{"id":90295,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/las-alergias-alteran-el-humor\/"},"modified":"2017-02-21T18:28:27","modified_gmt":"2017-02-21T21:28:27","slug":"las-alergias-alteran-el-humor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-alergias-alteran-el-humor\/","title":{"rendered":"Las alergias alteran el humor"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-97483\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img11-120x134.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img11-250x280.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO SANCINETTI<\/span>Durante la ma\u00f1ana del martes 5 de julio pasado, Aline dirigi\u00f3 la mirada hacia su madre en busca de apoyo para enfrentar un antiguo temor. A sus 11 a\u00f1os, era la segunda vez en la vida que probaba la leche de vaca. De su primera vez ella no se acuerda, porque s\u00f3lo ten\u00eda tres meses de vida. Pero su madre no guarda buenos recuerdos. Quince minutos despu\u00e9s de tomar una mamadera, agregada al amamantamiento para ayudarle a ganar peso, Aline comenz\u00f3 a descomponerse. Su piel se brot\u00f3 con manchas rojizas, su respiraci\u00f3n se hizo sibilante y su cuerpo se entumeci\u00f3. Reci\u00e9n en el hospital, Roselaine Arag\u00e3o descubri\u00f3 que Aline ten\u00eda alergia a la leche.<\/p>\n<p>Por prescripci\u00f3n m\u00e9dica, se suprimieron las mamaderas, pero el pediatra no le aclar\u00f3 que la lista de productos prohibidos inclu\u00eda, adem\u00e1s de la leche, sus derivados. Tres meses m\u00e1s tarde Aline sufri\u00f3 otra crisis al\u00e9rgica despu\u00e9s de dos o tres cucharadas de un alimento infantil que \u2012su madre no sab\u00eda\u2012 tambi\u00e9n conten\u00eda leche de vaca. Desde entonces, las restricciones fueron en aumento. No puede consumir galletas, ni chocolate, ni helado. Pizza, solamente si es sin queso. Y hasta con el jab\u00f3n y los medicamentos precisa tomar recaudos porque pueden contener leche. Roselaine comenz\u00f3 a leer los prospectos de los medicamentos y las etiquetas de los alimentos, adem\u00e1s de preparar comidas sin ninguna clase de l\u00e1cteos. En su casa, ni siquiera el gato beb\u00eda leche, porque Aline inmediatamente comenzaba a rascarse. &#8220;Si alguien com\u00eda pizza o abr\u00eda un envase de leche cerca, yo comenzaba a sentir temor. Pensaba: &#8216;La voy a pasar mal'&#8221;, cuenta la ni\u00f1a, quien reside en Mairinque, distante a 70 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo, y desde junio viaja con su madre todos los martes hasta la capital para realizar un tratamiento que promete cambiar su vida.<\/p>\n<p>En el Hospital de Cl\u00ednicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Aline y un grupo acotado de personas -alrededor de tres por mes- se someten a una terapia denominada desensibilizaci\u00f3n, que intenta suprimir la respuesta disparada por el sistema inmune contra los componentes de ciertos alimentos. Tal como en otros casos de alergias, el sistema inmune de quien presenta hipersensibilidad a alg\u00fan alimento suele reaccionar de manera exagerada, provocando s\u00edntomas que van desde una inc\u00f3moda picaz\u00f3n en la piel o un ruidoso ataque de estornudos hasta dolores abdominales. Algunas veces, tambi\u00e9n puede acontecer un brusco descenso de la presi\u00f3n arterial, provocando desmayos y mareos; angostamientos de las v\u00edas a\u00e9reas que tornan dif\u00edcil la respiraci\u00f3n y, en casos extremos, el denominado <em>shock <\/em>anafil\u00e1ctico, que puede ser fatal si no se trata a tiempo.