{"id":98658,"date":"2012-10-23T16:26:09","date_gmt":"2012-10-23T18:26:09","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=98658"},"modified":"2016-02-26T16:22:50","modified_gmt":"2016-02-26T19:22:50","slug":"historias-para-contar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/historias-para-contar\/","title":{"rendered":"Historias para contar"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-25520\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-1-120x147.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-1-250x307.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">REPRODU\u00c7\u00c3O<\/span>El acceso directo a documentos de los siglos XIX y XX, facilitado en gran medida mediante la reciente digitalizaci\u00f3n de los archivos de importantes medios de comunicaci\u00f3n, y nuevos estudios de caso, pueden en poco tiempo modificar la percepci\u00f3n corriente al respecto de la historia de la divulgaci\u00f3n y del periodismo cient\u00edfico en Brasil. En lugar de un trayecto signado por unas pocas oleadas localizadas de intensa difusi\u00f3n, seguidas por prolongados silencios, es posible que pueda reconstruirse en ese campo un camino m\u00e1s bien continuo a lo largo de dos siglos, aunque muy angosto en determinados tramos y m\u00e1s ancho en otros. \u201cAunque por ahora no debamos dejar de lado la noci\u00f3n de la existencia de olas de la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds, en sinton\u00eda con lo que el cient\u00edfico ingl\u00e9s Martin Bauer se\u00f1al\u00f3 para Europa, tal vez debamos reverla a la luz de los nuevos datos aportados por la investigaci\u00f3n emp\u00edrica\u201d, dice Luisa Massarani, directora del Museo de la Vida de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz, quien en compa\u00f1\u00eda de Ildeu de Castro Moreira estudia sistem\u00e1ticamente esa tem\u00e1tica desde 1997. Ella admite la posibilidad de que mucho de lo que hasta ahora se percibe como lagunas en la actividad de divulgar y reportar temas cient\u00edficos en Brasil corresponda, en realidad, a lagunas del conocimiento hist\u00f3rico al respecto.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, t\u00f3mese, en cuanto a la cuesti\u00f3n de los hallazgos propiciados por la digitalizaci\u00f3n de archivos, en el caso de <em>O Estado de S. Paulo \u2013A Prov\u00edncia de S\u00e3o Paulo<\/em>, hasta 1890\u2013 y, mediante una b\u00fasqueda preliminar por noticias sobre temas cient\u00edficos, con poco esfuerzo puede constatarse, como lo hizo el periodista Carlos Fioravanti, editor especial de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, que ya en 1875, el a\u00f1o de la fundaci\u00f3n de ese importante peri\u00f3dico paulista, una cierta \u201cSecci\u00f3n Cient\u00edfica\u201d, aparec\u00eda en su primera p\u00e1gina.<\/p>\n<p>En un primer abordaje a la colecci\u00f3n digital, promovida por \u00e9l, hall\u00f3 inicialmente 895 archivos con esa expresi\u00f3n, entre los a\u00f1os 1875 y 2000. Pero mediante un m\u00ednimo refinamiento en la b\u00fasqueda se redujo ese n\u00famero a 145 apariciones de la expresi\u00f3n exacta hasta la d\u00e9cada de 1910. Lo curioso es que el gr\u00e1fico de barras que puede visualizarse en ese proceso revela un vac\u00edo entre los a\u00f1os 1900 y 1909, lo cual incita a sospechar que la \u201cSecci\u00f3n\u201d que aparece en la d\u00e9cada siguiente no es exactamente la misma que se hizo objeto de nuestro deseo. Y en efecto: las dos parcas apariciones significativas durante ese per\u00edodo, m\u00e1s exactamente el 9 y 10 de abril de 1912, se encuentran en un peque\u00f1o