{"id":90565,"date":"2011-11-01T00:00:00","date_gmt":"2011-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/la-nueva-casa-del-modernismo\/"},"modified":"2017-02-23T16:41:26","modified_gmt":"2017-02-23T19:41:26","slug":"la-nueva-casa-del-modernismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-nueva-casa-del-modernismo\/","title":{"rendered":"La nueva casa del modernismo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_101033\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101033 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada-120x94.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada-250x196.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n<\/span>Casa de la calle It\u00e1polis, en S\u00e3o Paulo, 1930, vista desde los fondos del terreno. Un ejemplo notable de la nueva arquitectura<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un cierto d\u00eda del a\u00f1o 1948, el arquitecto L\u00facio Costa anunci\u00f3 que la arquitectura moderna brasile\u00f1a hab\u00eda nacido en R\u00edo en 1936, fruto de la genialidad de Oscar Niemeyer en el proyecto del edificio del Ministerio de Educaci\u00f3n y Salud. A partir de entonces, la historia de la arquitectura releg\u00f3 a un segundo plano a aqu\u00e9l que era el \u00edcono de la construcci\u00f3n vanguardista: Gregori Warchavchki (1896-1972), aunque \u00e9ste, una d\u00e9cada antes que los cariocas, ya preconizase una arquitectura en sinton\u00eda con los nuevos tiempos, de l\u00edneas puras, sin ornamentos in\u00fatiles, y adecuada al pa\u00eds. Incluso M\u00e1rio de Andrade, quien en 1928 festejaba su car\u00e1cter pionero, en los a\u00f1os 1930 empez\u00f3 a atribuir la notoriedad del arquitecto \u00fanicamente a su aislamiento.<\/p>\n<p>\u201cDesde L\u00facio Costa, la obra de Warchavchki fue considerada un boceto individual, sin un rol decisivo en la constituci\u00f3n de la nueva arquitectura, una figura menor que le habr\u00eda preparado el terreno a Niemeyer, \u00e9ste s\u00ed, capaz de transmutar el estilo internacional en algo instintivamente adecuado a la escena nacional\u201d, sostiene Jos\u00e9 Lira, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP), autor de la investigaci\u00f3n ahora transformada en libro <em>Warchavchki: fraturas da vanguarda<\/em> (Cosac Naify), que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP. \u201cPero su obra rompi\u00f3 con la pr\u00e1ctica acad\u00e9mica y con la versi\u00f3n nacional de lo neocolonial, al inspirar no solamente a una nueva generaci\u00f3n de arquitectos, sino a la cultura y la sociedad brasile\u00f1a en proceso de modernizaci\u00f3n\u201d. Para Lira, por ser pionero, Warchavchki pas\u00f3 a la historia de la arquitectura como un episodio aislado, fuera del tiempo y del espacio, suelto e ineficaz. O al decir del profesor de la FAU-USP, Carlos Lemos: \u201cWarchavchki no sum\u00f3 pros\u00e9litos, y si hubiese dependido de \u00e9l, la arquitectura moderna paulistana habr\u00eda fenecido al nacer\u201d. \u201cDurante d\u00e9cadas sufri\u00f3 un trato injusto por parte de los arquitectos brasile\u00f1os, que dec\u00edan que \u00e9l encarnaba una modernidad relativa en la arquitectura, que solamente empezar\u00eda con el MEC, \u00e9sta s\u00ed, una obra p\u00fablica y que dar\u00eda inicio al modernismo en nuestra arquitectura. Incluso la escala o el campo privado de su actuaci\u00f3n era visto como algo negativo\u201d, analiza la historiadora Aracy Amaral, autora de <em>Artes pl\u00e1sticas na Semana de 22<\/em> (Editora 34).<\/p>\n<p>\u201cPese a ser un nexo fundamental entre la arquitectura y el modernismo, Warchavchki es tan omnipresente como mal conocido\u201d. Para Lira, no fue un \u201cintruso\u201d ligado a las vanguardias internacionales y al universo refinado de los salones, ni el inmigrante solitario que trajo la vanguardia de Europa a S\u00e3o Paulo. \u201cLleg\u00f3 a Brasil en 1923, sin grandes referentes vanguardistas. Fue en el espacio din\u00e1mico del trabajo, la cultura y la sociabilidad de S\u00e3o Paulo que esboz\u00f3 su arquitectura, probablemente con la ayuda de su concu\u00f1ado, el pintor Lasar Segall, quien le present\u00f3 a los modernistas\u201d, dice el autor. Tambi\u00e9n fue fundamental su trabajo en la Companhia Construtora de Santos, de Roberto Simonsen. \u201cAll\u00ed entr\u00f3 en contacto con el ambiente empresarial innovador y con la construcci\u00f3n taylorizada, y asimil\u00f3 la conciliaci\u00f3n entre el eclecticismo y la tecnolog\u00eda moderna. Parad\u00f3jicamente, fue en un pa\u00eds industrialmente perif\u00e9rico que conoci\u00f3 un polo de vanguardia comprometido con la reorganizaci\u00f3n productiva del capital\u201d, analiza Lira. En 1925, siendo entonces empleado de la empresa, escribi\u00f3 en un peri\u00f3dico de la colonia italiana el art\u00edculo \u201cIntorno all\u2019architettura moderna\u201d (republicado en el <em>Correio da Manh\u00e3<\/em> con el t\u00edtulo de \u201cAcerca de la arquitectura moderna\u201d), el primer manifiesto de arquitectura moderna de Brasil.