{"id":90292,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/el-cielo-no-puede-esperar\/"},"modified":"2017-02-21T18:14:03","modified_gmt":"2017-02-21T21:14:03","slug":"el-cielo-no-puede-esperar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-cielo-no-puede-esperar\/","title":{"rendered":"El cielo no puede esperar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97370\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-97370\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"559\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img1-120x231.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img1-250x482.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ABR y DIVULGA\u00c7\u00c3O<\/span>El cohete Cyclone-4, en colaboraci\u00f3n con Ucrania, que atraviesa un impasse<span class=\"media-credits\">ABR y DIVULGA\u00c7\u00c3O<\/span><\/p><\/div>\n<p>La reestructuraci\u00f3n del programa espacial brasile\u00f1o ha ingresado en la agenda del pa\u00eds. Su actual configuraci\u00f3n, en la cual la Agencia Espacial Brasile\u00f1a (AEB), con sede en Brasilia, coordina estrategias y gira fondos para las vertientes civil y militar del programa, sufrir\u00e1 un replanteo, y la hip\u00f3tesis m\u00e1s probable es la fusi\u00f3n de la AEB con el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, o al menos con parte de su estructura. La constataci\u00f3n de que el AEB se ha convertido en una instancia de car\u00e1cter burocr\u00e1tico, desprovista de buenos cuadros t\u00e9cnicos o con escasa ascendencia sobre las prioridades de los organismos que coordina, otorga impulso a la propuesta de cambio cuyas ambiciones, sin embargo, son mucho m\u00e1s amplias. Entre ellas se destacan el incremento del volumen de los recursos para el programa, fuertes inversiones en la renovaci\u00f3n de los recursos humanos, un activo calendario de lanzamientos, capaz de colocar en el espacio, en lo posible mediante cohetes nacionales, una colecci\u00f3n de sat\u00e9lites dise\u00f1ados para cumplir misiones de inter\u00e9s para la sociedad, el gobierno y la comunidad cient\u00edfica, as\u00ed como una efectiva implicaci\u00f3n de la industria brasile\u00f1a en la b\u00fasqueda de soluciones novedosas y en el fortalecimiento de los sistemas. &#8220;Si actualmente lanzamos un sat\u00e9lite cada cuatro a\u00f1os, queremos pasar a lanzar entre uno y dos por a\u00f1o, ya que la sociedad lo necesita&#8221;, dice Marco Antonio Raupp, presidente de la AEB, quien coordina los debates y presentar\u00e1 una propuesta este mes. &#8220;Lo primordial es que la sociedad logre vislumbrar las utilidades del programa para varios sectores, que van desde el control ambiental hasta la seguridad p\u00fablica. As\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil luchar por la financiaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Uno de los objetivos consiste en duplicar el presupuesto del programa, que en 2010, fue de 326 millones de reales. Se necesitan por lo menos 500 millones de reales anuales en inversiones para el programa de sat\u00e9lites del Inpe, ligado al Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, y 200 millones de reales para el desarrollo de cohetes por parte del Departamento de Ciencia y Tecnolog\u00eda Aeroespacial (DCTA), ligado a la cartera de Defensa. El director general del Inpe, Gilberto C\u00e2mara, recuerda que esa cifra resulta modesta si se la compara con la inversi\u00f3n de los pa\u00edses del bloque de los Brics. &#8220;Para competir con el programa de la India, deber\u00edamos multiplicar nuestro presupuesto por cinco y, en el caso de China, por siete. Nuestro programa no cuenta con finalidades b\u00e9licas, como en el caso de la India, ni constituye una herramienta de afirmaci\u00f3n nacional, como sucede con China, pero la duplicaci\u00f3n del volumen de recursos resulta esencial para proveer los servicios que el pa\u00eds requiere&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El