{"id":96861,"date":"2005-12-01T22:25:19","date_gmt":"2005-12-02T00:25:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=96861"},"modified":"2013-01-21T22:32:09","modified_gmt":"2013-01-22T00:32:09","slug":"un-difusor-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-difusor-de-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Un difusor de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>El bi\u00f3logo Jeter Jorge Bertoletti recibi\u00f3 el pasado d\u00eda 10 de noviembre en Budapest, Hungr\u00eda, el Premio Kalinga 2005 para la Popularizaci\u00f3n de la Ciencia, concedido por la Unesco, el \u00f3rgano de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura. Bertoletti es director del Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC) de R\u00edo Grande do Sul, y es el quinto brasile\u00f1o que recibe este honor, concedido anteriormente al periodista Jos\u00e9 Reis (1974) y a los docentes Oswaldo Frota Pessoa (1982), Ennio Candotti (1998) y Ernst Hamburger (2000). El premio, cuyos recursos provienen de la Fundaci\u00f3n Kalinga, de la India, se destina a profesionales que contribuyen para la divulgaci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n de cuestiones cient\u00edficas. Bertoletti ide\u00f3 y materializ\u00f3 varios proyectos en la PUC del sur del pa\u00eds, entre los cuales se destacan el Museo de Ciencias y Tecnolog\u00eda, el Museo Itinerante, la Escuela Ciencia y el Pr\u00f3-Mata \u2013 Centro de Investigaciones y Conservaci\u00f3n de la Naturaleza.<\/p>\n<p><em>La sociedad del conocimiento<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cUno de los supuestos esenciales de la as\u00ed llamada sociedad o econom\u00eda del conocimiento es pues, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n industrial, la capacidad de generar conocimiento tecnol\u00f3gico y, mediante \u00e9ste, innovar permanente, ante un mercado \u00e1vido de novedades y nervioso a su vez ante las exigencias de consumo. Tales palabras formaron parte del discurso del presidente de la FAPESP, Carlos Vogt, al recibir el d\u00eda 18 de noviembre el t\u00edtulo de doctor honoris causa en la Escuela Normal Superior de Letras y Ciencias Humanas (ENS-LSH) de Lyon, Francia. El tema era m\u00e1s que oportuno. La sociedad del conocimiento, un concepto que define a un tipo de sociedad no m\u00e1s basada en la producci\u00f3n agr\u00edcola o industrial, sino en la capacidad de investigar, innovar y producir informaci\u00f3n, es el tema del informe presentado en noviembre por la Unesco, brazo de la ONU para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura. \u201cEn la econom\u00eda t\u00edpicamente industrial, la l\u00f3gica de producci\u00f3n consist\u00eda en multiplicar un mismo producto, masific\u00e1ndolo para hacerlo llegar a una cantidad cada vez mayor de consumidores. Suele decirse que en la sociedad del conocimiento a esta l\u00f3gica de producci\u00f3n se le ha invertido el signo: se multiplica cada vez m\u00e1s el producto en medio a un proceso de permanente diferenciaci\u00f3n, volcado hacia el mismo segmento y para la misma cantidad de consumidores\u201d, defini\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Vogt disert\u00f3 sobre el conocimiento y sus l\u00edmites. \u201cTodo conocimiento es \u00fatil. Y como el fundamento de la moral es la utilidad, es posible afirmar que la utilidad del conocimiento es aquello que lo hace \u00e9tico, por definici\u00f3n. En tal sentido, puede decirse que no hay conocimiento in\u00fatil, ya que la acci\u00f3n de conocer se orienta a proveer felicidad, placer y satisfacci\u00f3n a la sociedad.\u201d, dijo. \u201cEl conocimiento es \u00fatil porque, al igual que otras acciones \u00e9ticas del ser humano, corresponde a la necesidad de una pr\u00e1ctica deseable, aqu\u00e9lla que nos lleva a buscar la felicidad de nuestros semejantes, y a sentir en ella el placer de su realizaci\u00f3n en el otro\u201d. Profesor titular de sem\u00e1ntica ling\u00fc\u00edstica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) desde 1969, Vogt fue rector de dicha instituci\u00f3n entre 1990 y 1994 y coordina el Laboratorio de Estudios Avanzados en Periodismo (Labjor, sigla en portugu\u00e9s), de la Unicamp.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un difusor de la ciencia","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-96861","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estrategias-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96861"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96861\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96861"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=96861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}