{"id":98213,"date":"2005-10-01T00:00:53","date_gmt":"2005-10-01T03:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=98213"},"modified":"2015-05-11T12:35:45","modified_gmt":"2015-05-11T15:35:45","slug":"sue%c3%b1o","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sue%c3%b1o\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de las jaulas, las calopias duermen. En P<em>rocedimientos generales<\/em>, Perkins recomienda aprovechar el tiempo libre, que es cuando casi nada ocurre, para reflexionar sobre el contexto y el observador. He venido durmiendo poco \u00faltimamente. Las calopias parecen ahora m\u00e1s previsibles. Duermen, comen y se reproducen; esto \u00faltimo, cada vez menos. Por las noches, separadas por rejas, no gritan como lo hac\u00edan meses antes. El campus es enorme. Las aulas, las bibliotecas y los restaurantes est\u00e1n vac\u00edos y cerrados. Uno o dos coches por hora. Pocas ventanas iluminadas; la m\u00eda no. Hay una sala contigua, por si acaso necesito m\u00e1s luz. Ac\u00e1, en la penumbra, al oscuro como para que las calopias duerman, y lo suficientemente claro como para que yo tome nota sobre la evoluci\u00f3n del entrenamiento.<\/p>\n<p>Procedimentos recomienda elongaciones y peque\u00f1as caminatas por las noches. El <em>Handbook<\/em> dice que, a la edad que tienen las calopias, abandonarlas por m\u00e1s de quince minutos implica correr el riesgo de perder el eventual momento en que el <em>doppelt<\/em> aparece (que sin dudas es fascinante). Las caminadas se hacen por eso muy cortas. Tambi\u00e9n debido al sue\u00f1o, dejo de lado los ejercicios. S\u00e9 por experiencia que resisto bien con caf\u00e9 y coca-cola. Me ir\u00e9 a dormir a las ocho, ya en casa.<\/p>\n<p>Lo que me desagrada es que los turnos me dejan poco tiempo para la vida social. Cuando entro, a las diez, algunos ya est\u00e1n saliendo para ir a alg\u00fan bar, o entrar en un cine, o est\u00e1n follando o, si as\u00ed lo prefieren, durmiendo. El sue\u00f1o me presiona f\u00edsicamente, me siento cansado y eso me pone de mal humor. Pero ma\u00f1ana, cuando me levante, la vida social ser\u00e1 lo que m\u00e1s echar\u00e9 de menos.<br \/>\nMientras las calopias duermen, es poco probable que se sientan oprimidas por las rejas que las a\u00edslan. Durante el d\u00eda, con la verja abierta, circulan por el vivero. Algunas permanecen quietas durante horas, mirando, mirando. No quiero insistir demasiado en el tema, pero las calopias han dormido mucho \u00faltimamente, y a veces lo hacen tambi\u00e9n de d\u00eda. No hay nada en el <em>Handbook<\/em> sobre si ellas sue\u00f1an o no. Dos art\u00edculos alemanes recientes sostienen que s\u00ed, pero la interpretaci\u00f3n de las medidas de la actividad cerebral no ha convencido a toda la comunidad.<\/p>\n<p>Debo levantarme, debo comer. En la cocina hay un horno de microondas. Pongo a calentar juntos el caf\u00e9 y una tarta precocida. Vuelvo a mi puesto de observaci\u00f3n. All\u00ed termino mi merienda. Paso revista a todas; una por una, como instruye el <em>Handbook<\/em>. La calopia de la cuba diecisiete est\u00e1 con los ojos abiertos. \u00bfPor que est\u00e1 despierta? Seis meses sin ning\u00fan <em>doppelt<\/em>. Es poco razonable que surja uno en el medio de esta noche cansada. \u201c&#8230; interrumpe la cadencia la nota m\u00e1s tensa&#8230; la novedad del descubrimiento se manifiesta tantas veces en el susto\u201d, me acuerdo de ese fragmento del mismo Perkins, en un ensayo pol\u00e9mico, tan inspirador como pobremente cient\u00edfico. Mantener los ojos abiertos, aun durante las noches m\u00e1s quietas (es en un tono m\u00e1s bien parecido al de Procedimientos).<\/p>\n<p>Siquiera se mece. Nunca vi que una calopia durmiera con los ojos abiertos. De notar el escaso espacio y las rejas, podr\u00eda gritar y despertar a las otras. Sus negros ojos brillan en la penumbra: es como si me mirase. Si es que realmente est\u00e1 despierta, es probable que me mire, que me busque con la mirada, pese a la d\u00e9bil visi\u00f3n de estos bichos. Ahora es esperar hasta que se duerma de nuevo, o al menos que se mantenga en silencio. Me siento extra\u00f1o. Esto de aguardar que algo suceda no me parece ahora que sea algo tan cient\u00edfico. Durante las \u00faltimas dos o tres horas del turno, mi humor ha vacilado un poco. Suelo concentrarme para no soslayar los detalles, mientras me repito que, una vez que me duerma, la vida luego volver\u00e1 a tener sentido.