{"id":90592,"date":"2011-12-01T00:00:00","date_gmt":"2011-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/12\/01\/pionerismo-incesante\/"},"modified":"2017-02-23T17:02:26","modified_gmt":"2017-02-23T20:02:26","slug":"pionerismo-incesante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pionerismo-incesante\/","title":{"rendered":"Pionerismo incesante"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-94857\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img13.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img13.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img13-120x180.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img13-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>&#8220;Brentani lograba que las mujeres se sintieran c\u00f3modas en el trabajo. Dec\u00eda: &#8216;Prefiero trabajar con mujeres m\u00e1s que con varones. Las mujeres trabajan con m\u00e1s cuidado y responsabilidad. Soy un entusiasta incondicional de las mujeres'&#8221;, comenta Luisa Villa, sucesora del m\u00e9dico Ricardo Renzo Brentani en el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, que \u00e9l dirigi\u00f3 entre 1985 y 2005.<\/p>\n<p>Brentani, quien falleci\u00f3 como consecuencia de un infarto el d\u00eda 29 de noviembre, a los 74 a\u00f1os de edad, fue conocido por su mentalidad independiente. No se amilanaba ante el machismo ni la formalidad, que predominan en los espacios acad\u00e9micos. Con una personalidad extrovertida, h\u00e1bil para realizar comentarios ins\u00f3litos, incisivos y risue\u00f1os, objetivo y a su manera tambi\u00e9n afectuoso con sus equipos, fue un cient\u00edfico de una amplia visi\u00f3n, destac\u00e1ndose como pionero en biolog\u00eda molecular, a partir de los a\u00f1os 1970, y en la investigaci\u00f3n en gen\u00e9tica del c\u00e1ncer, hacia finales de los a\u00f1os 1990, mediante el proyecto Genoma Humano del C\u00e1ncer, financiado por la FAPESP y por el Instituto Ludwig.<\/p>\n<p>Pero no se conformaba solamente con su trabajo en el laboratorio o en el sal\u00f3n de clases, produciendo o promoviendo nuevas ideas, que resultaron en alrededor de 200 art\u00edculos cient\u00edficos, muchos de ellos publicados en las m\u00e1s prestigiosas revistas cient\u00edficas, durante el transcurso de 50 a\u00f1os de trabajo. Como pocos, fue tambi\u00e9n un gestor de voz firme, como presidente de la Fundaci\u00f3n Ant\u00f4nio Prudente, que mantiene al Hospital A.C. Camargo, coordinador del Centro Ant\u00f4nio Prudente para la Investigaci\u00f3n y el Tratamiento del C\u00e1ncer, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid), apoyados por la FAPESP, y director presidente del Consejo T\u00e9cnico Administrativo (CTA) de la FAPESP, desde diciembre de 2004 hasta su muerte.<\/p>\n<p>El Hospital del C\u00e1ncer, bajo su direcci\u00f3n desde 1990, se convirti\u00f3 en un centro de referencia internacional en investigaci\u00f3n, ense\u00f1anza y asistencia en c\u00e1ncer. Incluso coment\u00f3, en 2007, al recibir el Premio Conrado Wessel de Ciencias, uno de los varios que obtuvo: &#8220;Yo cre\u00eda que el hospital deb\u00eda ser algo m\u00e1s que un mero hospital. Deb\u00eda ser un centro de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n. En 1996 acreditamos un posgrado en el MEC (Ministerio de Educaci\u00f3n). Se trata del \u00fanico hospital privado que cuenta con un posgrado en el \u00e1rea acreditado en el MEC. La primera evaluaci\u00f3n, recibi\u00f3 un 4, la segunda, 6 y la tercera, 7, la nota m\u00e1xima. Fue uno de los dos con 7 en el \u00e1rea m\u00e9dica. Esa visi\u00f3n del hospital, como centro de investigaci\u00f3n y ense\u00f1anza, constituy\u00f3 la soluci\u00f3n del mismo para