{"id":90555,"date":"2011-11-01T10:10:00","date_gmt":"2011-11-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/tiempo-despejado\/"},"modified":"2017-02-23T15:41:17","modified_gmt":"2017-02-23T18:41:17","slug":"tiempo-despejado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tiempo-despejado\/","title":{"rendered":"Tiempo despejado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99717\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99717 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo-120x120.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo-250x250.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CPTEC \/ INPE<\/span>La instalaci\u00f3n en octubre del radar del Proyecto Lluvia, en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, para estudiar los temporales que duran muchos d\u00edas y provocan deslizamientos<span class=\"media-credits\">CPTEC \/ INPE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mucho antes que el calentamiento global invadiera la agenda de inquietudes del planeta, la FAPESP ya realizaba inversiones de porte en el \u00e1mbito de la ciencia del clima. Desde un radar meteorol\u00f3gico instalado en la d\u00e9cada de 1970 en el interior paulista para monitorear las lluvias y suministrarles informaci\u00f3n a los agricultores y a Defensa Civil hasta el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), que invertir\u00e1 por lo menos 100 millones de reales hasta 2018, la Fundaci\u00f3n ha demostrado su constante preocupaci\u00f3n por formar recursos humanos y aumentar la cantidad y calidad del aporte de los investigadores de S\u00e3o Paulo para el avance del conocimiento sobre el tema, y con ello, ayud\u00f3 al pa\u00eds a ganar espacio en el debate mundial sobre cambios clim\u00e1ticos. \u201cAl patrocinar proyectos de cient\u00edficos del estado de S\u00e3o Paulo incluso mientras ellos estudian fen\u00f3menos en otros estados, tal como es el caso de la Amazonia, la FAPESP ayud\u00f3 a modelar una comunidad de investigadores que actualmente produce ciencia del clima con categor\u00eda internacional\u201d, dice Reynaldo Victoria, profesor del Centro de Energ\u00eda Nuclear en Agricultura (Cena), del <em>campus<\/em> Luiz de Queiroz en la Universidad de S\u00e3o Paulo con sede en la localidad de Piracicaba, y coordinador ejecutivo del PFPMCG.<\/p>\n<p>La primera gran inversi\u00f3n de la FAPESP ocurri\u00f3 en 1974, mediante la instalaci\u00f3n de un radar meteorol\u00f3gico en la ciudad de Bauru, en el interior paulista. Instalado en el Instituto de Investigaciones Meteorol\u00f3gicas (Ipmet), que luego ser\u00eda incorporado a la Universidad Estadual Paulista (Unesp), el aparato se convirti\u00f3 en el punto de partida de la actual red paulista de radares meteorol\u00f3gicos. En aquella \u00e9poca, los radares disponibles en S\u00e3o Paulo pertenec\u00edan a la Aeron\u00e1utica y estaban dise\u00f1ados para monitorear el espacio a\u00e9reo.<\/p>\n<p>Propuesto a comienzos de los a\u00f1os 1970 como un proyecto especial de la FAPESP por el entonces director cient\u00edfico Oscar Sala (1922-2010), el Radar Meteorol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo (Radasp) ten\u00eda un doble objetivo: crear un \u00e1mbito capaz de formar recursos humanos en meteorolog\u00eda, utilizando t\u00e9cnicas avanzadas para la \u00e9poca, y ofrecer, con rapidez, pron\u00f3sticos del tiempo que le permitiesen programarse a la agricultura paulista y monitorear los efectos de las tempestades a Defensa Civil. \u201cEl profesor Sala previ\u00f3 la importancia que revestir\u00eda la meteorolog\u00eda en el contexto de las ciencias atmosf\u00e9ricas y tom\u00f3 la iniciativa de proponer un programa piloto, que adem\u00e1s de fomentar la investigaci\u00f3n, involucraba una transferencia directa de conocimiento a la sociedad y el sector productivo\u201d, dice Roberto Vicente Calheiros, profesor titular de la Unesp e investigador del Ipmet. Una vez que el radar entr\u00f3 en operaci\u00f3n, la Radio Eldorado, de S\u00e3o Paulo, comenz\u00f3 a divulgar informaci\u00f3n acerca de los pron\u00f3sticos de precipitaciones obtenidos por el equipamiento.