<\/p>\n<p>Durante el tratamiento, realizado bajo control de los alergistas F\u00e1bio Morato Castro y Ariana Campos Yang, del Hospital de Cl\u00ednicas, adultos y ni\u00f1os como en el caso de Aline, son expuestos durante semanas al alimento que, justamente, les provoca alergia, una reacci\u00f3n exacerbada del sistema inmune que, seg\u00fan muestran los estudios de investigadores de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais, activa \u00e1reas cerebrales relacionadas con la ansiedad y provoca una leve inflamaci\u00f3n del tejido adiposo.<\/p>\n<p>Por cierto, hace tiempo que se sabe que la alergia a los alimentos consiste en un elaborado mecanismo natural de limpieza que involucra al sistema circulatorio, al gastrointestinal y al respiratorio. Aunque s\u00f3lo recientemente, con base en estudios con animales, surgieron evidencias de que el sistema nervioso central y el endocrino tambi\u00e9n participan.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/040-046_Alergia_1861.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207273\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/040-046_Alergia_1861-300x266.jpg\" alt=\"040-046_Alergia_186\" width=\"290\" height=\"258\" \/><\/a>En los a\u00f1os 1990, el grupo del inmun\u00f3logo Nelson Monteiro Vaz, de la Universidad Federal de Minas Gerais, obtuvo los primeros indicios de que el cerebro se ve afectado por las reacciones al\u00e9rgicas y, a su vez, influye en ellas. Bajo la direcci\u00f3n de Vaz, la inmunopat\u00f3loga Denise Carmona Cara desarroll\u00f3 un modelo experimental en que se expon\u00eda repetidamente a ratones a alergenos de los alimentos, tal como ocurre con quien sufre de alergia, y observ\u00f3 que las crisis al\u00e9rgicas afectaban el comportamiento de los animales.<\/p>\n<p>Luego de sensibilizar a los ratones al huevo, los puso en una jaula con dos tipos de bebidas disponibles: agua pura o agua azucarada y con ovoalb\u00famina (la prote\u00edna causante de la alergia). Como todo roedor, los ratones sin alergia prefer\u00edan el agua endulzada. Los al\u00e9rgicos probaron de ambos bebederos, pero despu\u00e9s de los primeros s\u00edntomas de alergia dejaron de lado la bebida dulce y pasaron a tomar agua pura. Esto era se\u00f1al de que, de alguna manera, la actividad del sistema inmunol\u00f3gico estaba afectando el comportamiento de los animales, y los induc\u00eda a evitar lo que no les hac\u00eda bien. Denise logr\u00f3 incluso inducir el mismo comportamiento en animales sanos al inyectarles suero de ratones con alergia.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, durante una serie de test comportamentales con ratones sensibilizados mediante la estrategia de Denise, el neuroinmun\u00f3logo Alexandre Basso, quien entonces era miembro del equipo de Jo\u00e3o Palermo Neto en la Facultad de Medicina Veterinaria de la USP, demostr\u00f3 que los ratones al\u00e9rgicos sufr\u00edan mayor ansiedad que los que no lo eran. Analizando el cerebro de los roedores, Basso not\u00f3 que la exposici\u00f3n a la ovoalb\u00famina hab\u00eda activado dos regiones cerebrales -el hipot\u00e1lamo y la am\u00edgdala- asociadas al miedo y a la aversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que \u00e9l observ\u00f3 en el sistema nervioso permit\u00eda explicar, al menos en parte, los resultados de los estudios poblacionales realizados a\u00f1os antes. Esos trabajos, realizados en otros pa\u00edses, suger\u00edan que las personas con alergias alimentarias eran m\u00e1s ansiosas y deprimidas que las no al\u00e9rgicas. Pero esta conexi\u00f3n estaba incompleta.