{"id":90563,"date":"2011-11-01T00:00:00","date_gmt":"2011-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/la-guerra-de-los-rosas\/"},"modified":"2017-02-23T16:36:55","modified_gmt":"2017-02-23T19:36:55","slug":"la-guerra-de-los-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-guerra-de-los-rosas\/","title":{"rendered":"La guerra de los Rosas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_100903\" style=\"max-width: 237px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-100903 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas-227x300.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JONNE RORIZ \/ AG\u00caNCIA ESTADO<\/span>Aracy y Rosa lejos del fr\u00edo alem\u00e1n, en un viaje a Italia, en 1950<span class=\"media-credits\">JONNE RORIZ \/ AG\u00caNCIA ESTADO<\/span><\/p><\/div>\n<p>La historiadora brasile\u00f1a M\u00f4nica Schpun, de la <em>\u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales<\/em>, de Par\u00eds, empez\u00f3 a investigar la vida de Aracy de Carvalho Guimar\u00e3es Rosa (1908-2011), la segunda mujer del escritor Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa (1908-1967), para hacerle justicia a la historia de Aracy, quien siendo funcionaria del consulado brasile\u00f1o en Hamburgo, ayud\u00f3 a conceder innumerables visas de ingreso a Brasil a jud\u00edos, pese a las instrucciones en sentido inverso de circulares secretas emanadas desde Itamaraty en los tiempos de Get\u00falio Vargas.<\/p>\n<p>Esta historia nunca fue contada en profundidad y es com\u00fan que se le atribuya todo el m\u00e9rito al escritor, pues \u00e9ste habr\u00eda tenido el poder real de firmar los pasaportes. El proyecto se acaba de convertir en libro: <em>Justa \u2013 Aracy de Carvalho e o resgate dos judeus trocando a Alemanha nazista pelo Brasil<\/em> (Record). Esa tan esperada biograf\u00eda es importante, pues hablar de Aracy es no solamente descubrir la gran influencia que ella tuvo en la obra del escritor, sino tambi\u00e9n regresar al momento en que Guimar\u00e3es Rosa vivi\u00f3 en Alemania, cuando ambos se conocieron y vieron juntos los horrores de la guerra y del r\u00e9gimen nazi. Al mismo tiempo, esa experiencia le permiti\u00f3 al escritor ir m\u00e1s a fondo en las \u201cmaravillas de la cultura alemana\u201d, y la emple\u00f3 m\u00e1s tarde como fermento de sus mayores creaciones, cuyas expresiones m\u00e1ximas aparecen en la violencia de Riobaldo y en el dilema faustiano de la trayectoria del vaquero de <em>Grande sert\u00e3o: veredas<\/em>, a prop\u00f3sito, dedicado a \u201cAra\u201d, el apodo de Aracy. Son, cabe notar, experiencias contradictorias con relaci\u00f3n a la misma cultura, y que resultaron en un dilema cuya resoluci\u00f3n llev\u00f3 a Rosa a repensar su escritura. El punto en com\u00fan entre ellas es Aracy.<\/p>\n<p>Bautizada como \u201cEl \u00c1ngel de Hamburgo\u201d, es la \u00fanica mujer citada en el Museo del Holocausto en Israel, como una entre los 18 diplom\u00e1ticos que salvaron jud\u00edos de la muerte. En 1982, ella fue reconocida como \u201cJusta entre las Naciones\u201d, un t\u00edtulo honorario otorgado por Israel a personas que ayudaron, poniendo en riesgo su vida, a jud\u00edos perseguidos. Es la \u00fanica brasile\u00f1a que se hizo acreedora de esa distinci\u00f3n, junto al embajador Souza Dantas, quien concedi\u00f3, desobedeciendo \u00f3rdenes del gobierno varguista, visados de ingreso en Brasil a jud\u00edos franceses. Para merecer tama\u00f1o honor, es necesario que varios testigos suministren informaciones sobre las acciones del \u201cJusto\u201d, que