{"id":90369,"date":"2011-09-03T00:00:00","date_gmt":"2011-09-03T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/09\/01\/israel-klabin-capitalismo-verde-2\/"},"modified":"2017-02-23T18:12:40","modified_gmt":"2017-02-23T21:12:40","slug":"israel-klabin-capitalismo-verde-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/israel-klabin-capitalismo-verde-2\/","title":{"rendered":"Israel Klabin: Capitalismo verde"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-154206\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/Israel-Klabin_Leo-Ramos1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/Israel-Klabin_Leo-Ramos1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/Israel-Klabin_Leo-Ramos1-120x248.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/Israel-Klabin_Leo-Ramos1-250x517.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos<\/span>A Shimon bar Yochai, rabino y cabalista hebreo del siglo II d.C., le gustaba relatar la historia del barco abarrotado de hombres que navegaba pl\u00e1cidamente hasta que uno de ellos comenz\u00f3 a perforar un agujero debajo. Al verlo, los dem\u00e1s protestaron: &#8220;\u00bfQu\u00e9 es lo que haces?\u00a0\u00a1Det\u00e9nte!&#8221; El hombre retruc\u00f3: &#8220;\u00bfA ustedes qu\u00e9 les importa?&#8221; Estoy agujereando debajo de mi sitio&#8221;. Oy\u00f3 entonces una lecci\u00f3n: &#8220;Eres tonto. Claro que nos incumbe, ya que hundir\u00e1s el barco y todos nos ahogaremos&#8221;. Para rematar la historia, el rabino predicaba: &#8220;Cada decisi\u00f3n y actitud que tomamos no nos afecta solamente a nosotros mismos, sino a toda la humanidad&#8221;. Afortunadamente, todav\u00eda hay quienes piensan como \u00e9l. &#8220;Vivimos y construimos nuestro mundo con la sensaci\u00f3n de que los recursos naturales son infinitos, pero debemos recordar que no es el planeta el que se encuentra amenazado, sino la vida humana en su h\u00e1bitat. Queda por definir si comandaremos ese proceso o si estaremos obligados a actuar o perecer a merced de la furia de la naturaleza&#8221;, advierte el ambientalista Israel Klabin, presidente de la Fundaci\u00f3n Brasile\u00f1a para el Desarrollo Sostenible (FBDS), creada por \u00e9l en 1992 al amparo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, la R\u00edo 92. Durante el presente mes, Klabin presenta <em>A urg\u00eancia do presente<\/em>, con el subt\u00edtulo <em>Biograf\u00eda da crise ambiental<\/em>, un libro donde rememora su trayecto de empresario a ambientalista y plantea un debate sobre la agenda del medio ambiente para el presente y el futuro. &#8220;Siempre me preocup\u00f3 la cuesti\u00f3n ambiental&#8221;, asegura. Luego de estudiar ingenier\u00eda y realizar su m\u00e1ster en matem\u00e1ticas y qu\u00edmica, viaj\u00f3 a Francia, donde se doctor\u00f3 en el Institut des Sciences Politiques, en Par\u00eds. Al regresar, trabaj\u00f3 en proyectos de desarrollo en la Comisi\u00f3n Mixta Brasil-Estados Unidos y contribuy\u00f3 para la fundaci\u00f3n de la Sudene (la Superintendencia para el Desarrollo del Nordeste) y el Instituto Superior de Estudios Brasile\u00f1os (Iseb). A los 30 a\u00f1os, ante la muerte de su padre, asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la empresa familiar, Klabin Irm\u00e3os &amp; Cia, productora de papel, celulosa, cer\u00e1micos, azulejos y sisal. &#8220;Ah\u00ed implement\u00e9 toda la parte de la sostenibilidad&#8221;, recuerda. Permaneci\u00f3 como socio gerente de la empresa hasta 1988, cuando &#8220;dej\u00f3 de ser empresario&#8221; para retornar al mundo acad\u00e9mico como miembro del consejo de desarrollo de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo) y del consejo internacional de la Universidad de Tel Aviv, en Israel. Entre 1979 y 1980, fue alcalde de R\u00edo de Janeiro. Actualmente, como director de la FBDS, es un respetado interlocutor en debates sobre el clima y medio ambiente, y hace de enlace entre la c\u00fapula empresarial y el Estado, a quienes acicatea con determinaci\u00f3n para que se coloque en el tapete la discusi\u00f3n acerca de las posibilidades del &#8220;desarrollo sostenible&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Actualmente, la referencia al medio ambiente se ha convertido en un modismo, un concepto que abarca tanto investigaciones serias como ingenuidad e incluso oportunismo. \u00bfCu\u00e1l es su visi\u00f3n acerca del ecologismo?