{"id":90560,"date":"2011-11-01T00:00:00","date_gmt":"2011-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/el-hacedor-de-neuronas\/"},"modified":"2017-02-23T15:16:45","modified_gmt":"2017-02-23T18:16:45","slug":"el-hacedor-de-neuronas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-hacedor-de-neuronas\/","title":{"rendered":"El hacedor de neuronas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99359\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99359 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-120x87.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-250x182.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CLEBER A. TRUJILLO Y ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span>Tal como una explosi\u00f3n: formaci\u00f3n de neuronas, en rojo<span class=\"media-credits\">CLEBER A. TRUJILLO Y ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La misma mol\u00e9cula que investigadores brasile\u00f1os presentaron al mundo hace 53 a\u00f1os como un potente regulador de la presi\u00f3n arterial \u2013 pues origin\u00f3 toda una serie de medicamentos antihipertensivos \u2013 vuelve a sorprender por su versatilidad. Pasadas m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas desde su identificaci\u00f3n a cargo de los m\u00e9dicos Maur\u00edcio Rocha e Silva, Wilson Teixeira Beraldo y Gast\u00e3o Rosenfeld, esta mol\u00e9cula, la bradicinina, un fragmento de prote\u00edna (p\u00e9ptido) naturalmente hallado en la sangre y en otros tejidos del cuerpo y liberado en concentraciones m\u00e1s elevadas durante una inflamaci\u00f3n, ahora llama la atenci\u00f3n debido a unos efectos que no se imaginaba que pudiera tener. Seg\u00fan estudios llevados a cabo durante los \u00faltimos a\u00f1os, tambi\u00e9n a cargo de equipos brasile\u00f1os, se revel\u00f3 que la bradicinina propicia que las c\u00e9lulas madre se transformen en neuronas y las protege de la muerte durante las lesiones cerebrales. Otro trabajo sugiere que en el tejido adiposo la bradicinina regula la liberaci\u00f3n de la hormona que induce la saciedad reduciendo la acumulaci\u00f3n de grasas. Estos hallazgos, a\u00fan sin aplicaci\u00f3n cl\u00ednica, abren nuevos caminos para la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo se forma el cerebro y c\u00f3mo surgen ciertas enfermedades neurol\u00f3gicas, aparte de la obesidad. Y renuevan la expectativa al respecto de que, quien sabe, en algunos a\u00f1os, surjan formas m\u00e1s eficientes de tratamiento de estos problemas.<\/p>\n<p>La sospecha de que la bradicinina podr\u00eda hacer algo m\u00e1s que reducir la presi\u00f3n sangu\u00ednea y desencadenar inflamaciones localizadas, como respuesta natural del organismo ante las lesiones, surgi\u00f3 a mediados de los a\u00f1os 1990, durante el doctorado del bioqu\u00edmico Alexander Henning Ulrich en la Universidad de Hamburgo, Alemania. Ulrich investigaba los mecanismos de proliferaci\u00f3n de tumores del tejido neuronal y repar\u00f3 en que la bradicinina activaba ciertos mecanismos de se\u00f1alizaci\u00f3n en esas c\u00e9lulas, siendo su efecto m\u00e1s leve o nulo en otras c\u00e9lulas. A partir de 2002, como docente en el Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), el cient\u00edfico retom\u00f3 el estudio de esa funci\u00f3n de la bradicinina.<\/p>\n<p>El biom\u00e9dico Antonio Henrique Martins, durante su doctorado en el laboratorio de Ulrich, estudiaba la transformaci\u00f3n de c\u00e9lulas madre (inmaduras) en neuronas \u2013 las c\u00e9lulas cerebrales que almacenan y transmiten informaci\u00f3n y nos permiten aprender, recordar e incluso pensar al respecto de la capacidad de pensar \u2013, cuando observ\u00f3 un resultado inesperado. Las neuronas cultivadas en uno de los recipientes pl\u00e1sticos permanec\u00edan adormecidas incluso despu\u00e9s de recibir un ba\u00f1o del neurotransmisor acetilcolina, uno de los mensajeros qu\u00edmicos que usualmente las activan.<\/p>\n<p>Henrique se lo comunic\u00f3 a Ulrich as\u00ed: \u201cDebo estar cometiendo alg\u00fan error. Estas c\u00e9lulas no responden a la acetilcolina\u201d. Entonces repitieron los ensayos, pero los resultados no se modificaron. Nuevamente surgieron c\u00e9lulas que se asemejaban a las neuronas, aunque no se comportaban como neuronas, semanas despu\u00e9s de que las c\u00e9lulas madres fueran colocadas en frascos con un caldo de nutrientes que las estimula para asumir funciones espec\u00edficas durante un proceso conocido como diferenciaci\u00f3n celular. Algo estaba interfiriendo en la maduraci\u00f3n de las c\u00e9lulas madre.