{"id":90291,"date":"2011-08-30T00:00:00","date_gmt":"2011-08-30T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/jean-pierre-changeux-la-biologia-que-subyace-en-la-conciencia\/"},"modified":"2017-02-23T18:17:14","modified_gmt":"2017-02-23T21:17:14","slug":"jean-pierre-changeux-la-biologia-que-subyace-en-la-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jean-pierre-changeux-la-biologia-que-subyace-en-la-conciencia\/","title":{"rendered":"Jean-Pierre Changeux: La biolog\u00eda que subyace en la conciencia"},"content":{"rendered":"<p><em>desde Par\u00eds<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-154219\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Jean-Pierre-Changeux_AFP-PHOTO_PIERRE-ANDRIEU.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Jean-Pierre-Changeux_AFP-PHOTO_PIERRE-ANDRIEU.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Jean-Pierre-Changeux_AFP-PHOTO_PIERRE-ANDRIEU-120x184.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Jean-Pierre-Changeux_AFP-PHOTO_PIERRE-ANDRIEU-250x384.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">IERRE ANDRIEU\/ AFP PHOTO<\/span>En el pr\u00f3logo de <em>Du vrai, du beau, du bien: une nouvelle approche neuronale <\/em>(Odile Jacob, 2008, Par\u00eds), uno de los libros de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s recientes del respetado neurobi\u00f3logo Jean-Pierre Changeux, de 75 a\u00f1os, el fil\u00f3sofo Claude Debru sintetiza los hitos de la carrera cient\u00edfica de su coterr\u00e1neo en los siguientes t\u00e9rminos, en traducci\u00f3n libre: &#8220;Descubri\u00f3 la alosteria y elabor\u00f3 el modelo alost\u00e9rico de funcionamiento de las prote\u00ednas junto con Jacques Monod y Jeffries Wyman; aisl\u00f3 el primer receptor de un neurotransmisor, el receptor de acetilcolina, que es precisamente una prote\u00edna alost\u00e9rica; luego elabor\u00f3 un modelo de aprendizaje por estabilizaci\u00f3n selectiva de sinapsis y m\u00e1s recientemente cre\u00f3, junto con Stanislas Dehaene, un modelo de conciencia bajo la forma de una teor\u00eda del espacio neuronal de trabajo consciente&#8221;.<\/p>\n<p>Esto resume con gran precisi\u00f3n su fecundo recorrido, que al principio comenz\u00f3 estudiando colibacilos para comprender el funcionamiento de una enzima reguladora bacteriana, la L-treonina desaminasa. De ello surgieron los dos descubrimientos referidos por Debru al respecto de las prote\u00ednas alost\u00e9ricas y uno de los m\u00e1s famosos art\u00edculos cient\u00edficos que se hayan publicado en el campo de la biolog\u00eda molecular: &#8220;Sobre la naturaleza de las transiciones alost\u00e9ricas&#8221;. Escrito en colaboraci\u00f3n con su director de tesis, Jacques Monod, uno de los galardonados con el Nobel de Medicina en 1965, ese <em>paper<\/em>, publicado coincidentemente tambi\u00e9n en 1965, gener\u00f3 desde entonces 5.889 citas, una cifra extraordinaria. Por cierto, los 600 art\u00edculos publicados por Changeux a lo largo de su carrera totalizan actualmente casi 48.500 referencias.<\/p>\n<p>Cient\u00edfico extremadamente creativo, enfocado en los mecanismos fundamentales de la regulaci\u00f3n biol\u00f3gica de cualquier forma de vida, Changeux extendi\u00f3 posteriormente el modelo de las prote\u00ednas alost\u00e9ricas a los receptores de neurotransmisores. Y fue para probar esa propuesta te\u00f3rica que arrib\u00f3 a su segunda realizaci\u00f3n experimental considerable, el aislamiento del receptor de acetilcolina. As\u00ed fue como, apoyado en un s\u00f3lido fundamento de biolog\u00eda molecular, te\u00f3rica y experimental, este tranquilo cient\u00edfico franc\u00e9s continu\u00f3 en la b\u00fasqueda de otras comprensiones del m\u00e1s fascinante de los \u00f3rganos de los sistemas vivientes, el cerebro humano, y aport\u00f3, entre otros temas, a los fundamentos materiales, biol\u00f3gicos y bioqu\u00edmicos de la conciencia. Fue erigiendo esta construcci\u00f3n rigurosamente cient\u00edfica en un terreno cultural f\u00e9rtil, densamente human\u00edstico, filos\u00f3fico, que proviene de su propia formaci\u00f3n y en la cual se mantiene firmemente apoyado. De esta manera, puede comunicarlo al lector con fuerza en sus libros de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, incluso en el que escribi\u00f3 en coautor\u00eda con el fil\u00f3sofo Paul Ricoeur. <em>La nature et la r\u00e8gle. Ce qui nous fait penser <\/em>(Odile Jacob, 1988, Par\u00eds). La ciencia siempre es tomada por Changeux en el interior de la cultura, aunque sin dejar nunca de reivindicar &#8220;una visi\u00f3n fisiol\u00f3gica&#8221;, tal como dice, basada en mecanismos moleculares.<\/p>\n<p>La siguiente entrevista fue concedida el 8 de julio pasado por Jean-Pierre Changeux, una persona tranquila y amable, incluso cuando relata experiencias de gran vigor o vierte conceptos complejos para los legos, en su sala del Instituto Pasteur. Junto con el Coll\u00e8ge de France, el Instituto Pasteur es una de sus &#8220;casas&#8221; de toda la vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted prefiere que comencemos por los fundamentos biol\u00f3gicos de la conciencia o por una visi\u00f3n general de su trabajo?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Vamos a comenzar por la visi\u00f3n general porque eso me permitir\u00e1 exponer las ideas que puedo tener acerca de la conciencia en el contexto de los trabajos que realic\u00e9 anteriormente.<\/p>\n<p><strong>Hablemos entonces de su primer descubrimiento. Usted descubri\u00f3 la alosteria y elabor\u00f3 el modelo alost\u00e9rico de funcionamiento de las prote\u00ednas junto con Jacques Monod y Jeffries Wyman.