{"id":90370,"date":"2011-09-01T00:00:00","date_gmt":"2011-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/09\/01\/el-mapa-de-las-hepatitis\/"},"modified":"2017-02-22T15:13:52","modified_gmt":"2017-02-22T18:13:52","slug":"el-mapa-de-las-hepatitis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-mapa-de-las-hepatitis\/","title":{"rendered":"El mapa de las hepatitis"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96499\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4501img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4501img11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4501img11-120x94.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4501img11-250x195.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">TRATAMiENTO DIGITAL en FOTOS por EDUARDO CESAR<\/span>Finalmente, Brasil est\u00e1 conociendo las dimensiones de un grave\u00a0 problema de salud a la que los expertos han denominado como enfermedad silenciosa: las hepatitis virales, afecciones que presentan id\u00e9nticos s\u00edntomas cl\u00ednicos, aunque son causadas por distintos tipos de virus que se alojan en el h\u00edgado y provocan una inflamaci\u00f3n que lo da\u00f1a. El jueves 28 de julio, D\u00eda Mundial de la Hepatitis, el Ministerio de Salud dio a conocer los resultados del mayor estudio nacional ya realizado sobre estas enfermedades. Durante siete a\u00f1os, un batall\u00f3n con casi mil investigadores dirigidos por la hepat\u00f3loga Leila Beltr\u00e3o Pereira y por el epidemi\u00f3logo Ricardo Ximenes, ambos de la Universidad de Pernambuco (UPE), y por la bioqu\u00edmica Regina Moreira, del Instituto Adolfo Lutz, de S\u00e3o Paulo, entrevist\u00f3 y extrajo muestras de sangre de 26.102 personas de todas las capitales brasile\u00f1as y del Distrito Federal.<\/p>\n<p>El escenario revelado por ese trabajo adquiere contornos m\u00e1s definidos con los recientes hallazgos de otros equipos brasile\u00f1os. En lugar de relevar el \u00edndice de personas infectadas entre la poblaci\u00f3n, el grupo del m\u00e9dico y bioqu\u00edmico Jo\u00e3o Renato Rebello Pinho, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), estudi\u00f3 las comunidades dispersas por el pa\u00eds en las cuales se sabe que el \u00edndice de infecci\u00f3n es elevado, con el objeto de mapear las variedades del virus en circulaci\u00f3n. Otro trabajo, del cual participaron investigadores de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), proyect\u00f3 la evoluci\u00f3n de los \u00edndices de hepatitis para el final de esta d\u00e9cada. Analizados en conjunto, estos resultados pueden orientar con mayor precisi\u00f3n el combate contra las hepatitis.<\/p>\n<p>Las conclusiones preliminares del relevamiento poblacional, la <em>Encuesta nacional de incidencia de las hepatitis virales<\/em>, revelan una mejora en cuanto al cuadro reportado anteriormente por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). La agencia internacional clasificaba a Brasil con alta incidencia de casos de hepatitis A; baja de hepatitis B, con excepci\u00f3n de la regi\u00f3n norte, en donde ser\u00eda elevada; e intermedia de hepatitis C. Seg\u00fan el estudio solicitado por el ministerio, la incidencia de las tres formas m\u00e1s comunes de hepatitis oscila entre moderada \u2014\u00a0en el caso del tipo A en las regiones norte, nordeste y centro-oeste \u2014\u00a0a baja, tal como ocurre con los tipos B y C, menos frecuentes pero m\u00e1s agresivas. &#8220;Ese trabajo modifica el mapa de las hepatitis en Brasil&#8221;, afirma Leila, coordinadora de la investigaci\u00f3n. &#8220;La concentraci\u00f3n de casos solamente es alta en la Amazonia, como as\u00ed tambi\u00e9n en algunas regiones como la del r\u00edo Javari [en la zona lim\u00edtrofe con Per\u00fa]&#8221;, expresa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207570\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-11-300x279.jpg\" alt=\"016-021_Hepatite_187-1\" width=\"290\" height=\"270\" \/><\/a>El an\u00e1lisis de sangre de 6.468 ni\u00f1os y adolescentes revel\u00f3 que, en promedio, un 39,5% presentaba anticuerpos contra el virus de la hepatitis A, el m\u00e1s frecuente a nivel