<\/p>\n<p>Otras evaluaciones, realizadas m\u00e1s recientemente en colaboraci\u00f3n con el grupo de Momtchilo Russo, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, comprobaron que en la activaci\u00f3n del hipot\u00e1lamo y la am\u00edgdala interven\u00edan los anticuerpos. Estos componentes del sistema inmunol\u00f3gico, al activar un tipo de c\u00e9lulas (mastocitos) ubicadas junto a los nervios, enviaban informaci\u00f3n al cerebro sobre la defensa del organismo. &#8220;Demostramos que esta alteraci\u00f3n en el comportamiento constituye una respuesta fisiol\u00f3gica que le permite al animal reaccionar r\u00e1pidamente ante los primeros s\u00edntomas de la alergia y evitar el alimento que la provoca&#8221;, explica Russo. Una vez activado, el cerebro env\u00eda \u00f3rdenes para que los sistemas circulatorio, gastrointestinal, respiratorio e inmunol\u00f3gico controlen las reacciones al\u00e9rgicas. &#8220;Se trata de una reacci\u00f3n integral&#8221;, agrega.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cerebro puede ser enga\u00f1ado. Los animales al\u00e9rgicos son capaces de atiborrarse con ovoalb\u00famina, si \u00e9sta les es ofrecida en forma agradable al paladar, lo que, para los ratones, significa mucho az\u00facar. Luciana Mirotti, del equipo de Russo, endulz\u00f3 m\u00e1s el agua que conten\u00eda ovoalb\u00famina y observ\u00f3 que los roedores consumieron en 24 horas una cantidad de alergeno equivalente a su propio peso. &#8220;El az\u00facar activar\u00eda en el sistema nervioso un mecanismo de recompensa que permite que el animal soporte el malestar de la alergia&#8221;, dice Luciana. Este comportamiento antinatural ayuda a entender por qu\u00e9, en ciertas ocasiones, los seres humanos siguen consumiendo un alimento que les hace mal, aunque el organismo emita se\u00f1ales para evitarlo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-97486 alignright\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img21-120x130.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img21-250x270.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO SANCINETTI<\/span>Casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de percibir las alteraciones del comportamiento inducidas por la alergia, Denise, ahora con su alumna Luana Dourado, detect\u00f3 un nuevo fen\u00f3meno. En un trabajo publicado este a\u00f1o en la revista <em>Cellular Immunology<\/em>, ellas demostraron que la exposici\u00f3n prolongada a los alergenos de los alimentos ocasiona una leve inflamaci\u00f3n del tejido adiposo, similar a la que causa la obesidad. &#8220;Todav\u00eda no sabemos si esa inflamaci\u00f3n es transitoria&#8221;, comenta Denise. &#8220;Si desaparece enseguida, puede que ayude al cuerpo a liberarse de lo que le provoca la alergia. Pero, de persistir, puede alterar el metabolismo de las grasas&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Alto riesgo<br \/>\n<\/strong>Ante la falta de un tratamiento que cure la alergia -los medicamentos controlan los s\u00edntomas-, la soluci\u00f3n para los casos graves reside en la desensibilizaci\u00f3n. Este tratamiento obliga al organismo a adaptarse en poco tiempo a los compuestos, generalmente prote\u00ednas, a los que inicialmente reconoce como extra\u00f1os al cuerpo y potencialmente nocivos, aunque se encuentren en los alimentos. Cuando esto funciona -y ha funcionado en casi todos los casos tratados en el hospital de Cl\u00ednicas-, el cuerpo deja de combatir esos compuestos y la persona puede convivir tranquilamente con porciones moderadas del alimento.<\/p>\n<p>No obstante, el procedimiento resulta riesgoso y requiere control m\u00e9dico. &#8220;S\u00f3lo lo hacemos en los casos en que el riesgo de que la persona entre en contacto por accidente con el alimento y muera supera al de sufrir una reacci\u00f3n al\u00e9rgica grave durante el tratamiento&#8221;, afirma Ariana, quien se desempe\u00f1a como coordinadora del Consultorio de Alergia Alimentaria de la USP, donde el tratamiento se realiza de manera experimental, aunque ya se est\u00e1 ofreciendo en cl\u00ednicas de Estados Unidos, Europa y tambi\u00e9n en Brasil.