{"id":90552,"date":"2011-11-01T10:30:00","date_gmt":"2011-11-01T12:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/el-precio-de-la-longevidad\/"},"modified":"2017-02-23T15:45:02","modified_gmt":"2017-02-23T18:45:02","slug":"el-precio-de-la-longevidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-precio-de-la-longevidad\/","title":{"rendered":"El precio de la longevidad"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99768\" style=\"max-width: 210px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-99768 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/preco-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones: Eduardo Cesar<\/span>Dibujos e ilustraciones realizados por ni\u00f1os y adultos atendidos en la Apae de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Reproducciones: Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las personas con deficiencia intelectual, que hace 40 a\u00f1os fallec\u00edan en la adolescencia, ahora pueden vivir m\u00e1s de 60 a\u00f1os. Al vivir m\u00e1s, est\u00e1n surgiendo otros problemas org\u00e1nicos. M\u00e9dicos e investigadores de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), psic\u00f3logos, terapeutas, abogados, trabajadores sociales y otros profesionales de la salud, reunidos durante dos d\u00edas de agosto en la Asociaci\u00f3n de Padres y Amigos de Discapacitados (Apae, sigla en portugu\u00e9s), reconocieron uno de los graves problemas emergentes: la posibilidad de envejecimiento precoz.<\/p>\n<p>Mediante un relevamiento preliminar realizado en 2009 en seis instituciones de la ciudad de S\u00e3o Paulo, entre un grupo de 373 personas con d\u00e9ficit intelectual (o DI; la expresi\u00f3n deficiencia mental ya no se recomienda) y m\u00e1s de 30 a\u00f1os de edad, 192 de ellos presentaban al menos tres s\u00edntomas de probable envejecimiento precoz, seg\u00fan un cuestionario que evaluaba eventuales p\u00e9rdidas de memoria, de autonom\u00eda en las tareas diarias, de inter\u00e9s por las actividades o en cuanto a la visi\u00f3n y audici\u00f3n. Para evaluar esta problem\u00e1tica, se est\u00e1 preparando un estudio m\u00e1s amplio y minucioso, con alrededor de 500 casos de DI, con edades entre 30 y 59 a\u00f1os en el Gran S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Los estudios en curso resultan esenciales para \u201cver qu\u00e9 podemos hacer, en t\u00e9rminos de atenci\u00f3n m\u00e9dica y pol\u00edticas p\u00fablicas\u201d, dice Regina Leondarides, coordinadora del grupo de estudio de envejecimiento precoz en personas con d\u00e9ficit intelectual, que agrupa a 10 instituciones de atenci\u00f3n. \u201cContamos con muchas pol\u00edticas de salud enfocadas en la ni\u00f1ez, pero las pol\u00edticas para la vejez reci\u00e9n est\u00e1n empezando a construirse\u201d, comenta Esper Cavalheiro, docente de la Unifesp y presidente del consejo cient\u00edfico del Instituto Apae de S\u00e3o Paulo. \u201cEstamos atrasados, a la vista del acelerado envejecimiento de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>Un estudio realizado en Espa\u00f1a y publicado en 2008 indic\u00f3 que las personas con DI envejecen prematuramente, y las que presentan s\u00edndrome de Down, de manera m\u00e1s intensa. Para arribar a estas conclusiones, los investigadores evaluaron la salud de 238 personas con DI y m\u00e1s de 40 a\u00f1os de edad durante cinco a\u00f1os. No se trata, en apariencia, de un fen\u00f3meno inevitable. El envejecimiento precoz de las personas con DI leve y moderado surge por la carencia de programas de promoci\u00f3n de la salud y por el acceso reducido a los servicios m\u00e9dicos y sociales. Las personas con DI revelaron una mayor tendencia a la obesidad (s\u00f3lo un 25% ostentaba un peso considerado normal), a la hipertensi\u00f3n arterial (un 25% del total) y a des\u00f3rdenes metab\u00f3licos, tales como diabetes e hipotiroidismo (un 10% del total).<\/p>\n<p>\u201cSi se confirma, el envejecimiento precoz puede tener causas gen\u00e9ticas o ambientales, independientemente de la deficiencia intelectual\u201d, comenta Dalci Santos, gerente del Instituto Apae de S\u00e3o Paulo. Graduada en matem\u00e1ticas, con doctorado en curso en la Unifesp, Santos agrega: \u201cNo lograremos grandes avances hasta que no dilucidemos mejor el origen de las deficiencias intelectuales\u201d. Las causas pueden ser gen\u00e9ticas, tal como en el s\u00edndrome de Down, o ambientales (causas no gen\u00e9ticas), incluyendo infecciones, baja oxigenaci\u00f3n del cerebro del feto, alcoholismo, radiaci\u00f3n, intoxicaci\u00f3n con plomo durante el embarazo o nacimiento prematuro, y a menudo son varios factores juntos.