<\/p>\n<p>Los investigadores revisaron los ingredientes del medio de cultivo de las c\u00e9lulas. El \u00fanico componente distinto era un compuesto sint\u00e9tico conocido con el nombre de HOE-140, que inhibe la actividad de la bradicinina, que en aquella \u00e9poca a\u00fan no pose\u00eda acci\u00f3n conocida sobre el cerebro. En una especie de competencia molecular, aquel compuesto se adhiere a una prote\u00edna situada en la superficie de las c\u00e9lulas, el receptor B2, al cual deber\u00eda unirse la bradicinina. De esta manera, el HOE-140 impide que la bradicinina interact\u00fae con las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>Al acoplarse con el receptor B2, la bradicinina activa una cadena de reacciones qu\u00edmicas que modifica el \u00e1mbito intracelular. Peque\u00f1as bolsas liberan i\u00f3n calcio en el citoplasma, la parte gelatinosa de la c\u00e9lula, que envuelve al n\u00facleo. En el citoplasma, las oscilaciones en el \u00edndice de calcio \u2013 los niveles pueden aumentar entre 10 y 100 veces \u2013 funcionan como un c\u00f3digo que activa ciertos grupos de genes en el n\u00facleo y define el destino de la c\u00e9lula: continuar multiplic\u00e1ndose y conservar el potencial para originar distintos tipos de c\u00e9lulas o especializarse en determinada funci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_99355\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99355 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-2-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-2-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CLEBER A. TRUJILLO Y ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span>La bradicinina en acci\u00f3n: a partir de la neuroesfera, en el borde inferior derecho, se forman m\u00e1s neuronas, en rojo&#8230;<span class=\"media-credits\">CLEBER A. TRUJILLO Y ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Henrique y Ulrich prepararon a continuaci\u00f3n otra serie de ensayos con la misma familia de c\u00e9lulas embrionarias de tumor de rat\u00f3n, capaces de originar fibroblastos, c\u00e9lulas musculares y de tejido cerebral. Durante ocho d\u00edas, el tiempo que tardan las c\u00e9lulas inmaduras para transformarse en neuronas en laboratorio, midieron la cantidad de receptores B2 y la liberaci\u00f3n de bradicinina. Tambi\u00e9n compararon el grado de madurez de las c\u00e9lulas tratadas con bradicinina con el de las que recibieron una combinaci\u00f3n de bradicinina y HOE-140, que anula el efecto del p\u00e9ptido identificado en los a\u00f1os 1940 por Rocha e Silva y sus colegas. Finalmente, constataron que: sin bradicinina, la transformaci\u00f3n y la maduraci\u00f3n no son completas. Las neuronas resultan imperfectas.<\/p>\n<p>Los investigadores observaron que, durante el proceso natural de diferenciaci\u00f3n, el n\u00famero de receptores de la bradicinina aumenta gradualmente. Por otra parte, las c\u00e9lulas lanzan medio externo parte de la bradicinina producida por ellas mismas, cosa que afecta el funcionamiento de sus vecinas. Como resultado de ello, surgen neuronas sensibles al neurotransmisor acetilcolina, el mensajero qu\u00edmico que transmite la informaci\u00f3n desde una c\u00e9lula cerebral a otra, tal como se detalla en un art\u00edculo publicado en 2005 en <em>Journal of Biological Chemistry<\/em>. Sin embargo, bajo los efectos del HOE-140, la transformaci\u00f3n se deten\u00eda. Al finalizar los ensayos, las c\u00e9lulas no respond\u00edan a la acetilcolina ni presentaban las prolongaciones caracter\u00edsticas en las neuronas. \u201cLas neuronas quedaban incompletas y s\u00f3lo un porcentaje menor de ellas sobreviv\u00eda\u201d, dice Henrique, actualmente docente en la Universidad Central del Caribe, en Puerto Rico.<\/p>\n<p>\u201cLa bradicinina no inicia la diferenciaci\u00f3n celular, pero define el camino que han de seguir para las c\u00e9lulas\u201d, explica Ulrich, quien lleg\u00f3 a Brasil en 1999 para trabajar en la USP junto al m\u00e9dico Walter Colli, uno de los grandes especialistas mundiales en la enfermedad de Chagas, en la b\u00fasqueda de mol\u00e9culas que pudiesen impedirle al causante de la enfermedad invadir las c\u00e9lulas de mam\u00edferos.