{"id":90306,"date":"2011-08-01T00:00:00","date_gmt":"2011-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/08\/01\/la-novela-ha-perdido-el-tren-de-la-historia\/"},"modified":"2017-02-22T14:13:23","modified_gmt":"2017-02-22T17:13:23","slug":"la-novela-ha-perdido-el-tren-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-novela-ha-perdido-el-tren-de-la-historia\/","title":{"rendered":"La novela ha perdido el tren de la historia"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-97821\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4497img11.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4497img11.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4497img11-120x65.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4497img11-250x136.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">TADEU VILANI<\/span>En 1981, en el marco de una grave crisis pol\u00edtica, durante el gobierno militar de Figueiredo, renunci\u00f3 el todopoderoso ministro Jefe de Gabinete, general Golbery do Couto e Silva. Ante los periodistas, justific\u00f3 su decisi\u00f3n diciendo: &#8220;No me pregunten nada ahora. Acabo de salir de Sucupira&#8221;. La evocaci\u00f3n de una ciudad ficticia de la novela <em>El bien amado <\/em>(1973) y de la miniserie hom\u00f3nima (1980-1984) de Dias Gomes, en un momento delicado como \u00e9se, revela el poder que en esa \u00e9poca ten\u00edan las telenovelas como representaci\u00f3n de la realidad nacional y c\u00f3mo se reconoc\u00edan los brasile\u00f1os en dichas representaciones. &#8220;Con base en conflictos de g\u00e9nero, de generaciones, de clases y de religi\u00f3n, las novelas hicieron cr\u00f3nicas del cotidiano que las transformaron en un escenario privilegiado de interpretaci\u00f3n del pa\u00eds. Brasil, que en ese entonces se hallaba en un contexto de modernizaci\u00f3n centrada en el consumo y no en la afirmaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, se reconoc\u00eda as\u00ed en la pantalla de la televisi\u00f3n en un universo blanco y glamouroso&#8221;, explica Esther Hamburger, docente del Departamento de Cine, Radio y Televisi\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y autora del estudio <em>O Brasil antenado <\/em>(Jorge Zahar Editor). Hamburguer analiz\u00f3 los nuevos derroteros del g\u00e9nero en una investigaci\u00f3n intitulada <em>La formaci\u00f3n del campo intelectual y de la industria cultural en el Brasil contempor\u00e1neo,<\/em> que cuenta con el apoyo econ\u00f3mico de la FAPESP bajo la coordinaci\u00f3n del soci\u00f3logo de la USP S\u00e9rgio Miceli. Este proyecto congrega tambi\u00e9n a otros investigadores de diversas \u00e1reas y temas.<\/p>\n<p>&#8220;En el Brasil que se democratizaba, la novela abord\u00f3 en primera mano temas que pautar\u00edan la escena pol\u00edtica durante la d\u00e9cada siguiente. Pero en la actualidad ha perdido su estatus privilegiado en la problematizaci\u00f3n de las cuestiones nacionales. No logra movilizar a la opini\u00f3n p\u00fablica, no es m\u00e1s plenamente nacional ni tampoco es la vidriera del pa\u00eds. Es probable que no sea ya capaz de sintetizar al pa\u00eds&#8221;, advierte la investigadora. &#8220;Al fin y al cabo, ese pa\u00eds centralizado y pasible de una representaci\u00f3n hegem\u00f3nica no existe m\u00e1s. Los nuevos medios, tales como la televisi\u00f3n por cable e internet le han quitado a la novela su car\u00e1cter de campo de problematizaci\u00f3n. La sociedad ha cambiado y existe una gran diversificaci\u00f3n. La alfabetizaci\u00f3n se ha expandido y la televisi\u00f3n ha dejado de ser el \u00fanico lugar en donde se encuentra informaci\u00f3n&#8221;, sostiene. Para Esther, en el pa\u00eds actual ya no es posible que una novela le hable a toda la naci\u00f3n. &#8220;No existe m\u00e1s un Brasil en la televisi\u00f3n, sino varios&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p><strong>Declinaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>&#8220;La novela sigue siendo estrat\u00e9gica en los ingresos y en la competencia entre las emisoras de televisi\u00f3n, pero su capacidad de polarizar a las audiencias nacionales est\u00e1 declinando. Es un g\u00e9nero que abusa de los mensajes de contenido social, en tanto que va perdiendo su plus est\u00e9tico y su fuerza pol\u00e9mica. La naci\u00f3n no es m\u00e1s