<\/strong><br \/>\nExacto. Empec\u00e9 en 1961. En mi opini\u00f3n, ese trabajo sobre las prote\u00ednas alost\u00e9ricas es el origen de un concepto de la vida, y por eso, de las funciones del cerebro, que se apoya en un mecanismo molecular relativamente simple de transducci\u00f3n de las se\u00f1ales biol\u00f3gicas. El trabajo que realic\u00e9 para mi tesis, junto con Jacques Monod, apuntaba inicialmente a entender c\u00f3mo funciona una enzima reguladora bacteriana, la L-treonina desaminasa, que se hallaba involucrada en un proceso de retroalimentaci\u00f3n, es decir, de <em>feedback<\/em>. La treonina desaminasa es la primera enzima de una cadena de bios\u00edntesis en la bacteria colibacilo, y se encuentra inhibida por el producto final de la cadena. Existe, por lo tanto, una regulaci\u00f3n del funcionamiento de la cadena qu\u00edmica. Esa primera enzima posee una actividad catal\u00edtica \u2012cataliza una reacci\u00f3n enzim\u00e1tica\u2012 y, simult\u00e1neamente, reconoce y es capaz de modificar su actividad en funci\u00f3n de una se\u00f1al que resulta ser el producto final de la cadena de bios\u00edntesis. Se trata de una mol\u00e9cula que cuenta con una especie de doble funci\u00f3n: reconocer y transformar el sustrato y recibir y transmitir la se\u00f1al reguladora. Por lo tanto, es una especie de modelo de regulaci\u00f3n biol\u00f3gica elemental.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo lleg\u00f3 usted a esta enzima?<\/strong><br \/>\nYa exist\u00edan trabajos al respecto de estas enzimas, no fui yo quien las descubri\u00f3, mi intenci\u00f3n era comprender el mecanismo regulatorio. Y a partir de los trabajos que hice y que otros paralelamente hicieron, logr\u00e9 disociar la actividad enzim\u00e1tica de la actividad reguladora. Esto significa que logr\u00e9 obtener una enzima que todav\u00eda se hallaba activa, pero ya no se encontraba regulada por el producto final de la cadena de bios\u00edntesis, una especie de enzima desmontada. Eso permiti\u00f3 comprender la mec\u00e1nica del montaje, ya que fue posible desmontar la enzima. Se cuenta con dos sitios, dos regiones distintas, que se reconectan entre s\u00ed mediante un cambio de conformaci\u00f3n. Y por consiguiente tenemos una especie de procesador que efect\u00faa una regulaci\u00f3n cr\u00edtica en un nudo particular del metabolismo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo se trata de una conexi\u00f3n el\u00e9ctrica?<\/strong><br \/>\nNo, se trata de una prote\u00edna que cambia de conformaci\u00f3n, una especie de mec\u00e1nica molecular que se vuelve evidente a nivel molecular e igualmente a nivel de la organizaci\u00f3n de los \u00e1tomos de la mol\u00e9cula. Puede que intervengan cargas el\u00e9ctricas o no, pero se trata de conexiones que intervienen en la estructura de las prote\u00ednas \u00fanicamente. Por consiguiente, tenemos de entrada all\u00ed una nueva categor\u00eda de prote\u00ednas que recibe el nombre de prote\u00ednas alost\u00e9ricas. Las mismas presentan dos regiones y, de acuerdo con las conclusiones a las que arribamos, junto con mi director de tesis de entonces, Jacques Menod, son en cierta forma modelos de sistemas reguladores elementales. En la \u00faltima parte de mi tesis extend\u00ed esta idea a las mol\u00e9culas de ese tipo que se encontrar\u00edan en la membrana y que intervendr\u00edan en la comunicaci\u00f3n entre las c\u00e9lulas nerviosas. Por lo tanto apunt\u00e9 la relaci\u00f3n entre un mecanismo elemental bacteriano y una se\u00f1al de regulaci\u00f3n intercelular, aunque en las bacterias es intracelular. E incluso en la tesis plante\u00e9 esa idea de que los receptores de neurotransmisores en el nivel de una sinapsis \u2012que es el punto de contacto entre las c\u00e9lulas nerviosas\u2012 pod\u00edan ser prote\u00ednas alost\u00e9ricas. Y a partir de all\u00ed me pas\u00e9 toda mi vida trabajando en esta tem\u00e1tica. Entonces ese estudio de la tesis fue para m\u00ed un trabajo fundamental para toda una filosof\u00eda de la comprensi\u00f3n de los seres vivos y del sistema nervioso central y, por ende, del cerebro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodo al mismo tiempo?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, pr\u00e1cticamente. Una filosof\u00eda de la biolog\u00eda molecular: en primer lugar conocer c\u00f3mo funciona nuestro cerebro a nivel molecular y luego la detecci\u00f3n del primer receptor de neurotransmisores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl receptor de la nicotina?<\/strong><br \/>\nExactamente. Como no exist\u00eda ning\u00fan receptor conocido para que pudiera probar la idea referida a que los receptores de neurotransmisores pod\u00edan ser prote\u00ednas alost\u00e9ricas, era necesario aislar uno. Por eso me enfoqu\u00e9 en el receptor que era el m\u00e1s conocido en esa \u00e9poca, que hab\u00eda sido especialmente tratado por Sir Henry Dale en Inglaterra: el receptor de la juntura neuromuscular, que es el receptor de la acetilcolina, porque la acetilcolina es su neuromediador. Ese receptor era conocido solamente a nivel farmacol\u00f3gico, no en cuanto a su estructura, e incluso no se sab\u00eda si era una prote\u00edna. Pero tambi\u00e9n es un receptor de la nicotina. En efecto, Sir Henry Dale hab\u00eda clasificado a los receptores de la acetilcolina en varias categor\u00edas: nicot\u00ednicos y muscar\u00ednicos; el nicot\u00ednico se encuentra relacionado con un cambio de la propiedad