{"id":92561,"date":"2013-01-17T18:43:42","date_gmt":"2013-01-17T20:43:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=92561"},"modified":"2015-02-23T15:19:45","modified_gmt":"2015-02-23T18:19:45","slug":"la-innovaci%c3%b3n-tecnol%c3%b3gica-y-la-fapesp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-innovaci%c3%b3n-tecnol%c3%b3gica-y-la-fapesp\/","title":{"rendered":"La Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica y la FAPESP"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cA great part of the machines made use of in those manufactures in which labour is most subdivided, were originally the inventions of common workmen, who, being each of them employed in some very simple operation, naturally turned their thoughts towards finding out easier and readier methods of performing it.. \u2026 All the improvements in machinery, however, have by no means been the inventions of those who had occasion to use the machines. Many improvements have been made by the ingenuity of the makers of the machines, when to make them became the business of a peculiar trade; and some by that of those who are called philosophers or men of speculation, whose trade it is not to do anything, but to observe everything; and who, upon that account, are often capable of combining together the powers of the most distant and dissimilar objects.\u201d<\/em><\/p>\n<p>(Adam Smith, <em>La Riqueza de las Naciones<\/em>, 1776)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el p\u00e1rrafo anterior, Adam Smith se refiere a los actores e ingredientes esenciales de aquello que dio en llamarse como innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. La constante incorporaci\u00f3n de conocimiento a los procesos y productos se ha convertido en un ingrediente esencial para la competitividad de las empresas. En Brasil, la cultura empresarial tiende a valorar poco la b\u00fasqueda de la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, pero esta situaci\u00f3n ha venido revirti\u00e9ndose en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Uno de los elementos fundamentales para la innovaci\u00f3n es la actividad de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I&amp;D) llevada a cabo en el ambiente empresarial. El elemento creador de innovaci\u00f3n es el cient\u00edfico o el ingeniero que trabaja para las empresas, ya sean \u00e9stas orientadas a productos o a servicios. De esta manera, en EE.UU., de los 960 mil cient\u00edficos e ingenieros que trabajan en Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I&amp;D), 760 mil (el 80% del total) trabajan para las empresas. La posici\u00f3n central de la empresa en la generaci\u00f3n de innovaci\u00f3n ha sido demostrada por varios autores desde Adam Smith, pasando por los estudios realizados por la <em>National Science Foundation<\/em> e incluso por la Confederaci\u00f3n Nacional de las Industrias (CNI) de Brasil. Al margen de ello, la universidad desempe\u00f1a un rol fundamental en un sistema nacional de innovaci\u00f3n, en tanto formadora de cient\u00edficos e ingenieros y como generadora de nuevas ideas.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), los gastos empresariales en I&amp;D corresponden a casi dos tercios de los gastos totales de los pa\u00edses en I&amp;D, y crecen a\u00f1o tras a\u00f1o. En Canad\u00e1, el crecimiento ha sido del 7% anual desde 1981; en Estados Unidos, del 4,3% anual. En Finlandia, pa\u00eds que fue clasificado en primer lugar en el \u00cdndice de Avance Tecnol\u00f3gico de la ONU en 2001, el crecimiento ha sido del 11% anual.<\/p>\n<p>Junto a su compromiso inalienable con el apoyo a la generaci\u00f3n de conocimiento, la FAPESP tambi\u00e9n se ha preocupado, y cada vez m\u00e1s intensamente, con la diseminaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de conocimiento. Se trata de una preocupaci\u00f3n en completa sinton\u00eda con las aspiraciones de la sociedad paulista y con los desaf\u00edos presentes en este comienzo de un nuevo milenio, marcado por el establecimiento de la llamada \u201csociedad del conocimiento\u201d. Hoy m\u00e1s que nunca, el conocimiento se ha convertido en la verdadera riqueza de las naciones: aquellas que sean capaces de generarlo y aplicarlo con mayor desenvoltura ser\u00e1n las naciones que a su vez tendr\u00e1n la oportunidad de desarrollarse econ\u00f3mica y socialmente.<\/p>\n<p>Para la FAPESP, este nuevo desaf\u00edo no significa el abandono de las realizaciones anteriores, es decir, como agencia eficaz en el desarrollo del conocimiento b\u00e1sico. Al contrario: a partir de la aceleraci\u00f3n vertiginosa del avance ininterrumpido de las fronteras de la ciencia y de la intensificaci\u00f3n de la dependencia de la tecnolog\u00eda con relaci\u00f3n a los desarrollos cient\u00edficos, se ha vuelto natural para la fundaci\u00f3n ejercer ese nuevo papel en calidad de promotora e inductora de las aplicaciones de la ciencia.