justifiquen su nombramiento. Aracy cont\u00f3 con innumerables recomendaciones de personas a las cuales ayud\u00f3. Pese a ello, se cierne sobre ella un extra\u00f1o desconocimiento. A\u00fan m\u00e1s grave es que hay quienes niegan que haya tenido importancia alguna en la obra del marido, pese a las tres d\u00e9cadas de convivencia armoniosa y amorosa. La biograf\u00eda de Aracy contiene elementos como para cambiar eso, no solamente porque rescata su acci\u00f3n valiente en la Alemania nazi, sino tambi\u00e9n porque echa nuevas luces sobre su papel en la vida y la obra del escritor, incluso en lo que hace a la poco referida influencia sobre la actitud de Rosa ante la pol\u00edtica, punto controvertido en su supuesta trayectoria de \u201capol\u00edtico\u201d.<\/p>\n<p>Ambos se conocieron en 1938, en el consulado brasile\u00f1o de la ciudad portuaria de Hamburgo, hacia donde fue el entonces joven diplom\u00e1tico para asumir su primer cargo, el de c\u00f3nsul adjunto, luego de concluir sus estudios en Itamaraty. Fue tambi\u00e9n en aquella ciudad que adopt\u00f3 un nuevo h\u00e1bito, que se torn\u00f3 c\u00e9lebre en <em>Grande sert\u00e3o: veredas<\/em>, la escritura en libretas de anotaciones (heredado, tal como afirma, de su colega Machado de Assis). El resultado es el llamado \u201cdiario alem\u00e1n\u201d, escrito entre 1938 y 1942, un notable y moderno <em>collage<\/em> de recortes de diarios, citas, anotaciones precisas sobre el horario de las alarmas de bombardeos, lista de libros, listas de condimentos, comentarios sobre sus constantes visitas al zool\u00f3gico, descripciones de paisajes y climas, ideas para futuras novelas y cr\u00edticas a las medidas contra los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Hay sin embargo, entre esos elementos tan diversificados, una interrelaci\u00f3n que no escapa a la mirada de los especialistas, como el hecho de archivar, en una misma p\u00e1gina, la noticia de la muerte de un l\u00edder nazi junto a una observaci\u00f3n de que hab\u00eda vendido su coche. El texto completo, cuya publicaci\u00f3n estaba prevista para finales de este a\u00f1o, permanece in\u00e9dito, bajo embargo por intervenci\u00f3n de las herederas de Rosa, aunque est\u00e9 totalmente organizado por investigadores de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG).<\/p>\n<p>Cuando el escritor desembarc\u00f3 en Bremen, ya separado de su primera mujer, que se qued\u00f3 con las dos hijas en Brasil, a\u00fan no hab\u00eda publicado ning\u00fan libro, pero llevaba en el equipaje su primera obra, que pretend\u00eda revisar durante las pausas del trabajo diplom\u00e1tico. La misma llevaba a\u00fan el nombre de <em>Contos,<\/em> y era firmada por Viator. Una muestra acerca de la importancia del \u201cdiario alem\u00e1n\u201d son diversas anotaciones \u201ccasuales\u201d sobre los distintos significados de las \u201csagas\u201d, forma germ\u00e1nica de contar historias, que fueron fundamentales en el formato y en la revisi\u00f3n del t\u00edtulo de la primera creaci\u00f3n. \u201c\u00c9l revis\u00f3 el libro y en 1946, dej\u00f3 de lado el t\u00edtulo <em>Contos<\/em>, y en su lugar le puso <em>Sagarana<\/em>, un hibridismo producto de la fusi\u00f3n de \u2018saga\u2019 con el tup\u00ed \u2018rana\u2019, que significa \u2018parecido\u2019\u201d, afirma el profesor de literatura Reinaldo Marques, de la UFMG, uno de los responsables de la edici\u00f3n. \u201cEso es solamente una parte de lo que se puede descubrir en el diario. En su totalidad, es el \u00fanico testimonio de un escritor de esa envergadura sobre uno de los momentos m\u00e1s tr\u00e1gicos del siglo XX, signo contundente del agotamiento del proyecto de la modernidad\u201d, sostiene el investigador.