<\/p>\n<p>Para evaluar el efecto de la bradicinina en la diferenciaci\u00f3n y la madurez neuronal en otros modelos experimentales, el bi\u00f3logo Cleber Trujillo, otro estudiante de doctorado bajo la direcci\u00f3n de Ulrich, evalu\u00f3 c\u00e9lulas madre extra\u00eddas del tejido cerebral de embriones de ratones, con la ayuda de la qu\u00edmica Telma Tierni Schwindt y de la bi\u00f3loga Priscilla Negraes. Cleber coloc\u00f3 c\u00e9lulas madre aisladas en un medio de cultivo y aguard\u00f3 que cada una desarrollase las denominadas neuroesferas, unos n\u00facleos con alrededor de 100 mil c\u00e9lulas progenitoras de los dos tipos de c\u00e9lulas cerebrales: las neuronas y las c\u00e9lulas gliales. Luego agreg\u00f3 bradicinina y esper\u00f3 para ver que ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cCuando agregamos bradicinina al medio de cultivo, mayor cantidad de c\u00e9lulas madre recorren distancias mayores\u201d, comenta Ulrich. Este desplazamiento celular se encuentra directamente relacionado con la formaci\u00f3n y maduraci\u00f3n de neuronas. Cuanto m\u00e1s se alejan de la neuroesfera, m\u00e1s neuronas se originan, con m\u00e1s ramificaciones, lo cual resulta fundamental para el establecimiento de las conexiones cerebrales.<\/p>\n<p>En presencia de la bradicinina, se forman hasta un 30% m\u00e1s de neuronas que lo normal, y una proporci\u00f3n menor de c\u00e9lulas gliales o gl\u00edas. La producci\u00f3n de neuronas creci\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s cuando Cleber agreg\u00f3 a las c\u00e9lulas madre en proceso de diferenciaci\u00f3n un compuesto denominado captopril. El captopril, el primer medicamento antihipertensivo en actuar de manera indirecta sobre la bradicinina, manteni\u00e9ndola activa durante m\u00e1s tiempo, fue desarrollado durante los a\u00f1os 1970 por investigadores estadounidenses a partir de una mol\u00e9cula identificada en el veneno de la yarar\u00e1 por el farmac\u00f3logo S\u00e9rgio Henrique Ferreira, durante su doctorado con Maur\u00edcio Rocha e Silva en la USP de Ribeir\u00e3o Preto.<\/p>\n<p>La reorientaci\u00f3n del destino celular determinado por la bradicinina fue confirmado en pruebas con ratones transg\u00e9nicos realizados por el equipo de Jo\u00e3o Bosco Pesquero, bi\u00f3logo molecular de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). De acuerdo con los datos remitidos para su publicaci\u00f3n, las c\u00e9lulas madre cerebrales de roedores gen\u00e9ticamente alterados para no producir el receptor B2, cuando son aisladas e inducidas a diferenciarse, no originaban una mayor proporci\u00f3n de neuronas.<\/p>\n<p>Como los resultados hab\u00edan sido obtenidos con ratones, era necesario descubrir lo que suceder\u00eda con las c\u00e9lulas humanas. Cleber se dirigi\u00f3 al laboratorio del investigador brasile\u00f1o Alysson Muotri en la Universidad de California en San Diego. Ah\u00ed aprendi\u00f3 a trabajar con c\u00e9lulas madre humanas obtenidas a partir de la reprogramaci\u00f3n de c\u00e9lulas de la piel. Una vez m\u00e1s la badicinina indujo a las c\u00e9lulas madre a transformarse en neuronas.<\/p>\n<p>Alguien podr\u00eda preguntarse cu\u00e1l es la ventaja de aumentar en el cerebro la cantidad de neuronas en comparaci\u00f3n con las gl\u00edas. En los organismos sanos, es incluso probable que esa ventaja no exista. Sucede que la alteraci\u00f3n de la proporci\u00f3n entre esos dos tipos de c\u00e9lulas puede afectar la arquitectura cerebral. Y la forma en que las c\u00e9lulas se hallan dispuestas y conectadas entre s\u00ed determina el funcionamiento cerebral; al menos, el funcionamiento actualmente conocido.