<\/p>\n<p><strong>Causas ambientales o gen\u00e9ticas<br \/>\n<\/strong>En un art\u00edculo publicado en el primer n\u00famero de la <em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Revista de Defici\u00eancia Intelectual DI<\/em>, una publicaci\u00f3n del Instituto Apae presentada en octubre, Jo\u00e3o Monteiro de Pina-Neto, m\u00e9dico genetista de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la USP, presenta los resultados de un estudio referente a las causas del d\u00e9ficit intelectual en 200 personas atendidas en las Apaes de Altin\u00f3polis y Serrana, dos municipios de la regi\u00f3n de Ribeir\u00e3o Preto. Este estudio forma parte de uno mayor, con alrededor de mil personas portadoras de DI atendidas en cuatro Apaes, que Pina-Neto y su equipo pretenden concluir a mediados de 2012. Los resultados obtenidos hasta ahora apuntan hacia un predominio de las causas ambientales (un 42,5% del total), seguidas por las causas gen\u00e9ticas (un 29%) e indeterminadas (un 20%).<\/p>\n<p>Un estudio similar realizado con 10 mil casos en Carolina del Sur, Estados Unidos, arroj\u00f3 id\u00e9ntico porcentaje de causas gen\u00e9ticas, aunque apenas un 18% de causas ambientales y un 56% de causas desconocidas. Algunos contrastes llaman la atenci\u00f3n. Mientras que la deficiencia intelectual ocasionada por falta de oxigenaci\u00f3n cerebral responde por un 5% del total de las causas de DI en Estados Unidos, en S\u00e3o Paulo es de un 16,5%; el parto prematuro, de un 5% en Estados Unidos, fue de un 14,5% en el estudio paulista; las consecuencias de infecciones, con un 5%, son casi el doble aqu\u00ed, con un 9%.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-99775\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/preco2.jpg\" alt=\"\" width=\"257\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/preco2.jpg 257w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/preco2-120x129.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/preco2-250x268.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Reproducciones: Eduardo Cesar<\/span>La conclusi\u00f3n que se desprende de esta comparativa es que la cantidad de nacimientos de beb\u00e9s con DI podr\u00eda reducirse mediante la implementaci\u00f3n de algunas medidas preventivas. \u201cLa mejora de la atenci\u00f3n prenatal y la calidad del parto constituye una prioridad\u201d, subraya Pina-Neto. \u201cTodav\u00eda aparecen casos de deficiencia provocada por s\u00edfilis, rub\u00e9ola o toxoplasmosis contra\u00edda durante la gestaci\u00f3n y meningitis postnatales\u201d, lamenta. En su opini\u00f3n, otro problema que puede controlarse es el alcoholismo. \u201cEntre un 20% a 30% de las mujeres de la zona de Ribeir\u00e3o Preto consume bebidas alcoh\u00f3licas en exceso y, como resultado de ello, de cada 100 embarazos nace un beb\u00e9 con DI causado por s\u00edndrome alcoh\u00f3lico fetal\u201d, dice \u00e9l. \u201cNo instituimos todav\u00eda una adecuada prevenci\u00f3n de las causas del d\u00e9ficit intelectual\u201d.<\/p>\n<p>Las causas gen\u00e9ticas pueden controlarse, ya que el riesgo de que un ni\u00f1o nazca con s\u00edndrome de Down aumenta mucho con la edad de los padres. \u201cLas mujeres est\u00e1n concibiendo luego de los 35 a\u00f1os de edad, por lo tanto son m\u00e1s propensas a tener hijos con s\u00edndrome de Down, y los hombres se est\u00e1n casando varias veces, engendrando hijos en cada uni\u00f3n\u201d, dice Pina-Neto. Seg\u00fan \u00e9l, los hombres est\u00e9riles que consultan en las cl\u00ednicas de reproducci\u00f3n deber\u00edan contar con mejor informaci\u00f3n acerca de la posibilidad de portar alteraciones gen\u00e9ticas que pueden transmitirse a los hijos en caso de tornarse f\u00e9rtiles.