{"id":90598,"date":"2011-12-01T00:00:00","date_gmt":"2011-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/12\/01\/ciencia-una-palabra-poco-femenina\/"},"modified":"2017-02-23T17:13:47","modified_gmt":"2017-02-23T20:13:47","slug":"ciencia-una-palabra-poco-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-una-palabra-poco-femenina\/","title":{"rendered":"Ciencia, una palabra (poco) femenina"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_94913\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94913\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-12.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-12.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-12-120x124.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-12-250x259.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ILUSTRACI\u00d3N PAULA GABBAI, FOTO JAMES STOKLEY<\/span><\/a> Marie Curie en la foto divulgada en ocasi\u00f3n del Nobel de 1903<span class=\"media-credits\">ILUSTRACI\u00d3N PAULA GABBAI, FOTO JAMES STOKLEY<\/span><\/p><\/div>\n<p>Marie Curie, nacida en Polonia y radicada en Francia, fue la primera mujer en obtener el Nobel y hasta ahora es la \u00fanica galardonada en dos categor\u00edas del premio. El primero de ellos, en 1903, le fue concedido en compa\u00f1\u00eda de su marido Pierre Curie, junto a Antoine Henri Becquerel, por sus estudios con la radioactividad. Pero fue su segundo Nobel el que mereci\u00f3 los festejos como tema central del A\u00f1o Internacional de la Qu\u00edmica en 2011. Un siglo antes, Madame Curie obtuvo en soledad el Premio Nobel de Qu\u00edmica por el descubrimiento del radio y del polonio, dos elementos radioactivos. Nada m\u00e1s adecuado, en funci\u00f3n de ese homenaje, que tratar sobre ella y sobre las mujeres en la ciencia, durante el \u00faltimo d\u00eda del ciclo organizado por la FAPESP y por la Sociedad Brasile\u00f1a de Qu\u00edmica y divulgado por <em>Pesquisa FAPESP<\/em> todos los meses desde mayo pasado.<\/p>\n<p>&#8220;El aporte femenino a la ciencia es de un tercio del total&#8221;, advirti\u00f3 la coordinadora, Mar\u00edlia Goulart, de la Universidad Federal de Alagoas. &#8220;\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el aporte dentro de 10 a\u00f1os?&#8221; Para ella, la ciencia requiere pasi\u00f3n y no es una cuesti\u00f3n de g\u00e9nero. Pero se hacen necesarias pol\u00edticas que promuevan un equilibrio entre cient\u00edfica y madre, una divisi\u00f3n de roles que todav\u00eda les ocasiona dificultades a las mujeres en esa carrera que requiere dedicaci\u00f3n absoluta. Las conferencias se desarrollaron el d\u00eda 9 de noviembre y contaron con la presencia de la qu\u00edmica Maria Vargas, de la Universidad Federal Fluminense (UFF), la historiadora de la ciencia Ana Maria Alfonso-Goldfarb, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP), y el soci\u00f3logo Gabriel Pugliese, de la Escuela de Sociolog\u00eda y Pol\u00edtica de S\u00e3o Paulo. Una mesa compuesta en sus dos terceras partes por mujeres, invirtiendo la predominancia en ciencias.<\/p>\n<p><strong>Escasas ilustres<br \/>\n<\/strong>La mirada sobre el rol de las mujeres cient\u00edficas prometido en el t\u00edtulo de Maria Vargas comenz\u00f3 all\u00ed mismo, en el interior del auditorio: Vanderlan Bolzani, docente en la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara y una de las organizadoras del ciclo de conferencias en la FAPESP, fue la primera mujer en presidir la Sociedad Brasile\u00f1a de Qu\u00edmica, entre 2008 y 2010. Pero, retrocediendo en el tiempo, la investigadora de la UFF hizo hincapi\u00e9 en destacar a Clara Immerwahr, quien en 1890 se inclin\u00f3 por los estudios ante la propuesta de casamiento realizada por el qu\u00edmico Fritz Haber, conocido por la s\u00edntesis del amon\u00edaco. Curs\u00f3 qu\u00edmica como oyente y fue la primera mujer alemana en lograr el t\u00edtulo de doctora, en 1900. Al a\u00f1o siguiente, no obstante, acept\u00f3 casarse y, quiz\u00e1 sin saberlo, firm\u00f3 el fin de su carrera cient\u00edfica. Pese a trabajar junto a su marido, el nombre de Clara nunca fue citado. El casamiento represent\u00f3 tambi\u00e9n, de cierto modo, el fin de su propia vida: ella se opuso a su marido y al pa\u00eds en cuanto a la producci\u00f3n de armas qu\u00edmicas durante la Primera Guerra Mundial, lo cual consideraba una &#8220;perversi\u00f3n de la ciencia&#8221;. Como protesta contra el rol de Haber en la supervisi\u00f3n del primer ataque con gas de la historia militar, ella, acusada por su marido de traici\u00f3n a la patria, se suicid\u00f3 en 1915, a los 45 a\u00f1os. Una mujer que podr\u00eda haber sumado aportes a la ciencia, de tal modo, termin\u00f3 entrando en la historia por su coraje al manifestar su convicci\u00f3n pacifista sin ceder a las presiones sociales ni familiares.