{"id":90287,"date":"2011-07-01T00:00:00","date_gmt":"2011-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/07\/01\/el-hombre-de-dios-en-la-corte-de-los-hombres\/"},"modified":"2017-02-21T17:52:38","modified_gmt":"2017-02-21T20:52:38","slug":"el-hombre-de-dios-en-la-corte-de-los-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-hombre-de-dios-en-la-corte-de-los-hombres\/","title":{"rendered":"El hombre de Dios en la corte de los hombres"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99894\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/090-094_PadreVieira_185-11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/090-094_PadreVieira_185-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/090-094_PadreVieira_185-11-120x153.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/090-094_PadreVieira_185-11-250x319.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes cedidas por el Proyecto Portinari<\/span>Si el gran deseo del hombre barroco era conciliar el cielo y la tierra, una visi\u00f3n en la cual la duplicidad es la \u00fanica actitud compatible, dif\u00edcilmente se encontrar\u00e1 un mejor ejemplar de la especie que el padre Ant\u00f4nio Vieira (1608-1697). Luego de cumplir la obligaci\u00f3n religiosa de velar por la salud celestial de las almas, el jesuita se dedicaba a lo que realmente le daba mayor placer: los temas pol\u00edticos del reino terreno lusitano. &#8220;Era un hombre obsesionado, amante de las maquinaciones complejas, ajedrecista, conspirador. Tambi\u00e9n egoc\u00e9ntrico y manipulador. Era fr\u00edo y calculador, que hac\u00eda de s\u00ed mismo un personaje, escrib\u00eda el gui\u00f3n y lo ejecutaba en escena. Era ret\u00f3rico por excelencia y artista por vocaci\u00f3n. Hizo del p\u00falpito una tribuna pol\u00edtica desde el primer serm\u00f3n: las grandes decisiones de la Monarqu\u00eda pasaron a conocerse a trav\u00e9s de los sermones de Vieira, alzado en la pr\u00e1ctica al puesto de portavoz de la corona&#8221;, comenta el historiador Ronaldo Vainfas, profesor de la Universidad Federal Fluminense (UFF), en su biograf\u00eda del Padre Vieira, fruto de una investigaci\u00f3n de varios a\u00f1os financiada por el CNPq y la Faperj, y que saldr\u00e1 publicada a fines de este a\u00f1o por Companhia das Letras.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, Vieira trabaj\u00f3 en dos grandes causas en sus 90 a\u00f1os de vida: la lucha por la legitimaci\u00f3n del reinado de don Jo\u00e3o IV, l\u00edder de la restauraci\u00f3n portuguesa que termin\u00f3 con la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola sobre Portugal, y la defensa de los cristianos nuevos contra la Inquisici\u00f3n, por convicciones religiosas (era un sincero filosemita) y tambi\u00e9n porque consideraba que el soporte econ\u00f3mico de los jud\u00edos era esencial en la guerra de restauraci\u00f3n. &#8220;Fue tambi\u00e9n el primero que desafi\u00f3 a la Inquisici\u00f3n portuguesa en campo abierto, con un perfil que mezclaba lo combativo, como pol\u00edtico del Palacio, con un conservadurismo social siempre opuesto a las sediciones, en defensa de las jerarqu\u00edas y que sosten\u00eda que a los dominados no cab\u00eda sino obedecer a los amos. Al mismo tiempo, consolaba a los oprimidos con sus pr\u00e9dicas, mostr\u00e1ndoles la gloria celestial despu\u00e9s de la muerte&#8221;, afirma Vainfas. Por encima de todo, seg\u00fan acota el investigador, fue el portador de un proyecto modernizador para Portugal, preocupado en impulsar la econom\u00eda del reino y robustecer los ingresos de la corona. &#8220;De todos modos, me arriesgo a decir que, en su fuero \u00edntimo, Vieira era un hombre amargado, melanc\u00f3lico, que necesitaba un escenario o un p\u00falpito para salir de s\u00ed mismo. Viv\u00eda atormentado por su origen humilde, que siempre se esforz\u00f3 en esconder. Probablemente sab\u00eda de su origen jud\u00edo por parte de la abuela materna y de su ascendencia mulata por parte de la abuela paterna.