el\u00e9ctrica, en tanto que el muscar\u00ednico presenta efectos metab\u00f3licos. Entonces me dediqu\u00e9 al receptor nicot\u00ednico de la juntura neuromuscular que ya hab\u00eda sido bastante estudiado por otro ingl\u00e9s, John Newport Langley. Desde el comienzo del siglo XX, Langley hab\u00eda demostrado que ese receptor era bloqueado por el curare y estimulado por la nicotina. El problema consist\u00eda en descubrir c\u00f3mo aislarlo, ya que se trataba de una mol\u00e9cula presente en \u00ednfimas cantidades y dif\u00edcil de marcar. Hoy en d\u00eda existen centenares de receptores identificados, pero en aquella \u00e9poca no hab\u00eda ninguno. Desde el comienzo me interes\u00e9 por el \u00f3rgano el\u00e9ctrico de los peces el\u00e9ctricos, tales como la anguila, que, adem\u00e1s, se encuentra en Brasil. Carlos Chagas trabaj\u00f3 bastante con ese pez, que habita en la cuenca del Amazonas; aunque otro pez similar es el torpedo, que es encontrado, por ejemplo en la cuenca del Arcachon, en Francia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTorpedo?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, se trata de un elasmobranquio, un pariente de las rayas. Tiene una contextura plana y vive en el lecho marino, y produce descargas el\u00e9ctricas muy poderosas. Su \u00f3rgano el\u00e9ctrico es extremadamente profuso en sinapsis colin\u00e9rgicas, todas id\u00e9nticas entre s\u00ed, por lo tanto extremadamente abundante en receptores. Era necesario encontrar un marcador para aislar el receptor, y fue una toxina de veneno de serpiente lo que permiti\u00f3 identificarlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1ndo comenz\u00f3 a trabajar con ese receptor a nivel cerebral?<\/strong><br \/>\nPrimero comenc\u00e9 con el \u00f3rgano el\u00e9ctrico, que es una inmensa colecci\u00f3n de sinapsis del tipo de la juntura neuromuscular. Luego, ni bien los m\u00e9todos de gen\u00e9tica molecular estuvieron a disposici\u00f3n de los neurobi\u00f3logos, ese receptor fue clonado y secuenciado, en primera instancia en el \u00f3rgano el\u00e9ctrico y despu\u00e9s en el cerebro. Eso brind\u00f3 acceso al receptor nicot\u00ednico cerebral.<\/p>\n<p><strong>Usted investiga diferentes funciones de ese receptor en el cerebro humano.<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, y a prop\u00f3sito, el cerebro humano es muy sensible a la nicotina, como todo el mundo lo sabe, por eso es que los fumadores se vuelven usuarios y dependientes de la nicotina, que act\u00faa sobre el receptor nicot\u00ednico cerebral. Tambi\u00e9n en el cerebro se encuentra un hom\u00f3logo del receptor muscular, que act\u00faa en los efectos estimulantes y en la dependencia de la nicotina. Lo interesante es que logramos probar en laboratorio, recientemente, la existencia de receptores muy similares en las bacterias: en la <em>Gloebacter<\/em>, una bacteria fotosint\u00e9tica, y en otras especies. Esos receptores bacterianos no son sensibles a la acetilcolina, aunque s\u00ed a otras se\u00f1ales reguladoras, tales como el pH. Cuando el pH se torna \u00e1cido, su canal i\u00f3nico, que cuenta con propiedades muy similares a las del receptor nicot\u00ednico, se abre.<\/p>\n<p><strong>Otra vez, un enfoque total de la vida&#8230;<\/strong><br \/>\nS\u00ed. En primer lugar, evidentemente resulta muy importante contar con un receptor bacteriano porque en general \u00e9stos cristalizan m\u00e1s f\u00e1cilmente se puede establecer enseguida su estructura mediante m\u00e9todos de cristalograf\u00eda de rayos X. Eso es lo que se hizo. De esa manera se logr\u00f3 examinar la transici\u00f3n alost\u00e9rica de esos receptores. Puede verse as\u00ed que esa problem\u00e1tica planteada hace 50 a\u00f1os, hoy en d\u00eda se logra demostrar gracias a esos receptores bacterianos. Otra cosa muy interesante en el plano evolutivo y global es que las bacterias inventaron, de cierto modo, ese tipo de receptor muy poco com\u00fan, que es pentam\u00e9rico y que atraviesa la membrana mediante un canal i\u00f3nico muy particular. Y lo sorprendente es que los receptores del cerebro son vecinos del receptor bacteriano. Esto significa que en nuestro cerebro poseemos, por decirlo de alguna manera, prote\u00ednas cuyos ancestros aparecieron hace millones de a\u00f1os en las bacterias. \u00a1Y ese receptor se conserv\u00f3 en nuestro cerebro! Como ver\u00e1, no todo fue original en el cerebro del hombre cuando este apareci\u00f3 sobre la Tierra. Heredamos muchas estructuras que ya hab\u00edan sido anteriormente desarrolladas.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-97399\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img21.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img21-120x174.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img21-250x363.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ALBUM \/ AKG-IMAGES\/ARCHIVES CDA\/ST-GEN\u00e8S\/AKG-IMAGES\/LATINSTOCK<\/span>Bas\u00e1ndose en esa similitud entre las c\u00e9lulas de nuestro cerebro y las estructuras bacterianas, usted desarrolla un enfoque bastante singular. \u00bfPodr\u00eda explayarse un poco sobre ello?