<\/p>\n<p>En toda la historia del Premio Nobel, han sido galardonadas 40 mujeres: solamente cuatro en qu\u00edmica. La primera fue Marie Curie, en 1911. Casada con el f\u00edsico Pierre Curie desde 1985, los dos llevaban adelante parte de su trabajo en conjunto, y as\u00ed descubrieron que la pechblenda, un mineral descubierto por Becquerel, era rica en polonio y radio, dos elementos m\u00e1s radioactivos que el uranio. Su dedicaci\u00f3n a la vida cient\u00edfica, que ella logr\u00f3 conciliar con la vida familiar, tambi\u00e9n le cost\u00f3 caro a Marie. En 1934 falleci\u00f3 de leucemia, tal como mucha gente que trabajaba con la qu\u00edmica de la radioactividad antes de conocerse los efectos nocivos de esas sustancias.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s le toc\u00f3 el turno del Nobel a su hija Ir\u00e8ne, quien dividi\u00f3 el premio con su marido (y antiguo doctorando de Marie Curie), Fr\u00e9d\u00e9ric Joliot, en 1935. Luego de que Pierre y Marie Curie se destacaran por sus estudios con la radioactividad natural, su hija logr\u00f3 el lauro m\u00e1ximo de la ciencia por el descubrimiento de la radioactividad artificial, en la que los elementos que no presentaban ese comportamiento son inducidos a ser radioactivos. Al igual que su madre, Ir\u00e8ne no fue elegida para la Academia Francesa de Ciencias, sino que sus respectivos maridos lo fueron.<\/p>\n<p>Otro destacado de Maria Vargas fue la brit\u00e1nica nacida en Egipto, Dorothy Crowfoot Hodgkin, quien se enamor\u00f3 de la qu\u00edmica al realizar un experimento de crecimiento de cristales de sulfato de cobre en la escuela. Desarroll\u00f3 su pasi\u00f3n con amplio apoyo de sus padres, que le permitieron montar un laboratorio en el desv\u00e1n de su casa. En 1945, mediante estudios de cristalograf\u00eda, determin\u00f3 la estructura qu\u00edmica de la penicilina, descubierta por Alexander Fleming 16 a\u00f1os antes. Para transformar el hongo en un medicamento antibi\u00f3tico, que luego sirvi\u00f3 para salvar millones de vidas, era necesario sintetizar en laboratorio la sustancia activa. Ese descubrimiento la condujo, a los 47 a\u00f1os y ya con tres hijos, a convertirse en miembro de la Royal Society, la academia de ciencias brit\u00e1nica.<\/p>\n<div id=\"attachment_94912\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94912\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-32.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-32.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-32-120x97.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/058-061_Ano-da-quimica1_190-32-250x203.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LEO RAMOS<\/span>Maria Vargas, Ana Maria Goldfarb y Gabriel Pugliese<span class=\"media-credits\">LEO RAMOS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Casada con Thomas Hodgkin, un idealista de izquierda, obtuvo el reconocimiento como investigadora y como madre: se le concedi\u00f3 la primera licencia por maternidad paga en la Universidad de Oxford. Dorothy tambi\u00e9n determin\u00f3 la estructura de la vitamina B12, un trabajo que deriv\u00f3 en varias aplicaciones m\u00e9dicas y por el que se le otorg\u00f3 el Nobel en 1964.<\/p>\n<p>Recientemente, en 2009, la israel\u00ed Ada Yonath, del Instituto weizmann, fue la quinta ganadora del Nobel de Qu\u00edmica, por descubrir la estructura del ribosoma, una estructura fundamental para la producci\u00f3n de prote\u00ednas. Entre las galardonadas, ella es la \u00fanica de quien no se hace menci\u00f3n al casamiento, por eso escapa a la conclusi\u00f3n de la disertante Maria Vargas: &#8220;Elijan bien a su marido si quieren desarrollar una buena carrera cient\u00edfica&#8221;.<\/p>\n<p><strong>De la cocina al laboratorio<br \/>\n<\/strong>Ana Maria Goldfarb buce\u00f3 en la historia hasta los registros de la visi\u00f3n sobre las caracter\u00edsticas femeninas en la Antigua Grecia de Arist\u00f3teles y Ptolomeo: entre otras, hizo referencia a la fragilidad, la dulzura, la cobard\u00eda, la voluptuosidad, la habilidad y la astucia. Las dos \u00faltimas hoy parecen positivas, pero en esa \u00e9poca eran vistas como relacionadas con el conocimiento del <em>techn\u00e9<\/em>, una capacidad manual m\u00e1s emparentada con la cocina que con el laboratorio. De cualquier modo, el antiguo laboratorio qu\u00edmico estaba atiborrado de calderos, y por ello era un territorio abierto para las damas.