{"id":90368,"date":"2011-09-01T00:00:00","date_gmt":"2011-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/09\/01\/un-observador-de-las-ciudades\/"},"modified":"2017-02-22T17:03:13","modified_gmt":"2017-02-22T20:03:13","slug":"un-observador-de-las-ciudades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-observador-de-las-ciudades\/","title":{"rendered":"Un observador de las ciudades"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_96537\" style=\"max-width: 590px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-96537\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4499img11-e1358809649391.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4499img11-e1358809649391.jpg 580w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4499img11-e1358809649391-120x50.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4499img11-e1358809649391-250x105.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Instituto de Bot\u00e1nica   <\/span>Ciencia abierta: clase pr\u00e1ctica de bot\u00e1nica en 1939; Hoehne es el m\u00e1s alto<span class=\"media-credits\">Archivo del Instituto de Bot\u00e1nica   <\/span><\/p><\/div>\n<p>Frederico Carlos Hoehne recibi\u00f3 su primera orqu\u00eddea como regalo de su padre, cuando contaba con 8 a\u00f1os y resid\u00edan en una quinta de Juiz de Fora, Minas Gerais. Construy\u00f3 varios orquidearios en S\u00e3o Paulo y dio a una de sus hijas el nombre de una orqu\u00eddea, Laelia. Amaba las orqu\u00eddeas, pero su visi\u00f3n del mundo era mucho m\u00e1s amplia. Un archivo con 2.400 fotograf\u00edas del Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo (IBt) que est\u00e1 comenzando a publicarse, est\u00e1 revelando la dimensi\u00f3n de esa visi\u00f3n suya \u2014\u00a0y sus inquietudes \u2014\u00a0al respecto de las plantas, los paisajes y las ciudades, sobre la gente y las situaciones con las que se topaba en el transcurso de sus expediciones por S\u00e3o Paulo, Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro, Santa Catarina y Paran\u00e1.\u00b4<\/p>\n<p>Sus intereses emergen de los comentarios escritos en los sobres que guardaban los negativos de las fotos, en placas de vidrio, por lo general, de 13 por 18 cent\u00edmetros. En una de las fotos del mercado central de S\u00e3o Paulo, que tom\u00f3 en 1919, \u00e9l anot\u00f3: &#8220;Gran profusi\u00f3n de ra\u00edces, hierbas y frutas medicinales se hallan expuestas para la venta en esos puestos sin el menor escr\u00fapulo ni higiene, sin prospectos, etc.&#8221;. Uno de los sobres contiene el negativo de un desaparecido parque del barrio de Vila Mariana, en S\u00e3o Paulo, con la siguiente observaci\u00f3n: &#8220;Dos hermosos copayeros en Bosque da Sa\u00fade, que fue loteado, en lugar de ser aprovechado como parque de S\u00e3o Paulo&#8221;. &#8220;Hoehne era cr\u00edtico de la pol\u00edtica de urbanizaci\u00f3n de la ciudad&#8221;, sostiene Luiz Barretto, el arquitecto a cargo del sector de documentaciones del IBt, quien coordina la organizaci\u00f3n de ese archivo de im\u00e1genes. Tal como hiciera Hoehne, Barretto se basa en lo que ve para repensar la ciudad: &#8220;Si todav\u00eda existiese un bosque ah\u00ed, seguramente se producir\u00edan menos inundaciones en la zona de la avenida Ricardo Jafet&#8221;.<\/p>\n<p>Barreto comenz\u00f3 a partir de 2007 a abrir los centenares de sobres guardados en dos antiguos armarios, los cuales conten\u00edan los negativos fotogr\u00e1ficos en vidrio, algunos ya rajados, que hibernaban luego de algunos esfuerzos an\u00f3nimos por organizarlos. \u00c9l consider\u00f3 que podr\u00eda ordenar todo aquello por ser tambi\u00e9n fot\u00f3grafo y haber estudiado restauraci\u00f3n de fotograf\u00edas y conservaci\u00f3n de documentos hist\u00f3ricos. Ahora, los comentarios sobre las fotos, escritos en los sobres, se encuentran digitalizados y los negativos ordenados en peque\u00f1as cajas pl\u00e1sticas, cada uno de ellos protegido por un sobre de papel alcalino que se abre en cruz, eliminando el contacto manual directo con el vidrio. Casi la mitad de la colecci\u00f3n fue restaurada e higienizada, y 700 im\u00e1genes se encuentran digitalizadas. Hoehne tom\u00f3 la mayor\u00eda de las fotograf\u00edas, aunque tambi\u00e9n hay trabajos de otros naturalistas y fot\u00f3grafos.