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>El ecologismo constituye un concepto que se est\u00e1 consolidando, sustentado por una base multilateral y multidisciplinaria. Nominar todos esos movimientos, que pueden ser pol\u00edticos, \u00e9ticos o cient\u00edficos, es lo menos importante. Lo fundamental es establecer las pautas que constituir\u00e1n el modelo de vida futuro. El trabajo del ambientalista representa una visi\u00f3n de futuro. Hace 20 a\u00f1os, cuando comenzamos con la Fundaci\u00f3n Brasile\u00f1a para un Desarrollo Sostenible (FBDS), nadie ten\u00eda idea de qu\u00e9 se trataba ese desarrollo sostenible. Al cabo, constituye una contradicci\u00f3n, ya que el desarrollo presenta una din\u00e1mica, mientras que la sostenibilidad requiere de una postura m\u00e1s est\u00e1tica. C\u00f3mo construir un modelo que nos beneficie, que integre crecimiento econ\u00f3mico, inclusi\u00f3n social y conciencia del l\u00edmite del capital natural: todav\u00eda no resulta evidente en la pr\u00e1ctica este tr\u00edpode basal de la sostenibilidad, este <em>triple bottom line<\/em>. Durante todos estos a\u00f1os he visto empresas y gobiernos que se esfuerzan por comprender las pr\u00e1cticas que nos acercan al ideal de lo sostenible, aunque con acciones insuficientes. &#8220;Sostenible&#8221; a\u00fan resulta una cualidad abstracta. Yo mismo no dejo de repensar esta expresi\u00f3n, &#8220;desarrollo sostenible&#8221;, utilizada en exceso y frecuentemente mal empleada. Necesitamos pensar el dise\u00f1o de un nuevo modelo econ\u00f3mico que asegure la permanencia de los medios naturales, y poco o nada podr\u00e1 hacerse si no entendemos que \u00e9stos son finitos. Del mismo modo, el concepto del exceso de emisiones por encima de la capacidad de absorci\u00f3n del planeta representa uno de los fundamentos cr\u00edticos del ecologismo, un problema que ya comenzaba a cobrar relevancia all\u00e1 por el final del siglo XIX, con la Revoluci\u00f3n Industrial. Sabemos que para el 2050 seremos m\u00e1s de 9 mil millones de habitantes y reci\u00e9n entonces, se equilibrar\u00e1 el avance del impacto demogr\u00e1fico. Por consiguiente, el ecologismo representa la previsi\u00f3n de todos los modelos para enfrentar ese futuro. Es un pensamiento prospectivo que nos obliga a repensar la matriz energ\u00e9tica, el concepto y los mecanismos utilizados actualmente para el desarrollo y el propio modelo de gobierno democr\u00e1tico, que se revela incapaz para establecer las acciones urgentes que la humanidad necesita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfC\u00f3mo ha evolucionado la agenda ambiental brasile\u00f1a?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Lentamente, ya que durante un buen tiempo el pa\u00eds ignor\u00f3 la relevancia de tal agenda, permitiendo los modelos anacr\u00f3nicos de desarrollo, lo cual ayuda al empresariado a no sentirse responsable, continuando con esa &#8220;comodidad&#8221; que est\u00e1 dada por la escasez de pol\u00edticas p\u00fablicas en el \u00e1rea ambiental. En 1972, el gobierno brasile\u00f1o lleg\u00f3 hasta el punto de declarar: &#8220;Que venga la poluci\u00f3n. Las industrias contaminantes que deseen establecerse en Brasil ser\u00e1n bienvenidas&#8221;. Para 1992 eso ya no era posible y en 2012 ser\u00eda inimaginable expresar algo semejante. Poco a poco estamos construyendo una consciencia colectiva de que atravesamos un momento cr\u00edtico en cuanto al modelo econ\u00f3mico y la matriz energ\u00e9tica. Sobre todo en el sector econ\u00f3mico privado, la conciencia acerca de la necesidad de avanzar en lo que se denomina una econom\u00eda verde es cada vez mayor y no estoy hablando de &#8220;verdes idealistas&#8221;. Brasil supo apropiarse muy r\u00e1pidamente de las evoluciones tecnol\u00f3gicas y conceptuales que surgen y alimentan el desarrollo econ\u00f3mico, siguiendo el patr\u00f3n de lo hecho por China con su asimilaci\u00f3n de la modernidad. Entre 1992 y 2002, la evoluci\u00f3n de las pautas negativas, es decir, el gran aumento de las emisiones y sus consecuencias en cuanto a los cambios clim\u00e1ticos, super\u00f3 