<\/p>\n<p>Las personas con DI exhiben capacidades de razonamiento bastante por debajo del promedio y limitaciones para el aprendizaje, el cuidado personal y la comunicaci\u00f3n, aunque actualmente est\u00e1n mucho m\u00e1s integrados socialmente, son m\u00e1s aut\u00f3nomos y productivos, con m\u00e1s oportunidades para expresar su creatividad que hace algunas d\u00e9cadas. Frecuentan escuelas regulares, junto con otros ni\u00f1os y adultos, participan en competencias deportivas y obtienen m\u00e1s puestos en mercados laborales. Los ni\u00f1os y adultos con DI ya no asisten al Apae de S\u00e3o Paulo para estudiar todo el d\u00eda, sino que acuden algunas veces por semana a una clase educativa especializada o para consultas m\u00e9dicas. El servicio de apoyo al envejecimiento atiende a 132 personas con edades entre 30 y 67 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Todav\u00eda hay muchas dudas acerca de c\u00f3mo lidiar con los nuevos problemas. Ni\u00f1os y adultos con DI deben desarrollar h\u00e1bitos y tener horarios para sentirse contenidos y c\u00f3modos. Simult\u00e1neamente, los h\u00e1bitos r\u00edgidos pueden propiciar el surgimiento del Alzheimer, una enfermedad neurol\u00f3gica que se agrava con el envejecimiento. Por eso surge una paradoja: mantener una rutina r\u00edgida puede propiciar el Alzheimer, pero romper la rutina puede resultar perturbador.<\/p>\n<p><strong>Propensi\u00f3n al Alzheimer<br \/>\n<\/strong>El cerebro de las personas con s\u00edndrome de Down puede exhibir uno de los s\u00edntomas caracter\u00edsticos del Alzheimer: la acumulaci\u00f3n de placas amiloides, que dificultan el normal funcionamiento de las neuronas. Un equipo de la Universidad de California en Los Angeles, Estados Unidos, descubri\u00f3 placas amiloides en mayor concentraci\u00f3n en el cerebro de personas con Down que en personas con Alzheimer declarado y que en personas normales.<\/p>\n<p>\u201cLos signos biol\u00f3gicos del Alzheimer pueden aparecer con anterioridad a los s\u00edntomas cl\u00ednicos\u201d, sostiene Orestes Forlenza, docente de la Facultad de Medicina de la USP. \u201cLa aparici\u00f3n de amiloides no significa una condena a una demencia futura. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el mejor tratamiento en un futuro? No lo sabemos. Tal vez por v\u00edas nutricionales o v\u00eda actividad f\u00edsica resulte m\u00e1s seguro que por v\u00eda farmacol\u00f3gica\u201d. Ira Lott y su equipo de la Universidad de California en Irvine realizaron un estudio doble ciego durante dos a\u00f1os con 53 personas con s\u00edndrome de Down destinado a comprobar si la complementaci\u00f3n de la dieta con compuestos antioxidantes podr\u00eda mejorar el funcionamiento mental o estabilizar la p\u00e9rdida de capacidad cognitiva. Los resultados, publicados en agosto en el <em>American Journal of Medical Genetics<\/em>, indicaron que no.<\/p>\n<p>Esper Cavalheiro present\u00f3 tres preguntas a\u00fan sin respuesta. \u00bfDe qu\u00e9 manera aparecen las alteraciones propias del envejecimiento, tales como las enfermedades cardiovasculares, diabetes y c\u00e1ncer, en las personas con DI? \u00bfQu\u00e9 comportamiento exhiben las alteraciones frecuentes en esos individuos, como por ejemplo la demencia o la osteoporosis, frente al envejecimiento? \u00bfLos medicamentos utilizados para el tratamiento de la hipertensi\u00f3n, la diabetes y otras enfermedades t\u00edpicas del envejecimiento, funcionan en las personas con DI de la misma manera que en otros individuos?<\/p>\n<p>Otra duda: las estrategias de control de los factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares recomendadas para individuos sanos, tales como la estimulaci\u00f3n de las actividades f\u00edsicas, \u00bfacusan el mismo impacto sobre la salud de las personas con y sin DI? \u201cSuponemos que s\u00ed, pero no lo sabemos con certeza\u201d, dice Ricardo Nitrini, de la USP.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Cavalheiro, los individuos con DI y 65 a\u00f1os de edad o m\u00e1s correspond\u00edan a un 4% de la poblaci\u00f3n total seg\u00fan datos del Censo de 2000; actualmente representan un 5,5% de la poblaci\u00f3n total. \u201cNo podemos conformarnos solamente con las estad\u00edsticas y los diagn\u00f3sticos\u201d, advierte. \u201cDebemos afrontar este problema con premura. Cuanto m\u00e1s gente dialogue y piense en esto, mejor\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La elevaci\u00f3n de la expectativa de vida hace surgir nuevos problemas","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90552"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}