{"id":90385,"date":"2011-09-01T00:00:00","date_gmt":"2011-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/09\/01\/la-economia-de-las-apariencias\/"},"modified":"2017-02-22T16:52:55","modified_gmt":"2017-02-22T19:52:55","slug":"la-economia-de-las-apariencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-economia-de-las-apariencias\/","title":{"rendered":"La econom\u00eda de las apariencias"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-97228\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img11-120x160.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img11-250x334.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARCELO CIPIS<\/span>&#8220;La cirug\u00eda pl\u00e1stica es un delito contra la religi\u00f3n y las buenas costumbres. Cambiarse la cara que Dios nos dio, cortarse la piel, coserse los senos y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 m\u00e1s, <em>\u00a1vade retro!&#8221;<\/em>. As\u00ed reacciona Ponciana, personaje del romance <em>Tereza Batista cansada de guerra<\/em>, de Jorge Amado, al ver a su vecina, do\u00f1a Beatriz, &#8220;remozada&#8221;, con &#8220;el rostro liso, sin arrugas ni papada, pechos altos, aparentando no m\u00e1s que treinta fogosas primaveras, con total descaro, la glorificaci\u00f3n ambulante de la medicina moderna&#8221;. Imag\u00ednese c\u00f3mo reaccionar\u00eda actualmente al enterarse de una investigaci\u00f3n reciente del instituto Ibope junto a la Sociedad Brasile\u00f1a de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica (SBCP): en Brasil se realiza una cirug\u00eda pl\u00e1stica por minuto, 1.700 al d\u00eda, y un total anual de 645 mil operaciones, cifra que nos ubica solamente detr\u00e1s de Estados Unidos, con un mill\u00f3n y medio de cirug\u00edas. De las intervenciones nacionales, el 65% son exclusivamente cosm\u00e9ticas y las mujeres son principales clientes: el 82%. La preferencia nacional se inclina por la lipoaspiraci\u00f3n (un 30%), seguida por la pr\u00f3tesis de silicona (un 21%). En los \u00faltimos cinco a\u00f1os ha aumentado en un 30% la demanda de cirug\u00edas pl\u00e1sticas est\u00e9ticas tambi\u00e9n proveniente de los varones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;\u00bfQu\u00e9 fue lo que llev\u00f3 a las pl\u00e1sticas a convertirse casi que en una obligaci\u00f3n, con una demanda creciente en todas las regiones y segmentos sociales en Brasil&#8221; El pa\u00eds es el \u00fanico que ofrece pl\u00e1sticas en el marco del sistema p\u00fablico de salud (el 15% del total) y las cl\u00ednicas particulares ofertan hasta operaciones en cuotas&#8221;, dice el antrop\u00f3logo estadounidense Alexander Edmonds, de la Universidad de \u00c1msterdam y autor de <em>Pretty modern: beauty, sex and plastic surgery in Brazil<\/em>, un libro que acaba de salir en EE.UU. editado Duke University Press. &#8220;En Brasil no basta con ser delgada. La mujer tiene que ser torneada, definida, sensual. Adem\u00e1s de ser buena madre, profesional competente y esposa cuidadosa, tiene que enfrentar el &#8216;cuarto turno&#8217; en el gimnasio, en busca de un cuerpo siempre inalcanzable. El mayor verdugo de la mujer brasile\u00f1a es ella misma, que vive buscando la aprobaci\u00f3n de otras mujeres. Tenemos que pensar en una mujer que comporte fallas, que no penalice a su cuerpo por salirse de los moldes y que aproveche momentos como la maternidad sin querer volver de prisa a la forma anterior&#8221;, explica Joana de Vilhena Moraes, coordinadora del N\u00facleo de Enfermedades de la Belleza de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-Rio) y autora de <em>Com que corpo eu vou&#8221; Sociabilidade e usos do corpo nas mulheres das camadas altas e populares <\/em>(Editora Pallas\/ PUC-Rio), un