{"id":90785,"date":"2013-01-16T20:30:15","date_gmt":"2013-01-16T22:30:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=90785"},"modified":"2015-02-23T14:50:09","modified_gmt":"2015-02-23T17:50:09","slug":"el-calor-de-los-colibr%c3%ades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calor-de-los-colibr%c3%ades\/","title":{"rendered":"El calor de los colibr\u00edes"},"content":{"rendered":"<p>Por las noches, despu\u00e9s de un d\u00eda de vuelo incesante, los colibr\u00edes experimentan un brutal descenso de su temperatura corporal: de 40\u00baC, la misma cae a un valor cercano al de la temperatura ambiente \u2013 a veces, de hasta 15\u00baC. El drama reside en el d\u00eda siguiente: al despertar, estas aves necesitan alcanzar una\u00a0 temperatura que les permita levantar vuelo y recomenzar la b\u00fasqueda de alimento. Investigadores del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB\/USP) descubrieron que la prote\u00edna HmUCP les permite a elevar su temperatura corporal hasta un nivel m\u00e1s confortable en un per\u00edodo de entre 30 y 40 minutos, antes de alzar vuelo. En ese momento, las alas empiezan a\u00a0 agitarse 700 veces por minuto en promedio, y el coraz\u00f3n a latir 1.400 veces por minuto. La investigaci\u00f3n, publicada en <em>Physiological Genomics<\/em>, se bas\u00f3 en la especie sudamericana <em>beija-flor-rabo-de-tesoura<\/em> (\u2018colibr\u00ed cola de tijera\u2019, <em>Eupetomena macroura<\/em>), que tiene un peso medio de 8,7 gramos, mide entre 15 y 17 cent\u00edmetros desde la punta del pico hasta el final de la cola y vive en ambientes variados de Brasil, Per\u00fa y Bolivia. Cl\u00e1udia Regina Vianna, que realiz\u00f3 su doctorado investigando el tema, bajo la direcci\u00f3n de Jos\u00e9 Eduardo Pereira Wilken Bicudo, aisl\u00f3 y secuenci\u00f3 a la prote\u00edna desacopladora del m\u00fasculo esquel\u00e9tico del colibr\u00ed, con la colaboraci\u00f3n de investigadores de la Universidad Harvard, Estados Unidos. Rico en mitocondrias, dicho m\u00fasculo ocupa un tercio del volumen corporal. \u201cEs una especie de hornalla, que hace que el animal vuele\u201d, dice Bicudo. En uno de los tests, la prote\u00edna fue colocada en la levadura (un hongo unicelular) <em>Saccharomyces cerevisae<\/em>, utilizada en la fabricaci\u00f3n del pan y la cerveza, y de hecho se mostr\u00f3 apta para desviar los procesos respiratorios hacia la producci\u00f3n de calor. Cl\u00e1udia y Bicudo sospechan que la prote\u00edna tiene una funci\u00f3n doble: adem\u00e1s de permitir la generaci\u00f3n de calor, puede controlar el flujo de energ\u00eda y el mantenimiento del nivel de la masa corp\u00f3rea, como lo que se supuso que hace en el rat\u00f3n com\u00fan, en el cual tambi\u00e9n fue encontrada. \u201cSi aumenta de peso, el colibr\u00ed no logra volar, no se alimenta y muere\u201d, concluye Cl\u00e1udia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El calor de los colibr\u00edes","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[191],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-90785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnociencia-es-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90785"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90785\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90785"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}