{"id":98692,"date":"2013-01-23T16:58:58","date_gmt":"2013-01-23T18:58:58","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=98692"},"modified":"2013-01-23T16:58:58","modified_gmt":"2013-01-23T18:58:58","slug":"ciencia-b%c3%a1sica-para-conocer-e-innovar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ciencia-b%c3%a1sica-para-conocer-e-innovar\/","title":{"rendered":"Ciencia b\u00e1sica para conocer e innovar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_35852\" style=\"max-width: 242px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-35852    \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-101.jpg\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-101.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-101-120x149.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-101-250x309.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Luiz Davidovich es docente titular del Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y director de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC)<\/p><\/div>\n<p>Hay una pregunta formulada hace siglos que todav\u00eda se plantea con cierta insistencia: \u201c\u00bfpara qu\u00e9 sirve la ciencia b\u00e1sica?\u201d Tomo como ejemplo el reciente descubrimiento de una part\u00edcula que podr\u00eda ser el bos\u00f3n de Higgs. El experimento se llev\u00f3 a cabo en un gran laboratorio europeo, empleando recursos por valor de unos 13.500 millones de d\u00f3lares. Escuch\u00e9 muchos cuestionamientos sobre hasta qu\u00e9 punto vale la pena gastar tanto en esa clase de experimento. Y entonces decid\u00ed, en lugar de indagar en revistas cient\u00edficas, recurrir a otra m\u00e1s lejana a este universo. <em>Forbes<\/em> me pareci\u00f3 interesante porque se ocupa de las grandes fortunas mundiales.<\/p>\n<p>El comentario de la revista <em>Forbes<\/em> menciona que la cantidad invertida es grande, pero en su lista de los m\u00e1s ricos del mundo hay m\u00e1s de 50 multimillonarios cuya fortuna es superior a eso. A\u00f1ade que 13.250 millones de d\u00f3lares parecen una bagatela frente al potencial de avances en la tecnolog\u00eda de computaci\u00f3n, del diagn\u00f3stico por im\u00e1genes, en <em>break throughs<\/em> cient\u00edficos, y \u2013destacando otra faceta de la ciencia\u2013 muestra el valor del experimento en tanto nos acerca al entendimiento de los misterios del Universo.<\/p>\n<p>Entonces vale la pena, ante la pregunta \u201c\u00bfpara qu\u00e9 sirve la ciencia b\u00e1sica?\u201d, remitirse hasta el comienzo del siglo XX y contemplar el surgimiento de la f\u00edsica cu\u00e1ntica. Una sucesi\u00f3n de j\u00f3venes impelidos por la curiosidad y por la pasi\u00f3n en aquel momento m\u00e1gico. Seguramente, jam\u00e1s habr\u00edan de imaginar que aquella teor\u00eda que desarrollaban para comprender mejor a la naturaleza podr\u00eda cambiar al mundo. La f\u00edsica cu\u00e1ntica devino posteriormente en el desarrollo del l\u00e1ser, el punto de partida de los discos l\u00e1ser, de las unidades centrales de procesamiento de las computadoras modernas, de los lectores de c\u00f3digos de barras y de los relojes at\u00f3micos que son la base del sistema GPS, actualmente en uso en todo el mundo.<\/p>\n<p>Resulta curioso que todos esos descubrimientos no hayan ocurrido en Europa, donde trabajaban esos j\u00f3venes, sino principalmente en Estados Unidos. Seg\u00fan un art\u00edculo de Max Tegmark y John Wheeler, publicado en la revista <em>Scientific American<\/em> en 2001, en ese entonces se calculaba que un 30% del Producto Bruto Nacional de Estados Unidos se basaba en invenciones posibilitadas por la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Eso demuestra los caminos complejos de la ciencia. Cuando se present\u00f3 al l\u00e1ser (1960) se lo consider\u00f3 una soluci\u00f3n en busca de un problema. Arthur Schawlow, quien en compa\u00f1\u00eda de Charles Townes lo propuso en un art\u00edculo en la revista <em>Physical Review<\/em>, en 1958, lo cual les vali\u00f3 el Nobel, mencion\u00f3 que si ambos hubieran estado preocupados por la cura de la catarata mientras trabajaban, nunca habr\u00edan llegado a la idea del l\u00e1ser.<\/p>\n<div id=\"attachment_35845\" style=\"max-width: 271px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35845 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-11.jpg\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-11-120x123.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-11-250x256.