{"id":90296,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/antes-de-la-guerra-contra-los-mosquitos\/"},"modified":"2015-12-22T19:12:27","modified_gmt":"2015-12-22T21:12:27","slug":"antes-de-la-guerra-contra-los-mosquitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/antes-de-la-guerra-contra-los-mosquitos\/","title":{"rendered":"Antes de la guerra contra los mosquitos"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97511\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-97511  \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img11.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img11-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img11-250x165.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Edmond Sergent, La lutte contre les moustiques: une campagne antipaludique en Alg\u00e9rie, 1903<\/span><\/a> Una antigua lucha: agentes sanitarios se protegen con velos de tul y esparcen petr\u00f3leo en lagunas para evitar el desarrollo del Anopheles<span class=\"media-credits\">Edmond Sergent, La lutte contre les moustiques: une campagne antipaludique en Alg\u00e9rie, 1903<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aqu\u00e9l que viaja a la Amazon\u00eda teme regresar con malaria. Dado que no existe una vacuna, una de las maneras de prevenirse consiste en tomar medicamentos que evitan los da\u00f1os producidos por los protozoarios causantes de la enfermedad en el organismo. Los efectos colaterales de los medicamentos preventivos, sin embargo, pueden ser intensos: uno de ellos es el incremento de la sensibilidad a la luz, que facilita la ocurrencia de quemaduras de la piel causadas por la exposici\u00f3n al sol. El uso o no de medicamentos preventivos, de tal modo que los beneficios superen a los contratiempos, depende de variables tales como el lugar adonde se viaja, el tiempo de permanencia, la estaci\u00f3n del a\u00f1o en la que se elije hacerlo y la cercan\u00eda de centros de atenci\u00f3n m\u00e9dica, de acuerdo con el reciente trabajo de un grupo de investigadores de la facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) que determin\u00f3 los riesgos de contraer malaria en Brasil, en \u00c1frica y en tres pa\u00edses asi\u00e1ticos, Tailandia, Indonesia y la India. A nivel mundial, cada a\u00f1o, el paludismo se diagnostica por primera vez en 200 millones de personas, de las cuales 100 millones habitan en \u00c1frica y, de estos 100 millones, un mill\u00f3n son ni\u00f1os. En Brasil, alrededor de 300 mil personas contraen malaria anualmente, bastante menos que los seis millones de casos registrados por a\u00f1o a comienzos de la d\u00e9cada de 1940.<\/p>\n<p>El riesgo de ser picado por los mosquitos del g\u00e9nero <em>Anopheles<\/em>, vectores de la malaria o paludismo, es m\u00ednimo en el invierno amaz\u00f3nico, coincidente con la \u00e9poca de las lluvias, entre diciembre y febrero. Se incrementa en oto\u00f1o y alcanza su apogeo durante el verano amaz\u00f3nico, que corresponde a la \u00e9poca de sequ\u00eda, cuyo pico ocurre entre julio y agosto. &#8220;El verano es la peor \u00e9poca para llegar, porque los mosquitos transmisores se encuentran en su per\u00edodo de m\u00e1xima actividad&#8221;, dice Eduardo Massad, uno de los coordinadores del grupo de investigaci\u00f3n que determin\u00f3 los riesgos de contagio considerando no s\u00f3lo el clima, sino tambi\u00e9n la velocidad con que el <em>Anopheles <\/em>puede reproducirse, infectarse o infectar a las personas. En un trabajo publicado en la revista <em>Malaria Journal<\/em>, en 2009, Massad, junto con Marcelo Buratini y Francisco Antonio Bezerra Coutinho, de la USP, y Ronald Behrens, de la London School of Hygiene and tropical Diseases, afirman que el riesgo de que un viajero que recorra la Amazon\u00eda en el verano contraiga paludismo es al menos 10 veces mayor que si viajara en invierno.<\/p>\n<p>El destino y el lapso de estad\u00eda tambi\u00e9n inciden. &#8220;Cuando se va a un <em>resort <\/em>en el r\u00edo Negro, una regi\u00f3n de aguas oscuras donde casi no hay malaria, para hospedarse por tres d\u00edas, no se necesita tomar medicamentos profil\u00e1cticos&#8221;, dice el m\u00e9dico Jess\u00e9 Reis Alves, del Instituto de Infectolog\u00eda Em\u00edlio Ribas. &#8220;Dependiendo del objetivo y de las circunstancias del viaje, el riesgo puede variar incluso en un mismo lugar&#8221;, acota el m\u00e9dico infect\u00f3logo Marcos Boulos, docente de la Facultad de Medicina de la USP. &#8220;Quien viaja como mochilero para acampar al aire libre corre mucho m\u00e1s riesgo de contraer malaria que quien se hospeda en un hotel cinco estrellas&#8221;.