mundial, que anualmente afecta a 1,4 millones de personas. La detecci\u00f3n de ese anticuerpo se\u00f1ala que ellos ya tuvieron contacto con el agente etiol\u00f3gico de la enfermedad, aunque no significa que estuvieran enfermos al momento de la investigaci\u00f3n. El virus de la hepatitis A, que se transmite mediante el consumo de agua y alimentos contaminados, no provoca da\u00f1os graves en el organismo de ni\u00f1os y adolescentes. Alrededor de la mitad de los infectados no llega a presentar s\u00edntomas. En la otra mitad, luego de 15 a 45 d\u00edas de incubaci\u00f3n, el virus puede provocar fiebre, malestar general, dolor abdominal, piel y ojos amarillentos (ictericia) y orina obscura, del color de la Coca Cola, como consecuencia de una inflamaci\u00f3n pasajera del h\u00edgado. El virus casi siempre se elimina del cuerpo sin necesidad de un tratamiento espec\u00edfico aparte del reposo, aunque existen casos raros, generalmente entre adultos, donde la infecci\u00f3n evoluciona de manera agresiva y ocasiona la muerte en pocas semanas (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-41-300x300.jpg\" target=\"_blank\"><em>ver el <\/em><em>c<\/em><\/a><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-41-300x300.jpg\" target=\"_blank\">uadro<\/a><\/em>). Pasada la fase aguda de la infecci\u00f3n, la persona queda inmunizada contra el virus.<\/p>\n<p>&#8220;Hace veinte a\u00f1os, el porcentaje de ni\u00f1os y adolescentes infectados por el virus de la hepatitis A era de un 90%&#8221;, comenta el hepat\u00f3logo Flair Jos\u00e9 Carrilho, profesor titular de gastroenterolog\u00eda en la Facultad de Medicina de la USP y responsable por parte del estudio realizado en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Uno de los motivos de la reducci\u00f3n de este \u00edndice, en opini\u00f3n del gobierno, se debe a la mejora de las condiciones sanitarias b\u00e1sicas. El n\u00famero de domicilios con agua potable aument\u00f3 de un 78%\u00a0 a un 83% durante la \u00faltima d\u00e9cada y el de residencias con acceso a la red alcantarillado, del 47% al 55%, seg\u00fan surge de la comparaci\u00f3n entre los censos de 2000 y 2010 realizados por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE).<\/p>\n<p>Como cabe imaginarse, la distribuci\u00f3n de los casos de hepatitis A no es homog\u00e9nea. La frecuencia aumenta desde el sur hacia el norte del pa\u00eds \u2014\u00a0va desde un 31% en las capitales sure\u00f1as hasta un 58% en las de la regi\u00f3n norte \u2014, donde las redes de agua potable y alcantarillado son menores. &#8220;Estos n\u00fameros revelan la influencia del acceso al saneamiento, que es menor en estas capitales, lo que favorece la circulaci\u00f3n de los virus&#8221;, sostiene Dirceu Greco, director del Departamento de Enfermedades de Transmisi\u00f3n Sexual, Sida y Hepatitis V\u00edricas del Ministerio de Salud. Actualmente, los t\u00e9cnicos del ministerio, junto con especialistas de diversas regiones, eval\u00faan los costos y beneficios de incluir en el Programa Nacional de Inmunizaci\u00f3n la vacuna contra la hepatitis A, actualmente distribuida solamente en las zonas de alto riesgo. &#8220;Como consecuencia de la reducci\u00f3n de la incidencia de esos casos de hepatitis entre ni\u00f1os y adolescentes, surge el riesgo de que la gente se infecte m\u00e1s tarde en la vida, cuando aumenta la probabilidad de complicaciones&#8221;, opina Greco.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-41.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-207573\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-41-300x300.jpg\" alt=\"016-021_Hepatite_187-4\" width=\"290\" height=\"289\" \/><\/a>El cuadro se vuelve m\u00e1s complejo cuando se analizan los datos de las hepatitis B y C. Los investigadores detectaron en muestras de sangre de 19.634 personas de entre 10 y 69 a\u00f1os de edad, la presencia de tres prote\u00ednas indicadoras de infecci\u00f3n por la cepa B y una por la C. Comprobaron que un 7,4% ya hab\u00eda sido contaminado por el virus B, aunque s\u00f3lo un 0,4% presentaba hepatitis en el momento del estudio, y que un 1,4% hab\u00eda contra\u00eddo el virus C.