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">&quot;Les demoiselles d\u2019Avignon&quot; y el trabajo...<\/p><\/div>\n<p>No existe una respuesta sencilla para explicar por qu\u00e9 las aplicaciones de la f\u00edsica cu\u00e1ntica ocurrieron en Estados Unidos. Pero fue fundamental para eso la aparici\u00f3n de f\u00e1bricas de ideas, entre ellas, el laboratorio Bell, donde conflu\u00edan ingenieros, t\u00e9cnicos y cient\u00edficos notables con una s\u00f3lida formaci\u00f3n b\u00e1sica, y donde Bardeen, Shockley y Brattain concibieron la idea de desarrollar el transistor. Los tres ganaron el premio Nobel de F\u00edsica por ello y Bardeen, m\u00e1s adelante, obtuvo su segundo Nobel en f\u00edsica por la superconductividad.<\/p>\n<p>Actualmente a\u00fan hay preocupaci\u00f3n en algunas empresas por unificar el desarrollo de la investigaci\u00f3n aplicada con la investigaci\u00f3n b\u00e1sica. \u00c9se es el ejemplo de Microsoft, donde el matem\u00e1tico Michael Freedman, experto en topolog\u00eda, ganador de la Medalla Fields en 1986 por su trabajo sobre la conjetura de Poincar\u00e9, se desempe\u00f1a como director de un grupo de investigaci\u00f3n en computaci\u00f3n cu\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Pero la ciencia no puede ser concebida solamente bajo ese enfoque utilitario: forma parte de la cultura de una \u00e9poca. <em>Les demoiselles d\u2019Avignon<\/em> (1907), de Picasso, y el trabajo <em>Sobre la electrodin\u00e1mica de cuerpos en movimiento <\/em>(1905), de Einstein, caracterizan ambos a una \u00e9poca extraordinaria en la historia de la humanidad. En 1902, Einstein form\u00f3 un grupo de estudios, la Academia Olimpia, junto con el matem\u00e1tico Conrad Habicht y el estudiante de filosof\u00eda Maurice Solovin, para debatir trabajos de Karl Pearson, Ernst Mach, John Stuart Mill, Henri Poincar\u00e9, David Hume, Baruch Spinoza y Miguel de Cervantes. M\u00e1s o menos por la misma \u00e9poca, Pablo Picasso agrup\u00f3 a la famosa <em>La bande \u00e0 Picasso<\/em>, integrada por personajes tales como Andr\u00e9 Salmon, Max Jacob y Guillaume Apollinaire. Y ambos estudiaban <em>La ciencia y la hip\u00f3tesis<\/em>, de Poincar\u00e9, para quien \u201cel cient\u00edfico no estudia la naturaleza porque es \u00fatil, sino porque le cautiva, y le cautiva porque es bella\u201d.<\/p>\n<p>Los c\u00e9lebres personajes de comienzos del siglo XX tambi\u00e9n redactaron textos sobre la estrecha conexi\u00f3n entre cultura, ciencia, arte y el sentido intr\u00ednseco de la belleza. Max Planck dijo que era imposible trazar una l\u00ednea definida entre ciencia, religi\u00f3n y arte, y afirmaba que \u201cel todo nunca es igual a la suma de sus partes\u201d. Y Einstein acot\u00f3 que \u201clo m\u00e1s bello que podemos experimentar es el misterio. Es la fuente de todo arte y toda ciencia de verdad. Aqu\u00e9l para quien esta emoci\u00f3n es desconocida, aqu\u00e9l que ya es incapaz de detenerse para maravillarse y sentirse transportado por un sentimiento reverente, vale tanto como un muerto: sus ojos est\u00e1n cerrados\u201d. Eso demuestra la complejidad que debe poseer cualquier planificaci\u00f3n cient\u00edfica, cualquier debate sobre el papel de la ciencia en la innovaci\u00f3n, porque en el quehacer de la ciencia lo que cuenta es la pasi\u00f3n, la curiosidad. Eso se conecta con la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Actualmente, hay una fuerte presi\u00f3n utilitaria sobre la universidad. Sin embargo, cuando le preguntaron a Robert Bayer, quien fue vicepresidente de investigaci\u00f3n de la Universidad Stanford y miembro del Consejo de Ciencia y Tecnolog\u00eda del estado de California, cu\u00e1l era el rol de Stanford en el Valle del Silicio, \u00e9l respondi\u00f3 que \u201cel mito dice que la tecnolog\u00eda de Stanford es lo que hizo exitoso al Valle del Silicio\u201d, pero una investigaci\u00f3n con 3 mil peque\u00f1as compa\u00f1\u00edas revel\u00f3 que tan s\u00f3lo 20 de ellas utilizaron tecnolog\u00eda de Stanford directa o indirectamente en su desarrollo. El gran aporte de Stanford fueron los estudiantes educados y con gran talento.<\/p>\n<div id=\"attachment_35847\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35847 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-21-120x106.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/050-059_artigos_200-21-250x222.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">...