&#8221;<\/p>\n<p>Nacido en Lisboa, lleg\u00f3 a Brasil en 1615 para acompa\u00f1ar a su padre y vivi\u00f3 en una casa modesta de los alrededores de Salvador. Educado inicialmente en casa por la madre, estudia con los ignacianos, y en 1623 ingresa en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas como novicio, para desarrollar una carrera mete\u00f3rica entre los jesuitas. La invasi\u00f3n holandesa fue el tema de su primer serm\u00f3n p\u00fablico, de 1633. Era un muchacho de s\u00f3lo 25 a\u00f1os llamado a avivar los br\u00edos de la poblaci\u00f3n bahiana para la resistencia. Su segundo serm\u00f3n, predicado ese mismo a\u00f1o, tocaba en un punto igualmente importante: la esclavitud. &#8220;Los jesuitas condenaban la esclavitud ind\u00edgena, pero la de los africanos era apoyada por el papa bajo la alegaci\u00f3n de que el cautiverio atraer\u00eda a los negros hacia la luz del cristianismo. Eran dos pesos y dos medidas: en el caso de los indios, la esclavitud y la catequesis se opon\u00edan. En el caso de los negros, se complementaban&#8221;, comenta el historiador. Predic\u00f3 el serm\u00f3n en un ingenio para una &#8220;cofrad\u00eda&#8221; de esclavos negros. &#8220;Seg\u00fan las palabras de Vieira, los &#8216;prietos&#8217; deber\u00edan agradecer a Dios por haber sido retirados de las bre\u00f1as de la gentilidad en que viv\u00edan, para ser &#8216;instru\u00eddos en la fe, seguros de la salvaci\u00f3n eterna. Su gloria estaba en su condici\u00f3n de esclavos&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Incluso la defensa de los indios se hac\u00eda por &#8220;deber de causa&#8221;, de acuerdo con los ideales de la compa\u00f1\u00eda. &#8220;Vieira no ten\u00eda ninguna empat\u00eda por el modo de vida ind\u00edgena, y para \u00e9l, los indios solamente val\u00edan porque ten\u00edan sus almas abiertas a la palabra de Dios. Nada m\u00e1s. El amor que sent\u00eda por los indios era abstracto, era nada m\u00e1s que la <em>caritas<\/em> recomendada por los ap\u00f3stoles&#8221;, comenta Vainfas. Siempre defendi\u00f3 las jerarqu\u00edas y las desigualdades sociales. En Lisboa, durante un serm\u00f3n, les dijo a los pobres que no lamentasen el hambre, pues cuanto m\u00e1s escu\u00e1lidos fueran, menos devorados ser\u00edan por los gusanos en la sepultura. Su gran pasi\u00f3n era la pol\u00edtica. En 1641 fue a Lisboa acompa\u00f1ando a una delegaci\u00f3n de jesuitas que ir\u00eda a la metr\u00f3polis para jurar fidelidad al nuevo rey lusitano, don Jo\u00e3o IV. Merced a la suerte, se granje\u00f3 las gracias del soberano y se transform\u00f3 en el gran protagonista de su reinado. &#8220;Para un rey inseguro como don Jo\u00e3o IV, el cura era un apoyo inestimable. Se dedic\u00f3 al aprendizaje de la pol\u00edtica de la corte y, vanidosamente, se sent\u00eda convencido de que estaba destinado por Dios a una gran misi\u00f3n: glorificar al rey y consagrar su legitimidad&#8221;. De serm\u00f3n en serm\u00f3n, sigue el investigador, Vieira iba transformando el sebastianismo en &#8220;joanismo&#8221;. Lleg\u00f3 a comparar don Jo\u00e3o con Cristo: fue Vieira el que se encarg\u00f3 de convencer al rey de que era realmente el rey leg\u00edtimo de Portugal. Se convirti\u00f3 en el principal operador pol\u00edtico de la Monarqu\u00eda, el hombre de mayor confianza del rey, el consejero para asuntos internos y externos, pol\u00edticos y econ\u00f3micos: una especie de &#8220;primer ministro&#8221;.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-99897\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img21.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"509\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img21-120x204.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img21-250x424.