{"id":90521,"date":"2011-10-01T00:00:00","date_gmt":"2011-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/10\/01\/batallas-farmacologicas\/"},"modified":"2017-02-22T17:42:21","modified_gmt":"2017-02-22T20:42:21","slug":"batallas-farmacologicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/batallas-farmacologicas\/","title":{"rendered":"Batallas farmacol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/10\/01\/batallas-farmacologicas\/art4532img1-3\/\" rel=\"attachment wp-att-92851\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-92851\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img11.jpg\" alt=\"\" width=\"558\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img11.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img11-120x49.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img11-250x102.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">PEDRO HAMDAN<\/span><\/a><\/p>\n<p>La ciencia tiene mucho que avanzar en lo que ata\u00f1e al tratamiento de enfermedades que afectan a un 20% de la poblaci\u00f3n en las regiones m\u00e1s pobres del planeta. Enfermedades tales como el paludismo y la leishmaniasis son conocidas como enfermedades tropicales olvidadas, ya que la mayor parte de los pa\u00edses subdesarrollados se encuentra en los tr\u00f3picos. Aunque en realidad est\u00e1n asociadas con la carencia de recursos econ\u00f3micos, con un precario acceso sanitario y la mala atenci\u00f3n de la salud: incluso en las regiones tropicales, solamente existen donde hay pobreza. El combate contra estas enfermedades implica trascender a la ciencia y combatir las irremediables injusticias de nuestros tiempos, tal como lo expres\u00f3 el qu\u00edmico Carlos Montanari, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de la localidad de S\u00e3o Carlos, en ocasi\u00f3n de la apertura del sexto encuentro del ciclo de conferencias organizado por la FAPESP y por la Sociedad Brasile\u00f1a de Qu\u00edmica en el marco del A\u00f1o Internacional de la Qu\u00edmica. &#8220;La disminuci\u00f3n de la incidencia de las enfermedades tropicales olvidadas implica una intervenci\u00f3n destinada a promover el cambio social&#8221;, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>En pos de ese objetivo que trascienda lo cient\u00edfico, incluso durante una serie de conferencias sobre qu\u00edmica, es necesario atravesar las fronteras de las disciplinas tradicionales. En efecto, las conferencias del 14 de septiembre incluyeron a un ingeniero electricista y electr\u00f3nico que se convirti\u00f3 en f\u00edsico, un qu\u00edmico industrial doctor en qu\u00edmica org\u00e1nica y docente de un instituto de f\u00edsica, y una qu\u00edmica especializada en biolog\u00eda celular y molecular. Estos l\u00edderes del campo del desarrollo de f\u00e1rmacos que presentaron sus investigaciones ante el p\u00fablico reunido en el auditorio de la FAPESP fueron, respectivamente, Glaucius Oliva y Adriano Andricopulo, ambos del Instituto de F\u00edsica de la USP de S\u00e3o Carlos, y C\u00e9lia Garcia, del Instituto de Biociencias (IB) de la USP.<\/p>\n<p><strong>Una amenaza mundial<br \/>\n<\/strong>En sinton\u00eda con su actual cargo de presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), Glaucius Oliva se interes\u00f3 no s\u00f3lo por lo atinente a la investigaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n por la formaci\u00f3n de j\u00f3venes, representados entre el p\u00fablico por los ya habituales alumnos del Instituto T\u00e9cnico de Barueri y por estudiantes del Instituto de Educaci\u00f3n Atenas, de la localidad de Aruj\u00e1. &#8220;Ustedes con seguridad representan nuestro mayor patrimonio&#8221;, dijo el f\u00edsico, cuya corbata se asemejaba a un pizarr\u00f3n con f\u00f3rmulas y c\u00e1lculos escritos con tiza.