el tema central, pues los temas extrapolan fronteras. Hay cada vez menos referencias a temas actuales y pol\u00e9micos. La opci\u00f3n apunta a campa\u00f1as pol\u00edticamente correctas, a menudo en detrimento de la dramaturgia, lo que ci\u00f1e la creatividad de los autores&#8221;, dice Esther. Seg\u00fan la investigadora, la estructura de los conflictos melodram\u00e1ticos que sostiene a la narrativa a\u00fan se mantiene, pero en historias que vuelven a restringirse a espacios imaginados como femeninos, el p\u00fablico inicial de los albores de la telenovela nacional, y de menor valor cultural. El g\u00e9nero tampoco atrae ahora a tantos talentos creativos, sus textos son endebles y sus tramas repetitivas insisten en viejos clich\u00e9s y convenciones que otrora tuvieron \u00e9xito. &#8220;De cualquier modo, no se puede negar que la novela puede volver a tener el impacto pol\u00edtico y cultural de antes y a tener influjo sobre el comportamiento y la moda. Sigue siendo un lugar en donde se puede aprender algo, en especial el nuevo p\u00fablico predominante, ubicado debajo de las clases A y B&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Desde el apogeo hasta la crisis reciente, con su disminuci\u00f3n de la audiencia, ha sido un largo camino. Al comienzo imperaba el estilo &#8220;fantas\u00eda&#8221;, lleno de sentimentalismo, en producciones de los a\u00f1os 1960, como el ex\u00f3tico <em>Sheik de Agadir<\/em>, un paradigma que cay\u00f3 por tierra con el realismo de <em>Beto Rockfeller<\/em>, representaci\u00f3n de la contemporaneidad de las clases medias emergentes. En los a\u00f1os 1970 se rompieron los l\u00edmites del melodrama y las novelas se convirtieron en escaparates del ser moderno, de la moda y el comportamiento. &#8220;La cadena Globo hizo suyo durante la dictadura el discurso oficial, pero entendi\u00f3 que en las novelas, en lugar de esconder los problemas, deb\u00eda incorporarlos a las tramas, tal como lo hizo en <em>El bien amado<\/em>. Fue el comienzo de una cr\u00edtica creciente al proceso de modernizaci\u00f3n&#8221;, recuerda Mauro Porto, docente de la Tulane University y autor de la investigaci\u00f3n <em>Telenovelas and national identity in Brazil<\/em>. El realismo se alz\u00f3 entonces con el g\u00e9nero: una investigaci\u00f3n de 1988 revel\u00f3 que el 58% de los entrevistados quer\u00eda ver &#8220;la realidad&#8221; en las novelas y el 60% deseaba que las tramas hablasen de pol\u00edtica. &#8220;Los autores, de una generaci\u00f3n de izquierda, se ve\u00edan a s\u00ed mismos como responsables de un proyecto nacional y de la conciencia popular&#8221;, sostiene Porto. &#8220;Las novelas registraron los dramas de la urbanizaci\u00f3n, de las diferencias sociales, de la fragmentaci\u00f3n de la familia, de la liberalizaci\u00f3n de las relaciones conyugales y de los patrones de consumo. Llegaron a su apogeo cuando hablaron de los problemas de la modernizaci\u00f3n como en <em>Vale todo <\/em>(1988) y <em>Roque Santeiro <\/em>(1985)&#8221;, dice Esther. Pero fue la emisora TV Manchete quien aport\u00f3 una lectura alternativa del pa\u00eds con <em>Pantanal<\/em>, plena de exotismo y erotismo, y \u00e9sta rompi\u00f3 el ciclo pol\u00edtico de las novelas, incluso en la cadena Globo, que se vio obligada a emular el nuevo concepto. &#8220;Sin embargo, el &#8216;efecto <em>Pantanal<\/em>&#8216;, no dej\u00f3 herederos y cay\u00f3 en el olvido.&#8221;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-97822 size-medium\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/art4497img21-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"186\" \/><span class=\"media-credits-inline\">TADEU VILANI<\/span>Intimidad<br \/>\n<\/strong>&#8220;En ese trayecto, la telenovela cre\u00f3 un repertorio com\u00fan por el cual personas de distintas clases sociales, generaciones, sexo, raza y regiones se reconoc\u00edan: una &#8216;comunidad imaginada&#8217; de problematizaci\u00f3n de Brasil, de intimidad con los problemas sociales; el medio ideal para construir la ciudadan\u00eda, una narrativa de la naci\u00f3n&#8221;, analiza Maria Immacolata Lopes, docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes (ECA-USP) y coordinadora del N\u00facleo de Investigaci\u00f3n de Telenovelas. Pero el modelo se desgast\u00f3 y el pa\u00eds