<\/p>\n<p>Por ese motivo, antes del comienzo de la terapia, que dura entre dos y tres meses, los m\u00e9dicos investigan mediante test en la piel y ex\u00e1menes sangu\u00edneos, la concentraci\u00f3n m\u00e1xima de determinado alimento -los m\u00e1s comunes son leche, huevo, trigo y soja- con la cual el organismo puede convivir sin desencadenar una reacci\u00f3n al\u00e9rgica. Y la diluyen m\u00e1s todav\u00eda. Las dosis diarias de la soluci\u00f3n reci\u00e9n comienzan a ser ingeridas luego del tratamiento con un medicamento antial\u00e9rgico, que reduce todav\u00eda m\u00e1s el riesgo de que el sistema inmune reaccione.<\/p>\n<p>Aline comenz\u00f3 su desensibilizaci\u00f3n en junio, bebiendo gotas de leche con agua que llegaban a ser transparentes de tan diluidas, y un mes despu\u00e9s ya tomaba leche pura. Bastante poca, es cierto: solamente dos gotas (0,1 mililitro), que su madre dejaba caer en su boca, cada hora, mediante una jeringa. A medida que aumenta la tolerancia del cuerpo al compuesto alerg\u00e9nico, las dosis se van volviendo m\u00e1s concentradas, hasta que al final de la desensibilizaci\u00f3n, el denominado D\u00eda D, es posible consumir una porci\u00f3n mediana del alimento. La meta de Aline es tomar, en dos meses, 150 mililitros de leche (casi un vaso) por d\u00eda, sin descomponerse, y llevar una vida m\u00e1s tranquila. Sin embargo, de ah\u00ed en m\u00e1s, deber\u00e1 consumir leche regularmente para evitar el retorno de la alergia. &#8220;Ahora ella ya no siente miedo cuando preparo leche, ni recela de los ni\u00f1os que corren con el vaso de leche en la mano durante el recreo&#8221;, cuenta Roselaine.<\/p>\n<p>Las alergias alimentarias, m\u00e1s frecuentes entre los ni\u00f1os, afectan a una porci\u00f3n de la poblaci\u00f3n adulta mayor de lo que se imaginaba. Los datos son escasos, pero seg\u00fan estudios realizados en Estados Unidos y en Europa, el mundo se est\u00e1 volviendo m\u00e1s al\u00e9rgico. En algo m\u00e1s de una d\u00e9cada, la proporci\u00f3n de adultos con alergias alimentarias subi\u00f3 de un 1% \u00f3 2% hasta el 4% actual. Entre los ni\u00f1os, m\u00e1s propensos a las alergias, el \u00edndice var\u00eda entre un 8% y un 11%, y las formas m\u00e1s frecuentes de alergias, las respiratorias, afectan a un 30% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-97488\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img31.jpg\" alt=\"art4485img31\" width=\"290\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img31.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img31-120x148.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img31-250x308.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/>Un estudio con 38.400 ni\u00f1os estadounidenses que se public\u00f3 en julio, en la revista <em>Pediatrics<\/em>, revel\u00f3 que un 8% de ellos presentaba alergia a alg\u00fan alimento y que, entre los al\u00e9rgicos, el 39% ya hab\u00eda experimentado reacciones graves. Aunque los ni\u00f1os sean las v\u00edctimas m\u00e1s frecuentes, son los padres quienes se quejan del deterioro de la calidad de vida. En Inglaterra, investigadores de la Universidad de Nottingham y de la Universidad de Derby compararon la calidad de vida de familias que ten\u00edan ni\u00f1os con alergia alimentaria severa con la de familias con hijos sin alergia. Evaluada por medio de cuestionarios, la calidad de vida de los ni\u00f1os de ambos grupos fue pr\u00e1cticamente la misma. Pero las restricciones impuestas a los ni\u00f1os al\u00e9rgicos influ\u00edan en la vida cotidiana de sus padres, en especial en lo referente a las relaciones sociales, seg\u00fan revela el trabajo, que saldr\u00e1 publicado en la revista <em>Appetite<\/em>. &#8220;Los padres de esos ni\u00f1os viven con la sensaci\u00f3n inminente de que pueden perder el control sobre la salud del hijo&#8221;, comenta Ariana. &#8220;Y el recelo aumenta cuando ellos comienzan la escolaridad, ya que la capacidad para rechazar un alimento pasa a depender de su propia madurez&#8221;.