<\/p>\n<p>En un estudio reciente, los equipos de Roberto Lent y Suzana Herculano-Houzel, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, y de Wilson Jacob Filho, de la USP, sugieren que el cerebro humano contiene la misma proporci\u00f3n de neuronas y c\u00e9lulas gliales. Un humano adulto contar\u00eda con alrededor de 86 mil millones de neuronas y 85 mil millones de gl\u00edas (astrocitos, oligodendrocitos y microgl\u00edas). Gl\u00eda es una palabra de origen griego que significa cola. Hasta hace poco tiempo atr\u00e1s, las c\u00e9lulas gliales consideradas un mero soporte f\u00edsico para las neuronas, pero ahora est\u00e1n adquiriendo relevancia, al constatarse de que ejecutan funciones tan importantes como las neuronas: ayudan en la transmisi\u00f3n de los impulsos nerviosos y en la defensa del sistema nervioso central contra los microorganismos invasores.<\/p>\n<div id=\"attachment_99356\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-99356 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-3.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-3.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-3-120x96.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/neuronios-3-250x200.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CLEBER A. TRUJILLO E ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span>&#8230; que c\u00e9lulas gliales, en verde<span class=\"media-credits\">CLEBER A. TRUJILLO E ALEXANDER HENNING ULRICH\/IQ-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero la producci\u00f3n de una mayor cantidad de neuronas puede resultar interesante en algunas situaciones, adem\u00e1s de ayudar a comprender cierta capacidad que posee el cerebro para recuperarse de lesiones, seg\u00fan consideran los investigadores. Existe la posibilidad de que, al controlar la formaci\u00f3n de neuronas a partir de las c\u00e9lulas madre, sea posible sustituir las c\u00e9lulas muertas en caso de enfermedades neurodegenerativas, tal como en el caso del mal de Parkinson, o en un caso de isquemia, que es la interrupci\u00f3n del flujo de ox\u00edgeno y nutrientes provocada por la obstrucci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos.<\/p>\n<p>\u201cYa se conoce, por experimentos con animales, que el trasplante en el cerebro de las c\u00e9lulas ya diferenciadas no funciona, pues las mismas son incapaces de rehacer las conexiones correctas y mueren\u201d, expresa Telma. \u201cAunque tal vez sea posible implantar c\u00e9lulas inmaduras e inducirlas a transformarse en neuronas\u201d. Ella y En\u00e9as Ferrazoli actualmente investigan la hip\u00f3tesis en un modelo de Parkinson en ratones, en colaboraci\u00f3n con Beatriz Longo, de la Unifesp. Los resultados iniciales son alentadores.<\/p>\n<p>Quien sufre el mal de Parkinson, com\u00fanmente experimenta temblores, dificultad para la ejecuci\u00f3n de movimientos y para mantener la estabilidad corporal, como consecuencia de la muerte de las neuronas en dos regiones cerebrales \u2013 la sustancia negra y el n\u00facleo estriado \u2013 productoras del neurotransmisor dopamina. Como los roedores no experimentan esos s\u00edntomas, Telma se vale de otra estrategia para evaluar la evoluci\u00f3n de la enfermedad. Mediante la inyecci\u00f3n de compuestos qu\u00edmicos espec\u00edficos, induce la muerte de las neuronas de la sustancia negra y del cuerpo estriado en un s\u00f3lo hemisferio cerebral de los roedores. El resultado muestra que, al recibir un compuesto estimulante, los animales comienzan a moverse en c\u00edrculos.<\/p>\n<p>En una primera prueba, Telma observ\u00f3 que la bradicinina, incluso aplicada luego de la muerte de las neuronas, permiti\u00f3 la recuperaci\u00f3n de ambas regiones afectadas. De los cinco animales que formaron parte del experimento, cuatro dejaron de moverse en c\u00edrculos luego del tratamiento. \u201cLas c\u00e9lulas madre del cerebro de los animales pueden haber migrado hacia las regiones da\u00f1adas diferenci\u00e1ndose como neuronas\u201d, comenta la investigadora.<\/p>\n<p>La reposici\u00f3n celular observada en esos experimentos con animales, sin embargo, no fue el \u00fanico efecto ben\u00e9fico de la bradicinina en el sistema nervioso central. Recientes pruebas realizadas por Henrique y la biom\u00e9dica Janaina Alves, alumna de doctorado de Ulrich, indican que la bradicinina puede evitar la muerte de las neuronas por isquemia. En un modelo que reproduce los da\u00f1os causados por esa afecci\u00f3n, Henrique y Janaina trataron una regi\u00f3n del cerebro de ratones con N-metil-D-aspartato. Este compuesto, m\u00e1s conocido como NMDA, provoca que un torrente de calcio invada las c\u00e9lulas \u2013 los \u00edndices llegan a ser mil veces superiores a lo normal \u2013, mat\u00e1ndolas. La medici\u00f3n de la actividad neuronal revel\u00f3 que un 80% de las c\u00e9lulas del hipocampo murieron luego de la administraci\u00f3n de NMDA. La tasa de muerte celular, empero, descendi\u00f3 hasta un valor del 20% cuando el hipocampo, adem\u00e1s del NMDA, recibi\u00f3 bradicinina, seg\u00fan un art\u00edculo enviado recientemente para su publicaci\u00f3n en una revista cient\u00edfica.