Caramelli.<\/p>\n<p>El grupo manifest\u00f3 a los responsables por los ni\u00f1os que el estudio evaluar\u00eda los factores de riesgo cardiovascular en la familia, y por eso necesitar\u00edan los datos de todos sus miembros. Los padres (323 en total, con edad promedio de 40 a\u00f1os) autorizaron la participaci\u00f3n de los hijos (197), pero desconoc\u00edan el hecho de que los adultos eran el objeto de estudio. La escala de Framingham \u2013 un c\u00e1lculo que revela la probabilidad de que una persona sufra alguna enfermedad cardiovascular \u2013, an\u00e1lisis de laboratorio, cuestionarios nutricionales y de pr\u00e1cticas f\u00edsicas y mediciones de peso, altura, circunferencia abdominal y presi\u00f3n arterial, se utilizaron como comparaci\u00f3n al comienzo y al final del ciclo lectivo.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s saludables<br \/>\n<\/strong>Luego del programa educativo, el 91% de los padres del grupo de intervenci\u00f3n salieron del par\u00e1metro de alto riesgo con respecto a las enfermedades cardiovasculares seg\u00fan la escala de Framingham, mientras que la disminuci\u00f3n fue de 13% en el grupo control. Adem\u00e1s, el riesgo promedio de sufrir problemas cardiovasculares disminuy\u00f3 del 3,53% al 2,8% en el primer grupo, mientras que en el otro, el problema se mantuvo pr\u00e1cticamente estable, en alrededor de 4,5%. &#8220;Los ni\u00f1os comentaban con los padres cu\u00e1l ser\u00eda la mejor comida, o qu\u00e9 deb\u00edan comprar en el supermercado&#8221;, comenta Caramelli. Las actitudes adquiridas por la hija de 7 a\u00f1os de Karina Martins Caires, de 31 a\u00f1os, por ejemplo, modificaron los h\u00e1bitos de toda la familia. &#8220;Nosotros com\u00edamos pizza o s\u00e1ndwich tres veces por semana. Ahora lo hacemos solamente los s\u00e1bados o domingos. Mi marido y yo, incluso retomamos el gimnasio&#8221;, revela Karina.<\/p>\n<p>&#8220;Siempre que se presentaba una clase sobre el tema, mi hija volv\u00eda a casa hablando de la importancia de lo que aprendiera, tal como el no fumar. Si ve\u00eda a alguien fumando en la calle, comentaba lo mal que eso le hace a la salud&#8221;, afirma la madre. En el supermercado, la ni\u00f1a ped\u00eda que le compraran m\u00e1s frutas y hortalizas. &#8220;Hasta ahora, casi seis meses despu\u00e9s de la investigaci\u00f3n, ella menciona que tenemos que sustituir el postre por frutas&#8221;, cuenta.<\/p>\n<p>Para Pascua, la ni\u00f1a dijo a sus padres deber\u00edan regalar una parte de los huevos, porque eran muchos para los tres. Cada miembro de la familia come una porci\u00f3n de chocolate por d\u00eda. Cuando Karina quiere otro pedazo, la ni\u00f1a repite: &#8220;No se olviden de que soy la fiscal del coraz\u00f3n&#8221;, tal como aprendi\u00f3 en la escuela. &#8220;Si la actitud de ingerir alimentos m\u00e1s sanos est\u00e1 partiendo de ella, nosotros, como padres, necesitamos acompa\u00f1arla para dar el ejemplo. Ella es una ni\u00f1a m\u00e1s consciente&#8221;, considera.<\/p>\n<p>&#8220;La relaci\u00f3n familiar resulta muy importante. Por eso los ni\u00f1os pueden ejercer la prevenci\u00f3n que los m\u00e9dicos no logran transmitir a los pacientes a pesar de afirmar que las enfermedades cardiovasculares son las que matan con mayor frecuencia&#8221;, comenta la cardi\u00f3loga. &#8220;Claro que existen factores gen\u00e9ticos de riesgo cardiovascular, pero cambiar el h\u00e1bito de la familia puede ayudar a disminuirlos&#8221;, dice Luciana. Ahora el equipo pretende viabilizar el programa de prevenci\u00f3n de riesgos cardiovasculares en las escuelas p\u00fablicas. Y, m\u00e1s adelante, analizar los efectos de esa educaci\u00f3n a largo plazo.<strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>La educaci\u00f3n de los hijos como instrumento terap\u00e9utico en la reducci\u00f3n del riesgo cardiovascular de los padres (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/27948\/a-educacao-dos-filhos-como-instrumento-terapeutico-na-reducao-do-risco-cardiovascular-dos-pais\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2009\/17450-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Apoyo Regular al Proyecto de Investigaci\u00f3n\u00a0<strong>Coordinador;\u00a0<\/strong>Bruno Caramelli \u2013 InCor\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 62.256,88 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La acci\u00f3n de los ni\u00f1os reduce los riegos cardiovasculares de los padres","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[316,320],"coauthors":[96],"class_list":["post-90282","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-medicina-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90282"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}