{"id":90375,"date":"2011-09-01T00:00:00","date_gmt":"2011-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/09\/01\/ciencia-dentro-de-la-empresa\/"},"modified":"2015-12-28T17:32:32","modified_gmt":"2015-12-28T19:32:32","slug":"ciencia-dentro-de-la-empresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-dentro-de-la-empresa\/","title":{"rendered":"Ciencia dentro de la empresa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-97118\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img11.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"558\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img11.jpg 289w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img11-120x257.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img11-250x536.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/>El empe\u00f1o de la FAPESP por diseminar la investigaci\u00f3n en el \u00e1mbito empresarial y acercar a la universidad al sector productivo tuvo una destacada influencia en el panorama de la innovaci\u00f3n en Brasil. La primera instancia fue el Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite), lanzado por la Fundaci\u00f3n en 1995, que estableci\u00f3 un mecanismo pionero en el pa\u00eds de colaboraci\u00f3n entre empresas y universidades para afrontar desaf\u00edos tecnol\u00f3gicos. La inversi\u00f3n de la FAPESP en cada proyecto, desarrollado dentro del ambiente acad\u00e9mico, exige una contrapartida financiera por parte de la empresa interesada. Eso no s\u00f3lo eleva el volumen de recursos sino que garantiza que el inter\u00e9s del sector privado es genuino y podr\u00e1 generar innovaciones de impacto para el mercado. El Pite cuenta con 106 proyectos terminados y 68 a\u00fan en curso, y tom\u00f3 impulso en 2010 bajo la modalidad Pite Convenio, mediante la instituci\u00f3n de cooperaciones con grandes empresas, tales como Vale, Whirlpool y Sabesp. Hasta 2009 se aprobaron, en promedio, 8,4 proyectos por a\u00f1o. En 2010 sumaron 43. Durante ese mismo a\u00f1o se analizaron 123 propuestas en el \u00e1mbito del Pite, una cantidad 7 veces mayor que el promedio de propuestas analizadas entre 1995 y 2009 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/038-041_50AnosFAPESP_1871.jpg\" target=\"_blank\"><em>vea los diagramas<\/em><\/a>). &#8220;El incremento del n\u00famero de proyectos es el resultado de un aumento significativo del inter\u00e9s del sector privado en el acceso a la innovaci\u00f3n y tambi\u00e9n se debe a la iniciativa de la FAPESP de formalizar acuerdos con grandes empresas, lo cual ayuda a organizar la b\u00fasqueda y selecci\u00f3n de colaboradores&#8221;, explica el director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz, quien particip\u00f3 en la implementaci\u00f3n de los programas cuando fue presidente de la FAPESP, entre los a\u00f1os 1996 y 2002.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento del Pite surgi\u00f3 el Programa FAPESP Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe), tambi\u00e9n pionero, aunque por el hecho de invertir en investigaci\u00f3n y desarrollo dentro de peque\u00f1as empresas, utilizando recursos no reembolsables. El Pipe, con 905 proyectos terminados y 93 en curso, fomenta proyectos de empresas que involucren innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica con potencial comercial y dispongan de un equipo de investigaci\u00f3n compatible con los desaf\u00edos propuestos. Quien recibe los recursos por parte de la Fundaci\u00f3n es el investigador responsable que se desempe\u00f1a dentro de la empresa. Los proyectos incluyen desde los estudios de factibilidad t\u00e9cnica de una idea creativa, conocida como fase 1, hasta el desarrollo de la investigaci\u00f3n y del prototipo de su resultado, la fase 2. &#8220;Mientras que el Pite promueve la cooperaci\u00f3n entre empresas y universidades, el Pipe intenta estimular el surgimiento de una cultura de investigaci\u00f3n en la peque\u00f1a empresa&#8221;, resume S\u00e9rgio Queiroz, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del Instituto de Geociencias de la Unicamp y coordinador adjunto del \u00e1rea de Investigaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n de la FAPESP.