<\/p>\n<p>Una de las dificultades que se presentan al lidiar con las alergias alimentarias, seg\u00fan afirman los expertos, es la imprevisibilidad. Aunque en la mayor\u00eda de los casos, las reacciones no provoquen problemas m\u00e1s serios que el malestar pasajero, el grado de sensibilidad puede variar bastante, y de una manera en que no siempre puede ser previsto por ex\u00e1menes de sangre o test de reactividad en la piel. Sucede que la sensibilidad depende de tres factores: las particularidades del sistema inmunol\u00f3gico del individuo, las propiedades del alergeno y tanto las v\u00edas de exposici\u00f3n a \u00e9ste como la frecuencia con que sucede. Esos factores var\u00edan bastante y de manera independiente, raz\u00f3n por la cual no siempre quien produce un elevado n\u00famero de anticuerpos contra el alergeno de un alimento presentar\u00e1 las reacciones cl\u00ednicas m\u00e1s graves al consumirlo. Por el mismo motivo, un historial de reacciones al\u00e9rgicas leves (manchas en la piel y picaz\u00f3n) no garantiza que no pueda suceder algo m\u00e1s grave.<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os, Richard Pumphrey, de la Enfermer\u00eda Real Brit\u00e1nica, rastre\u00f3 los decesos por alergias alimentarias en el Reino Unido entre 1999 y 2006, constatando que m\u00e1s de la mitad de las personas que murieron despu\u00e9s de ingerir un alimento al que eran al\u00e9rgicas jam\u00e1s hab\u00eda presentado anteriormente reacciones graves. Tal vez por eso, sugiere Pumphrey, sus m\u00e9dicos no hayan recomendado que llevasen con ellos un aplicador de adrenalina. &#8220;Al no conocerse de antemano la intensidad de la reacci\u00f3n en cada uno, tratamos a todos como si fuesen casos graves&#8221;, dice Ariana.<\/p>\n<p>Tan s\u00f3lo ocho alimentos son responsables por casi un 90% de los casos de alergias. Encabezando el listado se encuentra la leche de vaca, seguida por los peces, los mariscos, el huevo, el man\u00ed, casta\u00f1as, el trigo y la soja. Se estima que un 2,5% de los ni\u00f1os son al\u00e9rgicos a la leche y un 1% al huevo, s\u00edntomas que com\u00fanmente desaparecen hacia los 5 a\u00f1os de edad. En tanto que las alergias a los camarones, mariscos, sardinas, man\u00ed, nueces y otras casta\u00f1as aparecen m\u00e1s tarde y, en muchos casos, permanecen toda la vida.<br \/>\nYa se est\u00e1 hablando del aumento de las alergias a alimentos que parec\u00edan inofensivos: zanahoria, apio nabo, durazno, manzana, pera y kiwi. El caso m\u00e1s sorprendente e insospechado quiz\u00e1 sea el de la alergia a la mandioca, que, frita o hervida, constituye la fuente de carbohidratos para 800 millones de personas en Am\u00e9rica del Sur, \u00c1frica y Asia. Cultivada desde hace miles de a\u00f1os posiblemente por los ind\u00edgenas sudamericanos, la mandioca forma parte de la composici\u00f3n de varios alimentos industrializados porque no deja aroma ni sabor particulares y, hasta hace poco tiempo, se la consideraba poco alerg\u00e9nica. Esta cuesti\u00f3n, sin embargo, deber\u00e1 ser revisada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-97491\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img41.jpg\" alt=\"art4485img41\" width=\"290\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img41.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img41-120x152.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4485img41-250x317.