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes cedidas por el Proyecto Portinari<\/span>&#8220;Maquiav\u00e9lico por excelencia, no en el sentido vulgar, sino en el sentido de que el objetivo del pr\u00edncipe era conservar el poder, Vieira deline\u00f3 un programa pol\u00edtico para don Jo\u00e3o cuyo eje era el apoyo a los cristianos nuevos y el combate a la Inquisici\u00f3n, un plan&#8221;, eval\u00faa Vainfas. La Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y el Santo Oficio ten\u00edan estrategias distintas de evangelizaci\u00f3n y eran rivales feroces: la primera apostaba a la catequesis y la pedagog\u00eda, mientras que el segundo pregonaba el castigo y la intimidaci\u00f3n. &#8220;El principal enemigo de Vieira era el Santo Oficio, por eso hizo todo lo que estuvo a su alcance para astillar y desmoralizar a la Inquisici\u00f3n, en especial en su defensa de los sefard\u00edes, con el fin de que los capitales jud\u00edo-portugueses dispersos por el mundo, sobre todo en Holanda, fuesen atra\u00eddos hacia el reino portugu\u00e9s. Sus razones eran pol\u00edticas y econ\u00f3micas, pero tambi\u00e9n devotaba un amor al juda\u00edsmo como doctrina y por los jud\u00edos como &#8216;pueblo elegido&#8217;, que no rara vez \u00e9l confundi\u00f3, adrede, con el &#8216;pueblo portugu\u00e9s'&#8221;. Para Vainfas, en eso Vieira tambi\u00e9n era &#8220;moderno&#8221;, pues estaba dispuesto a estimular la econom\u00eda portuguesa con la inyecci\u00f3n de capitales sefard\u00edes, poniendo los intereses de la corona por encima de la ortodoxia oficial religiosa. &#8220;Su proyecto implicaba un &#8216;aburguesamento&#8217; de Portugal, imitando a Holanda: un ataque frontal a las estructuras ib\u00e9ricas del Antiguo R\u00e9gimen, al menos a aqu\u00e9llas que se amparaban en la valoraci\u00f3n de los ideales aristocr\u00e1ticos, de la pureza de la fe y de la limpieza de la sangre, en una verdadera guerra pol\u00edtica e ideol\u00f3gica.&#8221;<\/p>\n<p>\u00bfModerno? Existen otras visiones sobre eso. &#8220;Hay algo arraigadamente \u00e9tnico en su manera de concebir los &#8216;negocios&#8217;, o el &#8216;dinero&#8217;, t\u00e9rminos que entiende en el interior de la riqu\u00edsima sem\u00e1ntica del jud\u00edo. Por eso existe mucho de arcaico y de extra\u00f1o al mundo burgu\u00e9s, a diferencia de lo que dicen los que suelen pensarlo como un autor anticipador de tendencias ilustradas o revolucionarias. Basta con ver que nunca se percat\u00f3 de que el capital tiene determinaciones materiales propias, y es sord\u00edsimo ante la sirena sutil de la teolog\u00eda&#8221;, escribe el cr\u00edtico literario Alcir P\u00e9cora, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en <em>Vieira, a Inquisi\u00e7\u00e3o e o capital.<br \/>\n<\/em><br \/>\n&#8220;Vieira cre\u00eda en la providencia del dinero, en el designio divino de los negocios. El &#8216;dinero&#8217; del que habla no es el mismo del burgu\u00e9s: lejos de ser laico, est\u00e1 tan encubierto y es tan sobrenatural como su Vicecristo o la Eucarist\u00eda&#8221;, sigue P\u00e9cora. &#8220;El jesuita no sirve como figura de la conciencia preiluminista obstaculizada por el oscurantismo inquisitorial, pero es adecuado asignarle la conciencia de un hombre de fe militante que defiende la hegemon\u00eda del Estado cat\u00f3lico. La ex\u00e9gesis del capital es parte esencial de esa estrategia y se pone en evidencia que &#8216;capital&#8217; es un t\u00e9rmino anacr\u00f3nico para la cuesti\u00f3n de Vieira&#8221;, a\u00f1ade. &#8220;Si no fuese por la evidente y sincera creencia en la finalidad cristiana de los empleos jud\u00edos, es inconcebible que Vieira tomase el lugar del capital como objeto de una ex\u00e9gesis tan audaz o que destinase a\u00f1os de su vida, dos de ellos en una celda, a elaborar explicaciones complejas a la cuales, empero, no adjudicase valor alguno&#8221;, escribe.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99898 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img31.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img31.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img31-120x116.