anuncio de un cierto \u201cMuseo cient\u00edfico y anat\u00f3mico\u201d, ubicado en el n\u00famero 31 de la calle 15 de Novembro, donde se proclama que \u201cla visita al museo interesa a todas las clases sociales, que pueden conocer al organismo humano en sus diversas modalidades\u201d. El reclame, para usar el t\u00e9rmino de la \u00e9poca, incluso aclara que el museo est\u00e1 \u201cabierto desde las 10 de la ma\u00f1ana hasta la medianoche\u201d, y agrega que \u201cen el interior del establecimiento se vende la entrada para la secci\u00f3n cient\u00edfica anat\u00f3mica\u201d, las tres \u00faltimas palabras escritas con tipograf\u00eda de cuerpo mayor, e informa finalmente que \u201clos ni\u00f1os menores de 9 a\u00f1os no abonan entrada\u201d.<\/p>\n<p>Aunque el anuncio estimule la curiosidad por saber qu\u00e9 piezas de museo mostrar\u00edan en 1912 el organismo humano en todas sus modalidades, lo que aqu\u00ed interesa son los 143 archivos restantes que, efectivamente, revelan una \u201cSecci\u00f3n Cient\u00edfica\u201d publicada con una cierta regularidad en la primera p\u00e1gina del peri\u00f3dico paulista, entre 1875 y 1886; al cabo, un lapso de 11 a\u00f1os. Hay 63 c\u00f3mputos entre 1875 y 1879, y 79 registros entre 1880 y 1886 (lo cual implica el faltante de una secci\u00f3n, contabilizada, pero no identificada, para que la cuenta sea exacta). Esas secciones contienen tanta riqueza y diversidad de temas y tratamiento de la informaci\u00f3n que parecieran reclamar por un estudio consistente de caso, tal como sugieren las investigadoras de historia de la ciencia M\u00e1rcia Ferraz y Ana Maria Goldfarb, ambas del Centro de Estudios Sim\u00e3o Matias (Cesima) de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP). Habiendo dirigido maestr\u00edas y doctorados y con otros m\u00e1s en curso, relacionados con temas de historia de la divulgaci\u00f3n y del periodismo cient\u00edfico, ellas notan en la multiplicaci\u00f3n de los estudios de caso un camino destinado a ampliar r\u00e1pidamente el conocimiento en ese campo y, simult\u00e1neamente, brindar sustento a reflexiones m\u00e1s amplias y consistentes al respecto de la naturaleza de sus relaciones con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y con la educaci\u00f3n cient\u00edfica, as\u00ed como sobre su espacio en la construcci\u00f3n del Brasil contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>La primera \u201cSecci\u00f3n Cient\u00edfica\u201d, hallada en el peri\u00f3dico paulista data del 16 de febrero de 1875, poco m\u00e1s de un mes despu\u00e9s del lanzamiento de <em>A Provincia de S\u00e3o Paulo<\/em>, el 4 de enero, con la manifiesta intenci\u00f3n de difundir los ideales de un grupo de republicanos. El t\u00edtulo del art\u00edculo que la inaugura es \u201cLa meteorolog\u00eda sin\u00f3ptica y el pron\u00f3stico del tiempo\u201d, que, por cierto, reaparecer\u00e1 frecuentemente y tal cual, en el peri\u00f3dico. En este primer art\u00edculo, el autor, cuyo nombre no aparece, se vale de toda su elocuencia para defender los nuevos esfuerzos dedicados al desarrollo de la meteorolog\u00eda, que reci\u00e9n est\u00e1 en sus comienzos (no se dice que hecho lo demuestra). Eso despu\u00e9s de un ejercicio de tolerancia y comprensi\u00f3n en relaci\u00f3n con la indiferencia e incluso el sarcasmo del p\u00fablico para con las investigaciones meteorol\u00f3gicas, puesto que s\u00f3lo los resultados materiales concretos, pondera, tienden a otorgar valor a la ciencia ante