{"id":90301,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/deteccion-vegetal\/"},"modified":"2017-02-22T13:51:58","modified_gmt":"2017-02-22T16:51:58","slug":"deteccion-vegetal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/deteccion-vegetal\/","title":{"rendered":"Detecci\u00f3n vegetal"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-97689\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4492img11.jpg\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4492img11.jpg 170w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4492img11-120x438.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 170px) 100vw, 170px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">SIGNEY \/ WIKICOMMONS<\/span>Un nuevo m\u00e9todo de identificaci\u00f3n de maderas tropicales basado en la t\u00e9cnica de espectroscop\u00eda, que mide la absorci\u00f3n de la energ\u00eda luminosa de los materiales, ayudar\u00e1 en el reconocimiento de especies forestales extra\u00eddas ilegalmente de la Amazon\u00eda. En la actualidad, la inspecci\u00f3n de madera se hace mediante un examen visual de los troncos que se transportan. &#8220;La caoba, por ejemplo, puede confundirse con especies tales como la carapa&#8221;, dice la investigadora Tereza Cristina Pastore, coordinadora del estudio que dio como resultado este nuevo sistema, llevado a cabo en el Laboratorio de Productos Forestales del Servicio Forestal Brasile\u00f1o, vinculado al Ministerio de Medio Ambiente. Mediante el nuevo m\u00e9todo, con un haz de luz en el infrarrojo cercano -el segmento del espectro electromagn\u00e9tico ubicado en la franja entre los 800 y 2.500 nan\u00f3metros- aliado a un modelo estad\u00edstico, se logra identificar con precisi\u00f3n, y en pocos segundos, cu\u00e1l es la especie vegetal analizada. &#8220;Cuando la energ\u00eda incide sobre la materia se produce una vibraci\u00f3n de las mol\u00e9culas&#8221;, informa el profesor Jez Willian Braga, de la Universidad de Brasilia, quien particip\u00f3 en el estudio. Esas mol\u00e9culas son las que suministran el espectro que est\u00e1 directamente relacionado con la composici\u00f3n qu\u00edmica de una determinada madera.<\/p>\n<p>La respuesta que suministra el espectr\u00f3metro es procesada con la ayuda de un banco de espectros de determinadas especies forestales, que debe ser bastante diversificado y contener una gran cantidad de \u00e1rboles en su muestra. En \u00e9ste se encontrar\u00e1n desde la muestra de la caoba que nace en el estado de Rond\u00f4nia hasta la de Maranh\u00e3o. &#8220;Cuanto m\u00e1s muestras, m\u00e1s f\u00e1cil se hace la evaluaci\u00f3n de los espectros, pues para una misma especie de \u00e1rbol existen grandes variaciones en la composici\u00f3n qu\u00edmica&#8221;, dice Braga. Cuando llega una muestra desconocida, los investigadores verifican su espectro y lo analizan en el modelo estad\u00edstico construido con el banco de datos de espectros. La respuesta es inmediata. Antes, el an\u00e1lisis qu\u00edmico de la madera que llegaba al laboratorio tardaba al menos una semana. La espectroscop\u00eda con infrarrojo cercano se emplea para evaluar variedades de caf\u00e9 que entran en el <em>blend <\/em>de las tostadoras y tambi\u00e9n en la industria farmac\u00e9utica, para saber la composici\u00f3n qu\u00edmica exacta de los medicamentos.<\/p>\n<p>El modelo creado por los investigadores empez\u00f3 con la elecci\u00f3n de tres especies arb\u00f3reas que por la apariencia y por las caracter\u00edsticas macrosc\u00f3picas de la madera pueden confundirse con la caoba. Son ellas la carapa o andiroba, el cedro y la curupix\u00e1 [<em>Micropholis venulosa<\/em>]. La caoba, cuya comercializaci\u00f3n est\u00e1 controlada en el mundo, es una de las m\u00e1s valiosas maderas halladas en la Amazon\u00eda. La explotaci\u00f3n carente de criterios constituye una amenaza a la supervivencia de esta especie, pues provoca la destrucci\u00f3n de la mayor parte de su variabilidad gen\u00e9tica. &#8220;Las poblaciones de caoba pueden ser da\u00f1adas debido el proceso de extracci\u00f3n selectiva y por la destrucci\u00f3n de su h\u00e1bitat&#8221;, dice Tereza. En Brasil solamente puede explot\u00e1rsela mediante la presentaci\u00f3n de planes de manejo forestal para la reducci\u00f3n de impactos, dato que es una especie considerada en peligro de extinci\u00f3n. &#8220;Cuando un \u00e1rbol est\u00e1 en pie es m\u00e1s f\u00e1cil identificarlo con base en la evaluaci\u00f3n de sus hojas, sus flores y sus frutos&#8221;, dice la investigadora Vera Teresinha Coradin, del Servicio Forestal Brasile\u00f1o, quien particip\u00f3 en la investigaci\u00f3n. En tanto, el an\u00e1lisis de la madera cortada depende no solamente del conocimiento de quien efect\u00faa la identificaci\u00f3n sino tambi\u00e9n del estado en que la misma se encuentra.