<\/p>\n<p><strong>Un servicio esencial<br \/>\n<\/strong>El radar de Bauru permiti\u00f3 evaluar en tiempo real la ocurrencia de lluvias en el estado y proveer pron\u00f3sticos inmediatos,\u00a0 desde algunos minutos hasta horas m\u00e1s tarde. \u201cSe trata de un servicio esencial para la sociedad, como lo es la seguridad p\u00fablica y el sistema de salud\u201d dice Calheiros. Las investigaciones incorporaron equipos del Departamento de Aguas y Energ\u00eda El\u00e9ctrica (Daee), de la Escuela Polit\u00e9cnica y de la Escuela de Ingenier\u00eda de S\u00e3o Carlos (USP) y de la Escuela de Ingenier\u00eda de Ilha Solteira (Unesp), resaltando los estudios sobre lluvias estivales y capas atmosf\u00e9ricas. Un dato curioso: el radar instalado en 1974 fue reemplazado en los a\u00f1os 1990 por un equipo m\u00e1s moderno. Recientemente, la Universidad Federal de Alagoas lo traslad\u00f3 a Macei\u00f3, donde el antiguo radar volvi\u00f3 a funcionar.<\/p>\n<p>Los buenos resultados del proyecto propiciaron una segunda etapa. En 1982, comenz\u00f3 a instalarse el Radasp II, bajo la coordinaci\u00f3n de Roberto Vicente Calheiros. Mediante la instalaci\u00f3n de un segundo radar, en el embalse del Daee, en Ponte Nova (Minas Gerais), el programa permiti\u00f3 perfeccionar las t\u00e9cnicas de pron\u00f3stico meteorol\u00f3gico en el estado, con beneficios, principalmente, para la planificaci\u00f3n agr\u00edcola. Calheiros desarroll\u00f3 una t\u00e9cnica de cuantificaci\u00f3n de lluvia por radar, presentada en su tesis doctoral y m\u00e1s tarde en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Journal of Climate and Applied Meteorology<\/em>. Entre otros trabajos, los experimentos de campo ayudaron a explicar el origen de las intensas lluvias estivales en la ciudad de S\u00e3o Paulo, mediante una investigaci\u00f3n coordinada por Maria Assun\u00e7\u00e3o Faus da Silva Dias. M\u00e1s recientemente, una notoria investigaci\u00f3n propiciada por los radares es el aporte de la meteor\u00f3loga Maria Andrea Lima para la comprensi\u00f3n del desarrollo de las tempestades, donde sus estudios relevan las tempestades hasta cierto punto intentando prever el volumen de lluvias que todav\u00eda podr\u00e1n generar.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, el apoyo de la FAPESP favoreci\u00f3 la formaci\u00f3n de recursos humanos y la creaci\u00f3n de infraestructura avanzada de investigaci\u00f3n, ayudando a originar liderazgos nacionales en el estudio de los cambios clim\u00e1ticos globales en una instancia en la que el tema cobraba relevancia y repercusi\u00f3n. El climat\u00f3logo Carlos Nobre, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), cita dos ejemplos de esa contribuci\u00f3n. El primero fue la inversi\u00f3n, en 1996, en el Laboratorio de Instrumentaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica (LIM) del Inpe, en la localidad de Cachoeira Paulista, que se convirti\u00f3 en referencia para los investigadores de ciencias ambientales y meteorol\u00f3gicas en Brasil. El LIM se especializ\u00f3 en la preparaci\u00f3n, instalaci\u00f3n, prueba y calibraci\u00f3n de sensores y medidores ambientales utilizados para investigaciones en diversas \u00e1reas del conocimiento. El segundo ejemplo, en 1999, fue la creaci\u00f3n de un sistema de datos e informes del Experimento