<\/p>\n<p>El impacto econ\u00f3mico del Pipe resulta notable. Un art\u00edculo publicado en junio en la revista <em>Research Evaluation <\/em>present\u00f3 los resultados de una evaluaci\u00f3n de los proyectos terminados entre 1997 y 2006. La relaci\u00f3n costo-beneficio es elevada: cada real destinado por la FAPESP gener\u00f3 un retorno de 10,50 reales. Cuando se contabilizan tambi\u00e9n las inversiones en los proyectos realizados por las propias empresas y otros inversores, la relaci\u00f3n es de 5,98 reales por cada real aportado. La creaci\u00f3n de empleos calificados constituye otro importante beneficio: las empresas con proyectos Pipe aumentaron en un 29% la cantidad de empleados. El crecimiento del contingente de personal con nivel universitario fue de un 60% y el de profesionales doctorados, de un 91%. &#8220;El impacto econ\u00f3mico del Pipe es sustancial y se encuentra en crecimiento&#8221;, escribi\u00f3 el autor del art\u00edculo, Sergio Salles-Filho, profesor en la Unicamp y uno de los coordinadores del Grupo de Estudios sobre Organizaci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n y de la Innovaci\u00f3n (Geopi), vinculado con la universidad, quien evalu\u00f3 el programa por solicitud de la FAPESP.<\/p>\n<p>La influencia del Pipe y del Pite puede medirse en al menos tres niveles. En el plano nacional, se le atribuye al Pipe la inspiraci\u00f3n para el surgimiento de un programa similar a nivel federal, el Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Empresas (Pappe), una iniciativa de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) lanzada en 2004. En el estado de S\u00e3o Paulo, en funci\u00f3n de la existencia del Pipe, la FAPESP y la Finep acordaron un formato para implementar el Pappe con caracter\u00edsticas diferenciadas, que conformar\u00e1n el programa Pappe-Pipe III. En ese \u00e1mbito, las empresas ya financiadas por el Pipe obtendr\u00e1n recursos para la fase 3, en la que luego del desarrollo de la idea y el prototipo, podr\u00e1n invertir en un plan de negocios. &#8220;Las iniciativas de la FAPESP rompieron con viejos paradigmas y ayudaron a catalizar un cambio cultural que super\u00f3 la resistencia de universidades y empresas y devino en la creaci\u00f3n de la Ley de Innovaci\u00f3n, en 2004&#8221;, dice Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP entre 1993 y 2005, la \u00e9poca en la que pusieron en pr\u00e1ctica ambos programas.<\/p>\n<p>En el plano local, hubo una transformaci\u00f3n en la forma en que se relacionan las universidades y las empresas innovadoras, lo cual exigi\u00f3 un cambio dentro de la propia FAPESP, habituada a evaluar e invertir en proyectos generados dentro del \u00e1mbito acad\u00e9mico. La Constituci\u00f3n estadual de 1989 ampli\u00f3 el volumen de recursos para la FAPESP, del 0,5% al 1% de la recaudaci\u00f3n tributaria del estado, e incorpor\u00f3 a los objetivos de la Fundaci\u00f3n la aplicaci\u00f3n \u2014\u00a0en desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico \u2014, cuando con la Constituci\u00f3n predecesora, la de 1947, exist\u00eda meramente una menci\u00f3n a la &#8220;investigaci\u00f3n cient\u00edfica&#8221;. A partir de ese hito, comenz\u00f3 el debate acerca de las mejores formas de apoyar la investigaci\u00f3n dentro de las empresas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/038-041_50AnosFAPESP_1871.