golpe de tim\u00f3n busca amplificar la escala del programa. El Inpe, que a lo largo de su historia logr\u00f3 fabricar y poner en \u00f3rbita cinco sat\u00e9lites, cuenta con una serie de proyectos en desarrollo, algunos con colaboraci\u00f3n internacional, y ambiciona lanzar 14 sat\u00e9lites hasta 2020. El primero de ellos es el Cbers-3, un sat\u00e9lite de monitoreo terrestre resultante de una cooperaci\u00f3n con China que ya dura 23 a\u00f1os. Una de sus c\u00e1maras tomar\u00e1 im\u00e1genes de la Amazonia cada cinco d\u00edas, con una resoluci\u00f3n de alrededor de 70 metros, en lugar de los 260 metros que logra la c\u00e1mara de su antecesor, el Cbers-2B, que dej\u00f3 de funcionar en mayo de 2010. El Cbers-3 ser\u00e1 lanzado al espacio en el 2012, luego de soportar un retraso de cinco a\u00f1os debido a restricciones de Estados Unidos para la provisi\u00f3n de componentes electr\u00f3nicos. Otros dos sat\u00e9lites de la familia se encuentran previstos en el acuerdo con China. Aparte de ellos, el Inpe desarrolla la Plataforma Multimisi\u00f3n, dise\u00f1ada para poner en \u00f3rbita cargas de varios tipos de hasta 500 kilogramos (kg). Sat\u00e9lites de peque\u00f1o porte servir\u00e1n para monitorear los incendios en la Amazonia (Amazonia-1 y 2) y los oc\u00e9anos (Sabi\u00e1-1 y 2, en colaboraci\u00f3n con Argentina) y cumplir misiones cient\u00edficas, tales como estudiar el espectro del suelo y de la vegetaci\u00f3n (Flora Hiperespectral), la emisi\u00f3n de rayos X (Lattes-1), el clima espacial (CLE-1) y la astrof\u00edsica (AST-1 y 2).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/018-023_ProgramaEspacial_186-12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207270\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/018-023_ProgramaEspacial_186-12-300x282.jpg\" alt=\"018-023_ProgramaEspacial_186-1\" width=\"290\" height=\"273\" \/><\/a>En el campo del desarrollo de veh\u00edculos lanzadores, a cargo del DCTA, tambi\u00e9n existen varios proyectos en curso. La explosi\u00f3n, en agosto de 2003, del Veh\u00edculo Lanzador de Sat\u00e9lites (VLS-1), en la base de Alc\u00e2ntara, que mat\u00f3 a 21 ingenieros y t\u00e9cnicos, puso en evidencia las dificultades de Brasil para dominar la tecnolog\u00eda de utilizaci\u00f3n de combustibles s\u00f3lidos. El VLS todav\u00eda se encuentra en los planes del DCTA, aunque hay otros cohetes en estudio, con tecnolog\u00eda m\u00e1s simplificada, y el Inpe cuenta con ellos para llevar sus sat\u00e9lites de menor porte al espacio. Tal es el caso del Veh\u00edculo Lanzador de Microsat\u00e9lites (VLM-1), capaz de transportar sat\u00e9lites de hasta 100 kg de peso, tales como el del clima espacial CLE-1. Tambi\u00e9n se encuentra en fase de desarrollo el VLS Alfa, una variante del VLS-1, con tres etapas y empleo de propulsor l\u00edquido, en reemplazo de los propulsores s\u00f3lidos de la tercera y cuarta etapas. La ambici\u00f3n del DCTA es desarrollar una nueva familia de cohetes, capaz de colocar en \u00f3rbita, hacia 2022, sat\u00e9lites del porte del Sat\u00e9lite Geoestacionario Brasile\u00f1o (SGB), de cuatro toneladas, que interconectar\u00e1 los sistemas de defensa de todo el territorio brasile\u00f1o. En una art\u00edculo publicado este a\u00f1o, el coronel Avandelino Santana Junior, jefe de la Divisi\u00f3n de Propulsi\u00f3n del Instituto de Aeron\u00e1utica y Espacio (IAE), dijo que uno de los supuestos para el programa es la cooperaci\u00f3n entre Brasil y un pa\u00eds con competencia en el \u00e1rea espacial, especialmente en el desarrollo de la tecnolog\u00eda de propulsi\u00f3n l\u00edquida.