la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_2001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-112212\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_2001-300x203.jpg\" alt=\"040-046_Jornalismo Cientifico_200\" width=\"300\" height=\"203\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Catarina Bessell<\/span><\/a>En determinado tramo del precioso texto, su autor sostiene: \u201cPodr\u00eda decirse que el tiro de honor hab\u00eda sido disparado en esta poco afortunada ciencia cuando hace algunos a\u00f1os, en plena academia de ciencias, dos ilustres f\u00edsicos la emprendieron contra ella, denostando sus m\u00e9todos, proclamando el nulo valor de sus doctrinas y condenando sus investigaciones a una eterna esterilidad. La meteorolog\u00eda se encaminaba a unirse al museo de las ciencias muertas con la magia y la astrolog\u00eda judicial, cuando aparecieron nuevas expectativas, y la enferma, desahuciada por los doctores, se irgui\u00f3 vigorosa, y con ardor juvenil se encamin\u00f3 por una senda tan fecunda como inesperada\u201d.<\/p>\n<p>Durante el transcurso de los a\u00f1os, vali\u00e9ndose a veces de traducciones de art\u00edculos publicados tanto en peri\u00f3dicos cient\u00edficos como en medios extranjeros de amplia circulaci\u00f3n, o bien de escritos de autores de la casa y de expertos locales, la \u201cSecci\u00f3n Cient\u00edfica\u201d, se explaya sobre geolog\u00eda, agronom\u00eda, Darwin y las teor\u00edas evolucionistas, astrof\u00edsica, el positivismo, inventos tales como el coraz\u00f3n artificial y el auto a vapor, y cuestiona incluso a la propia ciencia, tal como lo hace en un art\u00edculo con el hermoso t\u00edtulo \u201cLos talleres de ideas\u201d, del 9 de octubre de 1875, donde se presentan al lector las ciencias aplicadas como la contracara de la ciencia b\u00e1sica.<\/p>\n<p>La aparentemente \u00faltima \u201cSecci\u00f3n Cient\u00edfica\u201d, del 10 de abril de 1886, ofrece la segunda parte de la traducci\u00f3n de un art\u00edculo al respecto de las teor\u00edas evolucionistas, con el t\u00edtulo \u201cLas objeciones contra la teor\u00eda de Darwin \u2013 II\u201d firmado simplemente por Haeckel (probablemente, el naturalista alem\u00e1n Ernst Haeckel, 1834-1919). Luego de observar c\u00f3mo los salvajes toman por seres sobrenaturales a los sofisticados aparatos que ven por primera vez, por ejemplo, una locomotora o un transatl\u00e1ntico, el autor compara: \u201cEn nuestra propia raza, muchos hombres carentes de instrucci\u00f3n no ser\u00edan capaces de formarse una idea cabal sobre esos complicados aparatos, ni comprender su naturaleza puramente mec\u00e1nica. Empero, seg\u00fan una muy atinada observaci\u00f3n de Darwin, la mayor parte de los naturalistas no se comporta con mayor inteligencia frente a las formas organizadas, de lo que lo hace el salvaje ante un buque o una locomotora. Para poder apreciar el origen puramente mec\u00e1nico de las formas organizadas, es necesario haber recibido una s\u00f3lida educaci\u00f3n biol\u00f3gica, y estar familiarizado con la anatom\u00eda comparada y la embriolog\u00eda\u201d. Al pie del art\u00edculo constaba la informaci\u00f3n \u201ccontin\u00faa\u201d, que, sin embargo, no sabemos por qu\u00e9 razones, no fue observada por el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p><strong>Los or\u00edgenes m\u00e1s estudiados<br \/>\n<\/strong>Aunque el caso del tratamiento brindado a la ciencia en el siglo XIX por <em>Estad\u00e3o<\/em> todav\u00eda\u00a0 carece de un estudio sistem\u00e1tico, algunos medios m\u00e1s antiguos, referentes de los albores de la prensa brasile\u00f1a, disfrutan de una situaci\u00f3n distinta, comenzando por el <em>Correio Braziliense ou Armazem Literario<\/em>. Ese mensuario, al que se considera como hito inaugural del periodismo brasile\u00f1o, a pesar de ser editado en Londres, donde se hallaba exiliado su fundador, Hip\u00f3lito da Costa (1774-1823), fue lanzado en junio de 1808 y circular\u00eda\u00a0 ininterrumpidamente hasta diciembre de 1822 (<em>Gazeta do R\u00edo de Janeiro<\/em>, el peri\u00f3dico oficial de la Corte reci\u00e9n instalada, aparecer\u00eda el 9 de septiembre de 1808).