{"id":97831,"date":"2002-10-01T00:00:39","date_gmt":"2002-10-01T03:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=97831"},"modified":"2013-01-22T21:14:34","modified_gmt":"2013-01-22T23:14:34","slug":"algo-huele-mal-en-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/algo-huele-mal-en-la-familia\/","title":{"rendered":"Algo huele mal en la familia"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Nadie ignora que las madres y los beb\u00e9s reci\u00e9n nacidos se reconocen por el olfato. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ello, se sabe muy poco sobre la relaci\u00f3n olfativa entre familiares. La investigadora Tiffany Czilli y su equipo, de la Universidad del Estado de Detroit, Estados Unidos, decidieron hacer un estudio de campo sobre el tema y reclutaron a 25 familias con por lo menos dos hijos de entre 6 y 15 a\u00f1os (<\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">NewScientist<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">, 24 de agosto). Los investigadores les dieron camisetas, cada una con el nombre de un miembro de la familia, y les pidieron que las usaran durante tres noches para dormir. Al amanecer del \u00faltimo d\u00eda, deber\u00edan lavarlas con el jab\u00f3n suministrado por el equipo y luego guardarlas selladas en bolsas pl\u00e1sticas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Tiffany visitaba entonces a las familias present\u00e1ndole a cada entrevistado una camiseta utilizada por un miembro de su familia y otra que hab\u00eda sido vestida por un extra\u00f1o. A los padres, les preguntaba si reconoc\u00edan el olor de los hijos. Y a los hijos, si reconoc\u00edan el olor de sus padres y hermanos. Asimismo, se les ped\u00eda que dijeran cu\u00e1l olor prefer\u00edan. Tanto los padres como las madres identificaron los olores de los hijos, pero en general no lograron distinguir entre ellos. Los ni\u00f1os de entre 9 y 15 a\u00f1os reconocieron el olor de sus madres, pero aqu\u00e9llos de entre 5 y 8 no. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Todos los ni\u00f1os identificaron el olor del padre. Lo m\u00e1s intrigante es que en el apartado \u201c\u00bfqu\u00e9 olor prefieres?\u201d, los extra\u00f1os les ganaron holgadamente a los parientes. A las madres no les agrada el olor de sus hijos y los hijos muestran horror ante el olor del padre. Y hay m\u00e1s: los chicos prefieren el olor de los hermanos \u2013 del mismo sexo \u2013 por sobre el de las hermanas, y viceversa. Tiffany se pregunta si no residir\u00eda all\u00ed la causa del repudio al incesto. Pero Dustin Penn, de la Universidad de Utah, Estados Unidos, advierte: \u201cLa atracci\u00f3n olfativa depende del contexto. No siempre queremos dormir con alguien porque nos gusta su olor\u201d.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Algo huele mal en la familia","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[191],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-97831","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnociencia-es-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=97831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97831\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=97831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=97831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=97831"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=97831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}