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207575\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/038-041_50AnosFAPESP_1871-300x229.jpg\" alt=\"038-041_50AnosFAPESP_187\" width=\"290\" height=\"221\" \/><\/a>El formato del Pite se inspir\u00f3 en los <em>matching funds <\/em>(Programa de fondos equivalentes) estadounidenses, en los cuales el dinero p\u00fablico aplicado requiere de una contrapartida del sector privado. La ventaja del formato consiste en que evitaba la dispersi\u00f3n de recursos en proyectos tecnol\u00f3gicos sin v\u00ednculo con la innovaci\u00f3n. &#8220;El concepto era cuidadoso. Era la primera vez que incorpor\u00e1bamos la palabra empresa en el diccionario de la Fundaci\u00f3n. En la coyuntura previa, muchos proyectos se denominaban como tecnol\u00f3gicos pero no apuntaban al mercado. Con el nuevo modelo, las empresas deb\u00edan mostrarse interesadas y querer invertir&#8221;, dice Jos\u00e9 Fernando Perez.<\/p>\n<p>El sendero recorrido por el Pite gener\u00f3 el espacio para el Pipe, que presentaba un concepto m\u00e1s osado, al invertir directamente en el \u00e1mbito de la empresa y utilizar recursos que no ser\u00edan repuestos, sin la exigencia de contrapartidas. Una fuente de inspiraci\u00f3n fueron los programas SBIR (Small Business Innovation Research), de Estados Unidos. Instituidos mediante una ley de 1982, que determin\u00f3 la creaci\u00f3n de iniciativas de fomento a la innovaci\u00f3n en peque\u00f1as empresas, para las agencias con un presupuesto superior a los 100 millones de d\u00f3lares, dichos programas existen actualmente en 11 instituciones de apoyo a la investigaci\u00f3n, tales como la Nasa, la National Science Foundation y los National Institutes of Health. En el primer llamado, en 1997, se remitieron 80 propuestas para su evaluaci\u00f3n a cargo de asesores y 32 fueron contempladas. &#8220;El Pipe se consolid\u00f3 porque ya naci\u00f3 fuerte&#8221;, dice Perez.<\/p>\n<p>Un tercer nivel en el que puede medirse el impacto de los programas es el del propio \u00e1mbito empresarial. Una evaluaci\u00f3n solicitada por la FAPESP al Geopi midi\u00f3 el desempe\u00f1o de los programas de cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y de investigaci\u00f3n en peque\u00f1as empresas concluidos hasta 2006. En el caso del Pite, se analizaron 65 proyectos. Las cooperaciones involucraban, en su mayor\u00eda, a universidades e instituciones p\u00fablicas (95%) y grandes empresas brasile\u00f1as (un 67% con m\u00e1s de 500 empleados y un 82% de capitales nacionales). La FAPESP invirti\u00f3 43,1 millones de reales en ellos, o 525 mil reales, en promedio, por cada uno. Mediante la contrapartida de las empresas, el valor total por investigaci\u00f3n se elev\u00f3 hasta 1,1 millones de reales.<\/p>\n<p>Los datos revelan que el 60% de los proyectos result\u00f3 en el desarrollo de tecnolog\u00edas y nuevo conocimiento, aunque sin aplicaci\u00f3n inmediata, mientras que un 30% gener\u00f3 innovaciones en el \u00e1mbito nacional y mundial, y un 10% redund\u00f3 en innovaciones en el entorno de la empresa. Un dato importante: el 69% de las empresas y el 76% de las instituciones de investigaci\u00f3n formalizaron nuevos convenios luego del Pite y se\u00f1alan a la experiencia fomentada por la FAPESP como una gran motivaci\u00f3n para repetirlas. Uno de los primeros proyectos aprobados involucr\u00f3 un convenio entre el Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas (IPT) y la Compa\u00f1\u00eda Sider\u00fargica Nacional (CSN), para superar desaf\u00edos tecnol\u00f3gicos en el desarrollo de aceros con mayor eficiencia energ\u00e9tica para la construcci\u00f3n de motores, generadores y transformadores el\u00e9ctricos, un mercado en el cual la empresa no participaba. En 1996, Serrana Minera\u00e7\u00e3o y un grupo del Instituto de Qu\u00edmica de la Unicamp formalizaron un convenio para el desarrollo de pigmentos en base a fosfatos de iones met\u00e1licos, para sustituir al di\u00f3xido de titanio de las pinturas blancas y crear nuevos pigmentos coloridos. La empresa Natura sell\u00f3 asociaciones con instituciones tales como la USP, Unicamp, IPT y Unesp, en procura de formas de utilizaci\u00f3n de la goma de anacardo y algas marinas como cosm\u00e9ticos, o de plantas brasile\u00f1as como fuente de fragancias y sustancias antioxidantes. La lista de empresas participantes fue extensa y engloba a algunas como Petrobras, Dedini y Oxiteno.