<\/p>\n<p>La singularidad del caso del <em>Correio<\/em>, \u201cuna publicaci\u00f3n esencialmente pol\u00edtica, que brind\u00f3 un espacio para la informaci\u00f3n de naturaleza cient\u00edfica\u201d, aunque las dispares caracter\u00edsticas del intelectual brasile\u00f1o que lo creara acabaron motivando un hermoso estudio del profesor Jos\u00e9 Marques de Melo, sobre el trabajo de reportero de la ciencia que Hip\u00f3lito habr\u00eda desempe\u00f1ado al realizar una misi\u00f3n diplom\u00e1tica al servicio de la Corona portuguesa, 10 a\u00f1os antes de fundar su peri\u00f3dico. El objetivo de la misi\u00f3n era \u201cobservar la econom\u00eda agr\u00edcola estadounidense, para discernir cu\u00e1les inventos cient\u00edficos e innovaciones tecnol\u00f3gicas eran factibles de instaurarse en Brasil, en ese entonces, colonia de Portugal en Am\u00e9rica\u201d, relat\u00f3 Marques de Melo en su ensayo \u201cHip\u00f3lito da Costa, precursor del periodismo cient\u00edfico en Brasil\u201d (<em>Anu\u00e1rio de jornalismo,<\/em>tomo 2, n. 2, p. 150-71), publicado en el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, ex profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en el diario de viaje que preserv\u00f3 el relato de la misi\u00f3n y preanuncia \u201cla vocaci\u00f3n period\u00edstica que el autor desarrollar\u00eda diez a\u00f1os m\u00e1s tarde en su peri\u00f3dico\u201d, Hip\u00f3lito \u201ccompone un h\u00e1bil registro del florecimiento de la ciencia y la tecnolog\u00eda en la joven naci\u00f3n norteamericana\u201d. Y hay m\u00e1s: \u201cDemuestra su capacidad de percepci\u00f3n de las invenciones cient\u00edficas y de los procesos de difusi\u00f3n colectiva vigentes en aquella sociedad, al tiempo que hace referencias al contexto colonial europeo\u201d.<\/p>\n<p>En el <em>Correio<\/em>, Hip\u00f3lito da Costa editar\u00e1 regularmente \u201cLiteratura y Ciencias\u201d como una de las cuatro secciones principales del peri\u00f3dico, junto a \u201cPol\u00edtica\u201d, \u201cComercio y Artes\u201d y \u201cMiscel\u00e1neas\u201d. En una de ellas, que aparece en el facs\u00edmil del primer volumen del <em>Correio Braziliense<\/em>, coordinado por el periodista Alberto Dines y publicado en 2000 por el Instituto Uniemp y la Imprenta Oficial del Estado de S\u00e3o Paulo, Hip\u00f3lito informa, festeja y describe el decreto imperial franc\u00e9s del 7 de marzo de 1808, que aglutin\u00f3 a todas las escuelas, academias y colegios de Francia en \u201cun s\u00f3lo cuerpo con la denominaci\u00f3n de Universidad\u201d.<\/p>\n<p>Se han estudiado otros varios peri\u00f3dicos de la \u00e9poca, en especial <em>O Patriota<\/em>, tratado en el libro de ensayos <em>Iluminismo e Imp\u00e9rio no Brasil: \u201cO Patriota\u201d (1813-1814)<\/em>, coordinado por la historiadora Lorelay Kury y publicado en 2007, en coedici\u00f3n con la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz y la Biblioteca Nacional. En un texto publicado en 2008, Kury clasifica a <em>O Patriota <\/em>como \u201cuna antolog\u00eda de la ciencia\u201d, y acota que \u201ccontiene decenas de art\u00edculos que abarcan las m\u00e1s