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img31-250x242.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes cedidas por el Proyecto Portinari<\/span>Su filosemitismo no era igualmente tan revolucionario. &#8220;Su tolerancia para con los cristianos nuevos no era singular en su tiempo, y formaba parte de una actitud creciente de filosemitismo y tolerancia general en la Europa del siglo XVII&#8221;. Al igual que sus contempor\u00e1neos, la visi\u00f3n de Vieira de los jud\u00edos mezclaba ideolog\u00eda mercantilista, conveniencia pol\u00edtica y expectativas mesi\u00e1nicas, pues ve\u00eda a la conversi\u00f3n de los jud\u00edos como un paso necesario para la llegada de la &#8220;nueva era&#8221;. &#8220;Aun sus cr\u00edticas al Santo Oficio no eran tan singulares en el Portugal de su tiempo, aunque \u00e9l fuese el m\u00e1s efectivo abogado de la tolerancia&#8221;, sostiene el brasile\u00f1ista Stuart B. Schwartz, docente de la Universidad de Yale. Basta con recordar que su tolerancia no se extend\u00eda a los protestantes y aceptaba a los jud\u00edos porque eran &#8220;menos peligrosos&#8221; que esos &#8220;herejes&#8221;. &#8220;Si bien era un &#8216;abogado&#8217; de los cristianos nuevos y de los jud\u00edos, no defend\u00eda la fe jud\u00eda, y en el tribunal de la Inquisici\u00f3n afirm\u00f3 que era favorable a su extinci\u00f3n total y a la conversi\u00f3n universal de los jud\u00edos&#8221;. Para Schwartz, Vieira ve\u00eda a la supervivencia de Portugal en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, y culpaba al Santo Oficio por esa debilidad al atacar a la clase mercantil lusitana de los cristianos nuevos, abriendo as\u00ed las puertas a la explotaci\u00f3n extranjera del imperio.<\/p>\n<p>Fue tildado de Judas al intentar negociar una abultada indemnizaci\u00f3n y restituci\u00f3n a los holandeses del territorio de Pernambuco luego del comienzo del movimiento rebelde luso-brasile\u00f1o contra los b\u00e1tavos. &#8220;Vieira consideraba que la rebeli\u00f3n era una irresponsabilidad. Advert\u00eda que los rebeldes no luchaban por la fe cat\u00f3lica, sino porque \u2013les deb\u00edan mucho dinero a los holandeses y no pudieron o no quisieron pagar&#8221;. Pero sobreestim\u00f3 el poder\u00edo holand\u00e9s, que ya no era el mismo, y desmereci\u00f3 mucho la capacidad de resistencia luso-brasile\u00f1a&#8221;, dice Vainfas. Al fin y al cabo, si estuviese equivocado, su exceso de celo llevar\u00eda a Portugal a perder una parte preciosa de su imperio colonial. La victoria de los rebeldes aceler\u00f3 su decadencia en la corte y al final de su vida se arrepinti\u00f3 de la postura adoptada de cara a la cuesti\u00f3n holandesa.<\/p>\n<p>Entre intrigas, incluso dentro de la propia Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, cuyo general le orden\u00f3 que se desvinculase de la sociedad y se fuese a otra orden religiosa, para terror del padre, que no conceb\u00eda su vida fuera del medio jesuita. Vieira se retir\u00f3 de la escena pol\u00edtica y regres\u00f3 a Brasil para una misi\u00f3n en Maranh\u00e3o. El todopoderoso padre se vio obligado a vivir en un cub\u00edculo, durmiendo sobre una tabla. Pero el esp\u00edritu inquieto no lo abandon\u00f3 y atac\u00f3 a los colonos que usaban a los ind\u00edgenas como esclavos. Detenido en 1661, fue expulsado a Portugal luego de un a\u00f1o en la c\u00e1rcel. Por cierto, fue en el \u2013ostracismo\u2013 de Maranh\u00e3o donde empez\u00f3 a dedicarse a los escritos mesi\u00e1nicos. &#8220;Se concentr\u00f3 en la b\u00fasqueda de un nexo entre lo universal y la particular, entre la expectativa de la resurrecci\u00f3n del mundo, con la segunda venida de Cristo, y la resurrecci\u00f3n del reino de Portugal&#8221;, sostiene el autor. El resultado fue <em>Esperan\u00e7as de Portugal<\/em>, pleno de heterodoxias con relaci\u00f3n a la doctrina oficial cat\u00f3lica, como el preanuncio de la resurrecci\u00f3n de don Jo\u00e3o IV para conducir el triunfo lusitano en el Quinto Imperio. El Santo Oficio recibi\u00f3 ese &#8220;regalo&#8221; con placer.