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/>En 2004, el equipo de Castro describi\u00f3 dos casos brasile\u00f1os de alergia a la mandioca, que se encuentran entre los primeros identificados en el mundo. En el Consultorio de Alergia Ocupacional del Hospital de Cl\u00ednicas, el m\u00e9dico Cl\u00f3vis Galv\u00e3o atendi\u00f3, en poco m\u00e1s de un mes, a dos mujeres con sensibilidad al l\u00e1tex que se quejaban de haber cursado una crisis al\u00e9rgica luego de comer mandioca. Galv\u00e3o le remiti\u00f3 los casos a Castro, coordinador del grupo de alergia del Instituto de Investigaci\u00f3n en Inmunolog\u00eda, dirigido por el inmun\u00f3logo Jorge Kalil, para, juntos, comenzar una investigaci\u00f3n m\u00e1s exhaustiva.<\/p>\n<p>Los test inmunol\u00f3gicos confirmaron que el organismo de quienes presentan alergia al l\u00e1tex, algo frecuente entre los m\u00e9dicos, enfermeras y funcionarios del sector de limpieza, produc\u00eda anticuerpos capaces de reconocer a los alergenos de la mandioca. Se trataba de un ejemplo de alergia cruzada, aunque faltaba identificar cu\u00e1ntos y cu\u00e1les eran dichos alergenos. Utilizando anticuerpos hallados en la sangre de las primeras pacientes y de otros nueve casos registrados desde entonces, la inmun\u00f3loga Keity Santos identific\u00f3 cinco prote\u00ednas capaces de provocar alergia, y aisl\u00f3 y caracteriz\u00f3 una de ellas. Durante una residencia en el Laboratorio de Diagn\u00f3stico y Tratamiento de Alergia de la Universidad de Salzburgo, en Austria, coordinado por la brasile\u00f1a F\u00e1tima Ferreira, ella sintetiz\u00f3 esa prote\u00edna y demostr\u00f3, mediante test <em>in vitro<\/em>, que era desactivada por los anticuerpos producidos contra las prote\u00ednas del l\u00e1tex.<\/p>\n<p><strong>Esta prote\u00edna<br \/>\n<\/strong>La Man e 5, una sigla formada a partir del nombre cient\u00edfico de la mandioca (<em>Manihot esculenta<\/em>), presenta una estructura similar a la de uno de los 14 alergenos del l\u00e1tex, producido a partir de la savia de la hevea o siringa, el \u00e1rbol del caucho, seg\u00fan describen los investigadores en un art\u00edculo que saldr\u00e1 publicado en el <em>Journal of Allergy and Clinical Immunology<\/em>. &#8220;Ahora que sabemos que esas prote\u00ednas de la mandioca provocan alergia, Keity puede intentar desarrollar un m\u00e9todo para detectarlas o destruirlas, lo que permitir\u00e1 la producci\u00f3n de almid\u00f3n libre de alergenos&#8221;, dice F\u00e1tima, quien durante los \u00faltimos a\u00f1os describi\u00f3 reacciones al\u00e9rgicas a la manzana, la nuez, la avellana, el apio nabo y la zanahoria en personas sensibles al polen del abedul, un \u00e1rbol muy com\u00fan en Europa.<\/p>\n<p>Hay dos hip\u00f3tesis que intentan explicar el aumento de las alergias alimentarias. La primera reside en la facilidad de acceso a los alimentos ex\u00f3ticos. Nunca fue tan f\u00e1cil ni r\u00e1pido viajar desde un sitio hasta otro del planeta, lo cual ciertamente contribuye a la internacionalizaci\u00f3n de las dietas anteriormente restringidas a pocas regiones. El intervalo en que sucedieron estos cambios, no obstante, puede que no haya sido suficiente para que el organismo humano, habituado a consumir una variedad acotada de alimentos durante cientos o miles de a\u00f1os, se adapte a los nuevos alergenos.<\/p>\n<p>La segunda hip\u00f3tesis plantea que en el trasfondo de esta hipersensibilidad se encontrar\u00edan algunas formas de interferencia del ser humano sobre su propio cuerpo, m\u00e1s espec\u00edficamente sobre la digesti\u00f3n. El principal punto de contacto humano con el mundo exterior no es la piel, tal como muchos supondr\u00edan, sino los intestinos. Si fuese despegada del cuerpo y extendida sobre una superficie plana, la piel cubrir\u00eda apenas dos metros cuadrados, mientras que los intestinos ocupar\u00edan una superficie 200 veces mayor, similar a las dimensiones de algo as\u00ed como dos canchas de tenis. Es por los intestinos, en gran parte, que los elementos extra\u00f1os al organismo acceden al cuerpo. Ni bien atraviesan la delicada membrana intestinal, los componentes de los alimentos y los agentes infecciosos se encuentran con un ej\u00e9rcito de c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico aptas para reconocer lo que forma parte del organismo y puede incorporarse, como as\u00ed tambi\u00e9n lo que es extra\u00f1o y debe eliminarse.