<\/p>\n<p>A primera vista, estos n\u00fameros resultan m\u00e1s alentadores que los de la OMS, aunque la reducci\u00f3n en los \u00edndices de hepatitis puede que a\u00fan no sea significativa. Los documentos de la OMS se basaban en datos antiguos, provistos por estudios en menor escala \u2014\u00a0generalmente, en dadores de sangre \u2014, y en \u00e1reas restringidas. &#8220;El resultado del relevamiento nacional no constituye una sorpresa para los m\u00e9dicos&#8221;, afirma Fernando Gon\u00e7ales Junior, de la Unicamp. &#8220;Los test realizados en los bancos de sangre ya registraban \u00edndices de infecci\u00f3n activa de un 0,5% para la hepatitis B y 1,4% para la hepatitis C&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>En el marco de un trabajo realizado en colaboraci\u00f3n con investigadores extranjeros y con el gastroenter\u00f3logo Henrique Coelho, de la UFRJ, Gon\u00e7ales recab\u00f3 informaci\u00f3n de 150 art\u00edculos cient\u00edficos latinoamericanos sobre la hepatitis y datos provistos por el sistema de salud de cuatro pa\u00edses (Argentina, Brasil, M\u00e9xico y Puerto Rico) para alimentar un modelo matem\u00e1tico capaz de proyectar la evoluci\u00f3n de la hepatitis C durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os. La tendencia, descrita en un art\u00edculo en la revista <em>Liver Internacional<\/em>, en su edici\u00f3n del mes de julio, indica que la cantidad total de casos aumentar\u00e1, aunque la proporci\u00f3n se mantendr\u00eda estable (alrededor de un 1,5% en el caso de Brasil) en 2021.<\/p>\n<p>La limitaci\u00f3n del estudio nacional, en opini\u00f3n de los expertos, consiste en haber sido realizada solamente con las poblaciones de las capitales y del Distrito Federal, aunque la muestra sea grande y representativa de un cuarto de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. &#8220;El estudio resulta de gran val\u00eda para construir un mapa de esas enfermedades a nivel nacional, pero no podemos olvidarnos que las enfermedades comportan factores socioecon\u00f3micos y ambientales determinantes, en particular la hepatitis A&#8221;, afirma la m\u00e9dica sanitarista Rosangela Gaze, del Laboratorio de Historia, Salud y sociedad de la Facultad de Medicina de la UFRJ. &#8220;La frecuencia de esta clase de hepatitis puede variar bastante, incluso en las capitales&#8221;, dice la investigadora.<\/p>\n<p>De extrapolarse estos \u00edndices a toda la poblaci\u00f3n, se estima que existir\u00edan 3,5 millones de brasile\u00f1os con las formas m\u00e1s graves de la hepatitis \u2014\u00a0alrededor de 800 mil con hepatitis B y 2,7 millones con hepatitis C \u2014, unas seis veces el n\u00famero estimado de portadores del virus del Sida. &#8220;Se trata de una cantidad enorme&#8221;, reconoce Greco, del ministerio. En conjunto, la gente con esas dos formas de hepatitis, que aumentan el riesgo de desarrollar cirrosis y c\u00e1ncer de h\u00edgado en el transcurso de su vida, ocupar\u00edan una ciudad del tama\u00f1o de Salvador, en Bah\u00eda, la tercera m\u00e1s populosa del pa\u00eds. &#8220;Estos datos generar\u00e1n una importante discusi\u00f3n acerca del financiamiento de la terapia de las hepatitis, que resulta bastante costosa&#8221;, afirma Carrilho. &#8220;El Sistema \u00danico de Salud no tiene forma de sustentar todo&#8221;, expresa.<\/p>\n<p>Afortunadamente, no todos los infectados necesitan tratamiento. Seg\u00fan estudios internacionales que relevaron la evoluci\u00f3n natural de las hepatitis, un 90% de las personas que contraen el la cepa B del virus sufre una inflamaci\u00f3n aguda, que dura pocas semanas, y logra controlar la proliferaci\u00f3n del virus sin desarrollar hepatitis cr\u00f3nica. De cualquier modo, la cantidad de gente que necesitar\u00eda medicaci\u00f3n resulta elevada: alrededor de 160 mil. Entre los portadores de la cepa C, cuyo tratamiento resulta menos eficaz, el n\u00famero es casi 10 veces mayor, ya que tan s\u00f3lo en un 20% de los casos la infecci\u00f3n no se torna cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Sin embargo, solamente una peque\u00f1a porci\u00f3n descubre la enfermedad y acude al servicio p\u00fablico de salud, generalmente cuando el problema ya cursa un estadio avanzado y los s\u00edntomas cl\u00ednicos son evidentes. &#8220;Esos casos generalmente son de mayor gravedad, con menor posibilidad de cura&#8221;, dice Carrilho. Durante la \u00faltima d\u00e9cada, el ministerio contabiliz\u00f3 104 mil casos de hepatitis B y 70 mil de hepatitis C (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-21-470x1024.jpg\" target=\"_blank\">ver el cuadro<\/a><\/em>). Y en 2010 gast\u00f3 entre 250 y 300 millones de reales para costear el tratamiento de 24 mil personas con alguna de esas dos formas de hepatitis.