el esfuerzo en la b\u00fasqueda de soluciones, lo cual brinda una noci\u00f3n del escaso espacio ocupado por esos preceptos en el marco de la agenda nacional, aunque no se puede negar que se encuentra en crecimiento. Incluso, Brasil se encuentra en una situaci\u00f3n privilegiada, debido a varios factores naturales, aunque actualmente nadie cuenta con privilegios, dado que todas las consecuencias son planetarias. Debemos reducir r\u00e1pidamente el uso de fuentes f\u00f3siles de energ\u00eda y la prioridad es la eficiencia energ\u00e9tica. Eso implica un cambio en el modo de vida, porque tenemos que disciplinarnos para racionalizar y otorgar mayor eficiencia al uso de la energ\u00eda disponible. \u00c9ste es el precio m\u00ednimo que la humanidad deber\u00e1 pagar, especialmente pa\u00edses como Estados Unidos y China. Sobre todo, la gente necesita comprender que los problemas clim\u00e1ticos y ambientales que enfrentamos son el resultado de los modelos econ\u00f3micos, de gobierno, de modelos de consumo, de transporte, en fin, de la forma como vivimos. El proceso de evoluci\u00f3n pasa necesariamente por las responsabilidades globales, de los gobiernos y empresas, aunque tambi\u00e9n, y principalmente, por una reeducaci\u00f3n de la forma de vivir. Urge la creaci\u00f3n de una nueva \u00e9tica de inclusi\u00f3n social, que prevea seguridad energ\u00e9tica, acceso a los alimentos, al agua, a la vivienda y, por sobre todo, a la educaci\u00f3n. Esto es, un nuevo modelo de desarrollo que extienda sus beneficios para las generaciones futuras. Algunos pa\u00edses ya comprenden que el crecimiento econ\u00f3mico deviene de la evoluci\u00f3n del conocimiento. La sociedad del conocimiento est\u00e1 surgiendo como factor racional y fundamental para un desarrollo sostenible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-96510\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img22.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img22.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img22-120x248.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img22-250x517.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">leo ramos<\/span><em>\u00bfQu\u00e9 rol ocupan los empresarios en ese proceso?\u00a0S\u00e9 que a usted no le agrada que le digan empresario&#8230;<br \/>\n<\/em><\/strong>Es cierto. Vivo gracias a la empresa, pero siento orgullo porque se trata de la mayor reforestadora brasile\u00f1a. Sin embargo, hace 20 a\u00f1os cre\u00ed que deb\u00eda escindirme total y absolutamente de mis ra\u00edces familiares y empresariales, as\u00ed como eventualmente tambi\u00e9n de mi formaci\u00f3n t\u00e9cnico-cient\u00edfica. Mi carrera, en mi juventud, estaba enfocada en una posibilidad acad\u00e9mica, pero surgieron problemas familiares y me vi obligado a realizar un interludio empresarial. Cuando me inclin\u00e9 por ese desaf\u00edo de una visi\u00f3n prospectiva, comprend\u00ed que tendr\u00eda que aislarme de aquel pasado para contar con libertad creativa y cr\u00edtica y no desear establecer v\u00ednculos con ning\u00fan sector, ni siquiera el ambiental. Esto, no obstante, no me hace renegar, por ejemplo, de las ganancias, al que tomo como una medida de eficiencia. Las ganancias como motor de un mercado de consumo superfluo son da\u00f1inas, tanto como cuando se las utilizas o se originan en un juego especulativo, que no es productivo para la sociedad. Por lo tanto, lo que nos est\u00e1 faltando en realidad es un valor de referencia. Cuando hablamos de &#8220;ganancias&#8221;, nos referimos a un cierto valor monetario que ya no existe. La referencia en d\u00f3lares o en euros ya no existe, estamos atravesando una etapa cr\u00edtica de un ciclo econ\u00f3mico que s\u00f3lo subsistir\u00e1 de recrearse una moneda real que se encuentre avalada por recursos naturales renovables y no renovables. Es decir, una moneda anclada en un sistema de utilidades cuyo destino espec\u00edfico sea el aumento de la riqueza global. Deber\u00edamos firmar otro tratado de Bretton Woods, una conferencia que remodele el sistema macroecon\u00f3mico bas\u00e1ndose en la sostenibilidad ambiental del planeta. El vector no se denominar\u00eda moneda, sino medio ambiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfLos empresarios brasile\u00f1os est\u00e1n preparados para eso?