<\/p>\n<p>Durante el recorrido desde la boca hasta la sangre, los alimentos son triturados, masticados y reciben un ba\u00f1o de \u00e1cidos y sales digestivas, y simult\u00e1neamente sufren un ataque de enzimas. Lo que queda exhibe un tama\u00f1o tan reducido que la mayor\u00eda de las veces escapa al radar del sistema inmunol\u00f3gico. Las prote\u00ednas, que inicialmente pueden contener m\u00e1s de 200 amino\u00e1cidos, son descompuestas en secuencias de apenas media docena. Pero, si algo no es bien digerido, pueden llegar a la sangre fragmentos mayores y llamar la atenci\u00f3n de un grupo especial de c\u00e9lulas de defensa que, a su vez, movilizan a las c\u00e9lulas productoras de toxinas y anticuerpos.<\/p>\n<p>Insertos en la membrana de los mastocitos, que son c\u00e9lulas claves para las reacciones al\u00e9rgicas, los anticuerpos funcionan como el gatillo de una pistola preparada para disparar. Al segundo contacto de la prote\u00edna for\u00e1nea con los anticuerpos, los mastocitos liberan potentes compuestos (histamina, heparina, leucotrieno y otros) que provocan vasodilataci\u00f3n, disminuci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial y contracci\u00f3n de la musculatura lisa de las v\u00edas respiratorias. Entre cuatro y seis horas despu\u00e9s, c\u00e9lulas enviadas desde la m\u00e9dula \u00f3sea llegan a la regi\u00f3n e inician un nuevo ataque, que ayuda a eliminar a los agentes externos y recrudecen los s\u00edntomas de la alergia.<\/p>\n<p>Un reciente estudio recientemente concluido por el grupo de Castro refuerza la idea de que, entre los adultos, el aumento de las alergias alimentarias se encuentra relacionado con la p\u00e9rdida de la capacidad para digerir prote\u00ednas, originada por el uso indiscriminado de medicamentos del tipo del omeprazol, denominados inhibidores de la bomba de protones.<\/p>\n<p>En Salzburgo, Keity someti\u00f3 a las prote\u00ednas alerg\u00e9nicas de la mandioca a la digesti\u00f3n en una soluci\u00f3n con acidez estomacal normal y en otra 100 veces menos \u00e1cida, similar a la del est\u00f3mago de quienes utilizan esos medicamentos contra inflamaciones y \u00falceras g\u00e1stricas. En el primer caso, las enzimas digestivas rompieron las prote\u00ednas en fragmentos lo suficientemente peque\u00f1os como para ser absorbidos por los intestinos y circular por la sangre sin activar a las c\u00e9lulas defensivas. En tanto, en la soluci\u00f3n menos \u00e1cida la prote\u00edna no fue bien digerida y quedaron fragmentos lo suficientemente grandes como para desencadenar una respuesta al\u00e9rgica.<\/p>\n<p>&#8220;La mandioca se consume desde hace miles de a\u00f1os y nunca se hab\u00eda sospechado que causara alergia&#8221;, dice Castro. &#8220;\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda lo que ha cambiado recientemente?&#8221; La alteraci\u00f3n m\u00e1s perceptible se\u00f1alada por algunos investigadores es la introducci\u00f3n de los inhibidores de la bomba de protones hacia el final de los a\u00f1os 1980, que actualmente es uno de los medicamentos m\u00e1s vendidos en el mundo.