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207571\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-21-470x1024.jpg\" alt=\"016-021_Hepatite_187-2\" width=\"290\" height=\"632\" \/><\/a>Una de las razones del subdiagn\u00f3stico reside en que la evoluci\u00f3n de las hepatitis B y C es mucho m\u00e1s lenta. Pueden transcurrir entre 20 y 30 a\u00f1os, hasta que el h\u00edgado, un \u00f3rgano esponjoso y suave al tacto, comience a enrigidecerse como consecuencia de la cirrosis, la cicatrizaci\u00f3n de lesiones causadas por el virus y por efecto del sistema inmunitario del organismo. En esa etapa, suelen aparecer v\u00e1rices en el abdomen y en el es\u00f3fago, aflorando en la piel peque\u00f1as venas similares a telara\u00f1as, aumentando el riesgo de sufrir hemorragias. &#8220;El profesor Luiz Caetano da Silva, uno de los pioneros de la hepatolog\u00eda en Brasil, sol\u00eda decir que el h\u00edgado sufre callado&#8221;, recuerda Carrilho, quien fuera alumno suyo durante el doctorado.<\/p>\n<p>El ministerio intenta aumentar la detecci\u00f3n precoz mediante campa\u00f1as para la realizaci\u00f3n de test. En agosto comenzaron a distribuirse en 17 hospitales p\u00fablicos <em>kits <\/em>de diagn\u00f3stico r\u00e1pido para las hepatitis B y C, que reducen el tiempo de espera del resultado, de dos semanas a media hora. Este a\u00f1o tambi\u00e9n comenz\u00f3 a evaluarse en los cuatro mayores hemocentros del pa\u00eds (S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Santa Catarina y Pernambuco), la versi\u00f3n brasile\u00f1a de un test molecular para la identificaci\u00f3n en la sangre del virus de la hepatitis C, y no sus anticuerpos, que permanecen en el organismo incluso despu\u00e9s de la eliminaci\u00f3n del virus. Ese examen, que fue desarrollado por el equipo de Antonio Gomes Pinto Ferreira y Marco Aur\u00e9lio Krieger, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo cruz (Fiocruz), en colaboraci\u00f3n con el Instituto de Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1 y la Empresa Brasile\u00f1a de Hemoderivados y Biotecnolog\u00eda, es producido por el Instituto de Tecnolog\u00eda en Inmunobiol\u00f3gicos de la Fiocruz, el Bio-Manguinhos, y acortar\u00e1 de 70 a 10 d\u00edas el per\u00edodo de diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>El riesgo de contaminaci\u00f3n por hepatitis C en transfusiones sangu\u00edneas es bajo en el pa\u00eds, comenta Ester Sabino, jefe del departamento de biolog\u00eda molecular de la Fundaci\u00f3n Pro Sangre\/Hemocentro de S\u00e3o Paulo. Una de cada 200 mil bolsas de sangre se encuentra infectada por el virus. No obstante, Ester considera que la adopci\u00f3n del test molecular producir\u00e1 el efecto observado en Estados Unidos, donde se utiliza desde el a\u00f1o 2000; un descenso en el \u00edndice de infecci\u00f3n, de una bolsa por mill\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Mediante el desarrollo de test con mayor sensibilidad y especificidad, las hepatitis se han tornado m\u00e1s visibles y son detectadas con mayor frecuencia&#8221;, dice Rosangela, quien durante su doctorado investig\u00f3 la influencia de los cambios tecnol\u00f3gicos en el diagn\u00f3stico de las hepatitis durante los siglos XVIII y XIX mediante el estudio de las tesis acad\u00e9micas de la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro, actualmente integrada a la UFRJ. &#8220;Pero no se ha evolucionado de la misma manera en t\u00e9rminos del tratamiento y prevenci\u00f3n&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Se