\u00a0\u00a0<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Ha habido una evoluci\u00f3n significativa, pero la cuesti\u00f3n ambiental todav\u00eda es perif\u00e9rica en el \u00e1mbito empresarial, no ha llegado al coraz\u00f3n de las empresas. Lo que se acord\u00f3 denominar como sostenibilidad se encuentra en el departamento de <em>marketing<\/em>, pero no comporta algo central en las decisiones empresariales. Al empresario le incumbe no s\u00f3lo evolucionar en el sentido de la sostenibilidad de sus operaciones, sino tambi\u00e9n extender su acci\u00f3n para que el gobierno tambi\u00e9n adopte pr\u00e1cticas\u00a0 que avalen esa sostenibilidad. El problema de la formaci\u00f3n de un modelo pol\u00edtico, \u00e9tico, es de fundamental importancia. Mientras no tengamos una moneda de referencia, un sistema de \u00e9tica gubernamental, una elite consciente y un sistema en el cual la inclusi\u00f3n social no s\u00f3lo sea un proyecto fiscal, sino que contemple a todo el sistema econ\u00f3mico, no llegaremos enteros al 2050. Si la visi\u00f3n de un pol\u00edtico se circunscribe a los meros cuatro a\u00f1os de su mandato y a las elecciones, la visi\u00f3n de los empresarios, al menos en su mayor\u00eda, se encuentra en el <em>bottom line<\/em>, en la utilidad final. Ahora bien, en tanto y en cuanto el consumidor le exija al productor un comportamiento ambientalmente saludable, es decir, sostenibilidad, se producir\u00e1n cambios. El acuerdo entre el consumidor y el productor en el uso de sus activos para obtener rentabilidad resulta relevante. El empresariado brasile\u00f1o a\u00fan no se ha visto obligado a tomar acciones en ese sentido porque el concepto de empresa es el de producir para un mercado. Si el mercado demanda, la empresa responde. Entonces, resulta muy importante la educaci\u00f3n del consumidor. En la medida en que el consumidor exija un comportamiento distinto por parte de la empresa, \u00e9sta tendr\u00e1 que atenderlo. \u00c9se es el buen empresario, y \u00e9se es el buen consumidor. Pero el empresario tambi\u00e9n debe atender su proceso industrial, lo cual implica la necesidad de un acuerdo entre las industrias y las universidades, para conjugar los recursos cient\u00edficos con la pr\u00e1ctica empresarial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Esa uni\u00f3n es deseable, pero no siempre sucede.<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Las empresas no siempre cuentan con la amplitud de visi\u00f3n y seguridad necesarias como para realizar las inversiones sostenibles que las har\u00edan encaminarse hacia un futuro viable. Aqu\u00ed va una cr\u00edtica al modelo tributario. En cualquier pa\u00eds del mundo en que la innovaci\u00f3n constituy\u00f3 el motor de los ciclos econ\u00f3micos hubo modelos tributarios que lo permitieron. Se necesita motivar al empresariado para llevar adelante ese proyecto. Actualmente, Brasil es un catalizador de cerebros disponibles en otros pa\u00edses a los que les agradar\u00eda mucho venir a trabajar aqu\u00ed. Existen aqu\u00ed centros admirables que pueden proporcionar soluciones. Pero el modelo tributario no ayuda. El empresariado debe bregar por otro modelo que promueva la innovaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfY c\u00f3mo reacciona el ambiente universitario ante ese movimiento?\u00a0Algunos vislumbran un aislamiento de la universidad.<\/strong><em><br \/>\n<\/em>El pecado se encuentra de los dos lados: cada uno rechaza el acercamiento con el otro. Una de las utilizaciones de la rentabilidad que considero de mayor utilidad ser\u00eda en el \u00e1mbito universitario, mediante un empresariado que crease su propia materia prima humana dentro de esas instituciones. Las universidades p\u00fablicas se encuentran en un estado de aislamiento catastr\u00f3fico, porque sostienen el viejo concepto notarial de que la universidad debe crear inteligencia para el servicio p\u00fablico, cuando deber\u00eda hallarse \u00edntimamente conectada con la realidad productiva, de gesti\u00f3n, con la realidad social, una integraci\u00f3n entre el empresariado, la universidad y el propio gobierno. Si esto ocurriese, se adelantar\u00eda mucho en cuanto