<\/strong><br \/>\nNo puede comprenderse a los seres vivos, y al cerebro en particular, a menos que se hayan comprendido los mecanismos elementales que fundamentan sus funciones b\u00e1sicas. En el caso de las bacterias, se trata de todo su metabolismo, es decir, de las reacciones qu\u00edmicas elementales de supervivencia y de reproducci\u00f3n de la c\u00e9lula bacteriana. A nivel cerebral, lo importante es comprender las relaciones entre las c\u00e9lulas nerviosas, y esas relaciones son totalmente \u00fanicas, ya que como usted sabe, el cerebro es el \u00fanico \u00f3rgano que conforma una red donde las c\u00e9lulas establecen m\u00faltiples contactos unas con otras. Existen alrededor de 10 mil conexiones por cada c\u00e9lula nerviosa, por ende se trata de una red de extrema complejidad. Y es eso lo que origina la originalidad del cerebro y lo que produce que \u00e9ste acceda a funciones tan elaboradas como la raz\u00f3n, la conciencia o la sociabilidad. De esa manera, la idea resultante de esos primeros trabajos sobre las bacterias y su extensi\u00f3n a la comunicaci\u00f3n entre las c\u00e9lulas nerviosas apunta que, en el fondo, nuestras funciones cerebrales deber\u00edan ser comprendidas a partir de los mecanismos moleculares elementales de la conducci\u00f3n y, sobre todo, desde la transmisi\u00f3n de las se\u00f1ales a nivel de las sinapsis. Por eso, en cierto modo, el enfoque fisicalista. Esto significa que la comprensi\u00f3n de los mecanismos moleculares resulta necesaria, lo cual equivale a expresar que todas nuestras funciones cerebrales pasan por esos mecanismos moleculares. Cuando se aplica una anestesia local para la extracci\u00f3n de un diente o una anestesia general en el caso de una cirug\u00eda, se percibe que existe una relaci\u00f3n directa entre el anest\u00e9sico, que es una mol\u00e9cula qu\u00edmica, con la conciencia y la percepci\u00f3n dolorosa. Esto quiere decir que existe una qu\u00edmica de la conciencia y tambi\u00e9n que todas esas funciones superiores, en definitiva, se hallan arraigadas en estos mecanismos moleculares. Pero eso no basta: para ir m\u00e1s lejos, resulta indispensable comprender la organizaci\u00f3n del sistema, entender c\u00f3mo se organiza para acceder a las denominadas funciones superiores del cerebro, las funciones cognitivas, que intervienen en la adquisici\u00f3n del conocimiento. \u00c9sa es mi idea filos\u00f3fica general.<\/p>\n<p><strong>Retomemos la visi\u00f3n del cerebro como una red. No s\u00e9 qu\u00e9 sucede en Francia, pero en Brasil y en Estados Unidos existe un debate entre el enfoque globalizado del cerebro y una visi\u00f3n localizada.<\/strong><br \/>\nPienso que son teor\u00edas diferentes, aunque no excluyentes. Considero que existen localizaciones cerebrales extremadamente precisas, seg\u00fan la tradici\u00f3n de la frenolog\u00eda de Gall, por ejemplo, las \u00e1reas visuales, las \u00e1reas auditivas, las \u00e1reas especializadas en la visi\u00f3n de los colores o en el reconocimiento de rostros y, al mismo tiempo \u2012y ah\u00ed abordamos la tesis sobre la conciencia\u2012, un sistema de conexiones a larga distancia que son susceptibles de crear uniones, relaciones, entre los m\u00faltiples territorios del cerebro. Por lo tanto coexisten globalidad y unidad y, al mismo tiempo, diversidad y especializaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Luego del descubrimiento del receptor de acetilcolina, usted elabor\u00f3 el modelo de aprendizaje por estabilizaci\u00f3n selectiva de las sinapsis.<\/strong><br \/>\nEso es muy importante para intentar comprender c\u00f3mo se desarrolla la complejidad de nuestro cerebro. Examinemos primero el nivel gen\u00e9tico, la evoluci\u00f3n de la secuencia de los genomas del rat\u00f3n, del mono hasta el hombre, pasando por el chimpanc\u00e9, y ah\u00ed nos percatamos de que las diferencias son muy peque\u00f1as. Existen, por supuesto, ya que un mono no es un hombre y un rat\u00f3n no es un mono. Por ende existen bases gen\u00e9ticas evidentemente importantes. Pero cuando se revisa el n\u00famero de genes, de estructuras, se percibe que el genoma es similar, casi id\u00e9ntico en todos los mam\u00edferos. Por cierto, el n\u00famero de genes de la <em>drosophila <\/em>no es tan diferente al del hombre. Eso puede parecer sorprendente. Y evidentemente plantea una paradoja: \u00bfla complejidad del cerebro crece de manera exponencial mientras que la del genoma poco se modifica en el curso de la evoluci\u00f3n? La evoluci\u00f3n procede \u2012ya hemos mencionado eso al hablar de los receptores\u2012 por acumulaci\u00f3n progresiva de las estructuras elementales que se desarrollaron en las bacterias, luego sucesivamente en los eucariotas, en los multicelulares, en los invertebrados, vertebrados, mam\u00edferos, etc. Y esas estructuras se acumulan unas despu\u00e9s de otras, de tal forma que poco a poco se construye un cerebro que presenta la complejidad del cerebro humano. Muchas estructuras fueron seleccionadas antes de la aparici\u00f3n del hombre, pero \u00bfqu\u00e9 es lo que caracteriza fundamentalmente a la evoluci\u00f3n del hombre? Hay, en primera instancia, un aumento del tama\u00f1o del cerebro. No resulta tan dif\u00edcil de comprender, basta con aumentar el n\u00famero de divisiones celulares, algunos genes alcanzan para eso. Luego, existen algunos principios de organizaci\u00f3n general, tales como, por ejemplo, el desarrollo relativo de la corteza prefrontal, que es de gran importancia en el hombre; incluso ah\u00ed, algunos genes del desarrollo determinar\u00e1n esta organizaci\u00f3n. Pero eso todav\u00eda no es suficiente para resolver la paradoja. Una nueva idea consiste en tomar en cuenta el hecho de que el cerebro se construye progresivamente durante 15 a\u00f1os en el hombre. Su peso aumenta 5 veces desde su nacimiento. Durante ese per\u00edodo, el cerebro se desarrolla en constante interacci\u00f3n con el medio ambiente. De alguna manera existe una injerencia gen\u00e9tica que permite a esas redes organizarse y, posteriormente, la interacci\u00f3n con el mundo exterior va a establecer especificidades y convalidaciones. En eso consiste la idea de la estabilizaci\u00f3n selectiva de las sinapsis, de la epig\u00e9nesis sin\u00e1ptica que desarroll\u00e9 junto con Antoine Danchin. Existe una sucesi\u00f3n de fases de proliferaci\u00f3n sin\u00e1ptica y de selecci\u00f3n debido a la interacci\u00f3n con el ambiente f\u00edsico, social y cultural; ciertas sinapsis fueron eliminadas y otras, conservadas, estabilizadas y amplificadas. En cierto modo, hay darwinismo, pero no gen\u00e9tico: epigen\u00e9tico. Por esa raz\u00f3n es que califiqu\u00e9 a esa teor\u00eda como &#8220;epig\u00e9nesis por estabilizaci\u00f3n selectiva de las sinapsis&#8221;.