<\/p>\n<p>Exitoso en su desaf\u00edo de hablar ante un p\u00fablico heterog\u00e9neo, Oliva revel\u00f3 el alcance de las enfermedades tropicales olvidadas. &#8220;Ellas ciegan, desfiguran, estigmatizan y potencialmente matan&#8221;, advirti\u00f3, subrayando que actualmente, alrededor de mil millones de personas se encuentran infectadas con una o m\u00e1s de esas enfermedades y otros dos mil millones habitan en \u00e1reas de riesgo. En total, son una amenaza para la mitad de la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Oliva coment\u00f3 que buena parte de los medicamentos todav\u00eda en uso se desarroll\u00f3 antes de 1950, cuando los colonizadores europeos en \u00c1frica necesitaban combatir las enfermedades en funci\u00f3n de su propia supervivencia. El resultado de la finalizaci\u00f3n del per\u00edodo colonial es un arsenal obsoleto y extremadamente limitado de f\u00e1rmacos, escasamente renovado. Durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, la inmensa inversi\u00f3n econ\u00f3mica realizada por la industria farmac\u00e9utica para el desarrollo de nuevas drogas no produjo un impacto significativo con miras a aliviar el sufrimiento de las poblaciones desfavorecidas.<\/p>\n<p>No obstante, aunque todav\u00eda no se evidencia en la pr\u00e1ctica, la comprensi\u00f3n bioqu\u00edmica de las enfermedades ha realizado enormes avances desde entonces, y es ese conocimiento el que moviliza al grupo encabezado por Oliva en el Centro de Biotecnolog\u00eda Molecular Estructural (CBME), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. Oliva compar\u00f3 el acoplamiento entre las sustancias y los receptores en las c\u00e9lulas con la diversidad de tomacorrientes, una preocupaci\u00f3n de quienes viajan al exterior con el secador de cabellos en su equipaje. &#8220;Los tomacorrientes brasile\u00f1os recientemente sufrieron una mutaci\u00f3n y se tornaron resistentes a los aparatos&#8221;, brome\u00f3, refiri\u00e9ndose a la reciente modificaci\u00f3n de las normas el\u00e9ctricas en el pa\u00eds que hace que los antiguos aparatos dependan de adaptadores. En este concepto de acople se basa el desarrollo moderno de los f\u00e1rmacos, muy diferente del ensayo y error que condujo los avances hist\u00f3ricos de la medicina, tales como el descubrimiento de la penicilina.<\/p>\n<p>&#8220;Resulta de gran importancia determinar la estructura de los receptores&#8221;, explic\u00f3. Y es all\u00ed, mediante t\u00e9cnicas que permiten evaluar y construir modelos de mol\u00e9culas, donde los f\u00edsicos pueden colaborar para el estudio de las enfermedades. Partiendo del conocimiento b\u00e1sico de los organismos y de las prote\u00ednas que causan las enfermedades, resulta posible identificar los objetivos y hallar mol\u00e9culas destinadas a bloquear a los receptores.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello lo constituye la enfermedad de Chagas: end\u00e9mica en Am\u00e9rica Latina, provoca 43 mil decesos anuales entre los 18 millones de infectados. Y no existe un tratamiento eficaz. Uno de los abordajes busca entre la biodiversidad brasile\u00f1a, mol\u00e9culas que puedan generar un nuevo f\u00e1rmaco. Mediante modelos de la estructura de receptores-blanco en la membrana del par\u00e1sito o de las c\u00e9lulas del hospedador, los investigadores ahora conocen exactamente las propiedades requeridas en un compuesto que desactive ese receptor. Se asemeja a un rompecabezas donde se busca, en una monta\u00f1a de peque\u00f1as piezas, una que tenga en alg\u00fan lado una protuberancia redondeada y oquedades en otros tres, por ejemplo. Qu\u00edmicamente, las propiedades requeridas en las mol\u00e9culas son la capacidad de atraer o repeler agua, o la tendencia a unirse con elementos espec\u00edficos. &#8220;Podemos observar de qu\u00e9 modo una mol\u00e9cula de una planta se encaja en el sitio activo del <em>Tripanosoma cruzi<\/em> para combatir el mal de Chagas&#8221;, explic\u00f3.