{"id":90588,"date":"2011-12-01T00:00:00","date_gmt":"2011-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/12\/01\/el-calido-humor-de-un-excelso-cientifico\/"},"modified":"2015-08-06T17:26:43","modified_gmt":"2015-08-06T20:26:43","slug":"el-calido-humor-de-un-excelso-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calido-humor-de-un-excelso-cientifico\/","title":{"rendered":"El c\u00e1lido humor de un excelso cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<p>Con excepci\u00f3n de un solo reportaje, la presente edici\u00f3n de la revista no fue revisada por el profesor Ricardo Brentani. El director presidente de la FAPESP (2004-2011), falleci\u00f3 a causa de un infarto en la noche del martes 29 de noviembre. Hasta entonces, cada fin de mes, desde diciembre de 2004, su lectura recorr\u00eda el producto preimpreso que rutinariamente enviamos para la aprobaci\u00f3n del presidente y de los directores de la Fundaci\u00f3n, antes de enviar los archivos a la imprenta, se concentraba un poco en los reportajes relacionados con sus \u00e1reas de inter\u00e9s cient\u00edfico, examinaba las ilustraciones elegidas, atento a lo que le parecieran ambig\u00fcedades peligrosas y, curiosamente, se deten\u00eda en p\u00e1ginas que para otros ser\u00edan de escaso inter\u00e9s: las de las cartas de los lectores y las de los pocos anuncios publicitarios.<\/p>\n<p>El profesor Brentani ten\u00eda sus razones para ello. Mediante la revisi\u00f3n de las cartas, buscaba evitar problemas innecesarios para la FAPESP; de hecho, cont\u00e1bamos con el antecedente de una extensa y airada misiva de un investigador por no haber citado su nombre en un reportaje al respecto del desarrollo de un determinado producto por parte de una peque\u00f1a empresa, y que insist\u00eda con la publicaci\u00f3n integral de la ep\u00edstola en la revista, sin omisi\u00f3n siquiera de las palabras, digamos, poco gentiles, que repart\u00eda como flores del mal a diestra y siniestra. Brentani concluy\u00f3 sabiamente que la carta constitu\u00eda m\u00e1s bien un elemento para el departamento jur\u00eddico que para las p\u00e1ginas de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>En cuanto al inter\u00e9s en los anuncios, su prop\u00f3sito era la observaci\u00f3n estricta de los criterios para publicidad de la revista, aprobados durante la reuni\u00f3n del Consejo Superior de la Fundaci\u00f3n (CS), el 21 de noviembre de 2001. Como administrador experimentado, sin el m\u00e1s leve rasgo de ingenuidad, sab\u00eda que &#8220;el diablo est\u00e1 en los detalles&#8221; y que las artes de la abundante ret\u00f3rica publicitaria siempre pod\u00edan encontrar brechas para eludir las determinaciones del CS al respecto de las categor\u00edas de anuncios factibles de publicarse. Pero debo destacar que fuese lo que fuese que \u00e9l tuviera que decirnos al finalizar la lectura de cada nueva edici\u00f3n (que a menudo era simplemente un &#8220;est\u00e1 todo bien&#8221;), cuando lo hac\u00eda en persona, en la redacci\u00f3n, lo usual era escuchar las risas, e incluso carcajadas, de quien recib\u00eda su apreciaci\u00f3n. Porque el profesor Brentani, aqu\u00e9l respetado e influyente cient\u00edfico que form\u00f3 a tantos otros investigadores, especialmente en estudios sobre el c\u00e1ncer, paralelamente con la comunicaci\u00f3n seria que brindaba, siempre ten\u00eda una historia graciosa, un comentario irreverente, una saludable maledicencia a flor de labios para contarnos, estimulando nuestro humor y alegr\u00eda. Todo con su manera expansiva, grandulona, sin pelos en la lengua, que tanto extra\u00f1aremos. Por eso, m\u00e1s all\u00e1 de un informe period\u00edsticamente importante y necesario, el texto del editor especial Carlos Fioravanti sobre el profesor Ricardo Renzo Brentani, sumado a los tramos in\u00e9ditos de la reciente entrevista que la periodista M\u00f4nica Teixeira le hiciera &#8211; relacionada con el libro que est\u00e1 preparando sobre los 50 a\u00f1os de la FAPESP -, y que publicamos a partir de la p\u00e1gina 30, con el soporte editorial del editor de pol\u00edtica, Fabr\u00edcio Marques, cobra la forma de un homenaje de la revista a una hermosa personalidad de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. Queda claro que destinamos esas p\u00e1ginas a todos los lectores de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, aunque est\u00e1n especialmente dedicadas a las cient\u00edficas Maria Mitzi y Helena Brentani, esposa e hija del profesor, respectivamente, a toda su familia y a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, el \u00fanico reportaje de esta edici\u00f3n que fue le\u00eddo &#8220;y aprobado&#8221; por Brentani, elaborado por el editor especial Marcos Pivetta (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/ataque-selectivo\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 56<\/a><\/em>), aborda una investigaci\u00f3n sobre drogas con potencial para el tratamiento, tanto de tumores cancer\u00edgenos como de la obesidad. Sus autores son el matrimonio de cient\u00edficos brasile\u00f1os formado por Renata Pasqualini y Wadih Arap, jefes de un laboratorio con sede en el respetado MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, en Houston, Estados Unidos, antiguos disc\u00edpulos con quienes \u00e9l se encontr\u00f3 justamente ese martes, pocas horas antes del infarto que se lo llev\u00f3.<\/p>\n<p>En este exiguo espacio restante, me gustar\u00eda recomendar la lectura del reportaje de tapa sobre los hallazgos cient\u00edficos realizados en R\u00edo de Janeiro, que materializan bajo la forma de huesos el crimen de la esclavitud en nuestro pa\u00eds, un trabajo del editor de humanidades, Carlos Haag (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/huesos-que-hablan\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina <em>24<\/em><\/a>). Y tambi\u00e9n el art\u00edculo del editor de ciencia, Ricardo Zorzetto, sobre las nuevas evidencias del intrigante matriarcado de los muriqu\u00edes, los grandes primates brasile\u00f1os (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/las-matriarcas-de-la-selva\/\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 44<\/a><\/em>). Les deseo a todos un buen festejo de fin de a\u00f1o, con un brindis por las vidas bien vividas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El c\u00e1lido humor de un excelso cient\u00edfico","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-90588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90588\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90588"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}