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/IdentificacaoVegetal_grand-1-e1487782263192.jpg\" rel=\"attachment wp-att-233089\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-233089\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/IdentificacaoVegetal_grand-1-e1487782263192-300x105.jpg\" alt=\"IdentificacaoVegetal_grand\" width=\"300\" height=\"105\" \/><\/a>Durante la primera fase del trabajo, los investigadores molieron la madera y luego la llevaran al laboratorio para preparar las muestras que se analizar\u00edan con el espectr\u00f3metro. Las respuestas qu\u00edmicas asociadas al an\u00e1lisis estad\u00edstico de los datos mostraron que era posible diferenciar a las especies, y motivaron una segunda etapa de la investigaci\u00f3n: la evaluaci\u00f3n de muestras de maderas enteras. Se analizaron 111 muestras, de las cuales 66 se utilizaron para montar la base de informaci\u00f3n de las especies en el espectr\u00f3metro, conocida como calibraci\u00f3n. A partir de los datos obtenidos y del an\u00e1lisis estad\u00edstico, se crearon los modelos destinados a clasificar a cada especie. Las muestras restantes sirvieron para validar los modelos. &#8220;Ahora estamos entrando en una tercera fase, que consiste en el an\u00e1lisis de la madera en un aparato comercial port\u00e1til&#8221;, dice Tereza.<\/p>\n<p><strong>Resultados similares<br \/>\n<\/strong>Debido a que el costo de ese aparato es de alrededor de 20 mil euros, y los investigadores a\u00fan no han logrado comprarlo, los ensayos preliminares se hicieron en Francia. Las mismas muestras ensayadas en Brasil fueron llevadas a dicho pa\u00eds en donde arrojaron resultados similares y prometedores. El aparato port\u00e1til facilitar\u00e1 el trabajo de los inspectores, que podr\u00e1n sacar el espectro de la muestra en campo y llevarlo al laboratorio para su an\u00e1lisis. &#8220;Es posible tambi\u00e9n montar un modelo, con laboratorios acoplados, y distribuirlo en algunos puertos como el de Santar\u00e9m, en el estado de Par\u00e1, y el de Paranagu\u00e1, en Paran\u00e1, desde los cuales sale mucha madera&#8221;, dice Vera.<\/p>\n<p>Uno de los desdoblamientos de la investigaci\u00f3n es el uso de la tecnolog\u00eda destinada a diferenciar el carb\u00f3n que compran las sider\u00fargicas, proveniente de selvas aut\u00f3ctonas y de bosques plantados. &#8220;El carb\u00f3n vegetal que emplean las sider\u00fargicas debe ser proveniente de \u00e1reas plantadas o habilitadas para la explotaci\u00f3n&#8221;, dice Tereza. Pero no siempre eso ocurre. En estudios de laboratorio se ha logrado separar los carbones de madera de plant\u00edo de aqu\u00e9llos que son de origen aut\u00f3ctono. Falta a\u00fan desarrollar un sistema de identificaci\u00f3n similar al de la madera. El problema es que el proceso de producci\u00f3n del carb\u00f3n est\u00e1 compuesto por diferentes sistemas que implementan los carboneros. &#8220;Los procesos pueden tener diferencias qu\u00edmicas que comprometen la identificaci\u00f3n&#8221;, dice Braga.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>BRAGA, J.W.B. <em>et al. <\/em><a href=\"http:\/\/booksandjournals.brillonline.com\/content\/journals\/10.1163\/22941932-90000058\" target=\"_blank\">The use of near infrared spectroscopy to identify solid wood specimens of <em>Swietenia macrophylla<\/em><\/a>. <strong>IAWA Journal<\/strong>. v. 32, n. 2, p. 285-96. 2011.<br \/>\nPASTORE, T.C.M.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.degruyter.com\/view\/j\/hfsg.2011.65.issue-1\/hf.2011.010\/hf.2011.010.xml\" target=\"_blank\">Near infrared spectroscopy (NIRS) as a potential tool for monitoring trade of similar woods: discrimination of true mahogany, cedar, andiroba, and curupix\u00e1<\/a>. <strong>Holzforschung<\/strong>. v. 65, p. 73-80. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Reconocen la composici\u00f3n qu\u00edmica de especies con un haz de luz","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[282,304,328],"coauthors":[115],"class_list":["post-90301","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-botanica-es","tag-fisica-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90301"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90301\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90301"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}