<\/p>\n<p>Adriano Andricopulo, tambi\u00e9n asociado al CBME, le hizo coro. &#8220;Existe una urgencia impostergable por hallar un nuevo medicamento contra la enfermedad de Chagas&#8221;. Un posible objetivo, en su opini\u00f3n, es la cruza\u00edna, una prote\u00edna importante para todo el ciclo de vida del par\u00e1sito. Ya se encuentran descritos en la literatura cient\u00edfica varios inhibidores de esa prote\u00edna, aunque hasta ahora ninguno ha dado origen a alg\u00fan medicamento que pueda utilizarse masivamente. Lo propio vale para otras enfermedades, tales como la tuberculosis y la malaria: el equipo de S\u00e3o Carlos busca prote\u00ednas &#8220;blanco&#8221; para, acto seguido, hallar nuevos compuestos que bloqueen su funcionamiento. Se realiz\u00f3 un estudio de selecci\u00f3n biol\u00f3gica automatizada en gran escala en colaboraci\u00f3n con la empresa farmac\u00e9utica Pfizer, puesto que los recursos de la industria farmac\u00e9utica casi siempre son mayores que los de los laboratorios de las universidades. El objetivo, en este caso, es la b\u00fasqueda de tratamientos para el paludismo mediante ensayos experimentales que identifiquen compuestos capaces de bloquear la tiorredoxina reductasa, una prote\u00edna del <em>Plasmodium falciparum<\/em>, el par\u00e1sito causante de una de las formas de esa enfermedad. &#8220;Todas las estrategias son posibles, siempre y cuando se puedan utilizar m\u00e9todos modernos&#8221;, advirti\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_93104\" style=\"max-width: 260px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/10\/01\/batallas-farmacologicas\/art4532img2-3\/\" rel=\"attachment wp-att-93104\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-93104\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img21.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img21.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/10\/art4532img21-120x97.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">SAMUEL IAVELBERG<\/span><\/a> Adriano Andricopulo, C\u00e9lia Garcia e Glaucius Oliva<span class=\"media-credits\">SAMUEL IAVELBERG<\/span><\/p><\/div>\n<p>En este arsenal moderno, los ic\u00f3nicos tubos de ensayo no cuentan con demasiado espacio. Una buena parte de la b\u00fasqueda de principios activos es actualmente realizada en modelos virtuales de las prote\u00ednas y de los compuestos prometedores. En esas representaciones tridimensionales en computadora resulta posible hacer una selecci\u00f3n virtual y evaluar si las mol\u00e9culas investigadas pueden alterar la conformaci\u00f3n de la prote\u00edna o impedir modificaciones esenciales para su funcionamiento. Un rompecabezas, algo similar al antiguo juego Tetris.<\/p>\n<p>Pero el trabajo no termina por all\u00ed: de nada no sirve hallar un encaje perfecto si el compuesto no logra llegar a la prote\u00edna blanco. Algunos medicamentos pueden administrarse por v\u00eda oral, por ejemplo, en tanto que otros solamente funcionan si son inyectados directamente en la sangre. Propiedades tales como absorci\u00f3n y biodisponibilidad, denominadas farmacocin\u00e9ticas, deben ser tenidas en cuenta cuando se intenta desarrollar medicamentos. &#8220;El efecto terap\u00e9utico no involucra solamente al principio activo, sino tambi\u00e9n a la combinaci\u00f3n de propiedades farmacocin\u00e9ticas&#8221;, resumi\u00f3 Andricopulo. Pensando en ello y en una iniciativa para potenciar el trabajo que realizan diversos grupos de investigaci\u00f3n, los investigadores de S\u00e3o Carlos est\u00e1n construyendo una base de datos <a href=\"http:\/\/miro.ifsc.usp.br\/pkdb\" target=\"_blank\">disponible gratuitamente en Internet<\/a>, con las propiedades farmacocin\u00e9ticas y fisicoqu\u00edmicas de centenares de compuestos.