<\/p>\n<div id=\"attachment_99895\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99895 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img11-120x151.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/art4475img11-250x315.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Im\u00e1genes cedidas por el Proyecto Portinari<\/span>Padre Vieira, en el trazo de Portinari<span class=\"media-credits\">Im\u00e1genes cedidas por el Proyecto Portinari<\/span><\/p><\/div>\n<p>&#8220;La Inquisici\u00f3n pretend\u00eda castigar a Vieira, pero no quemarlo a cualquier precio. El objetivo era derrotarlo, humillarlo, hacerlo reconocer sus errores y demostrarles a todos que el Santo Oficio era todav\u00eda la instituci\u00f3n m\u00e1s poderosa del reino&#8221;, explica el investigador. En la prisi\u00f3n, el padre se volvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s m\u00edstico, y en las audiencias de 1667 se mostr\u00f3 arrepentido y abjur\u00f3 de sus errores. Lo soltaron, pero perdi\u00f3 el derecho a predicar, por eso se march\u00f3 a Roma a fin de acercarse al centro del poder cat\u00f3lico. Nuevo golpe de suerte: en Portugal asume como regente don Pedro, candidato de Vieira, lo que facilit\u00f3 su vida en la Santa Sede. Recuper\u00f3 su derecho a predicar y lo invitaron a asumir el puesto de predicador oficial del papa, a quien convenci\u00f3 de suspender al tribunal del Santo Oficio en Portugal. Para su desgracia, esa prohibici\u00f3n cay\u00f3 pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Cansado de esa lucha sin gloria contra la Inquisici\u00f3n, regres\u00f3 a Bah\u00eda en 1681: un hombre decr\u00e9pito de 73 anos, que se dedic\u00f3 durante sus a\u00f1os postreros a preparar los sermones para su publicaci\u00f3n. Muri\u00f3 en 1697, casi ciego y sordo. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 a Brasil la noticia del restablecimiento de sus derechos plenos en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Vivi\u00f3 tiempos complejos, en los cuales el cielo y la tierra entablaron una delicada relaci\u00f3n. &#8220;No exist\u00eda la separaci\u00f3n entre el Estado y la religi\u00f3n, y hasta el siglo XVIII, la pol\u00edtica fue encarada como una materia que deb\u00eda ser descifrada en clave teol\u00f3gico-jur\u00eddica. La gente se rehusaba a concebir el orden pol\u00edtico desvinculado de un orden trascendental, la &#8216;comprensi\u00f3n cat\u00f3lica de la pol\u00edtica'&#8221;, analiza el historiador Pedro Cardim, de la Universidad Nueva de Lisboa. &#8220;Al fin y al cabo, \u00bfVieira fue un pol\u00edtico? Por un lado no, en especial si se tienen en cuenta las concepciones de sus sermones. Por otro s\u00ed, si consideramos la trayectoria del padre que, por voluntad propia, siempre estuvo cerca del poder, uno de los m\u00e1s relevantes protagonistas del proceso pol\u00edtico lusitano del siglo XVII&#8221;, analiza o investigador. M\u00e1s barroco imposible. &#8220;Ya se ha hablado de que es posible leer la mayor parte de los estudios acad\u00e9micos sobre Vieira sin notar que era un sacerdote. Pero no puede entend\u00e9rselo sin tener en cuenta eso, pues el ministerio del pastor precedi\u00f3 a todas las otras facetas&#8221;, considera el historiador Thomas Cohen, autor de <em>The fire of tongues: Ant\u00f4nio Vieira and the missionary church in Brazil and Portugal. <\/em>O como lo defini\u00f3 atinadamente: &#8220;Para hablarle al viento bastan las palabras. Para hablarle al coraz\u00f3n son necesarias obras&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una biograf\u00eda muestra al Padre Vieira como un h\u00e1bil operador pol\u00edtico","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[684],"class_list":["post-90287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90287\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90287"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}