{"id":90294,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/los-duenos-de-la-lluvia\/"},"modified":"2017-02-21T18:26:07","modified_gmt":"2017-02-21T21:26:07","slug":"los-duenos-de-la-lluvia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-duenos-de-la-lluvia\/","title":{"rendered":"Los due\u00f1os de la lluvia"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-97462\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4484img11.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4484img11.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4484img11-120x64.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4484img11-250x134.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARIANA ZANETTI<\/span>Dos nuevas expresiones -gerenciamiento del clima y geoingenier\u00eda- est\u00e1n apareciendo con mayor frecuencia en los debates internacionales sobre la ciencia y la pol\u00edtica de los cambios clim\u00e1ticos. Uno de los motivos es el fracaso del intento por implementar pol\u00edticas efectivas para la reducci\u00f3n de las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero. Lo novedoso es que ya no comporta una utop\u00eda pensar en intervenir en el clima regional o mundial para evitar el continuo aumento de la temperatura media global, las sequ\u00edas o las grandes inundaciones que cada vez son m\u00e1s frecuentes, a medida que las alteraciones clim\u00e1ticas se magnifican. Hoy d\u00eda es factible utilizar aviones, globos o ca\u00f1ones para diseminar part\u00edculas de aerosoles en la estratosfera o aumentar la nubosidad del planeta sembrando nubes. Estas intervenciones podr\u00edan reflejar parte de la radiaci\u00f3n solar de regreso hacia el espacio y enfriar el planeta, como una forma de reducir los efectos de las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero, tales como el di\u00f3xido de carbono (CO2).<\/p>\n<p>Sin embargo, los expertos advierten que puede ser bastante peligroso, y no s\u00f3lo porque los efectos de esas intervenciones en el clima global son imprevisibles. &#8220;Un s\u00f3lo pa\u00eds o un millonario pueden intentar cambiar el clima en la Tierra, con consecuencias imprevisibles&#8221;, observ\u00f3 el f\u00edsico Paulo Artaxo, docente de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), durante un debate realizado en junio en el Instituto de Relaciones Internacionales de la USP. &#8220;Espero que no comience una competencia entre pa\u00edses, grandes empresas o millonarios de Estados Unidos, de Inglaterra o del mundo \u00e1rabe que se propongan salvar el mundo cambiando el clima adrede. La posibilidad ya existe, basta con tomar la decisi\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Se estima que liberar toneladas de azufre en la alta atm\u00f3sfera para producir part\u00edculas de aerosoles costar\u00eda 10 mil millones de d\u00f3lares anuales, bastante menos que el bill\u00f3n previsto para la reducci\u00f3n de las emisiones de CO2. La geoingenier\u00eda o ingenier\u00eda clim\u00e1tica, tal como se la denomina a la intervenci\u00f3n deliberada y en amplia escala en el clima, ofrece otras posibilidades. Las m\u00e1s sencillas incluyen el aumento de la reflexi\u00f3n en las superficies de las construcciones o la reforestaci\u00f3n en gran escala, ya que las plantas absorben grandes cantidades de CO2 mientras crecen. Hay posibilidades m\u00e1s refinadas que consisten en esparcir iones de hierro en el oc\u00e9ano para aumentar la fertilidad de las algas marinas, que acumular\u00edan CO2 y lo llevar\u00edan hacia el fondo de los oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>La geoingenier\u00eda, cuyo debate comenz\u00f3 en el \u00e1mbito acad\u00e9mico durante los a\u00f1os 1960, cobr\u00f3 estado p\u00fablico durante el mandato de George W. Bush, presidente de Estados Unidos entre 2001 y 2009. Bush prefer\u00eda apostar por estrategias de ese tipo para lidiar con los efectos de los problemas provocados por el calentamiento global, en lugar de reducir las emisiones, previniendo los da\u00f1os. Los defensores de la geoingenier\u00eda -un grupo que incluye a la industria de los combustibles f\u00f3siles y algunos cient\u00edficos que consideran que el problema clim\u00e1tico es tan urgente que requiere intervenciones dr\u00e1sticas- argumentan que existe la posibilidad de reducir la temperatura del planeta a prop\u00f3sito, no como una panacea, sino como medida paliativa, mientras otras medidas que requieren mayor tiempo se ponen en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p><strong>Riesgos<br \/>\n<\/strong>Alan Robock, investigador de la Universidad Rutgers, de Estados Unidos, ha alertado que los riesgos pueden superar a los beneficios, aunque la geoingenier\u00eda funcione como se espera. En su opini\u00f3n, los cambios deliberados en el clima global podr\u00edan aliviar la presi\u00f3n social en pro de la adopci\u00f3n de medidas tendientes la reducci\u00f3n de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, pero podr\u00edan descontrolar el clima todav\u00eda m\u00e1s, ya que uno de los efectos previstos ser\u00eda la reducci\u00f3n de las lluvias anuales -los monzones- sobre Asia y \u00c1frica, amenazando la producci\u00f3n de alimentos para centenares de millones de personas.