libro que contiene los resultados de una investigaci\u00f3n financiada por la Faperj sobre los patrones est\u00e9ticos en diferentes estratos sociales. &#8220;Descubrimos que, si bien la b\u00fasqueda del cuerpo perfecto es democr\u00e1tica, ya que es un deseo de mujeres ricas o pobres, existen diferentes conceptos de belleza. Entre las ricas, cualquier sacrificio vale la pena para llegar a la delgadez de las modelos. Entre las m\u00e1s pobres, lindo realmente es el cuerpo exuberante y curvil\u00edneo de las bailarinas de <em>pagode <\/em>[un tipo de samba popular]. Lo que diverge entre los grupos es el sufrimiento: las ricas se esconden bajo ropas holgadas; las pobres exhiben la gordura sin pudor en <em>microshorts <\/em>y <em>tops <\/em>ajustados&#8221;. Seg\u00fan ella, esto no impide que tambi\u00e9n vayan al gimnasio y hagan cola en los hospitales p\u00fablicos para hacerse cirug\u00edas pl\u00e1sticas est\u00e9ticas. &#8220;Los medios de comunicaci\u00f3n, con el apoyo del discurso m\u00e9dico, estimulan a las mujeres para que echen manos de estos recursos que evitan la constataci\u00f3n de los cambios de su subjetividad, vali\u00e9ndose para ello del estado actual de evoluci\u00f3n de las ciencias biotecnol\u00f3gicas, en las cuales Brasil es respetado globalmente.&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Curiosamente, seg\u00fan Edmonds, durante mucho tiempo la cirug\u00eda cosm\u00e9tica no fue tenida como una medicina leg\u00edtima, y para granjearse la aceptaci\u00f3n debi\u00f3 transformarse en &#8220;cura&#8221;, ali\u00e1ndose a la psicolog\u00eda: conceptos tales como &#8220;complejo de inferioridad&#8221; dotaron a las operaciones de un fundamento terap\u00e9utico. &#8220;El cirujano Ivo Pitanguy fue el responsable de diluir los l\u00edmites entre la cirug\u00eda est\u00e9tica y la cirug\u00eda reparadora, ya que ambas curar\u00edan la psique. Para \u00e9l, el cirujano pl\u00e1stico ser\u00eda un &#8220;psic\u00f3logo con bistur\u00ed&#8221;, y el objeto terap\u00e9utico real de las operaciones no ser\u00eda el cuerpo, sino la mente&#8221;, sostiene el americano. Pero eso trae aparejadas consecuencias sobre la profesi\u00f3n. &#8220;La salud ahora es un paraguas simb\u00f3lico y no se ci\u00f1e a la normalidad m\u00e9dica: consiste en encargarse de la forma, del peso, de la apariencia. La &#8216;salud&#8217; se ha estetizado&#8221;, analiza Francisco Rom\u00e3o Ferreira, docente del PGEBS (Programa de Posgrado en la Ense\u00f1anza de Biociencias en la Salud del IOC\/ Fiocruz) y autor de la investigaci\u00f3n <em>Los sentidos del cuerpo \u2014\u00a0Las cirug\u00edas est\u00e9ticas, el discurso m\u00e9dico y la salud p\u00fablica<\/em>. &#8220;Existe una seudodemocratizaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda que lleva a las personas a pensar que el proceso es sencillo y que reviste pocos riesgos, por eso noveles m\u00e9dicos migran hacia ese fil\u00f3n del mercado, lo que hace que los profesionales adviertan acerca de la banalizaci\u00f3n de las cirug\u00edas. Es una ruptura con la medicina tradicional, que tiene en el cuerpo su campo de acci\u00f3n. Esta medicina, en cambio, se inscribe en la superficie del cuerpo, con criterios subjetivos fuera de \u00e9ste. La enfermedad es creada artificialmente en el \u00e1mbito de la cultura, fuera del cuerpo, pero ha comenzado a formar parte de \u00e9ste.