{"id":90566,"date":"2011-11-01T00:00:00","date_gmt":"2011-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/11\/01\/los-amotinados-del-imperio\/"},"modified":"2017-02-23T16:42:43","modified_gmt":"2017-02-23T19:42:43","slug":"los-amotinados-del-imperio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-amotinados-del-imperio\/","title":{"rendered":"Los amotinados del Imperio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-101146\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amotinados-216x300.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">CATARINA BESSELL<\/span>Aun cuando es dif\u00edcil de sustentarlo con profundidad, uno de los mitos de la historiograf\u00eda brasile\u00f1a tradicional que sigue estudi\u00e1ndose en las escuelas y abord\u00e1ndose en la prensa es la imagen disciplinada del Segundo Imperio. Al mismo tiempo, no constituye precisamente un secreto que el siglo XIX estuvo signado por numerosas rebeliones regionales, entre ellas c\u00e9lebres conflictos, como la Guerra de los Harapos [<em>Guerra dos Farrapos<\/em>] y la Confederaci\u00f3n del Ecuador. Algunos de estos movimientos se extendieron durante varios a\u00f1os y tuvieron una complejidad que sigue siendo poco estudiada a\u00fan. La profesora Monica Duarte Dantas, docente de la c\u00e1tedra de historia de Brasil del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os, que integra el programa de historia social de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas, ambos de la Universidad de S\u00e3o Paulo, se percat\u00f3 de ello por primera vez durante la d\u00e9cada de 1990, cuando, en el marco de una investigaci\u00f3n de posgrado que cont\u00f3 con apoyo econ\u00f3mico de la FAPESP, estudi\u00f3 la poblaci\u00f3n que migr\u00f3 a la aldea de Canudos para adherir al liderazgo de Antonio Conselheiro. Monica observ\u00f3 que esa \u201cbase\u201d de la insurrecci\u00f3n se hab\u00eda organizado contra los impuestos (motivo de varias otras revueltas en todo el pa\u00eds) mucho antes de adherir al movimiento del l\u00edder mesi\u00e1nico. Es decir, parte de la sustentaci\u00f3n de Conselheiro proven\u00eda a decir verdad de una movilizaci\u00f3n organizada y eminentemente pol\u00edtica, y de entrada, totalmente ajena al aspecto religioso de Canudos; tanto es as\u00ed que, en el futuro, la Justicia eximir\u00eda al l\u00edder del procesamiento que juzg\u00f3 a los revoltosos.<\/p>\n<p>Posteriormente, al organizar un curso sobre las rebeliones durante el siglo XIX, Monica se depar\u00f3 con una bibliograf\u00eda dispersa y plagada de lagunas con relaci\u00f3n a varios movimientos, sobre todo aqu\u00e9llos que no fueron capitaneados por las elites, y aun cuando hubiese abundantes textos, el enfoque se concentraba por encima de todo en las disputas pol\u00edticas y en los conflictos internos entre los grupos de poder. La historiadora constat\u00f3 tambi\u00e9n que hab\u00eda estudios no publicados sobre la participaci\u00f3n popular en estos movimientos, como en el caso de un art\u00edculo escrito por el historiador mexicano Guillermo Palacios sobre la poco conocida Revuelta del Zumbido de las Abejas [<em>Revolta do Ronco da Abelha<\/em>], acaecida entre 1851 y 1854 en el interior de cinco estados del nordeste brasile\u00f1o contra el censo y contra el registro civil.<\/p>\n<p>Esto la llev\u00f3 a idear una compilaci\u00f3n de art\u00edculos sobre las sediciones del siglo XIX, pero que pusiera de relieve la participaci\u00f3n de los \u201chombres libres, pobres y horros\u201d. Este proyecto, gestado desde 2007, con textos in\u00e9ditos y otros reescritos, concluy\u00f3 ahora, con la publicaci\u00f3n del libro <em>Revoltas, motins, revolu\u00e7\u00f5es<\/em>, editado por Alameda Casa Editorial.<\/p>\n<p>\u201cHasta la d\u00e9cada de 1960, la producci\u00f3n hist\u00f3rica privilegiaba los llamados movimientos mesi\u00e1nicos sebastianistas. Se hablaba mucho del aspecto cultural y religioso, pero no tanto acerca del aspecto sociopol\u00edtico\u201d, dice Monica. \u201cEsto terminaba produciendo una visi\u00f3n gen\u00e9rica de l\u00edderes carism\u00e1ticos seguidos por una poblaci\u00f3n pobre e ignorante, y as\u00ed se perd\u00eda la dimensi\u00f3n de protesta\u201d. No obstante, lo que los art\u00edculos del libro revelan, es un intenso aunque lento aprendizaje de la ciudadan\u00eda por parte de los participantes an\u00f3nimos de los motines del siglo XIX. Muchos de ellos lograron que se atendiesen sus reivindicaciones. \u201cSe percibe la constituci\u00f3n del Estado nacional en simult\u00e1neo a la historia institucional\u201d, dice Monica.