<\/p>\n<div id=\"attachment_100916\" style=\"max-width: 213px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-100916 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas2-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDITORA RECORD<\/span>Aracy de Carvalho en su trabajo, en el sector de pasaportes del consulado, en 1939<span class=\"media-credits\">EDITORA RECORD<\/span><\/p><\/div>\n<p>Rosa llega a Alemania siendo un admirador de la cultura alemana. \u201cPero no ignora al nazismo y se indigna con la persecuci\u00f3n contra los jud\u00edos. Su encuentro con la cultura alemana se vuelve ambivalente, un choque entre el pasado, con connotaciones positivas, y un presente nefasto\u201d, afirma el profesor de la UFMG, Georg Otte, tambi\u00e9n del equipo del \u201cdiario alem\u00e1n\u201d. \u201cHab\u00eda dos salidas ante ese dilema. Una, la iron\u00eda, como cuando escribe \u2018Heil Goethe!\u2019, parodia del saludo hitlerista, luego de presenciar <em>Fausto<\/em>. Otra era volverse hacia la naturaleza que se encontraba a su alrededor como territorio neutro, que le permite al \u2018yo\u2019 evitar la confrontaci\u00f3n entre las im\u00e1genes conflictivas de los alemanes. La \u2018paz\u2019 de la naturaleza ayuda a resistir a la guerra que macula la imagen preconcebida de los alemanes\u201d. Y fue con Aracy que observ\u00f3 a esa Alemania perversa. \u201cPaseo hoy con Ara. En un rinc\u00f3n vi una playita para ni\u00f1os. Peque\u00f1as olas lamen la playa de juegos. Pero para arruinar toda la mansa poes\u00eda del lugar, pusieron en una columna una plaquita amarilla: \u2018Espacio de juegos para ni\u00f1os arios\u2019\u201d. O tambi\u00e9n: \u201cPaseo en autom\u00f3vil con Ara. \u00a1Hasta ni\u00f1os de 4 a\u00f1os o menos, con el distintivo amarillo infamante!\u201d. Aracy termina poniendo en jaque al Rosa \u201capol\u00edtico\u201d, algo que escapa a muchos historiadores.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n de la biograf\u00eda de Aracy con el diario es una trama compleja y plagada de sutilezas, que puede cambiar nuestra forma de entender el universo roseano, \u00fanicamente comprensible cuando se relacionan las diversas facetas del escritor como diplom\u00e1tico, literato y un parad\u00f3jico observador de la cruda realidad de la violencia de la guerra, que lo lleva, a contramano, hacia la fantas\u00eda, hacia la animalizaci\u00f3n del mundo como forma de sobrevivir y digerir, por la v\u00eda de la negaci\u00f3n, el mundo moderno. En Aracy encontr\u00f3, adem\u00e1s de a la compa\u00f1era de casi tres d\u00e9cadas, a una lectora atenta y participativa en sus creaciones, como as\u00ed tambi\u00e9n un modelo de coraje y actitud ante las injusticias. Al fin y el cabo, al pregunt\u00e1rsele por qu\u00e9 se hab\u00eda arriesgado al conceder visas a jud\u00edos, ella respondi\u00f3: \u201cPorque era justo\u201d.<\/p>\n<p>Curiosamente, ser\u00e1 casi con las mismas palabras que Rosa justificar\u00e1 su participaci\u00f3n en las acciones de Aracy y describir\u00e1 su credo como diplom\u00e1tico en una entrevista, a\u00f1os m\u00e1s tarde. Es posible notar de qu\u00e9 manera Ara lo ayuda a encarar su actividad diplom\u00e1tica desde una nueva perspectiva y c\u00f3mo esa visi\u00f3n moldear\u00e1 su nueva forma de ver el mundo para transformarlo en literatura de primera modernidad. De un solo golpe, Rosa absorbi\u00f3 el lado \u201cbueno\u201d de los alemanes, su cultura, y el lado \u201cperverso\u201d de esa misma civilizaci\u00f3n, y ante ese dilema, hall\u00f3 soluciones que constituir\u00edan la clave de su nueva literatura. Pero nada de ello habr\u00eda sido posible sin la presencia de Aracy a su lado en ese momento fundamental.