&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;La belleza f\u00edsica se uni\u00f3 al imaginario nacional y global de Brasil y es imposible concebir la identidad brasile\u00f1a sin un componente est\u00e9tico, una &#8216;ciudadan\u00eda cosm\u00e9tica&#8217; que no redunda en derechos reales, sino que es la forma de reproducir desigualdades sociales y estructurales&#8221;, afirma el antrop\u00f3logo Alvaro Jarrin, de la Duke University, autor de la investigaci\u00f3n <em>Cosmetic citizenship: beauty and social inequality in Brazil<\/em>. A esto, Edmonds lo denomina &#8220;salud est\u00e9tica&#8221;, una mezcla de derecho a la salud con consumismo. &#8220;Si bien el pueblo no plasm\u00f3 su ciudadan\u00eda, al menos uno puede &#8216;rehacerse&#8217; en calidad de &#8216;ciudadano cosm\u00e9tico&#8217;. Los socialmente excluidos se convierten &#8216;sufridores est\u00e9ticos&#8217;. La salud siempre ha sido vista como bella; en Brasil, la belleza se volvi\u00f3 saludable&#8221;. Para Jarrin, Pitanguy entendi\u00f3 esa necesidad de los pobres de tener una ciudadan\u00eda de la belleza al crear el primer servicio de cirug\u00eda pl\u00e1stica popular en un hospital escuela, con apoyo del Estado, en calidad de servicio filantr\u00f3pico. &#8220;El gobierno es c\u00f3mplice y capitaliza indirectamente el \u00e9xito del desarrollo de las cirug\u00edas de belleza&#8221;, sostiene. &#8220;El derecho a la cirug\u00eda cosm\u00e9tica nunca fue autorizado directamente por el sistema p\u00fablico de salud, el SUS; pero, mediante redefiniciones ingeniosas acerca de lo que es salud, los m\u00e9dicos efect\u00faan pl\u00e1sticas cosm\u00e9ticas en hospitales p\u00fablicos, donde pueden practicarlas con pocos riesgos de procesos por errores, desarrollando as\u00ed el &#8216;estilo brasile\u00f1o&#8217;, exportado a todo el mundo&#8221;, estima Edmonds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;De este modo, las representaciones del cuerpo de la mujer brasile\u00f1a ya no son atinentes a la &#8216;verdadera naturaleza perdida&#8217;, expresi\u00f3n de la mezcla de razas, sino producto de la asociaci\u00f3n entre esa noci\u00f3n antigua y las t\u00e9cnicas m\u00e1s modernas, una intimidad peligrosa entre pr\u00f3tesis y carne. En un pa\u00eds cuya imagen es la &#8216;belleza natural&#8217;, la valoraci\u00f3n de las t\u00e9cnicas quir\u00fargicas de los m\u00e9dicos brasile\u00f1os constituye una paradoja&#8221;, eval\u00faa la historiadora Denise Bernuzzi de Sant&#8217;Anna, coordinadora del grupo de investigaci\u00f3n intitulado La Condici\u00f3n Corporal, de la PUC-SP, y autora de <em>Corpos de passagem: ensaios sobre a subjetividade contempor\u00e2nea<\/em>. &#8220;Pero la libertad de construir el propio cuerpo no escapa a exigencias tales como la de ser joven y a la obsesi\u00f3n por la alegr\u00eda sin escalas y en cort\u00edsimo plazo, en la cual cada uno es responsable del \u00e9xito o del fracaso en funci\u00f3n del culto al cuerpo o su descuido&#8221;, eval\u00faa. &#8220;El problema no es el cuidado de s\u00ed, sino el hacer del cuerpo un territorio que desde\u00f1a el contacto con quien es diferente; que alguien no nos agrade a causa de su cuerpo&#8221;. Una segregaci\u00f3n con objetivos definidos. &#8220;El sufrimiento para tener un cuerpo &#8216;en forma&#8217; es recompensado con la gratificaci\u00f3n de pertenecer a un grupo de &#8216;valor superior&#8217;. El cuerpo identifica a la persona con un grupo y lo distingue de otros. Este cuerpo &#8216;trabajado&#8217;, &#8216;torneado&#8217;, &#8216;esbelto&#8217;, es hoy en d\u00eda una se\u00f1al indicativa de una cierta virtud. Bajo la moral de la buena forma, &#8216;trabajar&#8217; el cuerpo es un acto de significaci\u00f3n como el vestirse. Como la ropa, el cuerpo es un s\u00edmbolo que hace visibles las diferencias entre grupos sociales&#8221;, sostiene la antrop\u00f3loga Mirian Goldenberg, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), y autora de <em>O corpo como capital<\/em>, quien analiz\u00f3 el fen\u00f3meno en la investigaci\u00f3n intitulada <em>Los cambios en los papeles de g\u00e9nero, sexualidad y conyugalidad<\/em>, apoyada por el CNPq.