<\/p>\n<p>Las medidas de prevenci\u00f3n comienzan con la toma de conciencia del riesgo de contraer la enfermedad en la regi\u00f3n por donde se est\u00e1 yendo. &#8220;Muchas gente viaja hacia zonas con alto riesgo de paludismo sin saberlo&#8221;, dice Alves. Resulta importante conocer tambi\u00e9n los s\u00edntomas iniciales, que son fiebre, dolores musculares, v\u00f3mitos, diarreas, p\u00e9rdida de apetito, debilidad y mareos. El tratamiento es sencillo y eficaz, siempre y cuando el diagn\u00f3stico correcto se haga inmediatamente despu\u00e9s del surgimiento de los primeros s\u00edntomas, evitando as\u00ed los da\u00f1os en el h\u00edgado, los pulmones y el cerebro que se presentan en los cuadros m\u00e1s graves.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/050-051_Malaria_1861.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207275\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/050-051_Malaria_1861-300x186.jpg\" alt=\"050-051_Malaria_186\" width=\"290\" height=\"179\" \/><\/a>Es bueno conocer los h\u00e1bitos b\u00e1sicos del <em>Anopheles darlingi<\/em>, el mosquito transmisor del paludismo en Brasil, que emerge de sus escondrijos al anochecer y al amanecer para alimentarse. Aunque no siempre es as\u00ed. En \u00c1frica, el <em>Anopheles gambiae<\/em>, otro de los transmisores, ataca tambi\u00e9n durante el d\u00eda. Otras diferencias: en Brasil, no todos los <em>A. darlingi <\/em>se encuentran infectados con el agente causante de la enfermedad, que aqu\u00ed generalmente es el <em>Plasmodium vivax<\/em>, que provoca una variante de menor gravedad. En Brasil, la malaria es esencialmente rural y raramente aparece en las ciudades. Por \u00faltimo, existe una red de atenci\u00f3n m\u00e9dica, que cuenta con alrededor de 3 mil centros de diagn\u00f3stico y tratamiento en la Amazon\u00eda. En \u00c1frica, el <em>A. gambiae <\/em>presenta un alto grado de infestaci\u00f3n -y por lo tanto, mayor riesgo de transmisi\u00f3n- generalmente mediante el <em>Plasmodium falciparum<\/em>, que causa una forma m\u00e1s grave y en ocasiones fatal de paludismo. All\u00e1, la enfermedad aparece tanto en ambientes rurales como urbanos y los centros de atenci\u00f3n m\u00e9dica escasean.<\/p>\n<p>Otra medida preventiva consiste en aplicar repelentes sobre la piel y utilizar camisas y pantalones largos, principalmente durante los horarios o en los lugares donde los mosquitos son m\u00e1s frecuentes, ya que el riesgo de contraer malaria aumenta proporcionalmente al n\u00famero de picaduras de mosquitos con <em>Plasmodium<\/em>. Los m\u00e9dicos recomiendan que los viajeros, cuando permanezcan en lugares donde la malaria es com\u00fan, coloquen mosquiteros o tules protectores sobre las hamacas o camas antes de dormir, y preferentemente hacerlo en lugares cerrados. &#8220;El riesgo de contraer paludismo disminuye hasta un 80% cuando se realiza correctamente la protecci\u00f3n contra las picaduras del mosquito&#8221;, dice Alves. Como alternativa, para aqu\u00e9llos que no quieran comenzar a tomar medicamentos antes del viaje, pueden llevarlos cuando se dirijan hacia una regi\u00f3n con alto riesgo y utilizarlos en caso de que les suba la fiebre, incluso sin hacer el examen de sangre que confirme la afecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos dicen que la medicaci\u00f3n debe complementar esas medidas preventivas y no debe adoptarse como \u00fanica medida, debido a los efectos colaterales indeseables. Adem\u00e1s de amplificar la sensibilidad a la luz solar, la cloroquina, el antipal\u00fadico m\u00e1s utilizado actualmente en Brasil, puede provocar n\u00e1useas. La mefloquina, pese a su eficiencia, dej\u00f3 de usarse oficialmente porque eventualmente amplifica el riesgo de perturbaciones psiqui\u00e1tricas y la tendencia al suicidio. Boulos comenta el caso de un ejecutivo alem\u00e1n que trabajaba en S\u00e3o Bernardo do Campo, en el Gran S\u00e3o Paulo, quien tom\u00f3 cloroquina durante tres a\u00f1os como prevenci\u00f3n, incluso sin necesidad; no contrajo malaria, pero