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de S\u00e9rgio Queiroz, una futura evaluaci\u00f3n del Pite revelar\u00e1 una realidad diferente, ya que el programa se fortaleci\u00f3 mediante la celebraci\u00f3n de convenios entre la FAPESP y grandes empresas. El principal caso lo constituye el convenio entre la FAPESP y la empresa Vale S.A., lanzado el a\u00f1o pasado, que destina 40 millones de reales, divididos entre la empresa y la Fundaci\u00f3n, en proyectos que contribuyan al avance y a la aplicaci\u00f3n del conocimiento en las \u00e1reas de miner\u00eda, procesos ferrosos para siderurgia, energ\u00eda, ecoeficiencia y biodiversidad, entre otros. &#8220;Apuntamos al desarrollo de tecnolog\u00edas y de procesos capaces de modificar paradigmas dentro de Vale. No se trata solamente de obtener beneficios mayores ni puntuales&#8221;, dijo Luiz Eug\u00eanio Mello, director del Instituto Tecnol\u00f3gico Vale (ITV), que constituye el brazo de investigaci\u00f3n de la minera, durante la firma del convenio. Otro ejemplo lo constituye el acuerdo firmado entre la Fundaci\u00f3n y la empresa Sabesp en 2009, con una inversi\u00f3n prevista en 50 millones de reales durante cinco a\u00f1os, para proyectos sobre variados temas de inter\u00e9s de la empresa.<\/p>\n<div id=\"attachment_97119\" style=\"max-width: 570px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-97119\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img21.jpg\" alt=\"El gobernador Covas, el secretario Emerson Kapaz, el rector de la USP, Jacques Marcovitch, el presidente de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz (al micr\u00f3fono) y el director cient\u00edfico Jos\u00e9 Fernando Perez, durante el anuncio de los 32 proyectos contemplados en la primera convocatoria del Pipe, en 1997\" width=\"560\" height=\"271\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img21.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img21-120x58.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4505img21-250x121.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>El gobernador Covas, el secretario Emerson Kapaz, el rector de la USP, Jacques Marcovitch, el presidente de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz (al micr\u00f3fono) y el director cient\u00edfico Jos\u00e9 Fernando Perez, durante el anuncio de los 32 proyectos contemplados en la primera convocatoria del Pipe, en 1997<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para el caso del Pipe, que apoya la investigaci\u00f3n en las peque\u00f1as empresas, aproximadamente un 60% de los 214 proyectos contemplados generaron innovaciones tecnol\u00f3gicas. Esto represent\u00f3 111 innovaciones con base tecnol\u00f3gica, referidas a productos, <em>software<\/em>, y procesos. Cada empresa recibi\u00f3, en promedio, 247 mil reales. El \u00edndice de mortalidad de las empresas, en el orden del 8%, resulta inferior al patr\u00f3n brasile\u00f1o, que alcanza un 70%.<\/p>\n<p>La demanda por el Pipe se encuentra estabilizada, lo cual es un dato que ser\u00e1 investigado en profundidad durante la pr\u00f3xima evaluaci\u00f3n del programa. &#8220;Nos agradar\u00eda recibir a\u00fan m\u00e1s propuestas que las que hemos recibido&#8221;, dice S\u00e9rgio Queiroz. No obstante, se considera que el programa ha cumplido sus objetivos, gracias tambi\u00e9n al perfeccionamiento del sistema de evaluaci\u00f3n de los proyectos. Cuatro coordinadores del programa han realizado una labor de seguimiento, con visitas a las empresas financiadas, los cuales permiten identificar signos positivos y problem\u00e1ticas. &#8220;A menudo sucede, en el momento de la visita, que la empresa que aparenta estar bien encaminada no se muestra tan prometedora, as\u00ed como tambi\u00e9n hay casos que