sus problemas financieros. Actualmente es un hospital con sus finanzas saneadas&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Brentani logr\u00f3\u00a0levantar a una instituci\u00f3n que no funcionaba, el Hospital del C\u00e1ncer&#8221;, comenta Isaias Raw, presidente del consejo cient\u00edfico y t\u00e9cnico de la Fundaci\u00f3n Butantan y director cient\u00edfico del Centro de Biotecnolog\u00eda del Instituto Butantan, quien\u00a0 fuera uno de sus profesores en la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP). Raw destaca que no puede lograr mantenerse una instituci\u00f3n tal como un hospital &#8220;si no se conoce de ciencia b\u00e1sica y si no se cuenta con un enfoque de administrador&#8221;. La idea de los administradores gen\u00e9ricos, capaces de dirigir con eficiencia negocios tan dispares como un banco y un supermercado, constituye, a su juicio, &#8220;una tonter\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Ricardo Brentani naci\u00f3 en 1937 en Trieste, Italia, arribando de ni\u00f1o a Brasil &#8211; su padre, Segismundo, era un industrial, y su madre, Gerda, artista pl\u00e1stica &#8211; y m\u00e1s tarde se naturaliz\u00f3. Estudi\u00f3 en el Instituto Mackenzie antes de ingresar en medicina en la USP. &#8220;Fue un estudiante que, desde sus comienzos, mostr\u00f3 talento para la investigaci\u00f3n. Trabaj\u00f3 conmigo desde el primer a\u00f1o de la facultad. Me ped\u00eda que lo guiara, pero nunca lo hice&#8221;, comenta Raw, quien fue su director de tesis doctoral. En el laboratorio de Raw, ya trabajaba Maria Mitzi, su futura esposa y colaboradora cient\u00edfica (cumplieron 50 a\u00f1os de casados en abril, y tuvieron cuatro hijos: Hugo, Helena, Alexandra y Barbara, y 10 nietos; y firmaron juntos varios art\u00edculos).<\/p>\n<p>Raw recuerda cuando Brentani verific\u00f3 que el nucl\u00e9olo, un compartimiento de las c\u00e9lulas, era importante para la producci\u00f3n de ARN mensajero. Brentani ingres\u00f3 en la oficina de Raw. Fritz Lipmann, un bioqu\u00edmico alem\u00e1n que hab\u00eda ganado el Premio Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina en 1953, estaba all\u00ed, observ\u00f3 los datos y manifest\u00f3 que eran correctos. &#8220;Pasaron m\u00e1s de 15 a\u00f1os hasta que se reconoci\u00f3 la importancia del nucl\u00e9olo para la s\u00edntesis del ARN mensajero, que en esa \u00e9poca ni siquiera ten\u00eda nombre&#8221;, comenta Raw, a sus 84 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Michel Pinkus Rabinovitch, ex profesor de la Facultad de medicina de la USP y actualmente profesor colaborador de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), tambi\u00e9n recuerda c\u00f3mo el joven estudiante demostraba una mentalidad independiente: &#8220;No consultaba antes de hacer algo&#8221;. En 1954 Rabinovitch regres\u00f3, luego de una temporada en Estados Unidos, y comenz\u00f3 a formar su equipo con estudiantes de medicina intelectualmente inquietos, como eran Nelson Fausto, Thomas Maack, S\u00e9rgio Henrique Ferreira y Ricardo Brentani, quien se integr\u00f3 al grupo algo m\u00e1s tarde que los otros.<\/p>\n<p>&#8220;Nunca form\u00e9 a otros como esos chicos, ni en Francia ni en Estados Unidos&#8221;, cuenta Rabinovitch, a sus 85 a\u00f1os. &#8220;Aquello era una hoguera intelectual&#8221;. Entre 1960 y 1961, un a\u00f1o antes de finalizar la carrera de medicina en la USP, Brentani firm\u00f3 junto al profesor y sus colegas los primeros dos art\u00edculos cient\u00edficos, ambos para la revista <em>Journal of Biophysical and Biochemical Cytology<\/em>. &#8220;Fue una \u00e9poca maravillosa, pero desgraciadamente la dictadura acab\u00f3 con todo&#8221;.