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se juntan ambas trayectorias? Aracy, hija de padre portugu\u00e9s y madre alemana, se vali\u00f3 de la nacionalidad materna para dejar el pa\u00eds con su hijo luego de separarse del marido. En Europa no afrontaba el acoso que las mujeres divorciadas sufr\u00edan en Brasil, y pod\u00eda vivir en libertad. En 1935, por intermediaci\u00f3n del canciller Macedo Soares, consigui\u00f3 un trabajo en la divisi\u00f3n de pasaportes del consulado de Hamburgo. Habiendo nacido Rosa y ella el mismo a\u00f1o (Aracy cumpl\u00eda a\u00f1os, como Hitler, el 20 de abril), tan pronto como se conocieron se enamoraron. \u201c\u00a1Fui a ver casas con el c\u00f3nsul adjunto!\u201d, anota. Pasado un mes, la cosa levanta temperatura: \u201cEstuve linda. \u00a1\u00c9l me ama mucho, mucho!\u201d. Ya pod\u00edan compartir secretos. \u201cSin ser diplom\u00e1tica, Aracy ten\u00eda un cargo administrativo estrat\u00e9gico y trabajaba directamente en la concesi\u00f3n de visas, aunque no ten\u00eda la potestad de firmarlos, un privilegio del c\u00f3nsul general y de su adjunto\u201d, explica M\u00f4nica. \u201cAracy ignor\u00f3 la limitaci\u00f3n de la cantidad de visas que pod\u00edan otorg\u00e1rseles a los jud\u00edos impuesta por el Estado Novo y sigui\u00f3 prepar\u00e1ndolas, y facilitando el embarque de casi un centenar de \u00e9stos rumbo a Brasil. Para que el c\u00f3nsul general Souza Ribeiro firmase los visados, los pon\u00eda en el medio del papeler\u00edo y as\u00ed logr\u00f3 obtener pasaportes sin la \u2018J\u2019 en rojo de los jud\u00edos con amigos\u201d, comenta la historiadora Maria Luiza Tucci Carneiro, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), autora del libro recientemente publicado <em>Cidad\u00e3o do mundo<\/em> (Perspectiva), una continuaci\u00f3n de sus an\u00e1lisis de la diplomacia antisemita del r\u00e9gimen de Vargas.<\/p>\n<div id=\"attachment_100917\" style=\"max-width: 235px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-100917 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas3-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDITORA RECORD<\/span>Fachada del consulado brasile\u00f1o en Hamburgo, que fue destruido durante la guerra<span class=\"media-credits\">EDITORA RECORD<\/span><\/p><\/div>\n<p>Fraguaba certificados de residencia falsos para poder contemplar a los jud\u00edos de otras ciudades en donde hab\u00eda diplom\u00e1ticos menos condescendientes. Lleg\u00f3 a transportar en el maletero del coche a un jud\u00edo hasta la frontera de Dinamarca, escapando \u00fanicamente debido a la matr\u00edcula del cuerpo consular. Visitaba jud\u00edos para llevarles v\u00edveres y les daba consejos sobre c\u00f3mo sacar bienes del pa\u00eds. Guardaba pertenencias de jud\u00edos hasta el embarque para evitar que los nazis se las robasen. \u201cRosa dec\u00eda que un d\u00eda de esos ella iba a desaparecer. Al fin y al cabo, en su casa se escond\u00edan jud\u00edos fugitivos\u201d, comenta Tucci.