<\/p>\n<p>\u201cUna idea importante con la que trabaj\u00e9 implic\u00f3 considerar que las elites, ya sea que fuesen conservadoras o hubiesen roto con el orden vigente, necesitaban tropas para los decisivos combates que trababan. Y esas tropas estaban formadas por los de abajo. Es fundamental no olvidar esto\u201d, dice Denis Ant\u00f4nio de Mendon\u00e7a Bernardes, docente del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Federal de Pernambuco, autor de dos cap\u00edtulos del libro, uno sobre la revoluci\u00f3n republicana de Pernambuco de 1817 y otro sobre la Confederaci\u00f3n del Ecuador de 1824. \u201cEn los distintos campos en lucha puede hallarse una diversificada formaci\u00f3n social y racial\u201d, prosigue Bernardes. \u201cPor ejemplo: indios del interior de Pernambuco que lucharon a favor de la monarqu\u00eda portuguesa y contra los patriotas de 1817. Y los sacerdotes, los militares y los amos de ingenio, por citar tan s\u00f3lo tres categor\u00edas de vasta participaci\u00f3n en 1817, pagaron en ocasiones un precio muy caro por la rebeld\u00eda contra el Estado mon\u00e1rquico portugu\u00e9s.\u201d<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de los esclavos libertos entre las tropas que lucharon bajo el mando riograndense en la Guerra de los Harapos [<em>Guerra dos Farrapos<\/em>] le llam\u00f3 la atenci\u00f3n a Cesar Augusto Barcellos Guazzelli, docente del Departamento de Historia y de los programas de posgrado en historia y relaciones internacionales de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. En su art\u00edculo, \u00a0Guazelli enfoca la figura del \u201cesclavo guerrero\u201d \u2013 armado y a caballo \u2013 que, si bien es pr\u00e1cticamente desconocida, desempe\u00f1\u00f3 un papel clave en el conflicto. Y no es por falta de estudios sobre la Guerra de los Harapos, un episodio muy caro a Rio Grande do Sul. Seg\u00fan Guazzelli, la historiograf\u00eda tradicional (esto es, aqu\u00e9lla predominante hasta mediados del siglo pasado) siempre minimiz\u00f3 la presencia de la mano de obra esclava en el estado, restringiendo su presencia a las regiones de producci\u00f3n de charqui. No obstante, a comienzos del siglo XIX, la en ese entonces provincia sure\u00f1a se ubic\u00f3 en el tercer lugar entre las que m\u00e1s importaron esclavos desde \u00c1frica. Una peculiaridad local consist\u00eda en que llegaban muchos ni\u00f1os peque\u00f1os, en edad poco productiva, pero apropiada para empezar a aprender a andar a caballo. Cuando empez\u00f3 la guerra, la presidencia de la provincia public\u00f3 una convocatoria a los ciudadanos para que, de cada tres esclavos que poseyesen, libertasen a uno para pelear.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-101149\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/amotinados2-163x300.jpg\" alt=\"\" width=\"163\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">CATARINA BESSELL<\/span>Estancias<br \/>\n<\/strong>Esta condici\u00f3n les dio a los esclavos armados alg\u00fan poder ante los comandantes, as\u00ed como ya exist\u00edan en el trabajo en las estancias relaciones de compadraje y pr\u00e9stamo, y la posibilidad de convertirse en agregados, hecho que explica en parte la ocurrencia relativamente rara de fugas fuera de la frontera, pese a la facilidad que brindaba el transporte animal. Al final de la guerra, los ex esclavos se transformaron en un problema para los revolucionarios y para el gobierno del Imperio. Eran demasiado numerosos como para que se los mantuviese en libertad sin que ello provocase la rebeli\u00f3n de los que a\u00fan eran mantenidos en la esclavitud; se tem\u00eda que formasen bandas de delincuentes: si se fuesen al Uruguay, probablemente ser\u00edan pagados para luchar y provocar\u00edan un problema diplom\u00e1tico. La \u201csoluci\u00f3n\u201d fue entonces impulsar una masacre durante la \u00faltima batalla de la guerra, la de Porongos.<\/p>\n<p>En la investigaci\u00f3n de Guazzelli, como as\u00ed tambi\u00e9n en las dem\u00e1s que dieron origen a los art\u00edculos de <em>Revoltas, motins, revolu\u00e7\u00f5es<\/em>, constituyeron importantes fuentes los registros civiles, las correspondencias oficiales y particulares, las causas penales y los documentos policiales. En el caso de la Guerra de los Harapos, adem\u00e1s, un aporte in\u00e9dito provino de archivos de Argentina, fundamentalmente, y tambi\u00e9n de Paraguay y Uruguay, que mostraban intensas negociaciones con relaci\u00f3n a los esclavos.