<\/p>\n<p>En la Universidad Central del Caribe, en colaboraci\u00f3n con los neurocient\u00edficos Pedro Ferchmin y Vesna Eterovic, junto con la estudiante Wilmare Torres, Henrique verific\u00f3 que la bradicinina evita la muerte de las neuronas expuestas a la acci\u00f3n de un compuesto que provoca los mismos efectos del gas sar\u00edn, desarrollado por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y utilizado en un atentado terrorista en 1995 en Tokio. Los compuestos que intentan atenuar los efectos de esas armas qu\u00edmicas no resultan totalmente eficaces. \u201cSoldados que combatieron en la Guerra del Golfo y fueron expuestos a armas qu\u00edmicas recibieron un ant\u00eddoto y sobrevivieron, pero ahora presentan problemas de memoria\u201d, dice Henrique.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/018-023_Neuronios_1891.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-207615\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/018-023_Neuronios_1891-300x147.jpg\" alt=\"018-023_Neuronios_189\" width=\"300\" height=\"147\" \/><\/a>Janaina, Ulrich y \u00e9l proponen una nueva explicaci\u00f3n para el efecto neuroprotector de la bradicinina. \u00c9sta impedir\u00eda la muerte de las c\u00e9lulas v\u00eda glutamato, un neurotransmisor que resulta t\u00f3xico en dosis elevadas, y no s\u00f3lo por mejorar la provisi\u00f3n de ox\u00edgeno y nutrientes al provocar vasodilataci\u00f3n, tal como se cre\u00eda. Seg\u00fan Henrique, los experimentos indican que la bradicinina activa prote\u00ednas que evitan la muerte celular.<\/p>\n<p>Mediante un mecanismo distinto, Pesquero, de la Unifesp, comprob\u00f3 que la bradicinina influye en el consumo de energ\u00eda por parte del organismo. \u201cIdentificamos un efecto directo de la bradicinina en el metabolismo energ\u00e9tico\u201d, comenta. A\u00f1os atr\u00e1s, Pesquero observ\u00f3 que ratones transg\u00e9nicos que \u00e9l hab\u00eda producido durante una pasant\u00eda en el Instituto Max Delbr\u00fcck, en Alemania, engordaban menos que los ratones normales sometidos a una dieta altamente cal\u00f3rica. La diferencia entre ambos grupos de roedores es que los transg\u00e9nicos no presentaban en sus c\u00e9lulas el receptor B1, al cual se une un subproducto de la bradicinina y activa fen\u00f3menos t\u00edpicos de las inflamaciones.<\/p>\n<p>Los animales sin el receptor B1 eran m\u00e1s sensibles a la hormona leptina, seg\u00fan reflejaron pruebas realizadas por el biom\u00e9dico Marcelo Mori y el m\u00e9dico veterinario Ronaldo da Silva Ara\u00fajo, ambos del equipo de Pesquero y actualmente docente de la Unifesp, publicados en 2008 en la revista <em>Diabetes<\/em>. Esa hormona, secretada por el tejido adiposo, induce la saciedad y hace que aumente el consumo de energ\u00eda del organismo. Seg\u00fan Pesquero, la eliminaci\u00f3n del receptor B1 aparentemente induce a las c\u00e9lulas a producir mayor cantidad de receptores B2, a los cuales se une la bradicinina. \u201cEsto sugiere que la misma regula la sensibilidad a la leptina\u201d, comenta el investigador.<\/p>\n<p>\u00c9l verific\u00f3, en ratones transg\u00e9nicos, que la producci\u00f3n de B1 solamente en el tejido adiposo resulta suficiente para hacerlos engordar como a los animales comunes. Pesquero considera que es posible obtener un compuesto que bloquee la actividad del receptor B1 y ayude en el control de la obesidad. Prob\u00f3 con una mol\u00e9cula antagonista del receptor B1, que una empresa farmac\u00e9utica se encontraba desarrollando con el objetivo combatir el dolor asociado con la inflamaci\u00f3n. La mol\u00e9cula se revel\u00f3 eficiente para controlar el aumento de peso de los animales, pero la empresa la descart\u00f3 debido a los efectos colaterales indeseables.