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n del tercer pilar del programa, que es el Centro de Lanzamiento de Alc\u00e2ntara, en el estado de Maranh\u00e3o, depende de otras variables. Creada en 1983, es la base que se encuentra m\u00e1s cerca de la l\u00ednea del ecuador, lo cual le permite aprovechar al m\u00e1ximo la rotaci\u00f3n de la Tierra para impulsar los cohetes con econom\u00eda de combustible y costos menores (entre un 13% y un 31% de ventaja en relaci\u00f3n con Cabo Ca\u00f1averal, en Estados Unidos). En la pr\u00e1ctica, est\u00e1 siendo subutilizada. Para resolver este problema, es necesario, como primera medida, remover un obst\u00e1culo diplom\u00e1tico que traba el lanzamiento de cohetes norteamericanos. Brasil firm\u00f3 con Estados Unidos en el a\u00f1o 2000, un Acuerdo sobre Salvaguardias Tecnol\u00f3gicas, estableciendo reglas para el lanzamiento de cohetes. El Congreso brasile\u00f1o se neg\u00f3 a ratificar el acuerdo, alegando que algunas cl\u00e1usulas avasallaban la soberan\u00eda nacional, y el resultado de eso es que el pa\u00eds responsable por el 80% del mercado de lanzamientos no utiliza Alc\u00e2ntara. El ministro de Ciencia y Tecnolog\u00eda, Aloizio Mercadante, quien se opuso al acuerdo de salvaguardia cuando se desempe\u00f1aba como legislador, ya anunci\u00f3 su predisposici\u00f3n a patrocinar un entendimiento. &#8220;Nos hallamos en un nuevo marco de la relaci\u00f3n bilateral&#8221;, afirm\u00f3 Mercadante, durante la asunci\u00f3n de Raupp como presidente de la AEB, en marzo.<\/p>\n<div id=\"attachment_97371\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-97371\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img2-300x150.jpg\" alt=\"Sat\u00e9lite del programa Cbers en test: nuevos lanzamientos\" width=\"290\" height=\"145\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img2-300x150.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img2-300x150-120x60.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img2-300x150-250x125.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">inpe<\/span>Sat\u00e9lite del programa Cbers en test: nuevos lanzamientos<span class=\"media-credits\">inpe<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para darle mayor utilidad a Alc\u00e2ntara, Brasil celebr\u00f3 un acuerdo con Ucrania para concluir el desarrollo de un cohete ucraniano, el Cyclone-4, capaz de poner en \u00f3rbita geoestacionaria cargas de hasta dos toneladas desde la base mara\u00f1ense. Ese cohete es el resultado de la adaptaci\u00f3n de un misil sovi\u00e9tico, pero hay que invertir 1000 millones de reales en el proyecto. El acuerdo condujo a la creaci\u00f3n de una empresa binacional, Alc\u00e2ntara Cyclone 4, mediante la cual ambos pa\u00edses compartir\u00edan los dividendos producidos por la utilizaci\u00f3n de la base. El programa se encuentra en un impasse. Brasil ya ha girado 218 millones de reales, pero Ucrania atraviesa dificultades para cumplir su parte y ha invertido 98 millones de reales. El primer vuelo de prueba del Cyclone-4, previsto inicialmente para 2010, ahora se reprogram\u00f3 para 2013.<\/p>\n<p>Comparado con los dem\u00e1s pa\u00edses emergentes, el programa espacial brasile\u00f1o est\u00e1 perdiendo relevancia. Cuando celebr\u00f3 el acuerdo con China, en 1988, Brasil pose\u00eda un alto estatus en materia de desarrollo tecnol\u00f3gico de sat\u00e9lites. &#8220;Ahora la asimetr\u00eda entre ambos pa\u00edses se ha ampliado bastante, aunque el gobierno chino contin\u00faa interesado en la cooperaci\u00f3n con Brasil&#8221;, dice Ricardo Cartaxo, coordinador del programa Cbers. Los retrasos en el programa espacial brasile\u00f1o incomodan a los chinos, que, durante este a\u00f1o, deber\u00e1n decidir si quieren mantener la cooperaci\u00f3n luego del lanzamiento de los Cbers-3 y 4. Seg\u00fan un informe de Futron Corporation, de Estados Unidos, Brasil ocupa la \u00faltima colocaci\u00f3n entre los 10 pa\u00edses analizados mediante el \u00cdndice de Competitividad Espacial, que eval\u00faa tres dimensiones principales: programas gubernamentales, capital humano y participaci\u00f3n de la industria. &#8220;La b\u00fasqueda de autonom\u00eda, tanto en cuanto al dominio de tecnolog\u00edas cr\u00edticas como en el acceso al espacio o en el uso de los servicios y aplicaciones espaciales, no se ha logrado, y eso sigue generando dependencia de los operadores y proveedores internacionales&#8221;, sostuvo el senador Rodrigo Rollemberg (PSB-DF), quien, durante el a\u00f1o pasado, desempe\u00f1\u00e1ndose como diputado federal, coordin\u00f3 un amplio estudio sobre la pol\u00edtica espacial en la C\u00e1mara Baja.