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible realizar experimentos relativos a esa teor\u00eda?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, por supuesto. Logramos demostrarlo con el enlace neuromuscular y mostrar que en la etapa de la exuberancia sin\u00e1ptica, si se estimula el\u00e9ctricamente al sistema, se acelera la eliminaci\u00f3n de las sinapsis. Ese experimento tambi\u00e9n lo llevaron a cabo por Lubert Stryer y Carla Shatz en el sistema visual. Generalmente, la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica conlleva la eliminaci\u00f3n sin\u00e1ptica. Se puede igualmente demostrar que, cuando hay estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica, ocurre la eliminaci\u00f3n sin\u00e1ptica. Lo propio sucede en el cerebelo. Por ende, se trata de un mecanismo muy generalizado, estudiado por muchos investigadores norteamericanos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible establecer una relaci\u00f3n entre esta teor\u00eda y los resultados de ex\u00e1menes de resonancia magn\u00e9tica funcional?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, aunque la teor\u00eda de la epig\u00e9nesis es una teor\u00eda sin\u00e1ptica, por ende microsc\u00f3pica, en tanto que los ex\u00e1menes de resonancia magn\u00e9tica son macrosc\u00f3picos. Entonces resulta dif\u00edcil. Con todo, puede observarse, por ejemplo, que la superficie de ciertas zonas corticales se restringe durante el desarrollo o se remodela a medida que el cerebro del ni\u00f1o se desarrolla. Se pueden realizar pruebas en cierta manera macrosc\u00f3picas en cuanto a la teor\u00eda, por ejemplo, siguiendo la estructuraci\u00f3n progresiva de las zonas inervadas por el ojo, por el o\u00eddo o por otras entradas sensoriales. Menciono esto a modo de ejemplo, es factible. Aunque la verdadera demostraci\u00f3n de la teor\u00eda se hace en el nivel elemental, en el nivel sin\u00e1ptico.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-97400\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img31.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img31.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img31-120x199.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img31-250x415.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARTINE FRANCK \/ MAGNUM PHOTOS \/ LATINSTOCK<\/span>\u00bfPero el cerebro realiza esa selecci\u00f3n permanentemente?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, en el transcurso del desarrollo las etapas de crecimiento, de desarrollo exuberante y de selecci\u00f3n sin\u00e1ptica se suceden, originando cada vez una etapa cr\u00edtica de interacci\u00f3n con el ambiente. Y eso es v\u00e1lido incluso para el adulto, presumiblemente. Estas m\u00faltiples etapas se superponen unas con otras. Y, entre otras, aqu\u00e9llas que intervienen en el aprendizaje de la lengua hablada y del lenguaje escrito.<\/p>\n<p><strong>Claude Debru mencion\u00f3 en el pr\u00f3logo de uno de sus libros que usted cre\u00f3 recientemente un modelo de conciencia bajo la forma de una teor\u00eda del espacio neuronal del trabajo consciente, elaborado junto a Stanislas Dehaene. \u00bfPuede hablarnos de eso?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. El punto de partida cr\u00edtico consiste en medir experimentalmente el acceso a la conciencia, esto es, utilizar m\u00e9todos cient\u00edficos objetivos \u2012los m\u00e9todos de im\u00e1genes, entre otros\u2012 para registrar el acceso de se\u00f1ales del mundo exterior a la conciencia del sujeto, por ejemplo, una se\u00f1al visual, un cuadro o un texto escrito. \u00bfC\u00f3mo registrar su acceso a la conciencia? Comparando el tratamiento consciente y no consciente de una misma se\u00f1al. Hay m\u00e9todos biof\u00edsicos conocidos desde hace mucho tiempo, denominados enmascaramientos, que permiten hacerlo. Se presenta a una persona varias diapositivas sucesivas en una escala de tiempo que es del orden de algunas decenas de milisegundos (ms). La primera condici\u00f3n: por ejemplo, se presenta durante 70 ms una palabra escrita que se encuentra encajada entre diapositivas vac\u00edas, antes y despu\u00e9s de la misma, y el sujeto es capaz de decir: &#8220;Ah, he visto la palabra le\u00f3n&#8221;, o &#8220;Vi la palabra cerebro&#8221;. Por consiguiente, hay una especie de acceso a la conciencia en la medida en que el sujeto puede expresar: &#8220;Si, he le\u00eddo la palabra le\u00f3n&#8221;. Pero si se le presenta la misma palabra colocando inmediatamente antes y despu\u00e9s las m\u00e1scaras, es decir, otras figuras diferentes a la palabra escrita y se le pregunta a esa persona: &#8220;\u00bfHa visto algo?