<\/p>\n<p>Pero era un tanto incoherente cuando mencionaba el papel del marido en las acciones. \u201cGuima ten\u00eda un rol fundamental. Era quien firmaba los pasaportes\u201d, dijo en una entrevista. En otra, declar\u00f3: \u201cNunca tuve miedo, el que ten\u00eda miedo era Jo\u00e3ozinho. Dec\u00eda que yo exageraba, que me arriesgaba y arriesgaba a toda la familia, pero no se met\u00eda mucho y me dejaba hacer\u201d. Para M\u00f4nica, se trata de una cuesti\u00f3n de g\u00e9nero. \u201cAparte de que \u00e9l era el diplom\u00e1tico, Aracy es mencionada como la viuda de Rosa. Pero el t\u00edtulo de \u2018Justa\u2019, personal, se lo adjudicaron solamente a ella\u201d, acota.<\/p>\n<p>Con todo, m\u00e1s importante que los cr\u00e9ditos por la ayuda dada a los jud\u00edos es discutir la importancia de Aracy en la vida y la obra del escritor. Dos investigadoras, Elza Min\u00e9, de la USP, y Neuma Cavalcante, de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), estudiaron las cartas de la pareja, a\u00fan in\u00e9ditas. \u201cSer\u00e1s todo para m\u00ed: mujer, amante y compa\u00f1era. S\u00ed querida, has de ayudarme a escribir nuestros libros. T\u00fa misma no sabes lo que vales. Yo s\u00ed lo s\u00e9. Adem\u00e1s de inspiradora, ser\u00e1s una colaboradora valiosa, pese, o quiz\u00e1 incluso, por no tener pretensiones de \u2018literata pedante\u2019\u201d, escribi\u00f3 Rosa en 1942. En 1938, cuando ella sali\u00f3 de vacaciones y \u00e9l permaneci\u00f3 en Hamburgo, jur\u00f3: \u201cHe so\u00f1ado despierto todo el d\u00eda contigo. Reafirmo que ser\u00e9 absolutamente fiel, no mirar\u00e9 a las alemanitas, que por cierto, \u00a1todas, todas se han convertido en sapos!\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn esas cartas se revela, adem\u00e1s del amor, la importancia de Aracy como primera lectora de Rosa\u201d, sostiene Neuma.<\/p>\n<p>\u201cTu Sagarana, nuestro Saragana est\u00e1 casi listo. Reserva un ejemplar para nosotros. Ser\u00eda una alegr\u00eda doble: la llegada de ARA y SAGARANA. Pero en caso de peligro, deshazte de Sagarana y que venga solamente ARA, que es 300\u00a0 mil millones de veces m\u00e1s importante para m\u00ed\u201d, escribe en 1946. El resumen est\u00e1 en otra carta: \u201cA los otros yo los conoc\u00ed por ociosa casualidad. A ti te encontr\u00e9 porque era necesario\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfAlguien tan cuidadoso dejar\u00eda a su amada tan expuesta? \u00c9sa es la tesis que M\u00f4nica cuestiona, a contramano de estudios que aducen un total antisemitismo del Estado Novo como pol\u00edtica oficial y secreta. \u201cLa gesti\u00f3n de la inmigraci\u00f3n jud\u00eda puede incluirse en un movimiento mayor como lo fue la discusi\u00f3n sobre la restricci\u00f3n a los japoneses, que antecedi\u00f3 a las medidas contra los jud\u00edos. El secreto era normal en un Estado autoritario, y las cr\u00edticas sufridas en 1934, debido a las medidas de inmigraci\u00f3n, llevaron a las autoridades a mantener esas discusiones en secreto, no solamente las de los jud\u00edos\u201d, sostiene.<\/p>\n<div id=\"attachment_100924\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100924 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas4.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas4.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas4-120x81.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas4-250x169.