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/018-023_ProgramaEspacial_186-22.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207271\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/018-023_ProgramaEspacial_186-22-294x300.jpg\" alt=\"018-023_ProgramaEspacial_186-2\" width=\"290\" height=\"296\" \/><\/a>La Misi\u00f3n Espacial Completa Brasile\u00f1a (MECB), iniciada en 1979, establec\u00eda como meta la construcci\u00f3n de dos sat\u00e9lites de recolecci\u00f3n de datos y dos de observaci\u00f3n de la Tierra para ser lanzados en Brasil, con cohetes nacionales. En la pr\u00e1ctica hubo tres intentos de lanzamiento del VLS, que culminaron con la tragedia de 2003, dos sat\u00e9lites de recabado de datos (SCD) fueron lanzados por cohetes extranjeros y tres sat\u00e9lites de observaci\u00f3n desarrollados y lanzados en cooperaci\u00f3n con China (Cbers), aparte de la cooperaci\u00f3n con Ucrania para el lanzamiento de cohetes desde Alc\u00e2ntara. Adem\u00e1s de los retrasos, el programa perdi\u00f3 su articulaci\u00f3n inicial. Actualmente el proyecto VLS no contempla la nueva generaci\u00f3n de sat\u00e9lites basados en la Plataforma Multimisi\u00f3n, desarrollados por el Inpe. Los cohetes Cyclone-4 podr\u00edan ocuparse de esa tarea, pero no servir\u00edan para transportar grandes sat\u00e9lites de pa\u00edses desarrollados, que generalmente pesan m\u00e1s de dos toneladas. &#8220;Construir sat\u00e9lites resulta m\u00e1s sencillo que construir cohetes&#8221;, recuerda Luiz Gylvan Meira Filho, presidente de la AEB entre 1994 y 2001. &#8220;La intenci\u00f3n de los ide\u00f3logos de la MECB era la mejor posible y la misi\u00f3n sirvi\u00f3, en aquella \u00e9poca, para darle una dimensi\u00f3n ambiciosa al programa espacial brasile\u00f1o. Pero fue un error tratar a la estrategia como una misi\u00f3n, que precisa cumplirse para reci\u00e9n entonces dar origen a una nueva misi\u00f3n&#8221;, afirma. Otra equivocaci\u00f3n, seg\u00fan Gylvan, fue intentar desarrollar lanzadores sin colaboradores internacionales en el gobierno militar. Ello condujo al programa a un aislamiento del cual no pudo recuperarse.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que el programa espacial brasile\u00f1o enfrenta retrasos cr\u00f3nicos y dificultades para dominar tecnolog\u00edas cr\u00edticas, hay que reconocer que gener\u00f3 frutos importantes. Permiti\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n de los materiales para la fabricaci\u00f3n de propelentes \u2012los compuestos qu\u00edmicos utilizados como combustibles\u2012, de aleaciones met\u00e1licas y de materiales cer\u00e1micos. Los propelentes se producen actualmente en escala industrial y se utilizan como materia prima para la fabricaci\u00f3n de pegamentos, pinturas y espumas. Brasil adquiri\u00f3 capacidad internacional en el procesamiento de im\u00e1genes satelitales y el Inpe se convirti\u00f3 en una referencia en servicios en el campo de la meteorolog\u00eda, en el monitoreo de quemas en la Amazonia y en la investigaci\u00f3n de cambios clim\u00e1ticos, del mismo modo que su Laboratorio de Integraci\u00f3n y Ensayos (LIT) es reconocido como uno de los mejor equipados en el mundo para el desarrollo de sat\u00e9lites. La decisi\u00f3n de distribuir gratuitamente im\u00e1genes realizadas por los tres sat\u00e9lites Cbers caus\u00f3 impacto en ese mercado. Incluso los estadounidenses resolvieron permitir el acceso a las im\u00e1genes del Landsat.