<\/p>\n<p>Por otro lado, en el caso brasile\u00f1o es forzoso considerar las dificultades estructurales obstaculizan el avance de la tecnolog\u00eda. En primer lugar, nuestro sistema de ciencia y tecnolog\u00eda es reducido en t\u00e9rminos de recursos humanos calificados \u2013contamos apenas unos 90 mil cient\u00edficos e ingenieros activos en el \u00e1rea de investigaci\u00f3n y desarrollo. Esta cantidad corresponde solamente a un 0,14% de la fuerza de trabajo activa, y se muestra en franca desventaja con relaci\u00f3n al n\u00famero existente en otros pa\u00edses, como Espa\u00f1a (0,24%), Corea del Sur (0,37%), Italia (0,31%) o Estados Unidos y Jap\u00f3n (0.75%). En segundo lugar, la actividad de investigaci\u00f3n y desarrollo se concentra en el ambiente acad\u00e9mico de las universidades e institutos de investigaci\u00f3n. Estos dos tipos de instituciones constituyen elementos indispensables en cualquier sistema nacional de innovaci\u00f3n, pero no son suficientes: se requiere la presencia de la empresa en calidad de actor decidido y determinante en el escenario de la investigaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Mientras que en Brasil hay unos 9 mil cient\u00edficos e ingenieros actuando en I&amp;D en empresas, en pa\u00edses de industrializaci\u00f3n reciente, como Corea del Sur, hay 75 mil de estos profesionales, en tanto que en Estados Unidos existen casi 800 mil cient\u00edficos y ingenieros haciendo I&amp;D en las empresas. Cabe hacer menci\u00f3n finalmente al ambiente econ\u00f3mico inestable, extremadamente desfavorable e incluso hostil para que las empresas realicen inversiones de retorno seguro, pero en un plazo muchas veces largo, como lo son las inversiones en I&amp;D.<\/p>\n<p>Aun ante estas dificultades, se est\u00e1 desarrollando una capacitaci\u00f3n nacional para el desarrollo de tecnolog\u00eda. El afianzamiento de Embraer como una de las m\u00e1s importantes empresas fabricantes de aviones <em>jets<\/em> del mundo, y el desarrollo de la tecnolog\u00eda de perforaci\u00f3n y prospecci\u00f3n en Petrobras, constituyen dos importantes ejemplos de \u00e9xitos en ese \u00e1rea, pero no son los \u00fanicos. Esos y otros casos, como el <em>cluster<\/em> de telecomunicaciones en Campinas, o el aeroespacial en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, son ilustrativos del la sinergia entre las buenas universidades p\u00fablicas, haciendo educaci\u00f3n con referentes internacionales, y las empresas creadas por egresados de esas instituciones y dedicadas al desarrollo interno de tecnolog\u00eda, pueden generar resultados impresionantes en t\u00e9rminos de desarrollo de tecnolog\u00eda avanzada y capacidad para generar empleos y riqueza.<\/p>\n<p>En 1994, la FAPESP estableci\u00f3 el Programa de Apoyo a la Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n entre Universidades e Institutos de Investigaci\u00f3n y Empresas, hoy llamado Programa de Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, el PITE. Una iniciativa cuidadosa, actualmente consolidada, que apoya a m\u00e1s de 50 proyectos de investigaci\u00f3n en asociaci\u00f3n. Una asociaci\u00f3n seria, en la cual el inter\u00e9s en el proyecto puede medirse, entre otras cosas, por el valor de la inversi\u00f3n efectiva que la empresa destina al proyecto. En el conjunto de esos proyectos, alcanzamos una media de un 60% del costo financiado por la empresa y un 40% financiado por la FAPESP. Varias aplicaciones importantes ya han sido concluidas, aport\u00e1ndole competitividad a la empresa e incorporando temas relevantes de investigaci\u00f3n a las instituciones acad\u00e9micas. Siempre atenta las oportunidades, la FAPESP cre\u00f3 dos \u201cspin-offs\u201d del PITE en el a\u00f1o 2000: el PICTA, Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda Aeroespacial, y el ConSiTec, para el apoyo a la formaci\u00f3n de consorcios empresariales en sociedad con instituciones acad\u00e9micas. Desde 1997, la FAPESP opera el PIPE, Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas, \u00fanico programa en el pa\u00eds que apoya a fondo perdido actividades de I&amp;D en la empresa.<\/p>\n<p>El PICTA ya ha contratado su primer proyecto: una asociaci\u00f3n entre Embraer y el Centro T\u00e9cnico Aeroespacial (CTA, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos) para el desarrollo de la tecnolog\u00eda de ensayos aerodin\u00e1micos con t\u00fanel de viento. Este proyecto constituye un hito, por ser el mayor ya contratado en los programas de asociaci\u00f3n de la FAPESP.