{"id":96986,"date":"2012-02-22T15:24:29","date_gmt":"2012-02-22T17:24:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=96986"},"modified":"2013-01-22T15:30:14","modified_gmt":"2013-01-22T17:30:14","slug":"ciencia-pragm%c3%a1tica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-pragm%c3%a1tica\/","title":{"rendered":"Ciencia pragm\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_96988\" style=\"max-width: 250px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-96988   \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-3.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"364\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-3.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-3-197x300.jpg 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional de Portugal<\/span><p class=\"wp-caption-text\">El conde de la Barca retratado por Greg\u00f3rio Francisco de Queiroz (c. 1804)<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional de Portugal<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cartas regias, albalaes, resoluciones, decretos y leyes salieron en serie tan pronto como la Corte de Don Jo\u00e3o VI se instal\u00f3 en Brasil, en 1808. Estas \u00f3rdenes eran necesarias para la reorganizaci\u00f3n del Estado portugu\u00e9s a partir de entonces constituido en tierras brasile\u00f1as, y para administrar el pa\u00eds sin perder de vista el comercio entre Portugal, \u00c1frica y Asia. De alguna manera, las nuevas resoluciones ayudaron tambi\u00e9n a vislumbrar un modo de hacer ciencia en forma pragm\u00e1tica y contando con el apoyo oficial. En 1812, un decreto del 25 de enero cre\u00f3 el Laboratorio Qu\u00edmico-Pr\u00e1ctico de R\u00edo de Janeiro, con la finalidad de analizar sustancias y productos de las colonias que pudiesen utilizarse en el comercio interior y exterior. \u00c9se fue el primer laboratorio estatal sin vinculaci\u00f3n entre la qu\u00edmica y la ense\u00f1anza, tal como ocurr\u00eda con la Academia Militar desde 1810.<\/p>\n<p>La propuesta surgi\u00f3 del conde de Galveas, Jo\u00e3o de Almeida de Melo e Castro, a cargo a la saz\u00f3n de tres ministerios. El laboratorio funcion\u00f3 durante siete a\u00f1os, desde 1812 hasta 1819, siempre ligado al Ministerio y Secretar\u00eda de Estado y Negocios de Marina y Dominios Ultramarinos, que tuvo cuatro titulares durante dicho per\u00edodo. Para dirigirlo fue designado Francisco Vieira Goulart (1765-1839), can\u00f3nigo portugu\u00e9s que hab\u00eda sido profesor de filosof\u00eda racional y moral en S\u00e3o Paulo y era miembro de la Academia de Ciencias de Lisboa.<\/p>\n<p>El \u00e1rea elegida para la instalaci\u00f3n fue el barrio de Mata-Porcos (la actual plaza Largo do Est\u00e1cio). La idea era adoptar el modelo del laboratorio qu\u00edmico de la Universidad de Coimbra y preparar medicamentos \u2013adem\u00e1s de hacer an\u00e1lisis qu\u00edmicos\u2013, aunque ese plan se mostr\u00f3 infructuoso. Para montarlo, se le solicit\u00f3 al Laboratorio de la Casa de la Moneda de Lisboa una extensa lista de materiales. Pero la cosa no prosper\u00f3. Al margen de recibir tan s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de las piezas solicitadas, los vidrios fueron dispuestos junto a los artefactos de hierro. De los 91 objetos enviados a R\u00edo, solamente 42 llegaron intactos, seg\u00fan documentos consultados por la historiadora M\u00e1rcia Ferraz, del Centro Sim\u00e3o Mathias de Estudios de Historia de la Ciencia de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (Cesima\/ PUC-SP).<\/p>\n<p>Existe un manuscrito, de Francisco Goulart supuestamente, en el que \u00e9ste informa acerca de las actividades del laboratorio y las condiciones que ocasionaron su cierre. Si bien el texto no est\u00e1 firmado, en algunos tramos, Goulart se traicion\u00f3 y escribi\u00f3 en primera persona. Hasta 2003, solamente se conoc\u00eda la primera parte del documento. Ese a\u00f1o, Nadja Paraense dos Santos, investigadora del Programa de Posgrado en Historia de las Ciencias y T\u00e9cnicas y Epistemolog\u00eda\u2028de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), hall\u00f3 el manuscrito entero, con sus 196 p\u00e1ginas, en el Archivo del Museo Imperial de Petr\u00f3polis (estado de R\u00edo de Janeiro).<\/p>\n<div id=\"attachment_96989\" style=\"max-width: 250px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-96989 \" title=\"090-091_Memoria_192-2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-2.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/090-091_Memoria_192-2-218x300.jpg 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Flora von Deutschand, de Otto Wilhelm Thom\u00e9 <\/span><p class=\"wp-caption-text\">Dibujo de una amapola, parte de Flora von Deutschand (1885), de Otto Thom\u00e9: extracto para exportaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Flora von Deutschand, de Otto Wilhelm Thom\u00e9 <\/span><\/p><\/div>\n<p>Goulart relata que entre los primeros trabajos realizados en el laboratorio figuraba el an\u00e1lisis del palo brasil (<em>Caesalpinea echinata<\/em>) para la extracci\u00f3n de la f\u00e9cula colorante, que deber\u00eda prepararse en R\u00edo para su venta en China. Lleg\u00f3 a obtenerse el extracto, pero los chinos optaron por importar una madera m\u00e1s barata desde Siam (actual Tailandia), y el proyecto no prosper\u00f3. Goulart realiz\u00f3 pruebas despu\u00e9s con semillas de amapola (<em>Papaver somniferum<\/em>) para obtener un extracto y producir opio, con el objetivo de exportarlo a Asia. Pero sucedi\u00f3 que el conde de Galveas, autor del pedido, muri\u00f3 y entonces el trabajo se detuvo. El laboratorio analiz\u00f3 tambi\u00e9n aguardiente de ca\u00f1a de az\u00facar, maderas para tinturas y agua. Los resultados parecen no haber entusiasmado a los sucesivos jefes de Goulart, quien recibi\u00f3 \u00f3rdenes de dar por terminadas las actividades.<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con el manuscrito, contribuy\u00f3 al fracaso del laboratorio estatal la competencia del laboratorio privado de Antonio de Ara\u00fajo de Azevedo, el conde de la Barca, quien en 1814 asumi\u00f3 al frente del ministerio al cual Goulart estaba subordinado\u201d, comenta Nadja dos Santos. \u201cPor lo que sabemos, el laboratorio privado del conde fue montado en 1808 y suministraba medicamentos al Ej\u00e9rcito, a la Armada Real y para los dominios ultramarinos\u201d, dice M\u00e1rcia Ferraz. El conde de la Barca fue un ilustrado con m\u00faltiples intereses y una gran influencia en la Corte. El arribo de la llamada Misi\u00f3n Francesa \u2013artistas, artesanos y arquitectos\u2013 a Brasil habr\u00eda sido fruto de una sugerencia suya.<\/p>\n<p>En su manuscrito, Goulart coment\u00f3 que hab\u00eda estado en el laboratorio privado por pedido de su primer jefe, el conde de Galveas, para observar c\u00f3mo se preparaba el aguardiente. El director del laboratorio, Jos\u00e9 Caetano de Barros, recibi\u00f3 a Goulart sin saber que era un conocedor de la qu\u00edmica y le explic\u00f3 todo el proceso. En los d\u00edas actuales, este episodio ser\u00eda caracterizado como espionaje industrial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace 200 a\u00f1os se creaba el primer laboratorio estatal de an\u00e1lisis qu\u00edmicos","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[310,328],"coauthors":[104],"class_list":["post-96986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-historia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96986"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=96986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}