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANA WHITAKER \/ FOLHAPRESS<\/span>Aracy en su apartamento de Copacabana (1992)<span class=\"media-credits\">LUCIANA WHITAKER \/ FOLHAPRESS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para ella, la ley de cupos no fue una intervenci\u00f3n original brasile\u00f1a, ni era que el pa\u00eds estuviera aislado en ello, ya que EE.UU. no precedi\u00f3 una d\u00e9cada. \u201cLas bases de la pol\u00edtica migratoria restrictiva, incluso las \u00e9tnicas, surgieron antes que los refugiados jud\u00edos\u201d. La tristemente c\u00e9lebre \u201ccircular secreta 1.127\u201d, sobre el ingreso de los jud\u00edos, ya afirmaba que: \u201cDebido a informaciones repetidamente recibidas desde las misiones diplom\u00e1ticas, el gobierno federal tiene conocimiento de que est\u00e1n llegando a Brasil numerosas oleadas de semitas que los gobiernos de otras naciones se han empe\u00f1ado para apartarlos de sus territorios\u201d. Esto, seg\u00fan M\u00f4nica, revela que la motivaci\u00f3n de la medida ser\u00edan las informaciones exageradas provenientes de las representaciones diplom\u00e1ticas, que hac\u00edan referencia a una \u201cinvasi\u00f3n de oleadas de semitas\u201d. Asimismo, el inter\u00e9s del gobierno consist\u00eda en atraer brazos para la agricultura, para lo cual se reservaban el 80% de las visas.<\/p>\n<p>\u201cPor supuesto que hubo racismo, pero no hab\u00eda reglas claras y todo depend\u00eda de la buena voluntad del funcionario y de sus prejuicios personales. Los brasile\u00f1os eran diametralmente opuestos a los nazis, que quer\u00edan aislar a los jud\u00edos. Ac\u00e1 el temor, y no solamente ligado a los jud\u00edos, era la formaci\u00f3n de \u2018quistes\u2019 de inmigrantes no integrados, a causa de la pol\u00edtica de Vargas, que pregonaba la uni\u00f3n de los inmigrantes con la sociedad nacional\u201d. Era una pol\u00edtica migratoria restrictiva para todos y para los jud\u00edos espec\u00edficamente. \u201cHab\u00eda m\u00e1s temor con relaci\u00f3n a los alemanes residente en Brasil, vigiados por el gobierno. La explosi\u00f3n del antisemitismo internacional fue acompa\u00f1ada por una cierta indiferencia en cuanto al destino de los jud\u00edos. Esto incidi\u00f3 m\u00e1s sobre las restricciones que el antisemitismo de las elites dirigentes nacionales, ya que los jud\u00edos no fueron reprimidos por Vargas\u201d, analiza M\u00f4nica. Ac\u00e1, en lugar de degeneraci\u00f3n, el extra\u00f1o tra\u00eda progreso. \u201cLa mitolog\u00eda nacional desvalorizaba al negro y valoraba al inmigrante que pudiese reconstruirse y fusionarse en las masas.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed, sin desmerecer la valent\u00eda de Aracy, sus acciones no eran un riesgo con los nazis, que quer\u00edan librarse de los jud\u00edos. El riesgo era el gobierno brasile\u00f1o. \u201cRiesgos corridos con gente como Souza Dantas, quien, sometido a interrogatorio, no sufri\u00f3 sanciones. Lo propio no sucedi\u00f3 con el \u2018Justo\u2019 portugu\u00e9s, el embajador Aristides de Sousa Mendes, c\u00f3nsul en Burdeos, que concedi\u00f3 visas a m\u00e1s de 30 mil jud\u00edos hasta ser destituido por el r\u00e9gimen de Salazar y para luego morir en la miseria\u201d. Nada de ello va en detrimento del coraje y el filosemitismo de Aracy, quien, en 1950, en Par\u00eds, con Rosa, se quejaba de la dificultad para obtener visados para jud\u00edos, aunque no ten\u00eda ninguna funci\u00f3n en la embajada. Ese car\u00e1cter combativo ayud\u00f3 Rosa a reforzar y moldear su ideal de diplomacia. \u201cUn diplom\u00e1tico es un so\u00f1ador y yo jam\u00e1s podr\u00eda, por eso mismo, ser un pol\u00edtico, que practica actos irracionales. Quiz\u00e1 yo sea un pol\u00edtico, pero de esos que solamente juegan al ajedrez cuando pueden hacerlo a favor del hombre. El pol\u00edtico piensa en minutos. Yo pienso en la resurrecci\u00f3n del hombre\u201d, dijo en una entrevista, estableciendo as\u00ed una inusitada separaci\u00f3n