<\/p>\n<div id=\"attachment_94856\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94856\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img22.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img22.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img22-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/art4570img22-250x187.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARCHIVO DE LA FAMILIA<\/span>Estilo de gal\u00e1n, junto a su esposa, durante un evento cient\u00edfico en los a\u00f1os 1970<span class=\"media-credits\">ARCHIVO DE LA FAMILIA<\/span><\/p><\/div>\n<p>La convivencia inclu\u00eda largas charlas regadas con cerveza en el bar Riviera, en la esquina de las avenidas Paulista y Consola\u00e7\u00e3o, uno de los lugares donde se reun\u00eda la intelectualidad paulistana durante los a\u00f1os 1960 y 1970. &#8220;\u00c9ramos como una familia&#8221;, dice Rabinovitch, quien a veces incluso conoc\u00eda a los padres de los estudiantes. En aquella \u00e9poca, recuerda, apareci\u00f3 un libro del fil\u00f3sofo de la ciencia Karl Raimund Popper. El joven Ricardo Brentani, entonces con algo m\u00e1s de 20 a\u00f1os, ley\u00f3 el libro y algo no le gust\u00f3. Aunque tampoco se qued\u00f3 en ello, y resolvi\u00f3 actuar, sin avisarle a nadie, claro.<\/p>\n<p>&#8220;Le escribi\u00f3 a Popper, quien le respondi\u00f3, trat\u00e1ndolo como si tambi\u00e9n fuese un fil\u00f3sofo&#8221;, comenta Rabinovitch, quien estuvo cerca del audaz estudiante que debati\u00f3 con Popper. &#8220;Ricardo contaba con un buen nivel educativo y era extremadamente inteligente&#8221;. Quien convivi\u00f3 con \u00e9l, lo vio alentar a los m\u00e1s j\u00f3venes a no retroceder frente a personalidades o ante quien pareciera superior. Su razonamiento era sencillo: si \u00e9l se carte\u00f3 con Popper en una \u00e9poca en la que no exist\u00edan siquiera las computadoras, \u00bfpor qu\u00e9 los j\u00f3venes doctores deber\u00edan vacilar en abordar a un ganador del Premio Nobel que se encontrara all\u00ed, a pocos metros? Brentani lograba que los integrantes de sus equipos r\u00e1pidamente reconocieran y superaran sus propios temores.<\/p>\n<p>Los pupilos de Rabinovitch sobresalieron. Nelson Fausto se estableci\u00f3 como profesor e investigador en la Universidad de Washington, Estados Unidos; Maack, quien tuvo que abandonar Brasil en 1954, hizo carrera en la Universidad Cornell; y S\u00e9rgio Henrique Ferreira, como profesor en la Facultad de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto y uno de los principales investigadores en farmacolog\u00eda de Brasil.<\/p>\n<p><strong>Deporte y ciencia<br \/>\n<\/strong>A Brentani tambi\u00e9n le gustaban los deportes. Compet\u00eda por la facultad en el equipo de polo acu\u00e1tico, corr\u00eda en la playa y disfrutaba el f\u00fatbol (era hincha del Santos). Fue profesor de la FMUSP hasta 2007, cuando debi\u00f3 retirarse, al cumplir 70 a\u00f1os. Tal como lo hicieran sus ex profesores, form\u00f3 investigadores que se destacaron como l\u00edderes en grupos de investigaci\u00f3n sobre el c\u00e1ncer, tales como Roger Chamas, en la FMUSP, y Luiza Villa y Emmanuel Dias-Neto en el Hospital del C\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Brentani lanz\u00f3 nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n, al demostrar, por ejemplo, la funci\u00f3n usual de un tipo de prote\u00edna, el pri\u00f3n, del cual \u00e9l sospechaba que no solamente provocaba enfermedades. El Centro Internacional de Investigaci\u00f3n y Ense\u00f1anza (Cipe) en Oncolog\u00eda del Hospital A.C. Camargo, que \u00e9l ayud\u00f3 a crear, comenz\u00f3 a funcionar en 2010. &#8220;Nunca rehu\u00eda la lucha&#8221;, reitera Erasmo Magalh\u00e3es Castro de Tolosa, profesor em\u00e9rito de la FMUSP que convivi\u00f3 con Brentani desde sus tiempos de estudiantes de medicina.