a tecnolog\u00edas avanzadas, en materia de gesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>No siempre a los empresarios les agrada la intervenci\u00f3n del Estado&#8230;<\/strong><em><br \/>\n<\/em>S\u00ed, pero en cuanto a la cuesti\u00f3n ambiental el Estado debe tener una presencia absoluta, aunque consciente de ser un intermediario. El Estado, as\u00ed como las empresas y las universidades, tienen sus l\u00edmites. Aunque vivimos en una sociedad en la que este l\u00edmite debe ser lo bastante fluido como para que todos puedan convivir. El Estado debe constituir el nexo de &#8220;uni\u00f3n&#8221; de todos los actores que conforman la sociedad y el regulador de la distribuci\u00f3n de la riqueza. Existen, sin embargo, el gobierno y el Estado, dos entidades diferentes. Lo que ha sucedido es que el gobierno ha utilizado los activos del Estado, incluso los recursos naturales, en forma perversa. El gobierno debe adaptarse a los proyectos a largo plazo, y no circunscribirse a los cuatro a\u00f1os del mandato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfUsted aboga por una modificaci\u00f3n del modelo de gobierno democr\u00e1tico?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Los gobiernos nacionales deben comprender que en los \u00faltimos 30 a\u00f1os han pasado a tener una relaci\u00f3n de responsabilidad global. La democracia, tal como nos hallamos habituados a verla es un modelo de gobernanza. Sin embargo, yo concibo a la democracia m\u00e1s en el sentido de una preeminencia de los valores human\u00edsticos. \u00bfSe defienden estos valores, para la promoci\u00f3n de esa misma democracia?\u00a0Creo que a ellos, as\u00ed como al mantenimiento de los recursos vitales para las pr\u00f3ximas generaciones, no se los est\u00e1 protegiendo adecuadamente. Lo que necesitamos es un centro de decisiones que posea efectivamente una visi\u00f3n prospectiva. La preservaci\u00f3n de los activos ambientales de las selvas tropicales resulta de vital importancia para el futuro, no s\u00f3lo de Brasil, sino de todo el planeta. Es la integraci\u00f3n de los factores nacional y global. Cuando el factor nacional se contrapone con la superaci\u00f3n de los problemas globales, se nos presentan serios problemas, tal como puede comprobarse, por ejemplo, en los casos de Estados Unidos y China, que no comprendieron la importancia de modificar sus matrices energ\u00e9ticas, porque los problemas nacionales llevan a que sus gobiernos no cuenten con la fortaleza como para modificar el modelo energ\u00e9tico a cualquier costo. Entonces, \u00bfeso es democracia&#8221; Creo que se trata de una democracia que incluye a pocos, aunque da\u00f1a a todos. No existe soluci\u00f3n posible en un mundo donde las naciones toman las decisiones enfocadas seg\u00fan sus propias conveniencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96511\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img32.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img32.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img32-120x248.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4500img32-250x517.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">leo ramos<\/span>Brasil cuenta con un inmenso excedente de energ\u00edas limpias, aunque se encuentran en sitios estrat\u00e9gicamente complejos, de gran impacto ambiental, tal como sucede con la Amazonia. \u00bfC\u00f3mo lidiar con ese dilema?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Por peor que sea el peligro, y que me perdonen mis amigos ecologistas, pero me inclino por la utilizaci\u00f3n del potencial energ\u00e9tico limpio de la Amazonia, aunque de manera sostenible. Debemos ser responsables. Cuando se dice que la represa de Belo Monte, en Par\u00e1, cuenta con una capacidad de generaci\u00f3n de 11 mil megavatios, eso no es cierto, ya que la variaci\u00f3n del flujo h\u00eddrico del r\u00edo nos otorgar\u00e1 menos de 4 mil megavatios, es decir, resulta antiecon\u00f3mica. Adem\u00e1s, los estudios revelan que contamos con un potencial e\u00f3lico mucho mayor que el h\u00eddrico y que todav\u00eda no fue aprovechado. \u00bfPor qu\u00e9 no comenzamos por ah\u00ed&#8221; Tambi\u00e9n contamos con un potencial solar gigantesco. \u00bfPor qu\u00e9 no avanzar