&#8221;, ella responde &#8220;no&#8221;. Por eso, la misma palabra puede leerse, o mejor dicho, puede ser vista de manera consciente y, por otra parte, ingresar al cerebro y en \u00e9l propagarse sin producir conciencia. En este \u00faltimo caso, se verifica luego del experimento que el procesamiento no consciente realmente sucedi\u00f3 porque la persona se vuelve capaz de realizar elecciones influidas por la palabra que fue tratada por el cerebro de modo no consciente. Se puede, por ende, definir un protocolo experimental en el cual se somete a un ser humano a un test visual consciente-no consciente y, en esas dos condiciones, someterlo a registros mediante resonancia magn\u00e9tica o electroencefalograf\u00eda. Se puede correlacionar datos objetivos al respecto de la actividad del cerebro y los datos subjetivos de los procesamientos conscientes y no conscientes. Por ende, se pueden definir de cierto modo las bases naturales del tratamiento consciente en relaci\u00f3n con el tratamiento no consciente.<\/p>\n<p><strong>Se trata de algo as\u00ed como para suministrarle fundamentos biol\u00f3gicos a Freud, por ejemplo.<\/strong><br \/>\nClaro, pero a m\u00ed no me agrada hacer referencia a Freud porque la gran diferencia reside en que, en el caso presente, se trata de un estudio cient\u00edfico sobre el acceso a la conciencia y no de un discurso literario. Lo que quiero expresar con esto es que se logra, en condiciones definidas experimentalmente, registrar par\u00e1metros mensurables por medio de im\u00e1genes, por electroencefalograf\u00eda o magnetoencefalograf\u00eda, y obtener se\u00f1ales f\u00edsicas cerebrales que corresponden a los procesamientos consciente y no consciente.<\/p>\n<p><strong>En un reciente art\u00edculo suyo de revisi\u00f3n, usted dice que la palabra conciencia est\u00e1 imbuida de ambig\u00fcedad.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, es cierto. Porque existe la conciencia moral, la conciencia pol\u00edtica, etc. Y tambi\u00e9n la conciencia en el sentido fisiol\u00f3gico del t\u00e9rmino, que es lo que nos interesa, y que produce que estemos conscientes cuando leemos, cuando observamos un paisaje. Cuando dormimos, ya no estamos conscientes.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu inter\u00e9s reside en el acceso a la conciencia?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Evidentemente resulta necesario que el cerebro se encuentre en un estado consciente y que no se halle adormecido, anestesiado, o en coma, condiciones en las que el cerebro ya no se encuentra consciente; el sujeto tampoco. Y se puede demostrar que existen diferencias fisiol\u00f3gicas durante un coma, durante una anestesia general o durante el sue\u00f1o. El sujeto en coma no posee, en principio, acceso a la conciencia. O lo tiene, pero bastante disminuido. En los mencionados estados vegetativos, el sujeto despierta y adormece, pero el acceso a la conciencia se encuentra muy alterado. Percibe poqu\u00edsimas cosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY en el caso de la esquizofrenia?<\/strong><br \/>\nNuestra interpretaci\u00f3n es que el esquizofr\u00e9nico sufre de una alteraci\u00f3n del espacio de trabajo neuronal consciente, el cual presentar\u00eda un acceso m\u00e1s restringido. Por eso sufre perturbaciones en su relaci\u00f3n social con los dem\u00e1s, pues la relaci\u00f3n con el otro pasa por el acceso a la conciencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los futuros desaf\u00edos de estos estudios sobre el acceso a la conciencia?<\/strong><br \/>\nLo primero es la conciencia de s\u00ed mismo. Eso est\u00e1 en curso. Varios grupos de investigadores estudian lo que se denomina la percepci\u00f3n de s\u00ed, la <em>self-consciousness<\/em>, que puede perderse selectivamente, por ejemplo, en el caso de la anosognosia. Un individuo que sufre una lesi\u00f3n en el hemisferio derecho en el nivel parietal desarrolla una hemiplejia izquierda. Empero, en ciertos tipos de lesi\u00f3n, el sujeto niega estar paralizado, no tiene percepci\u00f3n de su propia par\u00e1lisis, de su propio cuerpo. Por lo tanto hay una alteraci\u00f3n de la conciencia de s\u00ed y de su cuerpo. Eso es algo que evidentemente requiere de intelecci\u00f3n. Y otra cosa que me interesa mucho es tener acceso a lo que se podr\u00eda denominar como razonamiento consciente, la organizaci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso resulta posible?<\/strong><br \/>\nYo creo que vamos a lograrlo, ciertamente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs experimentalmente posible?<\/strong><br \/>\nBueno, primero hay que obtener resultados a nivel te\u00f3rico. En ese caso, considero que la teor\u00eda resulta indispensable con anterioridad o en simult\u00e1neo a la experimentaci\u00f3n. Una etapa indispensable es contar con una representaci\u00f3n neuronal del objeto consciente, una representaci\u00f3n consciente en relaci\u00f3n con una representaci\u00f3n no consciente. Y una vez que se logre eso, inmediatamente intentar comprender de qu\u00e9 modo son susceptibles de articularse de entre s\u00ed dichas representaciones conscientes, son susceptibles de encadenarse para constituir una oraci\u00f3n, como por ejemplo &#8220;el cielo es azul&#8221;. Se trata de algo que es necesario hacer y estamos lejos de lograrlo, aunque soy bastante optimista. Pienso que en los pr\u00f3ximos 5 \u00f3 10 a\u00f1os ese tipo de problema podr\u00e1 resolverse. As\u00ed, se lograr\u00e1, pienso yo, contar con una concepci\u00f3n cient\u00edfica y objetiva de la organizaci\u00f3n del pensamiento.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-97401\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img41.