denominamos &#8216;fracasos exitosos'&#8221;, dice Queiroz, en referencia a situaciones en las que las empresas, a pesar de los malos resultados en el proyecto, logran promover una cultura de la investigaci\u00f3n. &#8220;Visitamos una empresa que intentaba desarrollar una tecnolog\u00eda para remover el olor en los residuos pl\u00e1sticos reciclables. El proyecto no prosper\u00f3, pero, cuando lo apreciamos en detalle, comprobamos que la facturaci\u00f3n de la empresa se hab\u00eda multiplicado por 10, debido a la cultura investigativa implementada, mediante la cual se resolvieron otros problemas&#8221;, comenta Queiroz.<\/p>\n<p>Existen centenares de ejemplos de proyectos exitosos del Pipe en diversas \u00e1reas del conocimiento. El f\u00edsico Spero Penha Morato, quien presidi\u00f3 el Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen) entre 1990 y 1995, es socio de dos empresas que se beneficiaron con el programa de la FAPESP. En 1998 fund\u00f3 LaserTools Tecnologia, una empresa especializada en aplicaciones l\u00e1ser para la industria y en el \u00e1rea de la salud. En 2004 ayud\u00f3 en la creaci\u00f3n de Innovatech, que desarroll\u00f3 un <em>stent <\/em>en el pa\u00eds, la pr\u00f3tesis utilizada para mantener el flujo sangu\u00edneo en las arterias esclerosadas.<\/p>\n<p>Con la finalidad de estimular la presentaci\u00f3n de proyectos bien estructurados, la FAPESP comenz\u00f3 a divulgar en la p\u00e1gina web del programa una sugerencia que hace las veces de gu\u00eda para los proyectos y muestra los errores m\u00e1s habituales en las propuestas. &#8220;La FAPESP tambi\u00e9n ha comenzado a considerar el esfuerzo y la capacidad de las empresas para atesorar su propiedad intelectual. Con estas medidas, ha logrado mejorar la calidad de las propuestas&#8221;, dice Carlos Henrique de Brito Cruz. Un mes antes del plazo final otorgado por los llamamientos a la presentaci\u00f3n de propuestas, la FAPESP organiza una reuni\u00f3n e invita a los investigadores interesados a conocer mejor el programa y despejar dudas. Un proyecto presentado durante una de esas reuniones, realizada en diciembre de 2010, resume los objetivos del programa. El empresario y fisioterapeuta Jefferson Garcia propuso un proyecto que result\u00f3 en una innovaci\u00f3n para sillas de ruedas. En colaboraci\u00f3n con un grupo de la Facultad de Odontolog\u00eda de Piracicaba (FOP), de la Unicamp, cre\u00f3 un prototipo de propulsi\u00f3n invertida de sillas de ruedas. Seg\u00fan Garcia, los estudios demostraron que el modo de desplazarse girando las ruedas hacia el frente fuerza demasiado la musculatura. Con el movimiento contrario al del desplazamiento, seg\u00fan \u00e9l, el usuario sufre menor desgaste. El equipo desarroll\u00f3 un dispositivo de inversi\u00f3n del movimiento de las ruedas, que incluye una llave bloqueadora, con la cual el usuario puede optar por alternar la propulsi\u00f3n convencional y la invertida. &#8220;Ahora la idea es producir ruedas que podr\u00e1n adaptarse a cualquier silla&#8221;, manifest\u00f3 Garcia.<\/p>\n<div class=\"ficha_artigo\"><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>SALLES-FILHO, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rev.oxfordjournals.org\/content\/20\/2\/159.short\" target=\"_blank\">Evaluation of ST&amp;I programs: a methodological approach to the Brazilian Small Business Program and some comparisons with the SBIR program<\/a>. <strong>Research Evaluation<\/strong>. jun. 2011.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una estrategia de la FAPESP influy\u00f3 en el panorama de la innovaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189,1561],"tags":[312],"coauthors":[98],"class_list":["post-90375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","category-programa-de-innovacion-tecnologica-en-pequenas-empresas-pipe","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90375"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}