<\/p>\n<p>Para probar si esta medida explicar\u00eda el surgimiento de la alergia a la mandioca, el f\u00edsico Hyun Mo Yang, de la Universidad Estadual de Campinas, desarroll\u00f3 para Castro un modelo matem\u00e1tico que permite estimar cu\u00e1nto tiempo demorar\u00edan en aparecer los primeros casos en una poblaci\u00f3n que utilizara el medicamento. \u00bfEl resultado? Alrededor de 10 a\u00f1os. &#8220;Es casi el tiempo que transcurri\u00f3 entre la introducci\u00f3n del omeprazol en Brasil y la detecci\u00f3n de los primeros casos&#8221;, comenta Castro, quien en 2008 cre\u00f3 el Grupo de Estudios de Nuevos Alergenos Regionales para investigar prote\u00ednas alerg\u00e9nicas de plantas e insectos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8220;Todav\u00eda no tenemos explicaciones certeras para lo que estamos observando en la cl\u00ednica&#8221;, dice Jorge Kalil, quien, adem\u00e1s del Instituto de Investigaci\u00f3n en Inmunolog\u00eda, dirige el Laboratorio de Inmunolog\u00eda del Instituto del Coraz\u00f3n y el Instituto Butantan. &#8220;La inducci\u00f3n de la alergia podr\u00eda constituir un efecto no previsto por este tipo de medicamento&#8221;. Si se confirma para el caso de la mandioca, ese efecto quiz\u00e1 explique lo que sucede con algunas de las otras 475 prote\u00ednas alerg\u00e9nicas halladas en los alimentos, que, junto con casi otras mil, est\u00e1n siendo catalogadas por la bioinform\u00e1tica Helen Arcuri en la Allergennet, una base de datos <em>online <\/em>que recopila informaci\u00f3n sobre las caracter\u00edsticas de estas prote\u00ednas, los s\u00edntomas cl\u00ednicos que provocan y los test que las detectan.<\/p>\n<p>Mientras no surjan novedades, la soluci\u00f3n consiste en mantenerse a distancia de los alimentos que pueden desencadenar alergias y, en los casos que se aconseje, intentar la desensibilizaci\u00f3n, tal como en el caso de Aline. A prop\u00f3sito, ella ya confeccion\u00f3 una lista de lo que quiere probar el d\u00eda que se encuentre liberada para consumir leche. Galletas, pasteles, <em>brigadeiro [n. del tr.: <\/em>especie de bomb\u00f3n tipo trufa, caracter\u00edstico de la gastronom\u00eda brasile\u00f1a], helado y pizza. Eso s\u00ed, con mucho queso.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Instituto de Investigaci\u00f3n en Inmunolog\u00eda (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2249\/instituto-de-investigacao-em-imunologia\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2008\/57881<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico\/ INCT;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Jorge Kalil &#8211; FM\/ USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 2.909.938,18 (FAPESP) e\u00a0R$ 3.554.319,49 (CNPq)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><strong><em><br \/>\n<\/em><\/strong>SANTOS, K.S.\u00a0<em>et al.<a href=\"http:\/\/www.jacionline.org\/article\/S0091-6749(11)01091-8\/abstract\" target=\"_blank\">\u00a0<\/a><\/em><a href=\"http:\/\/www.jacionline.org\/article\/S0091-6749(11)01091-8\/abstract\" target=\"_blank\">Allergic reactions to manioc (Manihot esculenta Crantz): Identification of novel allergens with potential involvement in latex-fruit syndrome.<\/a>\u00a0<strong>Journal of Allergy and Clinical Immunology<\/strong>. En prensa.<br \/>\nMIROTTI, L.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em><a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/21331366\" target=\"_blank\">Neural pathways in allergic inflammation<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Allergy<\/strong>. 9 feb. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La exacerbaci\u00f3n de la sensibilidad a los alimentos provoca ansiedad","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[105],"class_list":["post-90295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90295"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}