se qued\u00f3 ciego a causa del uso exagerado del remedio. Otro inconveniente reside en que, para funcionar adecuadamente, el tratamiento con estos medicamentos debe comenzar de una a dos semanas antes del arribo al \u00e1rea de riesgo, proseguir mientras el viajero permanezca all\u00ed y terminar reci\u00e9n cuatro semanas despu\u00e9s del regreso. Por lo tanto, un viaje de dos semanas de duraci\u00f3n, implica tomar el remedio durante nueve semanas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los antipal\u00fadicos funcionan mejor contra el <em>Plasmodium falciparum<\/em>, menos frecuente en Brasil que el <em>P. vivax<\/em>. Por \u00faltimo, existe tambi\u00e9n el riesgo de que el <em>Plasmodium <\/em>-principalmente el <em>falciparum<\/em>&#8211; se torne resistente a los medicamentos. En este caso, un viajero prevenido, que tom\u00f3 el antipal\u00fadico, puede tener fiebre y sentir un cansancio extremo, s\u00edntomas t\u00edpicos de la malaria, y suponer que esos s\u00edntomas no son de esa enfermedad, cuando en realidad lo que sucede es que el remedio que tom\u00f3 no est\u00e1 funcionando para combatir <em>Plasmodium <\/em>resistentes a la medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante noviembre de 2010, dos viajeros -uno proveniente de Nigeria y otro de Costa de Marfil- fallecieron por malaria en S\u00e3o Paulo luego de pasar por hospitales cuyos m\u00e9dicos no supieron identificar la afecci\u00f3n. &#8220;Al regresar, en caso de tener fiebre alta, el viajero debe referirle al m\u00e9dico su viaje e insistir para realizar el test contra la malaria&#8221;, recalca Alves. A veces a los m\u00e9dicos no se les ocurre que la fiebre y el malestar puedan ser s\u00edntomas de paludismo, ya que, si residen en las capitales del sudeste o del sur del pa\u00eds, probablemente nunca la diagnosticaron.<\/p>\n<p>&#8220;La responsabilidad de la prevenci\u00f3n le compete al servicio de salud, a los propios viajeros y a las empresas, en los casos en que env\u00edan a sus empleados hacia zonas de alto riesgo&#8221;, dice Alves. En su opini\u00f3n, quien viaja por trabajo hacia un pa\u00eds de \u00c1frica, como por ejemplo Angola, donde la malaria es end\u00e9mica, deber\u00eda adoptar todas las medidas de prevenci\u00f3n posibles.<\/p>\n<div id=\"attachment_97512\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-97512\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img2.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"474\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img2-120x196.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4519img2-250x408.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Museo de la salud Em\u00edlio Ribas \/ Reproducci\u00f3n: Eduardo Cesar<\/span>Un cartel de 1953: campa\u00f1a nacional<span class=\"media-credits\">Museo de la salud Em\u00edlio Ribas \/ Reproducci\u00f3n: Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>&#8220;Un per\u00edodo de permanencia de 15 d\u00edas en \u00c1frica ya justifica la adopci\u00f3n de medidas preventivas, incluyendo la medicaci\u00f3n&#8221;, dice Massad. Graduado en f\u00edsica y en medicina, Massad estuvo al frente del estudio que compar\u00f3 el riesgo de contraer malaria en \u00c1frica, en Brasil y en tres pa\u00edses asi\u00e1ticos, Tailandia, Indonesia y la India. \u00c1frica emergi\u00f3 como la regi\u00f3n con mayor riesgo, Brasil -incluyendo a la Amazon\u00eda- presenta un mediano riesgo, en principio eximiendo del uso de la medicaci\u00f3n en caso de estad\u00edas breves, ya que estad\u00edsticamente aparecen dos casos de malaria por cada mil viajes hacia el norte de Brasil, y los tres pa\u00edses restantes son de bajo riesgo.<\/p>\n<p>En un trabajo ya aceptado para su publicaci\u00f3n en el <em>Malaria Journal<\/em>, Massad, Behrens y Coutinho realizan un an\u00e1lisis de los costos y beneficios de adoptar medidas de prevenci\u00f3n contra el paludismo en gran escala con quienes viajan a pa\u00edses o regiones donde la enfermedad es com\u00fan. La conclusi\u00f3n puede sonar desagradable, aunque Massad recuerda que el an\u00e1lisis de costos es fr\u00edo. &#8220;Desde el punto de vista de la salud p\u00fablica&#8221;, dice, &#8220;resulta m\u00e1s barato tratar a quien contrae malaria que evitar que todo viajero contraiga la dolencia&#8221;.