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-97229\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img21.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img21.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img21-120x55.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img21-250x114.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARCELO CIPIS<\/span>&#8220;En Brasil el cuerpo es un capital, un modelo de riqueza, la m\u00e1s deseada por los individuos de las capas medias y las m\u00e1s pobres, que ven en el cuerpo un importante veh\u00edculo de ascenso social y un capital en el mercado de trabajo, en el mercado del casamiento y en el mercado sexual. La b\u00fasqueda del cuerpo &#8216;torneado&#8217; es, para los adeptos al culto a la belleza, una lucha contra la muerte simb\u00f3lica impuesta a aqu\u00e9llos que no se disciplinan ni se encajan en los moldes&#8221;. Con derecho a sutilezas geogr\u00e1ficas. &#8220;En S\u00e3o Paulo existe la cultura de lo <em>light<\/em>, pero la ropa sigue siendo importante. En R\u00edo existe un desvelo por el cuerpo. Cuando le preguntaron a Adriane Galisteu [actriz, modelo, presentadora de televisi\u00f3n] c\u00f3mo se daba cuenta cu\u00e1ndo era hora de parar de comer: &#8220;Si me dicen que estoy buena en la calle, s\u00e9 que estoy gorda&#8221;. \u00c9se es el pensamiento carioca&#8221;, dice Joana. Pero todos desean que sus pares los eval\u00faen bien. &#8220;Una mujer gorda de la clase media o alta es motivo de escarnio. En tanto, en la favela no necesita librarse de los rellenos para ser admirada. Las m\u00e1s pobres gastan m\u00e1s energ\u00eda para asegurarse derechos b\u00e1sicos de supervivencia, cosas que para la mujer m\u00e1s rica est\u00e1n resueltas. Al menos en esa relaci\u00f3n con el cuerpo las habitantes de las favelas son m\u00e1s felices&#8221;, comenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En su investigaci\u00f3n, Joana descubri\u00f3 que las mujeres de las clases m\u00e1s pudientes usan un discurso m\u00e1s sofisticado, individualista, dicen que hacen sacrificios, tales como someterse a cirug\u00edas pl\u00e1sticas e ir al gimnasio, por ellas mismas. Prueba de una relaci\u00f3n tensa con el espejo: nunca se justifica el &#8220;trabajo&#8221; del cuerpo como querer ser un objeto de m\u00e1s deseo. &#8220;En las favelas dicen claramente que se someten a intervenciones para &#8220;estar buenas&#8221;; es una sexualidad vivida de manera m\u00e1s plena&#8221;, asevera. Pero eso no significa que las mujeres m\u00e1s pobres no se den cuenta cuando est\u00e1n m\u00e1s regordetas y que est\u00e9n satisfechas con sus cuerpos, pues tienen acceso a la informaci\u00f3n, leen revistas, ven las mismas novelas que las mujeres m\u00e1s ricas. &#8220;La diferencia es que no est\u00e1n prisioneras en ese proceso. Privaci\u00f3n y disciplina son valores supremos en las clases altas. En las clases populares, la privaci\u00f3n se asocia a la pobreza, y la gordura a la prosperidad. Una mujer de la favela me dijo que no iba &#8216;vivir comiendo lechuga&#8217; porque iban a pensar que estaba en la miseria.