entre el diplom\u00e1tico y el pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u201cAl referirse a sus acciones en Hamburgo, dec\u00eda que como \u2018hombre del sert\u00f3n\u2019 no pod\u00eda presenciar injusticias. La tiran\u00eda del pol\u00edtico era para \u00e9l una injusticia. La actividad de los Rosa en favor de los jud\u00edos no era para \u00e9l un ejemplo de acci\u00f3n pol\u00edtica, cosa que el nazismo hac\u00eda, sino un ejemplo de acci\u00f3n diplom\u00e1tica. Cuando nada escapa a la tiran\u00eda, es necesario abrir una brecha en el muro de la injusticia. Eso motiv\u00f3 la separaci\u00f3n: la raz\u00f3n de justicia\u201d, analiza la embajadora Helo\u00edsa Vilhena de Ara\u00fajo, autora de <em>Guimar\u00e3es Rosa, diplomata<\/em>. S\u00f3lo hab\u00eda liberaci\u00f3n en el sue\u00f1o. \u201cAll\u00ed se invierten los conceptos. A decir verdad, la realidad fue la acci\u00f3n diplom\u00e1tica de Rosa al salvar vidas; el sue\u00f1o, o la pesadilla, fue el nazismo. As\u00ed, en Hamburgo, la desvinculaci\u00f3n de la pol\u00edtica signific\u00f3 un acto pol\u00edtico en su m\u00e1s alto grado de refinamiento. Con \u00e9ste, la pol\u00edtica encuentra sus l\u00edmites y se vuelve contra s\u00ed misma.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_100926\" style=\"max-width: 236px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-100926 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/rosas5-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JONNE RORIZ \/ AG\u00caNCIA ESTADO<\/span>La joven pareja posa para una fotograf\u00eda en Hamburgo, en 1939, lejos de los bombardeos y de los ca\u00f1ones<span class=\"media-credits\">JONNE RORIZ \/ AG\u00caNCIA ESTADO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Esto aparece de manera clara en los apuntes del \u201cdiario alem\u00e1n\u201d. \u201cEstoy escribiendo en la cama, al son de los estampidos de la Flak (la artiller\u00eda antia\u00e9rea). Son como pu\u00f1etazos retumbantes asestados por pu\u00f1os enormes en el centro el\u00e1stico del aire alto. Otros retumban festivos. Unos tocan el tambor\u201d, anot\u00f3 en 1940. \u201cSon registros n\u00edtidamente po\u00e9ticos, pese a la furia del momento. Para no sucumbir al horror de la guerra, los sonidos son alegor\u00edas de un gigante de \u2018enormes pu\u00f1os\u2019. El texto roseano se convierte en una fuga de la \u2018trivial problem\u00e1tica cotidiana\u2019. La no adhesi\u00f3n a la crudeza de la realidad es un criterio imprescindible para la supervivencia\u201d, sostiene Jo\u00e3o Batista Sobrinho, docente de la UFMG y autor de <em>O narr\u00e1vel da guerra e o c\u00e9u de Hamburgo<\/em> (2009).<\/p>\n<p>Lo propio puede explicar las innumerables visitas al zool\u00f3gico de Hamburgo, listadas en el diario; momento para la reflexi\u00f3n, las anotaciones y los dibujos de animales. \u201cLa fijaci\u00f3n en la vida animal y en la observaci\u00f3n casi obsesiva de la naturaleza alemana ser\u00eda la propuesta po\u00e9tica de Rosa para desplazar no solamente los rasgos comunes de la supervivencia humana, sino tambi\u00e9n la amenaza de muerte causada por la guerra. En los apuntes se animaliza la guerra, que se naturaliza; un esfuerzo para disminuir su acci\u00f3n destructiva\u201d, se\u00f1ala la investigadora de la UFMG, Eneida Maria de Souza, del grupo del \u201cdiario alem\u00e1n\u201d. \u201cLa \u2018metaforizaci\u00f3n\u2019 de la guerra, merced a la mediaci\u00f3n animal, no es meramente un refuerzo de la barbarie, sino al contrario, una atracci\u00f3n mutua y una inquietante familiaridad\u201d. Escribe Rosa: \u201cEstoy trabajando el \u00faltimo tramo de \u2018El burrito pardo\u2019. Mugieron las sirenas. \u00a1Alarma!