variadas tem\u00e1ticas, tales como medicina, historia natural, agricultura, viajes, historia pol\u00edtica y poes\u00eda. Esta miscel\u00e1nea demuestra la importancia que adquirieron los temas cient\u00edficos en el ambiente cultural del Alto Iluminismo luso-brasile\u00f1o\u201d. Ella agrega que \u201cen sus numerosos art\u00edculos se vislumbran los rasgos de una invenci\u00f3n pol\u00edtica denominada Brasil, cuya identidad se estaba forjando m\u00e1s por la descripci\u00f3n natural que por la intensidad de las etapas hist\u00f3ricas\u201d.<\/p>\n<p><em>O Patriota<\/em> fue estudiado en otras ocasiones, tal como lo hace el art\u00edculo de Maria Helena Freitas, \u201cConsideraciones acerca de los primeros peri\u00f3dicos cient\u00edficos brasile\u00f1os\u201d, que es el resultado de su tesina de maestr\u00eda bajo la direcci\u00f3n de M\u00e1rcia Ferraz. Ella lo incluye y destaca entre los peri\u00f3dicos que circularon en el pa\u00eds entre 1813 y 1830, cuya mayor parte tuvo una vida ef\u00edmera. Freitas a\u00f1ade que \u201ctal como en la mayor\u00eda de los pa\u00edses euroamericanos, la divulgaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n de la ciencia en Brasil comienza durante el siglo XIX en peri\u00f3dicos diarios, no especializados y dirigidos al p\u00fablico en general\u201d. De tal modo, \u201c<em>Gazeta do R\u00edo de Janeiro<\/em> cumpli\u00f3 esa funci\u00f3n de divulgador de los temas cient\u00edficos, informando sobre la producci\u00f3n de obras, la realizaci\u00f3n de cursos, la producci\u00f3n y venta de libros y textos cient\u00edficos. M\u00e1s all\u00e1 de las noticias y alusiones, el peri\u00f3dico lleg\u00f3 a publicar boletines cient\u00edficos\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_35956\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35956 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-31-120x77.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/040-046_Jornalismo-Cientifico_200-31-250x161.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODU\u00c7\u00c3O<\/span>Instituciones y editoras contribuyeron para la revitalizaci\u00f3n del periodismo cient\u00edfico en los a\u00f1os 1980-90 mediante el lanzamiento de revistas especializadas<span class=\"media-credits\">REPRODU\u00c7\u00c3O<\/span><\/p><\/div>\n<p>Freitas tambi\u00e9n destaca otros peri\u00f3dicos, tales como <em>A Idade d\u2019Ouro do Brazil<\/em> (1811) y <em>As Variedades ou Ensaios de Literatura <\/em>(1812), ambos publicados en Bah\u00eda en esos albores de la prensa brasile\u00f1a. Pero cabe aclarar que ambos son objeto de estudios m\u00e1s minuciosos, el primero, en un libro de Maria Beatriz Nizza da Silva, <em>A primeira gazeta da Bah\u00eda: \u201cIdade d\u2019Ouro do Brazil\u201d<\/em>, publicado originalmente en 1978, y actualmente en su tercera edici\u00f3n a cargo de la editorial de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) en 2011, presentada por el periodista Lu\u00eds Guilherme Pontes Tavares. Y el segundo, en una peque\u00f1a y maravillosa edici\u00f3n en dos tomos, el primero, un facs\u00edmil del peri\u00f3dico y el segundo, un conjunto de cuatro breves ensayos al respecto, editado por la Fundaci\u00f3n Pedro Calmon\/ Secretar\u00eda de Cultura, tambi\u00e9n en 2011, el a\u00f1o del bicentenario de la prensa bahiana.