{"id":90518,"date":"2011-10-01T00:00:00","date_gmt":"2011-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/10\/01\/la-dieta-de-luzio\/"},"modified":"2017-02-22T17:25:58","modified_gmt":"2017-02-22T20:25:58","slug":"la-dieta-de-luzio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-dieta-de-luzio\/","title":{"rendered":"La dieta de Luzio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_92833\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-92833\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"322\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img21-120x133.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img21-250x278.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Dientes de Luzio: bien preservados y con pocas caries<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>La dieta del habitante prehist\u00f3rico m\u00e1s antiguo hallado en tierras del estado de S\u00e3o Paulo refuerza la idea seg\u00fan la cual existi\u00f3, en la zona conocida como Vale do Ribeira, cerca del l\u00edmite con el estado Paran\u00e1, un pueblo con una cultura intermedia entre el modo de vida costero y el de la meseta. Luzio, el apodo que se le dio al esqueleto humano de 10 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad descubierto en el a\u00f1o 2000, viv\u00eda en la cuenca del r\u00edo Jacupiranga, a algunas decenas de kil\u00f3metros de distancia de la costa marina, aunque pose\u00eda una cultura con ciertos elementos que lo conectaban con el mar. En el sitio donde fue hallado, se encontraron centenares de puntas de flechas de piedra y adornos construidos con dientes de primates, aunque tambi\u00e9n hab\u00eda algunos ornamentos elaborados con dientes de tibur\u00f3n y puntas de cola de raya. Luzio presentaba huellas de remero o nadador en su clav\u00edcula y constru\u00eda cementerios donde los muertos eran cubiertos por una gruesa capa de conchas, un tipo de vestigio arqueol\u00f3gico conocido con el nombre de sambaqu\u00ed, caracter\u00edstico de las antiguas poblaciones costeras y s\u00f3lo eventualmente encontrado en las proximidades de los r\u00edos brasile\u00f1os. A pesar de estos elementos que lo relacionaban con el mundo acu\u00e1tico, Luzio se alimentaba como un habitante del interior brasile\u00f1o, seg\u00fan un estudio publicado el 14 de septiembre en la revista cient\u00edfica <em>Plos One<\/em>. Su men\u00fa diario inclu\u00eda carnes de caza, probablemente proveniente de roedores, chanchos de monte y venados, algunos tub\u00e9rculos, frutas y &#8211; ahora viene el dato interesante &#8211; casi nada de pescados o crust\u00e1ceos, ya sean de origen marino o fluvial.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n del plato t\u00edpico del antiguo morador del sambaqu\u00ed de r\u00edo fue realizada por la bioantrop\u00f3loga Sabine Eggers, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), en colaboraci\u00f3n con tres investigadores del exterior. Partiendo de muestras de una prote\u00edna (col\u00e1geno) y de un mineral (apatita) extra\u00eddos de los huesos de Luzio, la investigadora analiz\u00f3 la presencia de diferentes formas, los denominados is\u00f3topos, de dos elementos qu\u00edmicos, el carbono y el nitr\u00f3geno. &#8220;Con ese abordaje, logramos deducir c\u00f3mo fue la alimentaci\u00f3n de Luzio durante los \u00faltimos seis meses de su vida&#8221;, dice Sabine, experta en el estudio de la dieta y las enfermedades de los pueblos antiguos. &#8220;No se puede asegurar que \u00e9l nunca comiera pescado, pero ciertamente, ese componente no era algo frecuente en su men\u00fa&#8221;. Las pruebas con is\u00f3topos se llevaron a cabo en dos laboratorios distintos y ambas dieron el mismo resultado.<\/p>\n<p>Luzio, con baja estatura, de alrededor de 1,60 metro, recibi\u00f3 ese nombre porque sus rasgos recordaban a los de Luzia, el cr\u00e1neo humano m\u00e1s antiguo hallado en Brasil, perteneciente a una joven que vivi\u00f3 hace 11 mil a\u00f1os en Lagoa Santa, en las cercan\u00edas de Belo Horizonte, Minas Gerais. Luzio y Luzia presentaban, seg\u00fan la jerga de los expertos, rasgos negroides, con similitudes a las de los actuales abor\u00edgenes australianos y africanos. La mayor\u00eda de los autores considera que ese tipo f\u00edsico no dej\u00f3 descendientes en el continente americano. Las actuales tribus de amerindios descienden de antiguas poblaciones con rasgos identificados como mongoloides (con los ojos oblicuos), t\u00edpicos del continente asi\u00e1tico, que, seg\u00fan algunas teor\u00edas de ocupaci\u00f3n de Am\u00e9rica, se establecieron aqu\u00ed posteriormente.