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"473\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img41.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img41-120x189.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4481img41-250x394.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">archivo personal<\/span>Una visi\u00f3n objetiva de la organizaci\u00f3n del pensamiento corresponde tambi\u00e9n a una visi\u00f3n de la organizaci\u00f3n del lenguaje.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, el acceso al lenguaje resulta esencial. El lenguaje puede desempe\u00f1ar un rol muy importante en la medida en que contribuye a la formaci\u00f3n de esas representaciones conscientes mediante el uso de las palabras y el sentido adjudicado a una palabra. Es posible un razonamiento con representaciones sin que medien palabras, aunque es cierto que la palabra cumplir\u00e1 un rol muy importante. Por eso ella es la puerta de entrada para el lenguaje y tambi\u00e9n para la interacci\u00f3n social, dado que el lenguaje interviene en la comunicaci\u00f3n social. Por lo tanto, puede verse que a\u00fan resta mucho por hacer.<\/p>\n<p><strong>Actualmente, \u00bfen qu\u00e9 puntos se concentra su investigaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nHay tres grandes temas que me interesan: por un lado, la transducci\u00f3n de la se\u00f1al por medio de las prote\u00ednas alost\u00e9ricas; comprender c\u00f3mo funciona un receptor a nivel at\u00f3mico, por ejemplo, con el receptor bacteriano. Lo segundo que me interesa mucho es la expresi\u00f3n de los genes que acompa\u00f1an la epig\u00e9nesis, para intentar correlacionar el genoma con la organizaci\u00f3n del cerebro, en primera instancia a lo largo del desarrollo y, por supuesto, en la fase adulta. Se trata de un problema de expresi\u00f3n g\u00e9nica en el transcurso del desarrollo, en relaci\u00f3n con la selecci\u00f3n de las sinapsis. Y por \u00faltimo la tercera consiste en lo que acabamos de decir, intentar progresar en la comprensi\u00f3n de las bases neurol\u00f3gicas de las representaciones conscientes. Es en lo que nos encontramos trabajando junto con Stanislas Dehaene y una estudiante que tenemos en com\u00fan. La idea es, a partir de las representaciones conscientes, abordar cuestiones que implican la matem\u00e1tica, la ling\u00fc\u00edstica, cosas de esa \u00edndole. Se trata de un futuro algo m\u00e1s lejano, pero es un futuro&#8230; concreto.<\/p>\n<p><strong>Paralelamente con sus estudios cient\u00edficos usted realiza un trabajo de divulgaci\u00f3n de la ciencia.<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Dict\u00e9 clases en el Coll\u00e8ge de France y escribo libros a partir de esas clases. No me agrada demasiado la televisi\u00f3n ni otros medios; los libros escritos resultan m\u00e1s apropiados para los trabajos cient\u00edficos, porque la ciencia requiere explicaciones de manera particularmente precisa y rigurosa. Pero es evidente que existen tambi\u00e9n otros m\u00e9todos, tales como la televisi\u00f3n o el teatro, \u00bfpor qu\u00e9 no?<\/p>\n<p><strong>Usted tiene una visi\u00f3n general de la cultura, del arte, y establece una relaci\u00f3n entre la ciencia y la cultura. \u00bfEs posible seguir as\u00ed?<\/strong><br \/>\nNo s\u00f3lo es posible sino necesario, desde mi punto de vista. Pienso que la ciencia se desarrolla, la cantidad de conocimiento que ha sido producida en el \u00faltimo siglo es considerable y el peligro residir\u00eda en que los f\u00edsicos hiciesen solamente f\u00edsica o que los bi\u00f3logos, s\u00f3lo biolog\u00eda, los psic\u00f3logos s\u00f3lo psicolog\u00eda, etc. Considero que debe existir, en cambio, una unificaci\u00f3n del conocimiento m\u00e1s all\u00e1 de la diversidad de las disciplinas. A prop\u00f3sito, esta es la proposici\u00f3n de Diderot. Lo que se hace en neurociencias debe ser \u00fatil para la psicolog\u00eda, lo que se hace en cuanto a la f\u00edsica, debe ser aprovechado por la biolog\u00eda molecular, y rec\u00edprocamente; los problemas relevados por la biolog\u00eda molecular deben interesar a los f\u00edsicos, o los problemas estudiados por la psicolog\u00eda experimental, deben conducir a los f\u00edsicos al desarrollo de nuevos instrumentos destinados a examinar con alta resoluci\u00f3n los estados de actividad del cerebro en el tiempo y en el espacio simult\u00e1neamente. Por eso para m\u00ed no s\u00f3lo resulta indispensable contar con una visi\u00f3n enciclop\u00e9dica, sino tambi\u00e9n lograr realizar s\u00edntesis multidisciplinarias, constructivas. Y eso incluye a las humanidades, pues, para nosotros, el cerebro se encuentra directamente en contacto, es \u00e9l quien produce la cultura. Y la cultura act\u00faa sobre el cerebro. Ocurre en ambos sentidos. Producimos el lenguaje, pero el beb\u00e9 aprende el lenguaje a partir del de los adultos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas horas trabaja por d\u00eda?<\/strong><br \/>\nMmm&#8230;, yo no las cuento. Para m\u00ed, eso no es un problema, porque trabajar me descansa en cierto modo. No trabajar es lo que me angustia; por eso no cuento las horas que trabajo, es todo el tiempo. Por supuesto que tengo muchas distracciones, porque, al mismo tiempo, en mi actividad cient\u00edfica, existen diversos niveles de concentraci\u00f3n. Hay trabajos que son muy espec\u00edficos, mucho m\u00e1s profundos, por ejemplo, los tres temas que mencion\u00e9 antes; adem\u00e1s, me interesa y reflexiono acerca del arte, pintura, m\u00fasica, cuestiones de \u00e9tica, que generan debate y ventilan las ideas, por as\u00ed decirlo. \u00a1Yo trabajo todo el tiempo! Eso no me molesta. Pero es necesario, claro, tener una vida familiar al mismo tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted naci\u00f3 en Francia?