<\/p>\n<p>\u201cFue su primer texto, pero sus axiomas fundamentales luego lo acompa\u00f1ar\u00edan: la defensa de una arquitectura integrada al mundo moderno y a la industria; el arquitecto como lector l\u00facido de la realidad y de sus limitaciones econ\u00f3micas; la ruptura con el pasado y el uso de nuevos materiales y t\u00e9cnicas\u201d, sostiene Agnaldo Farias, de la FAU-USP y autor de la investigaci\u00f3n <em>A arquitetura eclipsada: notas sobre Warchavchki<\/em> (Unicamp, 1990). \u201cPara \u00e9l la arquitectura deber\u00eda reflejar el esp\u00edritu de su tiempo, en un circuito entre la raz\u00f3n y la m\u00e1quina. Luego revelar\u00eda la naturaleza pol\u00edtica de su proyecto: la construcci\u00f3n de casas y f\u00e1bricas a gran escala, para promover, con un m\u00ednimo costo, un m\u00e1ximo de confort, especialmente para los m\u00e1s pobres\u201d. Era el hombre cierto en el lugar y en el momento exacto. El modernismo paulistano, ya maduro, cuestionaba el \u00edmpetu inicial de \u201cdestrucci\u00f3n y guerra\u201d en pro de una acci\u00f3n positiva, de \u201cconstrucci\u00f3n\u201d. Con todo, desde el comienzo del movimiento, las ideas sobre arquitectura no iban a la par del vigor del debate literario. \u201cEntre los a\u00f1os 1920 y 1930, viv\u00edan en el impasse entre la defesa de lo neocolonial, empero, visto como anacr\u00f3nico por algunos, y lo moderno \u2018extranjerizante\u2019. Si lo primero no contemplaba la demanda de la sociedad industrial, lo otro subestimaba el pasado cultural brasile\u00f1o\u201d, analiza el historiador Ricardo Forjaz Christiano Souza, autor de <em>O debate arquitet\u00f4nico brasileiro: 1925-1936<\/em> (USP, 2004). \u201cLa sinton\u00eda de Warchavchki con las tendencias de la arquitectura internacional suscit\u00f3 el inter\u00e9s en \u00e9l por parte de los modernistas, les suministr\u00f3 a \u00e9stos el complemento arquitect\u00f3nico del que carec\u00edan y anticip\u00f3, por metonimia, el nuevo movimiento constructivo de esas vanguardias\u201d, dice Lira. \u201cSus primeras casas pon\u00edan en escena el paso de la ruptura a la diluci\u00f3n del esp\u00edritu de vanguardia, la imbricaci\u00f3n entre la audacia formal y la investigaci\u00f3n local, la liberaci\u00f3n del oficialismo acad\u00e9mico y una serie de represiones hist\u00f3ricas, al dramatizar el proceso ocurrido poco antes en las artes pl\u00e1sticas y en la literatura.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_101039\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101039 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada2-120x97.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/morada2-250x202.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Hugo Zanella \/ Archivo FAU-USP<\/span>La c\u00e9lebre casa pionera del arquitecto ruso, en la calle Santa Cruz, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Hugo Zanella \/ Archivo FAU-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cAun con el ambiente de la \u00e9poca de valoraci\u00f3n de la producci\u00f3n nacional (tal como el movimiento neocolonial en la arquitectura), la asociaci\u00f3n de la producci\u00f3n moderna que se pretend\u00eda universal con una manifestaci\u00f3n nacional, buscando adaptarla a las condiciones locales, constituye una prueba del car\u00e1cter pionero de Warchavchki\u201d, analiza Monica Junqueira de Camargo, coordinadora del N\u00facleo de Referencia de la Cultura Arquitect\u00f3nica Paulista (USP). Pero el arquitecto se arriesg\u00f3 al introducir sus modelos de sociedad industrial en un Brasil cuya renovaci\u00f3n arquitect\u00f3nica era una inc\u00f3gnita. Un s\u00edmbolo de ello fue la casa que construy\u00f3 para vivir en la calle Santa Cruz, vista como la primera obra de nuestra arquitectura moderna, aunque hubiese sido erigida en ladrillos disfrazados para parecer hormig\u00f3n, tuviese piso de tablas largas de madera, un tejado convencional con tejas de barro e incluso un alpendre \u201cnost\u00e1lgico\u201d, como dice Lemos. \u201cMuchos ponen de relieve las discrepancias entre la casa, de car\u00e1cter \u2018impuro\u2019, con concesiones al pasado, y el discurso del arquitecto\u201d, apunta Lira. \u201cPero es la obra m\u00e1s emblem\u00e1tica del viraje arquitect\u00f3nico brasile\u00f1o. Urbana y suburbana, moderna y cl\u00e1sica, innovadora y convencional, esa casa representa matrices compositivas y, al mismo tiempo, la negaci\u00f3n de todos los estilos. Esas discrepancias visuales, sus concesiones y desv\u00edos, en lugar de atestiguar un desfase, aluden a las posibilidades concretas de lo moderno en suelo brasile\u00f1o.