Ingeniería Biomédica

Ahora hecho en Brasil

Llega al mercado el primer stent producido en el país destinado a corregir el estrechamiento de arterias

Imagem: EDUARDO CESARUnos 800 brasileños llevan en sus pechos el primer stent totalmente concebido y fabricado en el país. Este dispositivo metálico, empleado en el tratamiento de pacientes cardíacos que padecen el estrechamiento de las arterias del corazón, fue desarrollado por la empresa Innovatech Medical, albergada en el Centro de Innovación, Emprendedorismo y Tecnología (Cietec) de São Paulo. Los stents son pequeños cilindros de mallas metálicas acompañados de un globo, que se ponen en las arterias del corazón o en vasos periféricos de otros lugares del cuerpo parcialmente obstruidos por placas de grasa o calcio. Al inflarse el globo, el stent se expande y hace que la sangre vuelva a fluir normalmente, evitando infartos o intervenciones quirúrgicas de gran porte como las de bypass.

Para sacar el producto al mercado, Innovatech acordó una asociación con la empresa Scitech Medical, de la ciudad de Goiânia (Goiás), especializada en la fabricación y distribución de dispositivos médicos invasivos para las áreas de cardiología, radiología, neurología, oncología y endoscopía. “Fabricamos la plataforma metálica del stent y Scitech efectúa el montaje final en un catéter globo, el dispositivo que se empleará a la hora de poner el producto en la arteria del paciente”, explica Spero Morato, socio director de Innovatech, que inició las investigaciones con el stent en 2003 (lea en Pesquisa FAPESP n° 110). El catéter está compuesto por un tubo transparente (de 145 centímetros [cm] de longitud por 6 milímetros [mm] de diámetro) y un globo dispuesto en su extremo. Sobre el globo se aloja el stent metálico. El producto final recibió el nombre comercial de Cronus.

Mediante un procedimiento llamado angioplastía, que desobstruye la arteria, el conjunto es generalmente introducido mediante una incisión en la ingle del paciente para llegar al lugar de la lesión en donde se implantará el stent. Un alambre guía, de 0,35 mm de espesor, se usa para orientar el desplazamiento del balón. Cuando llega al lugar de la lesión, se infla el globo, que aplasta las placas causantes de la obstrucción y expande el stent, que se adhiere a la pared interna de la arteria e impide que ésta se cierre. A continuación, el balón se desinfla y se lo retira del cuerpo del paciente junto con el catéter y el alambre guía. Este procedimiento se realiza unas 100 mil veces anualmente en Brasil para la implantación de stents coronarios. Hasta el final de 2009, época en que el Cronus salió al mercado, todos los dispositivos utilizados eran importados, pues no existía la tecnología y no había fabricante en el país. Pasaron seis años durante los cuales la empresa pudo investigar, desarrollar e iniciar la producción en escala industrial. Además de abastecer al mercado interno, existen planes de exportar el producto. “Hemos recibido pedidos de empresas españolas e italianas que distribuyen insumos médicos hospitalarios”, afirma el físico Spero Morato, socio director de Innovatech.