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, nac\u00ed en la regi\u00f3n parisina. Pero mis padres no eran de Par\u00eds. Mi madre proven\u00eda de Rouergue, del sur de Francia. Mi abuelo era maestro de primaria del pueblo y era los que se denomina como &#8220;h\u00fasares negros de la rep\u00fablica&#8221;, es decir, gente que dedicaba su vida a la educaci\u00f3n laica, gratuita y obligatoria.<\/p>\n<p><strong>Existe, entonces un historial de educaci\u00f3n en la familia.<\/strong><br \/>\nAh, s\u00ed, eso es muy importante, vino por el lado materno. Y mi padre era un t\u00e9cnico en ingenier\u00eda proveniente del centro de Francia. Se trata de regiones pobres. Mis padres abandonaron sus regiones porque eran demasiado pobres, no consegu\u00edan trabajo. Por eso se vinieron a trabajar a Par\u00eds y ac\u00e1 se conocieron.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos estudiantes form\u00f3 usted a lo largo de todos estos a\u00f1os?<\/strong><br \/>\nNo lo s\u00e9. Decenas, con seguridad, No he hecho la cuenta. Tal vez 80 \u00f3 m\u00e1s. En mi laboratorio, yo ten\u00eda entre 5 y 7 estudiantes universitarios, en promedio, y el mismo n\u00famero de posdoctores, lo cual sumaba entre 10 y 15 personas, constantemente, durante 30 a\u00f1os. Es mucha gente. Y varios son docentes de universidades de renombre. Stanislas Dehaene, que era uno de mis alumnos en tiempo parcial, es profesor del Coll\u00e8ge de France; otros son directores de investigaci\u00f3n en el Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, el CNRS; otro, en Harvard, otro, en la Caltech; otro fue profesor en la Universidad de Tokio y actualmente trabaja en Riken, en Jap\u00f3n. Por lo tanto, la mayor\u00eda de ellos son exitosos. Estoy muy contento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu grupo de neurocient\u00edficos trabaja en colaboraci\u00f3n con grupos de otros pa\u00edses?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Muchos son extranjeros; hay muchos estadounidenses, muchos japoneses, entre los que realizan posdoctorado. No he recibido muchos sudamericanos, desgraciadamente, pues me hubiese gustado. Europeos, alemanes, ingleses. Siempre es bastante multinacional. Es muy importante mantener el perfil internacional en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted cree que la neurociencia se encuentra destinada a hacer nuevos desarrollos fundamentales?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, es el futuro. Se trata de la ciencia del futuro, del porvenir. La f\u00edsica todav\u00eda tiene cosas por descubrir. Se conoce mucho sobre el \u00e1tomo, sobre la estructura de la materia, sobre las galaxias. Pero todav\u00eda queda mucho por hacer. Creo que la gran inc\u00f3gnita actual es el cerebro del hombre&#8230; Comprender qu\u00e9 somos. Qu\u00e9 es el hombre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu inter\u00e9s por la ciencia viene desde su infancia?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Como le he dicho, provengo de una familia muy sencilla, que no pose\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s por la ciencia; ellos no sab\u00edan lo que era eso, ni tampoco ten\u00edan gran inter\u00e9s por la cultura. Pero en la escuela, algunos docentes me orientaron. Cuando ten\u00eda 11 a\u00f1os, un profesor de ciencias naturales, Jean Bathellier, alent\u00f3 mucho mi inter\u00e9s por las ciencias naturales de la \u00e9poca. Yo coleccionaba insectos, plantas, etc. \u00c9l me ayud\u00f3 y, sobre todo, me puso en contacto con un entom\u00f3logo famoso del Museo de Historia Natural, Eug\u00e8ne S\u00e9guy. Y a los 12, 13 a\u00f1os, yo ya conoc\u00eda de qu\u00e9 se trataba la investigaci\u00f3n. A los 19 a\u00f1os ingres\u00e9 en el laboratorio de Banyuls-sur-Mer, donde desarroll\u00e9 una peque\u00f1a tesis: all\u00e1 descubr\u00ed una nueva especie de crust\u00e1ceos par\u00e1sitos, las holoturias, que son los equinodermos tambi\u00e9n denominados pepinos de mar. Es decir, siempre fui un apasionado por el trabajo cient\u00edfico. Es mi vida. \u00a1Yo nunca lo busqu\u00e9!!! Siempre segu\u00ed mi pasi\u00f3n, eso es espont\u00e1neo en m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted cree que nos encontramos frente a un nuevo mundo?<\/strong><br \/>\nCreo que s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo lo ve?<\/strong><br \/>\nComo todos los mundos, lo importante es saber qu\u00e9 har\u00e1n hombres con \u00e9l. Tal como sucede con la f\u00edsica: la energ\u00eda at\u00f3mica permite producir electricidad y sobrevivir, aunque se hacen bombas con esa energ\u00eda, para matar gente. Fueron los hombres quienes hicieron ambas cosas. Por eso, con los trabajos sobre el cerebro, es necesario estar atentos para que sirvan al bien de la humanidad, y no para su destrucci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Neurocient\u00edfico franc\u00e9s busca entender la vida y la mente humana","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[319,328],"coauthors":[124],"class_list":["post-90291","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-neurociencia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90291\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90291"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}