<\/p>\n<p><strong>La biolog\u00eda del paludismo<\/strong><br \/>\nOtro abordaje trasciende el an\u00e1lisis molecular y considera tambi\u00e9n su contexto biol\u00f3gico. Con ese enfoque, C\u00e9lia Garcia revel\u00f3 de qu\u00e9 modo un camino que apunta a combatir la malaria puede hallarse en la conjunci\u00f3n entre la bioqu\u00edmica y las biolog\u00edas molecular y celular del ciclo de vida del plasmodio, el par\u00e1sito que la ocasiona. Luego de ser inoculado en la sangre por el mosquito anofeles, este organismo microsc\u00f3pico se instala en el h\u00edgado durante una fase, antes de invadir los eritrocitos, los gl\u00f3bulos rojos de la sangre.<\/p>\n<p>Buscando descubrir c\u00f3mo se reproduce el plasmodio, el grupo descubri\u00f3 un intenso intercambio de informaci\u00f3n entre el par\u00e1sito y el hospedador que indica la existencia de receptores muy espec\u00edficos en la membrana de las c\u00e9lulas. Es como si hubiera un intercomunicador entre los plasmodios y los gl\u00f3bulos rojos, mostr\u00f3 C\u00e9lia, cuyo equipo es pionero en el descubrimiento de esos tipos de se\u00f1alizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el transcurso de los a\u00f1os, el grupo del IB ha venido incrementando el conocimiento de los factores que confieren \u00e9xito a la invasi\u00f3n. La b\u00fasqueda del c\u00f3digo para esa comunicaci\u00f3n en el material gen\u00e9tico constituy\u00f3 un reto: no hab\u00eda pistas en cuanto a la funci\u00f3n de un 60% del genoma del <em>Plasmodium falciparum<\/em>, secuenciado en 2002. Con la ayuda de la bioinform\u00e1tica, los investigadores identificaron cuatro genes que determinan receptores &#8211; denominados serpentina &#8211; de la membrana del par\u00e1sito que funcionan como antenas para la comunicaci\u00f3n con el hospedante. &#8220;La c\u00e9lula del plasmodio necesita captar lo que se encuentra afuera&#8221;, explic\u00f3 C\u00e9lia. M\u00e1s recientemente, descubrieron cu\u00e1les son las c\u00e9lulas que se acoplan con dos de esos receptores, un paso gigantesco en pro de la investigaci\u00f3n farmac\u00e9utica como una forma innovadora de intentar sabotear la comunicaci\u00f3n esencial para el microorganismo invasor.<\/p>\n<p>Pero no alcanza con ingresar en las c\u00e9lulas. &#8220;La relaci\u00f3n entre el hospedador y el par\u00e1sito es esencial para regular el ritmo de la enfermedad&#8221;, dijo C\u00e9lia. Esta relaci\u00f3n es mediada por el ATP (una sustancia que funciona como combustible celular) y por la melatonina (la hormona cuyo pico de liberaci\u00f3n se produce a la medianoche). &#8220;El plasmodio percibe el ambiente dentro de los eritrocitos y sincroniza su ciclo vital&#8221;. Su equipo ya ha identificado, y se encuentra investigando, dos prote\u00ednas del plasmodio que se acoplan con la melatonina. Con ese conocimiento, la qu\u00edmica del IB est\u00e1 ensayando mol\u00e9culas sint\u00e9ticas que bloquean la acci\u00f3n de la melatonina sobre el par\u00e1sito, lo cual puede mejorar el efecto de los antipal\u00fadicos.<\/p>\n<p>El hallazgo de nuevos caminos farmacol\u00f3gicos resulta importante porque la medicaci\u00f3n disponible deja mucho que desear. La atovacuona, por ejemplo, un medicamento utilizado para la prevenci\u00f3n, es cara y debe ingerirse junto con alimentos grasos. &#8220;En colaboraci\u00f3n con Vitor Ferreira, de la Universidad Federal Fluminense, encontramos un compuesto m\u00e1s eficiente y barato&#8221;, especific\u00f3 C\u00e9lia, pensando en caminos innovadores para el desarrollo de medicamentos.<\/p>\n<p>En conjunto, los tres disertantes abrieron una ventana al respecto de c\u00f3mo la biolog\u00eda, la qu\u00edmica y la f\u00edsica interact\u00faan para comprender y combatir enfermedades. Y revelaron una complejidad que ofrece pistas acerca de los motivos de la lentitud en el desarrollo de nuevas curas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ciencia investiga soluciones para las enfermedades tropicales olvidadas","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,328],"coauthors":[1601],"class_list":["post-90521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90521"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}