<\/p>\n<p>Cuando fue desenterrado en el yacimiento arqueol\u00f3gico de Capelinha I, en el municipio de Cajati, durante excavaciones patrocinadas en el marco de un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP, Luzio aport\u00f3 indicios de que podr\u00eda haber tenido una dieta singular (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/06\/01\/nacido-hace-diez-mil-anos\/?\" target=\"_blank\"><em>lea el reportaje de <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, de la edici\u00f3n n\u00ba 112, de junio de 2005<\/em><\/a>). Para ser alguien que vivi\u00f3 hace 10 milenios, su dentadura se hallaba en buen estado de conservaci\u00f3n y exhib\u00eda solamente un leve desgaste horizontal. &#8220;Encontramos en Luzio apenas cuatro microcaries&#8221;, comenta Sabine. &#8220;Entre los habitantes de los sambaqu\u00edes de mar, frecuentemente nos topamos con dentaduras mal preservadas&#8221;. Los pueblos prehist\u00f3ricos que habitaban en la costa brasile\u00f1a se alimentaban b\u00e1sicamente con pescados y moluscos. Al ingerir ese men\u00fa en forma cotidiana, los dientes de esos sambaquieros se hallaban en contacto con restos de arena y conchas, elementos que contribu\u00edan para su desgaste.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/044-047_Dieta-Pre-historica_1881.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-207602\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/044-047_Dieta-Pre-historica_1881-756x1024.jpg\" alt=\"044-047_Dieta Pre-historica_188\" width=\"290\" height=\"393\" \/><\/a>Luzio conservaba sus dientes en buen estado. Por lo tanto, era de esperarse que tuviera una dieta m\u00e1s cercana a la de los antiguos habitantes de regiones de la meseta, quienes debido al consumo de carne de caza y vegetales no da\u00f1aban tanto sus dientes. Pero no se sospechaba que los pescados fueran una rareza en sus comidas. &#8220;Pens\u00e1bamos que Luzio era un alfarero, pescador-recolector&#8221;, comenta el arque\u00f3logo Levy Figuti, del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda (MAE) de la USP, coordinador de los trabajos de excavaci\u00f3n en Vale do Ribeira que condujeron al hallazgo del cr\u00e1neo de 10 mil a\u00f1os en Capelina. &#8220;Pero ahora queda claro que era probablemente un cazador-recolector&#8221;.<\/p>\n<p>En Capelinha I se encontraron, aparte de los adornos de origen marino y de los vestigios de la construcci\u00f3n de sambaqu\u00edes con conchas terrestres, muchas evidencias de que Luzio viv\u00eda de la caza de animales terrestres. Se recuperaron puntas de lanzas y de flechas construidas con s\u00edlex o cuarzo, dientes de monos, utilizados, como los de tibur\u00f3n, probablemente para elaborar collares y pulseras, y una flauta construida con hueso pulido de mam\u00edferos terrestres. En sus trabajos de campo, el equipo de Figuti estudi\u00f3 30 sambaqu\u00edes fluviales del Vale do Ribeira y descubri\u00f3 alrededor de 60 esqueletos\u00a0 de antiguos habitantes de la regi\u00f3n. Solamente en el sitio arqueol\u00f3gico de Moraes, en la cuenca del r\u00edo Juqui\u00e1, se descubrieron los restos de 40 individuos, quienes en su mayor\u00eda vivieron hace alrededor de 5 mil a\u00f1os. Ninguno de ellos era tan antiguo ni exhib\u00eda los rasgos f\u00edsicos de Luzio (todos presentaban una morfolog\u00eda de tipo asi\u00e1tico), aunque algunos elementos de contacto con el mar se hallaran presentes en algunos de esos lugares.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 Luzio a la zona de Vale do Ribeira? Existen dos hip\u00f3tesis, que no necesariamente son excluyentes e incluso pueden combinarse. Al ser m\u00e1s joven y con rasgos f\u00edsicos similares a los de Luzia, el sambaquiero fluvial puede haber sido un representante de los descendientes del pueblo de Lagoa Santa, que logr\u00f3 cruzar el interior de Brasil y establecerse en Vale do Ribeira. &#8220;Estudiando el tramo de la costa brasile\u00f1a donde aparecen con frecuencia los sambaqu\u00edes, entre Espirito Santo y Santa Catarina, observamos que Serra do Mar representa una gran barrera para el contacto entre los pueblos del mar y los del interior&#8221;, expresa la arque\u00f3loga Mercedes Okumura, del MAE-USP. &#8220;Pero Vale do Ribeira puede haber constituido una excepci\u00f3n dentro de ese escenario&#8221;.<\/p>\n<div id=\"attachment_93124\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-93124\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img1-300x1801.jpg\" alt=\"Cr\u00e1neos de Luzio (a la izquierda) y de Luzia: rasgos similares a los de los actuales abor\u00edgenes australianos y africanos\" width=\"290\" height=\"174\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img1-300x1801.