Versión farmacológica
El Cronus es fabricado con delgados tubos de cromo y cobalto. Es una aleación metálica considerada ideal para la producción del dispositivo, pues exhibe una mayor resistencia mecánica, lo que hace posible la confección de astas más finas que las de los stents de acero inoxidable. Innovatech les ofrece a los médicos una familia de stents de seis longitudes (9 mm, 13 mm, 16 mm, 19 mm, 23 mm y 26 mm) y tres diámetros distintos (2,5 mm, 3 mm y 3,5 mm). El diseño del Cronus es de anillos conjugados, con astas de 75 micrones de espesor. “Sus características estructurales, con astas de fino espesor y geometría única, parecen ser bastante adecuadas para su utilización como plataforma en stents farmacológicos”, destacaron los cardiólogos Daniel Chamié y Alexandre Abizaid, en el artículo intitulado Stent Cronus: ¿llegó el momento de tener un stent nacional?, publicado en la edición de julio de 2009 de la Revista Brasileira de Cardiologia Invasiva, publicación oficial de la Sociedad Brasileña de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista. Los stents farmacológicos vienen recubiertos por drogas que previenen la proliferación del tejido de la cicatriz de la pared de la arteria en donde ha sido implantado, que ocasionaría una nueva obstrucción del vaso. “[El Cronus] tiene potencial para generar un bajo grado de agresión contra la pared del vaso y para permitir una distribución homogénea del fármaco. La comprobación de la buena flexibilidad y navegabilidad de este dispositivo puede permitir también su utilización en vasos con anatomía más compleja”, escribieron los expertos del Instituto Dante Pazzanese de Cardiología de São Paulo.

“El stent farmacológico se encuentra en fase de ensayos clínicos en el Instituto del Corazón del Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (InCor) y ya ha sido implantado experimentalmente en 40 pacientes”, afirma Melchiades Cunha Neto, titular de Scitech y socio de Morato en Innovatech. Cada uno tiene el 50% de cuotas de la empresa. “Esperamos que a fin de año contemos con la autorización de Anvisa [la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria], para iniciar la comercialización”. Además de hacer el montaje final del dispositivo y dejarlo listo para su uso, Scitech, ganadora del Premio Finep de Innovación Nacional en la categoría mediana empresa en 2008, también es responsable del revestimiento polimérico para la impregnación de drogas antirreestenosis en el stent de Innovatech, que impiden un nuevo estrechamiento de la arteria.

La capacidad actual de producción de Cronus es de 600 piezas por mes, pero la meta es llegar a las 15 mil unidades por año, para conquistar un 15% del mercado nacional. Este objetivo se alcanzará con la ampliación de la capacidad productiva de Innovatech, merced a la adquisición de nuevos equipos. Para erigir la estructura actual, los socios invirtieron 200 mil dólares de sus propios bolsillos en la compra de equipos importados, entre ellos la máquina que efectúa el corte con láser. También obtuvieron recursos a través de dos proyectos de Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe) de la FAPESP, por un valor total de 610 mil reales, y de un proyecto de Subvención Económica de la Finep, dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, por un valor de 530 mil reales. En función de la limitación espacial de las instalaciones de Innovatech en el Cietec – está instalada en un conjunto de tan sólo 50 metros cuadrados -, Morato y Cunha planean trasladar la empresa a Goiânia el año que viene. “Así estaremos más cerca de la línea de producción de Scitech, nuestra socia, y eso reduciría los costos de producción”, afirma Morato. “Dejaremos en el Cietec solamente una unidad de investigación y desarrollo para probar los nuevos diseños, tamaños y aleaciones metálicas.”

El precio del Cronus es compatible con el de los stents importados existentes en el mercado nacional. Scitech le vende el producto al Sistema Único de Salud (SUS) al precio de 2.034 reales la unidad. Según Morato, el valor de la pieza ha caído mucho en los últimos cinco años debido al aumento de la competencia provocado por stents chinos, indios y de otros países. Anteriormente, el mercado era dominado por productos fabricados en Estados Unidos. Esos stents siguen siendo los más utilizados, pero han perdido el amplia liderazgo que tenían.