<\/p>\n<p>Pese a los prometedores resultados, a\u00fan resulta poco probable que alg\u00fan d\u00eda la bradicinina se utilice en el tratamiento de isquemias u obesidad. Aunque su versi\u00f3n sint\u00e9tica existe desde hace casi medio siglo, no ha sido aprobada para su utilizaci\u00f3n en humanos. Algunos estudios sugieren que la administraci\u00f3n de bradicinina provoca efectos indeseables graves, tales como edema cerebral o disminuci\u00f3n importante de la presi\u00f3n arterial. \u201cCultivada <em>in vitro<\/em>, la bradicinina mostr\u00f3 actividad neuroprotectora, pero <em>in vivo<\/em> la cosa se complica, ya que ocurren muchas interacciones que no siempre son previsibles\u201d, comenta Henrique. La esperanza reside en la obtenci\u00f3n de una mol\u00e9cula an\u00e1loga a la bradicinina que provoque menos efectos colaterales y tambi\u00e9n resulte neuroprotectora. Por ahora, recuerda Cleber Trujillo, \u201cla comprensi\u00f3n de c\u00f3mo act\u00faa en el tejido adiposo y en el sistema nervioso central es de por s\u00ed bastante significativa\u201d.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/15\/fazedor-de-neuronios-2\/\" target=\"_blank\">Acceda a las entrevistas<\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> Modulado artificial de la diferenciaci\u00f3n neuronal y funci\u00f3n de los receptores por oligonucle\u00f3tidos sint\u00e9ticos actuantes en los niveles g\u00e9nico y proteico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/3485\/modulacao-artificial-da-diferenciacao-neuronal-e-funcao-de-receptores-por-oligonucleotideos-sintetic\/\" target=\"_blank\">n<sup>o<\/sup> 2001\/ 08827-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Joven Investigador; <strong>Coordinador <\/strong>Alexander Henning Ulrich &#8211; \u00a0 IQ\/USP; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 1.419.510,07 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Bases moleculares para la diferenciaci\u00f3n de c\u00e9lulas madre y progenitoras neuronales (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/pesquisa\/?q=2006%2F+61285-9&amp;index=&amp;link_curto=\" target=\"_blank\">n<sup>o<\/sup> 2006\/ 61285-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto tem\u00e1tico; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Alexander Henning Ulrich \u2013 IQ\/USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 1.038.469,28 (FAPESP)<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Doble trasplante de microesferas y c\u00e9lulas madre neuronales como terapia para el mal de Parkinson (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/pesquisa\/?q=2009%2F50540-6&amp;index=\" target=\"_blank\">n<sup>o<\/sup> 2009\/50540-6<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Telma Tiemi Schwindt \u2013 IQ\/USP; <strong>Inversi\u00f3n \u00a0<\/strong>R$ 193.442,57 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMARTINS, A. H.\u00a0<em>et al<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.jbc.org\/content\/280\/20\/19576\" target=\"_blank\">Neuronal Differentiation of P19 Embryonal Carcinoma Cells Modulates Kinin B2 Receptor Gene Expression and Function<\/a>.<strong>Journal of Biological Chemistry<\/strong>.v. 280, p. 1.9576-86. 20 may. 2005.<br \/>\nMORI, M.A. <em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/diabetes.diabetesjournals.org\/content\/57\/6\/1491.short\" target=\"_blank\">Kinin B1 receptor deficiency leads to leptin hypersensitivity and resistance to obesity<\/a>.<strong> Diabetes<\/strong><strong>.<\/strong> v. 57, p. 1.491-1.500. Jun. 2008.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Compuesto orienta el desarrollo de las c\u00e9lulas cerebrales","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[280,305,319],"coauthors":[105,5968],"class_list":["post-90560","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-bioquimica-es","tag-fisiologia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90560","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90560"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90560\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90560"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90560"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90560"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90560"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}