cambi\u00f3. &#8220;Entre 1970 y 1980 hubo una magia entre el p\u00fablico y la novela. En <em>Vale todo<\/em>, por primera vez se vio la corrupci\u00f3n en un espacio p\u00fablico en lo pol\u00edtico y las novelas se ubicaban en la vanguardia&#8221;, sostiene Esther. &#8220;En la actualidad la corrupci\u00f3n es banal, ha dejado de ser pol\u00e9mica y lo \u00fanico que aporta es el aburrimiento de la repetici\u00f3n. En 1988 era una novedad; en 2011 es una cosa gastada&#8221;. Las novelas no se sintonizan m\u00e1s con el pa\u00eds. &#8220;Incluso la literatura acad\u00e9mica contempor\u00e1nea extranjera sobre televisi\u00f3n ha dejado de discutir la telenovela brasile\u00f1a, y el &#8216;caso&#8217; brasile\u00f1o ha perdido espacio interna y externamente ante una renovaci\u00f3n de la ficci\u00f3n televisiva internacional, en especial a trav\u00e9s de las series norteamericanas, que ganan terreno en los canales nacionales, un nuevo flujo de importaci\u00f3n de programaci\u00f3n que las novelas hab\u00edan reemplazado durante las d\u00e9cadas anteriores&#8221;, explica. Las <em>sitcoms <\/em>de hoy, al contrario de las del pasado, que eran &#8220;obras cerradas&#8221; y sin improvisaciones, se abren a los \u00edndices de \u00e9xito y pueden cambiar de rumbo mientras est\u00e1n en el aire, haciendo alusiones a elementos pol\u00edticos y culturales de la realidad norteamericana y problematizando a los EE.UU.<\/p>\n<p>&#8220;No tenemos la misma audiencia nacional en todas las clases y lugares. Todo se ha vuelto m\u00e1s popular y las novelas apuntan a ese p\u00fablico espectador con un <em>merchandising <\/em>social, sexo, din\u00e1mica de tramas que cambian permanentemente, acci\u00f3n y asesinatos&#8221;, analiza. Para la investigadora, esa ruptura en la dramaturgia reduce a\u00fan m\u00e1s el objetivo del p\u00fablico al hacer caer el inter\u00e9s de una gran parte de la audiencia. Esther cita nuevas alternativas como <em>Cordel encantado<\/em>, que remite a las novelas fant\u00e1sticas. Se detecta tambi\u00e9n una b\u00fasqueda de nuevos autores y directores, o la <em>remake <\/em>de antiguos \u00e9xitos, como <em>El astro<\/em>, para recuperar f\u00f3rmulas de \u00e9xitos del pasado; pero, aun cuando han sido adaptadas, conservan el sabor de &#8220;lo antiguo&#8221;. &#8220;No sabemos si los brasile\u00f1os todav\u00eda desean el realismo, pero lo cierto es que se han cansado de las novelas urbanas del eje R\u00edo-S\u00e3o Paulo. Anhelan conocer nuevas realidades y el aspecto regional, antes desde\u00f1ado o caricaturizado&#8221;. La renovaci\u00f3n no es f\u00e1cil, tal como lo muestra el fracaso de experimentaciones como <em>Ciudad de Dios o Antonia<\/em>. &#8220;Una soluci\u00f3n ser\u00eda mostrar la violencia en las ciudades, el narcotr\u00e1fico, pero eso sigue siendo tab\u00fa en las novelas. El cine ha revelado que est\u00e1 m\u00e1s &#8216;sintonizado&#8217; al mostrar los poderes paralelos de los suburbios, como se ve en <em>Tropa de elite<\/em>. O <em>Dos hijos de Francisco<\/em>, pel\u00edcula que muestra un Brasil en el cual los humildes se realizan&#8221;. La novela, por primera vez, ha perdido el tren de la historia. En medio de un esc\u00e1ndalo pol\u00edtico reciente, un columnista no ech\u00f3 mano de una referencia de novela como hab\u00eda hecho Golbery para hablar del caso, sino que se vali\u00f3 de la muletilla de la pel\u00edcula <em>Tropa de elite<\/em>: &#8220;\u00a1Palocci, pide tu salida!&#8221;.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>La formaci\u00f3n del campo intelectual y de la industria cultural en Brasil (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/2201\/formacao-do-campo-intelectual-e-da-industria-cultural-no-brasil-contemporaneo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 08\/55377-3<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>S\u00e9rgio Miceli &#8211; Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 534.463,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La novela ha perdido el estatus del lugar de discusi\u00f3n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[289],"coauthors":[117],"class_list":["post-90306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90306\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90306"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}