en cuanto a investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n para utilizarlo&#8221; Existen incluso muchas otras fuentes. \u00bfPor qu\u00e9 no las aprovechamos&#8221; Bueno, esto se encuentra relacionado con el proceso de decisi\u00f3n del gobierno, cada vez m\u00e1s complejo, y la conexi\u00f3n entre pol\u00edtica y medio ambiente se encuentra en una fase de transici\u00f3n entre generaciones. Si uno le pregunta a un joven, \u00e9ste se identificar\u00e1 como ambientalista. Si le preguntamos a un productor agropecuario de Mato Grosso, responder\u00e1 como un ruralista en el peor sentido de la expresi\u00f3n. Las nuevas generaciones saben lo que quieren, pero no c\u00f3mo lograrlo. Entonces el dilema pol\u00edtico, tal como dijera Fernando Henrique Cardoso, no es qu\u00e9 hacer, sino c\u00f3mo hacerlo. Basta con ver el \u00e9xito de una candidatura inviable tal como sucedi\u00f3 con Marina Silva, para percibir que existe algo nuevo en el aire y una fascinaci\u00f3n universal en las nuevas generaciones por la preservaci\u00f3n del medio ambiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfLa pol\u00edtica est\u00e1 perjudicando al nuevo C\u00f3digo Forestal?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Los debates no deben estar supeditados a las disputas partidarias o a demostraciones de fuerza por parte de uno u otro eslab\u00f3n de la cadena pol\u00edtica, ni tampoco privilegiar la agenda de los actores econ\u00f3micos. Al fin de cuentas, el formato definitivo del nuevo C\u00f3digo Forestal es un tema demasiado serio como para ser objeto de pulseadas que poco tienen que ver con el verdadero inter\u00e9s nacional. Por eso, resulta bastante alentador ver a la presidenta Dilma se\u00f1alar su intenci\u00f3n de vetar la chocante propuesta de amnist\u00eda al desmonte, que una vez aprobada funcionar\u00eda como una se\u00f1al para el avance del desmonte. Tambi\u00e9n resulta fundamental reglamentar el control de la explotaci\u00f3n de la selva desde el \u00e1mbito federal. El hecho de permitirles a los estados y municipios que determinen los l\u00edmites aceptables para el desmonte en sus territorios constituye una f\u00f3rmula para el desastre. Sin embargo, el gobierno federal no puede permitir el desmonte pensando que amplificar\u00e1 y democratizar\u00e1 el acceso a la tierra, y que eso generar\u00e1\u00a0 un supuesto aumento de la productividad del sector agropecuario. Se trata de la misma precauci\u00f3n que debemos tener con la cuesti\u00f3n de la reforma agraria, que est\u00e1 teniendo un efecto perjudicial sobre el medio ambiente porque se implementa en regiones equivocadas: la mayor parte de las ocupaciones se encuentra en regiones forestadas que pasan inmediatamente a ser taladas. Brasil cuenta con excedente de tierras, excedente de tierras cultivables y, con el empleo de las nuevas tecnolog\u00edas, no resulta necesario el desmonte. Es necesaria una actitud racional en cuanto a la reforma agraria, que integre al hombre a la tierra de una manera moderna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera la inclusi\u00f3n social influye en la cuesti\u00f3n ambiental?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Ninguna actividad econ\u00f3mica o ambiental puede existir sin considerar la inclusi\u00f3n social. Se trata de algo m\u00e1s que caridad, una realidad a la cual la rentabilidad deber\u00e1 permanecer condicionada. El desarrollo futuro no podr\u00e1 alcanzarse solamente con el aumento de las rentas individuales, sino tambi\u00e9n con la redistribuci\u00f3n de las riquezas globales. Los estratos m\u00e1s pobres podr\u00e1n ser el motor del nuevo modelo de desarrollo, un factor del cual todav\u00eda no se tiene conciencia. Pero es un factor importante: el concepto de sostenibilidad involucra, tambi\u00e9n, la inclusi\u00f3n responsable, por intermedio de la cual el gobierno y los ciudadanos dividen responsabilidades sobre los bienes comunes. En esa interacci\u00f3n, las empresas paulatinamente percibir\u00e1n que pueden constituir un instrumento de reforma del concepto de ganancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfEso es lo que sucede con la ascensi\u00f3n de las nuevas clases sociales brasile\u00f1as?