&quot;Sobre la electrodin\u00e1mica de cuerpos en movimiento&quot; (1905) integran, ambos, la cultura de una \u00e9poca<\/p><\/div>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un gran requerimiento a Stanford para involucrarse directamente con las empresas del Valle del Silicio. Pero en enero de este a\u00f1o, un estudio interno con serias cr\u00edticas al funcionamiento de la universidad en los a\u00f1os precedentes destac\u00f3 que \u201cel valor de la educaci\u00f3n a largo plazo no debe buscarse solamente en la acumulaci\u00f3n de conocimientos o pr\u00e1cticas, sino en la capacidad para establecer conexiones entre ellos\u201d. E igualmente, \u201csi existe un \u00fanico principio motivador que relaciona las varias motivaciones que se detallan en ese informe, \u00e9sa es nuestra determinaci\u00f3n de romper barreras en la vida de los estudiantes, de ofrecerles una educaci\u00f3n conforme a los desaf\u00edos y oportunidades que les esperan\u201d. La misma observaci\u00f3n se realiz\u00f3 en Harvard, que reformul\u00f3 su curr\u00edculo. Y aqu\u00ed, en Brasil, la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC) contribuy\u00f3 a ese debate, por medio de varios documentos sobre la reforma de la educaci\u00f3n superior, la reforma de la educaci\u00f3n b\u00e1sica, la ense\u00f1anza de ciencias y el aprendizaje infantil. En la ABC se propone romper con las barreras existentes entre los departamentos en las universidades, promover una educaci\u00f3n en sinton\u00eda con nuestra \u00e9poca. Las propuestas son buenas; sin embargo su implementaci\u00f3n supone dificultades y, en este caso, no podemos culpar al gobierno: la propia comunidad acad\u00e9mica es la que se resiste a las transformaciones.<\/p>\n<p>En un contexto de crisis global como el que estamos atravesando, el primer ministro de China, al anunciar en el Congreso Nacional del Pueblo que el crecimiento del PIB chino pasar\u00eda de un 8% a un 7,5%, lo que para ellos es una gran tragedia, anunci\u00f3 tambi\u00e9n que la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n b\u00e1sica para 2012 registrar\u00eda un aumento del 26% y que la financiaci\u00f3n de las denominadas <em>top universities<\/em> crecer\u00eda alrededor de un 24%. Su promesa, enunciada en enero de 2012, fue superior a la duplicaci\u00f3n del gasto de la naci\u00f3n en investigaci\u00f3n y desarrollo durante los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os. As\u00ed se asocia la batalla contra la crisis global con el desarrollo de la ciencia. \u00bfY qu\u00e9 hace Brasil al respecto? Mantuvimos una trayectoria ascendente durante los \u00faltimos a\u00f1os y de hecho contamos con una larga historia de grandes \u00e9xitos, como son los casos de Petrobras, Embraer y Embrapa. Todas est\u00e1n asociadas con una verdadera pol\u00edtica de Estado en cuanto a la formaci\u00f3n de recursos humanos. Tambi\u00e9n tuvimos una gran idea, que fue la conformaci\u00f3n de los fondos sectoriales, que son impuestos recaudados a las empresas con el fin de aplicarlos a la investigaci\u00f3n. Aunque su evoluci\u00f3n m\u00e1s reciente no parece estar en sinton\u00eda con la estrategia adoptada por otros BRICS para combatir la crisis global. Por \u00faltimo, hago referencia a un art\u00edculo del f\u00edsico Brian Greene, publicado en el <em>New York Times<\/em>, en junio de 2008. All\u00ed hace menci\u00f3n a una carta que recibi\u00f3 de un soldado estadounidense en Irak, relat\u00e1ndole c\u00f3mo en aqu\u00e9l ambiente hostil y solitario, uno de sus libros se torn\u00f3 una gu\u00eda de vida para \u00e9l. Le brind\u00f3 un nexo con el poder de la ciencia para dotar a la vida de contexto y significado. \u00c9se constituye un gran objetivo de la ciencia, al cual le agregar\u00eda que, a causa de una sutil peculiaridad en la evoluci\u00f3n de la especie humana, la pasi\u00f3n por la ciencia sirve a la humanidad. Ella revoluciona la vida cotidiana de la gente, afecta nuestra organizaci\u00f3n social, nuestros modos y nuestras costumbres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ciencia b\u00e1sica para conocer e innovar","protected":false},"author":208,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[710],"tags":[],"coauthors":[526],"class_list":["post-98692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/208"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98692\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98692"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=98692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}