{"id":98443,"date":"2012-10-23T12:58:42","date_gmt":"2012-10-23T14:58:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=98443"},"modified":"2013-01-23T13:00:05","modified_gmt":"2013-01-23T15:00:05","slug":"el-bolsillo-transparente-de-los-cient%c3%adficos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-bolsillo-transparente-de-los-cient%c3%adficos\/","title":{"rendered":"El bolsillo transparente de los cient\u00edficos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-35803\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/009_BoasPraticas_2001.jpg\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/009_BoasPraticas_2001.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/009_BoasPraticas_2001-120x178.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/009_BoasPraticas_2001-250x372.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DANIEL BUENO<\/span>Unos 38 mil investigadores estadounidenses del \u00e1rea biom\u00e9dica empezaron a cumplir reglas m\u00e1s r\u00edgidas en lo referente a declaraciones de intereses econ\u00f3micos. Los nuevos par\u00e1metros fueron aprobados por el gobierno de EE. UU., para los investigadores patrocinados por instituciones p\u00fablicas tales como los Institutos Nacionales de Salud (NIH, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s), que constituyen la mayor agencia de financiamiento de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica del mundo, y acaban con las ambig\u00fcedades presentes en el reglamento anterior, vigente desde 1995. Adem\u00e1s, los mismos intentan garantizar que los intereses de los investigadores no influyan en el dise\u00f1o, la conducci\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de sus trabajos.<\/p>\n<p>A partir de ahora, cada investigador debe informar a la instituci\u00f3n patrocinadora al respecto de cualquier \u201cinter\u00e9s econ\u00f3mico significativo\u201d relacionado con \u00e9l o con los miembros de su familia, capaz de causar alg\u00fan impacto en su actividad profesional, lo que involucra a la ense\u00f1anza, la investigaci\u00f3n o el trabajo en comit\u00e9s de \u00e9tica. El reglamento anterior era m\u00e1s limitado y exig\u00eda solamente que el investigador declarase intereses relacionados espec\u00edficamente con el proyecto de investigaci\u00f3n que se evaluaba. La modificaci\u00f3n apunta a evitar casos tales como el del profesor de psiquiatr\u00eda Charles Nemeroff, de la Emory University, en Atlanta, Estados Unidos, quien recibi\u00f3 m\u00e1s de 800 mil d\u00f3lares de parte de la multinacional farmac\u00e9utica GlaxoSmithKline entre los a\u00f1os 2000 y 2006 para brindar m\u00e1s de 250 conferencias para psiquiatras, pero no declar\u00f3 esas ganancias a la universidad. Cuando fue descubierto e interpelado por la universidad, argument\u00f3 que las reglas eran ambiguas y que su trabajo remunerado no era una informaci\u00f3n relevante para la instituci\u00f3n, ya que involucraba tan s\u00f3lo su experiencia como cl\u00ednico.<\/p>\n<p>Con el nuevo reglamento, no se deja lugar a dudas de que esos v\u00ednculos econ\u00f3micos deben declararse. La modificaci\u00f3n concede a las universidades la potestad de evaluar si los beneficios econ\u00f3micos particulares de sus investigadores pueden influir en los proyectos de investigaci\u00f3n financiados por el gobierno. Y hay otros cambios: el valor de una utilidad considerada significativa (y que, por ende, debe informarse) disminuy\u00f3 de 10 mil a 5 mil d\u00f3lares. Seg\u00fan la editorial de la revista <em>Nature<\/em>, al menos en un aspecto, el gobierno estadounidense dio marcha atr\u00e1s. En la propuesta original presentada por los NIH, cada instituci\u00f3n deber\u00eda publicar los informes sobre potenciales conflictos de intereses implicando a sus investigadores en internet y actualizarlos anualmente. En la versi\u00f3n aprobada, la declaraci\u00f3n en la red se torn\u00f3 opcional y las instituciones, en caso de ser interpeladas, pueden defenderse por escrito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El bolsillo transparente de los cient\u00edficos","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[1607],"coauthors":[93],"class_list":["post-98443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98443"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=98443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}