<\/p>\n<p>Un elemento importante para el \u00e9xito de un programa como el PITE ha sido el desarrollo de la ingenier\u00eda en el pa\u00eds, especialmente en funci\u00f3n de la intensificaci\u00f3n y de la progresiva calificaci\u00f3n de la actividad de investigaci\u00f3n en las escuelas y facultades de ingenier\u00eda. En ello desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental el desarrollo de los programas de posgrado en el \u00e1rea. Por eso no sorprende que un gran n\u00famero de proyectos del PITE se encuentren en el \u00e1rea de ingenier\u00eda. En el a\u00f1o 2000, dicho sector fue, por primera vez, el mayor contratante de becas de la FAPESP, aglutinando un 18,9% de los recursos para becas.<\/p>\n<p>En el PIPE existe ya una cartera de 165 proyectos en marcha. Son decenas de peque\u00f1as empresas que apuestan al conocimiento como fuente de riqueza, de desarrollo, de empleos, de soberan\u00eda nacional. Con la intensificaci\u00f3n de la divulgaci\u00f3n del PIPE por medio de llamados publicados en los medios de comunicaci\u00f3n de todo el estado de S\u00e3o Paulo, hemos registrado un flujo permanente de candidatos. Pocas agencias de apoyo a la investigaci\u00f3n en el mundo cuentan con una cartera de proyectos como \u00e9sta. La iniciativa de la FAPESP generar\u00e1 una contribuci\u00f3n significativa para el desarrollo del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Cabe destacar que, durante el corriente a\u00f1o, por primera vez, una de las empresas apoyadas en el marco del PIPE (con dos proyectos) llegar\u00e1 a los 100 millones de reales de facturaci\u00f3n. La empresa es AsGa Microeletr\u00f4nica, de Campinas, y su principal producto es precisamente aqu\u00e9l que desarroll\u00f3 con el apoyo del PIPE: m\u00f3dems \u00f3pticos multicanales. Cuando la empresa entr\u00f3 al programa, en 1997, su facturaci\u00f3n anual era de 6 millones de reales.<\/p>\n<p>\u00c9ste es un ejemplo para poner de relieve, puesto que constituye una muestra de algunas de las caracter\u00edsticas esenciales para el \u00e9xito. La principal es que, para generar riqueza con conocimiento, es necesario tener cerebros en la empresa: en AsGa, su titular, Jos\u00e9 Ellis Ripper Filho, y el l\u00edder del proyecto, Rege Scarabucci, son renombrados cient\u00edficos que, junto a la expresiva producci\u00f3n cient\u00edfica acad\u00e9mica, ambos recibieron, en ocasiones diferentes, el premio Moinho Santista, la principal distinci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>AsGa realiza un formidable esfuerzo en I&amp;D, y cuenta entre sus filas con varios otros cient\u00edficos egresados de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Puede decirse que AsGa empez\u00f3 a nacer en 1971, cuando Ripper regres\u00f3 a Brasil proveniente de Estados Unidos, abandonando una promisoria carrera en Laboratorios Bell de AT&amp;T para estructurar el Grupo de Investigaci\u00f3n en Comunicaciones \u00d3pticas del Instituto de F\u00edsica de la Unicamp. As\u00ed naci\u00f3 el esfuerzo brasile\u00f1o en este \u00e1rea. En 1974, Scarabucci mostraba sus primeros m\u00f3dems \u00f3pticos en la Facultad de Ingenier\u00eda de la Unicamp. El esfuerzo de la Unicamp se vio reforzado sustancialmente en 1976, con la creaci\u00f3n del CPqD de Telebr\u00e1s (hoy Fundaci\u00f3n CPqD), al lado de la universidad.<\/p>\n<p>Los proyectos del PITE y del PIPE son presentados en este suplemento. M\u00f3dems \u00f3pticos, aceros el\u00e9ctricos, aerodin\u00e1mica, luces de plasma, biotecnolog\u00eda, pinturas m\u00e1s eficientes, mantas de fibra \u00f3ptica para tratamientos neonatales, programas de computadora y muchos otros. Son proyectos que muestran la capacidad instalada en el estado de S\u00e3o Paulo para la generaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n del conocimiento. Una capacidad construida a lo largo de varios a\u00f1os de inversiones significativas por parte del estado de S\u00e3o Paulo, materializadas a lo largo de sucesivos gobiernos estaduales, en tres universidades p\u00fablicas de la m\u00e1s alta calidad, en importantes institutos de investigaci\u00f3n estaduales y en la FAPESP. Junto a las inversiones federales, especialmente bajo la forma de becas de estudio de posgrado, la iniciativa paulista construy\u00f3 un patrimonio institucional que pone al estado de S\u00e3o Paulo a la vanguardia en esta era de desarrollo basado en el conocimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica y la FAPESP","protected":false},"author":254,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[566,456],"class_list":["post-92561","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/254"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92561"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92561\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92561"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=92561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}