<\/p>\n<p>Con los ojos fijos en la jaula diecisiete, reconozco que es extra\u00f1o que la calopia no sea como yo, un animal con los ojos abiertos ante quien pasa un mundo (que ella sea m\u00e1s mundo y yo m\u00e1s conciencia). Ruego que siga en silencio; y que se duerma; nada puedo hacer. Solo observar, anotar, organizar, clasificar. \u201cDopadas y con cuatro de los cinco sentidos afectados, sus u\u00f1as afiladas a\u00fan apuntan r\u00e1pidamente hacia la zona del cuerpo que sea tocada\u201d (dice en el <em>Handbook<\/em>). Observo y anoto. El escribir bastante ayuda mantenerse despierto, atento a lo que se escribe. Faltan dos horas para que termine el turno, voy perdiendo la curiosidad por el <em>doppelt<\/em> improbable y ganando en curiosidad por los motivos de mi espera. \u00bfRealmente no se puede hacer nada? La calopia me observa mientras escribo. Not\u00e9 un movimiento acoplado de ojos y de cabeza cuando di vuelta una p\u00e1gina.<\/p>\n<p>La hembra de la jaula doce est\u00e1 enferma desde hace d\u00edas. Nada espec\u00edfico, es que es vieja. Unos suecos, en la fiesta de clausura del \u00faltimo congreso, dijeron que la carne de las calopias cuenta con apreciadores en el medio acad\u00e9mico. Invento un personaje, que no soy yo, para decir que podr\u00eda probar la hembra doce, que se va a morir dentro de una o dos semanas. E imagino, ahora yo mismo, que ser\u00eda menos extra\u00f1o comerla que observar su muerte. Observarla y tomar nota. Las cosas suceden, una hembra se muere, alguien abre los ojos durante la noche, pero no grita, as\u00ed no asusta a quienes duermen \u2013y yo lo s\u00e9 todo. Comer la carne; ser\u00eda m\u00e1s activo que esperar un <em>doppelt<\/em>, que nadie sabe si sucede realmente o si media docena de n\u00f3rdicos borrachos lo inventaron durante una noche despiertos.<\/p>\n<p>Me perd\u00ed de cabeza baja observando el papel durante dos minutos. Los ojos negros de la calopia me siguen. Quince minutos, es lo que dice el <em>Handbook<\/em>. Mejor que me ejercite, en menos de diez minutos estoy nuevamente con bol\u00edgrafo y papel. Me quito la camiseta e inicio la secuencia corta de elongaci\u00f3n. Sentado en el suelo, busco las puntas de los pies mientras que la calopia me mira, de eso estoy seguro. Es bueno sentir el piso g\u00e9lido en la piel desnuda de la espalda. Tiendo siempre a interrumpir la serie. Hoy pienso que quiero levantarme para preguntarle bajito a la calopia qu\u00e9 est\u00e1 esperando. Cada d\u00eda me surge un motivo. Yo no hablar\u00eda realmente con ella, pero las ganas de preguntarle son verdaderas. O yo hablar\u00eda, una vez m\u00e1s, inventando un personaje, sin esperar en verdad una respuesta. Quiero s\u00ed, una respuesta, y mucho.<\/p>\n<p>Porque cuando yo miro hacia la calopia de la jaula diecisiete, espero, solamente espero, que ella haga algo nuevo. Es como si el mundo se moviera ora de una manera, ora de otra, y yo sencillamente mirase, anotase, organizase, sin que hubiera elegido mucho, sin que matara a una calopia que va a morirse en dos semanas. Mi mano se desliza y guarda unas l\u00edneas en el papel, pues no es posible guardar todo \u00fanicamente en la propia memoria, y as\u00ed el papel y mi cerebro se acercan, y tambi\u00e9n mi mano, que se desliza sobre el papel con un bol\u00edgrafo. Y es como si yo observara mi mano desliz\u00e1ndose, como si ella tambi\u00e9n estuviera del lado de all\u00e1, en el mundo, ante mis ojos y los ojos de la calopia, sin que yo elija mucho que digamos el modo en que todo se mueve. As\u00ed y todo, s\u00e9 que en algunas horas m\u00e1s, despu\u00e9s de dormir, tendr\u00e9 la sensaci\u00f3n de poder elegir y ganas de seguir organizando, clasificando y seleccionando, como si mis manos se movieran debido a mi exclusiva voluntad, y como si yo no estuviera \u00fanicamente esperando que algo interesante surja de la nada.<\/p>\n<p><em>Tony Monti es autor de O mentiroso (7 Letras, 2003), una compilaci\u00f3n de cuentos ganadora del Proyecto Nascente (USP) en 2002. Es maestrando en Literatura Brasile\u00f1a y escribe regularmente en <a href=\"http:\/\/www.monti.blogger.com.br\">www.monti.blogger.com.br<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sue\u00f1o","protected":false},"author":36,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[],"coauthors":[135],"class_list":["post-98213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ficcion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/36"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98213"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=98213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}