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>En ese caso, creo que funciona al rev\u00e9s. Las clases C y D, emergentes, intentan ser consumidoras &#8220;moduladas&#8221; por el consumo de los ricos, lo cual comporta un error. La clase media debe comenzar a ser exigente en materia de certificaci\u00f3n. Algunos supermercados ya se encuentran preocupad\u00edsimos con ello. Hay productos que ya no son adquiridos por no hallarse certificados. O tambi\u00e9n, las bolsas pl\u00e1sticas que est\u00e1n siendo sustituidas. El consumidor est\u00e1 actuando y su presi\u00f3n producir\u00e1 un grado mayor de sostenibilidad en las propias empresas productoras, es decir, adaptando la producci\u00f3n a la demanda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>Las iniciativas globales, tales como el Protocolo de Kyoto, \u00bfrevelan los l\u00edmites para la adopci\u00f3n de una &#8220;pol\u00edtica exterior&#8221; ambiental?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Sin duda. Los pa\u00edses ricos establecieron sus altos patrones de confort y bienestar a partir de procesos productivos que est\u00e1n poniendo en riesgo los mecanismos de adecuaci\u00f3n del planeta a la vida humana. Y los pa\u00edses en desarrollo van por el mismo camino, declarando su derecho moral a la contaminaci\u00f3n, aumentando todav\u00eda m\u00e1s la demanda energ\u00e9tica. El atolladero pol\u00edtico entre esos dos grupos de pa\u00edses viene desde las reuniones del Protocolo de Kioto, cuando se establecieron obligaciones diferenciadas: los pa\u00edses ricos deber\u00edan limitar sus emisiones, pero las metas no resultaron para nada ambiciosas y en la pr\u00e1ctica no exist\u00edan sanciones. Para los pa\u00edses en desarrollo las obligaciones eran a\u00fan menores, pues el deseo de alcanzar un estatus econ\u00f3mico m\u00e1s elevado fue m\u00e1s importante que la preocupaci\u00f3n por la salud de la atm\u00f3sfera y la estabilidad clim\u00e1tica. El sistema de Kioto muri\u00f3. Isaiah Berlin, uno de mis gur\u00faes, advert\u00eda que el nacionalismo era &#8220;el bast\u00f3n torcido de la humanidad&#8221;. Necesitamos crear un mundo posnacionalista. El consenso es imposible y la multilateralidad inviable. Unificar 192 pa\u00edses en una postura \u00fanica al respecto de la pol\u00edtica clim\u00e1tica es una ilusi\u00f3n. Resulta m\u00e1s productivo construir acuerdos entre grupos de pa\u00edses, o entre pa\u00edses, o al menos entre aquellos pa\u00edses que m\u00e1s contaminan, entre los desarrollados y los emergentes. Lo que pregonan los expertos es invertir en la practicidad pol\u00edtica de las cuestiones globales. En lugar de enfocarnos en legislaciones globales, tratemos lo que ata\u00f1e a \u00e1reas comunes a todos, tales como energ\u00eda, transporte y agua. Brasil se encuentra en una posici\u00f3n privilegiada para ser quien proponga eso, pues cuenta con todos los activos necesarios como para expresar que no existe m\u00e1s espacio para un debate de regulaci\u00f3n pol\u00edtica, sino de regulaci\u00f3n sectorial. Este es el nuevo camino que estamos transitando. Actualmente estamos trabajando en una energ\u00eda para todos, es decir, una redistribuci\u00f3n de los activos energ\u00e9ticos mediante una modificaci\u00f3n arancelaria, y la conformaci\u00f3n de un fondo que permita la inclusi\u00f3n social de los menores consumidores y la penalizaci\u00f3n para los grandes consumidores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong>\u00bfUsted es optimista con respecto al futuro?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Lo soy, porque considero que toda crisis crea una posibilidad. De eso se trata la historia del hombre. Esta crisis puede ser altamente productiva para lograr un mundo mejor. Soy lo suficientemente viejo como para haber atravesado por muchas crisis y todas terminaron por resolverse para mejor.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El ex empresario discute el futuro ecol\u00f3gico con optimismo\r\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[294,269,331],"coauthors":[117],"class_list":["post-90369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-economia-es","tag-ambiente-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90369"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}