a Gran Escala de la Biosfera-Atm\u00f3sfera de la Amazonia (LBA), uno de los mayores experimentos cient\u00edficos del mundo en el campo ambiental: suma 156 proyectos de investigaci\u00f3n, desarrollados por 281 instituciones nacionales y extranjeras. \u201cFue la primera vez que se hizo posible reunir datos de un experimento multidisciplinario. No tengo dudas acerca de que el \u00e9xito del programa no habr\u00eda sido tal sin ese sistema\u201d, dice Carlos Nobre, quien fue el primer coordinador ejecutivo del PFPMCG y actualmente es secretario de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n y Desarrollo del Ministerio de Ciencias, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). \u201cEl \u00e9xito fue tan grande que sirvi\u00f3 como inspiraci\u00f3n para bancos de datos de otros programas, tales como el Biota-FAPESP y el Programa FAPESP de Cambios Clim\u00e1ticos\u201d, afirma. La FAPESP, seg\u00fan sostiene Nobre, tambi\u00e9n fue una de las principales fuente de financiaci\u00f3n del LBA al patrocinar proyectos de investigaci\u00f3n de cient\u00edficos paulistas vinculados al programa, que fue administrado por el MCTI y coordinado por el Inpe y por el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa).<\/p>\n<div id=\"attachment_99718\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99718 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo2-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/tempo2-250x168.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IPMET<\/span>La incidencia de las lluvias captada por el sistema paulista de radares, en 2009<span class=\"media-credits\">IPMET<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Volumen y densidad<br \/>\n<\/strong>Durante los a\u00f1os 2000, la investigaci\u00f3n sobre cambios clim\u00e1ticos en Brasil cobr\u00f3 volumen y densidad, gener\u00f3 un conjunto de aportes originales y logr\u00f3 visibilidad internacional. Varios grupos del estado de S\u00e3o Paulo se destacaron en ese esfuerzo, con el apoyo de la FAPESP. Se progres\u00f3, por ejemplo, en la determinaci\u00f3n del rol de las quemas como factor de perturbaci\u00f3n del equilibrio en la atm\u00f3sfera y en los ecosistemas, mediante proyectos encabezados por figuras tales como Paulo Artaxo, docente del Instituto de F\u00edsica de la USP, Alberto Setzer y Carla Longo, investigadores del Inpe. \u201cSe avanz\u00f3 enormemente en ese campo\u201d, observa Carlos Nobre. El modelado de la integraci\u00f3n entre la vegetaci\u00f3n y el clima tambi\u00e9n progres\u00f3, revelando los riesgos de los cambios clim\u00e1ticos para el mantenimiento de los grandes biomas brasile\u00f1os, tales como la Amazonia y el Cerrado, bajo el liderazgo de investigadores como Carlos Nobre y Gilvan Sampaio, del Inpe, y Humberto Ribeiro da Rocha, docente del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP. La comprensi\u00f3n de los impactos ambientales en los ciclos biogeoqu\u00edmicos de la ca\u00f1a de az\u00facar, fundamentalmente en los sistemas acu\u00e1ticos, bajo el liderazgo de Luiz Martinelli, de la USP, y el balance detallado de las emisiones de carbono por el uso de biocombustibles, preponderantemente el etanol, con la conducci\u00f3n de Isaias Macedo, de la Unicamp, constituyeron aportes originales liderados por brasile\u00f1os. En el campo de la oceanograf\u00eda tambi\u00e9n hubo avances en la comprensi\u00f3n de la circulaci\u00f3n de las corrientes oce\u00e1nicas del Atl\u00e1ntico, mediante investigaciones llevadas adelante por Paulo Nobre, del Inpe, y Edmo Campos, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, con \u00e9nfasis en la interacci\u00f3n entre la corriente brasile\u00f1a y la de las Malvinas.