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda m\u00e1s antigua, que data de 1918, retrata el huerto Oswaldo cruz, del que Hoehne se encarg\u00f3 en el Instituto Butantan, en S\u00e3o Paulo, luego de haber sido jefe de jardineros del Museo Nacional de R\u00edo de Janeiro y participado en las expediciones del mariscal C\u00e2ndido Rondon por el interior de Mato Grosso. En S\u00e3o Paulo, tambi\u00e9n ayud\u00f3 en la implantaci\u00f3n del huerto del Museo Paulista y en el orquideario del estado, que forma parte del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de S\u00e3o Paulo, otra de sus obras. Era alto y espigado, de rostro afilado, y gozaba del prestigio que le confirieron sus realizaciones y su trabajo incesante. Obtuvo el t\u00edtulo de doctor <em>honoris causa <\/em>por la Universidad de G\u00f6ttingen en 1929 y fue el primer director del Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo, pero no se qued\u00f3 detr\u00e1s de un escritorio e incluso integr\u00f3 varias expediciones. Al retirarse del Bot\u00e1nico, 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1952 \u2014\u00a0siete a\u00f1os antes de fallecer, a los 77 a\u00f1os \u2014, hab\u00eda recolectado alrededor de 10 mil especies de plantas y escrito 600 art\u00edculos dirigidos a bot\u00e1nicos y al p\u00fablico en general.<\/p>\n<p>&#8220;Hoehne fue un conservacionista cuando ni siquiera se mencionaba tal tema, all\u00e1 por los lejanos 1930 a 1950. Aquello podr\u00eda considerarse com\u00fan hoy en d\u00eda, pero en aquella \u00e9poca, cuando la principal preocupaci\u00f3n era el crecimiento econ\u00f3mico del pa\u00eds, \u00e9se era un tema escasamente abordado&#8221;, comenta F\u00e1bio de Barros, investigador del orquideario del IBt. &#8220;Hoehne tambi\u00e9n fue un divulgador cient\u00edfico cuando eso, al menos en Brasil, era poco valorado. Escribi\u00f3 decenas de art\u00edculos publicados en peri\u00f3dicos y revistas no cient\u00edficas, adem\u00e1s de libros, y organiz\u00f3 cursos en el Jard\u00edn Bot\u00e1nico para el p\u00fablico en general&#8221;. Para finalizar, Barros destaca la preocupaci\u00f3n de Hoehne por las posibilidades de aplicaci\u00f3n art\u00edstica y pr\u00e1ctica de las plantas brasile\u00f1as. Leyendo a Hoehne, \u00e9l encontr\u00f3 frecuentes propuestas para utilizar im\u00e1genes de hojas y flores en vitrales, azulejos y pisos.<\/p>\n<p>Las fotograf\u00edas est\u00e1n enriqueciendo la historia de algunos lugares de S\u00e3o Paulo. Una de ellas proporciona una mejor comprensi\u00f3n acerca de por qu\u00e9 la Estrada das L\u00e1grimas [Carretera de las L\u00e1grimas], cercana al comienzo de la autopista Anchieta, lleva ese nombre: debido a una higuera que era conocida como \u00e1rbol de las l\u00e1grimas. All\u00ed era d\u00f3nde las mujeres se desped\u00edan de los maridos que part\u00edan en largos viajes por el interior paulista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 2.400 fotograf\u00edas, Frederico Hoehne brinda una mirada aguzada del siglo XX","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[282,310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90368","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-botanica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90368\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90368"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}