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img1-300x1801-120x72.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4529img1-300x1801-250x150.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR E LABORATORIO DE ESTUDOS EVOLUTIVOS HUMANOS \/ IB-USP<\/span>Cr\u00e1neos de Luzio <em>(a la izquierda)<\/em> y de Luzia: rasgos similares a los de los actuales abor\u00edgenes australianos y africanos<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR E LABORATORIO DE ESTUDOS EVOLUTIVOS HUMANOS \/ IB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un puente hacia el mar<\/strong><br \/>\nEn esa regi\u00f3n del sur del territorio paulista, la transici\u00f3n entre Serra do Mar, donde predominaba el bosque atl\u00e1ntico, y el \u00e1rea costera, es m\u00e1s suave, con escarpados menos abruptos. El Ribeira do Iguape es uno de los pocos r\u00edos de S\u00e3o Paulo que corren desde la meseta hacia el este, camino al mar. Recorta sierras y peque\u00f1os valles, originando ambientes que pueden haber formado puentes naturales entre la costa y la meseta. Estas particularidades de la geograf\u00eda de la regi\u00f3n pueden haber facilitado el contacto de Luzio con las poblaciones del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Existe otra explicaci\u00f3n para la presencia de Luzio en el extremo sur de S\u00e3o Paulo en tiempos tan remotos. \u00c9l podr\u00eda haber migrado desde el \u00e1rea costera hacia la meseta. En tal caso, ser\u00eda el representante de un pueblo que habr\u00eda abandonado la vida en la costa, decidido a explorar las tierras altas. Esta hip\u00f3tesis contrasta con un dato relevante: hasta ahora no se ha descubierto ning\u00fan sambaqu\u00ed costero que sea m\u00e1s antiguo que el del sitio de Capelinha I. La cronolog\u00eda actual de la ocupaci\u00f3n de la costa atl\u00e1ntica no favorece ese escenario. Aunque existe un atenuante. Hace 10 mil a\u00f1os, la l\u00ednea costera se ubicaba algunas decenas de kil\u00f3metros m\u00e1s lejos de donde se encuentra ahora. Es posible que los sambaqu\u00edes m\u00e1s antiguos actualmente se encuentren cubiertos por las aguas y tal vez nunca sean encontrados.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido buenas noticias que entusiasmaron a los estudiosos de los cementerios de conchas encontrados en la costa atl\u00e1ntica. Nuevas dataciones de sitios con sambaqu\u00edes indican que la presencia humana en tramos del litoral brasile\u00f1o resulta m\u00e1s antigua de lo que se cre\u00eda. El arque\u00f3logo Flavio Calippo, actualmente docente de la Universidad Federal del Piau\u00ed (UFPI), descubri\u00f3 al comienzo de la d\u00e9cada pasada vestigios de ocupaci\u00f3n humana de 8 mil a\u00f1os de antig\u00fcedad en el sitio semisumergido de Cambri\u00fa Grande, en la Ilha do Cardoso, tambi\u00e9n en Vale do Ribeira. El equipo del f\u00edsico Roberto Meigikos dos Anjos, de la Universidad Federal Fluminense (UFF), recientemente encontr\u00f3 otras evidencias geol\u00f3gicas que confirman la edad de Sambaqui do Algod\u00e3o, en Angra dos Reis. Ese sitio arqueol\u00f3gico tambi\u00e9n tiene 8 mil a\u00f1os. &#8220;Parece que los sambaqu\u00edes m\u00e1s antiguos se encuentran en el tramo costero ubicado entre R\u00edo y S\u00e3o Paulo&#8221;, dice Meigikos. Sin embargo, ninguna de estas recientes dataciones resuelve la cuesti\u00f3n acerca de si Luzio vino del mar o de las tierras altas antes de asentarse en Capelinha.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>EGGERS, S.<em> et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0023962\" target=\"_blank\">Paleoamerican diet, migration and morphology in Brazil: archaeological complexity of the earliest americans<\/a>.<strong> Plos One<\/strong>. Publicado electr\u00f3nicamente el 14 de septiembre de 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El hombre prehist\u00f3rico casi no com\u00eda pescado","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[270,271,278],"coauthors":[101],"class_list":["post-90518","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-antropologia-es","tag-arqueologia-es","tag-biologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90518","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90518"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90518\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90518"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}