<\/p>\n<p>Con car\u00e1cter multidisciplinario, el tema de los cambios clim\u00e1ticos involucra a expertos de diversas \u00e1reas. Un libro publicado hace tres a\u00f1os por la FAPESP compil\u00f3 el aporte de la investigaci\u00f3n paulista para el conocimiento de los cambios clim\u00e1ticos producida entre 1992 y 2008. La obra reuni\u00f3 informaci\u00f3n sobre 208 proyectos tem\u00e1ticos y apoyos a la investigaci\u00f3n \u2013 sendas modalidades de apoyo de la Fundaci\u00f3n \u2013 y 437 becas, financiadas por la FAPESP. Inclu\u00eda investigaciones de las \u00e1reas de agrarias y veterinaria, arquitectura y urbanismo, biol\u00f3gicas, ingenier\u00edas, f\u00edsica, geociencias, humanas y sociales, qu\u00edmica y salud.<\/p>\n<p>Esta masa cr\u00edtica sirvi\u00f3 de fundamento para un gran esfuerzo multidisciplinario volcado a la comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos clim\u00e1ticos. En agosto de 2008 se lanz\u00f3 el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), que prev\u00e9 inversiones por 100 millones de reales durante 10 a\u00f1os \u2013 o alrededor de 10 millones de reales anuales \u2013 para la articulaci\u00f3n de estudios b\u00e1sicos y aplicados sobre las causas del calentamiento global y de su incidencia en la vida de la gente. Es probable que los valores resulten mayores, ya que solamente durante los primeros tres a\u00f1os, ya se llevan desembolsados 40 millones de reales. Los proyectos de investigaci\u00f3n se hallan vinculados con seis temas distintos. El primero trata del funcionamiento de los ecosistemas, con \u00e9nfasis en la biodiversidad y en los ciclos del carbono y del nitr\u00f3geno. El segundo estudia el balance de la radiaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, especialmente, estudios sobre los aerosoles, y la modificaci\u00f3n del uso de la tierra. El tercero versa acerca de los efectos de los cambios clim\u00e1ticos sobre la agricultura y la ganader\u00eda. El cuarto, de la energ\u00eda y del ciclo de los gases que ocasionan el efecto invernadero. El quinto aborda los impactos en la salud y el sexto, las dimensiones humanas del cambio ambiental global. \u201cTodos los que obtuvimos financiaci\u00f3n por parte del LBA sentimos la necesidad de conversar m\u00e1s de cerca e intercambiar experiencias\u201d, afirma Reynaldo Victoria, quien adem\u00e1s de coordinar el programa lidera un grupo que analizar\u00e1 el rol de los r\u00edos en los ciclos regionales del carbono.<\/p>\n<p>El PFPMCG dispone de 18 proyectos de investigaci\u00f3n y anhela superar el centenar. Pr\u00f3ximamente se incorporar\u00e1n al programa por lo menos dos decenas de proyectos en el marco de convenios establecidos entre la FAPESP y las fundaciones de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de R\u00edo de Janeiro (Faperj) y de Pernambuco (Facepe). Se incorpor\u00f3 al programa la adquisici\u00f3n de un barco oceanogr\u00e1fico, una embarcaci\u00f3n que estar\u00e1 lista para su utilizaci\u00f3n en 2012, y cumplir\u00e1 un papel fundamental para el programa. \u201cNos permitir\u00e1 conocer mucho m\u00e1s acerca de la funci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Sur en el clima\u201d, dice Victoria.