<\/p>\n<p>El abordaje brasile\u00f1o consiste en evitar el uso de la medicaci\u00f3n, a no ser que algo realmente la justifique. &#8220;Realizo trabajos de campo en la Amazon\u00eda desde 1974, nunca tom\u00e9 medicamentos profil\u00e1cticos y nunca contraje malaria&#8221;, afirma Boulos. &#8220;Lo m\u00e1s importante es tener conciencia del riesgo&#8221;. Empero, no siempre Alves y el resto de los m\u00e9dicos del consultorio ambulatorio de viajeros del Em\u00edlio Ribas logran explicarle r\u00e1pidamente a un turista extranjero que no necesita preocuparse por la malaria simplemente porque est\u00e1 yendo a R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>Un debate en Miami<br \/>\n<\/strong>Equivocaciones de esta \u00edndole resultan comunes. Un mapa del libro <em>CDC health information for international travel<\/em>, recientemente publicado por la Universidad de Oxford, indica que toda Am\u00e9rica del Sur presenta alto riesgo de malaria, cuando en realidad, la enfermedad se encuentra restringida a algunas regiones de la Amazon\u00eda. &#8220;Normalmente los europeos comprenden r\u00e1pidamente que el riesgo es diferente, incluso en la Amazon\u00eda, pero los estadounidenses no abdican de la medicaci\u00f3n preventiva&#8221;, dice Alves.<\/p>\n<p>En ocasi\u00f3n de un congreso sobre infectolog\u00eda realizado en marzo de 2010 en Miami, Estados Unidos, Boulos particip\u00f3 en una mesa redonda sobre prevenci\u00f3n de la malaria por medio de medicamentos y argument\u00f3 que el repelente y otras medidas, deber\u00edan ser prioritarias. Junto a \u00e9l se hallaba Paul Arguin, del Centro de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades (CDC), quien defend\u00eda la postura inicial de los m\u00e9dicos de Estados Unidos, que temen que los viajeros retornen con paludismo y mueran o propaguen la enfermedad al no lograrse realizar un diagn\u00f3stico correcto. &#8220;No hay por qu\u00e9 utilizar remedios contra la malaria donde no existe malaria&#8221;, sostuvo Boulos. &#8220;El riesgo de contraer malaria en S\u00e3o Paulo es el mismo que en Nueva York&#8221;. El debate finaliz\u00f3 sin que las posturas se modificasen.<\/p>\n<p>Los virus y las bacterias pueden propagarse velozmente, principalmente entre personas que nunca tuvieron contacto con los microorganismos. Hace pocos meses, dos personas en S\u00e3o Paulo y otra en R\u00edo de Janeiro fueron diagnosticadas con el virus chikungunya, frecuente en varios pa\u00edses de \u00c1frica y Asia, y el mosquito transmisor es el <em>Aedes<\/em>, el mismo del dengue. &#8220;Las nuevas enfermedades pueden aparecer y propagarse r\u00e1pidamente, porque la gente nunca ha tenido contacto con los agentes causantes y no desarrollaron defensas contra ellos&#8221;, dice Boulos. Por esa raz\u00f3n es que advierte acerca de &#8220;una gran epidemia&#8221; de dengue tipo 4 para el pr\u00f3ximo verano, principalmente en las ciudades donde los otros tipos de virus del dengue ya han contaminado a la gente.<\/p>\n<p>&#8220;Desde un punto de vista te\u00f3rico, matar a los mosquitos transmisores, principalmente durante los brotes, resulta la medida m\u00e1s eficiente para detener al dengue&#8221;, expresa Massad. &#8220;Las campa\u00f1as p\u00fablicas insisten en la destrucci\u00f3n de los criaderos de mosquitos en aguas estancadas, pues de esa manera el poder p\u00fablico se exime de la responsabilidad de matar al mosquito&#8221;. Seg\u00fan \u00e9l, la pol\u00edtica de control del dengue deber\u00eda combinar todas las estrategias.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>MASSAD, E. <em>et al. <\/em><a href=\"http:\/\/www.malariajournal.com\/content\/8\/1\/296\" target=\"_blank\">Modeling the risk of malaria for travelers to areas with stable malaria transmission<\/a>. <strong>Malaria Journal<\/strong>. v. 8, n. 296. 2009.<br \/>\nMASSAD, E. <em>et al. <\/em><a href=\"http:\/\/www.malariajournal.com\/content\/10\/1\/130\" target=\"_blank\">Cost risk benefit analysis to support chemoprophylaxis policy for travellers to malaria endemic countries<\/a>. <strong>Malaria Journal<\/strong>. v. 10, n. 130. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Destino de un viaje determina si es necesario el remedio contra el paludismo","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90296"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}