utilizan cinco o seis medicamentos \u2014\u00a0aislados o combinados \u2014\u00a0para el tratamiento de las hepatitis m\u00e1s graves. Los m\u00e9dicos suelen recetar lamivudina, adefovir, tenofovir o entecavir contra la hepatitis B, que pueden o no ir asociados con un compuesto que imita a una mol\u00e9cula de acci\u00f3n antiviral producida naturalmente por el organismo, el interfer\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos, estos compuestos controlan de manera eficaz la reproducci\u00f3n del virus, aunque no lo eliminan del organismo. Sucede que el virus de la hepatitis B en algunos casos inserta un tramo de su material gen\u00e9tico (ADN) entre los genes de la c\u00e9lula infectada y asume el control. De esa manera, logra mantenerse latente en algunas de ellas y a\u00f1os m\u00e1s tarde se activa, motivo por el cual muchos portadores del virus B vuelven a sufrir hepatitis luego de un trasplante de h\u00edgado.<\/p>\n<p>Sin embargo, las terapias que funcionan contra la hepatitis B, no siempre sirven igualmente contra el tipo C, m\u00e1s agresivo y letal. Una de las estrategias adoptadas contra la hepatitis C es la asociaci\u00f3n de interfer\u00f3n con el antiviral ribavrina. La combinaci\u00f3n, que generalmente cura apenas un 40% de las infecciones por algunas de las variedades del virus C, en los pr\u00f3ximos meses contar\u00e1 con el refuerzo de otros dos compuestos: el telaprevir y el boceprevir, ya aprobados para su comercializaci\u00f3n por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, que elevaron hasta un 70% el \u00edndice de \u00e9xito en los test cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del \u00e9xito parcial de los tratamientos se encuentran las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de los virus de la hepatitis, que var\u00edan bastante. Desde la identificaci\u00f3n del primer agente viral de la hepatitis \u00a0\u2014\u00a0el virus B \u2014\u00a0a cargo de Baruch Blumberg, en 1995, ya se ha descrito otros cinco tipos: A, C, D, E y G (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-31.jpg\" target=\"_blank\">vea el diagrama<\/a><\/em>). Aunque las sutilezas no terminan all\u00ed. La sofisticaci\u00f3n de los m\u00e9todos de diagn\u00f3stico ha permitido diferenciar a los tipos en subtipos, los genotipos, descritos por n\u00fameros o letras may\u00fasculas. Y \u00e9stos en subtipos: los subgenotipos, representados por n\u00fameros o letras min\u00fasculas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-31.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-207572\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/016-021_Hepatite_187-31-300x195.jpg\" alt=\"016-021_Hepatite_187-3\" width=\"290\" height=\"188\" \/><\/a>Desde hace seis a\u00f1os, el equipo de Jo\u00e3o Renato Rebello Pinho, del Laboratorio de Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda Tropical del Instituto de Medicina Tropical de la FMUSP, trabaja en la identificaci\u00f3n de los genotipos y subgenotipos del virus en Brasil y otros pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur. El objetivo es conocer cu\u00e1les son las variedades en circulaci\u00f3n por aqu\u00ed y d\u00f3nde se localizan. Los datos obtenidos hasta ahora, descritos en casi una docena de art\u00edculos cient\u00edficos, refuerzan el conocimiento sobre las hepatitis en Am\u00e9rica del Sur y ayudar\u00e1n a trazar la historia evolutiva de los virus B y C en el continente.<\/p>\n<p>&#8220;No esper\u00e1bamos encontrar una variedad tan grande&#8221;, afirma la microbi\u00f3loga colombiana M\u00f3nica Viviana Alvarado-Mora, alumna de doctorado de Pinho. El grupo de Pinho, en colaboraci\u00f3n con equipos de otras regiones de Brasil y tambi\u00e9n de Chile, Colombia y Venezuela, identific\u00f3 por primera vez en Sudam\u00e9rica una variedad del virus de la hepatitis B que se cre\u00eda que era exclusiva de \u00c1frica. Se trata del virus B del subgenotipo E, hallado en Quibd\u00f3, una comunidad de afrodescendientes en la zona occidental de Colombia. Test moleculares que calculan el \u00edndice de acumulaci\u00f3n de mutaciones en el material gen\u00e9tico en el transcurso del