<\/p>\n<p>Gilberto C\u00e2mara destaca que el Inpe desempe\u00f1a un rol fundamental de apoyo a lo que denomina como econom\u00eda del conocimiento de la naturaleza. &#8220;Brasil es el l\u00edder mundial en cuanto al desarrollo sostenible. Reducimos el desmonte en la Amazonia. Contamos con el mejor sistema de monitoreo ambiental mediante sat\u00e9lites del mundo. Poseemos el mayor porcentaje en relaci\u00f3n con la matriz energ\u00e9tica proveniente de fuentes renovables. La visi\u00f3n que defiende el Inpe para el programa espacial civil sostiene que la tecnolog\u00eda debe constituir un valor agregado a la econom\u00eda del conocimiento de la naturaleza. Y ya estamos poniendo en pr\u00e1ctica esa visi\u00f3n&#8221;, dice C\u00e2mara. &#8220;Le damos apoyo a la agricultura y a la preservaci\u00f3n de los ecosistemas, los estudios de cambios clim\u00e1ticos, el pron\u00f3stico del tiempo y la previsi\u00f3n de desastres naturales, y la gesti\u00f3n de las megaciudades&#8221;.<\/p>\n<div id=\"attachment_97372\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-97372\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img3-300x154.jpg\" alt=\"Los destrozos provocados por el accidente en la base de Alc\u00e2ntara, en 2003\" width=\"290\" height=\"149\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img3-300x154.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img3-300x154-120x62.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img3-300x154-250x128.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ROSE BRASIL<\/span>Los destrozos provocados por el accidente en la base de Alc\u00e2ntara, en 2003<span class=\"media-credits\">ROSE BRASIL<\/span><\/p><\/div>\n<p>Existe un consenso en cuanto a que la limitaci\u00f3n de recursos es causal de buena parte de los contratiempos del programa. La crisis de los a\u00f1os 1980 y la hiperinflaci\u00f3n de los 1990 tornaron inestable el aporte de dinero y comprometieron la evoluci\u00f3n de la investigaci\u00f3n. &#8220;La construcci\u00f3n de sat\u00e9lites, de cohetes y de infraestructura terrestre reviste complejidad y riesgos tecnol\u00f3gicos, alto costo y ciclos largos de desarrollo, en general, de entre cuatro y ocho a\u00f1os&#8221;, escribi\u00f3 Himilcon de Castro Carvalho, gerente ejecutivo del Programa Nacional de Actividades Espaciales (Pnae) de la AEB, en un art\u00edculo publicado en un dossier sobre el programa espacial realizado por la Secretar\u00eda de Asuntos Estrat\u00e9gicos de la Presidencia de la Rep\u00fablica. &#8220;La gesti\u00f3n de los proyectos y de las actividades espaciales se convierte en reh\u00e9n de la incertidumbre, a largo plazo, del soporte financiero necesario para la ejecuci\u00f3n de las tareas y de los contratos involucrados, lo cual acaba generando constantes soluciones de continuidad y desgastantes acciones de replanificaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Luego de la tragedia del VLS en 2003, el gobierno federal determin\u00f3 un aumento en la inversi\u00f3n en el programa, con gastos previstos por valor de 5.500 millones de reales entre 2005 y 2014. Aunque el volumen de recursos de hecho haya aumentado entre 2004 y 2009, en dicho per\u00edodo se invirti\u00f3 solamente un tercio de lo prometido. Existen varias propuestas destinadas evitar que el programa espacial vuelva a claudicar debido al bajo e inestable presupuesto. Una de ellas es la vigente en Francia, donde el Estado celebra un acuerdo por seis a\u00f1os con el Centro Nacional de Estudios Espaciales (Cnes) y asume el compromiso de que el presupuesto de un a\u00f1o sea, de m\u00ednima, igual al del a\u00f1o precedente. O tambi\u00e9n el caso del Reino Unido, donde el presupuesto de la Agencia Espacial Brit\u00e1nica est\u00e1 conformado por aportes directos de los organismos usuarios de productos espaciales, tales como el Departamento de Transportes y la Agencia de Meteorolog\u00eda.