&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Con todo, para disgusto de Gilberto Freyre, que ve\u00eda a la belleza brasile\u00f1a en la mujer de senos peque\u00f1os y gl\u00fateos grandes, Brasil y EE.UU. comparten hoy en d\u00eda ideales corporales. Una obsesi\u00f3n norteamericana es el aumento de las mamas. Y est\u00e1 en alza aqu\u00ed desde los a\u00f1os 1980, a punto tal que la portada de la revista <em>Time <\/em>(de julio de 2001) estamp\u00f3 la foto de la cantante Carla Perez con senos prominentes, en los moldes de las mujeres norteamericanas, con la pregunta que apunta si el nuevo &#8220;busto tropical&#8221; no ser\u00eda un &#8220;imperialismo cultural&#8221;. Pero existen diferencias. Un estudio de la Sociedad Internacional de Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Est\u00e9tica (Isaps, sigla en ingl\u00e9s) afirma que las brasile\u00f1as quieren senos mayores, pero tambi\u00e9n nalgas grandes con cadera esculpida, en busca del cuerpo &#8220;brasile\u00f1o&#8221; curvil\u00edneo. Para B\u00e1rbara Machado, jefa del equipo m\u00e9dico de la cl\u00ednica Pitanguy, la reducci\u00f3n de senos era m\u00e1s popular, pero con el incremento de la seguridad de las pr\u00f3tesis y los \u00edconos de belleza con senos m\u00e1s grandes, las brasile\u00f1as optaron por pechos mayores, sin por ello desistir de las curvas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00bfMera futilidad&#8221; Edmonds sostiene que la belleza es fundamental incluso en el mercado de trabajo. &#8220;La apariencia, el color y la invocaci\u00f3n sexual &#8216;agregan valor&#8217; al trabajo o constituyen criterios de selecci\u00f3n. Las mujeres y los varones atractivos tienen mayores sueldos, pues el trabajador se convierte en parte del producto que se le ofrece al consumidor&#8221;. La cultura del cuerpo tambi\u00e9n es la cultura de la productividad. &#8220;La apariencia dice acerca de su car\u00e1cter. Si usted ha sabido gestionar bien su cuerpo, la lectura que se hace de su car\u00e1cter es que usted sabe vivir, es bueno en su trabajo, no es dejado y administra su vida de manera habilidosa&#8221;, dice Joana. &#8220;Pero las mujeres deben pensar en otro modelo de persona exitosa, pues el actual est\u00e1 llev\u00e1ndolas a un padecimiento extremo, pues existe un c\u00famulo descomunal de tareas, fruto del feminismo, que otorg\u00f3 libertad a la mujer para trabajar sin tener en cuenta que tambi\u00e9n iba a necesitar ser linda y esbelta&#8221;. Las conquistas feministas adquieren otro significado en la modernidad pl\u00e1stica. &#8220;La tiran\u00eda de los ideales de belleza fue explotada por las feministas en los a\u00f1os 1970. Pero ahora la lucha de las mujeres por mejorar la apariencia es legitimada como una victoria del feminismo y se acepta el ego\u00edsmo sano del placer de cuidar de s\u00ed misma, un orgullo de exhibir en p\u00fablico cuerpos deseables. Hay que evitar el optimismo imprudente. La cirug\u00eda pl\u00e1stica permite la adquisici\u00f3n de capacidades nuevas, pero el uso de las tecnolog\u00edas tienen un efecto perverso en las mujeres: ocultar los efectos de la vejez es promover la reproducci\u00f3n de las desigualdades&#8221;, analiza Guita Grin Debert, docente titular del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), autora de la investigaci\u00f3n <em>Vejez y tecnolog\u00edas de rejuvenecimiento<\/em> (con apoyo de la FAPESP).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Entre los efectos de esto se cuenta el &#8220;ataque&#8221; a la maternidad. &#8220;La ret\u00f3rica de la industria apunta a la libertad del destino biol\u00f3gico, pero permanecen las tensiones entre el ser madre y seguir siendo un ser sexual. Las cirug\u00edas exacerban el conflicto, pues te\u00f3ricamente les permitir\u00edan a las mujeres ser madres y seguir sosteniendo una invocaci\u00f3n sexual, corrigiendo los &#8216;defectos&#8217; provocados por la maternidad en el cuerpo posparto y en la anatom\u00eda vaginal&#8221;, sostiene Edmonds. O en las palabras de Diana Zuckerman, del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n de Mujeres y Familias de EE.UU.: &#8220;El sue\u00f1o de los hombres de <em>marketing <\/em>es hacer que las mujeres crean que sus cuerpos se vuelven repugnantes luego del nacimiento