{"id":94752,"date":"2001-04-01T00:00:58","date_gmt":"2001-04-01T03:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=94752"},"modified":"2015-04-24T16:17:43","modified_gmt":"2015-04-24T19:17:43","slug":"los-secretos-que-amenazan-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-secretos-que-amenazan-la-vida\/","title":{"rendered":"Los secretos que amenazan la vida"},"content":{"rendered":"<p>En funci\u00f3n de prevenir nuevos ataques terroristas, la administraci\u00f3n del presidente George W. Bush puede estar d\u00e1ndose un tiro en su propio pie. Las autoridades estadounidenses est\u00e1n presionado a los directores de las asociaciones que publican revistas cient\u00edficas para que limiten la divulgaci\u00f3n de resultados de investigaciones y la participaci\u00f3n de extranjeros en esos trabajos, seg\u00fan informa la revista <em>The Economist<\/em> (del 9 de marzo). El primer paso en ese sentido se dio bajo la conmoci\u00f3n causada por los atentados del 11 de septiembre de 2001. En octubre, el Congreso aprob\u00f3 una ley que vuelve m\u00e1s rigurosas las restricciones para quienes trabajan con determinadas toxinas, virus y microorganismos. En primera instancia, la medida les pareci\u00f3 razonable a los investigadores. Pero otra propuesta \u2013 la de oponer trabas a los extranjeros no residentes que trabajan con dichas sustancias en Estados Unidos \u2013 provoc\u00f3 las primeras cr\u00edticas fuertes al gobierno. El impedimento restringir\u00eda tambi\u00e9n la colaboraci\u00f3n con investigadores de otros pa\u00edses. George Poste, un brit\u00e1nico radicado en EE.UU., bombarde\u00f3 la propuesta por \u201cxen\u00f3foba y antiintelectual\u201d. Poste integra el grupo de trabajo contra el bioterrorismo del Departamento de Defensa de EE.UU. y el Consejo de Defensa de la Ciencia. Est\u00e1 lejos de ser un purista \u2013ya ha criticado a los bi\u00f3logos por la ingenuidad de ignorar las terribles aplicaciones que puede tener el trabajo que \u00e9stos llevan a cabo. Actualmente, se lleva adelante un debate en la Universidad y en el Congreso sobre estas cuestiones, pese a que la administraci\u00f3n Bush insiste, de manera subrepticia, en ocultar informaciones que puedan a ayudar a terroristas. El <em>New York Times<\/em> del pasado 17 de febrero burl\u00f3 ese cerco al publicar un reportaje sobre un plan gubernamental para restringir la divulgaci\u00f3n de estudios. El presidente de la Sociedad Americana de Microbiolog\u00eda, Ronald Atlas, habr\u00eda sido convocado por la Casa Blanca para dar explicaciones y fue acusado de publicar <em>papers <\/em>que podr\u00edan beneficiar a terroristas. Lo que est\u00e1 sucediendo ahora es una repetici\u00f3n de ciertos movimientos utilizados durante la guerra fr\u00eda. En 1982, el gobierno del entonces presidente Ronald Reagan intent\u00f3 sin \u00e9xito evitar la publicaci\u00f3n de <em>papers<\/em> surgidos de un congreso de ingenier\u00eda \u00f3ptica. Al mismo tiempo, el FBI investigaba a personas con \u201cnombres que sonaban como rusos\u201d que estuvieran investigando en revistas cient\u00edficas en las bibliotecas. Se lleg\u00f3 a acu\u00f1ar un t\u00e9rmino para ese nuevo tipo de material sigiloso: sensible, pero no secreto. Ahora se discute el secuenciamiento del genoma del Antrax (<em>Bacillus anthracis<\/em>). Los investigadores afirman estar recibiendo se\u00f1ales, nunca confirmadas por el gobierno, de que dicho estudio no deber\u00eda ser publicado en forma \u00edntegra. La comunidad cient\u00edfica reacciona diciendo que su no publicaci\u00f3n puede, en la pr\u00e1ctica, atrasar una posible investigaci\u00f3n que llevar\u00eda a la soluci\u00f3n del problema causado por el bacilo. Asimismo, la censura atrasar\u00eda carreras y ocultar\u00eda detalles de informaciones que destruir\u00edan la credibilidad del estudio \u2013 ser\u00eda imposible saber s\u00ed el mismo es serio y qu\u00e9 fue inventado. Aun bajo la presi\u00f3n de tener que proteger a sus ciudadanos, el gobierno de Estados Unidos, un pa\u00eds cuya grandeza se debe en gran medida al talento cient\u00edfico de norteamericanos natos e inmigrados, deber\u00eda pensar mejor antes de dar continuidad a ese movimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los secretos que amenazan la vida","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-94752","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estrategias-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94752"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94752\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94752"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=94752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}