<\/p>\n<p>La ampliaci\u00f3n del programa espacial tambi\u00e9n implica la creaci\u00f3n de capacidad en el seno de la industria nacional, convirti\u00e9ndola en colaboradora en el desarrollo y provisi\u00f3n de tecnolog\u00edas. Eso comenz\u00f3, de manera incipiente, con los cinco sat\u00e9lites lanzados por el Inpe. Las empresas, especialmente las de la regi\u00f3n de la localidad paulista de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, comenzaron a especializarse como proveedoras. Pero la cantidad de contratos result\u00f3 insuficiente para darle consistencia a esa base naciente. Para desarrollar el sistema inercial de navegaci\u00f3n del sat\u00e9lite Amaz\u00f4nia-1 fue necesario contratar en 2008 a una empresa argentina, Invap. El Inpe lleg\u00f3 a realizar ocho licitaciones en vano para la industria nacional.<\/p>\n<p>El ingeniero Cesar Ghizoni, director presidente de Equatorial Sistemas, una empresa creada para desarrollar sistemas para los sat\u00e9lites Cbers, propone que la estrategia destinada crear un parque empresario sea m\u00e1s ambiciosa de lo que se vislumbra actualmente. Y cita el ejemplo de las necesidades de la Estrategia Nacional de Defensa, que requieren el desarrollo de sat\u00e9lites capaces de producir im\u00e1genes de alta resoluci\u00f3n para controlar las fronteras, y que no se hallan contempladas en el esfuerzo actual. &#8220;El proyecto Cbers utiliza tecnolog\u00eda de la d\u00e9cada de 1980. La Plataforma Multimisi\u00f3n constituye un proyecto de la d\u00e9cada de 1990. Las especificaciones, especialmente las de los equipamientos del subsistema de control de \u00f3rbita y altitud, no resultan adecuadas para las misiones de observaci\u00f3n con alta resoluci\u00f3n&#8221;, expresa. Mediante una propuesta elevada al Ministerio de Defensa y a la AEB, Equatorial sugiri\u00f3 traer del exterior una plataforma de sat\u00e9lites de \u00faltima generaci\u00f3n para montarla en Brasil y, gradualmente, desarrollar proveedores locales de sus partes constitutivas. La empresa, dice Ghizoni, est\u00e1 lista para participar en ese esfuerzo. &#8220;Con el trabajo que desarrollamos para el Cbers fue posible subsistir, pero la industria necesita de una escala mucho mayor&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>La reformulaci\u00f3n del programa resucita antiguas ideas, tales como la necesidad de formar recursos humanos y desarrollar tecnolog\u00eda aut\u00f3noma ya constaba en las estrategias del gobierno de J\u00e2nio Quadros, quien cre\u00f3 en 1961 la Comisi\u00f3n Nacional de Actividades Espaciales (Cobae), en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos. Pero intenta extraer lecciones de los \u00e9xitos y fracasos del programa. La idea de invertir en misiones dise\u00f1adas para necesidades espec\u00edficas es un reflejo del \u00e9xito del Cbers. Brasil sigue estando interesado en el desarrollo de sat\u00e9lites y cohetes, aunque tales objetivos ya no se encuentran supeditados uno al otro, tal como ocurr\u00eda con la Misi\u00f3n Espacial Completa. &#8220;Debemos fortalecer todos los aspectos del programa y asegurar su organizaci\u00f3n&#8221;, dice Marco Antonio Raupp.<\/p>\n<p>Otras lecciones ya hab\u00edan sido aprendidas con anterioridad. La creaci\u00f3n de la AEB, en 1994, apunt\u00f3 a dotar de un car\u00e1cter civil al programa espacial y exorcizar la desconfianza al respecto de sus intenciones b\u00e9licas, que originaron escollos para la cooperaci\u00f3n internacional. El montaje de la agencia coincidi\u00f3 con la adhesi\u00f3n de Brasil, en 1995, a un r\u00e9gimen que limita el desarrollo de cohetes a dimensiones no compatibles con su utilizaci\u00f3n como arma de destrucci\u00f3n masiva. &#8220;La AEB fue creada para acabar con la desconfianza internacional hacia Brasil y, en ese aspecto, fue exitosa. Si tuvo dificultades para la convocatoria de buenos cuadros t\u00e9cnicos, fue debido a un problema estructural de la capital federal, no por causa de la idea original&#8221;, dice Luiz Gylvan Meira Filho.