<\/p>\n<p><strong>Los descubrimientos del siglo XX<br \/>\n<\/strong>En a\u00f1os m\u00e1s recientes, dos libros aportaron nuevos e importantes datos para la comprensi\u00f3n, tanto del tratamiento brindado por la prensa brasile\u00f1a en el siglo XX a la ciencia producida fuera y dentro del pa\u00eds como a la evoluci\u00f3n de nuestro periodismo cient\u00edfico. Ellos son, <em>Domingo \u00e9 dia de ci\u00eancia: hist\u00f3ria de um suplemento dos anos p\u00f3s-guerra<\/em>, de Bernardo Esteves (Azougue Editorial, 2006) y <em>Um gesto ameno para acordar o pa\u00eds: a ci\u00eancia no \u201cJornal do Commercio\u201d (1958-1962)<\/em>, coordinado por Luisa Massarani, Claudia Jurberg y Leopoldo de Meis (Funda\u00e7\u00e5o Oswaldo Cruz\/ Casa de Oswaldo Cruz, 2011).<\/p>\n<p>Aunque es m\u00e1s sencillo estudiar las corrientes de circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n sobre ciencia en la sociedad brasile\u00f1a del siglo XX que en el anterior, era m\u00e1s por los documentos de las sociedades cient\u00edficas y por declaraciones de los cient\u00edficos que por el an\u00e1lisis directo del material de prensa que se contaba con un panorama de la evoluci\u00f3n del periodismo cient\u00edfico en Brasil. No obstante, en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas eso comienza a modificarse, y las tesinas y tesis en el campo del periodismo cient\u00edfico pasan a analizar c\u00f3mo se presenta la ciencia en los medios impresos, en la televisi\u00f3n y en la radio. Los estudios de casos profundos y exhaustivos todav\u00eda son escasos (aunque tambi\u00e9n son pocos los programas de posgrado que privilegian el campo de la divulgaci\u00f3n y del periodismo cient\u00edfico), pero hay se\u00f1ales de que est\u00e1n creciendo.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo reciente, un apartado que analiza las principales corrientes de divulgaci\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda en Brasil, Massarani y Moreira, luego de observar c\u00f3mo dos de esas corrientes est\u00e1n directamente vinculadas con la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a y los movimientos de las d\u00e9cadas de 1920 y 1950, proponen que una \u201ctercera corriente, relacionada con el periodismo cient\u00edfico y que se encontraba en fase embrionaria a finales de la Segunda Guerra Mundial, emerger\u00e1 con mayor intensidad en la d\u00e9cada de 1980\u201d. M\u00e1s adelante, analizando esa tercera corriente, los autores dir\u00e1n que \u201cun hito emergi\u00f3 en la prensa de S\u00e3o Paulo, en el marco de las universidades estaduales, con recursos humanos cient\u00edficos calificados. Un referente fue Jos\u00e9 Reis, con or\u00edgenes en la comunidad cient\u00edfica y que fue uno de los fundadores de la SBPC, quien se dedic\u00f3 durante muchas d\u00e9cadas, a partir del final de los a\u00f1os 1940, a establecer un historial en el periodismo cient\u00edfico, principalmente\u00a0 en el peri\u00f3dico <em>Folha de S. Paulo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Los autores destacan el rol del espa\u00f1ol Manuel Calvo Hernando (atra\u00eddo por el periodismo cient\u00edfico en 1955, cuando la ONU organiz\u00f3 la primera conferencia sobre usos pac\u00edficos de la energ\u00eda nuclear, en Ginebra), que inspir\u00f3 la fundaci\u00f3n de las asociaciones de periodismo cient\u00edfico en Am\u00e9rica Latina (incluida la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Periodismo Cient\u00edfico, ABJC, en 1977), la creaci\u00f3n de nuevas secciones cient\u00edficas en los peri\u00f3dicos e incluso cumpli\u00f3 un rol destacado en la capacitaci\u00f3n pionera de periodistas cient\u00edficos en Brasil, cuando brind\u00f3 un seminario de periodismo cient\u00edfico en 1972, en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Si la dictadura que oprimi\u00f3 a Brasil entre 1964 y 1985 modific\u00f3 o