<\/p>\n<p>Los africanos tambi\u00e9n se encuentran en el centro de los episodios que analiza en su art\u00edculo Jo\u00e3o Jos\u00e9 Reis, docente del Departamento de Historia de la Universidad Federal de Bah\u00eda: una huelga de cargadores, esclavos y libertos, en 1857 en Salvador, y al a\u00f1o siguiente una manifestaci\u00f3n contra la carest\u00eda que fue \u201creprimida con patas de caballos\u201d, conocida como Carne sin Hueso y Harina sin Grumos [<em>Carne sem Osso e Farinha sem Caro\u00e7o<\/em>]. Reis subraya que el movimiento de 1857 fue la primera huelga general de un sector de la clase trabajadora urbana de Brasil. \u201cAmbos representan episodios de lucha por la ciudadan\u00eda,\u00a0 pese a que en ellos se encuentran involucrados esclavos que legalmente no eran ciudadanos\u201d, afirma Reis. \u201cUno de los movimientos le exige al gobierno que tome medidas para contar con comida barata y el otro es una protesta contra la imposici\u00f3n\u00a0de un nuevo impuesto y otras medidas de reglamentaci\u00f3n del trabajo informal en las calles.\u201d<\/p>\n<p><strong>Movimientos<br \/>\n<\/strong>Pese a la diversidad de actores e intereses involucrados en las distintas insurrecciones que se abordan en el libro, en todas ellas estaba en juego, al decir de Bernardes, \u201cla confrontaci\u00f3n entre diversos proyectos posibles de naci\u00f3n\u201d. Desde el punto de vista de la poblaci\u00f3n pobre y libre, se trat\u00f3 siempre de demandas de derechos, participaci\u00f3n y ciudadan\u00eda. \u201cHay indicios de otros movimientos que muestran que la poblaci\u00f3n se organizaba cotidianamente en pro de reivindicaciones, y esto desde el per\u00edodo joanino\u201d, dice Monica. En muchos casos, como el Mot\u00edn del Vint\u00e9n (en 1880, en R\u00edo de Janeiro, contra un impuesto sobre el transporte urbano) y el ya mencionado Zumbido de las Abejas, entre otros, se hizo lugar a las reivindicaciones, aun cuando antes haya habido una violenta represi\u00f3n de las protestas.<\/p>\n<p>\u201cEstos episodios muestran desde distintos \u00e1ngulos que el Estado no se constituye por fuera de la sociedad y que su construcci\u00f3n no se restringe a las elites\u201d, dice Monica. La investigadora pone de relieve un aspecto interesante entre la variedad de hechos que se abordan en el libro: hubo movilizaciones de protesta y tambi\u00e9n de apoyo a las autoridades, tal como en el caso de la solidaridad de la poblaci\u00f3n con los ediles de Salvador, durante el movimiento denominado Carne sin Hueso y Harina sin Grumos. El Concejo hab\u00eda aprobado una medida de control de los precios de los alimentos y los concejales elegidos se vieron ante la amenaza de destituci\u00f3n emanada del gobierno imperial.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n del Estado que se observa en el libro se da en alguna medida a trav\u00e9s de la absorci\u00f3n de las consignas y los valores de la elite, tales como la libertad, la igualdad y la ciudadan\u00eda. Sin embargo, tal como apunta Monica, \u201clo que el amo del ingenio entiende por libertad no es lo mismo que lo que entiende el agregado de sus tierras\u201d. Ocurre una \u201creinterpretaci\u00f3n del vocabulario iluminista-liberal\u201d al momento de contribuir para construir instituciones tales como la Justicia y el sistema electoral. Un caso ejemplar de esta din\u00e1mica es el de los vaqueros de la Balaiada, sublevados contra el gobierno imperial (entre 1838 y 1841, en Maranh\u00e3o, Piau\u00ed y Cear\u00e1), que se apropiaron del discurso del peri\u00f3dico <em>Bemtevi<\/em>, portavoz del liberalismo con sede en la ciudad de S\u00e3o Lu\u00eds, cuyo \u00fanico redactor era Est\u00eav\u00e3o Rafael de Carvalho, catedr\u00e1tico de la Escuela de Comercio, egresado de la Universidad de Coimbra y ex diputado de la Corte. La relaci\u00f3n entre ambas puntas de la sociedad \u2013 una elite \u201cilustrada\u201d y trabajadores del interior en general analfabetos \u2013 es el tema del cap\u00edtulo escrito por Matthias R\u00f6hrig Assun\u00e7\u00e3o, docente de la Universidad de Essex, Inglaterra, especializado en historia de Maranh\u00e3o.<\/p>\n<p>En una evidencia de que a\u00fan queda mucho por escribirse y pensarse acerca de la organizaci\u00f3n del pueblo durante el Segundo Imperio, este libro muestra en la introducci\u00f3n, escrita por la organizadora, un mapeo \u2013 considerado pionero por la historiadora Maria Odila Leite da Silva Dias en su texto de presentaci\u00f3n \u2013 de la trayectoria de las medidas jur\u00eddicas y pol\u00edticas de control de las sublevaciones, importadas desde el sur de Estados Unidos e incorporadas al C\u00f3digo Penal del Imperio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La participaci\u00f3n popular en las revueltas del siglo XIX ","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[137],"class_list":["post-90566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90566"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}