de un hijo&#8221;. &#8220;La medicalizaci\u00f3n del cuerpo a causa de las cirug\u00edas no se legitima a trav\u00e9s del discurso biol\u00f3gico del pasado, cuya belleza ideal del cuerpo de la mujer provendr\u00eda de la maternidad, con el cuerpo redondeado, voluminoso, con las ancas desarrolladas y senos generosos. Ahora todo se basa en el discurso &#8216;psi&#8217;, que aporta una sumisi\u00f3n al orden m\u00e9dico al afirmar el deseo de poseer un &#8216;cuerpo perfecto&#8217; en funci\u00f3n de la autoestima. En ese discurso, todo se explica por la v\u00eda del \u00e9nfasis de la interioridad, lo que lleva a la gente a justificar la necesidad de que todos se adecuen a modelos est\u00e9ticos debido a la autoestima&#8221;, analiza la antrop\u00f3loga Liliane Brum Ribeiro, autora de la investigaci\u00f3n intitulada <em>La medicalizaci\u00f3n de la diferencia<\/em>. Esta preocupaci\u00f3n se anticipa cada vez m\u00e1s y afecta a los adolescentes, que se &#8220;preparan&#8221; para el futuro corrigiendo &#8220;defectos&#8221; de sus cuerpos j\u00f3venes y, por sobre todo, aumentan su invocaci\u00f3n sexual. De all\u00ed el crecimiento del porcentaje de j\u00f3venes operados en la franja de los 19 a\u00f1os (el 25% del total). &#8220;Las cirug\u00edas ponen a las mujeres en carrera durante m\u00e1s tiempo e incluso las diferencias generacionales desaparecen, con madres e hijas &#8216;luchando&#8217; entre s\u00ed por hombres, aumentando a\u00fan m\u00e1s el &#8216;valor de mercado&#8217; de la apariencia de juventud&#8221;, sostiene el norteamericano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"> <img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-97230\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img3.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img3.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img3-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/art4516img3-250x152.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARCELO CIPIS<\/span>Y si los adolescentes fueron sexualizados, los m\u00e1s ancianos tambi\u00e9n sufren con eso. &#8220;Las cirug\u00edas significan &#8216;seguir siendo competitivos&#8217; a cualquier edad. En el pasado, una mujer de 40 a\u00f1os se sent\u00eda vieja y fea, lista para que la cambien por una m\u00e1s joven o para su condena a la soledad. Ahora esa mujer est\u00e1 en el mercado compitiendo con la chica de 20 a\u00f1os gracias a las cirug\u00edas pl\u00e1sticas&#8221;, dice Edmonds. De este modo, las pl\u00e1sticas trajeron aparejados cambios culturales intensos. &#8220;A partir de los a\u00f1os 1960, la mujer fea era acusada de serlo por no quererse. Ser moderna pas\u00f3 a significar el cultivo de la apariencia bella y del bienestar corporal. El rechazo de la belleza es se\u00f1al de negligencia y debe combat\u00edrselo, es un problema ps\u00edquico que las pl\u00e1sticas solucionan&#8221;, sostiene Liliane. Los impactos son fuertes sobre los ancianos. &#8220;La cirug\u00eda es una forma de huir de las marcas del tiempo, desnaturalizando procesos normales e impidiendo que la naturaleza siga su destino. La vejez se transforma en una cuesti\u00f3n de negligencia corporal, y as\u00ed se niegan los sinsabores que generan los l\u00edmites biol\u00f3gicos del cuerpo&#8221;, eval\u00faa Guita. &#8220;El envejecimiento es el monstruo que la medicina intenta combatir. No se trata de desterrar las cirug\u00edas, pero no se debe restringir a la vejez a un &#8216;desequilibrio hormonal&#8217;, y equipararla a una enfermedad, a una cuesti\u00f3n est\u00e9tica, m\u00e1gicamente solucionable mediante operaci\u00f3n, cosa que no hace sino repetir la antigua forma de control sobre la mujer&#8221;, analiza Joana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;La