<\/p>\n<div id=\"attachment_97373\" style=\"max-width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-97373\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img4.jpg\" alt=\"El Atlantis parte para su \u00faltima misi\u00f3n\" width=\"560\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img4.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img4-120x65.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4482img4-250x135.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">nasa<\/span>El Atlantis parte para su \u00faltima misi\u00f3n<span class=\"media-credits\">nasa<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Los frutos de la carrera espacial<\/strong><\/p>\n<p>Debido al retiro de los transbordadores espaciales, los astronautas estadounidenses realizar\u00e1n sus viajes hacia la Estaci\u00f3n Espacial Internacional (ISS, su sigla en ingl\u00e9s) a bordo de las naves rusas Soyuz. As\u00ed ser\u00e1, mientras no madure el proyecto del gobierno de Barack Obama de traspasar a empresas privadas la incumbencia de creaci\u00f3n de taxis orbitales, capaces de colocar a los astronautas en \u00f3rbita. El mundo cambi\u00f3 bastante desde 1961, cuando el presidente estadounidense John Kennedy lanz\u00f3 el desaf\u00edo de &#8220;enviar hombres a la Luna y traerlos de regreso a salvo&#8221;, en esa misma d\u00e9cada de 1960. Se trataba de una respuesta a los rivales sovi\u00e9ticos, que colocaron en \u00f3rbita a Yuri Gagarin, el hist\u00f3rico 12 de abril de 1961. El Apollo 11 hizo historia el 20 de julio de 1969, cumpliendo con el desaf\u00edo planteado por Kennedy, y los norteamericanos regresaron a la Luna algunas veces, la \u00faltima de ellas en 1972. Pero la intenci\u00f3n de revivir el suceso fue abortada por falta de recursos. Si un hombre regresa a la Luna durante esta d\u00e9cada, ser\u00e1 un astronauta de China, el \u00fanico pa\u00eds que programa una misi\u00f3n de esas caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>La conquista del espacio marc\u00f3 el imaginario de generaciones de terr\u00edcolas, pero sus efectos m\u00e1s poderosos se despegaron de aquella visi\u00f3n, ideada por la ciencia ficci\u00f3n, de la exploraci\u00f3n humana del espacio. La ISS y los transbordadores espaciales se tornaron demasiado costosos y con escaso provecho. &#8220;Hubo un tiempo en que los resultados de la investigaci\u00f3n espacial generaron un enorme impacto para la generaci\u00f3n de riqueza de Estados Unidos, pero actualmente las fronteras son otras y tienen que ver, por ejemplo, con la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n y la neurociencia&#8221;, dice Gilberto C\u00e2mara, director general del Inpe. Otros frutos de la capacidad espacial desarrollada durante la Guerra Fr\u00eda son duraderos, tales como la constelaci\u00f3n de sat\u00e9lites en \u00f3rbita terrestre que revolucionaron las telecomunicaciones, la meteorolog\u00eda, la agricultura y la defensa.<\/p>\n<p>En la carrera espacial, sus actores y sus motivaciones cambiaron. China revive los prop\u00f3sitos de afirmaci\u00f3n nacional que impulsaban a Estados Unidos y a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Puso astronautas en \u00f3rbita, prepara una estaci\u00f3n orbital propia y una misi\u00f3n a la Luna. La India, que anhela enviar un hombre al espacio, desarrolla sondas lunares. La Uni\u00f3n Europea apuesta al env\u00edo de sondas interplanetarias. Y Rusia, pragm\u00e1tica, lanza sat\u00e9lites y transporta astronautas, contratada por quien se avenga a pagar por ello.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Reestructuraci\u00f3n busca crear un ritmo acelerado de lanzar sat\u00e9lites","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[274,303,297],"coauthors":[98],"class_list":["post-90292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-astronomia-es","tag-financiacion","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90292"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}