<\/p>\n<p>Carlos Vogt conoci\u00f3 a Brentani en el Consejo Superior de la FAPESP, del cual el m\u00e9dico ya era miembro y el ling\u00fcista reci\u00e9n ingresaba. &#8220;De entrada me percat\u00e9 del car\u00e1cter de su actuaci\u00f3n apasionada y cr\u00edtica, por sus comentarios, sus evaluaciones, por su discernimiento y \u00e9nfasis constante, al adoptar una posici\u00f3n, en las razones institucionales y acad\u00e9micas por sobre cualesquiera otras razones&#8221;, comenta Vogt, nombrado al a\u00f1o siguiente para presidir la Fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2004, sucediendo al entonces reci\u00e9n fallecido Francisco Romeu Landi, Brentani asumi\u00f3 como director presidente del Consejo T\u00e9cnico-Administrativo (CTA). Celso Lafer, presidente de la FAPESP, coment\u00f3 de Ricardo Brentani: &#8220;Con su fuerte personalidad y aguda inteligencia, contribuy\u00f3 con un inestimable aporte a la elevaci\u00f3n del est\u00e1ndar de calidad de la FAPESP. Su ausencia ser\u00e1 sentida por todos nosotros, sus compa\u00f1eros y colegas en el trabajo&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Brentani fue un colega valioso en el directorio de la FAPESP&#8221;, coment\u00f3 Carlos Henrique de Brito Cruz, director cient\u00edfico. &#8220;Siendo un cient\u00edfico del m\u00e1s alto calibre, siempre contaba con un enfoque acad\u00e9mico riguroso y estimulante para todas las discusiones. Su falta se sentir\u00e1, tanto como administrador, como en su rol de cient\u00edfico&#8221;.<\/p>\n<p>Joaquim Jos\u00e9 de Camargo Engler, director administrativo de la FAPESP, coment\u00f3: &#8220;El profesor Brentani fue un gran amigo y compa\u00f1ero. Conviv\u00ed con \u00e9l, tanto en la Universidad de S\u00e3o Paulo como, con mayor proximidad y afinidad, en la FAPESP, desde el momento en que se convirti\u00f3 en consejero y, en forma m\u00e1s frecuente, desde que pas\u00f3 a integrar, como director presidente el Consejo T\u00e9cnico-Administrativo de la Fundaci\u00f3n. Pose\u00eda una inteligencia privilegiada, un razonamiento muy r\u00e1pido y era un amigo incondicional&#8221;.<\/p>\n<p>El d\u00eda 29, Brentani asisti\u00f3 a una presentaci\u00f3n, en el hospital, realizada por Renata Pasqualini y Wadih Arap, dos de sus ex alumnos, quienes desarrollaron una nueva estrategia para combatir el c\u00e1ncer en el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/ataque-selectivo\/\" target=\"_blank\">lea el reportaje en la p\u00e1gina 54<\/a><\/em>). Luego pas\u00f3 la tarde conversando con ellos y con Diana Noronha Nunes y Emanuel Dias-Neto, investigadores del Hospital del C\u00e1ncer A.C. Camargo. &#8220;Fue una tarde en la que lo vi especialmente contento. Sonrisas, carcajadas, planes y muchos sue\u00f1os. Estaba contento con el arribo de nuestro futuro director de investigaciones, con el funcionamiento del hospital, con la marcha de las investigaciones&#8221;, apunt\u00f3 Dias-Neto. &#8220;No recuerdo ning\u00fan tema desagradable o que empa\u00f1ase su alegr\u00eda. Al final de nuestra reuni\u00f3n comenz\u00f3 a llover. Nos despedimos y alrededor de dos horas despu\u00e9s supe que la lluvia perdurar\u00eda por mucho tiempo&#8221;.<\/p>\n<p><em>* Participaron Fabr\u00edcio Marques (edici\u00f3n de la entrevista) y Jussara Greco (producci\u00f3n de fotos)<br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En su \u00faltima entrevista, Ricardo Brentani habla de la FMUSP","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90592"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}