no el desarrollo del periodismo y de la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds, es una cuesti\u00f3n que requiere a\u00fan estudios m\u00e1s profundos. Pero resulta notable que los a\u00f1os 1980, que inauguran el proceso de redemocratizaci\u00f3n del pa\u00eds, hayan aportado tantos nuevos medios y propuestas en ese campo (<em>lea la infograf\u00eda<\/em>). Tambi\u00e9n resulta interesante cuestionar cu\u00e1nto de este nuevo movimiento fue el resultado de la estrecha articulaci\u00f3n del periodismo con instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica o sociedades cient\u00edficas. <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em>, en 1982, la <em>Revista Brasileira de Tecnologia<\/em>, creada en la d\u00e9cada de 1970, aunque reprogramada en 1985, y, m\u00e1s adelante, en 1999, <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, se crearon por medio de esa interacci\u00f3n o en esa intersecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todas son revistas que parecen proponer estudios que contribuyan para comprender mejor la historia y los desaf\u00edos del periodismo cient\u00edfico en Brasil. De hecho, <em>Pesquisa FAPESP<\/em> es objeto de al menos una decena de estudios acad\u00e9micos, frecuentemente junto a <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em> y de <em>Superinteressante<\/em>, una revista de amplia divulgaci\u00f3n cient\u00edfica lanzada en 1987.<\/p>\n<p>En cuanto a los archivos digitales, vale aclarar que en 2010 se puso a disposici\u00f3n el de la revista <em>Veja<\/em>, que abarca su trayectoria desde 1968; en 2011 fue el turno de <em>Folha de S. Paulo<\/em>, con textos que datan desde la d\u00e9cada de 1920; en mayo de este a\u00f1o, <em>Estad\u00e3o<\/em> digitaliz\u00f3 el suyo, abriendo una gran ventana a casi 140 a\u00f1os de historia. Aunque tal vez la noticia m\u00e1s cautivante para los estudiosos que utilizan los peri\u00f3dicos como fuentes documentales para las reconstrucciones hist\u00f3ricas sea el lanzamiento, por parte de la Biblioteca Nacional, el 9 de agosto pasado, de la Hemeroteca Digital Brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>El portal, con 5 millones de p\u00e1ginas digitalizadas de peri\u00f3dicos brasile\u00f1os de todo tipo \u2012diarios, revistas, anuarios, boletines, peri\u00f3dicos cient\u00edficos, etc.\u2013 cuenta con libre acceso desde cualquier computadora conectada a internet, con un avanzado sistema de b\u00fasqueda y libertad para imprimir documentos. Una fiesta para los investigadores.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<strong><br \/>\n<\/strong><\/em>FREITAS, M. H. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0100-19652006000300006&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Consideraciones acerca de los primeros peri\u00f3dicos cient\u00edficos brasile\u00f1os<\/a>. <strong>Ci\u00eancia da Informa\u00e7\u00e3o<\/strong>. v. 35, n. 3, p. 54-66. sept.\/ dic. 2006. (www.scielo.br)<br \/>\nMASSARANI, L.; MOREIRA, I. C. La divulgaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil y sus or\u00edgenes hist\u00f3ricos. <strong>Tempo Brasileiro.<\/strong> v. 188, p. 5-26. 2012.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"la reconstrucci\u00f3n del trayecto de la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil ","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289],"coauthors":[124],"class_list":["post-98658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98658"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=98658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}