<\/p>\n<p>La escena se modific\u00f3 en el siglo XVII, cuando la nueva ciencia envi\u00f3 a las mujeres nuevamente a la cocina. Aunque algunas se resistieron y siguieron con sus investigaciones mediante asociaciones con varones. \u00c9se fue el caso de la irlandesa Lady Ranelagh, a quien estimul\u00f3 su hermano Robert Boyle a estudiar qu\u00edmica en su laboratorio de destilaci\u00f3n. La proyecci\u00f3n por los estudios qu\u00edmicos que ingres\u00f3 para la historia de la ciencia fue toda de \u00e9l, aunque, de acuerdo con Ana Maria, la impronta de su hermana trasluce en todos sus escritos.<\/p>\n<p>La ciencia superficial para salones se destac\u00f3 en el siglo XVIII. Fue la \u00e9poca de actividad del matrimonio Lavoisier, donde Antoine qued\u00f3 eternizado con el justo t\u00edtulo de fundador de la qu\u00edmica moderna. Madame Lavoisier cumpli\u00f3 un rol menor, pero era pol\u00edglota y dibujaba esquemas de los experimentos realizados por su marido y colegas. Empero, permaneci\u00f3 invisible, se lamenta Ana Maria. &#8220;Ella necesitaba conocer bastante de ciencia como para separar lo importante y registrarlo&#8221;.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX y el comienzo del siglo XX, la educaci\u00f3n a veces era percibida como algo nocivo para la propia salud de las mujeres y para las funciones como esposa y madre que deber\u00edan desempe\u00f1ar. Asimismo, algunos trabajos cient\u00edficos eran desempe\u00f1ados por mujeres, que pose\u00edan mayor capacidad de concentraci\u00f3n precisamente por tener la mente vac\u00eda de pensamientos e ideas, seg\u00fan una declaraci\u00f3n del f\u00edsico brit\u00e1nico James Chadwick citada por Ana Maria.<\/p>\n<p>\u00c9se fue el contexto que super\u00f3 Marie Curie, aunque sin lograr que se destacaran las dem\u00e1s mujeres de su laboratorio, que permanecieron entre las muchas &#8211; ilustres desconocidas &#8211; de la ciencia. &#8220;Ella era un verdadero tractor&#8221;, analiz\u00f3 Ana Maria, &#8220;pasaba por arriba de lo que fuese necesario pasar, m\u00e1s all\u00e1 de ser una buena estratega&#8221;. De otro modo, habr\u00eda permanecido ensombrecida por su marido.<\/p>\n<p><strong>Una relativa excepci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Fue precisamente de eso que trat\u00f3 Gabrel Pugliese. La elecci\u00f3n de un buen compa\u00f1ero, tal como en el caso del matrimonio Curie, pudo al mismo tiempo abrir caminos y ensombrecerlos, revel\u00f3. &#8220;Marie Curie logr\u00f3 \u00e9xito como una excepci\u00f3n en la tradici\u00f3n de mujeres invisibles&#8221;, dijo. En su opini\u00f3n, el trabajo de ella sobre el descubrimiento de la radioactividad fue ignorado en la Academia de Ciencias hasta que su marido asumi\u00f3 la coautor\u00eda. Reci\u00e9n entonces comenz\u00f3 a discutirse el tema, que se convirti\u00f3 en algo relevante.<\/p>\n<p>&#8220;Su matrimonio le permiti\u00f3 a Marie Curie el acceso al mundo cient\u00edfico, aunque tambi\u00e9n fue restrictivo&#8221;. Seg\u00fan Pugliese, este matrimonio constituye un ilustre ejemplo de c\u00f3mo se percib\u00eda a la qu\u00edmica y a la f\u00edsica: la primera formaba parte del campo del hacer, de las habilidades manuales y por lo tanto, m\u00e1s femenina, tal como ya hab\u00eda demostrado Ana Maria Goldfarb. En tanto, la f\u00edsica exig\u00eda pensamiento te\u00f3rico, una capacidad m\u00e1s masculina. En cuanto la radioactividad trascendi\u00f3 a la qu\u00edmica y se emparent\u00f3 con la f\u00edsica, el descubrimiento cobr\u00f3 entonces inter\u00e9s para Pierre Curie y le signific\u00f3 al matrimonio el Nobel. De F\u00edsica.<\/p>\n<p>Esta identificaci\u00f3n de la f\u00edsica y de la qu\u00edmica con los estereotipos de lo masculino y lo femenino resalta lo contradictorio del rol del matrimonio para el ascenso de la mujer a una posici\u00f3n destacada en la producci\u00f3n del conocimiento. Y es esa paradoja lo que Pugliese destaca en el libro que publicar\u00e1 en 2012, <em>Sobre o caso Marie Curie<\/em>. Y es lo que torna ir\u00f3nico, desde el punto de vista hist\u00f3rico, el homenaje del A\u00f1o Internacional de la Qu\u00edmica a Marie Curie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Marie Curie sigue siendo una de las pocas en la lista del Nobel del \u00e1rea","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[310,328],"coauthors":[1601],"class_list":["post-90598","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-historia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90598"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90598\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90598"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}