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2008, en la revista <em>Science<\/em>, Robock afirm\u00f3 que la geoingenier\u00eda podr\u00eda utilizarse como arma de guerra por parte de un pa\u00eds contra pueblos enemigos, provocando sequ\u00edas o inundaciones con consecuencias catastr\u00f3ficas en territorios hostiles. Tambi\u00e9n emergen preguntas a\u00fan sin respuestas: \u00bfqui\u00e9n controlar\u00eda el clima y dir\u00eda cu\u00e1ndo parar? Robock propone el siguiente escenario: \u00bfy si Rusia quisiera elevar un poco la temperatura global y la India quisiera disminuirla? Eduardo Viola, soci\u00f3logo de la Universidad de Brasilia (UnB), quien particip\u00f3 del debate en la USP, teme que los pa\u00edses m\u00e1s poderosos, tales como China, Rusia, o Estados Unidos tomen decisiones unilaterales que puedan beneficiarlos, pero perjudicando a otros.<\/p>\n<p>&#8220;No contamos con un gobierno global para abordar estos problemas. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda Sarah Palin si fuera presidente de Estados Unidos?&#8221;, inquiri\u00f3 Jason Blockstock, investigador del Center for International Governance Innovation (Cigi), de Canad\u00e1, durante su presentaci\u00f3n en la USP. &#8220;Debemos comprender claramente todas sus implicaciones&#8221;. Cada estrategia conlleva fuertes efectos colaterales. Seg\u00fan \u00e9l, el incremento de la cantidad de azufre en la atm\u00f3sfera puede enfriar la Tierra, aunque tambi\u00e9n puede alterar las precipitaciones y el balance de la radiaci\u00f3n directa y difusa, con fuertes efectos sobre el funcionamiento de los ecosistemas. En cambio, la propuesta de reducci\u00f3n de un 0,5% en el tenor de azufre del combustible utilizado por buques hasta el a\u00f1o 2020, expuesta como forma de evitar 35 mil muertes, principalmente en las cercan\u00edas de los puertos, podr\u00eda propiciar un aumento de la incidencia de la luz solar en la superficie, por lo que el planeta se recalentar\u00eda todav\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8220;En general, los cient\u00edficos se muestran proclives a la investigaci\u00f3n en geoingenier\u00eda y pueden planificar experimentos en peque\u00f1a escala durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os&#8221;, dice Artaxo, bas\u00e1ndose en las reuniones internacionales en las que ha participado. &#8220;El problema reside en que los efectos no son \u00fanicamente locales&#8221;. Como consecuencia de los vientos, parte de una carga de azufre liberada, por ejemplo, en la regi\u00f3n central de Estados Unidos, ir\u00eda f\u00e1cilmente a parar al Atl\u00e1ntico o al Pac\u00edfico en un solo d\u00eda, con consecuencias imprevisibles en el equilibrio del clima terrestre.<\/p>\n<p>Las descargas intencionales de part\u00edculas aerosoles producir\u00edan un efecto similar al de las supererupciones volc\u00e1nicas. El ejemplo m\u00e1s comentado es el del Pinatubo, un volc\u00e1n de las Filipinas que entr\u00f3 en erupci\u00f3n en junio de 1991. En pocos d\u00edas, liber\u00f3 20 megatoneladas (cada megatonelada equivale a mil millones de kilogramos) de di\u00f3xido de azufre (SO2). Las part\u00edculas se esparcieron por la atm\u00f3sfera y la temperatura del aire en la superficie de los continentes del hemisferio Norte disminuy\u00f3 dos grados. Al cabo de un a\u00f1o, las part\u00edculas se asentaron y la temperatura volvi\u00f3 a aumentar.<\/p>\n<p>En 2002, en la revista <em>Science<\/em>, Robock mencion\u00f3 que la dispersi\u00f3n de part\u00edculas provenientes de la erupci\u00f3n volc\u00e1nica no es un fen\u00f3meno inocuo: puede reducir la radiaci\u00f3n solar y, por consiguiente, la evaporaci\u00f3n y la lluvia durante uno o dos a\u00f1os. Artaxo se\u00f1ala otra consecuencia devenida de la acumulaci\u00f3n de aerosoles en la atm\u00f3sfera: &#8220;Nunca m\u00e1s tendremos cielos azules como ahora, y los telescopios \u00f3pticos en la superficie terrestre quedar\u00edan inutilizados&#8221;.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, la mejor soluci\u00f3n contra los efectos del calentamiento global es la urgente reducci\u00f3n del consumo de combustibles f\u00f3siles y de las emisiones de gases de efecto invernadero, como as\u00ed tambi\u00e9n la modificaci\u00f3n del modo en que utilizamos los recursos naturales del planeta. &#8220;Si fu\u00e9ramos inteligentes&#8221;, dice, &#8220;podr\u00edamos utilizar los recursos naturales del planeta de manera m\u00e1s eficiente y sostenible, sin necesidad de experimentos estrafalarios que ponen a\u00fan m\u00e1s en riesgo a nuestro fr\u00e1gil ecosistema terrestre&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las intervenciones en el clima global pueden ser factibles, aunque con riesgos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286,297,328],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es","tag-ingenieria","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90294"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}