\u201d<\/p>\n<p><strong>Compromisos<br \/>\n<\/strong>Para el autor, las tensiones de la casa revelan las paradojas del proceso de modernizaci\u00f3n de la cultura y de la arquitectura brasile\u00f1a debido a los compromisos intencionales, los equilibrios de circunstancia y los episodios no resueltos. Warchavchki enfrent\u00f3 las cr\u00edticas, alegando que la ciudad carec\u00eda de mano de obra y materiales apropiados, y sigui\u00f3 divulgando sus ideas en pro de la nueva arquitectura, que incluyeron una <em>Exposi\u00e7\u00e3o de uma casa modernista<\/em> (1930). Ese esfuerzo le rindi\u00f3 frutos y sus proyectos no ya no se limitaban a grupos selectos, pues encantaban tambi\u00e9n a una parte de la vieja burgues\u00eda paulistana. Fueron tiempos de aceptaci\u00f3n por parte de los modernistas y de ascenso social entre las familias de inmigrantes enriquecidos. Durante esos a\u00f1os dorados conoci\u00f3 a Le Corbusier, y L\u00facio Costa (con quien construy\u00f3 varias casas) lo invit\u00f3 a dar clases en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en R\u00edo. Pero la llegada del Estado Novo, en 1937, trajo aparejada la ascensi\u00f3n de los arquitectos cariocas, privilegiados por los pedidos estatales, la desaparici\u00f3n de la clientela paulistana y la exacerbaci\u00f3n del nacionalismo, del localismo, la xenofobia y el antisemitismo, la ant\u00edtesis de su pensamiento. Warchavchki se apart\u00f3 de la escena arquitect\u00f3nica hasta caer casi en el ostracismo. En los a\u00f1os 1950, sus obras, hasta entonces en la vanguardia, eran acusadas de mera importaci\u00f3n de ideas. La salida fue entrar al mercado. \u201cLleg\u00f3 incluso a copiar para un cliente amigo la arquitectura de la casa grande de la hero\u00edna de <em>Lo que el viento se llev\u00f3<\/em>\u201d, comenta Carlos Lemos. \u201cSe aisl\u00f3 y fue efectivamente aislado. Pas\u00f3 a proyectar edificios en el \u00e1rea central y casas a montones en Santos y Guaruj\u00e1, al gusto de la nueva clientela adinerada. \u201cArticul\u00f3 su regreso a la arquitectura por fuera del universo de las vanguardias, apelando directamente al nuevo capital de la construcci\u00f3n y a las elites de gustos colonizados por el simbolismo asociado a lo moderno. Entr\u00f3 en la nueva econom\u00eda de la urbanizaci\u00f3n como empresario de la construcci\u00f3n civil\u201d, dice Lira. \u201cCon todo, nos gusten o no nos gusten los resultados, fueron empresas como la suya las que efectivamente produjeron nuestra ciudad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cComo precursor, cosech\u00f3 menos de lo que sembr\u00f3. El ciclo paulista condujo al proceso de introducci\u00f3n de la arquitectura contempor\u00e1nea y le dej\u00f3 ense\u00f1anzas al grupo de R\u00edo, pero las ideas de Warchavchki perdieron vigor, incapaces de alimentar a los nuevos arquitectos y de asegurarle una tradici\u00f3n al movimiento moderno\u201d, considera Ricardo Forjaz. Pero la fiera no hab\u00eda sido domada. \u201cEn 1958 advert\u00eda que hab\u00eda que superar la contradicci\u00f3n entre las obras individuales y la realidad del crecimiento desordenado de las ciudades brasile\u00f1as, con el urbanismo como consigna\u201d, afirma Carlos Ferreira Martins, de la FAU-USP. \u201cFormul\u00f3 una cr\u00edtica de las conquistas arquitect\u00f3nicas, por no participar en la transformaci\u00f3n de los centros urbanos. Dec\u00eda que \u00e9stas atendieron a una clase social y no se esforzaron por resolver el problema de la vivienda del hombre com\u00fan. En la actualidad, la situaci\u00f3n que \u00e9l detect\u00f3 no ha hecho sino agravarse\u201d, apunta Monica.<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/11\/01\/warchavchik-el-arquitecto-de-la-metropolis\/\">V\u00e9ase tambi\u00e9n la rese\u00f1a sobre el libro &#8220;Warchavchik: fraturas da vanguarda&#8221;<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Warchavchki revela las tensiones existentes en la vanguardia nacional","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[272],"coauthors":[117],"class_list":["post-90565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-arquitectura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90565"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}