<\/p>\n<p><strong>Modelo clim\u00e1tico<br \/>\n<\/strong>Una gran ambici\u00f3n del programa es la creaci\u00f3n del primer modelo clim\u00e1tico brasile\u00f1o, un software capaz de realizar sofisticadas simulaciones sobre fen\u00f3menos clim\u00e1ticos. Actualmente, para proyectar los efectos de los cambios clim\u00e1ticos, se utilizan herramientas inform\u00e1ticas generales. Para utilizar tal programa de modelado, se adquiri\u00f3 por 50 millones de reales (15 millones de reales provistos por la FAPESP y 35 millones de reales a cargo del MCTI) una supercomputadora capaz de realizar 224 billones de operaciones por segundo. Bautizada con el nombre de Tup\u00e3, fue instalada en el Centro de Pron\u00f3stico del Tiempo y Estudios Clim\u00e1ticos (CPTEC) del Inpe y a comienzos de 2012 funcionar\u00e1 a pleno. \u201cLa creaci\u00f3n del CPTEC en la d\u00e9cada de 1980 ubic\u00f3 a la meteorolog\u00eda brasile\u00f1a en el mismo nivel de los pa\u00edses desarrollados, y la adquisici\u00f3n del ordenador Tup\u00e3 constituye un esfuerzo por mantenernos competitivos en t\u00e9rminos de pron\u00f3stico del tiempo y el clima\u201d, dice Osvaldo de Moraes, coordinador general del CPTEC. \u201cSe la utilizar\u00e1 para el trabajo del CPTEC en pron\u00f3stico clim\u00e1tico, aunque tambi\u00e9n estar\u00e1 disponible para todos los grupos de investigaci\u00f3n del programa FAPESP\u201d. Actualmente la computadora es la 29\u00aa en la lista de las 500 m\u00e1s potentes del planeta. \u201cLa compra de \u00e9sta nueva m\u00e1quina no garantiza autom\u00e1ticamente una mejora de los pron\u00f3sticos. Debemos perfeccionar nuestros modelos para que los mismos resulten m\u00e1s exactos\u201d, afirma Moraes, quien tambi\u00e9n destaca el apoyo de la Fundaci\u00f3n mediante la concesi\u00f3n de becas y subsidios para proyectos de investigaci\u00f3n en el CPTEC.<\/p>\n<p>Una de esas iniciativas, con recursos por valor de 1,4 millones de reales concedidos por la FAPESP, es un proyecto tem\u00e1tico denominado Proyecto Lluvia, que comenz\u00f3 en 2009, conducido por Luiz Augusto Machado, investigador del CPTEC. Uno de los objetivos del mismo consiste en incorporar en los modelos de pron\u00f3stico meteorol\u00f3gico fen\u00f3menos que actualmente no se detectan, pues presentan escalas de tiempo y espacio muy peque\u00f1as. \u201cUn ejemplo de ello son las tormentas de 30 minutos que causan grandes inundaciones, pero no son detectadas por los modelos, pues son demasiado r\u00e1pidas\u201d, dice Osvaldo de Moraes. \u201cA medida que los modelos aumentan sus resoluciones espaciales, necesitan comenzar a describir los procesos que ocurren en el interior de las nubes, tales como el tama\u00f1o de las gotas de lluvia, o la descripci\u00f3n de los innumerables tipos de cristales de hielo que existen en una nube de tormenta\u201d, afirma Luiz Augusto Machado. Para el estudio de dichos fen\u00f3menos, los investigadores est\u00e1n utilizando radares y otros equipamientos provenientes del exterior, que se instalan durante un per\u00edodo determinado en las \u00e1reas donde ocurren los fen\u00f3menos. Estos experimentos ya se llevaron a cabo en Alc\u00e2ntara (Maranh\u00e3o), Fortaleza (Cear\u00e1) y Bel\u00e9m (Par\u00e1), y en noviembre y diciembre se realizar\u00e1n en la zona de Vale do Para\u00edba. Machado explica que la investigaci\u00f3n en Vale do Para\u00edba cubrir\u00e1 dos eventos meteorol\u00f3gicos t\u00edpicos de la regi\u00f3n durante esta \u00e9poca del a\u00f1o. El primero de ellos es la tormenta severa, acompa\u00f1ada de intensas lluvias y granizo. El segundo tipo de lluvia es aquella continua, que perdura durante d\u00edas corridos. Esas lluvias generalmente provocan inundaciones y aludes, tales como los que afectaron a la localidad de S\u00e3o Lu\u00eds do Paraitinga, en Vale do Para\u00edba, y Teres\u00f3polis (en el estado de R\u00edo de Janeiro), durante los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De las previsiones meteorol\u00f3gicas al calentamiento global","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286],"coauthors":[98],"class_list":["post-90555","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90555\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90555"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}