\u201d. \u00c9se es uno de los muchos pasajes \u201canimalizados\u201d de los bombardeos, capaces de \u201cte\u00f1ir las nubes con colores de ceb\u00faes\u201d, con \u201cca\u00f1ones aceler\u00e1ndose en tiempo de titeo de pavo iracundo\u201d. \u201cSon asociaciones que hacen a la lectura del espect\u00e1culo pol\u00edtico como espect\u00e1culo sertanejo, una \u2018estampida del arreo\u2019. Es la metamorfosis operada por el sertanejo-escritor en medio de las bombas. La lectura de la guerra se da a trav\u00e9s de la mirada sesgada del diarista-escritor, empe\u00f1ado en el descubrimiento constante de un lenguaje capaz de transformar hechos en ficci\u00f3n, impresiones personales en creaciones de lenguaje\u201d, dice Eneida.<\/p>\n<p>Se detecta incluso la culpa por la impotencia, como en algunos contos del libro <em>Ave, palavra<\/em>: \u201cEl malhumor de Wotan\u201d, \u201cLa se\u00f1ora de los secretos\u201d y \u201cLa vieja\u201d. En estos dos \u00faltimos, el narrador trabaja en una embajada y sus personajes, mujeres, le piden ayuda para salir de Alemania. El narrador les niega las visas. \u201cEs una forma diversa de hablar sobre la barbarie nazi, a trav\u00e9s de las mujeres y no a partir de los l\u00edderes masculinos. Son ellas personas comunes, quebrantadas por los acontecimientos, v\u00edctimas impotentes, incapaces de controlar la historia y sujetas a las decisiones del r\u00e9gimen\u201d, analiza el historiador de la USP Jaime Ginzburg, autor de <em>Guimar\u00e3es Rosa e o terror total<\/em> (2008). \u201cNo se puede salvar a nadie, aunque Brasil surja como esperanza de liberaci\u00f3n. El narrador tampoco controla el proceso hist\u00f3rico y se revela la limitaci\u00f3n de su capacidad de intervenci\u00f3n en la violencia de la guerra\u201d. En los textos literarios de Rosa hay una problematizaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n de Brasil (y del propio escritor-diplom\u00e1tico) en los a\u00f1os en que a los jud\u00edos se les negaron las visas.<\/p>\n<p>\u201cDe ello se desprende la importancia de analizar la reuni\u00f3n entre Rosa y Aracy en la ayuda a los jud\u00edos. El diplom\u00e1tico convive con el escritor, en la medida en que el sujeto se vuelca tanto a las cuestiones de pol\u00edtica exterior como a la construcci\u00f3n de un universo de f\u00e1bula. Fue la experiencia del diplom\u00e1tico, con la mujer, la que revel\u00f3 la convivencia entre el embajador y el hombre del sert\u00f3n, valiente, intr\u00e9pido\u201d, sostiene Eneida. \u201cTambi\u00e9n ayud\u00f3 a construir la relaci\u00f3n entre la naturaleza y el mundo de la violencia de sus libros. Una pr\u00e1ctica surgida en el contacto con la cultura europea en crisis por la guerra y la distorsi\u00f3n de los principios de ciudadan\u00eda y libertad, lo que llev\u00f3 al escritor a desconfiar del llamado de la racionalidad moderna, contaminada por la destruici\u00f3n y la ruina de los valores\u201d, eval\u00faa la investigadora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La experiencia que sign\u00f3 la vida y la obra de Guimar\u00e3es Rosa y de Aracy","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1502],"coauthors":[117],"class_list":["post-90563","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90563"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90563\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90563"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}