aversi\u00f3n al cuerpo envejecido organiza las tecnolog\u00edas de rejuvenecimiento. Los ideales de perfecci\u00f3n corporal encantan a los medios, pero todos saben que es una imagen que jam\u00e1s se puede alcanzar. Es la materialidad del cuerpo envejecido que se transforma en la norma por la cual el cuerpo vivido es juzgado y sus posibilidades restringidas&#8221;, sostiene la antrop\u00f3loga. Con el\u00a0 crecimiento de la cantidad de personas ancianas en el seno de la poblaci\u00f3n, el mercado se esfuerza en mostrar de qu\u00e9 modo los j\u00f3venes de edad avanzada deben comportarse para reparar las marcas del envejecimiento. &#8220;Esa proyecci\u00f3n del cuerpo joven en la materialidad del envejecido y la negaci\u00f3n del curso natural impiden la creaci\u00f3n de una est\u00e9tica de la vejez&#8221;, sostiene Guita. Mirian Goldenberg, en el marco de una investigaci\u00f3n reciente realizada en Alemania sobre la visi\u00f3n del envejecimiento, hall\u00f3 diferencias sintom\u00e1ticas. &#8220;Al observar la apariencia de las alemanas y las brasile\u00f1as, estas \u00faltimas parecen m\u00e1s j\u00f3venes y en mejor forma, pero se sienten subjetivamente mayores y m\u00e1s desvalorizadas que las primeras. Esta evaluaci\u00f3n err\u00f3nea me llev\u00f3 a percatarme de que ac\u00e1 la vejez es un gran problema, lo que explica el enorme sacrificio que muchas hacen para parecer m\u00e1s j\u00f3venes&#8221;, eval\u00faa Mirian. &#8220;Construyen sus discursos enfatizando las faltas que sienten, no sus logros objetivos. La libertad de las brasile\u00f1as aparece como una conquista tard\u00eda, luego de haber cumplido sus papeles de madres y esposas. En nuestra cultura, en la cual el cuerpo es un capital importante, el envejecimiento es vivido como un momento de grandes p\u00e9rdidas (de capital), de falta de hombres y de invisibilidad social, a contramano de lo que sienten las mujeres mayores alemanas, que valoran menos la apariencia que las nuevas experiencias, la realizaci\u00f3n laboral y la calidad de vida&#8221;, comenta la antrop\u00f3loga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero no todo son espinas en las cirug\u00edas est\u00e9ticas. &#8220;Existe un elemento democratizador en todo eso. Las pl\u00e1sticas, al poner de relieve el cuerpo desnudo en detrimento de las ropas y ornamentos, naturalizan y &#8220;biologizas&#8221; el cuerpo, ya que en ese estado es menos legible como un &#8216;cuerpo social'&#8221;, analiza Edmonds. &#8220;As\u00ed incitan una visi\u00f3n igualitaria de la belleza, un capital social que no depende de nacimiento, educaci\u00f3n o redes sociales para avanzar. Cuando el acceso a la educaci\u00f3n es limitado, el cuerpo, con relaci\u00f3n a la mente, se transforma en una base importante para la identidad, una fuente de poder&#8221;. Para el antrop\u00f3logo, este contexto cultural que hace que Brasil sea \u00fanico en el uso de las cirug\u00edas pl\u00e1sticas. &#8220;Es un pa\u00eds recordado por la gracia, por la sensualidad, dif\u00edcilmente por la disciplina. Quiz\u00e1 por eso las cirug\u00edas pl\u00e1sticas ac\u00e1 no se vinculan a una alienaci\u00f3n del cuerpo, a un odio contra las formas, sino a un <em>ethos <\/em>mejor adaptado a la industria de la belleza: el amor obligatorio por el cuerpo.&#8221;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las cirug\u00edas pl\u00e1sticas refuerzan el ideal del cuerpo como capital social\r\n","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,294],"coauthors":[684],"class_list":["post-90385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-economia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90385"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}