tiempo, sugieren que esa variedad del virus fue introducida solamente una vez en esa regi\u00f3n de Sudam\u00e9rica, pero no se sabe cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p>Cruzando hacia Colombia, M\u00f3nica extrajo muestras de sangre en comunidades de cuatro regiones distintas y, por primera vez, identific\u00f3 el \u00edndice de incidencia de las hepatitis y los genotipos de los virus B y C m\u00e1s frecuentes en el pa\u00eds. Entre los virus B, encontr\u00f3 dos de las cuatro variedades del genotipo F, m\u00e1s frecuente entre los amerindios, y una del G, seg\u00fan un art\u00edculo publicado este a\u00f1o en la revista <em>Infection, Genetics and Evolution<\/em>. Tambi\u00e9n observ\u00f3 algo inesperado: la elevada incidencia del subgenotipo A2, t\u00edpico de los europeos, en la capital, Bogot\u00e1. En tanto, del virus C, la variante m\u00e1s com\u00fan fue la 1b, lo cual se\u00f1ala que en Colombia, la transmisi\u00f3n de esta variante de hepatitis se debe m\u00e1s a la transfusi\u00f3n de sangre infectada que al uso de drogas inyectables. &#8220;El \u00edndice de infecci\u00f3n est\u00e1 descendiendo desde la adopci\u00f3n por parte de los bancos de sangre de los test de detecci\u00f3n del virus C&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El grupo incluso encontr\u00f3 evidencias de que la vacunaci\u00f3n contra la hepatitis B resulta efectiva en Brasil. &#8220;La inmunizaci\u00f3n contra el virus B est\u00e1 reduciendo la incidencia del virus de la hepatitis Delta (la D), en su genotipo 3, hallado solamente en la Amazonia&#8221;, dice M\u00f3nica. A diferencia del resto de los virus, el D es defectuoso y solamente invade c\u00e9lulas infectadas por el virus B. &#8220;Estas informaciones revisten importancia para definir la mejor estrategia de tratamiento y para el desarrollo de test de diagn\u00f3stico m\u00e1s espec\u00edficos&#8221;, afirma Pinho.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s eficaz, sin embargo, consiste en preservarse al m\u00e1ximo del contagio. Una de las maneras consiste en evitar el contacto con sangre u otros fluidos corporales, utilizando preservativo en las relaciones sexuales y limpiando adecuadamente los objetos de uso cotidiano, tales como alicates y cubiertos. El virus de la hepatitis B, hasta 100 veces m\u00e1s infeccioso que el virus del Sida, se encuentra presente en la sangre, en el semen y en la saliva. La forma m\u00e1s frecuente de transmisi\u00f3n en Brasil proviene de las relaciones sexuales sin preservativo, aunque tambi\u00e9n puede ocurrir por compartir objetos de uso personal o mediante un simple beso.<\/p>\n<p>Otra manera de evitar el contagio de hepatitis B es la vacunaci\u00f3n. &#8220;Desde los a\u00f1os 1980 existe una vacuna segura y eficaz contra la hepatitis B&#8221;, recuerda Rosangela, &#8220;aunque en Brasil todav\u00eda inmunizamos bastante menos gente de lo que podr\u00edamos&#8221;.<\/p>\n<p>Desde 1998 el Programa Nacional de Inmunizaciones recomienda la vacunaci\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s del nacimiento. Actualmente un 85% de los beb\u00e9s brasile\u00f1os de hasta 18 meses de edad recibe las tres dosis. Pero esa tasa desciende a menos del 30% entre los adolescentes, quienes est\u00e1n por iniciarse sexualmente. &#8220;Muchos reciben la primera dosis, pero no toman las dem\u00e1s&#8221;, comenta Gon\u00e7ales, de la Unicamp. Seg\u00fan Rosangela, urge adoptar estrategias destinadas a concientizar a la poblaci\u00f3n. &#8220;La hepatitis B se transmite con mayor facilidad que otras enfermedades de transmisi\u00f3n sexual y no podemos esperar que la gente se acuerde de tomar todas las dosis&#8221;, expresa.<\/p>\n<p>La comercializaci\u00f3n de una vacuna contra la hepatitis B desarrollada por el Instituto Butantan, en S\u00e3o Paulo, ha bajado de 90 d\u00f3lares a 1,5 reales en lo que hace al costo de las tres dosis. Para este a\u00f1o el ministerio ha ampliado la franja etaria de vacunaci\u00f3n gratuita hasta los 24 a\u00f1os, y a partir de 2012, la vacuna ser\u00e1 provista para las personas de hasta 29 a\u00f1os. &#8220;Queremos inmunizar a toda la poblaci\u00f3n comprendida en esa franja etaria&#8221;, dice Greco.