Imagem: EDUARDO CESARUna producción minuciosa
El proceso productivo del Cronus es minucioso y se divide en varias etapas. Todo comienza con el corte con láser del tubo metálico elaborado en aleación de cromo y cobalto para la formación de la malla característica del stent. Este tubo, de 1,6 mm ó 1,8 mm de diámetro, es sometido a la acción de un haz de láser controlado por un aparato que emplea la técnica conocida como Control Numérico Computarizado (CNC), que realiza el maquinado controlado de la pieza metálica de acuerdo con un molde digital. Esta máquina genera un movimiento circular y de traslación del tubo, confiriéndole el formato final al stent, similar al de un resorte. Al salir del aparato, la pieza, con su apariencia definitiva, pasa por un decapado para el retiro de la oxidación superficial surgida durante el corte con láser. El decapado se ejecuta mediante de un baño ácido. Luego el stent pasa por un tratamiento térmico de alto vacío destinado a aliviar las tensiones y por un ajuste de tamaño de los granos de la aleación. Así adquiere características mecánicas apropiadas, tales como flexibilidad y expansibilidad. La eficacia del tratamiento térmico se verifica mediante el uso de la microscopía electrónica, que permite el análisis de la morfología y la estructura del stent.

La etapa posterior consiste de un electropulido o pulido electroquímico para ejecutar un ajuste dimensional de las astas que forman la malla del stent y así dejar la superficie pulida. Una rigurosa inspección se realiza al final de cada etapa, como así también al término del proceso. Con la ayuda de un aparato que amplía decenas de veces el tamaño del stent, los técnicos de Innovatech efectúan una evaluación dimensional de cada pieza, para cerciorarse de que son del tamaño deseado. Finalmente, el stent es esterilizado y enviado a Scitech, en Goiânia, para conclusión del montaje del catéter globo. Entonces sí está listo para su implantación o para su recubrimiento con una capa del fármaco antirreestenosis.

El comienzo del desarrollo del Cronus estuvo a cargo de LaserTools, una empresa creada en 1998, que también pertenece a Morato y a otro socio, especializada en el procesamiento de materiales mediante el uso de láser. Para llevar el proyecto del adelante, crearon Innovatech en 2004, en asociación con el InCor. Los investigadores de la institución quedaron a cargo de la realización de pruebas en animales de experimentación (conejos y cerdos) y los ensayos clínicos en seres humanos para comprobar la seguridad y la eficacia del dispositivo. Primeramente, los stents se implantaron en arterias de conejos de un calibre similar a una coronaria humana y se retiraron al cabo 30 días para su evaluación. El paso siguiente fue la colocación de los stents en cerdos, animales que quedaron con el dispositivo implantado durante seis meses. “Estudios comparativos realizados por el equipo del InCor entre los stents Cronus y los modelos importados mostraron que los nuestros fueron más eficaces”, dice Morato.

El dispositivo también fue objeto de un estudio clínico internacional que contó con la participación del Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas (Cimeq), de La Habana, en Cuba, y el InCor. Entre febrero de 2007 y diciembre de 2008, 53 pacientes fueron tratados con 69 stents, y se verificó el éxito en el uso del dispositivo en el 98,5% de los casos. Este estudio fue detallado en el artículo intitulado “Resultados clínicos iniciales del primer stent de cromo-cobalto concebido en Brasil”, divulgado el año pasado en la Revista Brasileira de Cardiologia Invasiva. En dicho artículo, sus autores – un grupo de 11 profesionales – afirman que “el stent Cronus presentó un buen perfil de seguridad, con un índice satisfactorio de eventos cardíacos adversos”. Y concluye: “La importancia de este dispositivo reside en el hecho de que su ingeniería, su desarrollo preclínico y su evaluación clínica han sido realizados en Brasil, con hallazgos similares a los de estudios internacionales, siendo que éste es un análisis pionero en tal sentido”.

Los proyectos
1.
Implantes metálicos biocompatibles (n° 02/02134-0); Modalidad Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe); Coordinador Spero Penha Morato – LaserTools/ Innovatech; Inversión R$ 150.080,00 y US$ 133.510,00 (FAPESP)
2. Desarrollo de endoprótesis vasculares (stents) procesadas con láser (n° 07/55757-8); Modalidad Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe);Coordinador Spero Penha Morato – LaserTools/ Innovatech; Inversión R$ 102.947,82 y US$ 74.066,00 (FAPESP)