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no existe una vacuna contra la hepatitis C. Aunque un resultado presentado el 3 de agosto en la revista Science Translational Medicine brinda alguna esperanza. El grupo de David Klatzmann, de la Universidad Pierre y Marie Curie, en Francia, arrib\u00f3 a una posible estrategia para la producci\u00f3n de una vacuna recombinante. Los investigadores insertaron copias de genes del virus de la hepatitis C en el virus del sarampi\u00f3n y lo aplicaron en ratones y monos. Tanto el organismo de los roedores como el de los primates produjeron anticuerpos contra una amplia variedad del virus de la hepatitis C.<\/p>\n<div class=\"ficha_artigo\"><strong>Los proyectos<\/strong><\/div>\n<div class=\"ficha_artigo\"><strong>1.<\/strong> Estudio de la variabilidad genot\u00edpica de los virus de las hepatitis B y C en Colombia (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/23843\/estudo-da-variabilidade-genotipica-dos-virus-das-hepatites-b-e-c-na-colombia\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2007\/ 53457-7<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>L\u00ednea Regular de Apoyo a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Jo\u00e3o Renato Rebello Pinho \u2014\u00a0IMT\/USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 260.277,97 (FAPESP).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Estudio de la diversidad gen\u00e9tica del virus de la hepatitis C y hantavirus circulantes en el estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/16386\/estudo-da-diversidade-genetica-do-virus-da-hepatite-c-e-hantavirus-circulantes-no-estado-de-sao-paul\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2000\/ 11457-1<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea Regular de Apoyo a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Jo\u00e3o Renato Rebello Pinho \u2014\u00a0IMT\/ USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 1.169.490,33 (FAPESP).<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Estudio de la incidencia y genotipificaci\u00f3n del virus de la hepatitis B en el estado de Paran\u00e1, Brasil (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/15965\/estudo-da-prevalencia-e-genotipagem-do-virus-da-hepatite-b-no-estado-do-parana-brasil\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 1999\/ 09551-0<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea Regular de Apoyo a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Jo\u00e3o Renato Rebello Pinho \u2014\u00a0IMT\/ USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 129.862,29 (FAPESP).<\/div>\n<div class=\"ficha_artigo\"><em><br \/>\nArt\u00edculos cient\u00edficos<\/em><\/div>\n<div class=\"ficha_artigo\">KERSHNOBICH, D. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1478-3231.2011.02538.x\/full\" target=\"_blank\">Trends and projections of hepatitis C virus epidemiology in Latin America<\/a>.\u00a0<strong>Liver International<\/strong>.<br \/>\nNAKATANI, S. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0010150\" target=\"_blank\">Development of hepatitis C virus genotyping by real-time PCR based on the NS5B region.<\/a>\u00a0<strong>PLoS One<\/strong>. v. 5 (4). Abr. 2010.<br \/>\nALVARADO-MORA, M.V.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/jgv.sgmjournals.org\/content\/journal\/jgv\/10.1099\/vir.0.015958-0\" target=\"_blank\">Molecular epidemiology and genetic diversity of hepatitis B virus genotype E in an isolated Afro-Colombian community<\/a>.\u00a0<strong>Journal of General Virology<\/strong>. v. 91, p. 501-8. 2010.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cu\u00e1ntos son y d\u00f3nde se encuentran los portadores de las hepatitis en Brasil\r\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[298,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-90370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-epidemiologia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90370"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90370\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90370"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}